1 minute read

PALABRAS DE APERTURA DE VERÓNICA ABUD

Celebramos la entrega del estudio Leer en Chile 2022: Estudio de hábitos y percepciones lectores, una iniciativa que lidera Ipsos, con el apoyo de nuestra fundación y el financiamiento de Seguros Sura. Desde hace ocho años que nuestra sociedad no cuenta con información completa y fidedigna sobre los hábitos de compra de libros y el gusto por la lectura de chilenos y chilenas, por lo que esta iniciativa viene a apoyar el debate sobre políticas públicas en torno a la cultura y la educación, ad portas de la votación de una nueva Carta Magna y de la renovación de la Política Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas 2022-2027.

Hoy, cuando el efecto de la pandemia se siente aún en salas de clases, bibliotecas y espacios culturales, es necesario contar con herramientas que colaboren en el diseño de medidas remediales, de mediano y largo plazo que posicionen la lectura y la escritura como los ejes fundamentales del desarrollo humano. Considerando que, además, que el cierre de los espacios y la falta de acceso perjudicó a millones de personas.

Nuestra fundación, con ya veinte años de existencia, ha tenido muy buenos resultados en la creación de programas de fomento lector que han posibilitado acercar el libro y la lectura, especialmente en la población más vulnerable y a las infancias, con el apoyo de la empresa privada y de los mecanismos que el Estado entrega para la inversión en cultura. Desde esa vereda nos alegra, tal como menciona esta encuesta, que la gran mayoría de los chilenos y chilenas considere que las empresas privadas deben apoyar programas de bibliotecas, entrega de libros y trabajar en planes de fomento lector para sus empleados, familias y comunidad en general.

Eso sí, hay que ser sinceros, a pesar de esta inversión algunos índices que muestra este estudio no han variado con los años y lo digo con conocimiento de causa: nuestra institución realizó encuestas nacionales entre los años 2006 y 2010 de manera continua. La razón es que la desigualdad estructural de nuestro país es una barrera para que la gran población pueda acceder a educación y cultura de mejor calidad; a libros y bibliotecas bien equipadas y acogedoras; a actividades que motiven a la lectura desde la sala cuna, entre otras.

Es bajo esta óptica de desafío que celebramos contar con información, ya que sirve para crear estándares y políticas; es bajo esta mirada que nos alegra contar con nuevos compañeros de ruta en el mundo de los libros, como las empresas Seguros Sura e Ipsos. Ahora, esperamos el compromiso del Estado, las empresas y de las y los ciudadanos para revertir y mejorar los indicadores más bajos de este estudio e ir celebrando, poco a poco, convertir a Chile en un país lector.

This article is from: