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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN FACULTAD DE CIENCIAS BIOLÓGICAS
COMPOSICIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LA AVIFAUNA DE LA RESERVA ESTATAL EL PALMAR, YUCATÁN, MÉXICO
Por
JUAN BAUTISTA CHABLÉ SANTOS
Como requisito parcial para obtener el Grado de DOCTOR EN CIENCIAS CON ACENTUACIÓN EN MANEJO DE VIDA SILVESTRE Y DESARROLLO SUSTENTABLE
Diciembre, 2009
Esta tesis está dedicada a mis dos grandes tesoros y al que está por llegar, quien sin aún estar presente fisicamenteme, me inyectó la energía para poder terminar.
A Rocío por su apoyo incondicional para desarrollar y concluir de manera exitosa este trabajo, éste logro es también tuyo Ugly.
Y por supuesto a Alberto, hijo mío, por tí y vamos por más.
AGRADECIMIENTOS De manera especial quiero dar las gracias a mi asesor Dr. José Ignacio González Rojas. Nacho, gracias por la confianza y el apoyo incondicional que ofreciste a éste yuca que se animó a visitar los cerros de Nuevo León. Mil gracias. También quiero agradecer de manera sincera a todos los Doctores que formaron parte de mis comités evaluadores. Muchas gracias a las Dras. Noemi Waksman, Leticia Villarreal, Adriana Flores y Ma. Elena García, así como a los Drs. Carlos Aguilera, Armando Contreras, Roberto Mercado, Roberto Mendoza, David Lazcano, Homero López y Gabino Rodríguez. Quiero también externar un profundo agradecimiento a mi excelente equipo de trabajo de campo, biólogos y amigos, Ricardo Pasos, Alexander Peña y a la memoria de Archie (Jorge Ek), mi guía estrella. Gracias a mi compadre, Dr. Julián García, esposa Rosario Nájera y a su familia regia que me aceptaron como uno más de su familia. También agradezco a todos los grandes amigos y compañeros del laboratorio de Ornitología de la Fac. de Ciencias Biológicas de la UANL. En especial a la Dra. Irene Ruvalcaba, a quien no tengo como agradecer su apoyo, ya que sin sus oportunas intervenciones hubiera sido más difícil alcanzar esta meta. No puedo olvidar a mis compañeros del laboratorio de Entomología, quienes desde un principio me acogieron como amigo, ofreciéndome todo su apoyo. Dr. Ildefonso Fernández, gracias también por la confianza y a Rosy Sánchez y Nidia Aida, un agradecimiento especial. En fin, Gracias, muchas gracias a todos mis amigos regios. Agradezco al CONACYT, por haberme otorgado la beca para estudios de posgrado y al Proyecto “Evaluación de la biodiversidad de las Áreas naturales protegidas del estado de Yucatán, usando grupos indicadores, propuesta de nuevas áreas y estrategias de manejo y conservación”, financiado dentro del marco de FOMIX-Yucatán, por haber apoyado en parte la sección de trabajo de campo.
TABLA DE CONTENIDO Sección
Página
LISTA DE TABLAS ……………………………………………………….
iii
LISTA DE FIGURAS ………………………………………………………
v
RESUMEN …………………………………………………………………
vii
ABSTRACT ………………………………………………………………...
viii
1. INTRODUCCIÓN ……………………………………………………….
1
2. HIPÓTESIS ………………………………………………………………
2
3. OBJETIVOS ……………………………………………………………..
3
3.1. Objetivo general ………………………………………………………..
3
3.2. Objetivos particulares ………………………………………………….
3
4. ANTECEDENTES ………………………………………………………
5
4.1. Áreas Naturales Protegidas y Conservación ……………….…………..
5
4.2. Diversidad biológica y su conservación ……………………………….
7
4.3. Importancia de las aves y conservación ………………………………..
9
4.4. Avifauna de la Península de Yucatán ………………………………….
11
4.5. Aves del Estado de Yucatán …………………………………………...
12
5. ÁREA DE ESTUDIO ……………………………………………………
15
5.1. Características ambientales …………………………………………….
17
5.2. Tipos de vegetación representativos …………………………………...
17
6. MÉTODOS ………………………………………………………………
19
6.1. Ambientes de estudio ………………………………….……………….
19
6.2. Muestreos de aves ……………………………………………………...
19
6.3. Ocurrencia estacional de las especies ………………………………….
26
6.4. Especies según hábitos alimenticios …………………………………...
27
6.5. Especies de importancia para la conservación …………………………
27
6.6. Análisis de la información ……………………………………………..
27
6.7. Frecuencia de ocurrencia ………………………………………………
31 i
6.8. Especies representativas de los ambientes estudiados …………………
32
6.9. Delimitación de épocas utilizadas en el análisis temporal ……………..
32
6.10. Análisis de la diversidad temporal de aves …………………………...
33
6.11. Análisis temporal de la riqueza y abundancia ………………………...
33
7. RESULTADOS …………………………………………………………..
35
7.1. Avifauna de la REP …………………………………………………….
35
7.2. Esfuerzo de muestreo …………………………………………………..
38
7.3. Análisis espacial ………………………………………………………..
39
7.4. Análisis temporal ………………………………………………………
48
7.5. Comparación de la riqueza de especies de cada ambiente entre épocas y entre ambientes por cada época ................................................................
56
7.6. Comparación de la abundancia entre épocas dentro de cada ambiente y entre ambientes por cada época ...................................................................
58
7.7. Especies representativas de los ambientes estudiados ………………...
59
7.8. Valores de riqueza y abundancia y su relación directa con la precipitación …………………………………………….…………………..
61
7.9. Variación por época de especies e individuos de acuerdo con su estatus de residencia ………………………………………………………………...
64
7.10. Variación por época de especies e individuos de los gremios tróficos mejor representados del estudio y otros grupos de interés …………………
67
7.11. Diferencias en riqueza y abundancia de especies mejor representadas del estudio …………………………………………………………………..
75
8. DISCUSIÓN ……………………………………………………………..
77
9. CONCLUSIONES ……………………………………………………….
107
LITERATURA CITADA ………………………………………………......
109
APÉNDICES ………………………………………………………………..
124
RESUMEN BIOGRÁFICO ………………………………………………...
150 ii
LISTA DE TABLAS Tabla
Página
1. Categorías de ocurrencia estacional registradas y número de especies asignadas a cada categoría ……………………………………..
36
2. Gremios tróficos registrados y número de especies asignadas a cada gremio ……………………………………………………………….
36
3. Especies que se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo dentro de la Normatividad Mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2001) y ambientes donde fueron registradas ………………………………………
37
4. Especies consideradas como endémicas según Howell y Webb (1995) y cuasiendémicas según González-García y Gómez de Silva (2003) ………
38
5. Valores calculados con el modelo de Clench para estimar riqueza de especies ……………………………………………………………….….
39
6. Matriz de similitud avifaunística entre los ambientes de estudio ……..…
42
7. Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad registrados en los ambientes estudiados ………………………………………………...
46
8. Número de especies y porcentaje de recambio entre ambientes, de acuerdo con el Índice complementariedad de Colwell y Coddington ………
46
9. Especies registradas como exclusivas de alguno de los ambientes estudiados ……………………………………………………………….…..
49
10. Especies frecuentes y muy frecuentes con sus densidades promedio registradas por ambiente ……………………………………………………
50
11. Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad registrados en toda la REP de acuerdo con la época del año ………………………………
53
12. Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad H’, registrados en cada ambiente por época del año ……………………………
54
iii
13. Valores de la prueba de t modificada por Hutchenson para probar diferencias significativas de los valores de H´ entre épocas y por ambiente (P < 0.05) …………………………………………………….
55
14. Resultados del análisis de complementariedad entre épocas del año …..
56
15. Promedios y desviaciones estándar (DE) de la riqueza de especies entre épocas por ambiente …………………………………………………..
57
16. Promedios y desviaciones estándar (DE) de la abundancia de especies entre épocas por ambiente …………………………………………
59
17. Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas de los grupos de especies según estatus de residencia entre épocas ………..
66
18. Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las abundancias de los grupos de especies según estatus de residencia entre épocas ……………………………………………………………………….
67
19. Promedios y (desviaciones estándar) de la riqueza de aves que utilizan a los insectos como fuente de alimentación principal entre épocas. Prueba ANOVA de una vía …………………………………………………………
69
20. Rangos promedio (promedios) y desviaciones estándar [DE] de las abundancias de aves que utilizan a los insectos como fuente de alimentación principal entre épocas, Prueba de Kruskal-Wallis ……………
69
21. Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias de piscívoros entre épocas …………………………………..
71
22. Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias de nectarívoros entre épocas ………………………………...
73
23. Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias del grupo de aves acuáticas entre épocas …………………...
75
24. Promedios (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las abundancias de especies de interés …………………………………………
76
iv
LISTA DE FIGURAS Figura
Página
1. Ubicación geográfica de las seis Áreas Naturales Protegidas bajo jurisdicción estatal del Estado de Yucatán ………………………………….
6
2. Ubicación geográfica del área de estudio y localización de los ambientes estudiados dentro de la REP …………………………………..…………….
16
3. Ambiente de Duna costera en época de lluvias …………………………..
20
4. Ambiente de Duna costera en época de secas ……………………………
20
5. Ambiente de Manglar en época de lluvias ……………………………….
21
6. Ambiente de Manglar en época de secas ……………………………...…
21
7. Vista de un petén inmerso en pastizal inundable ………………………...
22
8. Ojo de agua dulce presente en los petenes de estudio ……………………
22
9. Ambiente de Selva baja inundable en época de lluvias ………………….
23
10. Ambiente de Selva baja inundable en época de secas …………………..
23
11. Registro de aves por puntos de conteo ………………………………….
25
12. Traslado dentre puntos en el ambiente de Petén ………………………..
25
13a. Curva de acumulación de especies para el ambiente M obtenida con el modelo de Clench (1979) …………………………………………………...
40
13b. Curva de acumulación de especies para el ambiente P obtenida con el modelo de Clench (1979) …………………………………………………..
40
13c. Curva de acumulación de especies para el ambiente SBI obtenida con el modelo de Clench (1979) ………………………………………………...
41
13d. Curva de acumulación de especies para el ambiente DC obtenida con el modelo de Clench (1979) ………………………………………………...
41
14. Número de especies registradas en cada ambiente de estudio ……..…..
42
15. Dendograma de similitud obtenido a partir del Coeficiente de Sorensen ………………………………………………………………...
43
16. Número de individuos registrados por ambiente de estudio ………….
43 v
17. Promedios de individuos por época de seis especies registradas como muy frecuentes ………………………………………………………….......
52
18. Promedios de individuos registrados por época de dos especies endémicas (Cy = Cyanocorax y Ca = Campylorhynchus) …………………
52
19. Comportamiento de la riqueza específica registrada en los distintos ambientes estudiados y épocas del año ……………………………………..
57
20. Comportamiento de las abundancias registradas en los distintos ambientes estudiados y épocas del año ……………………………………..
58
21. Matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus), especie representativa de Duna costera y endémica de México …………………….
60
22. Colibrí cola hendida (Doricha eliza), especie representativa de Duna costera y endémica de México ……………………………………………...
60
23. Flamenco rosa (Phoenicopterus ruber), especie representativa de Manglar ……………………………………………………………………..
62
24. Chipe manglero (Dendroica erithachorides), especie representativa de Manglar ……………………………………………………………………..
62
25. Comportamiento de la abundancia de aves y de la precipitación (mm) registrada en los meses correspondientes …………………………………..
63
26. Comportamiento de la riqueza de especies y la precipitación (mm) registrada en los meses correspondientes ……………………………….......
63
27. Riqueza registrada por época según ocurrencia estacional de las aves …
64
28. Abundancia registrada por época según ocurrencia estacional de las aves ………………………………………………………………………….
65
29. Riqueza de aves que se alimentan de insectos (insectívoros, insectívoro-frugívoro, insectívoro-semillero), según la época analizada …..
68
30. Abundancia de aves que se alimentan de insectos (insectívoros, insectívoro-frugívoro, insectívoro-semillero), según la época analizada …..
68
31. Riqueza de aves piscívoras según la época analizada …………………..
70
32. Abundancia de aves piscívoras según la época analizada ………………
71 vi
33. Riqueza de colibríes según la época analizada …………………………
72
34. Abundancia de colibríes según la época analizada ……………………..
73
35. Riqueza de acuáticas según la época analizada …………………………
74
36. Abundancia de acuáticas según la época analizada …………………….
74
37. Aves acuáticas exclusivas de Manglar ………………………………….
99
38. Densidades promedio de A. discors registradas por época ……………..
100
vii
RESUMEN Actualmente, uno de los problemas globales más serios es la disminución y pérdida de diversidad biológica como consecuencia de actividades antropogénicas, por ello, para tratar de aminorar el efecto de esta problemática y procurar la conservación de los recursos naturales, se establecieron las Áreas Naturales Protegidas (ANP). Sin embargo una de las problemáticas de las ANP es la falta del conocimiento detallado de la diversidad biológica que en ellas se resguarda. En Yucatan, La Reserva Estatal El Palmar (REP) es considerada la más importante a nivel estatal en cuanto a conservación de humedales, por otra parte, ha sido la menos estudiada, ya que al inicio de este trabajo de tesis, carecía de programa de manejo. Por tal motivo y para contribuir con el fortalecimiento de esta ANP, se desarrolló el presente trabajo con la meta de aportar la identificación y cuantificación de la diversidad biológica que alberga como resultado de su heterogeneidad espacial y temporal, utilizando como grupo de estudio a las aves. El estudio se realizó de septiembre de 2005 a octubre de 2007. Las comunidades de aves se analizaron a través de su composición y distribución de especies, abundancias y diversidad presente en cuatro de los ambientes mejor representados: duna costera (DC), manglar (M), petenes (P) y selva baja inundable (SBI). Para el registro de las especies se empleó la técnica de conteo por puntos con radio fijo de 20m, (Hutto, 1986), efectuando al termino del estudio un total de 2,000 puntos. Se registraron 222 especies de aves, casi la mitad de las aves registradas en el estado, lo que resalta notablemente al considerar que esta ANP representa tan solo el 0.93% del territorio estatal. El ambiente que presentó la mayor riqueza fue SBI con 141 especies, seguido de DC con 113, M con 111 y P con 86. Fueron las aves residentes el mejor representado con 121 especies, seguido por las migratorias de invierno con 45. Se registraron 14 gremios alimenticios, siendo los insectívoros y los insectívoros-frugívoros los mejor representados con 77 y 33 especies respectivamente. Los ambientes más similares de acuerdo con su composición de especies fueron DC y SBI, seguidos de P y M. Fue DC donde se encontró el mayor número de individuos con 4,402 y esta abundancia representó el 36% de la abundancia registrada en toda la REP. De acuerdo con las épocas del año, fue en lluvias cuando se presentó tanto la mayor riqueza como abundancia, con 157 especies y 5,148 individuos respectivamente. Se determinaron 16 especies representativas de los ambientes estudiados, de las que sobresalen C. yucatanicus, C. cardinalis y D. eliza para DC; P. ruber y D. erithachorides para M; L. ruber, C. yncas y G. poliocephala para P y C. yucatanicus y A. nana para SBI. En la diversidad de aves albergada en la REP se detectó una distribución no homogénea tanto entre ambientes como entre épocas, con los mayores valores en los SBI y P, así como en la época de lluvias. Se registraron elevados valores de recambio de especies entre ambientes por lo que todos los ambientes estudiados contribuyeron de manera importante en la integración de la diversidad total, lo anterior es resultado de sus composiciones específicas particulares que incluyeron un gran número de especies únicas o altamente asociadas a alguno de ellos. En general, las diferencias en la comunidad de aves entre épocas se debieron a cambios notables en la distribución de las abundancias de las especies, más que a cambios de las especies presentes, siendo los ambientes de P y SBI los más estables a lo largo de todo el estudio. Los resultados arrojados con este trabajo, serán de importancia no solo para el desarrollo futuro de la REP sino también para otras zonas con similares condiciones a lo largo de la costa norte de la Península de Yucatán. viii
ABSTRACT The loss of biological diversity as a consequence of anthropogenic activities is a serious contemporary global problem. Natural protected areas (ANP) were established to conserve particular ecosystems/habitats and natural resources contained within their boundaries from these activities. However, a significant problem still associated with ANP is the lack of comprehensive knowledge of the biological diversity protected both at overall and habitat level, and their seasonal variation (if any). El Palmar state reserve (REP) is considered the most important area for wetlands protection in Yucatan; but before this study, it did not have a management program published. The aim of this thesis was to recognise and quantify the avian diversity in REP, considering both the spatial and temporary heterogeneity, as an important contribution to the existing knowledge of the biological diversity in this ANP. The study was conducted between September 2005 and October 2007. Avian communities were analysed on their species composition, abundance, diversity and distribution in and between the four principal habitats: coastal dune (DC), mangrove (M), petenes (P) and flooded forest (SBI), to identify the relative importance of each habitat on the overall avian diversity in REP. Bird species and abundance were recorded by the points counts (20 m radius) (2,000 points in total). Two hundred and twenty two bird species were recorded, representing almost half of the species recorded for all Yucatan State, showing the importance of REP for the conservation of regional avian diversity if considered it represents only 0.93% of the state territory. SBI was the habitat with the highest species richness (141 species), followed by DC (113), M (111) and P (86). The most represented avian group was the resident-species one (121 species), followed by winter migratory species (45). Fourteen trophic guilds were identified, being the most common the insectivores and insectivores-frugivores (77 and 33 species, respectively). DC and SBI were most similar habitats according to species composition, followed by P and M. The largest abundances were observed at DC (4,402 individuals) representing 36% of total abundance recorded at REP. The highest species richness and abundance (157 species and 5,148 individuals) was recorded during the rainy season. Sixteen species were determined as representative of the habitats studied, and the most relevant were: C. yucatanicus, C. cardinalis and D. eliza for DC; P. ruber and D. erithachorides for M; L. ruber, C. yncas and G. poliocephala for P; C. yucatanicus and A. nana for SBI. In summary, avian diversity at REP showed a heterogeneous distribution both between habitats and seasons, with the largest values in SBI and P, and during the rainy season. However, high values of species complementarity between habitats (each habitat included a considerable number of unique or highly habitat-associated species) was recorded, indicative of habitats contribution to overall diversity. Differences on avian communities between seasons were associated with notable changes on the species relative abundances more than to changes on species composition, and P and SBI were stable through the study. Results of this study are an important contribution to the knowledge of the biological diversity in this ANP and a methodological proposal for other studies in ANP along the coast of the Peninsula of Yucatan. ix
1. INTRODUCCIÓN Las Áreas Naturales Protegidas surgieron como una estrategia para conservar y proteger la gran diversidad biológica, ante la amenaza de deforestación y cambio de uso de suelo. En el estado de Yucatán existen 11 de ellas y en su mayoría, la información utilizada para su propuesta y creación provino de datos generados ya sea en otras ANP ó áreas cercanas con ambientes similares, careciendo de esta forma de información detallada y particular de cada ANP, lo que limita la planeación de acciones encaminadas a mejorar su funcionamiento. La Reserva Estatal El Palmar (REP) se decretó en 1990 y es reconocida como una de las más importantes del estado, por contener ambientes característicos de la costa norte de la Península aún con elevado estado de conservación, por otra parte ha sido también la menos estudiada, ya que al inicio de este trabajo en 2005 aún carecía de programa de manejo. Para contribuir con el fortalecimiento de esta ANP, se desarrolló el presente trabajo para reconocer y cuantificar la diversidad biológica que alberga como resultado de su heterogeneidad espacial y temporal, utilizando como grupo de estudio a las aves. Las comunidades de aves se analizaron a través de su composición de especies, distribución, abundancias y diversidad presente en cuatro de los ambientes mejor representados: duna costera, manglar, petenes y selva baja inundable. Con ello se identificará la importancia de cada uno en la integración de la diversidad de aves de la REP, así como la importancia de esta ANP en el mantenimiento de la diversidad regional. El conocimiento generado será herramienta importante para que los administradores del ANP dispongan de mayor información para incorporar a su plan de manejo y aplicarla como base en la toma de decisiones. Los resultados no solo son de interés para el manejo del ANP estudiada sino que también pueden ser utilizados como base comparativa en el desarrollo de estudios similares en otras ANP de la región. 1
2. HIPÓTESIS
La Reserva Estatal El Palmar funciona como un sitio importante en la conservación de la avifauna estatal y regional, como resultado de su heterogeneidad ambiental y tipos de vegetación característicos de la costa norte de la Península.
2
3. OBJETIVOS 3.1. Objetivo general Analizar las comunidades de aves presentes en la Reserva Estatal El Palmar para determinar la importancia de esta ANP en la conservación de la diversidad estatal y regional de aves.
3.2. Objetivos particulares 3.2.1. Evaluar la composición de especies, distribución y abundancia de la avifauna en cuatro ambientes de la costa noroeste de Yucatán. 3.2.2. Determinar la importancia de los ambientes estudiados para la conservación de las aves de la REP a partir de sus valores de diversidad (alfa y beta). 3.2.3. Analizar la variación de la riqueza y abundancia de aves a través de tres épocas del año en los cuatro ambientes de estudio. 3.2.4. Identificar especies representativas de cada ambiente a partir de su frecuencia de ocurrencia, abundancia y restricción a algún ambiente particular. 3
3.2.5. Analizar la variación en riqueza y abundancia de las especies representativas, así como de algunos grupos particulares de aves entre épocas del año.
