Tiempos de desamparo
Tiempos de desamparo
STUDENT PROJECT
Clara Durán y Stefan Manea Claudia Schölling Colectivo Wof Esperanza Vaz Marcela Riquelme Mario Espliego Nacho Rodríguez Patricia de Ángel López Patricia Sádaba y Ricardo Tourón Kinda Youssef
“Tiempos de desamparo. Student Project” Simeón Saiz Ruiz
Imagen de la portada del catálogo Tiempos de alegría
En el 2012 coordiné junto a la artista alemana Monika Anselment una exposición en torno a las celebraciones populares ocurridas en los eventos de la llamada Primavera Árabe. Todos los artistas estuvieron produciendo obra específicamente sobre lo que entendían por la expresión de alegría en un contexto político. Cuatro años más tarde el mismo grupo ampliado hemos estado trabajando otro año para producir obra en torno a los desarrollos de aquellas revoluciones en los distintos países. Como en el grupo inicial había varios artistas que eran profesores en distintas Academias repartidas por Europa, pensé que sería una buena idea proponer paralelamente otra exposición de alumnos en torno al mismo tema. Además de contar con la facultad de Bellas Artes de Cuenca, contacté al repecto con profesores de Aki Akademie voor Beeldende Kunsten Vomgeving en Enschede, De la Akademia Sztuk Pięknych en Cracovia, de la Academia Sztuk Pięknych in Warszawa, y de la Minar Sinan Fine Arts University en Varsovia. Incluso estuve explicando el proyecto y tratando de enrolar a estudiantes en la Accademia di Belle Arti de Venecia. La respuesta primera fue entusiasta, pero las dificultades y la falta de fondos de los distintos centros para mover obra
de una ciudad a otra aunque fuese de un modo precario, hizo que gradualmente esa respuesta inicial fuera enfriándose. No resignado a que la idea desapareciese ni a dejar plantados a los estudiantes que ya se habían comprometido, contacté hacia las Navidades del 2015 con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense en Madrid que respondió positivamente y nos permitía al menos hacer la exposición con el trabajo de los estudiantes en nuestros respectivos centros de Madrid y Cuenca, con un mínimo de problemas de transporte. Como las exposiciones que han servido de estímulo, ésta es el resultado de la voluntad de los participantes de trabajar sobre el tema partiendo desde el lugar individual en que cada uno de los artistas está y a partir de ahí trabajar con lo que tiene y de la mejor manera que puede. Sacar el máximo partido a una pequeña ocasión. Y cuando hablo de sacar partido no estoy pensando en carreras personales o contrario, el avanzar ideas en torno a cómo nos gustaría construir la sociedad. Esta exposición pretende mostrar que al igual que en amplios sectores del mundo del arte la intención de reflejar en las obras las experiencias políticas cotidianas es un imperativo para muchos artistas, esta necesidad existe también
desde los primeros pasos independientes que se dan ya en al ámbito de la educación artística, y por lo tanto constituye un comentario sobre los instituciones dedicadas a la educación artística aunque esta no sea una línea de pensamiento que se haya privilegiado. Son exposiciones separadas, pero los conjuntos no desmerecerían si se diesen mezcladas. Interesantes conexiones saltan además por encima de los acabados estéticos formales. Un objetivo al proponer este proyecto a los estudiantes era que pudiese establecerse algún tipo de interacción entre los dos grupos trabajando. Las dificultades de organización de la exposición de los estudiantes no han permitido poner en marcha estos contactos, de manera que los dos grupos han trabajado independientmete. Siendo así, sorprende aún más encontrar, por un lado la obra de Sofía Jack, que es una imagen extraída a partir de las estadísticas de despoblación de Siria y la acumulación de fotos difundidas por la web, de Kinda Yousseff, ella misma siria, que superpuestas indefinidamente crean otro tipo de superficie abstracta. La diferente distancia de los artistas a los eventos, manifestada muy abiertamente por la inclusión en ambos grupos de algunos artistas árabes, dentro de un conjunto muy heterogéneo de procedencias, marca la dependencia relativa de cada artistas respecto de los medios de comunicación de masas como fuentes de información, telón de fondo que se encuentra en ambas exposiciones. En
ningún momento esa dependencia se muestra ingenua ni simplemente cuestionada. Se la, pone a obrar.
Clara Durán y Stefan Manea
Kinda Youssef
En las imágenes y titulares de prensa recogidos por Patricia de Ángel López estas unidades son intercaladas al azar a la manera de las palabras conectadas en sintaxis imposible en la poesía concreta. Si allí las palabras se convierten en objetos, aquí los objetos, las fotocopias de imágenes documentales se convierten en discursos que mezclan sus mensajes en igual sintaxis imposible.
En la obra de Clara Durán y Stefan Manea “las imágenes están puestas huyendo del espectáculo de los medios de comunicación. Las imágenes están puestas a modo de mosaico de emociones a través del color. Hemos ido a la raíz básica del ser humano, y con todo el problema de los refugiados hemos decidido abarcarlo de una manera sencilla asociada a la emoción…”, según los autores. O se transforman los dispositivos de acceso, por ejemplo, en la obra de Nacho Rodríguez donde se ofrece una imagen vaciada de contenido, vaciada de los eventos que allí ocurrieron y se da en la propia obra el enlace a Internet donde el espectador puede probar a encontrarlos él mismo con su móvil.
