
1 minute read
Enrique y Andrés, los relegados en la coronación
Por motivos diferentes, ambos miembros de la Familia Real no pudieron acompañar a los nuevos reyes en lugares preferenciales.
Redacción Cultura elPeriódico
Advertisement
Carlos III vivió una jornada que esperó durante 70 años y lo lógico hubiera sido que su familia más cercana lo acompañara de cerca. Sin embargo, hubo dos miembros que no pudieron estar en los lugares que les hubieran correspondido: su hijo y su hermano. En el caso del Príncipe Enrique, los pecados que le alejaron de los puestos principales fueron el haberse rebelado contra las estrictas normas de la realeza, atreverse a publicar intimidades de su familia y atacar especialmente a su hermano Guillermo, heredero al trono, y a la nueva reina, su madrastra Camila. El príncipe rebelde primero exhibió a su familia en la serie de Netflix Harry y Meghan y luego en el libro Spare (En la sombra).
Las faltas cometidas por Andrés son bastante peores y estuvieron a punto de llevarlo a la cárcel en Estados Unidos. En febrero de 2022, el que fue hijo favorito de Isabel II llegó a un acuerdo con Virginia Giuffre, una estadounidense que lo acusó de haberla violado cuando tenía 17 años. El príncipe de entonces 38 la conoció en un encuentro que propició nada más y nada menos que Jeffrey Epstein, el empresario estadounidense que se suicidó en la cárcel antes de enfrentar juicio por tráfico sexual.
UN CUMPLEAÑOS “SALVADOR”
Enrique, Duque de Sussex, atendió la invitación que le hizo su padre para asistir a la ceremonia. Llegó solo, sin su esposa Meghan ni sus hijos Archie y Lilibeth. Desde que aceptó la invitación dejó claro que estaría solo 24 horas, porque debía regresar a celebrar el cumpleaños de su primogénito. Llegó en un avión comercial e ingresó a la abadía de Westminster en compañía de su tío Andrés y sus primas Eugenia y Beatriz y los esposos de estas. El grupo ocupó la tercera fila en las bancas. Enrique no pudo portar su traje militar, pero sí lució sus condecoraciones en la solapa de su saco.

La Salida Discreta
Andrés, que estuvo en todo momento cobijado por sus hijas, también ocupó un espacio discreto. Sin embargo, él sí portó un uniforme militar, porque a pesar de haber deshonrado a su familia, él no ha renunciado a formar parte de ella. Eso sí, su comportamiento fue más bien discreto y se dejó ver poco.
Como parte de la ceremonia de coronación, el Príncipe Guillermo rindió pleitesía a su padre y le dio un beso mientras el monarca portaba la corona de San Eduardo.

