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¿Cuántos empleos nuevos queremos?

Esta semana inició operaciones la primera empresa de arneses eléctricos en el país. La planta, ubicada en San Marcos, muestra las oportunidades que la inversión extranjera en manufactura ofrece al interior de la República: hoy se empieza con 1,000 nuevos empleos. Pero, si se logra trabajar en los retos de competitividad que afectan al país, los empleos podrían ser hasta 15,000. Esto no es despreciable. Hay que recordar que el IGSS reportaba cerca de 37,000 empleos formales en San Marcos a finales de 2022. Si hacemos bien las cosas, en pocos años, una sola empresa podría incrementar 40% la cantidad de empleos formales en un departamento.Si hacemos bien las cosas… No sólo durante el último año de este gobierno sino, sobre todo, de los próximos gobiernos.

Los retos no son nada despreciables. Recordemos que siendo una planta industrial se requiere energía eléctrica y en San Marcos no está Chixoy ni las plantas de biomasa. Además, recordemos los retos de expansión del anillo de transporte de energía eléctrica que tuvo TRECSA. A ello se suma que la densidad poblacional en

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Ayutla no es tan grande. Se requieren esfuerzos importantes de establecer transporte público para generar empleo para los Municipios vecinos y un plan de ordenamiento territorial. Sería un desastre para la economía del país que, por no hacer estas inversiones que deben involucrar recursos municipales y nacionales, terminemos con una congestión vehicular que comprometa el movimiento de mercancías desde y hacia la aduana con México.Guatemala no debe confiarse: no es tan especial como para creer que puede hacer las cosas mal y no tener consecuencias. Honduras, El Salvador y Nicaragua llevan años con varias plantas de arneses eléctricos. Pero su situación política ha empeorado y por eso las oportunidades de inversión se han ido deteriorando y por eso empezaron a voltear a Guatemala. Pero si no hacemos bien las cosas, siempre es posible que esos empleos se terminen generando en México o en Vietnam o Malasia. Al final, como país, tenemos que obligar a los políticos a que respondan esta pregunta: ¿Queremos un mil, quince mil o dos millones de nuevos empleos en esta década?

ChatGPT

Mucha de la discusión reciente entre universidades y académicos es cómo protegerse de nuevas herramientas digitales, que vienen a “vulnerar” lo que hacemos en las aulas, particularmente lo concerniente a la forma en que evaluamos los aprendizajes. Los docentes temen que un uso indebido de estas aplicaciones no permita apreciar fidedignamente el avance de los aprendizajes y degenere en fraude académico. Se trata, en buena medida, de una lucha angustiosa por conservar y proteger nuestra forma tradicional de hacer las cosas. Nos cuesta enfrentar los nuevos paradigmas. Mientras muchos profesores levantan la voz de alarma y analizan cómo protegerse de estas herramientas disruptivas, el mundo sigue su curso. La cuestión es que ya nos movieron el piso, pues los estudiantes ya las han bajado y están usándolas. Ante esta realidad, es necesario establecer las reglas sobre cuándo y cómo pueden ser incorporadas en la clase.

¿Qué es aceptable y qué no es?

El tema de ChatGPT, por ejemplo, está generando mucho debate entre académicos. Muchos buscan como erradicar la herramienta del ámbito educativo y otros pocos cómo aprovecharlas. Me sumo al segundo grupo. A mi modo de ver, lo que se necesita es cambiar nuestra perspectiva sobre los aprendizajes esperados y su medición, en vez de limitar el uso de estos recursos. Quienes promueven este último planteamiento, recomiendan trabajar en una política de clases, que aproveche las ventajas que brindan las herramientas y delimite más claramente la forma en que puedan ser empleadas en el salón de clases. Opinan que si se presenta frontalmente las expectativas es más probable que los estudiantes exploren estos recursos y los empleen de forma honesta. Recientemente vi un artículo del Harvard Business Publishing Education que brinda algunas recomendaciones para establecer una política de uso de herramientas de inteligencia artificial (https://hbsp.harvard.edu/ inspiring-minds/why-all-our-classes-suddenly-became-ai-classes?cid=email%7Cmarketo%7C2023-02-14-the-faculty-lounge%7C1384%7Cfaculty-lounge-newsletter%7Cbutton%7Cvarious%7Cfeb2023&acctID=18261621&mkt_tok=ODU1LUFUWi0yOTQAAAGJ7sU-CiDL97EG-4OOnsmluByjxMOjuP6C7WeZY83XB6HC1eSEtEpmOGT2Fs-x0yLpyRhSbC3TP9X_tiFQkLf1lzk-VFk7dmpx8tYX0A).