Patricia de Ángel López Nacho Rodríguez
De alguna forma es hacer colisionar lo cotidiano con lo extraordinario. La instalación del colectivo Wof fusiona también ambos ámbitos produciendo chispas de sorpresa y clarividencia.ras tantas fotografías creadas por la prensa a imagen de los cuadros de la tradición religiosa cristiana, en especial los de la piedad, ellas usan un reconocible modelo de virgen medieval convertida en emigrante con sus bolsas de enseres y valla metálica proyectada sobre el manto (vallas que por cierto forman parte del paisaje que crea el montaje de la exposición en Algeciras) No hace falta recrear las imágenes de los refugiados para que parezcan Dolorosas. En verdad cada uno de ellos ya es una virgen.
Colectivo WOF
Lo cotidiano y como construir otro cotidiano distinto a las alternativas que nos ofrecen está presente en ambas exposiciones. No se trata sólo de leer otras historias que nos muestran otros lados diferentes de los que habitualmente nos llega. Es también admirar las capacidades de resistencia de aquellos grupos que están enlazados en luchas por el poder. ¿Qué pasa en esas situaciones con la vida día a día? A veces el día a día parece el castigo de las masas (la
población tratada como masa es el tema de la obra de Mario Espliego), pero sabemos que es el individuo concreto el que vive la vida. En esta exposición hay algunas imágenes de víctimas concretas, también en el otro lado, en el aparato opresor o entre los que meramente miran pasivos (es el caso de los dos cuadros de esperanza Vaz) pero su presencia es igualmente importante porque nos hace darnos cuenta que también la violencia es ejercida por individuos concretos y singulares y no por entes abstractos.
Los cuadros de Claudia Schoelling nos muestran algunas imágenes que juegan con la ambivalencia entre la individualización y el tipo propio de mucha pintura. Pienso en las dos imágenes de unos jóvenes refugiados. Es difícil no relacionarse con ellos en un plano puramente humano y al mismo tiempo encontrarnos con sombras. Otros nos muestran observadores observando, una pareja sentada en un sofá, donde ya ni siquiera buscamos reconocer a personas concretas, pero donde nos podemos reconocer todos.
Mario Espliego Claudia Schgoelling
Esperanza Vaz
Esta tensión entre lo específico y lo genérico recorre alguna de las piezas. En los cuadros de Marcela Riquelme colapsa uno y otro constituyendo su debilidad y su fuerza. Riquelme ha p i n t a d o u n a l a rg a s e r i e s o b r e l o s sufrimientos de los indígenas chilenos a manos de los colonizadores.
El palimpsesto en el que vemos emerger figuras en grupos que reconocemos por las imágenes televisivas de refugiados, parecen rodeados más de las selvas sudamericanas que de las arenas de Oriente Medio. La historia no sólo se repite como farsa en el tiempo sino también crea infiernos en unos lugares y otros.
no implica tanto un número de personas a las que subsidiar sino un posible banco de mano de obra barato.
Marcela Riquelme
Patricia Sádaba y Ricardo Tourón
En este mundo en el que dominan las imágenes de la televisión, sorprende la obra del colectivo formado por Patricia Sádaba y Ricardo Tourón, que presentan no una imagen sino un objeto concreto que se muestra en la sala como tal cosa y no otra: un saco de arena del fondo del mar. Vemos en un pequeño monitor la acción de como ha sido sacado del fondo del mar, donde tantos cuerpos han quedado. Unos sacos que por lo demás se adaptan a la norma Europea para la manipulación de pesos por obreros. ¿El destino de esos cuerpos, a la vez? El mundo del exilio y del trabajo es puesto en conexión allí donde habitualmente se oculta, pues las cuotas de refugiados por países de las que tanto se ha hablado
Como se ve, las líneas de convergencia y de divergencia de las obras son múltiples, como no podía ser de otra forma. Es una trama tejida con hilos a nuestra disposición para intentar mantenernos asidos a lo que pasa delante de nuestros ojos sin que parezca que nos da la ocasión para intervenir. Pero vivir es intervenir
La alegría y el desamparo: dos paradigmas de la existencia humana a través del arte Samir Delgado Toda exposición colectiva de artistas instituye siempre una narrativa concreta de confluencias diversas, la reunión sumaria de la intersubjetividad creativa que hace posible un desenlace del factum artístico en el espacio habitado por la obra común. En cada muestra, en el acopio, en lo sumario de la reunión de artistas queda depositada una expectativa de síntesis, de sinergia y de comunión que otorga un tempo experimentable de la duración del proceso total de desarrollo de un proyecto artístico como el que ha sido comisariado por Simeón Saiz y Monika Anselment en dos momentos cruciales de esta segunda década del milenio. Y es que la consumación de las exposiciones Tiempos de alegría en 2012 y Tiempos de desamparo en 2016 bajo la singladura de diferentes perspectivas internacionales en torno a la secuencia histórica que abarca el desciframiento estético de episodios acontecidos en la primavera árabe y la otra cara dramática vivenciada a través del fenómeno global de los refugiados de la guerra en Siria, pone en evidencia la hipótesis necesaria de que el arte contemporáneo -a pesar de la sentencia providencial que Anto-
