UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA DIRECCIÓN GENERAL DE POSGRADO FACULTAD DE HUMANIDADES MAESTRÍA EN EDUCACIÓN Estudiantes: Darvin Augusto Mérida de León Carmen Antonio Coronado García. Héctor Francisco López Garril. Sergio Estuardo Morales y Morales No. Carné: 4752-12-5879 4752-12-6720 4752-12-8105 4752-12-3526 Curso: Comunicación y Educación Intercultural Catedrática: Licda. M. A. María Estela Santos Escalante
Tercer Trimestre de la Maestría en educación Superior.
San Marcos septiembre de 2017
Garífuna (etnia) Los garífunas son un grupo étnico zambo descendiente de africanos y aborígenes caribes y arahuacos originario de varias regiones de Centroamérica y el Caribe. También se les conoce como garinagu, indios negros o caribes negros. Se estima que son más de 600.000 los residentes en Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua, y Estados Unidos. En realidad, el término "garífuna" se refiere al individuo y a su idioma, mientras que garinagu es el término usado para la colectividad de personas. En cuanto a lo más destacado de la cultura musical garífuna, esta comunidad afro-caribeña escucha a los ritmos enérgicos y cautivadores del tambor primero y segundo del ritmo punta. Naturalmente dotados en lo que respecta a la danza, los garífuna también participan en
unos
peculiares,
y
relativamente
competitivos,
concursos
de
baile chumba y hunguhungu en los que la mayoría del movimiento gira en torno a una rotación circular de la cadera. Igualmente dotados en la cocina, los garífunas también disfrutan de su cocina tradicional. Sus platos típicos comúnmente cuentan con plátanos verdes, como la Machuca, que combina la fruta en forma de puré con leche de coco y pescado frito y el Dharasa, una versión garífuna del tamal que aprovecha la versatilidad de la fruta para lograr un sabor dulce o amargo. Sin embargo, es el Ereba (pan de yuca) el alimento básico de la dieta garífuna y se sirve como acompañamiento de la mayoría de las comidas.
Historia La versión más conocida del origen de los 'caribe negros' (garifunas) es de 1635, cuando dos barcos que llevaban esclavos hacia las Indias Occidentales desde lo que conocemos hoy como Nigeria naufragaron cerca de la isla de San Vicente. Los esclavos escaparon del barco y alcanzaron la isla, donde fueron recibidos por los caribes, quienes les ofrecieron protección. Los matrimonios entre ellos formaron el pueblo Garinagu, conocidos hoy como garífuna. Este nombre se derivó de "Kalipuna", uno de los nombres usados por los caribes para referirse a ellos. Además de los náufragos africanos, se debe tener en cuenta que los caribes capturaron esclavos en sus luchas contra los británicos y franceses en islas vecinas y muchos de los capturados se fueron insertando en sus comunidades. Cuando los británicos invadieron la isla San Vicente, se opusieron a los asentamientos franceses y sus alianzas con los caribes. Al rendirse éstos a los británicos en 1796, los "caribes negros" fueron considerados como enemigos y deportados, inicialmente hacia Jamaica y luego a Roatán, isla que pertenece hoy a Honduras. Los británicos los separaron, distinguiendo entre los que tenían más apariencia de indígenas y los que tenían más parecido a los africanos, siendo estos últimos declarados como los "reales" enemigos que debían deportarse mientras que a los otros se les permitió permanecer en la isla.
Más de 5,000 caribes negros fueron deportados, pero sólo unos 2,500 sobrevivieron al viaje hasta Roatán. Dado que la isla era muy pequeña e infértil para mantener la población, los garífuna solicitaron a las autoridades hispanas de Honduras que se les permitiera asentarse en tierra firme. Los españoles se lo permitieron a cambio de usarlos como soldados y así se expandieron por la costa caribeña centroamericana. Hoy la mayoría de los garífunas se han asentado en el golfo de Honduras y, en particular, al sur de Belice, en la costa de Guatemala (alrededor de Livingston), en la isla de Roatán, en las ciudades costeras de Honduras y Nicaragua, así como en varias ciudades de Estados Unidos. Los garífuna hablan inglés, español, y garífuna. Los garífuna de Guatemala y Honduras hablan garífuna y español, mientras que los de Belice y de Estados Unidos también hablan inglés como idioma materno. Algunos Garinagu estadounidenses suelen tener el inglés como único idioma.
