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Matrimonio
by Calacoaya
Cuando se da el mandato que serán una sola carne, es literal, “porque cuando te casas, quedan unidos como dos papeles que les pones pegamento y cuando te divorcias un pedazo se lleva parte del otro, por eso dicen: se despedazaron; uno dejó un pedazo de su corazón en la vida del otro, se llevó sentimientos y emociones, es un desastre”.
Agregó que es muy fácil decir, nos separamos, y no nos damos cuenta la destrucción que producimos, “por eso el mundo está como está, vivimos en un mundo despedazado con madres solteras, huérfanos, abandono de los padres”. Y subrayó que necesitamos como cristianos tomar muy en serio el problema.
Jorge Lozano fundó tres iglesias en Baja California Sur y otra en Córdova, Argentina; fue también director del instituto bíblico Cristo para las Naciones en dicho país.
“Hay que sacar la basura diaria de la casa, a veces así está nuestro matrimonio debemos deshacernos de lo que no sirve”
Agregó que a los matrimonios cristianos pueden presentarse “jinetes” que destruyen la relación de pareja: malos entendidos, celos, egoísmo, pleitos, resentimientos, faltas de perdón.
Lozano, casado con Evangelina, su compañera de vida durante más de cuatro década y padres de tres hijos, los cuales radican actualmente en Argentina, Chile y los Estados Unidos de Norteamérica con sus respectivas familias. Explicó que existen cuatro jinetes que nos están destruyendo El primer jinete es la crítica Es cuando atacas a la persona y no al problema, utilizamos palabras como: “tú siempre, tú nunca”, lo que hacemos es alejarnos. “tu pareja, no es el enemigo, al criticarlo, le herimos”.
El segundo jinete sería el ataque.
Cuando estás enojado con la otra persona y dices palabras como: “eres impulsivo, tóxico, un enfermo mental, nadie te aguanta”
Tercer jinete, estar a la defensiva
En vez de cambiar tus actitudes te defiendes, como los futbolistas, levantas la mano como si no tuvieras culpas, buscas excusas de por qué el otro te hace enojar.
Cuarto jinete, el albañil.
Este edifica paredes, tu pareja te hace ver el problema pero le dejas con la palabra en la boca, levantas la voz, le das la espalda, eso en lugar de resolver el problema hace que te rehúses, levantas paredes y huyes.
Jorge Lozano fue el primer director de alabanza y pastor de jóvenes en la pequeña congregación cristiana que establecia Dios a través de Gonzalo Vega Monroy en Ciudad Satélite y que posteriormente sería el Centro Cristiano Calacoaya.
Explicó que podemos resolver el problema de identificar el pecado cuando nos comparamos con el carácter del Señor. Ejemplo: “Dios es justo, nosotros injustos; Él es amable, tú y yo terribles; Jesús es bueno, nuestro caso es todo lo contrario”.
“El pecado es por tanto opuesto al carácter de nuestro Dios”
Y agregó: “Volvamos a las raíces de nuestro cristianismo, vamos de nuevo a los Evangelios, conoce realmente cómo era Jesús, cómo actuaba, contestaba y trataba a sus enemigos, lo primero que tienes que hacer es reconocer el pecado en tu vida”.
Expresa que el pecado genera problemas, propicia mentiras, malos humores, malas mañas, vicios, “entonces tenemos que desechar esa basura que está en nuestra vida, que el camión se lo lleve para siempre”.
Necesitamos ser humildes, reconocer que en nuestra vida hay pecado, dejar que Dios obre, pues afecta a todo el mundo incluyendo a los hijos, esposa, cuñados, a todos. “Hemos hecho mal, requerimos arrepentirnos, llevarnos a la convicción de haber fallado al Señor, busca que Dios te perdone antes de que acabes destruyendo el matrimonio”.
Cuestionó, ¿Qué debemos hacer para arrepentirnos? “Primeramente, reconocer que uno es egoísta, mentiroso. Arrepiéntete, deja de hacer eso y camina hacia el otro lado en 180 grados, perdona”.
Jorge Lozano finalizó, “el arrepentimiento son dos cosas: confesión de lo que hiciste y cambio para ya no ser lo que te afecta”.