nio Saura legó a la posteridad en su Sermón de La Habana- todavía puede formar parte de la trama cotidiana, de la mecánica ontológica, de la realpolitik visual en la que el mundo proyecta su escaparate de conflictos, simulacros y verdades. Cada una de las piezas que han constituido un episodio interdisciplinario de las exposiciones sucedidas en la galería Fúcares de Almagro y en el Kulturpunkt en Berna en 2012 y Alcultura en Algericas (Cádiz) durante el verano de 2016, aglutinan en sí mismas una vocación expresiva que celebra la heterogeneidad de la mirada y la significación del factor de lo complejo de todos los contextos. Los sucesos del mundo árabe entrevistos bajo la mixtura de la sensibilidad compartida entre artistas como Wojciech Cieśniewski desde Polonia, Claire Angelini desde París o Sofia Jack desde Madrid, reflejan la problematizada dimensión moral que particularmente en Occidente adquieren bajo su preponderancia mediática. De ahí que el artista metabolice la interconexión, su coexistencia paralela, la interpelación ética que emplaza a la creación en un tiempo múltiple radicado esencialmente en la relatividad aparente de las coyunturas geopolí-
ticas y el descentramiento de la experiencia bajo el influjo totalitario de los nuevos poderes globales. Tanto el desenfreno alegre de las manifestaciones populares que en Egipto derrocaron a la dictadura como el rostro anónimo del desamparo de los refugiados de Siria en las fronteras de Europa han tenido su eco en los tiempos–pórticos que los artistas Simeón Saiz y Monika Anselment vislumbraron como espacio de trabajo sobre la alegría y el desamparo, dos paradigmas de la existencia humana que valen como referentes sociales de experimentación en una relación dialéctica con el mundo globalizado que hace del arte un tipo de sudario capaz de catalizar el dolor de la pesadumbre y la euforia de la libertad. Ahora la escenificación artística en las universidades de Castilla-La Mancha y la Complutense de Madrid de nuevas experiencias colectivas de arte joven, con la puesta en práctica de la misma dinámica de trabajo con voces y estilos distintos sobre una misma temática como ha sido el mundo árabe en tiempos de desamparo, conlleva la feliz evidencia de que más allá del plan de estudios académico y el proceso oficial de evaluación universitaria, los artistas estudiantes pueden mostrar su quehacer creativo
otorgando a la vista del congénere, del transeúnte ocasional y del espectador atento en los espacios universitarios de una colectiva artística de interés generacional, con un estatus epistémico propio al representar un conglomerado de valores, extraídossobre el campo real de la vivencia artística, con posicionamientos y articulaciones ideológicas de rumbos confluyentes en torno a la barbarie del desamparo, un milagro secular que anticipa la riqueza de los nuevos valores creativos en diferentes latitudes y que hace de la labor de los comisarios en su llamamiento de los artistas una bocanada de oxígeno para fortalecer la resistencia ciudadana frente a los engranajes deshumanizadores que advirtió Ernesto Sábato de un sistema capaz de engullir toda forma de alegría y de desamparo con una frialdad absoluta y sin dejar más huellas que las del dato periodístico, el documento oficial, los ecos de la vida en un lienzo.
3 - 18 octubre
Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid
Clara Durán y Stefan Manea Claudia Schoelling Colectivo Wof Esperanza Vaz Marcela Riquelme Mario Espliego Nacho Rodríguez Patricia de Ángel López Patricia Sábada y Ricadro Tourón Kinda Youssef
STUDENT PROJECT
Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-la Mancha, Cuenca
Diseño de Colectivo WOF
TIEMPOS DE DESAMPARO
STUDENT PROJECT
TIEMPOS DE DESAMPARO
21 junio - 6 julio
21 junio - 6 julio Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-la Mancha, Cuenca
3 - 18 octubre
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Clara Durán y Stefan Manea Claudia Schoelling Colectivo Wof Esperanza Vaz Marcela Riquelme Mario Espliego Nacho Rodríguez Patricia de Ángel López Patricia Sábada y Ricadro Tourón Kinda Youssef
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Tiempos de desamparo
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21 junio - 6 julio 3 - 18 octubre
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21 junio - 6 julio
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STUDENT PROJECT 21 junio - 6 julio Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-la Mancha, Cuenca
3 - 18 octubre
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Clara Durán y Stefan Manea Claudia Schoelling Colectivo Wof Esperanza Vaz Marcela Riquelme Mario Espliego Nacho Rodríguez Patricia de Ángel López Patricia Sábada y Ricadro Tourón Kinda Youssef
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21 junio - 6 julio Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-la Mancha, Cuenca
3 - 18 octubre
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Clara Durán y Stefan Manea Claudia Schoelling Colectivo Wof Esperanza Vaz Marcela Riquelme Mario Espliego Nacho Rodríguez Patricia de Ángel López Patricia Sábada y Ricadro Tourón Kinda Youssef
Diseño de Colectivo WOF
Patricia de Ángel López Claudia Schoelling Colectivo Wof Nacho Rodríguez Patricia Sádaba y Ricardo Tourón Mario Espliego Marcela Riquelme Esperanza Vaz Kinda Youssef Clara Durán y Stefan Manea
Patricia de Ă ngel El periĂłdico de los contrastes, 2015 ImpresiĂłn sobre papel, dimensiones variables.