Sugiere idear esquemas que establezcan bajo qué condiciones se permite e impide el uso de las herramientas, cómo deben citar el uso de las mismas, una nota en cuanto al uso ético y responsable de la información, una adecuada rendición de cuentas y una clara reflexión sobre cómo aprovechar estas herramientas para aprender y no solamente para generar información. Nos instan a recordar que el pensamiento crítico y la capacidad de innovación y de diseño no pueden ser reemplazada por la inteligencia artificial.

Fernando Gonz Lez Davison

Venezuela y Guatemala, diferentes y parecidas

Un empresario guatemalteco asistió a una reunión de políticos y empresarios en Caracas y se quedó hablando con el comandante Hugo Chávez, recién electo presidente en 1998, rodeados de otras personas: el guatemalteco le dijo que su grupo empresarial, el Cacif, impulsaba con fuerza el neoliberalismo impulsado por Washington, e incluía la privatización de las empresas públicas, el libre mercado y la democracia liberal. El altivo Chávez le replicó que él apostaba, en cambio, a favor del estatismo y la nacionalización de los bienes públicos, de la industria petrolera y minera, y de la educación estatal. Luego de un duelo verbal, sin poder convencer el uno al otro de las bondades de sus ideologías, terció un razonable mediador y les soltó con una buena sonrisa: pues, señores, por qué no esperan veinte años para ver quién de los dos tiene la razón. El guatemalteco estuvo de acuerdo para así zanjar el impasse de opiniones muy convencido que con su receta Guatemala se convertirá en un nuevo Singapur, mientras Chávez infló el pecho y elevó el mentón y aceptó el desafío, seguro que Venezuela al seguir el camino cubano sería a futuro el paraíso de los trabajadores del campo y la ciudad, de los profesionales y empresarios, con una Venezuela que sabría redistribuir los ingresos petroleros a los pobres.

Sucedió que el militar Hugo Chávez gobernó una década con los precios altos del petróleo, en el país con más reservas de crudo del mundo, y murió creyendo que tenía razón. Sin embargo, cayeron los precios y sus herederos políticos crearon la dictadura militar, cómplice del narcotráfico, y destrozaron la rica Venezuela que se vino a menos como su producción petrolera, casi sin producción agrícola, con gran desempleo, falta de servicios de salud y educación al punto que un veinte por ciento de su población emigró hasta el presente. La oposición desunida de derechas nunca logró derrotar a la dictadura en las urnas. De manera parecida Guatemala caminó como el cangrejo con una partidocracia que le hacía los mandados a la élite, al narcotráfico, a los generales, en retroceso en todos los sectores sociales y, con gran desempleo, por igual su gente emigró al norte al por mayor, al punto que gran parte de los que se quedaron viven de sus remesas, sin trabajo ni futuro, bajo una dictadura que pervive porque la oposición tampoco se ha unido para barrer a los oscuros.

Pasados más de veinte años algunos de aquel debate llenos de canas, vaya usted a saber cómo, se juntaron en un café caraqueño en 2022 y se preguntaron por qué a los dos países les fue tan mal.

Luis Figueroa

sale el dinero del gobierno? ¡Exacto!... De los impuestos que los políticos y burócratas te fuerzan a pagar mediante extorsión.

¿DE DÓNDE SALE

EL DINERO DEL GOBIERNO?

El motivo por el cual se menciona que al sistema centralizado y monopólico de seguridad social que hay en Guatemala el gobierno le debe Q60 mil millones -por cuotas no pagadas- es para señalar la total falta de autoridad y la total falta de calidad moral que tienen los políticos y burócratas para exigir que otros paguen.

A pesar de todos los sofismas, humo y espejos a los que acuden que los políticos y burócratas, lo cierto es que todas las administraciones, a lo largo de la historia del IGSS se han hecho las locas con los pagos que están obligadas a hacer como patronos.

A aquella falta de autoridad y falta de calidad moral, añádele que la misma ley que crea el IGSS dispone que la cuota del gobierno (o sea de los políticos y burócratas que controlan el poder) debe ser financiada con los impuestos que se creen para tal efecto.

Mira cómo funciona: Los políticos y burócratas crean el IGSS (por mandato del Tío Sam). Los políticos y burócratas disponen que tú, como patrono, o como empleado tienes que pagar directamente ese monopolio centralizado. Te hacen creer que el gobierno es el tercer socio de esa asociación forzada; pero…¿de dónde

¿Me sigues hasta aquí? No hay nada, nada, nada que den los políticos y burócratas que controlan el poder (el gobierno) que no se lo hayan quitado a alguien más. Todo lo que da el gobierno es pagado con dinero que han sacado directamente de tu bolsillo y del de los demás tributarios (menos lo que se pierde en corrupción, en mala administración y en repartición de privilegios). Es decir, de impuestos.

