CIMENTANDO TU ECONOMÍA
Francisco Romero de Loera Romero y Asociados
AFIANZADORAS
E
l momento nos exige serenidad y a la vez actuar con cierta audacia. Tener presente la cautela, pero sin caer en la inacción al tomar acciones en la empresa por miedo. Deberíamos todos, encontrar un equilibrio. Hace pocas semanas, comenzaron a notarse drásticos cambios en el tratamiento de negocios por parte del sector afianzador. Lo que antes eran asuntos de mediano o bajo riesgo, rutinarios y sencillos, se han convertido cada uno de ellos -para las afianzadoras- en una potencial reclamación de la fianza. Hoy más que nunca, se revisan con riguroso detenimiento los plazos de ejecución a los que se ha comprometido el contratista, así como las condiciones generales de los contratos. Básicamente se tratan de contestar las siguientes preguntas:
74
JUNIO 2020
• ¿El plazo que antes alcanzaba perfectamente seguirá siendo suficiente tomando en cuenta que algunas cadenas de producción pudieran estar afectadas por la pandemia? • ¿Se considera dentro del contrato alguna cláusula que especifique el caso fortuito y la fuerza mayor? • ¿Existe apertura por las partes que participan en el contrato para prorrogar o modificar el instrumento, en beneficio de que el objeto sea cumplido y queden a salvo los intereses de ambas partes? Hay otro cambio muy importante que el profesional de la construcción debe prever y anticiparse a ello. Ante el nerviosismo del sector financiero que está visualizando un incremento en el incumplimiento de compromisos adquiridos hace poco o que, justamente se estén adquiriendo en este momento, las compañías afianzadoras endurecen