Claudia Schgoelling (En sentido contrario a las agujas del reloj) S/T, 2015 Acrílico sobre algodón, 115 X 95 cm S/T, 2015 Acrílico sobre algodón, 80 x 120 cm S/T, 2016 Acrílico sobre algodón, 99,5 x 120 cm S/T, 2016 Acrílico sobre algodón, 46 x 61 cm S/T, 2015 Acrílico sobre algodón, 61 x 90 cm
S/T, 2015 Acrílico sobre algodón, 80 x 120 cm
S/T, 2016 Acrílico sobre algodón, 99,5 x 120 cm
Colectivo WOF Esta pieza está compuesta por una escultura clásica en escayola y una pieza audiovisual que desarrolla un dialogo desde el concepto y la forma, abarcando un punto de vista crítico-social. “La Indignación” habla sobre la hipocresía de una sociedad que gira en torno a unos patrones que dicta la religión católica. Costumbres, festivos, etc. En este caso “La Indignación 2.0” se centra en la actual situación de los refugiados que se ven obligados a huir de la guerra de Siria y se encuentran con fronteras en Europa. La Virgen María se viste de refugiada, tal y como lo fue en su día según la tradición católica. De esta manera hacemos un paralelismo poniendo en la misma situación lo que alabamos (Virgen/Dios) y a lo que damos la espalda (guerra de Siria/refugiados). Alba Lozano, 2016.
La indignaciรณn 2.0, 2016 Escayola, plรกsticos, telas, material reciclado y audiovisual. Medidas variables.
Nacho Rodríguez Wellcome, 2016 Impresión sobre papel, 4 unidades de 100 x 70 cm La Horda, 2016 Video instalación, 2,45´´ en loop
En la época de las imágenes obsolescentes, de las imágenes low-cost, el imaginario visual producido por los mass media está construido para ser consumido a gran velocidad. Los espectadores se han educado transitando por la gran avalancha de propuestas visuales a la que están expuestos a través de sus dispositivos pantalla. Sin embargo, ésta aparente y hábil capacidad para deglutir ingentes cantidades de imágenes al mismo tiempo, no significan una correcta digestión. Mirar las imágenes supone, en este momento, un arduo ejercicio cognitivo e intelectual, un esfuerzo más allá de la intensa y excitante experiencia visual que supone deslizarse por la superficie de las imágenes luz. En este incansable e hipnótico proceso que supone atravesar la gran cascada visual, los espectadores se deleitan con estampas que se presentan como nuevas, atractivas y consumibles, subestimando su verdadera naturaleza y complejidad. Tomar una posición crítica frente a las imágenes, nos va a permitir que
las presumamos resabiadas, contaminadas, connotadas y extremadamente politizadas, incitándonos a un nuevo (re)pensamiento de las mismas. A partir de esa idea, proponemos jugar a interrogar las imágenes como un ejercicio de resistencia frente al hiperbólico régimen visual contemporáneo. Dentro de un peculiar ejercicio de estratigrafía arqueológico-visual vamos a poder atravesar la epidermis de la imagen para tratar de acercarnos a su posible dimensión epistemológica. En este proceso de (des)montaje visual, vamos a poder identificar los elementos que conforman la representación al separarlos y aislarlos en diferentes contenedores, para terminar por desactivarlos. En este proceso de desambiguación lingüístico-visual, nos vamos a enfrentar a una nueva sintaxis que nos permita recomponer la lectura de la misma,jugandocon laspalabras-imágenes, recontextualizándolas, para encontrar nuevos significados que nos desvíen de su estética espectacular. De este modo, proponemos un ejercicio de resignificación frente a la indiscriminada política de producción masiva de imágenes que no da lugar a la imaginación ni a nuevos discursos más allá de su apariencia. A partir de la apropiación y (post) post-producción de una imagen queremos poner en evidencia el artificio visual al que estamos expuestos, y de esta forma, poder enfrentarnos a otros discursos transversales en favor de una nueva ecología de las imágenes.
Patricia Sádaba y Ricardo Tourón Tiempos de alegría ¿entonces?… ¿y ahora? Obtener respuestas siempre exige cierta dificultad, especialmente cuando al acercarnos a ellas inherentemente aparecen muchas otras preguntas: ¿y qué sucedió antes? Obtener respuestas implica verificar nuestra propia genealogía y posición; aquello que parece enfrentarnos reiteradamente con nuestra propia destrucción y la del otro. Ruinas en las que resistimos atrincherados y que conforman la inestable atalaya desde la que escudriñamos la distancia, antes y ahora. Pero sobre todo, ruinas que reconstruimos y debemos continuar reconstruyendo. Nuestra cultura construye cuerpos-ficciones-sociales en los que habitamos, cuyos límites creados –sociales, geopolíticos, económicos, personales…– sólo afianzan y transitan dualidades establecidas – yo/otro, amigo/enemigo, dentro/fuera…–, en las que siempre resiste un vacío a espera de ser llenado, completado. Dualidades de las que sólo podemos estimar un fragmento; la mínima referencia con la que exigirnos una cierta posición. Una fragmentación que nos impone una clara incapacidad para ponernos en la piel del otro,
porque al mismo tiempo, ese otro somos nosotros. Una distancia con la que diferenciarnos que no es más que la incapacidad para concebir la heterogeneidad y mutabilidad que articulan el afuera; el conflicto que nos enfrenta a nuestra propia inestabilidad y fragmentación. De ahí, que tratemos de dar cuerpo a la masa y voz a la multitud. Un nosotros que se construye, y se destruye… y unos otros que se construyen y se vuelven a destruir; la reconstrucción de la línea de un horizonte que se derrumba con cada paso, la constatación del estar siendo. Tiempos de desamparo, parapetos fragmentados y posiciones inhabitables. Cuerpos-ficciones-sociales desbordados por su condición irreductible como masa y multitud, como ruinas de un horizonte que siempre seguirá estando ahí; sólo hace falta caminar.
Sur les pavés, la plage, 2016 Sacos con arena del fondo del mar Mediterráneo. / Vídeo. 25min. / Vídeo + gráficos y sonido generativo. 43min.