Pero también de lo que han expoliado indirectamente de los tributarios; porque a veces lo que dan los políticos y burócratas es financiado con préstamos. ¿Y con qué crees que se pagan los préstamos? Con los impuestos que te quitarán a ti, a tus hijos y a tus nietos. Otra forma de extracción indirecta es mediante la inflación, porque cuando los políticos y burócratas inflan la cantidad de dinero que hay en el mercado lo que hacen, al final de cuentas, es robarle valor a tu sueldo y a tus ahorros.

Los guatemaltecos merecemos una forma de seguro social que esté a la altura de nuestras aspiraciones y de la dignidad humana. Uno que no se base en relaciones forzadas, uno que no se base en el engaño, uno que no se apoye en la expoliación, uno que no sea atol con el dedo. Es una canallada que para que los políticos y burócratas cumplan con la obligación autoimpuesta (y engañosa) de pagar una cuota patronal al IGSS, sean los trabajadores y patronos los que tengan que desembolsar el pago por medio de impuestos.

Oda a la decadencia democratica

En realidad. De oda nada. Se trata de un gruñido con desesperanza y esperanza. Todo a la vez. Enésima denuncia de la desgracia que vivimos: apogeo de antivalores. Hipocresía y mentira llevada a extremos. Una de sus aristas visibles: la cloaca de la persecución penal. Delirantes personajes. Baldizon. El icono del momento. Persona con estatua en Santa Elena Peten -ignoro si el adefesio sigue en pie- “burla” a la justicia; está libre y amenaza denunciar penalmente a fiscales que lo procesaron. En USA es confeso. Acá es “perseguido político”. La fiscala calla, ella es líder antivalores. Dejó el uniforme naranja. Ahora viste de primera comunión, hostia incluida -una parodia religiosa-. Ni siquiera expresó público arrepentimiento. Confía en la estrella de la línea y su mayordomo. Para taparle el ojo al pueblo -piden nueva captura- y van por secuaces de cuarta línea: tinterillos, secretarias, “representantes” legales y la “cuñis”. ¿A quién creen engañar? Esta sociedad no es una amalgama de babosos, aunque a veces lo parezcamos. Una raya más al tigre: un tal Sinibaldi, está en puerta de salida, en su momento denunció penalmente a los fiscales… y la justicia dio trámite a aquello.

Difícil de creer -en otras sociedades-, acá es curso normal. Otro botón de nuestra desdicha: los supremos, inscriben a la hija de un convicto de genocidio, que accedió al poder político, por vía de la fuerza armada; y en la antípoda de aquella magnánime interpretación del derecho, vetan por “tiro indirecto” a Thelma Cabrera. En este país llamarse Thelma es una condena de no participación electoral. No olvidamos a Thelma Aldana. Vivimos una época de verdugos con traje y corbata. Letrados de conciencia abyecta. La historia se repite: Barrabas o Jesús. Conocemos el resultado. Hoy convenientemente dulcificado, al oído popular, como designio divino. El engaño colocado en la voz de Dios. Demagogia de poca monta. Somos el retrato institucional de una tragedia. Una democracia en harapos. Con hastío sí. Asidos a la fuerza que mueve el mundo: la ciudadanía.

Una ciudadanía que vele por sus niños, dispuesta a construirles un futuro, acá, en este territorio. Que no esté pensando en que una vez crecidos los hijos buscara enviarlos al exterior. Una sociedad que aprecie a sus trabajadores, en donde el mínimum vital esté garantizado y sea el piso para reedificar la sociedad. Merecemos tener por tercera vez en siglos un gobierno pensante; en donde los miles de jóvenes que buscan emular a José Rubén Zamora Marroquín, sean estimulados, estén en libertad, escriban su verdad y sean respetados.

Aquiles Faillace

Estado totalitario

CUANDO ESCUCHAMOS ESTAS PALABRAS PENSAMOS EN CUBA, RUSIA, CHINA O COREA DEL NORTE PERO NUNCA EN NUESTRO PAÍS DONDE UNA DICTADURA CORPORATIVA SE ADUEÑÓ DEL MISMO AL ESTILO PRI EN MEXICO Y QUE EL PRONÓSTICO ES QUE DURARA LOS MISMOS 70 AÑOS

Una corporación mafiosa con entre 2 y 5 mil accionistas cuya finalidad es exprimir el presupuesto de la nación y lograr los beneficios que el poder ofrece como hacerse del ojo pache ante el tráfico ilegal de estupefacientes, personas y hasta cadáveres.

Así hacemos el análisis de los grandes grupos de accionistas en este estado mafioso donde esos 2 a 5 mil individuos, dependiendo el corte del gobierno de turno son los nuevos señores feudales y donde nosotros somos las baterías que cargan el sistema a través de nuestros impuestos, queramos o no.

