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“La Cuenca de la Serpiente”, un viaje del presente al pasado de la selva maya

Ricky López Bruni y su equipo se internaron en una aventura en la que filmaron tanto tesoros naturales como prehispánicos.

Los misterios que esconde la extensa selva petenera son un atractivo para aquellos a quienes les apasiona tanto la naturaleza como la historia de Guatemala. Hace algunos meses, el documentalista fílmico y fotógrafo Ricky

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López Bruni junto a su equipo de cineastas integrado por Juan Salvador Galich, Daniel López Toriello,Chris Kummerfeldt, Jose Manuel del Busto y Aníbal Castillo emprendieron una aventura que los llevaría a encontrarse con tesoros naturales y prehispánicos. Fueron tres meses y medio de filmaciones, matizadas con las más variadas emociones.

Producto de todo ese trabajo se produjo la serie documental La Cuenca de la Serpiente, en la cual se ve reflejada la riqueza de la flora y fauna peteneras, además de los tesoros de la de El Mirador.

La Peligrosa Belleza

Los documentalistas establecieron su campamento en dos ubicaciones seleccionadas por López Bruni. La primera fue en el área del Biotopo Naachtún Dos Lagunas, que se encuentra al noreste del departamento de Petén, dentro de la Reserva de la Biosfera Maya. Ahí se dedicaron a filmar la naturaleza de estas remotas lagunas.

Los documentalistas contaron con el apoyo del grupo Grupo Génesis y su Director Regional Francisco Asturias de la Fundación para el Ecodesarrollo y la conservación (FUNDAECO). Ellos sugirieron y acom- pañaron a los cinematógrafos a los lugares en los que, a través de su red de cámaras trampa, habían captado movimiento de animales como las dantas, tigrillos, coches de monte y jaguares.

Fueron tres semanas y media en las que el equipo de exploradores fueron descubriendo las maravillas de la región. Las jornadas comenzaban a las 5:00 horas y los retornos al campamento eran luego de caer la noche.

Con el calor húmedo de la selva y el cansancio todos regresaban con ganas de darse un chapuzón en la laguna, pero López comenta que nadie se atrevía a usar las tentadoras aguas cercanas debido a la densa población de cocodrilos.

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