Mario Espliego Construcciones de la masa es un ensayo escultórico/textual donde se analiza la capacidad política de la propia materialidad de la masa. La utilización de su imagen y su devenir en la contemporaneidad. La imagen de la portada del Leviatán de Hobbes de 1651, el sonámbulo y el borracho, la aparición de la fotografía y su coincidencia con la irrupción de la masa como sujeto político autoconsciente y organizado, el collage propagandístico, la calidad de la imagen o las tomas aéreas de la masa, son algunos de los relatos que configuraran el ensayo propuesto.
Construcciones de la masa, 2016
Construcciones de la masa, 2016
Marcela Riquelme La presente obra, pretende visualizar de manera narrativa y simbólica, algunos de los códigos históricos, que comprende la primavera árabe, desde la muerte de Mohamed Bouazizi, en Túnez, cuyo suicidio ha sido eco para el comienzo de la revolución, hasta el exilio obligatorio de millones de personas, en búsqueda de un mejor porvenir. Por otra parte, resulta imprescindible destacar, que en el intermedio de este alzamiento por mejorar significativamente los derechos humanos, y la situación, político-social de la ciudadanía, la vida ha sido vulnerada es distintos aspectos. Esta obra expone la significancia histórica, la acción masiva del mundo árabe, unos por justicia y otros por represión, el valor de la causa y las consecuencias de esta.
S/T, 2015-16 Óleo sobre algodón, 106 x 401 cm
S/T, 2015-16 Óleo sobre algodón, fragmento.
S/T, 2015-16 ร leo sobre algodรณn, 106 x 401 cm
Esperanza Vaz Los dos cuadros titulados Thank you Israel Soldiers de la joven mexicana Esperanza Vaz (1992) representan una obra original, óleo sobre lienzo, inspirada en varias fotografías localizadas en la ciudad de Jerusalén durante el verano de 2015. Cada una de ellas muestra una instantánea del rostro cotidiano de un lado del conflicto árabe-israelí, sin la mácula de la violencia explícita que sostiene la mirada de los mass media en torno a la actualidad del Oriente Medio. Más allá de la búsqueda de una representación estándar del poder, la evidencia objetiva del martirio de las víctimas o la reproducción artística de cualquier aspecto relativo al auge y declive de las primaveras árabes, la autora mexicana indaga en una proyección focalizada de la figura del opresor y el entorno civil de quienes refuerzan el apoyo de base a la política de ocupación del Estado de Israel en territorios palestinos. Thank you Israel Soldiers conjuga la pose del soldado israelí aparentemente pacífica a la entrada de la Mezquita de Al Aqsa en Jerusalén y el retrato a cuerpo entero de una turista norteamericana con t-shirt de solidaridad con las fuerzas armadas hebreas en el interior del Santo Sepulcro. Cada una de las imágenes llevadas al lienzo, ofrecen una visualización directa en términos de biopolítica sobre la extensión de la corporalidad, la compostura ética de la co ndición ciudadana y el
semblante del opresor en una confrontación bélica rebajada a su desarrollo cotidiano. El soldado y la turista quedan a la vista: el rol de ambos sujetos es dispuesto para su problematización cromática y el escenario contextual de la instantánea resulta intervenida por el pincel de la autora, mediante una curación artística consciente que procura la exudación de sus halos energéticos y los rayos violetas de transmutación. Y es que esta aportación de la joven mexicana pretende liberar a través de la pintura los canales de saturación energética provenientes del cuerpo representado, un proceso catártico para la paz que desarrolla propiamente una expansión visible de las órbitas psicosomáticas de ambos personajes -chakras individuales y colectivoscuya génesis óptica provenía directamente de una relación estructural con las prácticas del poder imperialista. Los dos cuadros abundan en la presentación fenomenológica de las vibraciones corporales, una tentativa artística comprometida y liberadora que echa sus raíces en la cromoterapia y la búsqueda de los paisajes mentales que desde finales del siglo XIX acercan la práctica artística a la realidad extrarretiniana de las emanaciones psíquicas, como el hallazgo de los efluvios ódicos de Karl von Reichenbach o la visión radiográfica de los rayos Röntgen, diferentes hitos en la historia del arte y la ciencia que precedieron
a las vanguardias motivando el espiritualismo artístico de figuras de la talla de Kandinsky. De este modo también, la obra Thank you Israel Soldiers favorece una mirada crítica, novedosa y arriesgada sobre la base de la banalidad del mal que arrastra un amplio debate filosófico desde que Hanna Arendt tratase el papel de los oficiales nazis en los campos de concentración. Más aún, cuando la autora Judith Butler en plena guerra de Irak llamaba la atención sobre la representación del mal en la cara del todavía presidente Sadam Hussein o del terrorista global Osama Bin Laden a partir de su difusión mediática, el proceso de invisibilidad de las víctimas civiles tras los bombardeos occidentales seguía un proceso inverso. Desde entonces la imagen del bien y del mal permanecen en disputa semiótica con una creciente escalada de tensiones internacionales que también mantienen su pulso extrapolado al orden mismo de la imagen, desde la criminalización generalizada del mundo árabe en sí al cuestionamiento de la presencia occidental en los conflictos nacionales de Oriente Medio que han amplificado a través de la avalancha de los refugiados sirios su radio de impacto mundial. Así es que la obra pictórica de la autora mexicana Esperanza Vaz, ahonda en la condición humana de los rostros del poder y la fluorescencia psicográ-