El primer gran grupo lo integra el capital tradicional monopólico, los de la foto de siempre, donde a base de licencias fantasma evitan la competencia y le ponen el precio que quieran a sus productos. No se puede importar azúcar porque Guatemala es el único país del mundo que la “vitamina”. No se puede importar cemento, pollo ni medicinas genéricas. Vea usted y compare los precios de las mismas medicinas en Mexico o El Salvador, en nuestro país valen 4 veces más. O el sistema bancario, que mientras más migrantes expulse nuestro país más remesas manejaran a cambio de leoninas y usureras comisiones. Así con estos beneficios ese gran capital no tiene incentivo alguno para cambiar el sistema. El segundo gran grupo lo integra el capital emergente, eufemismo para el narcotráfico y coyotaje. Al manipular “la ley y el orden” garantizan no solo la libertad de acción sino la impunidad a sus acciones. Coyotes con más pisto que grandes industriales. ¿Qué incentivo para cambiar hay? Ninguno , al contrario, mientras más de lo mismo más se benefician

El tercer gran grupo son los funcionarios de turno, y dependiendo lo fragmentado del poder así será la cantidad de nuevos “socios”. En el presente gobierno este número se vio radicalmente aumentado pues se subieron al carro los “dignatarios” como los diputados que vendieron sus votos para todos los desmanes de la pandemia, los “probos” magistrados que se quedaran en el cargo de forma vitalicia y hasta los Emetras que aprovecharon el excesivo control de la cuarentena para extorsionar a cuanto conductor ingenuo encontraron. De nuevo con el poder en las manos no tienen ningún incentivo para el cambio. El cuarto gran grupo lo conforman los “aspirantes”, todos aquellos que creen que van a poder participar en la “vaca”, ya que están “haciendo cola” y según ellos “les toca”. Este grupo es el más peligroso, pues aún no son partícipes de las utilidades, únicamente están invirtiendo en la construcción de su imagen y tratando de cimentar su poder. Son los que más tienen que perder pues se quedarían sin el mico y sin la montera.

Mar A Jos Vidales

es tan natural como el respirar. Y entonces podríamos pensar que se trata de una revolución que ha venido a impactar positivamente nuestras vidas, al mantenernos constantemente conectados con los demás; pero podríamos preguntarnos si, ¿realmente esto es así?, ¿la comunicación mediada por la tecnología nos hace más humanos?

MUCHAS REDES SOCIALES SON CONTROLADAS DE TAL MANERA QUE PREDOMINA LA OPINIÓN DEL MÁS FUERTE.

La comunicación forma parte de la experiencia fundamental del hombre, pues le permite salir de sí mismo y relacionarse con el entorno que le rodea, con la sociedad donde ha nacido o donde ha elegido vivir. Desde el primer núcleo social, que es la familia, la persona percibe la necesidad que tiene del “otro”, para entenderse a sí misma y para desarrollar muchas de las capacidades personales, como el dar, el acoger, o el amar. Se trata de acciones personales que no podrían realizarse de forma aislada.

La comunicación, por tanto, resulta necesaria, y en esto cada individuo debe ejercitarse, pues, aunque se trata de algo inherente de su ser personal, surgen dificultades que en muchos casos le impiden hacerlo. Cabe mencionar aquí la acelerada penetración de las tecnologías en los últimos años, que han transformado la forma en que prácticamente se comunica todo el planeta. Algunos han afirmado que forman parte del estilo de vida de las personas, a tal punto que su uso

A propósito de este tema recordaba aquello que decía Zygmunt Bauman, haciendo referencia a una modernidad líquida, donde las conexiones virtuales suelen ser demasiado superficiales y breves como para llegar a formar un vínculo real, pues demandan menos tiempo y esfuerzo para establecerlas y menos tiempo y esfuerzo para terminarlas. La conexión digital no basta para crear vínculos fuertes y estables entre las personas, sino que se requieren gestos físicos, expresiones, momentos de silencio y de reflexión que nos permitan conectar realmente con los demás, para dialogar. Además de evitar muchos de estos elementos que son clave en toda comunicación humana, gran parte de los entornos digitales acaban por favorecer el encuentro entre personas que piensan del mismo modo y donde no cabe la confrontación entre las diferencias, de manera que es difícil llegar a conocer la realidad de lo que ocurre. Muchas redes sociales son controladas de tal manera que predomina la opinión del más fuerte, y cualquier parecer contrario es criticado o amenazado, de tal forma que se anula la libertad de expresión. Se trata de entornos donde calan perfectamente las fake news o noticias falsas, que solo contaminan nuestras sociedades, que finalmente quedan desinformadas.

FÚTBOL

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