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Perspectiva mundial

Perspectiva mundial

Retén lo que tienes

¡Cristo viene! (Primera parte)

AG

Nota: Esta es la primera de tres partes del sermón de Wilson en el Congreso de la Asociación General, presentado el 11 de junio de 2022. Para ver el sermón completo, ingrese a https://bit.ly/ HoldFastWhatYouHave.

Josef Kissinger Viktor Szabo

En todo el mundo, los adventistas tenemos la gran expectativa de que «¡Jesús viene pronto!» ¡Qué maravilloso espíritu de dedicación espiritual y entusiasmo evangélico en nuestra familia mundial! Con tantos países y culturas, alabamos a Dios de que haya una cultura de Cristo que nos une y nos hace ciudadanos del cielo.

«¡Jesús viene pronto!» Y la Biblia nos dice: «¡Retén lo que tienes!» Jamás renunciemos a la verdad pura de la Biblia, ahora que vemos incrementarse en todas partes las señales de su segunda venida. Muchas de ellas señalan el fin del tiempo, y la necesidad de retener lo que tenemos, de jamás renunciar a la verdad bíblica pura. Jesús dice: «He aquí, vengo pronto. Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona» (Apoc. 3:11).

A pesar del turbulento caos que nos rodea, podemos afirmar nuestros pies directamente y creer en la inmutable Palabra Santa de Dios: ¡La Biblia! Satanás ha atacado la Palabra de Dios a lo largo de las edades, pero Dios siempre ha protegido a su Santa Palabra, y siempre lo hará. Nos pide que nos mantengamos de parte de la verdad y retengamos lo que hemos creído. Los adventistas aceptamos la Biblia tal cual se lee como fundamento de nuestras creencias. De la Santa Palabra de Dios, entendemos que los adventistas somos la iglesia remanente llamada por Dios con una identidad profética: es un movimiento singular, con un mensaje singular y una misión celestial singular. Como pueblo remanente de Dios, identificado en Apocalipsis 12:17 como «los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús», tenemos un mensaje especial de advertencia, gracia y esperanza. «Los adventistas del séptimo día han sido elegidos por Dios como pueblo especial, separado del mundo […]. Ha hecho de ellos representantes suyos, y los ha llamado a ser sus embajadores durante esta última fase de la obra de salvación».1

RETÉN LO QUE TIENES

Más allá de los muchos obstáculos que enfrentemos, retengamos nuestra creencia en la Palabra de Dios y su amor por la iglesia. Su iglesia no fracasará; llegará hasta el fin bajo el poder del Espíritu Santo. En estos últimos días de la historia y en respuesta a nuestras oraciones sinceras, Dios derramará su Espíritu

sobre todos los que se humillen y conformen sus vidas a su voluntad según se expresa en su Santa Palabra y las instrucciones del Espíritu de Profecía, mostrando su amor infinito por la raza humana.

Repasemos varias verdades fundamentales de la Palabra de Dios que el Señor quiere que retengamos.

RETENGAMOS:

1. La verdad bíblica de que la Deidad está constituida por tres Personas divinas e iguales que han existido y existirán desde la eternidad y hasta la eternidad. 2. La simpleza en el estilo de vida cristiano, la vestimenta personal, la conducta en la vida de la iglesia, y las actividades diarias. 3. Las verdades bíblicas y su relevancia para el presente, a pesar de la persecución. Evitemos cuestiones que son distracciones de los mensajes divinos de los tres ángeles al mundo con la justicia de Dios como parte central de esos mensajes. Retengamos la pura Palabra de Dios, sin permitir que ingrese a la Iglesia Adventista alguna creencia teológica aberrante sincretista o mística (ver 2 Ped. 2:1; Heb. 13:8, 9). 4. La cuidadosa observancia del sábado como día de reposo, que conmemora la creación bíblica, llevada a cabo por Dios en tiempos recientes en seis días literales. Con humildad y respeto, no permitan que nadie influya negativamente para que lleguen a creer otra cosa que lo que dice la Biblia: que este mundo fue creado por Dios, por su Palabra, en seis días recientes literales, consecutivos, de veinticuatro horas. El Espíritu de Profecía que, creo yo, fue inspirado así como Dios inspiró a todos los profetas, nos dice que el mundo fue creado «alrededor de» seis mil años atrás. Creo en esa declaración. Entonces, como adventistas, aun si en el cuarto mandamiento mismo Dios nos llama a acordarnos del sábado para santificarlo –y en realidad, el Señor nos permite trabajar seis días y la Biblia nos dice que dediquemos seis días a crear, coronándolo con el bendito sábado como día de reposo– ¿por qué guardaríamos un sábado literal si Dios nos hubiera dado tan solo una fábula? Seamos adventistas al creer que Dios creó este mundo en seis días recientes literales y consecutivos. Retengamos nuestra fe. 5. Un estilo de vida simple, saludable, que incluye una dieta basada en plantas, de conformidad con los consejos bíblicos y del Espíritu de Profecía. 6. La unidad de la iglesia que Dios brinda a todos los que enfocan sus vidas en Cristo y la plenitud de sus verdades bíblicas. «Cristo está conduciendo a un pueblo y llevándolo a la unidad de la fe, para que sea uno, así como él lo es con su Padre. Hay que abandonar las diferencias de opinión para que todos se unan con el cuerpo, a fin de que estén unánimes y sean todos de un mismo parecer».

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Estemos unificados en Cristo. 7. La institución bíblica divina del matrimonio entre un hombre y una mujer. La Palabra de Dios confirma el matrimonio bíblico, la sexualidad humana bíblica, y la familia bíblica según la instituyó Dios al momento de la creación. Las aberraciones rampantes en el mundo no están aprobadas por la Biblia y no llevarán a la vida eterna. Cualquier forma de inmoralidad sexual tiene que ser sometida al poder de Dios, de cambiarnos a su semejanza. Tenemos que seguir el ideal de Dios mediante su poder, para ponernos en la relación apropiada con sus leyes morales y naturales. No es imposible, porque la Biblia indica claramente: «¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni

A pesar del turbulento caos que nos rodea, podemos afirmar nuestros pies directamente y creer en la inmutable Palabra Santa de Dios: ¡La Biblia!

los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios» (1 Cor. 6:9-11). Necesitamos tratar a cada persona con amor, respeto, y definir qué es pecado y qué no lo es, según la Palabra de Dios. 8. En humildad con el respeto de la autoridad bíblica, mostrar respeto por la obra de Dios en su iglesia por medio de los organismos apropiados y la observancia cuidadosa de los consejos de la Biblia y el Espíritu de Profecía. 9. El gran aprecio, uso y promoción del Espíritu de Profecía, que son los escritos de Elena White. Ese es un don celestial para esta iglesia. 10. Los principios bíblicos de crecimiento de la iglesia y las explicaciones celestiales sobre crecimiento del evangelismo según los revela el Espíritu de Profecía. ¡Retén lo que tienes!

Continuará en la próxima Perspectiva mundial

1 Elena White, Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 135. 2 White, Testimonios para la iglesia, t. 1, p. 291.

Ted N.C. Wilson es presidente de la Asociación General de la Iglesia Adventista. Se pueden consultar artículos y comentarios adicionales de la presidencia en Twitter: @ pastortedwilson y Facebook: @Pastor Ted Wilson.

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