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Ramsey Ilustraciones de
Hey Luanna Illustration
Esta historia se desarrolló en un lugar del universo, que tal vez, por lo que vamos a leer a continuación, sea el mismo lugar en el que te encuentras tú y todo tiene que ver con el nacimiento de un particular niño, un día en el cual la Luna brillaba tanto como los ojos de Ramsey, al parecer el niño que iba a ser nombrado el «hijo de la Luna».
Víctor Hugo, su padre, un afamado juez, junto con su madre Sandra, una doctora especialista de enfermedades cardíacas, se sentían orgullosos del hermoso niño que traían al mundo. Los dos tenían grandes expectativas de que, siguiendo los pasos de sus padres y la extraordinaria capacidad que heredaría, dedicara su vida a una profesión que lo llenase de honores. Ramsey daría destellos de ser un niño diferente, cuando era un bebé, se aburría fácilmente con las cosas que se le daban y siempre quería tocar todo lo que estaba a su alcance.
Y apenas sus piernas lo permitieron, ya corría por todo lugar que tenía disponible. Al aprender a hablar, Ramsey hacía millones de preguntas, volvía locos a sus padres con sus travesuras y desorden; ellos tenían una gran preocupación por la impulsividad y curiosidad que se desarrollaba en su interior, esto hacía que vieran a su hijo muy lejos de ser una persona obediente y disciplinada. Llegó el día en el cual Ramsey tenía que entrar en la escuela, como se esperaba; empezó a mostrar gran capacidad, sus habilidades eran extraordinarias. Cuando se le encomendaban tareas, las acababa en la mitad de tiempo del que disponía, y empezaba a preguntar, jugar y explorar de todas las maneras que se le ocurría. Con el tiempo, Ramsey se convirtió en el dolor de cabeza de los maestros, era imposible para él concentrarse únicamente en lo que le pedían.
Esto hizo que, al finalizar el primer año, les dijeran a sus padres que no lo recibirían más, a pesar de su potencial, sus travesuras no iban a dejar que se le considerase un niño disciplinado. Muy decepcionados, Víctor Hugo y Sandra no sabían qué hacer con su hijo, le reprendieron y le hicieron saber la decepción que sentían por no poder seguir el camino para poder graduarse. Aquel día, después de que todo hubiera pasado, al entrar en su habitación con la luz apagada, Ramsey observó en su cama, una pequeña figura muy parecida a un grillo, que además poseía un brillo singular, tenía una luz blanca con pequeños puntos plateados. Sin encender la luz, se acercó a él con una sensación de haberlo visto y sentido muy familiar.
TO CUEN S PAR
ALARGAR A-VIDA -L
A
Si crees en algo y trabajas para conseguirlo, no existen límites.
ISBN 978-84-18789-08-3
9 788418
789083