POR CIERTO
¿Piratas en la profecía?
L
as Bahamas. El solo nombre evoca playas, palmeras y diversión bajo el sol. El enorme puerto de cruceros de Nassau puede recibir hasta 3,5 millones de turistas anualmente, quienes llegan para visitar la histórica capital y disfrutar de sus atracciones. Sin embargo, a principios del siglo XVIII Nassau se distinguía por algo muy diferente. Era una república pirata abiertamente gobernada por los piratas más exitosos e infames de la época. El área alrededor de Nassau podía albergar hasta 500 naves pequeñas, de la clase que les gustan a los piratas. Pero sus aguas son demasiado superficiales y difíciles de navegar como para admitir navíos de línea o buques de guerra. Esto impedía que las fuerzas navales legítimas se acercaran a las costas de Nassau para detener los saqueos.
Código pirata
Actualmente, un museo de piratas en Nassau cuenta la historia del auge y la caída de la república pirata. Me fascinó descubrir que las únicas leyes de la ciudad en ese entonces eran el código pirata, al que las pandillas tenían que adherirse para mantener el orden, si no el honor, entre ladrones. El código limitaba la bebida y las apuestas y prohibía las peleas entre compañeros de tripulación, así como subir mujeres a los barcos. Pero esto se aplicaba al que era pirata, los que no lo eran no gozaban de la misma protección.
Una larga y sórdida historia
Fotos: iStockphoto.com Foto contraportada: iStockphoto.com
Con la imagen que las películas y los libros nos trasmiten de ellos, los piratas a menudo se consideran héroes
VidaEsperanzayVerdad.org
traviesos con un corazón de oro. Pero, en realidad, eran saqueadores crueles y violentos —la ruina y muerte de muchas personas inocentes. La piratería (el uso de naves para abusar de personas más débiles o indefensas en mar o tierra) tiene una larga historia. En las murallas de piedra del templo en Medinet Habu, ubicado en la orilla este del Nilo en Luxor, vi tallados que representan un gran ataque pirata que tuvo lugar en la costa de Egipto ¡alrededor del 1.200 a.C.! Es probable que algunos de esos piratas, llamados “la gente del mar”, más tarde se hayan conocido como “filisteos”. La piratería sigue siendo un problema a lo largo de las costas este y oeste de África, el Mar de China y, como hace mucho tiempo sucedía, algunas partes del Caribe. Cada año se reportan muchos ataques; y a medida que el orden moral se deteriora anticipando el regreso de Jesucristo, podemos esperar que la piratería en todas sus formas se convierta en un mayor peligro.
¿Piratas en la profecía?
Por extraño que parezca, en la Biblia existe una profecía acerca de piratas. En ella, vemos que en el futuro Dios mismo pondrá fin a esta clase de asaltos. “Ay de ti, que saqueas”, advierte Dios en Isaías 33:1. En los versículos 21 al 23 continúa: “Porque ciertamente allí será el Eterno para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera de remos, ni por él pasará gran nave. Porque el Eterno es nuestro juez, el Eterno es nuestro legislador, el Eterno es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela; se repartirá entonces botín de muchos despojos; los cojos arrebatarán el botín”. En los tiempos de Isaías, muchos piratas surcaban el Mediterráneo atacando barcos, navegando por los ríos para asaltar ciudades, robando, secuestrando y matando. Esta inusual profecía promete que cuando el Reino de Dios sea establecido, la piratería, así como todas las formas de crimen, terminará. Y en lugar del despiadado código pirata, será la ley de Dios la que reine en las mentes y corazones de toda la humanidad. —Joel Meeker
DISCERNIR
31