LA MUERTE QUE RÍE Sabrosas calaveras comestibles con olor a Todos Santos y al carnaval de la vida que la muerte ríe hipócrita, indiferente, tenebrosa, burlona, hambrienta, dientes para afuera, potro indómito que cabalga constante sobre los hombros de la vida haciéndonos polvo y ceniza. La duda que filosofa instala la incertidumbre en la fosa común de la eternidad muerta es el ataúd del tiempo que hace su carrera fúnebre y la muerte ríe escandalosa pulverizándonos. solo queda de nosotros sombras y espectros a veces ni eso, que bien pudiera consolarnos excepto los fantasmas que fuimos.
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