4
4. ANTECEDENTES 4.1. Áreas Naturales Protegidas y Conservación En la actualidad uno de los problemas globales mas serios es la disminución y pérdida de la diversidad biológica como consecuencia de actividades antropogénicas, por ello, una de las estrategias que se han establecido para aminorar el efecto de esta problemática y procurar la conservación de los recursos naturales, es el establecimiento de ANP, las cuales resguardan in situ los diferentes ecosistemas y sus especies (CONABIO, 2000). En los últimos 10 años la creación y fortalecimiento de ANP en México y en todo el mundo se convierten en la columna vertebral de la política ambiental con el propósito esencial de proteger la mayor biodiversidad posible (Fraga et al,. 2000). Por otra parte, también es reconocido que una de las problemáticas de estas ANP es la falta de conocimiento de la diversidad biológica que en ellas se resguarda, por lo que, para alcanzar este propósito es imprescindible continuar con los inventarios de los recursos naturales y generar información detallada de la riqueza biológica albergada y cuantificar la representatividad de ésta diversidad en las mismas ANP (SánchezCordero, et al., 2008), para con ésta información decidir donde aplicar medidas de conservación, monitorear el efecto de las perturbaciones y emitir recomendaciones a favor de la misma (Gómez-Pompa et al., 1991). En el ámbito nacional, el estado de Yucatán es una de las entidades a la vanguardia en materia de conservación, ya que fue el primer estado de la República en desarrollar un sistema estatal de áreas naturales protegidas, actualmente, seis de las 11 ANP del estado se encuentran bajo jurisdicción estatal: Reserva Estatal de El Palmar, 5
Reserva Estatal de Dzilam, Parque Nacional Dzibilchaltún, Parque Estatal Kabah, Parque Estatal Lagunas de Yalahau, y Área Natural Protegida de Valor Escénico, Histórico y Cultural San Juan Bautista Tabi-Anexa Sacnicté) (Gobierno del Estado de Yucatán, 2003) (Figura 1).
Figura 1. Ubicación geográfica de las seis Áreas Naturales Protegidas bajo jurisdicción estatal del Estado de Yucatán. 1) Reserva Estatal El Palmar, 2) Parque Nacional Dzibilchaltún, 3) Reserva Estatal de Dzilam, 4) Parque Estatal Lagunas de Yalahau,5) Área Natural Protegida de Valor Escénico, Histórico y Cultural San Juan Bautista Tabi y 6) Parque Estatal de Kabah.
6
La REP es la segunda reserva más grande en cuanto a extensión y considerada la más importante a nivel estatal en cuanto a la conservación de humedales. Si bien, su creación surgió como una estrategia de conservación de uno de los ambientes mas característicos de la región, también ha sido la menos estudiada y fue hasta el año 2006, cuando finalmente se publicó su Programa de manejo (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006), incorporando en él, la información generada hasta ese momento con el presente estudio 4.2. Diversidad biológica y su conservación La biodiversidad es un recurso con un enorme potencial, ya sea con fines económicos o como instrumento para el desarrollo de un país. Sin embargo, ésta diversidad no se distribuye de manera homogénea en el planeta. Por ejemplo, la región Neotropical alberga una mayor diversidad de ecosistemas, especies y una gama más amplia de interacciones. Se estima que del 50% al 80% de la biodiversidad del planeta se encuentra en un reducido grupo de países, a los cuales se les conoce como megadiversos, ocupando México el tercer lugar entre ellos (Toledo, 1988; CONABIO, 1998). La biodiversidad es actualmente uno de los principales temas de estudio en las ciencias biológicas (Halfter y Moreno, 2005) y su estudio como tema central para la conservación ha sido objeto de amplio debate (Magurran, 1988). Actualmente se han desarrollado diversos parámetros que permiten medirla y utilizarla como indicador del estado de los sistemas ecológicos, con aplicaciones prácticas para fines de conservación, manejo y monitoreo ambiental (Spelleberg, 1991). La medición de la biodiversidad se ha centrado en la búsqueda de parámetros para caracterizarla como una propiedad emergente de las comunidades ecológicas. Sin embargo, las comunidades no están aisladas en un entorno neutro. En cada unidad geográfica, en cada paisaje, se encuentra un número variable de comunidades. Por ello, para comprender los cambios de la biodiversidad con relación a la estructura del paisaje, la separación de los componentes alfa, beta y gamma (Whittaker, 1972) puede ser de 7
gran utilidad, principalmente para medir y monitorear los efectos de las actividades humanas (Halffter, 1998). En primera instancia, la diversidad alfa puede ser considerada como la riqueza de especies de una comunidad particular a la que consideramos homogénea, la diversidad beta será el grado de cambio o reemplazo en la composición de especies entre diferentes comunidades dentro de un paisaje y la diversidad gamma es la riqueza de especies del conjunto de comunidades que integran un paisaje, resultante tanto de la diversidad alfa como de la diversidad beta (Whittaker, 1972). Esta forma de analizar la biodiversidad resulta muy conveniente en el contexto actual ante la acelerada transformación de los ecosistemas naturales, ya que considerar de manera individual o aislada el listado de especies de una región dada no es suficiente. Para monitorear el efecto de los cambios en el ambiente es necesario contar con información de la diversidad biológica presente en comunidades naturales y modificadas (diversidad alfa), conocer la tasa de cambio en la biodiversidad entre distintas comunidades (diversidad beta) y conocer su contribución a nivel regional (diversidad gamma), para con ello, diseñar estrategias de conservación y llevar a cabo acciones concretas a escala local (Moreno, 2001). El objetivo de medir la diversidad biológica es, además de aportar conocimientos a la teoría ecológica, contar con parámetros que permitan tomar decisiones o emitir recomendaciones en favor de la conservación de taxas o áreas amenazadas, o monitorear el efecto de las perturbaciones en el ambiente. Aún más importante, debe de ser contar con alguna medida de abundancia de las especies que permita identificar aquellas especies que por su escasa representatividad en la comunidad son más sensibles a las perturbaciones ambientales. Además, identificar un cambio en la diversidad, ya sea en el número de especies, en la distribución de la abundancia de las mismas o en la dominancia, puede alertar acerca de procesos empobrecedores (Magurran, 1988). 4.2.1. Indicadores de diversidad El término indicador se ha definido como una medida indirecta de algo, es decir una variable asociada a lo que realmente se desea medir, pero que por diferentes 8
razones se dificulta o imposibilita su medición directa (Ribera y Foster, 1997). DelfínGonzález y Burgos (2000) definen como indicador a un grupo de especies que permite medir y monitorear algunas características del ecosistema en distintas escalas de tiempo y espacio, en esta definición no se considera el empleo de una sola especie como indicadora, puesto que es, en las comunidades y el ensamble de sus especies donde se pueden medir o estimar los cambios (Noss, 1990; Halfter y Moreno, 2005 y Villarreal et al., 2006). De acuerdo con Halfter y Moreno (2005), los grupos indicadores pueden ser empleados para tener una medida de campo que permita examinar la riqueza total de especies en el paisaje y como un referente que permita comparar distintos sitios en diferentes momentos en el tiempo, con el fin de evaluar los efectos de las perturbaciones y su efecto en los cambios en los ecosistemas. Medir la biodiversidad dentro de una ANP a partir de grupos indicadores es el primer paso para generar conocimientos particulares de cada una. Para ello, es importante que el grupo que se elija cumpla con una serie de requisitos que permitan que los resultados obtenidos sean medibles y comparables en tiempo y espacio. Por ello, un grupo indicador debe poseer ciertas características entre las que destacan: 1) ser un gremio importante para la estructura y funcionamiento de cualquier sistema, 2) ser un grupo taxonómicamente definido, 3) ser relativamente fáciles de identificar o capturar en campo mediante utilizando metodologías estandarizadas, 4) poseer un estado de conservación estable y 4) se puedan estudiar a distintas escalas (Moreno y Halfter, 2001). 4.3. Importancia de las aves y conservación El papel de la avifauna en la dinámica y estructura de los ecosistemas brinda numerosos beneficios (Arizmendi et al., 1990; Comisión para la Cooperación Ambiental, 1999). En el Neotrópico, las aves intervienen en procesos ecológicos como la polinización y dispersión de frutos y semillas de un amplio espectro de familias de plantas, favoreciendo la germinación de las plántulas. De esta forma, las aves 9
contribuyen al proceso natural de restauración y regulación de las selvas (Guevara y Laborde, 1998; Naranjo et al., 2006). Las aves ocupan una gran variedad de gremios tróficos que les permiten establecer relaciones ecológicas de diversa índole con otros organismos. Por ejemplo, ciertas aves rapaces impactan poblaciones de invertebrados y vertebrados de pequeño y mediano tamaño, participando de manera importante como mecanismos de control natural. Por su parte, las carroñeras evitan la contaminación por animales muertos (Ceballos-Lascuráin et al., 2000; Aragón et al., 2002). Esto las convierte en un instrumento de educación ambiental que proporciona una percepción concreta del ambiente y de los problemas ecológicos (Arizmendi et al., 1990; Navarro y Benítez, 1995). Las aves tienen también un papel relevante como indicadores de la salud de los ecosistemas, ya que su presencia está relacionada con la condición del hábitat y debido a que son sensibles a cambios mínimos en los ecosistemas, son de los primeros organismos en desaparecer cuando existe degradación ambiental (Ceballos-Lascuráin et al., 2000). Gracias a sus patrones de distribución, en la mayoría de los casos resulta positivo seleccionar sitios que sirven de sustento a muchas otras especies. Los sitios relevantes para la avifauna pueden incluir los mejores ejemplos del hábitat natural, ya sea por sus poblaciones totales y/o densidades particularmente elevadas, o bien por sus características típicas. Dado que muchos sitios son ya los únicos lugares de refugio para las aves en un entorno cada vez mas alterado, la pérdida de cualquiera de ellos puede tener consecuencias de magnitudes desproporcionadas no solo para las aves, sino también para otros grupos aún menos estudiados. Por otra parte, han demostrado ser magníficas insignias para la conservación de ecosistemas naturales, ya que en la medida en que migran a través de fronteras internacionales, constituyen el excelente medio para fomentar la cooperación internacional en materia de medio ambiente (Comisión para la Cooperación Ambiental, 1999). Algunos ejemplos de su aplicación en programas de conservación a nivel internacional ha sido la asignación de humedales de importancia mundial (Convención 10
Ramsar) y la selección de los principales centros de endemismos terrestres (Zonas de Aves Endémicas del Mundo) (Comisión para la Cooperación Ambiental, 1999). Los estudios enfocados en la avifauna a escalas locales y regionales resultan fundamentales para lograr mayor conocimiento sobre la distribución geográfica y ecológica de la avifauna mexicana (Gómez de Silva, 1997; Almazán-Núñez et al., 2007). En consecuencia, la información sobre los inventarios de especies y sus abundancias, juega un papel de especial relevancia en las decisiones de conservación (Remsen, 1994; Boulinier et al., 1998; Ceballos et al., 2002). 4.4. Avifauna de la Península de Yucatán La Península de Yucatán es reconocida como un área de importancia para la diversidad y conservación de aves residentes y migratorias, ya que en ella se han registrado 543 especies correspondientes a 75 familias taxonómicas, lo que representa el 51% de las aves observadas en México y el 77% de las registradas en los Estados Unidos y Canadá (MacKinnon, 2005). También representa un corredor importante para las aves migratorias del norte que vuelan rumbo al sur en otoño y que retornan al norte en primavera (Paynter, 1955; Lynch, 1989). Se reconocen 217 migratorias que llegan a establecerse en la Península durante el tiempo que dura el invierno del norte o se encuentran de paso, descansando y alimentándose para posteriormente continuar con su viaje hacia terrenos mas sureños (Greenberg, 1990). 4.4.1. Estudios avifaunísticos en la Península de Yucatán Los primeros estudios relacionados con las aves de la Península, comenzaron con las expediciones de Samuel Cabot entre 1841 y 1842 en las que se colectaron algunos ejemplares en Yucatán (Bangs, 1915). Posteriormente, otras expediciones continuaron con el registro, descripción de nuevas especies y ampliación de rangos de distribución (Chapman, 1896; Griscom, 1926; 1926a; Klaas, 1968; Paynter, 1950; 1950a; 1950b; 1951; 1953; 1954). Fue hasta la monografía clásica de Paynter (1955) cuando la 11
Península cobró mayor realce e importancia, al describirse la composición, distribución y origen de la avifauna peninsular. Trabajos relacionados con nuevos registros y ampliación de rangos de distribución de especies particulares en la Península aún se observan en fechas más recientes (Gatz et al., 1985; Scott et al., 1985; Paulson, 1986; Rogers, 1986; LópezOrnat et al., 1989; Figueroa-Esquivel et al., 1997; Rojas y Bocanegra, 2000; MacKinnon et al., 2003). Por otra parte, trabajos recientes efectuados en la Península se han dado a la tarea de estudiar los efectos de la alteración del hábitat en las comunidades de aves, como consecuencia de la acelerada tasa de deforestación y fragmentación que se presenta en México (Lynch y Whigham, 1995; Smith et al., 2001). En referencia a trabajos relacionados con la composición y distribución de aves en ambientes de la costa noroeste de la Península, se encuentran el de Rico-Gray et al., (1988) que estudiaron la riqueza y abundancia de aves en cinco hábitats de la zona costera de Campeche, reportando a los ambientes de manglar y petén como aquellos con mayor número de especies. Así como el de Correa y De Alba (1998) que describieron la avifauna presente en la zona de los petenes en Campeche. 4.5. Aves del Estado de Yucatán Para el estado de Yucatán se reporta la presencia de 456 especies de aves, incluidas en 20 órdenes, 68 familias y 270 géneros. Esta riqueza es resultado de varios factores, entre los que resalta su ubicación en la zona más norteña de la península, lo que hace que varias especies provenientes del norte del continente (como las accidentales y ocasionales) se establezcan más rápida y fácilmente en el estado, antes que en otras zonas ubicadas en el centro y base de la península (Chablé-Santos en prensa). De acuerdo con Howell y Webb (1995) son 13 las aves endémicas de la Provincia Biótica Península de Yucatán y según González-García y Gómez de Silva (2003), dos son endémicas del país (Campylorhynchus yucatanicus y Doricha eliza) y 14 son cuasiendémicas (especies cuya distribución fuera de México no sobrepasa los 35,000 Km2). 12
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2001) (Diario Oficial de la Federación, 2002), son 64 las especies estatales que se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo: 10 en peligro de extinción, 39 bajo protección especial y 15 amenazadas. 4.5.1. Estudios avifaunísticos del Estado de Yucatán Los estudios avifaunísticos realizados en el estado de Yucatán son más bien recientes. Guerrero (2002) analizó la diversidad de aves en dos tipos de vegetación del Municipio de Tzucacab; Gómez (2006) registró las especies de aves que hacen uso de las milpas de maíz identificando el daño ocasionado a la cosecha y Pasos (2006) evaluó las poblaciones de aves en una Unidad de Manejo de Vida Silvestre, todos estos estudios en la zona sur del estado. En 2007, Guerrero (2007) estudió las poblaciones de aves en cuatro sitios con diferente grado de conservación, evaluando su potencial como grupo indicador y Morales (2007) evaluó y comparó la diversidad de aves en dos sitios de selva en regeneración, ambos trabajos en sitios cercanos a la reserva estatal de Dzilam, Yucatán. Chablé-Santos et al., (2007) elaboraron una guía campo para aves comunes del Sur de Yucatán. Para la región costera del estado, es poca la información con la que se cuenta, entre ellos, las listas de especies que ofrecen los programas de manejo de las Reservas de Celestún, El Palmar y Dzilam. Otros son los de Deepe y Rotenberry (2005) que efectuaron una descripción cuantitativa del recambio temporal de las comunidades migratorias en la costa nororiental. Estos mismos autores demostraron también que las comunidades de aves hacen un uso del hábitat respondiendo a diferentes escalas espaciales (Deppe y Rotenberry, 2008). Para la zona costera noroccidental del estado, se encuentran los trabajos de Vargas-Soriano (2008) que estudió la fenología reproductiva y éxito de anidación de la matraca yucateca (C. yucatanicus) en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, y de Salgado-Ortíz et al., (2008), quienes también estudiaron la fenología reproductiva pero de la subespecie tropical Dendroica petechia bryanti en la misma ANP. 13
Referente a estudios particulares en la REP, solo se cuenta con el trabajo de Chablé-Santos et al., (2008), que analizaron la importancia de los ambientes de petenes para la conservación de las aves de la costa norte de la Península. Es importante mencionar que la información analizada en el trabajo previo formó parte de este trabajo de tesis, así como la información que presenta el Programa de manejo de la REP.
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5. ÁREA DE ESTUDIO El trabajo se desarrolló en la REP (20° 55’ 00’’- 21° 11’ 00’’ N y 90° 00’ 00’’ 90° 22’ 30’’ O) (Figura 2), ubicada en la costa noroeste del estado de Yucatán. Esta ANP colinda al Oeste con la Reserva de la Biosfera Ría Celestún y al Este con el Puerto de Sisal; forma también parte del corredor interior de la costa norte de Yucatán (que une a las reservas de Celestún y Ría Lagartos) incluido dentro del Corredor Biológico Mesoamericano (Ramírez, 2003). La REP es considerada una de las ANP mejor conservadas en el estado y mantiene ambientes característicos de la Península en adecuado estado de conservación, como resultado de su relativo aislamiento, ya que el acceso por tierra a través de la selva, desde los poblados mas cercanos es prácticamente imposible, pues sólo existe una brecha que une a pequeños ranchos temporalmente ocupados. El camino que más se acerca a la reserva está separado de la costa por más de 13 km de selvas, manglares y pantanos incomunicados, condiciones poco apropiadas para el desarrollo de actividades agropecuarias. Las únicas actividades de importancia en el área son la pesca ribereña y la cacería cinegética de patos durante tres o cuatro meses del año, en ambos casos, éstas actividades se encuentran restringidas a la zona de costa y humedales costeros (Gobierno del estado de Yucatán, 2006). La REP abarca una extensión total de 49,605.39 ha de las que 40,163.28 corresponden a la zona continental. La mayor superficie corresponde al ecosistema de manglar, localizado en las marismas conformadas por el sistema palustre salobre o ciénega, que se prolonga paralelo a la costa, desde el límite occidental de la Reserva (a la altura del puerto de Celestún) hasta su límite Este (a la altura del puerto de Sisal). Hacia el Norte, su límite lo constituye la barrera litoral de depósitos arenosos 15
recientes con dunas costeras, que presenta una paulatina reducción en su anchura, desde casi 2 km a la altura de Celestún, hasta sólo unos metros a la altura de Punta Piedra, ubicada al Este. Hacia el Sur, se extiende 6 ó 7 km. tierra adentro; donde la profundidad del agua disminuye gradualmente debido a la elevación gradual del terreno (Gobierno del estado de Yucatán, 2006).
Figura 2. Ubicación geográfica del área de estudio y localización de los ambientes estudiados dentro de la REP. Sitio 1 = Ambiente de Duna costera; Sitio 2 = Ambiente de Manglar; Sitio 3 = ambiente de Petenes; Sitio 4 = Ambiente de Selva baja inundable.
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5.1. Características ambientales La REP se encuentra en una zona de transición climática, correspondiente al subtipo BS1(h’)w, cálido-seco con un régimen de lluvias de verano y una precipitación invernal entre el 5% y 10%. Este subtipo climático es único de la región noroeste de la Península, lo que le confiere características distintivas con respecto al resto de la franja costera del estado. La temperatura promedio anual para la zona es de 26°C y la precipitación promedio de 600 mm. De acuerdo con el programa de manejo de la REP, se distinguen tres épocas; la de nortes, que abarca de noviembre a febrero, la de secas, de marzo a junio y la de lluvias en los meses de julio a octubre (Gobierno del estado de Yucatán, 2006). 5.2. Tipos de vegetación representativos De acuerdo con Durán et al., (2005), la vegetación está conformada por un conjunto de comunidades vegetales de tipo tropical entre los que sobresalen la duna costera, el manglar, los petenes y la selva baja inundable. La duna costera se presenta como una mezcla de comunidades vegetales herbáceas, arbustivas y arbóreas distribuidas en dos zonas, la de pioneras y la de matorrales. La zona de pioneras crece en las playas, básicamente sobre la arena móvil y sus especies son principalmente herbáceas, tolerantes a medios extremos de salinidad, a vientos muy fuertes y a la acción de la marea alta. Las especies presentan poco crecimiento vertical y mucho lateral, adquiriendo un hábito de tipo postrado. Las especies pioneras mas comunes son Sesuvium portulacastrum, Suaeda linearis, Portulacca oleracea, Lycium carolinianum, Ipomea pes-caprae, Canavalia rosea y Ambrosia hispida. La zona de matorrales presenta dos fases de desarrollo: la primera se presenta frente de la playa (barlovento) y forma una barrera de arbustos rompevientos, de hojas suculentas y de follaje denso, cuyas principales especies son: Suriana maritima, Tournefortia gnaphalodes, Emodea littoralis y Escaevola plumieri. La otra fase corresponde al interior de la duna (sotavento) y la altura de la vegetación varía entre 3 y 5 m. Las especies mas comunes son: Bravaisia berlanderiana, Thevetia gaumeri, 17
Coccoloba uvifera, Cordia sebestana, Jacquinia macrocarpa, Caesalpinia vesicaria, Metopium brownei, Pithecellobium keyense y Agave angustifolia. El manglar se caracteriza por ser una asociación de vegetación que se desarrolla en aguas salobres y salinas. Se presentan tres tipos: el manglar de franja, el manglar chaparro y el manglar de cuenca (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006). El sitio donde se efectuaron las observaciones de aves se encuentra representado por el manglar de cuenca, situado en la parte aledaña a la barra costera, donde existen algunos islotes de vegetación que se inundan o se secan de acuerdo al régimen hidrológico, sin embargo, se encuentran inundados la mayor parte del año. La especie principal y dominante es Avicennia germinans y en menor proporción el Rizophora mangle. Los petenes se presentan a manera de islas de vegetación dispersas dentro de una zona inundable en la que dominan los pastos hidrófitos (Cladium jamaicense, Eleucharis mutata y Typha angustifolia). En su interior predominan las especies vegetales características de selvas y el estrato arbóreo está representado por especies como Ficus conitifolia, Sabal mexicana y Annona glabra con dominancia de árboles de zapote (Manilkara sapota) de aproximadamente 9 m de altura. En el estrato arbustivo predomina Bravaisia tubiflora. Hacia el centro del petén se presenta un afloramiento de agua dulce con profundidad y dimensiones variables, donde predominan los helechos como Acrostichum aureum. La selva baja inundable se encuentra inundada durante aproximadamente 6 meses del año (de julio a diciembre) con 40 cm de agua en promedio. Cuenta con un estrato arbóreo cuya altura oscila entre los 6 y 15 m en y otro herbáceo con bejucos leñosos. Las especies más comunes son Bursera simaruba, Guaiacum sanctum, Caesalpinia
gaumeri,
Acacia
pennatula,
Metopium
brownei,
Gymnopodium
floribundum, Havardia albicans, Jatropha gaumeri, Caesalpinia yucatanensis y Guazuma ulmifolia.