fica de sus cuerpos que podían resultar indeterminados para el resto de turistas y visitantes durante el acontecer natural de un día de verano en los lugares santos de Jerusalén. La autora asume el reto complejo de representar ambas figuraciones, con la toma de posición que presupone la propia decisión de pintarlos, además de procurar en el campo del lienzo un tratamiento de las fuerzas psicosociales que emanan de la presencia del soldado adolescente y de la turista militante. La serie Thank you Israel Soldiers inspirada en un álbum fotográfico del artista sevillano Manu Trillo, resulta de una mirada artística a las luces y sombras paradigmáticas de dos cuerpos en conflicto, precisamente a cargo de una joven mexicana, proveniente de un lugar del mundo en permanente tensión, participando como estudiante de intercambio en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, Universidad de Castilla- La Mancha, en una muestra de pintura con alumnos de diferentes nacionalidades y sobre una temática en común de plena actualidad, la realidad en Oriente Medio vista desde dentro y desde fuera, a plena luz de cada lienzo. Samir Delgado, 2016
S/T, 2015 Ă“leo sobre lienzo, 115,5 x 89 cm S/T, 2015 Ă“leo sobre lienzo, 129,5 x 97 cm
Kinda Youssef Viniendo de un país cuya situación encabeza la primera plana de muchos medios, me encuentro abrumada por miles de imágenes que muestran los acontecimientos en Siria. Esta guerra afectó a la vida de todos los sirios, dentro o fuera del país. Toda existencia hoy es una posibilidad de ausencia mañana, y esa constante sensación de impotencia absoluta frente al acontecimiento, es una certeza de la ausencia. Tal violencia brutal tiene una potencia, un poder que convierte una sociedad en algo abstracto: un titulo, una estadística o una imagen. En enero de 2011, la oleada de protestas de la “Primavera Árabe” alcanzó Siria. Las fuerzas gubernamentales emplearon la represión y la violencia. Finalmente, en un corto periodo de tiempo la situación cambió y derivó en un conflicto armado que todavía hoy perdura. Desde el inicio de las protestas en Siria, se han hecho evidentes signos de división en el seno de la sociedad entre partidarios y detractores del régimen. Con la escalda de la violencia, esta división se ha ido acentuando hasta desembocar en una guerra de poder. Hoy la lucha armada es prácticamente el día a día de los sirios, siendo los civiles inocentes quienes lideran las cifras de muertes, heridos,desplazados y refugiados como consecuencia de esta guerra. Desde el comienzo del conflicto en Siria, las imágenes han tenido una
considerable presencia en medios de comunicación y en las redes sociales. Uno de los aspectos del conflicto que persigo es cómo la imagen de las personas puede verse afectada durante o incluso después del conflicto. El cuerpo es necesario porque marca el límite entre sí mismo, el mundo exterior y los demás: el cuerpo como recinto, como frontera de la identidad1. La ausencia del cuerpo en la imagen hace referencia a la ausencia de identidad del individuo en un país donde su individualidad no puede separarse del destino de la masa. Consumo de imágenes del mes diciembre de 2012: “En cuanto a las imágenes, es preciso todavía pensarlas como habitantes obsesivos de todos los lugares, potencialmente. Ellas siempre están en todas partes, siempre han tenido ese don -el de la ubicuidad-. Incluso me gustaría advertir que allí donde está una, no se excluye que esté otra; al contrario, ellas siempre están acumuladas, superpuestas, plegadas, amontonadas febrilmente: puede que incluso están todas a la vez (ellas nunca mueren: siempre rebotan y rebotan)”2. Con el tiempo, ver las imágenes del conflicto se transforma en un acto de rutina.Decenas de imágenes pasan ante los ojos todos los días, durante la navegación de sitios de noticias y en los sitios de redes sociales. Las imágenes pasan una tras de otra en la
2016... misma pantalla y se modifican como cualquier otro objeto decorativo de diseño.Colocando una por encima de la otra... las imaginé como configurándose capa tras capa, cada una que viene borra la anterior, y algunas se quedan en un rastro y otras en nada. En un momento dado, se ha convertido este acto en un modo de consumo de imágenes. Por curiosidad, quería calcular mi consumo de estas imágenes durante un mes (intenté tratarlas como cualquier asunto de consumo). Empecé a coleccionar las fotos del mes de diciembre de 2012. Desde el principio de este mes hasta el último día he descargado todas las imágenes que he visto en los sitios de noticias donde navego diariamente, y por supuesto en el Facebook. Al final del mes tenía 335 imágenes. He puesto las imágenes en una ventana, cada una encima de la otra, dependiendo de su orden cronológico, en un modo transparente (como forma plástica simbólica del rastro de la imagen). Al final todas las imágenes conjuntas formaban una sola imagen ambigua, todas las figuras incluidas han perdido su apariencia clara, los aspectos de las figuras han dejado su forma especial. Se manifestaba, para mí, la fragilidad de las imágenes, o quizá, la fragilidad de los cuerpos incluidos dentro de ellas. La fragilidad es un estado aquí, un estado que envuelve toda la escena y el concepto de estas imágenes.
