FACEBOOK.COM/ CATHOLIC NEWS HERALD ESPAÑOL
8
catholicnewsherald.com | February 14, 2020
Padre Julio Domínguez
H
“Siempre guiados por el Espíritu Santo”
ace algunos meses tuve la gracia de ser llamado por mi Obispo Peter Jugis a servir como Vicario Episcopal del Ministerio Hispano. Con la salida del P. Fidel Melo a su año sabático, tomé a cargo la oficina del Ministerio Hispano el 31 de enero de 2020 y espero poder servir a mi Obispo y a toda la comunidad hispana con gran alegría y entusiasmo, confiando siempre en el poder de Dios que actúa a través de su Santo Espíritu para transformar su Iglesia. Podría hablar de muchos proyectos y planes que serían fácil decir que quiero realizar, pues en realidad hay una gama de necesidades reales en la comunidad hispana. Sin embargo, quiero enfocarme sobre todo en las prioridades pastorales de mi Obispo para poder ser un verdadero instrumento de ayuda en el gobierno de nuestra diócesis de Charlotte. Todo mi equipo de trabajo estará realizando el trabajo que se nos ha asignado en las áreas de formación, evangelización, familia, vocaciones, liturgia y jóvenes. En el área de formación me interesan los líderes parroquiales, aquellos que con generosidad nos ayudan en la enseñanza. Así como nosotros los sacerdotes necesitamos la formación contínua, de la misma manera ellos necesitan esta formación doctrinal permanente. En el área de Evangelización, la comunidad hispana se caracteriza por estar siempre muy activa en los retiros y conferencias, llamando contínuamente más y más gente a seguir a Cristo. Me gustaría que, de manera sistemática y organizada, todos los movimientos apostólicos, en colaboración con los párrocos y coordinadores diocesanos, sigamos esta noble misión de la Evangelización, tanto de adultos como jóvenes y matrimonios. En el área de Familia estamos llamados a poner mucha atención, pues se requiere un nuevo empuje de la gracia de Dios para poder ayudar a tantos matrimonios jóvenes que están iniciando su camino matrimonial. En nuestra comunidad hispana existen cientos de parejas que no han recibido la gracia del sacramento del matrimonio y que viven fuera de la gracia de Dios debido a esto. En el área de las vocaciones veo un gran potencial en la comunidad hispana, pues es donde tenemos una hermosa y floreciente juventud. Estoy seguro que, con las familias bien envueltas y empapadas en la fe y una atención más profunda en los jóvenes, sobre todo en lo que se refiere a grupos juveniles y retiros para ellos, vendrá en un futuro no muy lejano una floreciente cultura de vocaciones que provea pastores continuamente para nuestra Iglesia diocesana. En el área de Liturgia, me interesa mucho proponer una formación sólida basada en el Catecismo de la Iglesia y en las instrucciones litúrgicas del Misal Romano sobre la celebración de los sacramentos y los ministerios que ayudan a los sacramentos, a saber: lectores, ministros extraordinarios de la Comunión, visita a los enfermos, ujieres, monaguillos, etc. Así como la preparación doctrinal de los sacramentos que podamos llevar a cabo en toda la diócesis de una manera uniforme. Y por último, y no por esto lo menos importante, los jóvenes. Siempre pienso en los miles de jóvenes entre los14 y 17 años que se encuentran en nuestra familia hispana. Muchos de ellos, terminada su formación catequética con el sacramento de la confirmación, se quedan sin seguir recibiendo la formación adecuada a su edad. La verdad es que tenemos un reto grande en nuestras manos, pues ellos vienen a ser el futuro de nuestra Iglesia aquí en nuestra diócesis, al mismo tiempo que el puente de unión entre las dos comunidades de habla hispana e inglesa pues ellos ya son perfectamente bilingües. Con la ayuda y gracia de Dios, la colaboración del clero de nuestra diócesis, el equipo de coordinadores diocesanos, los miles de colaboradores voluntarios y todas las familias cristianas, tengo la sincera y firme esperanza que trataremos de hacer lo mejor posible para que muchas almas conozcan y amen más a Jesucristo, para gloria de Dios Padre, siempre guiados por el Espíritu Santo. EL PADRE JULIO DOMÍNGUEZ es el director del Ministerio Hispano de la Diócesis de Charlotte.