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6. MÉTODOS 6.1. Ambientes de estudio La distribución de la avifauna se analizó en los cuatro ambientes representativos de la REP, los cuales se determinaron básicamente por diferencias en cuanto al tipo de vegetación predominante, así como por sus características hidrológicas (presencia y permanencia de agua a lo largo del año). Estas características permitieron localizar, identificar y separar de manera cualitativa a los ambientes de estudio en Duna costera (DC) (Figura 3 y 4), Manglar (M) (Figura 5 y 6), Petenes (P) (Figura 7 y 8) y Selva baja inundable (SBI) (Figura 9 y 10). 6.2. Muestreos de aves Se efectuaron 20 visitas de muestreo al área de estudio, durante los siguientes meses: de septiembre de 2005 a octubre de 2006; diciembre de 2006 y febrero, mayo, julio, septiembre y octubre de 2007. Para el registro de las especies se empleó la técnica de conteo por puntos con radio fijo (20 m) (Hutto et al., 1986; Bibby et al., 1992; Wunderle Jr., 1994). Cada punto estuvo separado uno de otro por una distancia de 150 m y en cada uno se registraron los individuos durante un lapso de 10 minutos, contabilizando todas las aves observadas y/o escuchadas dentro del radio establecido, así como aquellas que pasaban sobrevolando el punto hasta una altura de 20 m. Las observaciones iniciaron con el arribo del observador al centro del punto de conteo, considerando también a aquellas aves que volaban fuera del radio con el arribo del observador (Hutto et al., 1986). 19
Figura 3. Ambiente de Duna costera en ĂŠpoca de lluvias.
Figura 4. Ambiente de Duna costera en ĂŠpoca de secas.
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Figura 5. Ambiente de Manglar en ĂŠpoca de lluvias.
Figura 6. Ambiente de Manglar en ĂŠpoca de secas. 21
Figura 7. Vista de un petĂŠn inmerso en pastizal inundable.
Figura 8. Ojo de agua dulce presente en los petenes de estudio. 22
Figura 9. Ambiente de Selva baja inundable en ĂŠpoca de lluvias.
Figura 10. Ambiente de Selva baja inundable en ĂŠpoca de secas. 23
Los registros fueron efectuados por dos observadores (ambos con amplio conocimiento de la avifauna de la zona), cada uno de ellos realizó la mitad de los puntos establecidos por ambiente. Para disminuir el sesgo en las detecciones por efecto del observador, un mismo observador se encargó siempre de realizar los mismos puntos a lo largo de todo el estudio. Para los muestreos siempre se procuró que existieran condiciones adecuadas para el registro de especies (nulo o bajo viento y ausencia de precipitación) y cuando estas condiciones no fueron favorables, el muestreo se efectuó al día siguiente o bien hasta que las condiciones fueron nuevamente adecuadas, procurando no existiera un desfase de mas de dos días. En los ambientes de DC, M y SBI se efectuaron 30 puntos de conteo por muestreo, 20 de ellos durante las primeras horas de la mañana (de las 600 a las 900 horas aproximadamente) (Figura 11) y los restantes durante la tarde (1600 a 1730 horas aproximadamente). Los puntos vespertinos se efectuaron con el objetivo de registrar a aquellas especies que son mas activas durante el atardecer (como los caprimúlgidos) (Ralph et al., 1996), así como para incrementar el área de muestreo por ambiente estudiado. En el ambiente de P solo efectuaron 10 puntos de conteo por muestreo, todos durante las primeras horas de la mañana. Esta diferencia en puntos con respecto a los demás ambientes se debió al difícil acceso al sitio, así como por el tiempo requerido para trasladarse de un punto a otro, particularmente durante la época de lluvias cuando el terreno presenta mayor nivel de agua y sedimento lodoso, haciendo que el traslado entre puntos sea muy lento (Figura 12). Al final del trabajo de campo se contó con un esfuerzo total de muestreo de 2,000 puntos de conteo. Para la observación de aves se utilizaron binoculares Eagle Optics (8 X 42) y la identificación de especies se apoyó con guías de campo para la región (Howell y Webb, 1995; National Geographic, 2002; Sibley, 2003). La nomenclatura empleada fue la sugerida por el AOU (1998, 2000) y sus suplementos (Banks et al., 2002; 2003; 2005; 2006; Banks et al., 2007). 24
Figura 11. Registro de aves por puntos de conteo.
Figura 12. Traslado dentre puntos en el ambiente de PetĂŠn. 25
Las aves observadas fuera de los muestreos sistemáticos (en momentos distintos al horario de muestreo y/o durante los traslados) también fueron consideradas en el listado general de aves de la REP (asignándolas al ambiente donde fueron observadas) pero no fueron consideradas para los análisis de diversidad y abundancia. 6.3. Ocurrencia estacional de las especies La ocurrencia estacional o residencia de las especies en la zona se determinó a través de la consulta de literatura referente al tema (Rappole et al.,1993; Howell y Webb, 1995) y las categorías utilizadas fueron las propuestas por MacKinnon (2005): 1) Residente (R): aquella especie que se reproduce y permanece en al área durante todo el año; 2) Migratoria de invierno (M): especie migratoria neártica-neotropical que utiliza el área como zona de invernación; 3) Residente/Migratoria de invierno (R/M): especie residente pero que también cuenta con una población migratoria; 4) Transitoria (T): especie que solo usa el área cono zona de paso durante su migración hacia zonas más sureñas; 5) Transitoria con población que permanece en la zona durante el invierno (T/i); 6) Transitoria con población que reproduce en verano (T/rv); 7) Migratoria de invierno con población reproductora en verano (M/rv); 8) Migratoria de invierno con población no reproductora en verano (M/v); 9) Ocasional (O): visitante ocasional con datos insuficientes para establecer su estacionalidad; 10) Accidental o Vagabunda (A): Especie fuera de su rango de distribución normal; 11) Migratoria de verano (MV): Especies que llegan del área del Caribe y de Sudamérica con el fin de anidar en la región.
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6.4. Especies según hábitos alimenticios Las aves fueron agrupadas de acuerdo con su tipo de alimentación principal y para ello se consultó literatura especializada en el tema (Erlich et al., 1988; Howell y Webb, 1995). Cuando dos o más tipos de alimento aparecían en mención para una especie, se consideró la combinación de los dos alimentos principales, siendo el primer alimento en dar nombre al gremio aquel que apareció con mayor frecuencia en la literatura y que mejor representa a la especie en la región. Al final se consideraron 14 gremios alimenticios: Carroñero (C), Insectívoro (I), Semillero (S), Frugívoro-Insectívoro (F-I), Frugívoro-Semillero (F-S), InsectívoroFrugívoro (I-F), Insectívoro-Semillero (I-S), Semillero-Frugívoro (S-F), SemilleroInsectívoro (S-I), Nectarívoro (N), Invertebrados acuáticos (INV), Peces (P), Otros Vertebrados (aves, lagartijas, pequeños mamíferos) (V) y Omnívoro (O). 6.5. Especies de importancia para la conservación Para determinar la situación de riesgo de las especies se revisó la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001, asignándolas a alguna de las categorías propuestas: 1) amenazada, 2) bajo protección especial y 3) en peligro de extinción (Diario Oficial de la Federación, 2002). La determinación de especies endémicas de la Provincia biótica de la Península de Yucatán (que incluye la totalidad de los estados mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo y la parte Este de Tabasco, así como también el norte de Belice y Guatemala) y de especies endémicas y cuasiendémicas de México se consultó literatura relacionada con el tema (Howell y Webb, 1995; González-García y Gómez de Silva, 2003). 6.6. Análisis de la información Para analizar la heterogeneidad de la comunidad de aves (riqueza, abundancia, diversidad alfa y beta), determinar las frecuencias de ocurrencia y la obtención de 27
densidades solo se consideró la información generada con los muestreos sistemáticos, es decir, a partir de aquellas especies e individuos registrados con los puntos de conteo. 6.6.1. Esfuerzo de muestreo Para determinar la representatividad de los muestreos en los distintos ambientes se estimó la riqueza total esperada empleando el modelo de estimación de Clench (Soberon y Llorente, 1993), considerando el número de muestreos como unidad de esfuerzo. Modelo de Clench: ES = ax / 1 + bx. Donde ES es la riqueza estimada de especies; a es la tasa de incremento de nuevas especies al comienzo del inventario (ordenada al origen); b es el parámetro relacionado con la forma de la curva (pendiente) y x es la medida del esfuerzo de muestreo. De acuerdo con este modelo la probabilidad de encontrar una nueva especie aumentará (hasta un máximo) conforme mas tiempo se pase en el campo (o se amplíe el esfuerzo de muestreo), es decir, la probabilidad de añadir nuevas especies disminuye pero el esfuerzo de muestreo aumenta (Soberon y Llorente, 1993). Las curvas de acumulación de especies se ajustaron con base en 100 repeticiones aleatorias del orden de los muestreos utilizando el programa EstimateS 7.51 (Colwell, 2005). Este procedimiento suaviza la curva de acumulación de especies al repetir la reordenación de las muestras y elimina la influencia del orden en el cual los muestreos fueron adicionados al total (Longino y Colwell, 1997), generando una curva que predice el número de especies esperadas en función del número acumulado de muestras. El coeficiente de determinación de la curva (R2), permite evaluar el ajuste de ésta, por lo que un valor cercano a uno indica un buen ajuste del modelo a los datos. El ajuste de las curvas se realizó con el programa Statistica 6 (StatSoft, 1996).
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6.6.2. Análisis espacial de las comunidades de aves La heterogeneidad de las comunidades se analizó considerando la riqueza de especies y sus abundancias. Para ello, se calculó la diversidad alfa o puntual de cada ambiente, a través del Índice de diversidad de Shannon-Wiener (H’). Índice de Diversidad H’ = -
pi ln pi.
Donde H’ es el valor de diversidad alfa y pi es la abundancia proporcional de la especie i (obtenida a partir de los datos crudos del número de individuos) (Baev y Penev, 1995). Este índice expresa la uniformidad de los valores de importancia a través de todas las especies de la muestra y mide el grado promedio de incertidumbre en predecir a que especie pertenecerá un individuo escogido al azar de una colección, asumiendo que los individuos son seleccionados al azar y que todas las especies están representadas en la muestra adquiriendo valores entre cero cuando hay una sola especie y el logaritmo de S cuando todas las especies están representadas por el mismo número de individuos (Peet, 1974; Magurran, 1988 y Baev y Penev, 1995). La equitatividad se calculó con el índice de equidad de Piellou. Índice de equidad E = H’ / H’max. Donde H’max es igual al logaritmo natural de S y S es el número total de especies. Este índice mide la proporción de la heterogeneidad de Shannon-Wiener observada con relación a la máxima heterogeneidad esperada (Moreno, 2001). También se obtuvieron los valores de dominancia mediante el índice de BergerParker.
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Índice de Berger-Parker D = Nmax / N. Donde Nmax es el número de individuos de la especie más abundante y N es el número total de individuos en la muestra. Este índice se basa en la importancia proporcional de las especies más abundantes y es completamente independiente del número de especies (Baev y Penev, 1995). Adquiere valores que van de 0 hasta 1 y un incremento en su valor se interpreta como una disminución en la equidad (Magurran, 1988). Para probar la existencia de diferencias significativas entre los valores de H’ se utilizó la prueba t de Student modificada por Hutchenson (Zar, 1996). Prueba t = H’1 - H’2 - S H’1 - H’2
S H’1 - H’2 = S2 H’1 + S2 H’2
Donde, H’1 es la diversidad de la muestra 1 y S2 H’1 es su varianza. La varianza de H’ se obtuvo mediante la fórmula, S2 H’ = [ fi (log2 fi )2 - (( 2
fi
2
log2 fi ) / n) ] / n . Donde: fi es el número de individuos de la especie i y n es la sumatoria de todos los individuos (tamaño de la muestra). Los grados de libertad se calcularon a partir de: df = ( S2H’1 + S2H’2)2 / [(S2H’1/ n1 + S2H’2 / n2 )]. Todos los índices se realizaron con el programa Species Diversity and Richness 3.02 (Henderson y Seaby, 2002) y BIODIV 7.7 (Baev y Penev, 1995). La similitud entre ambientes se analizó de acuerdo con su composición específica y para ello se empleó el Índice de similitud de Sorensen para datos cualitativos. Índice de Similitud de Sorensen S = (2 C/A + B).
30
Donde C es el número de especies en común de ambas muestras; A es el número de especies de la muestra 1 y B es el número de especies de la muestra 2. Este índice presenta un rango de valores que va de 0 cuando no hay especies en común entre las muestras hasta 1 cuando ambas muestras son idénticas (Moreno, 2001). Con base en los resultados de similitud se generó un dendograma utilizando el método UPGMA como medida de agrupación, con ayuda del paquete estadístico MVSP 3.10 (Kovach Computing Services, 1999). Para determinar la tasa de recambio de especies entre ambientes ó diversidad beta se utilizó el Índice de complementariedad (Colwell y Coddington, 1994). Índice de complementariedad: CAB = UAB/SAB. Donde: CAB es la complementariedad entre dos sitios; UAB = Especies únicas para cualquiera de los dos sitios (riqueza del sitio 1 mas riqueza del sitio 2 menos la riqueza compartida entre los dos sitios); SAB = Riqueza total de los dos sitios (riqueza del sitio 1 mas riqueza del sitio 2 menos dos veces la riqueza compartida entre los dos sitios). Éste índice se calculó considerando en primera instancia al total de especies y posteriormente utilizando solamente al grupo de las residentes. Esta separación por grupos se determinó, por ser el grupo de las residentes el mejor representado del estudio y bajo el supuesto de que son realmente las residentes aquellas que hacen un uso permanente de los recursos y por lo tanto su comportamiento y distribución están relacionados de manera más directa con la disposición de hábitats y sus recursos. 6.7. Frecuencia de ocurrencia Las especies se agruparon de acuerdo con su frecuencia de ocurrencia, para ello se consideró el número de muestreos en que una especie estuvo presente y se dividió entre el total (20) para posteriormente obtener su ocurrencia (porcentaje). Las categorías utilizadas fueron: especie rara (con el 20% o menos de ocurrencia); especie poco 31
frecuente (del 21 al 50%), especie frecuente (del 51 al 70%) y especie muy frecuente (con el 71% o más) (Chablé-Santos et al., 2008). 6.7.1. Densidad de las especies frecuentes y muy frecuentes del estudio Si bien los valores de densidad se obtuvieron para todas las especies registradas, solo se presentan los resultados de aquellas especies mejor representadas a lo largo de todo el estudio, para efectos comparativos y fortaleza de los análisis. Las densidades se obtuvieron dividiendo el número de individuos de cada especie por muestreo entre el área cubierta con el total de puntos. El área total cubierta para DC, M y SBI fue de 3.77 ha (con 30 puntos) y para P fue de 1.26 ha (con 10 puntos). 6.8. Especies representativas de los ambientes estudiados Para determinar las especies representativas o propias de cada ambiente (especies núcleo), se emplearon los criterios propuestos por Carignan y Villard (2002) que son frecuencia de ocurrencia y la restricción de las especies a algún ambiente particular. En el caso de especies compartidas entre dos o más ambientes, se anexó además el criterio de porcentaje de representatividad de la especie y sus abundancias relativas (densidades) registradas por ambiente. 6.9. Delimitación de épocas utilizadas en el análisis temporal Las épocas del año se determinaron a partir de la información ofrecida en el Programa de manejo de la REP (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006), información que fue corroborada con datos de la precipitación registrada en los últimos 10 años en las subestaciones de Sisal y Celestún, Yucatán (subestaciones mas cercanas al área de estudio) y que fueron proporcionados por la Comisión Nacional del Agua Organismo de Cuenca Península de Yucatán. Las épocas analizadas fueron: época de secas (correspondiente a los meses de marzo a junio), época de lluvias (que se presenta de julio a octubre) y época de nortes (que se presenta de noviembre a febrero). 32
6.10. Análisis de la diversidad temporal de aves Para los análisis de la diversidad por épocas del año (diversidad alfa) y recambio de especies entre épocas (diversidad beta) se emplearon los mismos índices y programas del análisis espacial (por ambientes). La información de riqueza y abundancia que se sometió a éste análisis fue la sumatoria de especies e individuos presentes en los muestreos correspondientes a los meses asignados a cada época. Para tratar de observar algún patrón general del comportamiento de la avifauna de la REP entre épocas, la variación de la diversidad se analizó conjuntando los cuatro ambientes, ya que desde una perspectiva geográfica mayor, los cuatro ambientes estudiados se encuentran dentro de una zona relativamente pequeña y cercanos entre sí por lo que las condiciones climáticas de temperatura y precipitación son similares y en caso de existir variaciones, por lo general suelen pasar desapercibidas. 6.11. Análisis temporal de la riqueza y abundancia La información considerada en estos análisis fueron las especies y el promedio de individuos de cada especie por época, para éste último caso, se sumaron las abundancias registradas en los meses (muestreos) asignados a cada época y posteriormente se dividió este resultado entre el número de muestreos correspondientes a cada una. Para probar diferencias primeramente se compararon estos valores entre las diferentes épocas al interior de cada ambiente, de igual forma se compararon los ambientes por época. Para ello, se utilizó un ANOVA de una vía y en los casos en que se presentó el incumplimiento de los supuestos del ANOVA, se utilizó la prueba de Kruskal-Wallis (Zar, 1999, Montgomery, 2004). Cuando se registraron diferencias significativas con el ANOVA se aplicó la comparación múltiple de Tukey (HSD) y cuando las diferencias fueron registradas con Kruskal-Wallis, se aplicó la prueba de Duncan o Dunn (Zar, 1999). En todas las pruebas el nivel de significancia utilizado fue =0.05. 33
Utilizando estas mismas pruebas se analizó la variación en riqueza y abundancia de grupos particulares y que son considerados como clave en el funcionamiento de comunidades tropicales (colibríes y acuáticas); así como de aquellos mejor representados (insectívoros, piscívoros) y de acuerdo con su ocurrencia (residentes [R], migratorias [M], grupo de R con R/M y grupo de no residentes (que incluye a todas las categorías sin considerar a las R y las R/M)). También se analizó la variación de la abundancia de especies particulares, entre ellas las mejor representadas del estudio (Cardinalis cardinalis, Mimus gilvus, Dendroicha erithachorides, Vireo pallens, Polioptila albiloris, Cyanocorax yucatanicus y Doricha eliza) y las más abundantes o representativas de algún ambiente particular (Phoenicopterus ruber y Campylorhynchus yucatanicus).
34
7. RESULTADOS 7.1. Avifauna de la REP La avifauna de la REP estuvo representada por 222 especies repartidas en 20 Órdenes, 52 Familias y 148 Géneros taxonómicos. Este gran total se obtuvo considerando tanto a las especies registradas con los muestreos sistemáticos (182), como a aquellas observadas entre puntos o fuera del horario establecido (40). Las Familias mejor representadas de acuerdo con su número de especies fueron Parulidae, Tyrannidae e Icteridae con 28, 19 y 13 especies respectivamente, así como Ardeidae y Accipitridae, ambas con 11 (Apéndice 1). El ambiente donde se registró la mayor riqueza específica fue SBI con 141, seguido de DC, M y P con 113, 111 y 86 especies respectivamente (Apéndice 1). De acuerdo con su ocurrencia estacional, fue el grupo de las residentes el mejor representado con 121 especies, seguido por las migratorias de invierno con 45 y las residentes que cuentan con poblaciones migratorias con 21. Las categorías migratoria de verano y ocasional estuvieron representadas por una especie (Vireo flavoviridis y Molothrus bonariensis respectivamente) (Tabla 1 y Apéndice 1). De acuerdo con la normatividad mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2001) fueron 21 las especies que se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo: dos en peligro de extinción (C. yucatanicus y D. eliza), tres amenazadas (P. ruber, Geranospiza caerulescens y Meleagris ocellata) y 16 bajo protección especial. El halcón peregrino (Falco peregrinus) además de encontrarse bajo protección especial, también se reporta dentro del Apéndice I de CITES (2009) (Apéndice 1). 35
TABLA 1 Categorías de ocurrencia estacional registradas y número de especies asignadas a cada categoría.
Ocurrencia R M R/M T M/v T/i
Especies 121 45 21 11 8 5
Ocurrencia M/rv A T/rv MV O
Especies 4 3 2 1 1
Nota: El significado de la ocurrencia se describe en detalle en la sección de metodología.
Con respecto los gremios tróficos, se registraron 14 gremios, siendo los insectívoros y los insectívoros-frugívoros los mejor representados con 77 y 33 especies respectivamente. Otro gremio que también presentó un elevado número de especies fue el de los piscívoros con 24 (Tabla 2 y Apéndice 1). TABLA 2 Gremios tróficos registrados y número de especies asignadas a cada gremio.
Gremio trófico I I-F P INV V I-S S-F
Especies 77 33 24 18 15 11 11
Gremio trófico N S O C S-I F-I F-S
Especies 8 7 6 4 3 3 2
Nota: El significado de los gremios se describe en detalle en la sección de metodología.
36
Los ambientes donde se registró el mayor número de especies dentro alguna categoría de riesgo fueron SBI y M, ambos con 11 (Tabla 3 y Apéndice 1). De acuerdo con Howell y Webb (1995), se registraron 11 de las 13 aves endémicas de la Península de Yucatán. Por otra parte y de acuerdo con González-García y Gómez de Silva (2005), fueron dos las especies endémicas del país (C. yucatanicus y D. eliza) y 12 más son consideradas cuasiendémicas (Tabla 4 y Apéndice 1). TABLA 3 Especies que se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo dentro de la Normatividad Mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2001) y ambientes donde fueron registradas. Especie DC Amazona xantholora (Pr) Aratinga nana (Pr) Buteo albicaudatus (Pr) Buteogallus anthracinus (Pr) Buteogallus urubitinga (Pr) Campylorhynchus yucatanicus (P) Doricha eliza (P) Egretta rufescens (Pr) Elanoides forficatus (Pr) Falco peregrinus (Pr) Geranospiza caerulescens (A) Leptodon cayanensis (Pr) Lymnothlypis swainsonii (Pr) Meleagris ocellata (A) Micrastur semitorquatus (Pr) Mycteria americana (Pr) Phoenicopterus ruber (A) Rostrhamus sociabilis (Pr) Tigrisoma mexicanum (Pr) Vireo pallens (Pr) Zenaida aurita (Pr)
*
Ambiente M P *
* *
SBI * * * *
* *
*
*
* * * *
* * * * *
* *
* * * * *
* * *
* *
Ambiente: DC = duna costera; M = manglar; P = petén, SBI = selva baja inundable. Categoría: (A) = especie amenazada; (Pr) = especie bajo protección especial; (P) = especie en Peligro de Extinción.
