“amoxicilina” ha alcanzado un porcentaje del 72 %, convirtiéndose en la respuesta más escogida con bastante diferencia. La segunda opción más escogida ha sido “tobramicina” con el 34,1 % de las respuestas.
Gráfica 32. Resultados generales elaboración propia.
Gráfica 33. Resultados generales elaboración propia.
En la gráfica 32 se nos muestran las respuestas a la pregunta “¿cuándo dejar de tomar un antibiótico una vez empezado el tratamiento? Cuya respuesta correcta era la tercera opción “Cuando lo indica la prescripción médica según las guías médicas” y esta precisamente ha sido la más escogida consiguiendo el 81,1 % de las respuestas. En la gráfica 33 se muestran los resultados generales de la última pregunta de nuestra encuesta, “El hecho de que haya microorganismos que se hacen resistentes a los antibióticos viene influido por factores como…” con opción múltiple y dos respuestas correctas, las dos primeras. Las respuestas correctas obtuvieron la inmensa mayoría de las elecciones por parte de los encuestados, constituyendo el 47,7 % y el 41,3 % de las respuestas. 6. CONCLUSIÓN Finalizada podemos decir que hemos cumplido todos nuestros objetivos extrayendo unos resultados útiles y concluyentes que nos han servido para confirmar o desmentir nuestras hipótesis. Resumidamente, nuestra hipótesis se basa en que hay factores como la edad, el sexo, el lugar de residencia, el nivel de estudios y la pandemia influyen en el autoconsumo de medicamentos de la sociedad. En primer lugar, confirmamos que la edad incide notablemente en el consumo de medicamentos. Hay una relación directa entre la edad y la automedicación, ya que cuanto más avanzada es la edad, hay un mayor autoconsumo de medicamentos. También hemos podido ver la influencia de la edad en el conocimiento acerca de los medicamentos. Cuanto mayor es la edad, mayor conocimiento sobre los medicamentos, los tipos, las utilidades, etc. Por lo tanto, hemos podido confirmar que conforme avanza la edad, y por consiguiente aumentan la experiencia y el nivel de estudios, también lo hace el conocimiento sobre medicamentos. Confirmamos que las mujeres se automedican más que los hombres, por lo que el sexo es un factor influyente en esta práctica. Esto se debe principalmente a que hay un mayor malestar físico causado por la menstruación y los posibles síntomas que la acompañan, como el dolor abdominal, la fatiga o el dolor de cabeza. A pesar de esto, la diferencia entre ambos sexos es mínima. También descartamos la influencia de padecer una enfermedad crónica en el autoconsumo de medicamentos, ya que los resultados no fueron del todo concluyentes. Sin embargo, pudimos observar una relación entre la zona residencial y la automedicación. Las personas que residen en zonas urbanas son las que más se automedican frente a los residentes de zonas suburbanas y rurales. En este caso, los porcentajes de todos las zonas son muy altos y la diferencia entre estas es muy reducida, por lo que el autoconsumo de medicamentos es una práctica generalizada y muy común, independientemente de la zona residencial. En el caso de la comunidad autónoma, descartamos la mayoría pues no teníamos los suficientes datos como para extraer una conclusión fiable, así que tomamos únicamente los valores de la Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. Los datos muestran unas variaciones muy pequeñas de una comunidad a otra, dándose el consumo mínimo en la Comunidad de Madrid y el máximo en Castilla-La Mancha, lo que reafirma las conclusiones extraídas en la anterior hipótesis. En efectivo, la automedicación es una 14