Lengua y cultura Los garífuna, a pesar de su nombre caribe (proto-caribe *gariphona 'hombres') hablan una lengua de la familia arawak, ya que de hecho a la llegada de los europeos existían numerosas comunidades caribeñas donde se hablaban variedades de caribe y arawak dentro de la misma comunidad. Su lengua, el Igñeri, presenta influencias en el léxico del francés, el inglés y en algunas regiones del español. Las pocas influencias aisladas de lenguas africanas en el Igñeri corresponden sobre todo al Yoruba de Sud Nigeria. La tradición religiosa y cultural en estos pueblos tiene origen en el oeste africano. La lengua garífuna, junto con la danza y la música de esta etnia centroamericana, fue proclamada por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2001 e inscrita en 2008 en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.[1] A los garífuna también se les conoce por su estilo de música único, llamado punta. Entre las figuras profesionales más importantes de destacan Andy Palacio y Aurelio Martínez en el ámbito de la música, Salvador Suazo y Wingston González en las letras y el proyecto de mujeres garífunas Umalali. Se sabe de fuentes muy confiables que la mayor concentración de garífunas se encuentra en Honduras, país donde se conmemora el 12 de abril de 1797 como la llegada de afrodescendientes a la zona de Punta Gorda, Roatán, procedentes de la isla de San Vicente. []
El pueblo Garífuna de Guatemala Con una historia fascinante, que comenzó frente a las costas tropicales de la isla caribeña de San Vicente en 1635, el pueblo garífuna ha mantenido increíblemente sus interesantes tradiciones culturales, mezcla del África Occidental y de sus ancestros caribes-arahuacos a pesar de las amenazas sucesivas de la esclavitud, la colonización, la guerra y la deportación. Casi cuatro siglos después, y residiendo ahora principalmente en las ciudades de la costa del Caribe de Belice, Guatemala, Nicaragua y Honduras, este singular grupo afro-caribe aún se deleita en hablar su poco conocida lengua arahuaca, en tocar o bailar su música Punta, con base en el tambor y en satisfacer su paladar con su deliciosa cocina milenaria.
En un intento desesperado para evitar ser capturados y vendidos como esclavos otra vez, los antepasados de África Occidental del pueblo garífuna de hoy en día se mezclaron, casándose entre sí, con una tribu arahuaca al llegar a la isla de San Vicente en el siglo XVII.
Aunque en peligro, la lengua garífuna todavía tiene un número estimado de 90.000 hablantes.
Supuestamente establecidos en la isla de San Vicente tras el naufragio de dos barcos españoles en 1635, los esclavos de África Occidental, los primeros antepasados del garífunas, sin duda debieron de haberse considerado afortunados de haber encontrado esta interrupción inesperada de su viaje al Nuevo Mundo. Sin embargo, a pesar de que inicialmente lograron evitar la esclavitud gracias a su estrategia de matrimonios mixtos, el pueblo garífuna, como los nombran los historiadores desde este momento en adelante, estarían constantemente expuestos a amenazas contra su cultura en los siglos siguientes. Tras disfrutar de un paréntesis de paz en el siglo XVII, los garífunas tuvieron que enfrentarse al poder de múltiples fuerzas británicas. Resistiendo de manera impresionante sus ataques hasta 1796 con la ayuda de los franceses, los garífunas se vieron obligados a rendirse a la superioridad británica. Posteriormente deportados a Roatán, la mayor de las islas de la Bahía de Honduras, el pueblo garífuna se dispersó gradualmente a lo largo de la costa de la península de Honduras, Belice y Nicaragua y finalmente fundó el pueblo guatemalteco de Livingston en los primeros años del XIX. Todavía gran parte de la comunidad garífuna de Livingston sigue conservando hoy las tradiciones culturales de sus habitantes afro-caribeños, entre las que destaca su lengua arahuaca.