37
TABLA 4 Especies consideradas como endémicas según Howell y Webb (1995) y cuasiendémicas según González-García y Gómez de Silva (2003).
PY
CEM *
*
* *
Colinus nigrogularis
*
*
Campylorhynchus yucatanicus
*
Caprimulgus badius
*
Cyanocorax yucatanicus
*
Doricha eliza
*
Amazilia yucatanensis Amazona xantholora Arremonops rufivirgatus
Icterus auratus
*
Leptotila jamaicensis
* * * * *
Melanerpes pygmaeus
*
*
Melanoptila glabrirostris
*
*
Meleagris ocellata
*
*
Myiarchus yucatanensis
*
* *
Uropsila leucogastra
MEX
PY = endemismo a la Península de Yucatán; CEM = especie cuasiendémica de México; MEX = especie endémica de México.
7.2. Esfuerzo de muestreo Dentro del área cubierta con los puntos de conteo se registraron 12,343 individuos de 182 especies (Apéndice 1), esto significa el 82% de todas las aves observadas en la REP. De acuerdo con el modelo de Clench, el esfuerzo de muestreo efectuado permitió contar con una representatividad elevada, de entre el 75% y 89% de las especies esperadas para cada uno de los ambientes estudiados (Tabla 5). Este resultado se observa nuevamente con las curvas de acumulación de especies, 38
las cuales presentaron un crecimiento continuo que si bien comenzaron a estabilizarse, al final no alcanzaron la asíntota (Figura 13a, b, c, d), por lo que aún es posible registrar un mayor número de especies. TABLA 5 Valores calculados con el modelo de Clench para estimar riqueza de especies.
Ambiente DC M P SBI
Especies observadas 101 96 84 133
Especies esperadas 129 115 112 149
Representatividad (%) 78 83 75 89
R2 0.9856 0.9916 0.9902 0.9796
Ambiente: DC = duna costera; M = manglar; P = petén, SBI = selva baja inundable. R2 = coeficiente de determinación.
7.3. Análisis espacial 7.3.1. Riqueza de especies Con los muestreos sistemáticos se encontró que el ambiente que presentó la mayor riqueza de especies fue SBI con 133, seguido de DC con 101, M con 96 y P con 84 (Apéndice 1, Figura 14). El Índice de similitud de Sorensen demostró que los ambientes más similares de acuerdo con su composición de especies fueron DC y SBI, seguidos de P y M (Tabla 6).
39
Manglar 13a)
Modelo de Clench y= ((24.1493)*x)/(1+((.208313)*x))
10 0
80
60
Riq e a de especies
Acumulaci贸n de especies
12 0
40
20
0
0
10
20
30
40
50
Esfuerzo de muestreo (visitas) 13b) Pet茅n Modelo de Clench y = ((14.849)*x)/(1+((.132689)*x))
1 00
80
60
Riqueza de especies
Acumulaci贸n de especies
1 20
40
20
0
0
10
20
30
40
50
Esfuerzo de muestreo (visitas)
Figura 13a y 13b. Curvas de acumulaci贸n de especies de los ambientes M y P obtenidas con el modelo de Clench (1979).
40
13c) Selva baja inundable Modelo de Clench y = ((45.0927)*x)/(1+((.302039)*x)) 140 120 100 80 60 Ri
Acumulaci贸n de especies
160
40 d 20 i 0
0
10
20
30
40
50
Esfuerzo de Muestreo (visitas)
13d)
Duna Modelo de Clench y = ((20.3892)*x)/(1+((.158016)*x)) Acumulaci贸n de especies
120
100
80
60
40
20
0
0
10
20
30
40
50
Esfuerzo de Muestreo (visitas)
Figura 13c y 13d. Curvas de acumulaci贸n de especies de los ambientes SBI y DC obtenidas con el modelo de Clench (1979). 41
Especies
150 125 100 75 50 25 0
133 101
96
84
DC
M
P
SBI
Ambientes Figura 14. Número de especies registradas en cada ambiente de Estudio. Ambientes: DC = duna costera; M = manglar; P = petén; SBI = selva baja inundable.
TABLA 6 Matriz de similitud avifaunística entre los ambientes de estudio.
DC
M
M
0.579
P
0.584
0.556
SBI
0.709
0.550
P
0.636
DC = duna costera; M = manglar; P = petén; SBI = selva baja inundable.
El dendograma de similitud arrojó un arreglo espacial en el que se observa una agrupación clara entre SBI y DC, por su parte, éstos dos ambientes en conjunto fueron mas similares a P y el ambiente más disímil de los cuatro estudiados fue M (Figura 15).
42
Manglar Petén Selva baja inundable Duna costera 0.52
0.6
0.68 0.76 0.84 0.92
1
Coeficiente de Sorensen
Figura 15. Dendograma de similitud obtenido a partir del Coeficiente de Sorensen. 7.3.2. Abundancia Fue DC donde se registró el mayor número de individuos con 4,402, esta abundancia representó el 36% de la abundancia registrada en toda la REP. Los demás ambientes presentaron para el caso de M un total 4,193 individuos, en SBI fueron 3,015 y en P 733 individuos (Apéndice 1 y Figura 16).
Individuos
6000
4402
4000
4193
2000
3015 733
0
DC
M
P
SBI
Ambientes Figura 16. Número de individuos registrados por ambiente de estudio. Ambientes: DC = duna costera; M = manglar; P = petén; SBI = selva baja inundable.
43
Fueron 12 las especies más abundantes de todo el estudio, las que en su conjunto representaron el 52% de la abundancia total de la REP. Resaltan entre ellas, las residentes P. ruber con 1,336 individuos, Petrochelidon fulva con 661, D. erithachorides con 530, M. gilvus con 469 y C. cardinalis con 434, así como la migratoria Anas discors con 505 y la transeúnte Hirundo rustica con 925. Por el contrario, fueron 74 las especies que presentaron abundancias bajas, de entre 1 y 10 individuos, entre ellas Dendroica pinus (especie accidental) y Dendroica fusca (transitoria), por mencionar algunas (Apéndice 1). 7.3.3. Especies más abundantes de cada ambiente Al analizar las 10 especies más abundantes de cada ambiente, se encontró que en DC, éstas constituyeron el 73% de la abundancia total, destacando entre ellas, las residentes C. cardinalis, C. yucatanicus, M. gilvus, P. albiloris y V. pallens, así como las transitorias H. rustica y Tyrannus tyrannus. En M, las 10 más abundantes representaron el 76% de la abundancia, resaltando las residentes P. ruber y D. erithachorides, así como la migratoria A. discors y la transeúnte Tachycineta bicolor. Las 10 especies más abundantes de P representaron el 55% del total. Entre ellas las residentes Todirostrum cinereum, Geothlypis poliocephala, M. gilvus y Tyrannus melancholicus, así como las migratorias Geothlypis trichas y Seiurus motacilla. En contraste, las 10 especies más abundantes de SBI, solamente constituyeron el 39% de la abundancia total, muy por debajo de lo observado en los demás ambientes. Para alcanzar una representatividad del 50% en la abundancia de este ambiente se requirió considerar a 16 especies. Algunas especies que resaltan en la SBI fueron las residentes Cyanocorax yucatanicus, Aratinga nana, Icterus gularis y Zenaida asiatica, así como la migratoria Empidonax minimus.
44
7.3.4. Diversidad alfa Ya sea analizando el total de especies ó de manera particular a las residentes, los valores de diversidad de Shannon (H’) presentaron un comportamiento similar. En ambos casos, los mayores valores siempre fueron registrados en SBI y P (caso similar con la equidad), con el menor valor en M (Tabla 7). De acuerdo con la prueba de t de Student modificada por Hutchenson (Zar, 1996) existieron diferencias significativas al comparar el valor total de H’ con el ambiente que registró la mayor diversidad H’ (SBI) (t= 3.09, gl= 11700, P< 0.05), así como también al comparar el total con el ambiente de menor valor (M) (t=41.3, gl= 16500, P< 0.05). Resultado similar se presentó al probar diferencias entre residentes (t= 7.21, gl= 8690, P < 0.05 para SBI y t= 50.3, gl= 10100, P < 0.05 para M). Estas diferencias demuestran que la diversidad de aves registrada en la REP se encuentra distribuida de manera no homogénea entre los ambientes estudiados. 7.3.5. Diversidad beta. Complementariedad entre ambientes El índice de complementariedad de Colwell y Coddington, arrojó elevados valores de recambio de especies entre ambientes, todos ellos, por arriba del 66%. Los mayores valores (por arriba del 80%) siempre se registraron al comparar M con cualquier otro de los ambientes (Tabla 8).
45
TABLA 7
Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad registrados en los ambientes estudiados.
Ambiente M P rym r rym r 96 46 84 51
Especies
DC rym r 101 64
Individuos
4402 2845 4193 2570 733
Diversidad H’ Dominancia Equidad
3.14 2.81 2.86 1.85 3.63 3.16 0.17 0.6
0.2 0.6
0.32 0.52 0.55 0.4
0.1 0.7
Total SBI rym r 133 88
rym 182
r 107
518 3015 2284 12343 8220 4.1
3.77
4.03
3.58
0.14 0.09 0.12 0.68 0.79 0.81
0.11 0.77
0.16 0.77
Ambiente: DC = duna costera; M = manglar; P = petén; SBI = selva baja inundable. r = especies residentes; m = especies migratorias.
TABLA 8
Número de especies y porcentaje de recambio entre ambientes, de acuerdo con el Índice complementariedad de Colwell y Coddington.
DC DC DC M M P
-
Ambiente M P SBI P SBI SBI
Recambio de especies 32 32 58 27 33 42
% 81 79 67 82 83 76
Ambiente: DC = duna costera; M = manglar; P = petén, SBI = selva baja inundable.
46
7.3.6. Especies exclusivas y compartidas Los ambientes con el mayor número de especies exclusivas fueron SBI y M con 23 y 21 especies respectivamente (Tabla 9). Con respecto a las especies compartidas entre ambientes, fueron SBI y DC los que compartieron un mayor número de especies con 21, seguidos de P y M que compartieron 12. Por otra parte, fueron 36 las especies que estuvieron presentes en los cuatro ambientes, algunos ejemplos fueron Crotophaga sulcirostris, A. nana, I. gularis, Myiarchus tyrannulus, Polioptila caerulea, Z. asiatica y T. melancholicus (Apéndice 1). 7.3.7. Frecuencias de ocurrencia De acuerdo con su frecuencia de ocurrencia fueron las especies raras y las poco frecuentes las mejor representadas con 73 y 52 especies respectivamente (Apéndice 1). Estas dos categorías constituyeron en su conjunto el 67% del total de la muestra. De las especies raras, fueron 20 las que contaron con un solo individuo, algunas de ellas fueron las residentes A. albifrons, M. ocellata y las transeúntes D. fusca y Vermivora ruficapilla. Por otra parte, fueron 22 las especies que resultaron con categoría frecuente y 35 como muy frecuentes (Apéndice 1), de éstas últimas, resaltan 16 por haber presentado el 100% de ocurrencia (presentes durante todo el estudio), algunos ejemplos de estas especies fueron las residentes C. cardinalis, D. erithachorides, D. eliza, M. gilvus, T. cinereum y V. pallens (Tabla 10). 7.3.8. Densidades de las especies más frecuentes De las 57 especies con mayor frecuencia (frecuentes y muy frecuentes), tres resultaron ser también exclusivas de algún ambiente particular: C. yucatanicus para DC con una densidad promedio de 2.92 ind/ha y Phalacrocorax auritus y P. ruber, para M con densidades promedio de 2.51 y 17.72 ind/ha respectivamente. Veinte de estas 47
especies estuvieron presentes en todos los ambientes, pero con densidades variables (Tabla 10). 7.4. Análisis temporal 7.4.1. Riqueza y abundancia De acuerdo con las épocas del año, se encontró que fue en la época de lluvias la que presentó tanto la mayor riqueza como abundancia, con 157 especies y 5,148 individuos respectivamente. La abundancia promedio de cada muestreo en esta época fue de 572 individuos. En las épocas de secas y de nortes se presentaron promedios de 730 y 591 individuos por muestreo respectivamente (Apéndice 2). El 50% de la abundancia registrada en lluvias estuvo ofrecida por 12 especies, siendo P. fulva, T. tyrannus, D. erithachorides, M. gilvus, H. rustica y C. cardinalis las más abundantes (Apéndice 2). En nortes, el 50% de la abundancia lo ofrecieron ocho especies, con P. ruber, A. discors, Tachycineta albilinea, D. erithachorides, C. cardinalis y M. gilvus como las mas abundantes. En la época seca, el 51% estuvo ofrecido por siete especies y las más abundantes fueron H. rustica, P. ruber, Z. asiatica, A. discors, D. erithachorides y C. cardinalis (Apéndice 2).
48
TABLA 9 Especies registradas como exclusivas de alguno de los ambientes estudiados.
Duna Costera Campylopterus curvipennis Campylorhynchus yucatanicus Charadrius vociferus Dendroica pinus Falco sparverius Oporornis formosus Passerculus sandwichensis Riparia riparia
Manglar Anas discors Ardea herodias Aythya affinis Dendroica fusca Egretta rufescens Fregata magnifiscens Fulica americana Himantopus mexicanus Larus atricilla Mycteria americana Nyctanasa violacea Nycticorax nycticorax Pelecanus erythrorynchus Pelecanus occidentalis Phalacroc贸rax auritus Phoenicopterus ruber Platalea ajaja Sphyrapicus varius Tringa flavipes Tringa semipalmata Vermivora ruficapilla
Ambiente Pet茅n Amazona albifrons Buteo brachyurus Cathartes burrovianus Dendroica dominica Laterallus ruber Porzana carolina Zenaida macroura
Selva Baja Inundable Amazona xantholora Amblycercus holosericeus Anthracothorax prevostii Buteo nitidus Buteogallus anthracinus Cyanocompsa parellina Dendrocygna autumnalis Dives dives Geranospiza caerulescens Granatellus sallaei Icterus chrysater Limnothlypis swainsonii Meleagris ocellata Pachyramphus aglaiae Passerina caerulea Pheucticus ludovicianus Piranga rubra Synallaxis erythrothorax Turdus grayi Tityra semifasciata Vermivora pinus Vireo flavifrons Vireo olivaceus
49
TABLA 10 Especies frecuentes y muy frecuentes con sus densidades promedio registradas por ambiente.
Especies Amazilia rutila * Amazilia yucatanensis + Aratinga nana Ardea alba Arremonops rufivirgatus + Campylorhynchus yucatanicus + Cardinalis cardinalis * Chlorostilbon canivetii Colinus nigrogularis Columbina passerina Crotophaga sulcirostris + Cyanocorax yncas + Cyanocorax yucatanicus Cyclarhis gujanensis + Dendroica erithachorides * Dendroica magnolia Dendroica petechia + Doricha eliza * Egretta caerulea Egretta thula Egretta tricolor Empidonax minimus Euphonia affinis + Geothlypis poliocephala Geothlypis trichas Hirundo rustica Icterus auratus Icterus gularis * + Laterallus ruber Leptotila verreauxi Magaceryle alcyon Melanerpes aurifrons * Melanerpes pygmaeus Melanoptila glabrirostris + Mimus gilvus * Myiarchus tuberculifer * Myiarchus tyrannulus
Duna costera den prom 0.85 0.09 0.15 0.07 2.92 5.41 0.21 0.70 1.66 0.73 0.01 0.33 0.03 1.03 0.11 0.45 1.63
0.25 0.04 0.04 0.09 10.09 0.09
Manglar den prom 0.15 0.16 0.28
PetĂŠn den prom 0.40 0.04 0.67 0.16
0.01 0.07 0.16 0.07
0.04 0.44 2.06 0.04
0.03 5.99 0.31 0.13 0.41 0.57 0.54 0.04
0.04 1.59 0.01
0.32 0.95
0.04 0.04 0.24 0.20 1.07 2.26 0.24 0.12 0.16 0.91
0.01 0.12 0.03 0.07 4.67 0.58 0.19
0.65 0.05
0.04 1.31 0.40
0.25 1.27 0.15
1.94 1.19 0.24
Selva Baja den prom 0.46 0.65 1.94 0.04 0.85 0.33 0.77 0.82 0.46 1.06 0.05 3.61 0.49 0.24 0.05 0.03 0.03 0.05 1.11 0.27 0.17 0.50 0.65 1.38 0.57 0.03 0.73 0.28 0.56 0.65 0.66 0.33
* = especies que presentaron el 100% de ocurrencia. + = especies consideradas representativas de algĂşn ambiente. 50
Tabla 10 (continuación).
Especies Myiozetetes similis * Ortalis vetula + Phalacrocorax auritus + Phoenicopterus ruber Piaya cayana Picoides scalaris * Polioptila albiloris * + Polioptila caerulea * Pyrocephalus rubinus Seiurus motacilla Setophaga ruticilla Tachycineta albilinea Thryothorus ludovicianus + Todirostrum cinereum * + Troglodytes aedon Trogon melanocephalus Tyrannus melancholicus * Uropsila leucogastra + Vireo pallens * Zenaida asiatica
Duna costera den prom 0.12 0.03
Manglar den prom
Petén den prom 0.99
Selva Baja den prom 1.49 0.48
2.51 17.72 0.01 0.25 2.64 0.24 0.37 0.08 0.36 0.04 0.36 0.60 0.76 0.05 2.08 0.95
0.53 0.01 0.03 0.28 1.34 0.03 0.80
0.08 0.16 0.04 0.32 1.03 0.28
0.07 1.25
2.78
0.16 0.70 1.06 1.54 0.05 0.19 0.19 0.58
0.70
0.04 1.43
0.53 1.09
0.16 0.63
0.03 0.40 0.49 0.85 0.78 1.51
* = especies que presentaron el 100% de ocurrencia. + = especies consideradas representativas de algún ambiente.
Al analizar las abundancias de las especies registradas como muy frecuentes entre épocas (Apéndice 1), se encontró que seis de ellas estuvieron presentes durante todas las épocas del año (C. cardinalis, M. gilvus, D. erithachorides, P. ruber, V. pallens y P. albiloris) (Apéndice 2). Para el caso de las primeras tres especies se observó un incremento en sus abundancias promedio en la época de secas, continuando éste comportamiento en lluvias, para posteriormente disminuir con los nortes. En las especies restantes no se observó este patrón de manera clara (Figura 17). La población de flamenco (P. ruber) mostró un comportamiento distinto a las especies anteriores, registrando su mayor abundancia promedio durante la época de nortes y la menor durante las lluvias (Apéndice 2, Figura 17). 51
Promedio de individuos
140 120
P. ruber C. cardinalis M. gilvus D. erithachorides V. pallens P. albiloris
100 80 60 40 20 0
lluvias
nortes
secas
Figura 17. Promedios de individuos por época de seis especies registradas como muy frecuentes. Tras observar este comportamiento, se analizaron dos especies más, ambas residentes y endémicas: la chara yucateca (C. yucatanicus) y la matraca yucateca (C. yucatanicus). En ambos casos se observó el patrón anteriormente referido con respecto al incremento en la época seca y mayor abundancia promedio en la época lluviosa
Promedio de individuos
(Figura 18).
20 15 Cy. yucatanicus Ca. yucatanicus
10 5 0 lluvias
nortes
secas
Figura 18. Promedios de individuos registrados por época de dos especies endémicas (Cy = Cyanocorax y Ca = Campylorhynchus). 52
7.4.2. Diversidad alfa En general, todas las épocas analizadas registraron elevados valores tanto de diversidad H’ como de equidad y fue la época de lluvias la que presentó los valores más altos. Con respecto a la dominancia, ésta condición registró su mayor valor en la época de nortes (Tabla 11). De acuerdo con la prueba de t de Student modificada por Hutchenson (Zar, 1996), no se encontraron diferencias significativas entre los valores de H’ registrados en nortes y secas (t= 1.51, gl= 7820, P < 0.05), pero si entre lluvias y secas (t= 15.8, gl= 3000, P < 0.05) y lluvias y nortes (t= 13.6, gl= 1910, P < 0.05). TABLA 11
Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad registrados en toda la REP de acuerdo con la época del año.
Especies Individuos Diversidad H’ Dominancia Equidad
Lluvias 157 5148 4.06 0.095 0.803
Época Nortes 133 3546 3.63 0.215 0.743
Total Secas 136 3649 3.58 0.189 0.728
182 12343 4.03 0.108 0.774
7.4.3. Diversidad temporal por ambiente de estudio Con excepción de DC, donde el mayor valor de H’ se presentó en la época de nortes, en los demás ambientes el valor más alto siempre se registró en lluvias (Tabla 12).
53
TABLA 12
Riqueza específica, abundancia y valores de diversidad H’, registrados en cada ambiente por época del año.
Lluvias
Nortes
Secas
DC Especies
Lluvias
Nortes
Secas
M 65
68
47
73
63
53
Individuos
2294
730
1348
1195
1844
1154
Diversidad
2.96
3.4
2.41
3.3
2.28
2.48
Dominancia
0.202
0.121
0.417
0.183
0.414
0.335
Equidad
0.708
0.805
0.627
0.768
0.549
0.624
P
SBI
Especies
59
47
45
113
85
86
Individuos
283
231
219
1372
745
698
Diversidad
3.52
3.23
3.38
4.07
3.84
3.73
Dominancia
0.11
0.13
0.11
0.106
0.064
0.096
Equidad
0.863
0.838
0.889
0.86
0.865
0.836
DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable
De acuerdo con la dominancia, fueron DC y M donde se registraron valores contrastantes entre épocas, siendo que en DC el mayor valor se alcanzó en la época de secas, mientras que en M, se presentó en nortes (Tabla 12). En los ambientes restantes (P y SBI), la dominancia siempre fue menor y con valores similares entre épocas. Con respecto a la equidad, fue en estos ambientes donde se registraron siempre los valores mas elevados (por arriba de 0.83) (Tabla 12). La prueba de t de Student modificada por Hutchenson (Zar, 1996), demostró que en todos los ambientes se registraron diferencias significativas de los valores H’ registrados entre épocas. La excepción fue entre las épocas de lluvias y secas de P, donde no se encontró diferencia significativa (t= 1.5, gl= 512, P < 0.05) (Tabla 13).
