DE LA VIRTUD Y EL AMOR A LA VIDA El sabio todo tiene, todo le sobra, él es el regalo de la vida, el sabio bastándose a sí mismo vive de dar de sí mismo. Nadie se ama a sí mismo sin regalar amor a los demás pasión, amor, pan, agua, tierra, fuego, viento, poesía, la alegría del día con la que condimenta su hambre la paz del corazón con la que alimenta su espíritu. Entonces, ama la naturaleza por la naturaleza, ámate sin descuidar a ti mismo por ti mismo, haz de la vida la virtud mayor por qué vivir no mueras sepultado por la gula y la avaricia, condenado por el peso del dinero que robas a tus semejantes tus hermanos de carne y hueso. El amor viene del amor y luego, vuelve al amor no hay nada que le ponga precio mayor o menor mientras tú no concentres oro y plata en tus manos quitándoles el pan de la boca a tus semejantes procura vivir en la cumbre de la frugalidad de la luz de las estrellas, a pan y agua y sal. Bastarte a ti mismo sea la máxima sabiduría, beber del agua del río y comer la hierba del camino pensar bien de ti y pensar bien de los demás que la razón de tu verdad sea el orgullo de tu vida el equilibro y la armonía el lecho de tu existencia el hambre del pueblo tu fuerza revolucionaria. No existen seres humanos buenos o malos se hacen buenos o malos tanto frecuentar los sistemas educativos públicos y privados producto de la cultura de educadores inhumanos que para ganarse angustiosamente el pan del día 41