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Las elecciones generales, en la cuerda floja
Desde las elecciones para Asamblea Constituyente en 1984, los procesos electorales se desarrollaron con normalidad y pocos reclamos o dudas se crearon entre las organizaciones nacionales e internacionales que participaron como observadores, aunque algún deterioro se observó en las elecciones generales de 2019.
Sin embargo, en ninguno de los procesos anteriores, el Tribunal Supremo electoral (TSE) había levantado tantas dudas como está sucediendo en la actualidad, cuando se ha impedido la participación de dos candidatos presidenciales, y se aceptan o rechazan candidaturas para otros cargos, sin que se utilice para los aspirantes el mismo rasero y más bien pareciera que los magistrados premian o castigan según intereses muy particulares.
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Lo cierto es que el ambiente electoral se siente denso. Ayer se suscribió el acuerdo entre la OEA y el TSE para que se envíe una delegación de observadores, lo que significa que se tomará el pulso de la situación in situ y con personalidades que tienen experiencia en la materia.
Los grupos de observadores que ya operan en el país han expresado serias dudas por muchas razones, pero principalmente se ha destacado que, en la ex- clusión de los binomios de Thelma Cabrera-Jordán Rodas (MLP) y Roberto Arzú-José Farías (Podemos), privaron los intereses políticos del oficialismo sobre el respeto al derecho de los guatemaltecos a elegir y ser electos, porque no se tuvieron argumentos sólidos para las resoluciones.
Lo peor de todo ha sido que dichas resoluciones arbitrarias del TSE han sido ratificadas por las Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la Corte de Constitucionalidad (CC), en una evidente demostración de la falta de independencia del sistema de justicia. Esto hace que broten constantes críticas en torno a lo que muchos temen: la existencia de un “amaño electoral”.
El resultado de una encuesta independiente y con credibilidad publicada por Prensa Libre, ha levantado suspicacias, ya que pareciera que las candidaturas afines por las que el oficialismo apostaba pierden fuerza en el tramo final.
Pero más allá de eso, el problema de fondo es esa incertidumbre que han provocado las resoluciones del TSE y las contrataciones con opacidad que ha realizado.