54
TABLA 13
Valores de la prueba de t modificada por Hutchenson para probar diferencias significativas de los valores de H´ entre épocas y por ambiente (P < 0.05).
Ambiente DC
M
P
SBI
t
Grados de libertad
Lluvias-Nortes
8.65
374
Lluvias-Secas
10.9
788
Secas-Nortes
16.2
2010
Lluvias-Nortes
18.5
3020
Lluvias-Secas
13.9
1850
Secas-Nortes
3.44
1990
Lluvias-Nortes
3.02
373
Lluvias-Secas
1.5
512
Secas-Nortes
1.64
580
Lluvias-Nortes
4.85
100
Lluvias-Secas
7.11
924
Secas-Nortes
2.25
1420
DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable
7.4.4. Diversidad beta. Complementariedad entre épocas Al considerar a todos los ambientes de manera conjunta se encontró que los valores de recambio de especies entre épocas muestran valores bajos, con un máximo de 32.3 al analizar a todas las especies y de 24.2 cuando solo se consideraron a las aves residentes (Tabla 14).
55
TABLA 14 Resultados del análisis de complementariedad entre épocas del año. Época
Recambio de especies (%)
Lluvias-Nortes
Totales 32.3
Residentes 23.3
Nortes-Secas Secas-Lluvias
29.7 30.6
24.2 19.2
7.5. Comparación de la riqueza de especies de cada ambiente entre épocas y entre ambientes por cada época. Las mayores riquezas siempre se registraron en SBI independientemente de la época y las menores se presentaron en nortes y secas para P (47 y 45 especies respectivamente) y en secas para DC (47 especies) (Figura 19). Los análisis estadísticos, arrojaron que la riqueza de especies no difirió significativamente (P>0.05) entre épocas para ninguno de la ambientes (DC: H=3.4875, P=0.1749, gl=2; M: F2,17=0.8395, P=0.4491; P: F2,17=1.7623, P=0.2016; SBI: F2,17=0.7620, P=0.4820). Por otra parte, al comparar cada época entre los distintos ambientes, sí se presentaron diferencias significativas (P<0.05) (lluvias: F3,32=38.9128, P<0.0001; nortes: F3,20=11.5374, P=0.0001; secas: H=11.8168, P=0.0080, gl=3). La riqueza en lluvias difiere entre cualesquiera dos ambientes con excepción de M y DC. En nortes y secas la riqueza en la SBI difiere de los demás ambientes. En todas las épocas analizadas, la riqueza de especies de SBI siempre fue significativamente mayor en comparación al resto de los demás ambientes muestreados (Tabla 15).
56
DC
M
Lluvias Nortes Secas
Lluvias Nortes Secas
Lluvias Nortes Secas
Lluvias Nortes Secas
Especies
120 100 80 60 40 20 0
P
SBI
Figura 19. Comportamiento de la riqueza específica registrada en los distintos ambientes estudiados y épocas del año. DC = una costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable.
TABLA 15
Promedios y desviaciones estándar (DE) de la riqueza de especies entre épocas por ambiente.
Época Lluvias
n 9
DC 25b (3.77)
M 24.77b (6.82)
P 16.44a (3.81)
SBI 44.67c (7.58)
Nortes
6
23.33a (11.02)
26a (5.02)
18.33a (3.56)
40.17b (4.79)
Secas
5
23.80a (1.92)
21.2a (6.80)
20.8a (5.40)
43.8b (8.29)
Promedios en una fila con diferente letra superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Tukey (ANOVA) o Dunn (Kruskal-Wallis). DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable.
57
7.6. Comparación de la abundancia entre épocas dentro de cada ambiente y entre ambientes por cada época Las mayores abundancias promedio se registraron en la época de nortes en M y en lluvias y secas en DC. Las menores siempre se encontraron en P. En general, se observa como patrón que la abundancia incrementa en secas, para mantenerse elevada en lluvias y
DC
M
P
Lluvias Nortes Secas
Lluvias Nortes Secas
Lluvias Nortes Secas
350 300 250 200 150 100 50 0
Lluvias Nortes Secas
Abundancia promedio
descender en nortes, con excepción de M (Figura 20).
SBI
Figura 20. Comportamiento de las abundancias registradas en los distintos ambientes estudiados y épocas del año. DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable.
Los
análisis
estadísticos
arrojaron
que
la
abundancia
solo
difiere
significativamente (P<0.05) entre épocas para los ambientes de P y SBI (DC: H=4.7257, P=0.0942; M: H=1.6252, P=0.4437; P: H=11.9879, P=0.0025; SBI: H=6.0098, P=0.0495; gl=2) y dentro de estos mismos ambientes, la abundancia sólo presenta diferencias entre lluvias y secas (Tabla 16). La abundancia muestra diferencias significativas (P<0.05) entre ambientes en la época de lluvias (lluvias: H=17.0589, P=0.0007; nortes: H=6.3773, P=0.0946; secas:
58
H=6.4602, P=0.0912; gl=3). En ésta época, las abundancias de SBI, M y DC difieren de la de P, aunque éstos tres ambientes no difirieron significativamente entre sí (Tabla 16).
TABLA 16
Promedios y desviaciones estándar (DE) de la abundancia de especies entre épocas por ambiente. DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable.
Época Lluvias
DC 3.92 (8.49)
M 1.82 (3.85)
P 0.53a( ) (0.68)
SBI 1.35 (1.97)
Nortes
1.79a( ) (2.95)
4.88a( ) (17.51)
0.82ab( ) (1.11)
1.46ab( ) (1.79)
Secas
5.86a( ) (17.20)
4.35a( ) (12.09)
0.97b( ) (1.01)
2.09b( ) (3.27)
a( )
a( )
a( )
Promedios en una columna (fila) con diferente letra latina (griega) superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Dunn. DC = duna costera, M = manglar, P = petén, SBI = selva baja inundable.
7.7. Especies representativas de los ambientes estudiados De acuerdo a los criterios empleados (frecuencia, abundancia, exclusividad y densidad), 16 especies residentes resultaron como representativas de alguno los ambientes de la REP. Para DC fueron siete: primeramente C. yucatanicus (Figura 21) por su exclusividad y presentar una densidad promedio por muestreo de 2.92 ind/ha; C. cardinalis por su 100% de ocurrencia y presentar el 94% de sus individuos en este ambiente (Apéndice 1) con densidad promedio de 5.41 ind/ha (Tabla 10). Otras especies como D. eliza (Figura 22), Columbina passerina, P. albiloris, M. gilvus, y V. pallens, fueron consideradas representativas de DC por sus abundancias ya que el 91%, 72%, 68%, 62%, y 59% respectivamente de todos sus individuos fueron verificados en DC (Apéndice 1). 59
Para M, se proponen cuatro especies representativas. En primera instancia, P. ruber (Figura 23) y P. auritus, principalmente por su exclusividad a este ambiente, resaltando la primera al presentar la densidad promedio más elevada de todas las
Figura 21. Matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus), especie representativa de Duna costera y endémica de México.
Figura 22. Colibrí cola hendida (Doricha eliza), especie representativa de Duna costera y endémica de México. 60
especies con 17.71 ind/ha. Las especies, D. erithachorides (Figura 24) y Troglodytes aedon se consideraron representativas por sus abundancias registradas en este ambiente. Aunque D. erithachorides estuvo también presente en DC (ambiente colindante con M), el 85% de sus individuos fueron verificados en M con densidad promedio de 5.99 ind/ha. Caso similar sucedió con T. aedon con el 66% de su abundancia en M (Tabla 10). Para P, se consideraron tres especies como representativas: Laterallus ruber, Cyanocorax yncas y Geothlypis poliocephala. La primera por su exclusividad al ambiente, así como por ser una especie frecuente (f). Las especies restantes estuvieron altamente relacionadas a este ambiente, la primera con el 97% de todos sus individuos y la segunda con el 96% de sus abundancias respectivas en P (Tabla 10). Para SBI, la delimitación de especies representativas no fue tan clara, ya que varias de sus especies más frecuentes también se presentaron de manera compartida con otros ambientes. Por lo que, a partir de sus abundancias registradas, se sugiere considerar como representativas de SBI en la REP a las residentes C. yucatanicus por presentar el 91% de su abundancia con una densidad de 3.61 ind/ha y A. nana con el 66% de su abundancia y densidad de 1.94 ind/ha (Tabla 10). 7.8. Valores de riqueza y abundancia y su relación directa con la precipitación Debido a que fue la época de lluvias cuando se registraron los mayores valores de riqueza, abundancia y diversidad H’ (Tabla 11), de manera exploratoria se procedió a graficar el comportamiento de la riqueza y abundancia en relación con la cantidad de lluvia registrada para cada mes correspondiente. La información se analizó a partir de 13 meses de muestreo, que fueron aquellos meses que contaron con información de la precipitación (mm), proveniente de la Comisión Nacional del Agua, Gerencia Regional de la Península de Yucatán, Estación Sisal. Este análisis exploratorio no arrojó evidencia que permita sugerir una relación directa entre la riqueza de especies y abundancias con la precipitación, al menos durante el período de este estudio (Figura 25 y 26). 61
Figura 23. Flamenco rosa (Phoenicopterus ruber), especie representativa de Manglar.
Figura 24. Chipe manglero (Dendroica erithachorides), especie representativa de Manglar.
62
Para ambos casos, estos parámetros de la comunidad de aves se presentaron de forma independiente a la cantidad de lluvia registrada en los meses respectivos. De hecho, fue en uno de los meses con cero precipitación (febrero 2006) cuando se registró el segundo valor más alto en abundancia (1,048 individuos) (Figura 25). Resultado similar sucedió con la riqueza, ya que en este mismo mes se observó el tercer valor más
----- 2005 ------
-------- 2006 -------------
1200 1000 800 600 400 200 0
mm abundancia
JUL
MAY
FEB
JUN
MAY
ABR
MAR
FEB
ENE
DIC
NOV
SEP
120.0 100.0 80.0 60.0 40.0 20.0 0.0
OCT
elevado en número de especies (77) (Figura 26).
--- 2007 ---
------ 2005 ------
----------- 2006 -------------
JUL
MAY
FEB
JUN
MAY
ABR
MAR
FEB
ENE
DIC
NOV
OCT
120.0 100.0 80.0 60.0 40.0 20.0 0.0
SEP
Figura 25. Comportamiento de la abundancia de aves y de la precipitación (mm) registrada en los meses correspondientes.
100 80 60 40 20 0
mm especies
--- 2007 ---
Figura 26. Comportamiento de la riqueza de especies y la precipitación (mm) registrada en los meses correspondientes. 63
7.9. Variación por época de especies e individuos de acuerdo con su estatus de residencia A partir de las abundancias registradas dentro de los puntos de conteo, se verificaron 8,211 individuos de 106 especies como residentes exclusivas (R) (sin considerar a las residentes que cuentan con población migratoria). De acuerdo con la época del año, se observó que este grupo alcanzó tanto su mayor riqueza como abundancia durante la época de lluvias y sus menores valores
Número de especies
durante los nortes (Figura 27 y 28).
120 100 80 60 40 20 0
109
97
96
84 48
99
89 37
30
28
lluvias
nortes
25
37
R M R-M No Residente
secas
Figura 27. Riqueza registrada por época según ocurrencia estacional de las aves.R = ave residente; M = migratoria de invierno; R-M = residente que cuenta con población migratoria; No Residente = incluye los demás estatus sin R y R-M.
64
Número de individuos
4000 3500 3000 2500 2000 1500 1000 500 0
3567 3602 2284 2343 1542 485
lluvias
739
2325 2416 1233
1203 267
nortes
R M R-M No Residente
secas
Figura 28. Abundancia registrada por época según ocurrencia estacional de las aves.R = ave residente; M = migratoria de invierno; R-M = residente que cuenta con población migratoria; No Residente = incluye los demás estatus sin R y R-M. Por otra parte, fueron 15 las especies residentes que también cuentan con poblaciones migratorias (R/M) (Apéndice 1). Al incluir a estas especies dentro del grupo de las residentes exclusivas (R), nuevamente se volvió a registrar la mayor riqueza y abundancia en lluvias (Figura 27 y 28). Por lo que al parecer los cambios registrados en la comunidad de aves de la REP durante este estudio, estuvieron ofrecidos principalmente por el grupo de las residentes. Como migratorias de invierno estrictas (M) se registraron 1,491 individuos de 40 especies. Este grupo, también alcanzó su mayor número de especies en lluvias, sin embargo, su mayor abundancia se detectó en la época de nortes (Apéndice 3 y Figura 27 y 28). Cuando se revisa la variación temporal de todas las especies no residentes (todos los demás estatus, sin considerar a las residentes y las residentes que cuentan con poblaciones migratorias), se observa que la incorporación de estas especies a la comunidad de aves ofreció una mayor riqueza y abundancia en la época de lluvias (Figura 27 y 28). De acuerdo con los análisis estadísticos, solo la riqueza de las especies residentes difiere significativamente (P<0.05) entre épocas (RIQUEZA, Residentes: F=4.7320, P=0.0232; Residentes-Migratorias: F=1.9150, P=0.1778; No residentes: H=1.2994, 65
P=0.5222, gl=2; Migratorias: H=2.8941, P=0.2352, gl=2. ABUNDANCIA, Residentes: F=0.5324, P=0.5967; Residentes-Migratorias: F=0.7511, P=0.4869; No residentes: H=0.2165, P=0.8974, gl=2; Migratorias: H=5.0996, P=0.0781, gl=2) (Tabla 17 y 18). La comparación múltiple para la riqueza de las especies residentes, indica que solo hay diferencia significativa entre las temporadas de nortes y secas, siendo mayor en secas (Tabla 17).
TABLA 17
Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas de los grupos de especies según estatus de residencia entre épocas.
Época
n
R a,b
Lluvias
9
51.78 [6.53]
Nortes
6
47.17a [4.99]
Secas
5
57.20b [2.59]
M
R-M
No residentes
9.56 (10.17a) [6.84] 13.83 (13.50a) [1.94] 6.60 (7.50a) [7.20]
a
58.67 [7.35]
15.00 (10.94a) [6.18]
54.33a [6.65]
17.00 (11.92a) [2.61]
62.00a [4.30]
11.40 (8.00a) [8.76]
n = número de muestras. R = residente; M = migratoria de invierno; R-M = residente que cuenta con población migratoria; No Residente = incluye los demás estatus sin R y R-M. Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan o (Dunn).
66
TABLA 18
Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las abundancias de los grupos de especies según estatus de residencia entre épocas.
Época
n
R
Lluvias
9
396.33a [142.36]
Nortes
6
380.67a [125.07]
Secas
5
465.00a [165.79]
M 53.89 (9.44a) [42.83] 123.17 (14.83a) [87.62] 53.40 (7.20a) [95.46]
R-M
No residentes
429.78a [145.98]
171.33 (9.89a) [149.24]
409.17a [138.25]
200.50 (11.33a) [161.50] 246.60 (10.60a) [239.94]
513.60a [166.58]
n = número de muestras. R = residente; M = migratoria de invierno; R-M = residente que cuenta con población migratoria; No Residente = incluye los demás estatus sin R y R-M. Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan o (Dunn).
7.10. Variación por época de especies e individuos de los gremios tróficos mejor representados del estudio y otros grupos de interés 7.10.1. Insectívoros (I, I-F, I-S) Fueron las aves insectívoras e insectívoras-frugívoras las mejor representadas. Por ello, para el análisis de variación entre épocas de estos gremios se consideró de manera conjunta a estos dos grupos, así como al gremio de las insectívoras-semilleras, ante el hecho de que son estos tres gremios los que utilizan a los insectos como fuente importante de alimentación. En total se registraron 107 especies que se alimentan de insectos, ya sea de 67
manera exclusiva (insectívoros con 68) o combinada con otro alimento (insectívorofrugívoro con 28 e insectívoro-semillero con 11) (Apéndice 1). Tanto en riqueza como en abundancia, los mayores valores se presentaron en la época de lluvias con 95 especies y 3,664 individuos y los menores en la época de nortes con 78 especies y 1,733 individuos (Apéndice 4) (Figura 29 y 30). Aún con estos resultados sugerentes de diferencias, el análisis estadístico empleado arrojó que ninguno de estos dos parámetros presentaron diferencias significativas (P>0.05) entre épocas (Riqueza: F=1.2714, P=0.3058, Tabla 19);
Número de especies
Abundancia: H=2.8758, P=0.2374; gl=2. Tabla 20).
100
95 78
80
86
60 40 20 0 lluvias
nortes
secas
Número de individuos
Figura 29. Riqueza de aves que se alimentan de insectos (insectívoros, insectívoro-frugívoro, insectívoro-semillero), según la época analizada.
4000
3664
3000
2332 1733
2000 1000 0 lluvias
nortes
secas
Figura 30. Abundancia de aves que se alimentan de insectos (insectívoros, insectívoro-frugívoro, insectívoro-semillero), según la época analizada. 68
TABLA 19
Promedios y (desviaciones estándar) de la riqueza de aves que utilizan a los insectos como fuente de alimentación principal entre épocas. Prueba ANOVA de una vía.
Época
n
Insectívoras (I, I-F, I-S)
Lluvias
9
44.33 (4.15)
Nortes
6
41.67 (3.20)
Secas
5
46.80 (8.58)
n = número de muestras I = insectívoras; I-F = insectívoras-frugívoras; I-S = insectívoras-semilleras.
TABLA 20
Rangos promedio (promedios) y desviaciones estándar [DE] de las abundancias de aves que utilizan a los insectos como fuente de alimentación principal entre épocas. Prueba de Kruskal-Wallis.
Época
n
Insectívoras (I, I-F, I-S)
Lluvias
9
10.39 (408.11) [257.98]
Nortes
6
7.83 (290) [118.50]
Secas
5
13.90 (469.60) [183.50]
n = número de muestras I = insectívoras; I-F = insectívoras-frugívoras; I-S = insectívoras-semilleras. 69
7.10.2. Píscívoros Se registraron 493 individuos de 19 especies piscívoras, todas presentes en M y conteniendo este mismo ambiente el 94% de la abundancia del gremio. Para los demás ambientes las piscívoras estuvieron representadas desde una hasta seis especies y de uno a siete individuos (Apéndice 1). La mayor riqueza de este grupo se registró en la época de nortes y su mayor abundancia en lluvias (Apéndice 5) (Figura 31 y 32). De acuerdo con el análisis estadístico empleado no existe diferencia significativa en las abundancias de piscívoros entre épocas, pero sí entre la riqueza. Las comparaciones múltiples indicaron diferencias significativas entre las épocas de nortes y
Número de especies
secas, siendo mayor en nortes (Tabla 21).
20 15 10 5 0
18 13
lluvias
11
nortes
secas
Figura 31. Riqueza de aves piscívoras según la época analizada.
70
Número de individuos
300 200
237
188 68
100 0 lluvias
nortes
secas
Figura 32. Abundancia de aves piscívoras según la época analizada.
TABLA 21
Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias de piscívoros entre épocas.
Época
n
Piscívoros Riqueza
Abundancia
Lluvias
9
6.00a,b [3.24]
26.33 (10.83a) [24.97]
Nortes
6
9.00a [3.03]
31.33 (13.33a) [18.79]
Secas
5
3.20b [2.59]
13.60 (6.50a) [20.77]
n = número de muestras Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan ó (Dunn).
71
7.10.3. Nectarívoros (Colibríes) La riqueza de colibríes se mantuvo constante a lo largo del año (de seis a ocho especies), con mayor número de especies en lluvias (Figura 33). Esta mayor riqueza se debió a la presencia de dos especies exclusivas de esta época, la migratoria, Archilochus colubris y la residente, Campylopterus curvipennis (Apéndice 2). Por su parte, los cambios en abundancias entre épocas fueron evidentes al presentarse las mayores abundancias en las épocas de lluvias y nortes, así como una disminución drástica en la época seca (Apéndice 6) (Figura 34). Aún y cuando la riqueza fue mayor en lluvias, esta diferencia observada no fue significativa, sin embargo para el caso de las abundancias sí se encontraron diferencias entre épocas. A partir de las comparaciones múltiples se obtuvo diferencia significativa
Número de especies
entre las abundancias de las épocas de nortes y secas, siendo mayor en nortes (Tabla 22).
10 8
8
6
6
6
nortes
secas
4 2 0 lluvias
Figura 33. Riqueza de colibríes según la época analizada.
72
Número de individuos
250 200
202 152
150 100
67
50 0 lluvias
nortes
secas
Figura 34. Abundancia de colibríes según la época analizada.
TABLA 22
Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias de nectarívoros entre épocas.
Época
n
Nectarívoros Riqueza
Abundancia
Lluvias
9
4.67 (10.55a) [0.87]
22.44 (11.06a,b) [9.96]
Nortes
6
4.50 (10.00a) [0.55]
25.33 (13.92a) [10.73]
Secas
5
4.80 (11.00a) [1.10]
13.40 (5.40b) [4.39]
n = número de muestras Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan ó (Dunn).
73
7.10.4. Grupo Acuáticas Fue en la época de nortes cuando este grupo de aves registró tanto su mayor riqueza como abundancia (Apéndice 7) (Figura 35 y 36). Aún y cuando en nortes se registró más del doble de los individuos de lluvias, los análisis estadísticos no arrojaron
Número de especies
diferencias significativas (Tabla 23).
35 30 25 20 15 10 5 0
26
lluvias
29 22
nortes
secas
Número de individuos
Figura 35. Riqueza de acuáticas según la época analizada.
1400 1200 1000 800 600 400 200 0
1309
677
585
lluvias
nortes
secas
Figura 36. Abundancia de acuáticas según la época analizada.
74
TABLA 23
Promedios, (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de las riquezas y abundancias del grupo de aves acuáticas entre épocas.
Época
n
Acuáticas Riqueza
Abundancia
Lluvias
9
10.89a [5.16]
65.00 (8.22a) [54.53]
Nortes
6
13.33a [3.33]
218.17 (14.67a) [142.92]
Secas
5
7.20a [5.54]
135.40 (9.60a) [165.64]
n = número de muestras Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan ó (Dunn).