Sin embargo, tras más de cinco años de una guerra que todavía sigue en curso, me surgen otras preguntas: ¿Y ahora? ¿ Cómo lo veo? Cómo lo cálculo? ¿Es el mismo consumo? Re-calculación: Con los nuevos datos y esquemas, que se han hecho eviden- tes en las divisiones del mapa sirio hoy, veo importante seguir esta división a la hora de calcular el consumo de imágenes. Esta división es un reflejo de una realidad del conflicto. Un mapa fragmentado y un país dividido entre muchos poderes armados. Una guerra proxy, que ya es evidente, que el pueblo sirio no tiene el poder sobre ella. Una división geo-política, que muchas veces, los medios de comunicación nos la indican en un dibujo ilustrado del mapa de Siria con colores distintos, que van marcando los territorios de las fuerzas armadas del conflicto junto con los muchos países que apoyan uno o el otro. La escena de espectador (con distancia) ha cambiado mucho desde el principio de las revueltas en Siria y hasta el día de hoy. La vista era una sola pantalla, una sola mirada hacia el conflicto. Sin embargo, esta vista, iba encontrando vías nuevas, más diversas y tal vez más estrechas y por supuesto más complejas. Pantallas múltiples y más pequeñas. A fin de tener en cuenta el cambio de la presentación del conflicto Sirio.
Volví a acumular el consumo de las imágenes que me llegan desde allí durante un mes (el mes de Mayo 2016), pero esta vez dividiendo los archivos según la fecha del día y el lugar en el mapa (la ciudad de la cual viene la imagen). Y en vez de hacer una sola imagen de todo el consumo, iba haciendo varias imágenes según la zona, es decir, dividir la pantalla grande en otras más pequeñas. Aisladas la una de la otra, con marcos fijos y determinados. Y al mismo que los medios refieren a cada zona de dominación de cada grupo de poder en el conflicto, he puesto como fondo un color diferente, que en su vez corresponde a una ilustración que he elegido al azar... tal y como deciden los mismos medios.
1_LE BRETON, David. “El rostro y lo sagrado: Algunos puntos de análisis”. Topia: psicoanálisis, sociedad y cultura [en línea]. 2009, no 65. [consulta 10- 05- 2013]. Disponible en: <http://www.topia.com.ar/articulos/rostro-y-lo-sagrado-algunospuntosan% C3%A1lisis-1> 2_BREA JOSÉ, Luis. Las tres eras de la imagen: Imagen-‐Materia, Film, E-‐Imagen. Madrid: Akal. 2010, 1a ed. P.69. Imágenes del conflicto sirio 2013-2016 Impresión sobre dibond.
Clara Durán y Stefan Manea La obra recoge 36 imágenes recolectadas de medios de comunicación. Son fragmentos y recortes de fotografías de refugiados sirios en su lucha para cruzar Europa. A pesar de ser un tema bastante tratado y conocido por todos, es necesario enfatizar que es el reflejo de la situación de mayor alerta en el mundo árabe y lo que conecta a Europa de la forma más directa. Son imágenes que inevitablemente muestran un horror, sin embargo se trata más de las emociones detrás de estas expresiones y la forma en la cual pueden conectar con el espectador. Son expresiones que han sido aisladas de su contexto precisamente para hacer más notable lo que hay detrás de ellas, y que en los medios de comunicación simplemente dejamos pasar a través de una lectura rápida. A través del color con un análisis sinestésico y a través de una instalación de leds dentro del marco [con un espejo en la parte de atrás] - la luz y el efecto infinito de ella muestran esa esperanza detrás de los rostros, que se logra a través de la unión y de la conciencia. El título ‘Light Leaks’ hace referencia al problema que supone tener un ‘escape’, una ‘fuga’. Al igual que
en una cámara fotográfica, la entrada de luz por algún lugar implica un reajuste, un arreglo y cambio en el aparato para continuar con su funcionamiento. Las migraciones a Europa no implican sólo un movimiento, sino un refugio desde el cual combatir los problemas más graves de los cuales escapan. La obra muestra la complejidad aterradora que conlleva su supervivencia hasta recuperar, en cierto modo, sus vidas. Somos luz, somos energía, y somos unión.
Light Leaks, 2016 Impresión sobre vinilo semitransparente, espejo, leds, 36 x 36 cm
Patricia de Ángel http://cargocollective.com/patriciadeangel
Madrid en 1991. Graduada en 2015 en Bellas Artes en la UCLM, Máster de Investigación en Prácticas Artísticas y Visuales, Becaria de Colaboración en el Centro de Investigación y Desarrollo de la Imagen entre 2015 y 2016. Actualmente curso el Máster en Medios de Impresión Gráfica, Ilustración y Acusación Artística en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda. Su trabajo oscila entre el diseño y la autoedición como un medio para reivindicar estas prácticas como parte del arte contemporáneo, utiliza la apropiación de imágenes, el collage o el juego para visibilizar todo tipo de problemáticas conectadas con la actualidad más inmediata.
Claudia Scoelling w w w. h e i m a t k u n d e k u n s t . b l o g s p o t . d e
Nacida 26.03.1990 en Münster, Alemania. Vivo y trabajo en Münster. 2011-2015 : AKI Enschede – Academía de Bellas Artes en Enschede, Países Bajos 2015 Bachelor of Fine Arts Pintura.
En mis cuadros siempre uso pintura acrílica y practico una técnica de impresión de estampas además del trabajo con pincel para configurar los motivos. Corto las figuras que he pintado sobre el cartón y despues apreto el cartón humedo al lienzo en la pared. Estos motivos son imaginados o descubiertos en internet, especialmente del telediario. El contenido de mis obras mostradas trata en particular de la crisis de los refugiados en Syria y de como ésta está afectando a Alemania. Aunque los medios están llenas de imágenes de catástrofes y cadáveres, busco los momentos postitivos de la fuga. No sin critisar a la amplia parte de la sociedad alemana que no quiere ver estos.