El Padre Julio Domínguez ha sido nombrado vicario del Ministerio Hispano de la Diócesis de Charlotte. FILE | CATHOLIC NEWS HERALD
Obispo Jugis nombra nuevo Vicario del Ministerio Hispano CÉSAR HURTADO REPORTERO
CHARLOTTE — El obispo Peter Jugis anunció un cambio en el liderazgo del Ministerio Hispano diocesano. Al padre Fidel Melo se le ha otorgado un año sabático para participar en una inmersión del idioma y cultura purépecha en la Arquidiócesis de Morelia, Michoacán, México, con el objetivo de poder servir a la comunidad de inmigrantes purépechas que residen en la Diócesis de Charlotte. El Padre Julio Domínguez ha sido designado para suceder al Padre Melo como Vicario del Ministerio Hispano de la Diócesis de Charlotte, a partir del 1 de febrero. El Padre Julio César Domínguez Prieto nació en Tampico, Tamaulipas en 1972, siendo sus padres don Marcial Domínguez y doña Esperanza Prieto. Su apego a la religión se puso de manifiesto muy pronto y a los ocho años de edad le dijo a su madre que deseaba ser sacerdote. Como todo adolescente, en crisis de rebeldía, se alejó de la iglesia y tuvo sus dudas sobre Dios. En la preparatoria, como consecuencia de una conversación que sostuvo con su madre, regresó a la Iglesia. “Mira César (así lo llama su madre), yo nomás te voy a decir una cosa. Yo ya te mostré el camino de Dios y tú lo habías tomado muy bien, pero lo dejaste. Solamente quiero que sepas que hay un cielo y un infierno, y tú vas por el camino del infierno. De tí depende, yo ya te di las bases y tú vas a tomar el camino que tú quieras”, le dijo doña Esperanza. La invitación para tomar un rol más activo en la Iglesia le llegó por un sacerdote misionero para que se capacite y desempeñe como catequista. Las verdades de la fe que recibió lo llenaron intensamente. “Los padres misioneros explicaban todo tan bien que hacía sentido”, relató. Pese a contar con una novia que le atraía mucho y a estar estudiando, sintió el llamado de Dios a tomar otro camino, decidió darse la oportunidad de probar algo distinto e ingresó, junto con otros diez jóvenes, a la Casa Religiosa de Los Misioneros de
Cristo Mediador. Permaneció diez años en la vida religiosa, pero al inquieto joven le gustaba la vida de parroquia, quería acercarse a la gente, trabajar con la comunidad. Mientras estudiaba en Roma su tercer año de Filosofía y Teología, y bajo recomendación de su consejero religioso, inició contactos para ingresar al sacerdocio diocesano en Jalisco, México. Cuando regresaba a México, gracias a una invitación de familiares llegó a Gastonia, Carolina del Norte, de visita. Allí se encontró con el Padre Joan Allen, pastor en la parroquia San Miguel, quien lo invitó a presentarse como candidato al sacerdocio por la Diócesis de Charlotte y continuar su formación como seminarista. La duda de llegar a un mundo desconocido cuando esperaba retornar a México, el reto de estudiar un nuevo idioma y la separación por más de diez años de su familia lo hizo dudar. Nuevamente un consejo de su madre fue decisivo. En una conversación telefónica doña Esperanza lo alentó a seguir el camino pues, como le dijo, “Dios no trabaja por casualidades”. El siete de junio de 2003, fue ordenado por el Obispo William Curlin junto a los sacerdotes Enrique González Gaytán y Matthew Ryan Beuttner en la Iglesia San John Neumann. El Padre Julio recuerda la intensa lluvia de ese día y también la emoción de ver a la familia presente, aunque algunos de ellos, incluido su padre, no pudieron llegar pues se les negó la visa. Su primera asignación fue en la parroquia Sagrado Corazón en Salisbury, donde permaneció por 3 años. Ahí tuvo como mentor al Padre John Putnam, a quien reconoce debe su crecimiento. Le siguieron San Luis Gonzaga en Hickory y San Francisco de Asís en Lenoir, donde permaneció siete años. El Padre Julio Domínguez es también miembro del Consejo Presbiteral, responsable del track hispano del Congreso Eucarístico, parte del equipo diocesano de Vocaciones y su última asignación fue la de coordinador del Ministerio Hispano en Smoky Mountains.