7.11. Diferencias en riqueza y abundancia de especies mejor representadas del estudio Con respecto a la abundancia de las especies mejor representadas del estudio, se detectó que aún y cuando esta variable mostró diferencias aparentes al graficar sus abundancias entre épocas (Figura 17 y 18), el resultado del análisis estadístico indica que sólo tres especies (M. gilvus, D. erithachorides y Ca. yucatanicus) difirieron significativamente con respecto a sus abundancias (P<0.05). (M. gilvus: F=4.1699, P=0.0336; D. erithachorides: F=4.0497, P=0.0364; Ca. yucatanicus: H=6.0387, P=0.0488, gl=2; P. ruber: H=5.3735, P=0.0681, gl=2; C. cardinalis: F=2.3580, P=0.1248; V. pallens: H=0.6623, P=0.7181,gl=2; P. albiloris: F=0.3646, P=0.6998; Cy. yucatanicus: H=5.5799, P=0.0614, gl=2; D. eliza: H=4.8861, P=0.0869, gl=2). De las comparaciones múltiples se obtuvo que la abundancia de M. gilvus y Ca. yucatanicus únicamente difirieron entre lluvias y nortes, siendo para ambas especies 75
mayor en lluvias seguido de la de secas. Para D. erithachorides, la época de nortes difirió de la de lluvias y secas, sin embargo estas dos temporadas no variaron entre sí y sus abundancias fueron mayores que la de nortes (Tabla 24). TABLA 24
Promedios (rangos promedio) y [desviaciones estándar] de lasabundancias de especies de interés.
Época
n
M. gilvus
D. erithachorides
Ca. yucatanicus
lluvias
9
28.78a [10.56]
29.56b [5.85]
nortes
6
15.17b [8.66]
18.67a [11.04]
14.44 (13.61a) [5.94] 5.50 (6b) [5.24]
secas
5
23.80a,b [4.87]
30.40b [7.50]
11.40 (10.30a,b) [5.41]
Época
n
P. ruber
C. cardinalis
V. pallens
lluvias
9
21.33a [6.16]
nortes
6
15.67a [9.58]
12.44 (11.67a) [2.24] 13.17 (9.67a) [7.44]
secas
5
20.67 (8.67a) [21.36] 127.17 (15.17a) [71.92] 77.40 (8.20a) [161.97]
29.60a [16.98]
13.80 (9.40a) [7.19]
Época
n
P. albiloris
Cy. yucatanicus
D. eliza
lluvias
9
14.89a [6.13]
17 (12.72a) [6.78]
9.44 (13.67a) [5.55]
nortes
6
12.50a [6.83]
8.33 (5.75a) [5.09]
4.83 (8.50a) [2.71]
secas
5
15a [3.32]
19 (12.20a) [13.78]
4.20 (7.20a) [1.92]
Promedios o (rangos promedios) en una columna con diferente letra latina superíndice difieren significativamente (P<0.05), prueba de Duncan o (Dunn).
76
8. DISCUSIÓN 8.1. Comunidad de aves A partir de los resultados generados con este trabajo, se obtuvo que los distintos ambientes y tipos de vegetación representativos de la REP mantienen el 22% de las aves del país, el 47% de las aves que reproducen en México (143 especies entre residentes, residentes que cuentan con poblaciones migratorias y migratorias de verano) (Escalante et al., 1998) y el 41% de las aves de la Península de Yucatán (MacKinnon, 2005). Con respecto a los endemismos, se registro el 85% de las aves endémicas de la Provincia Biótica Península de Yucatán (Howell y Webb, 1995), dos de ellas, endémicas de México (D. eliza y Ca. yucatanicus). De acuerdo con González-García y Gómez de Silva (2005), fueron 12 las especies cuasiendémicas de México presentes en la REP, las cuales incluyen ocho de los endemismos considerados por Howell y Webb (1995), así como cuatro especies más (Leptotila jamaicensis, Amazilia yucatanensis, Uropsila leucogastra y Arremonops rufivirgatus). Los dos endemismos que faltaron por registrar fueron el tapacaminos yucateco (Nyctiphrynus yucatanicus) y la tángara yucateca (Piranga roseogularis). De acuerdo con los mapas de distribución que presentan Howell y Webb (1995), los rangos de distribución de estas especies no alcanzan la costa norte del estado. Sin embargo, para el caso de la primera especie, ésta presenta una distribución amplia en el estado, aunque con bajos registros (obs. per.), probablemente por sus hábitos nocturnos y sigilo durante 77
el día, por lo que es probable que éste caprimúlgido sea una de las aves con potencial de registro en la REP. Con respecto a la tángara yucateca, su distribución en la Península se encuentra restringida a la zona centro y base de la misma (muy por debajo de nuestra zona de estudio) y para el estado se reporta como una especie frecuente de las zonas selváticas del sur de Yucatán (Chablé-Santos et al., 2007). De acuerdo con el estatus de residencia de las especies, se registró una mayor proporción de especies residentes (55%) que de migratorias, lo que coincide con lo observado a nivel nacional (Navarro y Benítez, 1993) y ésta proporción es similar a la registrada en otras zonas tropicales de Centroamérica (Komar, 2002) y México (Smith et al., 2001, Ramírez-Albores y Ramírez-Cedillo, 2002, Bojorgez-Baños y López-Mata, 2005, Almazán-Núñez y Navarro, 2006 y Ramírez-Albores, 2007). Referente al grupo de las migratorias neárticas-neotropicales, se registró el 30% (66 especies) de las aves que reproducen al norte del trópico de Cáncer e invernan al sur de este límite, ya sea en su totalidad o parte de su población (Rappole et al., 1993). Considerando el porcentaje de migratorias de invierno (M: 20%) y de migratorias con residentes que cuentan con poblaciones migratorias (M+R/M:30%), se observa que estos porcentajes se encuentran dentro del promedio de migratorias reportado para la Península de Yucatán, que de acuerdo con Waide et al., (1980) es del 27%. Según éstos autores, el porcentaje de migratorias de la Península es elevado cuando se compara con otras localidades de centro y Sudamérica (como Colombia y Panamá) y éste elevado número es resultado del costo energético que significa para las aves migrar largas distancias, haciendo que la mayoría de ellas utilicen para la invernación zonas lo mas cercanas a sus sitios reproductivos, como lo es en este caso la Península de Yucatán. Por otra parte, es conocido que las migratorias producen cambios en la composición de las comunidades de aves en ambientes tropicales (Rappole, 1995), sin embargo, en este estudio las migratorias (M) obligadas desempeñaron aparentemente un papel menor en los cambios observados en las comunidades (nivel espacial), ya que éstas representaron solo el 20% de las especies (sin considerar residentes con poblaciones migratorias). 78
De acuerdo con la frecuencia de ocurrencia de las especies, se registró una mayor proporción de especies raras (40%) que de las demás categorías, ésta proporción es similar a la registrada con otros trabajos efectuados con aves de comunidades tropicales (Ramírez-Albores y Ramírez-Cedillo, 2002, Almazán-Núñez y Navarro, 2006, RamírezAlbores, 2007). Según Krebs (1972), ésta característica coincide con los patrones generales de las comunidades, en las que se presentan muchas especies raras y pocas abundantes. Por otra parte, la elevada cantidad de migratorias de invierno estrictas (M) con frecuencias de ocurrencia de rara (23 de 40) y abundancias de 1 a 7 individuos (21 de 40 ó 53%) (Apéndice 3), también parece indicar cierta relación entre los patrones de abundancia de éstas especies y sus movimientos estacionales en la REP a causa también de las fluctuaciones en la disponibilidad de recursos. En general, se considera que son aquellas pocas especies abundantes las que ejercen una mayor influencia en la comunidad, ya sea por su tamaño, abundancia o actividad (Krebs, 1972) y la elevada proporción de especies raras puede significar que sean éstas las que se vean mas afectadas por la estructura y complejidad del hábitat y la disponibilidad espacio-temporal de los recursos, como suele suceder en ambientes con marcada estacionalidad climática, en este caso, la costa norte de Yucatán. 8.2. Sobre especies raras accidentales Fueron tres las especies raras consideradas como accidentales en la REP, las cuales estuvieron representadas por un solo individuo: el mergo copetón (Mergus serrator), el chipe pinero (Dendroica pinus) y el cenzontle tropical (Mimus polyglottos). En el caso del mergo (M. serrator), se registró una hembra (fuera de puntos) en febrero de 2006, durante un evento de cacería de patos en nuestra zona de manglar. De acuerdo con Howell y Weeb (1995), ésta es una especie rara para la costa noroeste de la Península y ocasional en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún (MacKinnon, 2005), la cual colinda con la REP. Destacan D. pinus y M. polyglottos, ya que de acuerdo con los autores 79
anteriormente mencionados, la presencia de ambas especies no estaba reportada para la Península. El chipe pinero se registró dentro de puntos de DC en septiembre de 2006 y el cenzontle también en DC (fuera de puntos) pero en el mes de febrero del mismo año. El chipe (D. pinus) presenta una distribución que abarca desde el sureste de Canadá hasta Texas y la Península de Florida en Estados Unidos (Rappole et al., 1993) y de acuerdo con Howell y Webb (1995) es una especie rara para el Noreste de México, con registros aislados en Nuevo León y Tamaulipas. El cenzontle norteño (M. polyglottos) se distribuye tan norte como el sur de Alaska (National Geographic, 2002) y en México se encuentra en toda la parte central y norte del país, con excepción del estado de Chiapas y la Península de Yucatán. En la costa del Atlántico su distribución más sureña alcanza el sur de Veracruz, donde parece ser un visitante de invierno (Howell y Webb, 1995). Esta especie es también una residente común en la isla de Cuba (Mugica et al., 2006). La presencia de estas especies accidentales, como su categoría indica se deben a desplazamiento muy raros a manera de accidentes y fuera de lo normal, por lo que si bien, fueron registradas en este estudio, definir su permanencia en la REP requerirá de un mayor esfuerzo de estudio. Para los casos particulares de M. serrator y M. polyglottos una posible explicación a su presencia son los fuertes vientos que ocurren de forma intensa durante la temporada de nortes (de noviembre a febrero), los cuales ocasionan que algunos individuos se “pierdan” de sus rutas de vuelo normales y se salgan de sus rangos de distribución conocidos, por lo que el individuo de mergo pudo haber llegado desde la costa sur de Estados Unidos y el cenzontle pudo provenir ya sea de las costas de Tamaulipas o Veracruz o inclusive de la isla de Cuba. Aún y cuando la avifauna es y ha sido uno de los grupos más estudiados en México y la Península de Yucatán, la presencia de éstas dos especies (particularmente en el estado), demuestra que estudios como el presente, desarrollado en zonas reconocidas como importantes para la conservación (como las ANP), aún son generadores de información relevante sobre la distribución de las especies. 80
Por otra parte y referente a la actualización de listados de especies de aves en México, Escalante et al. (1998), mencionan para la Provincia de Yucatán (zona centro y norte de la Península) la existencia de 192 especies. A 11 años de publicado el trabajo anterior, con este estudio (particular a la costa norte del estado) se anexan 33 especies a la lista de aves presentes en la provincia delimitada por los mencionados autores. Uno de los trabajos más recientes sobre la riqueza avifaunística del estado de Yucatán indica que en el estado se ha reportado la presencia de 456 especies (ChabléSantos y Pasos-Enríquez, en prensa), con ello, se tiene que en la REP se registró casi la mitad de las aves de todo el estado (49%). Esta gran riqueza resalta aún más cuando se considera que la REP ocupa tan solo el 0.93% de toda la superficie estatal (4´337,900 ha) (Sánchez y Rebollar, 1999). 8.3. Similitud entre ambientes Con respecto a la composición específica registrada entre ambientes, el análisis de similitud indica una tendencia a que ambientes similares presenten una composición de especies similar. Por ejemplo cuando se compara SBI con otros ambientes, el mayor valor de similitud se presentó con DC (ambos predominantemente terrestres), con valores que decrecen en dirección a M, quedando P como ambiente intermedio (Tabla 6). La SBI y DC compartieron un mayor número de especies (21), en su mayoría, de hábitos terrestres (20) como la codorniz yucateca (Colinus nigrogularis), la paloma suelera (Leptotila verreauxi) y el correcaminos (Geococcyx velox) por mencionar algunos ejemplos. Por otra parte, al revisar las especies de P (ambiente intermedio), se encontró que de 44 especies terrestres (sin considerar garzas, golondrinas, martines pescadores ó rálidos), el 84% de éstas estuvieron también incluidas en SBI (37) (Apéndice 1). Aún así, P también mantuvo especies únicas y características de las zonas inundables en las que se encuentran inmersos los petenes, como fueron algunos rálidos (L. ruber y Porzana carolina). 81
Al considerar todas las combinaciones, el menor valor de similitud se registró entre SBI y M. Esta disimilitud se presentó porque M contuvo tan solo 45% (60 especies) de todas las especies de SBI (133 en total), manteniendo un elevado número de especies únicas (21), la mayoría de ellas de hábitos acuáticos (18) y correspondientes al gremio de las piscívoras (10) (Apéndice 1). 8.4. Gremios tróficos De acuerdo con la agrupación de especies por gremios alimenticios se pudo observar una gran variedad de ellos (14), cobrando una mayor importancia en cuanto a su número de especies los gremios insectívoro, insectívoro-frugívoro, así como los piscívoros. Esta variedad de gremios es resultado de la presencia de ambientes naturales muy diversos entre sí, los que a su vez proporcionan una gran variedad de recursos alimenticios. Por otra parte, se encontró que el 31% de las especies utilizaron de manera compartida más de un solo tipo de alimento (Apéndice 1). De acuerdo con Rappole et al., (1993), ésta conducta es común en casi todas las especies que ocupan hábitats cambiantes (como lo fue nuestra zona de estudio), por lo que muchas aves suelen presentar cambios estacionales en su dieta, siendo pocas las que no tomarían ventaja de un recurso fácilmente disponible, incluso aquellas pobremente adaptadas para competir o que tienen una fuerte competencia cuando el recurso es escaso. Es interesante hacer notar que no se registraron especies como frugívoros exclusivos. Al revisar aquellas especies que utilizan frutos en su alimentación de manera importante, siempre se observó un uso compartido con otro tipo de alimento, aún así, estos gremios estuvieron pobremente representados con tres frugívoras-insectívoras (F-I) (Ortalis vetula, Trogon melanocephalus y Turdus grayi) y dos frugívoras-semilleras (FS) (Euphonia affinis y Euphonia hirundinacea). Este es un patrón aparentemente normal dentro de las comunidades de aves tropicales ya que muchas de las especies que consumen frutos no son exclusivas del gremio, comportándose como frugívoras durante un período del año y de manera oportunista en otros (Blake y Loiselle, 1991).
Este patrón concuerda con los 82
resultados de este trabajo al haber registrado una mayor representación de especies insectívoras-frugívoras (33 especies). La nula representatividad de frugívoras estrictas, la baja representatividad de aves que consumen frutos como alimento principal (F-I y F-S) y la condición de oportunista en el consumo de frutos, también parece estar relacionada con la fenología de las plantas presentes en la zona de estudio. Esta sugerencia se ofrece por que de acuerdo con varios autores, en la región norte del estado son relativamente pocas las especies de árboles que producen frutos carnosos (que suelen ser los más utilizados por las aves). Por ejemplo, las familias más abundantes de plantas que producen frutos en la región son Leguminosae, Gramínea, Compositae y Euphorbiaceae (Arellano et al., 2003) y de éstas, solo algunas de sus especies producen frutos carnosos (Gentry, 1996). De acuerdo con el listado de plantas que se presenta el Programa de manejo de la REP (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006), éstas cuatro familias de plantas están representadas por 176 especies de un total de 547, y de éstas, solamente Euphorbiaceae con 33 especies produce frutos carnosos, las demás producen frutos secos. Por ello, al parecer la disponibilidad de frutos en la REP, no es suficiente para mantener al gremio de frugívoro estricto. Si bien, éstas son las familias de plantas más abundantes (Leguminosae, Gramínea, Compositae y Euphorbiaceae), es importante mencionar que existen también otras plantas como los muérdagos (Psittacantus spp de la Familia Lorantaceae), que producen un gran número de pequeños frutos carnosos, pero en cortas temporadas, constituyendo un recurso alimenticio altamente aprovechado por los frugívoros oportunistas, como son los mosqueros Myiozetetes similis y Pitangus sulphuratus, (obs. per.), ambos representantes del gremio I-F. Referente al grupo de los nectarívoros, se registraron ocho especies. A nivel nacional, esta riqueza es relativamente baja al representar el 13% de los colibríes de México (61) (Escalante et al., 1996). Pero regionalmente, la representatividad es alta, alcanzando el 73% de las especies de colibríes con distribución en el estado de Yucatán (Chablé-Santos y Pasos-Enríquez, en prensa). 83
De los tres colibríes con registro en el estado y que no fueron verificados en la REP, dos de ellos son considerados como accidentales (Campylopterus hemileucurus y Colibri thalassinus) y Amazilia tzacatl presenta una distribución que no alcanza nuestra zona de estudio, ubicada al sur del estado (Howell y Webb, 1995), donde es uno de los colibríes mas frecuentes de registrar (Chablé et al., 2007). El incremento en riqueza de éste grupo durante la época de lluvias se debió al ingreso de dos especies: una migratoria (Archilochus colubris) y una residente (Campylopterus curvipennis) por lo que la presencia de éstas dos especies en la REP se presentó de manera estacional. La presencia de A. colubris fue resultado del uso que éste colibrí hace de la REP como zona de invernación y en el caso de C. curvipennis, su presencia pareció deberse a los desplazamientos que muchos colibríes efectúan de manera rutinaria en busca de nuevos sitios con recursos suficientes para su alimentación (Lara, 2006), ingresando a la REP durante la época lluviosa, cuando los recursos florales suelen ser mas abundantes, para desaparecer posteriormente cuando el recurso se vuelve escaso, particularmente en secas. La diferencia registrada entre las abundancias de las épocas de nortes y secas estuvieron ofrecidas por cuatro especies residentes principales (Amazilia rutila, Amazilia yucatanensis, Chlorostilbon canivetii y D. eliza) (Apéndice 2). Con respecto a las aves que aprovechan a los insectos como alimento principal (I, I-F, I-S), aún y cuando se observaron cambios en la riqueza y abundancia por épocas, los análisis estadísticos no arrojaron diferencias significativas. Aún con ello, se observó un patrón que permite sugerir una mayor abundancia y riqueza de este grupo en la época de lluvias (Figura 29 y 30). Parte de este incremento se debió al ingreso del componente migratorio, ya que en lluvias se presentaron ocho insectívoras entre migratorias y transitorias que no fueron registradas en las demás épocas (Apéndice 1 y 2). Por otra parte, una mayor abundancia de insectívoras en lluvias, parece también estar relacionado con la abundancia de este recurso alimenticio. Son varios los trabajos que mencionan que en ambientes tropicales estacionales (como en la REP) es 84
precisamente en la época lluviosa cuando se presenta una mayor abundancia de artrópodos, disminuyendo en secas (Janzen, 1973; Poulin et al., 1992). El comportamiento observado con este trabajo, sugiere que la abundancia de aves que consumen insectos comienza a incrementarse en secas, para alcanzar su máximo en lluvias (Figura 30). El incremento en este grupo de aves parece estar relacionado con el incremento de insectos, comportamiento registrado de manera particular para la región costera noroccidental (Salgado, 2006). Aún y cuando este aspecto no fue evaluado con este trabajo, Salgado (2006) evaluó la abundancia de insectos en una zona de manglar de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún (colindante con la REP), encontrando durante dos años consecutivos, que el pico en abundancia de artrópodos (particularmente dípteros) ocurrió a finales de la época seca y justo antes de la llegada de las lluvias, registrando también una correlación directa entre la abundancia de dípteros con la actividad reproductora e inicio de la nidada de D. erithachorides (especie insectívora). En la REP parece estar presentándose el mismo patrón referido, haciendo que las aves de este gremio sean más activas y abundantes durante éstas dos épocas, que a su vez representan la temporada reproductora de la mayoría de las aves residentes de la región. 8.5. Esfuerzo de muestreo Los porcentajes de representatividad alcanzados con este estudio (por arriba del 75%) indican un esfuerzo de muestreo lo suficientemente robusto para que los resultados de este trabajo sean considerados adecuados. De acuerdo con Clench (1979), un porcentaje sugerido para considerar un inventario completo es del 94%. Al respecto se observa que cuando las especies registradas fuera de los muestreos sistemáticos son anexadas, los porcentajes de representatividad se incrementan notablemente, alcanzando una representatividad del 97% para M, 95 % para SBI, 88% para DC y 78% para P, reafirmando con ello que los ambientes de estudio contaron con un inventario razonablemente completo, particularmente en M y SBI. 85
Por ello, considerando el número de especies sugeridas por el modelo de Clench, así como las frecuencias y abundancias de las especies registradas, podría sugerirse que con este estudio ya fueron verificadas las especies más comunes y representativas de cada ambiente. Por otra parte, observando que fueron las especies raras o poco frecuentes las mejor representadas en el estudio, es probable que las especies que falten por registrar correspondan al grupo de las especies raras. 8.6. Especies con abundancias bajas Con respecto a aquellas especies que presentaron abundancias muy bajas con uno a tres individuos (45 especies), se deben de considerar las siguientes observaciones. Para el caso de algunas especies residentes como el pavo ocelado (M. ocellata), el loro cabeza blanca (Amazona albifrons), el ictérido (Icterus chrysater), el colibrí (C. curvipennis) y el azulejo (Cyanocompsa parellina) o de la migratoria (W. citrina) sus bajos avistamientos son aparentemente un reflejo normal de sus poblaciones en la zona de estudio, ya que si bien, se trata de especies con distribución en todo el estado, presentan una marcada preferencia por zonas selváticas ubicadas tierra adentro en el centro y sur del estado (Howell y Webb, 1995). Por otra parte, la baja frecuencia de ocurrencia de otras especies pudo deberse a otros factores, en algunos casos por su condición natural de especies transeúntes que solo están de paso por la REP (V. ruficapilla y Protonotaria citrea). Para otras especies como el loro frente blanca (A. albifrons) y el pavo ocelado (M. ocellata), la extracción no regulada de ejemplares del medio silvestre ha sido una de las principales causas de la disminución de sus poblaciones a lo largo de todo su rango de distribución a nivel estatal. Aún con este comentario, consideramos que los bajos avistamientos de estas especies en la REP, son un reflejo normal que sus poblaciones guardan en la zona estudiada, ya que por ser un ANP que se encuentra inundada la mayor parte del año, son muy pocos los eventos registrados de cacería furtiva y cuando se presentan, éstos se llevan a cabo en la zona terrestre ubicada en el límite más sureño de la REP. A lo largo de todo este estudio solo se registró un evento de cacería de subsistencia en nuestro 86
ambiente de SBI, en el que se extrajo ejemplar de venado cola blanca (Odocoileus virginianus). En el caso de algunas especies marinas como la fragata (Fregata magnificens) y el pelícano café (Pelecanus occidentalis) sus bajas abundancias parecen deberse a su afinidad a ambientes de mar y playa, los cuales no fueron evaluados en este trabajo, sin embargo, estas dos especies fueron observadas a lo largo de todo el estudio en la zona de playa durante los traslados hacia los sitios de muestreo. Los bajos registros de estas especies en M obedecieron a que éstas aves se encontraban alimentándose en las charcas de poca profundidad que se forman en la zona de manglares durante la época más seca del año (marzo y abril). Otras especies que también fueron observadas aprovechando esta condición en el ambiente M (aunque fuera de los muestreos sistemáticos) fueron las golondrinas de mar (Thalasseus maximus y Thalasseus sandvicensis), la cigüeña americana (Mycteria americana) y la espátula rosada (Platalea ajaja). Esta observación resalta la importancia de los manglares para la manutención de éstas y otras especies que utilizan este ambiente como zona de alimentación ante una abundancia temporal de peces y otros organismos acuáticos. Para el caso de las rapaces como Buteogallus anthracinus, G. caerulescenes, Buteo nitidus, Buteo brachyurus y Herpetotheres cachinans sus bajos registros provinieron de organismos perchados en grandes árboles, que en la REP están presentes en los ambientes de P y SBI y sobresalen en altura por sobre todos los demás ambientes. Al parecer, estos árboles estaban siendo utilizados como sitios de observación desde donde las aves cuentan con una mayor visibilidad de su entorno en busca de presas potenciales. Dos de estas rapaces (B. nitidus y H. cachinans) fueron más comunes de observar sobrevolando el área, así como de escuchar sus llamados de alerta a lo largo de todo el estudio. Caso similar sucedió con los catártidos (Cathartes aura y Cathartes burrovianus), que fueron muy frecuentes de observar en DC, pero en pocas ocasiones perchando o sobrevolando dentro del área determinada como límite de observación con los puntos de conteo. 87