Colectivo WOF http://colectivowof.wixsite.com/colectivowof
Alba Lozano, Graduada en la facultad de Bellas Artes de Cuenca. Técnico superior en Diseño de interiores, EADR, Tarragona. Su trabajo se enmarca dentro de la línea entre el arte y el diseño gráfico, digital, editorial y web, centrando su temática en el arte político, crítico y social, usando el diseño como herramienta de difusión. Cristina Cotelo, Trabajadora cultural poliédrica. Graduada en la Facultad
de Bellas Artes de Cuenca. Máster en desarrollo de proyectos fotográficos en la escuela Blank Paper, Madrid. Técnico superior en Artes Plásticas y Diseño, especialidad Fotografía artística. Técnico de Laboratorio Analógico fotográfico. Su trabajo persigue la crítica social y el arte como herramienta de activismo feminista. En la actualidad focaliza su trabajo en el arte de los nuevos medios. Pilar Ortiz, Graduada en Bellas Artes, por la Universidad de Castilla La Mancha en Cuenca. Técnico superior de Artes Aplicadas de la Escultura, Escuela de AAOO Dionisio Ortiz, Córdoba. Actualmente enfoca su línea de trabajo hacía el cine y el desarrollo de piezas con carácter audiovisual.
Nacho Rodriguez Nacido en Zaragoza, 1971, comienza su carrera artística a mediados de los años noventa especializándose en la disciplina pintura, participando en diferentes proyectos expositivos tanto individuales como colectivos hasta hoy en día. Ingresó en la Facultad de Bellas Artes de Madrid (UCM) en 2010, obteniendo el título de Grado en Bellas Artes
en el año 2014. En 2015 obtuvo el título de post-grado MIAC Máster de Investigación en Arte y Creación de la Facultad de Bellas Artes UCM Madrid. Actualmente está inscrito en el Programa de Doctorado de la Facultad de Bellas Artes UCM. Paralelamente a su carrera artístico-profesional, es integrante del colectivo Les sardines, fundado en el año 2014 junto a Alberto Andrés Lacasta, desarrollando diferentes proyectos expositivos. El proyecto artístico multidisciplinar que actualmente anda desarrollando cuestiona la imagen contemporánea en relación a las nuevas tecnologías y su impacto en las diferentes prácticas pictóricas.
Patricia Sádaba y Ricardo Tourón
Somos una pareja de artistas españoles afincados en Madrid. Licenciados en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid en 2011 y masterados en Investigación en Arte y Creación por la misma universidad. Actualmente realizamos el doctorado en paralelo al desarrollo de nuestra producción artística. Nuestro proceso de trabajo, como eje fundamental, se nutre del presente y de
los mecanismos de producción de realidades, cuestionando transdisciplinarmente el andamiaje que nos construye c o m o i n d i v i d u o s y sociedad. Tratamos de hacer surgir aquellas presencias/ausencias que evidencian y subvierten la ficción del ahora.
ca diferentes técnicas y formatos que combinan el óleo, la acuarela, escultura y la video- instalación. Además, como joven artista ha incursionado en la instalación, el performance y el arte múltiple, con el diseño de obras escultóricas inspiradas en el fenómeno de la migración.
Mario Espliego
Clara Durán y Stefan Manea
Mario Espliego (Guadalajara, 1983) licenciado en Bellas Artes, Máster en Investigación en arte y doctorando en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es miembro residente en el Centro de Producción artística Fundación BilbaoArte.
Marcela Riquelme Marcela Riquelme Huitraiqueo. Nacida en Temuco, Chile, el 5 de septiembre de 1994. Estudiante de Artes visuales, de la universidad C a t ó l i c a d e Te m u c o . M a p u c h e originaria, perteneciente al Lof , Huete Rukan mew.
Esperanza Vaz Nacida en México, 1992. Formada en la Escuela de Pintura de la UJED (Universidad Juárez del Estado de Durango). Integrante del Colectivo “Teotl”. Su obra artística interdisciplinarabar-
Con residencia actual en Bucarest, Clara Durán y Stefan Manea comenzaron a colaborar juntos en Madrid, ciudad donde se graduaron en Bellas Artes por la Universidad Complutense. Habiendo comenzado primero Arquitectura, Stefan analiza el espacio y el volumen, mientras que Clara, con especialización en fotografía, estudia de forma más profunda el color y la estética, lo poético y lo simbólico.
Agradecimientos
Créditos
A Javier Baldeón, decano de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca. A Josu Larrañana exdecano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y al actual equipo decanal. Por su ayuda en la selección de los alumnos a Laura de la Colina en Madrid y a Samir Delgado en Cuenca. Por su apoyo y ánimos para realizar este proyecto a Harry Brushe y Marjolein Rothman de AKI, Enschede, a los artistas participantes del proyecto Tiempos de Desamparo mostrado en AlCultura, Algeciras y a Magda Bellotti. También a Herminia Martínez y Francisco Sánchez López
Exposición coordinada por Simeón Saiz Ruiz de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-La Mancha y José Enrique Mateo León de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Diseño gráfico: Cristina Cotelo con la supervisión de Belén Sánchez Albarrán. Textos: De sus autores. Fotografía : Antonio Corrales y José Enrrique Mateo León. Edición fotogáfica: Cristina Cotelo Imagen de la portada: Fragmento de la obra de Patricia de Ángel.
ISBN: Depósito legal: