Aun se sienten las aguas! Por: Jorge Baldivieso Ganadero Criador
Sin lugar a dudas, el año 2014 con sus lluvias de más de 38 días nos puso en apronte, pero no solo eso, nos ha jalado a una realidad preocupante. Nos ha mostrado fundamentalmente que nuestras operaciones ganaderas no son a prueba de todo como a se ha dicho siempre… ”La ganadería es un negocio lento pero seguro, no vives como rico pero si mueres como tal.”…así comenta ese famoso dicho del folclore oriental aludiendo a la estabilidad que el negocio tradicional con ganado puede ofrecer en el tiempo. Éste, era pensado a prueba de malas condiciones climatológicas, a veces malos manejos empresariales y hasta a prueba de malos gobernantes. Pero el 2014 nos ha mostrado que estamos muy equivocados, no solo en el planteamiento preventivo con algunas inundaciones menores de años pasados de las que no se aprendió casi nada, sino también en el planteamiento empresarial, técnico, sanitario, elementos básicos para supervivencia y sostenibilidad económica de nuestra ganadería y su productividad. A más de un año de esta terrible tragedia “aun sentimos las aguas”, que la reflejo de esta manera: Primero fue la inevitable muerte de miles de animales por la crecida de ríos y que a falta de tierra firme se ahogaron, lo siguiente fue la consecuencia lógica, la falta de forraje, este ya no existiría debido a la sobrecarga de animales en los pocos lugares de pastoreo; continuando, llego el tiempo de las pestes y paracitos que fueron incubando por la demasía de agua y las variadas temperaturas creando condiciones inmejorables para la eclosión de las larvas y su desarrollo, además de la descomposición de la vegetación y otros , eso ocasiono muchas más muertes de las que los ganaderos alcanzamos a aceptar ,esta realidad no fue ni mínimamente difundida por los medios de comunicación, lo que nos producía un sentimiento esperanzado de que no era tan terrible, y que lo peor había ya pasado. Pero no , esto solo iba en aumento. Después de esta andanada de golpes a nuestro aparato productor ganadero, vino un tiempo de calma y reagrupamiento donde todos los productores tratábamos de determinar sin rumo cierto, y algunos con ingenua esperanza, las cantidades perdidas, los animales muertos, los alambrados que ya no estaban, las instalaciones, corrales, bretes etc. Todas estas básicas instalaciones en muchos casos habían sido llevadas por las aguas hacia otras latitudes. Esta realidad nos llevó a evaluar todas nuestras operaciones ganaderas y a descubrir que no teníamos ese blindaje tan soberbio, y que si la divinidad, o las lluvias nos habían dejado algo con que continuar, deberíamos replantear nuestra rutina ganadera y hacerla tal vez más previsora en términos de inversión en infraestructura. Todo iba mejor, el clima se estabilizo, y nos pusimos a rescatar lo poco rescatable…y con un sentimiento de alivio empezamos a preguntarnos lo que definiría nuestro futuro…... ¿Había ganado para la venta y así poder financiar el reajuste o por lo menos la sostenibilidad operacional de nuestras ganaderías? ¿Podríamos seguir dependiendo de nuestra ganadería ya mermada en más o menos cantidad?……
algunos encontraron la tranquilizante respuesta que sí…, Otros sintieron que había poco con que trabajar pero era posible, pero algunos con menos fortuna se vieron diezmados y optaron por cambiar de actividad. Y comenzamos a trabajar, dándonos cuenta que el daño había sido profundo y estructural, las vacas preñadas ya no lo estaban, de los terneros nacidos quedaban muchos menos, las condiciones para que esas vacas se tornasen productivas no existían, ERA OFICIAL ¡!!!..Estábamos ante una crisis que no respeto bolsillos, reputaciones ni antigüedades. Esperanzados recurrimos a la banca, que a titulo político empezó a ofrecer algunas ayudas, por supuesto no era una intención de solución a tan grande catástrofe, era sencillamente un elemento de proselitismo político. A pesar de ello insistimos y empezamos a afinar nuestras finanzas, recortando proyectos innecesarios, posponiendo algunos planes familiares, y finalmente avocándonos a lo que si tenía prioridad. Nuestro aparato productivo,… tanto en semovientes como en infraestructura e instalaciones, reunimos coraje y visitamos uno tras otros las bancos, todos ellos con genuino interés de cooperación….explicando y exponiendo las grandes posibilidades de obtener financiamientos y el consiguiente endeudamiento, más aun siendo GANADEROS, y teniendo importantes sumas de capital que respalda nuestra misma operación mínima básica. Pero la realidad es muy dura para el ganadero Boliviano que aunque teniendo importantes capitales en formas de tierras, mejoras y otros no podemos acceder a créditos favorables por nuestra bajo índice de rentabilidad. En consecuencia….prestarse y endeudarse es muy sencillo para nosotros ganaderos…el poder honrar las deudas, se hace y hará mucho más difícil si no empezamos en este momento a modernizarnos y a tratar las tierras y campos que nos tocaron trabajar con responsabilidad, ambición y criterio empresarial….este es el momento no lo dejemos pasar.