Para estos grupos, es probable que el método empleado haya influido en sus registros. De acuerdo con la literatura, existen metodologías que son mas eficientes para el registro de individuos de estos y otros grupos de aves, pero que son de mayor utilidad cuando se trata de estudios particulares o a nivel de poblaciones. Un ejemplo es el de los falconiformes, que por sus requerimientos de hábitat y comportamiento (especies muy planeadoras o secretivas), se ha visto que una de las técnicas de más eficientes para su detección es el transecto a través de carreteras y el registro de individuos volando a distancias que van de 0.4 a 1.6 Km. (Bibby et al., 1992). Otro ejemplo es el de las acuáticas como los patos, en este grupo, uno de los métodos más utilizados es el conteo por transectos en línea sin límite en el ancho de banda y recorriendo grandes distancias a través de lanchas o avionetas (Carrera, 1999). A manera de comentario, es importante mencionar que existieron algunas especies comunes de observar en zonas colindantes a la REP, particularmente en los límites con el poblado de Sisal, tal fue el caso del zanate mexicano (Quiscalus mexicanus), ausente en nuestros ambientes estudiados pero muy abundante dentro del poblado. Otras especies si fueron registradas en nuestros ambientes pero con números muy bajos, entre ellas la tortola rojiza (Columbina talpacoti) y la migratoria (Dendroica dominica), especies que se pueden considerar frecuentes en la zona urbana. 8.7. Especies de aves y ambientes La riqueza de especies de SBI siempre fue significativamente mayor (independientemente de la época del año) que la registrada en los demás ambientes. Aparentemente, esto es el resultado de una mayor complejidad tanto vertical como horizontal de su estructura vegetal. En este estudio, si bien no se analizó de forma directa la estructura de las comunidades vegetales con las aves, de manera cualitativa si se observó que fue la vegetación de SBI el ambiente que presentó una mayor riqueza vegetal con gran variación en sus alturas, además, se pudo observar una clara diferenciación de este 88
ambiente con los demás, los cuales presentaron una vegetación más baja (DC) y una composición de especies vegetales más homogénea (M). Un ejemplo extremo de estas diferencias y consideradas al momento de la delimitación de ambientes de estudio, fueron SBI y M, ya que la composición vegetal de este último ambiente estuvo conformada por solo dos especies importantes (A. germinans y R. mangle). El hecho de que las selvas posean una mayor riqueza vegetal y estratificación con respecto a otros tipos de vegetación genera una mayor disponibilidad de hábitats y nichos ecológicos lo que se refleja en un mayor número de especies de aves al comparar con otros ambientes o tipos de vegetación (Almazán-Núñez y Navarro, 2006). Por otra parte, Blake y Loiselle (1991) mencionan que la composición y heterogeneidad del hábitat está directamente relacionada con la riqueza de aves, ya que es la estructura vegetal determina la cantidad y distribución de los recursos que éstas utilizan. 8.8. Especies exclusivas y compartidas En DC se presentaron ocho especies exclusivas resaltando entre ellas la matraca yucateca (Ca. yucatanicus), especie endémica de México. En M resalta que hecho de que 18 de su 21 especies exclusivas estuvieron directamente asociadas a zonas inundables con agua salobre, los ejemplos más claros fueron el flamenco rosa (P. ruber), algunas garzas (Egretta rufescens, Nyctanasa violacea, Nycticorax nycticorax), patos migratorios (A. discors, Aythia affinis) y representantes
de
las
familias
Ralidae
(Fulica
americana),
Recurvirostridae
(Himantopus mexicanus) y Scolopacidae (Tringa flavipes). En P fueron siete las especies que se registraron como exclusivas, varias de ellas, especies características de selvas altas y medianas como el loro frente blanca (A. albifrons), la presencia de este loro parece deberse a los grandes árboles de zapote (M. sapota) y palmas (Sabal mexicana) características de selvas altas (en la costa norte solo presentes en los petenes), donde suelen encontrar refugio, alimento y oquedades donde anidar. Esta vegetación característica de petenes sobresale en cuanto altura por sobre 89
todos los demás ambientes y tipos de vegetación de la REP (vegetación baja característica de selvas secas). Por otra parte, en P también se registró la exclusividad de dos rálidos ó pollas de agua (Lateralus ruber y Porzana carolina) como resultado de la presencia permanente de agua dulce proveniente de los manantiales subterráneos que afloran en cada uno de los petenes estudiados. En SBI se encontró que varias especies están asociadas a los ambientes terrestres y zonas selváticas de la región, algunos ejemplos fueron el pavo ocelado (M. ocellata), el ictérido Amblycercus holosericeus y los mosqueros (Pachyramphus aglaiae y Tytira semifasciata). Una especie cuya exclusividad para este ambiente llama la atención es el pato pijijí (Dendrocygna autumnalis). Esta especie aunque es altamente asociada a zonas inundables distribuidas en toda la costa, también frecuenta los cuerpos de agua dulce inmersos en zonas terrestres. Lo interesante, es que aunque se trata de una de las aves más abundantes en toda la zona costera del estado, de manera particular en los manglares de la Reserva Estatal de Dzilam (ubicada en la costa nororiental) (obs. per.), para la REP se presentó como una especie rara, con avistamiento en una sola ocasión a partir de 23 individuos descansando en una charca temporal en la SBI, sin siquiera haberse observado fuera de puntos en M. Con respecto a las especies compartidas, se encontró que 36 de ellas estuvieron presentes en todos los ambientes (Apéndice 1). De éstas, más de la mitad (21) estuvieron dentro de la categoría de especies frecuentes y muy frecuentes (C. sulcirostris, I. gularis, P. caerulea, Z. asiatica y T. melancholicus por mencionar algunas) (Tabla 10). Las abundancias de estas 21 especies (4,288 individuos) representaron el 35% de la abundancia total y se encontraron entre las más elevadas (Apéndice 1), con promedio de 204 individuos (valor más bajo de 61 individuos de Pyrocephalus rubinus y valor más alto de 928 individuos de H. rustica). Estos valores concuerdan con lo mencionado por Gaston (1996), al indicar que son precisamente las especies localmente más abundantes las que tienden a presentar distribuciones más amplias y por otra parte, las especies raras tienden a estar más restringidas en su distribución (como se observó también con la mayoría de las 90
especies de ocurrencia rara de este estudio, al haberse registrado en un solo ambiente) . Todas estas 21 especies se encuentran ampliamente distribuidas no solo dentro de la REP, sino más allá de sus límites, por todo lo largo y ancho del estado y de la Península (Howell y Webb, 1995), ocurriendo en una gran variedad de ambientes tanto conservados como perturbados (incluyendo ciudades). 8.9. Componente migratorio El haber registrado una mayor riqueza de migratorias en las épocas de lluvias y nortes, así como una mayor abundancia en nortes puede ser explicado por factores propios de la condición migratoria de las aves y los movimientos anuales que éstas efectúan hacia la Península, más que al factor época del año por sí mismo (al no haberse encontrado diferencias significativas de este grupo entre épocas). Es precisamente en los meses correspondientes a las épocas de lluvias y nortes cuando el componente migratorio está presente en la Península, alcanzando el pico de la temporada en los meses correspondientes a nortes (de noviembre a febrero), siendo que en estos meses las aves se encuentran ya establecidas en el sitio, haciendo un uso total de los ambientes y recursos disponibles. La menor riqueza de migratorias registrada en la época de secas se debió a la ausencia de 16 especies, 12 de las cuales si estuvieron presentes durante la época de lluvias. Algunas de estas especies fueron A. colubris, D. dominica, Passerculus sandwichensis, Passerina ciris y W. citrina (Apéndice 3). Por otra parte, el incremento en la abundancia observada en nortes también pudo deberse al hecho de que, es a finales de esta época cuando aquellos individuos que invernaron en otras zonas del centro y sur de la Península comienzan a incorporarse a las poblaciones establecidas en zonas costeras del norte del Estado (como la REP) en preparación para su vuelo de regreso a sus sitios de reproducción (Chablé-Santos et al., 2008). La menor abundancia en secas es resultado de la presencia de algunas especies tardías, que por incorporarse tarde a la comunidad de migratorias durante el invierno, 91
suelen también ser de las últimas especies en abandonar la Península durante el verano, como por ejemplo Passerina cyanea. Para este estudio en particular se registró la ausencia del componente migratorio durante los meses de mayo, junio y julio de 2006 y julio de 2007 (Apéndice 8), es decir a finales de la época seca y principios de lluvias. Aún y cuando los meses de mayo y junio de 2007 no fueron considerados en el estudio, la repetición del mes de julio durante los dos años de muestreo sugiere que este mismo patrón se presenta año con año. Otros estudios desarrollados en el estado ofrecen resultados similares con respecto a la ausencia del componente migratorio. Por ejemplo, Guerrero (2002) registró en una selva mediana del sur de Yucatán la ausencia de migratorias durante el mes de junio. Por ello en la REP, el componente migratorio forma parte importante de las comunidades de aves durante nueve meses del año, de agosto a abril. Algunas de las aves que utilizaron los ambientes de la REP de manera importante como sitios de invernación fueron A. discors, Dendroica magnolia, Dendroica palmarum, Dendroica petechia, E. minimus, G. trichas, Megaceryle alcyon, P. americana, Seiurus aurocapilla, S. motacilla, Setophaga ruticilla y Vireo griseus. Por otra parte, es importante mencionar que la REP funciona también como un sitio estratégico para muchas de las aves migratorias, particularmente para aquellas que cruzan en vuelo sin descanso el Golfo de México, desde el Sur de Texas hasta la Península de Yucatán (ruta del Golfo), durante su vuelo rumbo a Centro y Sudamérica (Greenberg, 1990). Las aves que alcanzan las costas de la Península suelen llegar en estado metabólico crítico, por lo que la REP opera como sitio de recepción por excelencia de éstas aves, en donde encuentran sitios de descanso y de abastecimiento para continuar con su recorrido. Un ejemplo de este evento evidenciado durante este trabajo fue el caso del tirano dorso negro (Tyrannus tyrannus). Durante dos años (2005 y 2007) se registró a esta especie en el mes de septiembre, correspondiente al inicio de la migración de otoño. Los registros de esta especie transitoria, se presentaron en elevadas concentraciones de 92
individuos que sobrevolaban la zona de DC (siempre en dirección este-oeste), siendo que muchos de ellos se encontraron posando en la vegetación, con clara evidencia de cansancio, donde permanecieron por varias horas descansando (al término de los muestreos del día las aves permanecían en el sitio). Este evento significó su arribo a la REP y su presencia se mantuvo por los 3 días siguientes, desapareciendo casi por completo al mes siguiente, por lo que al parecer fue la DC el primer ambiente de tierra firme que éstos individuos encontraron al arribar a la Península, para descansar y continuar con su viaje hacia sus zonas de invernación ubicadas desde Centroamérica hasta Colombia, Perú, Bolivia y parte de Argentina (Rappole et al., 1993). 8.10. Diversidad La mayor diversidad registrada en SBI fue resultado tanto de su mayor riqueza específica como de su equidad (Tabla 7). Para el caso de P, su elevada diversidad fue resultado de la equidad de sus especies, más que de la riqueza per se. Por ello, la composición de especies de estos ambientes presentó una distribución más homogénea de sus individuos, sin dominancia clara por parte de alguna de ellas. El ejemplo más claro fue SBI (con menores valores de dominancia) donde no existió dominancia por parte de alguna especie, ya que su especie más abundante (Cy. yucatanicus) tan solo representó el 9% de la abundancia total. La menor diversidad registrada en M se debió a la dominancia (Tabla 7), al parecer de tres especies principales: P. ruber, A. discors y D. erithachorides, ya que en su conjunto éstas especies representaron cerca de la mitad de todos los individuos registrados en este ambiente (45% de la abundancia) (Apéndice 1). A partir de los análisis efectuados ya sea por ambiente como analizando éstos de manera conjunta, en general, se encontró que la diversidad de aves de la REP presentó una distribución no homogénea entre épocas. Las diferencias mas notables se presentaron entre la época de lluvias con las demás épocas (Tabla 11) y fueron los ambientes de P y SBI los más estables a lo largo de todo el estudio, sin dominancia importante por parte de alguna de sus especies en ninguna época del año (Tabla 12). 93
La mayor dominancia registrada en la época de nortes (Tabla 11), fue al parecer, resultado de la abundancia de 3 especies: la migratoria A. discors, la residente P. ruber y la transeúnte T. bicolor, ya que tan solo estas tres especies representaron el 38% de la abundancia registrada en esta época (Apéndice 2). Por ello, las diferencias encontradas entre las diversidades alfa por época fueron resultado de cambios tanto en su composición específica como en la abundancia de sus individuos. Los elevados valores de recambio de especies o complementariedad fue resultado de la gran heterogeneidad espacial y de ambientes tan distintos con que cuenta la REP, cada uno de ellos, albergando especies únicas y/o altamente asociadas a alguno de ellos, contribuyendo así a la manutención de cada una de las especies y de la gran diversidad registrada en la REP. Por otra parte, los bajos valores de recambio (complementariedad) o diversidad beta registrados entre épocas (Tabla 14), parecen indicar que el número de especies observadas a lo largo de todo el período de estudio fue muy similar, es decir, las especies se mantuvieron relativamente constante y sin grandes cambios. Los análisis comparativos de los parámetros de riqueza y abundancia entre épocas demostraron también que las riquezas no difieren significativamente entre épocas para ningún ambiente (Tabla 15), pero que si hubieron diferencias significativas en las abundancias de los ambientes de P y SBI (Tabla 18). Como resultado de todos estos análisis, se puede considerar que las diferencias encontradas en la comunidad de aves a lo largo del período de estudio, se debieron a cambios notables en la distribución de las abundancias de las especies, más que a cambios de las especies presentes. La importancia de analizar a las comunidades de aves desde el concepto de la diversidad beta (complementariedad) es elevada en zonas que cuentan con ambientes complejos y muy distintos entre si. Si bien, conocer la diversidad que alberga un ambiente particular (alfa) es de singular importancia, lo es también el poder identificar la relación que existe entre ambientes distintos a través del recambio de sus especies, ya que a manera de complemento se ofrece una visión más acertada de la importancia que cada ambiente representa dentro del gran mosaico de hábitats que alberga la REP. 94
Ejemplo de lo anteriormente mencionado fue el caso del ambiente M, ya que al analizar sus valores puntuales de diversidad alfa, resultó ser éste el ambiente que presentó el valor más bajo, lo que de manera aislada podría conferirle una menor importancia al momento de priorizar ambientes críticos para la conservación. Sin embargo, cuando se revisan los resultados obtenidos con la diversidad beta a través del recambio de especies entre ambientes, se observa que fue precisamente M el que contribuyó en mayor proporción a la integración de la diversidad de aves de toda la REP (Tabla 8), pudiendo en cierta forma igualar o aún rebasar en cuanto a importancia para la conservación a los demás ambientes estudiados. Este resultado resalta por sobre los demás resultados y debiera ser considerado al momento de tomar decisiones para la conservación de ambientes prioritarios y de la mayor diversidad posible en la REP. 8.11. Abundancia de especies mejor representadas del estudio Fueron tres las especies residentes cuyas abundancias presentaron diferencias significativas entre épocas (D. erithachorides, M. gilvus y Ca. yucatanicus) (Tabla 23), en otras especies como V. pallens y Cy. yucatanicus se observó el mismo patrón aunque sin diferencias significativas. Las mayores abundancias de D. erithachorides verificadas en secas y lluvias, parecieron deberse a la incorporación de nuevos individuos resultantes de la temporada reproductora. De acuerdo con Salgado-Ortíz (2006), ésta especie se reproduce de manera estacional desde mediados de la época seca hasta mediados de la época lluviosa reportando también una elevada correlación entre la aparición de pollos con el incremento en la abundancia de artrópodos. Si bien, el trabajo de Salgado-Ortíz (2006) se realizó en un ambiente de manglar de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, este incremento en la abundancia de artrópodos también parece presentarse en los ambientes estudiados de la REP (por colindancia), por lo que este mismo factor (alimento) pudiera explicar los cambios observados en las abundancias de otras especies como Ca. yucatanicus y M. gilvus 95
(especies del gremio I-F e I-S respectivamente), las cuales presentan en la región temporadas de reproducción similares. Con respecto al flamenco (P. ruber), sus mayores abundancias fueron observadas durante la época de nortes y las menores en secas. Este patrón en sus abundancias se presentó de forma muy distinta a lo observado con las demás especies (Figura 17). La explicación a este resultado se describe como un patrón reproductivo espacial, ya que como la mayoría de las aves residentes de la región, su temporada reproductora ocurre durante los meses de mayo a octubre (finales de secas y época de lluvias), sin embargo, ésta especie utiliza zonas bien definidas para este evento, las cuales se localizan fuera de la REP, particularmente en la costa nororiental del estado (Reserva de la Biosfera Ría Lagartos). Es por ello, que al no ser utilizada la REP como sitio de reproducción, durante la temporada reproductora se presenta un desplazamiento hacia fuera de la REP por parte de los individuos adultos que reproducirán en el año correspondiente, ocasionando que la abundancia de flamencos en la REP disminuya. Sin embargo la presencia de la especie se mantiene aunque en números bajos (en comparación con nortes), como resultado de los individuos juveniles y no reproductores de la temporada. Una vez que la temporada de reproducción finaliza hacia los meses de noviembre y diciembre (justo en nuestra época delimitada como nortes), todos aquellos individuos tanto reproductores como los nuevos pollos de la temporada se dispersan nuevamente a lo largo de la costa, por lo que se registra nuevamente el incremento de la especie en la REP. Por ello, la REP representa una zona de elevada importancia para la población de flamenco fuera de la temporada reproductora. Por otra, parte, al encontrarse esta ANP de manera colindante con la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, (considerada un santuario para el flamenco), en su conjunto forman un continuo de este importante ambiente de manglares inundados necesarios para la conservación del flamenco rosa. 8.12. Importancia de los ambientes para la conservación y especies representativas
96
De acuerdo con Carignan y Villard (2002), las especies propuestas como representativas (Tabla 10), cumplen con las condiciones necesarias para ser consideradas como buenas indicadoras de la calidad de éstos ambientes dentro de la REP. Para DC sobresalen en particular dos especies: 1) la matraca yucateca (Ca. yucatanicus), especie endémica del país, en peligro de extinción y con distribución restringida no solo al estado sino también estrechamente asociada a la vegetación de DC presente en la costa de Yucatán y parte de Campeche. 2) el cardenal (C. cardinalis), ya que la información generada sobre su ocurrencia, abundancia y elevada densidad (5.41 ind/ha) permite sugerir que sus poblaciones aún se encuentran en adecuado estado de conservación o mejor aún en excelentes condiciones. Estos resultados resaltan en importancia ante el hecho de que es precisamente ésta especie la que más se extrae del medio silvestre para ser comercializada como ave canora y de ornato. Situación que ha propiciado que en el resto del estado sea cada vez menos frecuente de observar a este especie (obs per). Debido a que la pérdida de duna costera a lo largo de toda la costa es un proceso creciente por el cambio de uso de suelo, desde desarrollos turísticos a grandes escalas, casas particulares, proyectos de acuacultura y el aumento de la mancha urbana de las poblaciones costeras, es que los ambientes representativos de DC que resguardan las ANP ubicadas en la costa, son actualmente los únicos lugares donde la matraca yucateca encuentra las condiciones necesarias de hábitat para subsistir. Caso similar pudiera suceder con las poblaciones locales de cardenal. Por ello la importancia de continuar manteniendo a la REP con el mínimo de alteración y tratar de mantener las condiciones actuales de su DC para la conservación no solo de las dos especies anteriormente mencionadas sino también de otras especies representativas como el colibrí cola hendida (D. eliza), también endémica del país y con una distribución casi restringida a la costa norte del estado (salvo por una población aislada presente en el centro de Veracruz) (Howell y Webb, 1995). Para el manglar resaltan también dos especies: 1) el flamenco rosa (P. ruber), por su exclusividad y su elevada abundancia. El ambiente M que resguarda la REP demostró ser parte importante en el mantenimiento del total de la población a lo largo de todo el año como un sitio de refugio y 97
alimentación, por otra parte, su ubicación coloca a los manglares de la REP como un sitio intermedio de paso y en donde los flamencos transitan en ambos sentidos (esteoeste) desde la Reserva de la Biosfera Ría Celestún hasta la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos. 2) El chipe manglero (D. erithachorides), por su abundancia y ser la tercera especie más abundante con el 11% de todos los individuos de M (Apéndice 1). A diferencia de las dos especies que superaron al chipe en abundancia (P. ruber y A. discors), ésta especie se asocia al M, pero de manera distinta y de forma más estrecha con las especies vegetales predominantes (A. germinans y R. mangle). Esta especie encuentra en los árboles de manglar el ambiente principal para su reproducción, en donde coloca sus nidos y busca alimento de manera importante durante la temporada reproductiva, la que ocurre desde finales de la época seca hasta finales de la época lluviosa (Salgado, 2006). En general, el ambiente M, resaltó también por presentar un elevado número de especies dentro de alguna categoría de riesgo (11), seis de ellas también exclusivas (Tabla 3). Por otra parte, la mayoría de sus especies exclusivas fueron especies de hábitos acuáticos (Figura 37) de alimentación piscívora (como las garzas) o filtradores (como el flamenco y los patos) (Tabla 9). Para estas especies, son los terrenos inundables de agua salobre y la fluctuación estacional de la columna de agua los principales atractivos, encontrando en ellos una gran variedad de peces y microorganismos con los cuales alimentarse. Este ambiente demostró funcionar de manera importante como un reservorio alimenticio para muchas especies, particularmente durante la época más seca del año (marzo y abril), al registrarse grandes concentraciones de garzas, golondrinas de mar y gaviotas (las dos últimas, generalmente solo observadas en la zona de playa y mar) aprovechando la abundancia de peces que se concentran en las charcas con poca profundidad. Otras aves presentaron registros solo para estos meses y época como la cigüeña americana (M. americana) y la espátula rosada (P. ajaja), aprovechando también la abundancia de recursos alimenticios. Por otra parte, dentro de la REP es en la zona de costa correspondiente a M donde se efectúa la extracción controlada de aves acuáticas a través de la cacería 98
cinegética (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006). Segovia-Castillo et al., (2007), al analizar las cosechas de aves efectuadas en la REP durante los últimos 10 años, encontró que fue la cerceta de alas azules (A. discors), la especie que representó el 97% de la cosecha anual.