Como ocurre con los que viven en los otros países centroamericanos, casi todos los pueblos garífunas de Guatemala son bilingües o multilingües y hablan tanto el idioma oficial del país, español, como su lengua amerindia indígena. Aunque en su mayor parte sobre la base
de arahuaco, la lengua garífuna también incluye elementos del francés, inglés, español y un pequeño número de palabras africanas. Profundamente influenciado por los europeos que estuvieron en contacto con su cultura durante su turbulenta historia, el vocabulario básico de la lengua garífuna en particular debería ser reconocible para los francófonos competentes. Los días de la semana, como Leindi (lunes), Wándaradi (viernes) y Samudi (sábado), por ejemplo, son indudablemente comparables a sus equivalentes franceses, Lundi, Vendredi y Samedi. En cuanto a lo más destacado de la cultura musical garífuna, esta comunidad afro-caribeña escucha a los ritmos enérgicos y cautivadores del tambor primero y segundo del ritmo Punta. Naturalmente dotados en lo que respecta a la danza, los garífuna también participan en unos peculiares, y relativamente competitivos, concursos de baile chumba y hunguhungu en los que la mayoría del movimiento gira en torno a una rotación circular de la cadera. Igualmente dotados en la cocina, los garífunas también disfrutan de su cocina tradicional. Sus platos típicos comúnmente cuentan con plátanos verdes, como la Machuca, que combina la fruta en forma de puré con leche de coco y pescado frito y el Dharasa, una versión garífuna del tamal que aprovecha la versatilidad de la fruta para lograr un sabor dulce o amargo. Sin embargo, es el Ereba (pan de yuca) el alimento básico de la dieta garífuna y se sirve como acompañamiento de la mayoría de las comidas. Cabe destacar que, gracias a la ingeniosa estrategia de escape de una multitud de esclavos del siglo XVII de África Occidental, los garífunas están claramente orgullosos de ser descendientes de esas personas valientes y reflejan este sentimiento a través de la preservación consciente de sus tradiciones culturales ancestrales.
Livingston, Izabal es el hogar del garífuna chapín. Livingston, situado a 65 kilómetros de Puerto Barrios, está poblado principalmente por habitantes de la etnia garífuna quienes se situaron en Guatemala hace varios siglos. Hoy es uno
de
los
principales
atractivos
turísticos
del
país. Los
que
se
caracterizan su alegre música llamada Punta, su gastronomía tradicional es única de la región. Los garífuna de Guatemala se originan del continente africano y asentado en el nor-oriente de Guatemala y otros países de Centroamérica. Una versión sobre los orígenes de esta etnia en nuestro continente apunta que en el siglo XVII, barcos provenientes de España traían consigo esclavos de lo que hoy se conoce como Nigeria, ante el naufragio de los barcos. Los esclavos sobrevivientes alcanzaron y se asentaron en distintas costas, mezclando su cultura y dando como resultado a quienes hoy conocemos como nuestros hermanos garífuna de Livingston, Izabal.
Los garífunas Celebran el Yurumein, lo cual es una actividad festiva llevada a cabo en Livingston, da comienzo por la mañana con representación de la llegada de los garifunas a Guatemala, quienes son recibidos en la playa con tambores, música, regalos, frutas, vestimentas etc. Esta festividad cultural se lleva a cabo cada año el 26 de noviembre. La lengua garífuna, junto con la danza y la música de esta etnia centroamericana, fue proclamada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2001 e inscrita en 2008 en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.