Figura 37. Aves acuáticas exclusivas del ambiente de Manglar. Los resultados de nuestro estudio, arrojaron que fue A. discors la segunda especie en abundancia en este ambiente, lo que pudiera indicar que la extracción que de esta especie se hace en la REP, no ha afectado visiblemente sus abundancias, sin embargo, no hay que olvidar que parte fundamental para que las poblaciones se mantengan estables en la zona es el grado de conservación que este ambiente aún mantiene. Resultado por demás importante para el desarrollo de este programa cinegético es el contar con información referente a las abundancias de las especies de interés, por lo que este trabajo ofrece información novedosa y de primera mano acerca del estado que 99
guardan algunas especies. Para el caso particular de A. discors, se ofrecen los primeros datos sobre sus abundancias a través de las distintas épocas del año, encontrando que en la REP, ésta especie es más abundante en nortes presentando densidades a lo largo del año que van de 0.6 ind/ha en lluvias a 13.7 ind/ha en nortes (Figura 38). Su mayor abundancia en nortes obedece a la temporada migratoria, pero también a que en esta época la columna de agua presenta una altura de 30 a 40 cm de alto, lo que permite a estas aves alcanzar su alimento principal a base de pastos marinos (Chara sp y Rupia sp), los que al parecer se presentan de manera abundante, permitiendo que este pato se establezca en la REP durante toda el tiempo que dura la temporada migratoria en la zona.
13.7
ind/ha
15.0
9.3
10.0 5.0
0.6
0.0 lluvias
nortes Época
secas
Figura 38. Densidades promedio de A. discors registradas por época. De las especies consideradas representativas de los petenes estudiados resaltan dos de ellas: 1) la polluela rojiza (L. ruber) principalmente por su exclusividad. Por otra parte, es interesante mencionar que aunque esta especie no presentó categoría de muy frecuente, su presencia si pudo corroborarse en todos los meses de muestreo a través de los llamativos canto que emiten al permanecer ocultas en las partes bajas y densas del pastizal inundable que bordea los petenes. Su no registro en algunos meses se debió a 100
que el área cubierta con los puntos de conteo (20 m) no fue lo suficientemente amplia para incluir a un mayor número de individuos. La exclusividad también se registró para otro rálido migratorio, la sora (P. carolina). Para ambas especies su exclusividad a este ambiente es resultado de su afinidad por pastizales inundables y asociados a cuerpos de agua dulce, en este caso, representados por los afloramientos de agua que estuvieron presentes en todos los petenes estudiados. 2) La chara verde (C. yncas) al presentar en P el 97% de todos sus individuos y ser una especie muy frecuente de este ambiente. Esta especie siempre se registró en grupos pequeños de 3 a 5 individuos que se mueven en las partes altas con vegetación cerrada representada principalmente por grandes árboles de zapote (M. sapota). La importancia de la SBI en la conservación de las aves de la REP, resalta principalmente por su gran riqueza específica y diversidad, así como por albergar un gran número de especies que se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo (11 de las cuales siete fueron exclusivas) (Tabla 3). En este ambiente también se registró el mayor número de especies exclusivas. Por otra parte, fue en donde se presentaron aves características de las selvas de la Península como fueron el trogón (Trogon melanocephalus), el colibrí garganta negra (Anthracothorax prevostii) y el granatelo yucateco (Granatellus sallaei) (Howell y Webb, 1995), por lo que la mayoría de las especies de aves las selvas bajas del estado parecen también estar representadas en la REP. A manera de comentario, se indica que por la naturaleza del trabajo, diseñado para estudiar y analizar a las aves a nivel de comunidades, los resultados pudieran indicar una asociación de las especies a los ambientes, más que una selección de las especies representativas por los ambientes, por lo que para poder determinar ésta selección de manera contundente, aún es necesario realizar estudios más finos que incluyan aspectos particulares de poblaciones y analizar la relación de las especies con características particulares de cada ambiente. Aún con ello, consideramos que la lista de especies representativas que se ofrece con este trabajo constituye una importante aportación para el desarrollo de futuros estudios y programas de seguimiento poblacional para que tomando como base este 101
estudio, tratar de observar y alertar de cambios en los ambientes, que se reflejen en las abundancias y frecuencias de las especies propuestas.
8.13. Sobre estabilidad ambiental A nivel regional, la REP es reconocida como una de las ANP mejor conservada del estado manteniendo ambientes representativos de la costa norte en un adecuado estado de conservación (Gobierno del Estado de Yucatán, 2006). Las principales razones para que la REP mantenga estas condiciones, se deben principalmente a su aislamiento de los grandes asentamientos urbanos y porque las condiciones del suelo no favorecen el desarrollo agropecuario. Por ello, es que aún se pueden observar grandes extensiones con ambientes naturales sin alteración por actividades humanas. Si bien, la definición de un ambiente estable o de estabilidad ambiental está en debate por la dificultad de su medición, una de las principales predicciones de estabilidad ambiental es el hecho de que las poblaciones que viven en ambientes estables tienden a cambiar poco (Brooks, et al., 2005). Por otra parte, estos mismos autores, mencionan que cuando en una comunidad de aves, menos del 25% de sus especies muestra cambios poblacionales importantes, entonces se puede considerar como una comunidad “relativamente estable”. De forma exploratoria y para ofrecer información sugerente de estabilidad ambiental en la REP se consideró la información obtenida a partir de las abundancias registradas entré épocas de nueve de las especies mejor representadas del estudio y que estuvieron presentes durante todas las épocas del año. Aún y cuando se observaron cambios entre épocas (Figura 17 y 18), el análisis estadístico arrojó que solo tres de estas especies presentaron cambios importantes con diferencias significativas (Tabla 23). 102
Este resultado puede en cierta forma ser respaldado por los resultados obtenidos al analizar las variaciones entre épocas de las abundancias de aves de acuerdo con su ocurrencia estacional, los cuales indicaron que no existieron diferencias en cuanto a las abundancias de ningún grupo de aves, ya sean R, M, R/M o del grupo de todas las aves no residentes en conjunto (Tabla 17). Si bien es cierto que para poder observar cambios importantes en poblaciones y comunidades de grupos biológicos, se recomiendan estudios ó monitoreos de largo plazo (10 años por ejemplo) (Villaseñor y Santana, 2003), también es cierto que los resultados de este estudio, pueden funcionar como base para el inicio de un seguimiento a más largo plazo y con los cuales sugerir y proponer a la REP como uno de las ANP del estado de Yucatán que aún se mantiene en relativa estabilidad. Por otra parte, también se deben de tomar en cuenta otros resultados que en su conjunto complementan y fortalecen la sugerencia preliminar de que la REP deba de ser considerada como un sistema estable y en adecuado estado de conservación. Por ejemplo, 1) la representatividad a nivel nacional y regional de su riqueza y diversidad de aves, 2) sus endemismos regionales y nacionales, 3) su heterogeneidad espacial y temporal que hace que cada ambiente mantenga una diversidad particular, 4) la presencia y representatividad del componente migratorio en cada ambiente, así como un número elevado de gremios tróficos, 5) también por las especies registradas como exclusivas y representativas de cada ambiente haciendo que cada uno de ellos contribuya de manera importante a la integración de toda la diversidad de la REP a través de un recambio importante de especies (complementariedad) y 7) porque la riqueza entre épocas analizadas presentó un recambio de especies relativamente bajo. 8.14. Comentarios sobre técnica y método utilizado Por el objetivo general del trabajo y por las condiciones contrastantes entre ambientes estudiados, es que en este estudio se decidió utilizar la técnica de conteo en puntos con radio fijo para el registro de las especies. Por otra parte, existen varios trabajos que recomiendan ampliamente la técnica utilizada para estudios de comunidades de aves de zonas tropicales, además de que presenta varios atributos: se 103
cubre un mayor área, se aplica en casi todo tipo de ambiente, también se puede registrar un gran número de especies en corto tiempo y el campo de observación se puede ajustar dependiendo del área seleccionado, además, al permanecer el observador quieto y en silencio permite que la mayoría de las especies continúen con sus actividades normales (Wunderle, Jr, 1994; Ralph et al., 1996). La obtención de la densidad como medida de abundancia relativa de las especies a partir de los puntos de conteo es una medición que entra en controversia con respecto a la certeza de la información que aporta, por una parte, algunos autores mencionan que los resultados pueden no estar reflejando cambios en las densidades sino mas bien, ser cambios en la detectabilidad de las especies, por lo que las densidades deben de ser consideradas con cierta cautela (Komar, 2002). Por otra parte, autores como Reynolds et al (1980) mencionan que la obtención de densidades a partir de esta técnica es valida, particularmente para aquellas especies comunes y cuando los muestreos cumplen con algunos requerimientos mínimos como son la delimitación previa del área cubierta con cada punto y el conocimiento amplio y familiaridad de los observadores con las especies de la zona. En general, la técnica y método empleados arrojaron un elevado registro de especies para cada ambiente, aún con ello, los resultados sobre abundancias deben de considerarse con cierta precaución, sobre todo con aquellas especies con bajos registros. No obstante, consideramos que los resultados sobre densidades ofrecidas con este trabajo, son de particular importancia y ofrecen un índice confiable de abundancia sobre todo cuando se trata de especies residentes de hábitos terrestres. Este trabajo pretendió ofrecer información actualizada que vaya más allá de un listado de especies por ambiente, por ello, se generó la información referente a las densidades como índice de abundancia relativa, de manera que esta información sirva de referencia y apoyo a los manejadores de la REP, tal y como se requiere actualmente para la toma de decisiones, es decir, generar información que permita no solo considerar la riqueza de especies, sino también contar con algún parámetro de abundancia relativa con el cual iniciar o continuar el seguimiento de las poblaciones, al menos de aquellas especies terrestres que residen dentro de la reserva de manera permanente. 104
Por otra parte, aún y cuando la técnica empleada puede cuestionarse para ciertos grupos como las acuáticas, para algunas especies se obtuvo información relevante de sus abundancias y que permitieron detectar cambios dentro de los distintos ambientes, entre ellos, así como entre épocas del año. Un ejemplo de ello, fue el flamenco (P. ruber), especie de la que se obtuvo información sobre la variación de sus abundancias en el tiempo y que no había sido registrada previamente con el método y técnica aquí empleada, demostrando que al menos para la REP, ésta metodología puede funcionar adecuadamente para iniciar con un programa de seguimiento de las poblaciones de esta especie emblemática de la Península de Yucatán. 8.15. Relación Aves y precipitación Los resultados obtenidos de graficar los promedios de precipitación mensuales con los datos de riqueza y abundancia indicaron que no existieron patrones similares entre años ó una relación directa entre estos parámetros con la variable precipitación (Figura 25 y 26). Este resultado pareciera contradictorio al registrar que fue siempre la época delimitada como lluvias aquella en la que se presentó la mayor riqueza y abundancia, así como diversidad. Al respecto, se debe de tomar en cuenta, que la delimitación de épocas ha sido generada a partir de promedios históricos, ofreciendo un patrón estacional de lluvias que se ha mantenido constante pero con sus variaciones anuales particulares. Por otra parte, aunque la mayor parte de la precipitación en la región suele ocurrir de junio a septiembre, también suele ocurrir algo de lluvia durante el pico de la época seca (marzo a mayo). Tal y como sucedió en nuestro estudio, con mayo de 2006 como el cuarto nivel mas alto de precipitación y mayo de 2007 con cero precipitación (Figura 25). Por ello, las variaciones en riqueza y abundancia observadas en el estudio y su no relación directa con la cantidad de precipitación es un resultado que debe considerarse particular al periodo incluido con este trabajo, un corto tiempo en el que la comunidad de aves mantuvo su comportamiento estacional (en cuanto a estos parámetros de la 105
comunidad) habitual forjado a lo largo de muchos años de adaptación a cambios ambientales anuales. Los cambios registrados entre épocas parecieron deberse a otros factores que no fueron analizados con este trabajo, como serían el comportamiento reproductivo anual y la presencia y/o abundancia de recursos alimenticios.
8.16. Comentarios finales Finalmente, es importante mencionar que la REP, aún y cuando es un ANP altamente reconocida por su importancia en el mantenimiento de la biodiversidad estatal y nacional, recientemente se encuentra ante una permanente amenaza por cambio de uso de suelo de tipo urbano-turístico, particularmente por parte de dueños de terrenos que estuvieron ubicados en la costa y que ya han desaparecido por efectos de las mareas y huracanes, pero que actualmente reclaman extendiendo sus límites prediales hacia lo poco que queda de la franja de duna costera, incluyendo parte de los manglares. Estudios de este tipo son de importante valía para que en caso de mantenerse las intenciones de crecimiento de la zona costera (que es casi un hecho) utilizar la información generada para tratar de armonizar la relación entre crecimiento económico y la gran diversidad biológica albergada en los ambientes costeros. Estos resultados serán de importancia no solo para el desarrollo futuro de la REP sino también para otras zonas con similares condiciones a lo largo de la costa norte de la Península de Yucatán.
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9. CONCLUSIONES La importancia de la Reserva Estatal El Palmar en la conservación de las aves de México, quedó demostrada al haberse registrado el 22% de todas las aves del país, así como el 42% de las aves de la Península de Yucatán. Por otra parte, el 49% de las aves reportadas para el estado de Yucatán se encuentran haciendo uso de alguno(s) de los ambientes albergados en ella, resultados por demás sobresalientes, al considerar que esta Área Natural Protegida ocupa tan solo el 0.93% de toda la superficie estatal. También se registró el 85% de las aves endémicas de la Provincia Biótica Península de Yucatán, así como 21 especies dentro de alguna categoría de riesgo según la normatividad mexicana, siendo los ambientes de Selva baja inundable y Manglar los que mantuvieron el mayor número de especies protegidas. Dos especies son endémicas del país y consideradas en peligro de extinción (C. yucatanicus y D. eliza). A partir de la información sobre sus abundancias (densidades) y frecuencias de ocurrencia se considera que las poblaciones de estas especies en la Reserva se encuentran en un estado sobresaliente de conservación. El ambiente que mantuvo la mayor riqueza específica fue la Selva baja inundable y la mayor abundancia se presentó en la Duna costera con el 36% de la abundancia de toda la Reserva. Por otra parte, fue la época de lluvias la que presentó tanto la mayor riqueza como abundancia.
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El componente migratorio formó parte importante de las comunidades de aves durante nueve meses del año y algunas de las aves que utilizaron los ambientes de la Reserva de manera importante como sitios de invernación fueron A. discors, D. magnolia, D. palmarum, D. petechia, G. trichas, M. alcyon, P. americana y V. griseus. Se determinaron 16 especies representativas de los ambientes estudiados, de las que sobresalen C. yucatanicus, C. cardinalis y D. eliza para Duna costera; P. ruber y D. erithachorides para Manglar; L. ruber, C. yncas y G. poliocephala para Petenes y C. yucatanicus y A. nana para Selva baja inundable. La diversidad (alfa) de aves albergada en la Reserva Estatal El Palmar presentó una distribución no homogénea tanto entre ambientes como entre épocas, con los mayores valores en Selva baja inundable y Petén, así como en la época de lluvias. El elevado recambio de especies entre ambientes (diversidad beta) es resultado de la gran heterogeneidad espacial presente en la Reserva, por lo que todos los ambientes contribuyeron de manera importante en la integración de la diversidad total, a partir de sus composiciones específicas particulares que incluyeron un gran número de especies únicas o altamente asociadas a alguno de ellos. La diferencia en la comunidad de aves a lo largo del período de estudio, se debió a cambios notables en la distribución de la abundancia de las especies, más que a cambios de las especies presentes, siendo los ambientes de Petén y Selva baja inundable los más estables a lo largo de todo el estudio. El ambiente de Manglar, aún y cuando presentó la menor diversidad alfa, fue por otra parte el que contribuyó en mayor proporción a la integración de la diversidad de aves de toda la Rerserva, lo que le confiere una importancia particular, principalmente por contener un gran número de especies acuáticas exclusivas.
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Los resultados arrojados con este estudio, serán de importancia no solo para el desarrollo futuro de la Reserva Estatal El Palmar sino también para otras zonas con similares condiciones a lo largo de la costa norte de la Península de Yucatán.
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124
APÉNDICE 1 Listado taxonómico de las especies de aves registradas en la REP y sus abundancias por ambiente.
Ambiente Taxón Orden Tinamiformes Familia Tinamidae Crypturellus cinnamomeus Orden Podicipediformes Familia Podicipididae Podilymbus podiceps Orden Pelecaniformes Familia Pelecanidae Pelecanus erythrorhynchos Pelecanus occidentalis Familia Phalacrocoracidae Phalacrocorax auritus Familia Anhingidae Anhinga anhinga Familia Fregatidae Fregata magnificens Orden Ciconiiformes Familia Ardeidae Tigrisoma mexicanum Ardea herodias Ardea alba Egretta thula Egretta caerulea Egretta tricolor Egretta rufescens Bubulcus ibis Butorides virescens Nycticorax nycticorax Nyctanassa violacea
DC
M
P
Total
OE
F
Dieta NOM
SBI
x
x
R
S
M/rv
INV
8 1
8 1
M/v R/M
r r
P P
189
189
R
f
P
R/M
x 1
1 10 21 43 31 41 16 1 22 2 2
2 4 1
3 4 2
1 1 7
P
1
R
r
P
3 10 28 48 33 42 16 2 29
R R/M R/M R/M R/M R/M R R/M R/M M/rv
r pf f f f f pf r pf r
P P P INV P P P I P P
R/M
r
P
2 2
Pr
Pr
124
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Familia Threskiornithidae Eudocimus albus Platalea ajaja Familia Ciconiidae Mycteria americana Orden Phoenicopteriformes Familia Phoenicopteridae Phoenicopterus ruber Orden Anseriformes Familia Anatidae Dendrocygna autumnalis Anas discors Anas acuta Anas clypeata Aythya affinis Mergus serrator Orden Falconiformes Familia Cathartidae Coragyps atratus Cathartes aura Cathartes burrovianus Familia Accipitridae Pandion haliaetus Leptodon cayanensis Elanoides forficatus Rostrhamus sociabilis Geranospiza caerulescens Buteogallus anthracinus Buteogallus urubitinga Buteo magnirostris Buteo nitidus Buteo brachyurus Buteo albicaudatus Familia Falconidae Micrastur semitorquatus Caracara cheriway Herpetoptheres cachinnans
DC
Total
OE
F
45 15
R/M R
pf r
P P
1
1
R
r
P
Pr
1336
1336
R
mf
INV
A
23 505
R M M M M A
r pf
S S S INV INV P
M
P
44 15
1
23 505 x x 15 x
x 2
3
15
1 2
1
7 2
2 1 x 4 3 3 x
2 1 5 3 3
x 2
1
R R/M R
r
pf r
R/M
x x x x
1
1 2
Dieta NOM
SBI
1
4 3
R T/rv R R R R R R R R R R R
r r pf r r
r r
C C C P V V INV V V V V V V V V C V
Pr Pr Pr A Pr Pr
Pr Pr
125
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Falco sparverius Falco columbarius Falco rufigularis Falco peregrinus Orden Galliformes Familia Cracidae Ortalis vetula Familia Meleagridae Meleagris ocellata Familia Odontophoridae Colinus nigrogularis Orden Gruiformes Familia Rallidae Laterallus ruber Aramides cajanea Porzana carolina Fulica americana Familia Aramidae Aramus guarauna Orden Charadriiformes Familia Charadriidae Charadrius alexandrinus Charadrius wilsonia Charadrius vociferous Familia Haematopodidae Haematopus palliatus Familia Recurvirostridae Himantopus mexicanus Familia Scolopacidae Tringa melanoleuca Tringa flavipes Tringa semipalmata Actitis macularius Arenaria interpres Calidris alba Calidris minutilla Limnodromus griseus
DC
M
P
Total
OE
F
1
r
5
M M R M
r
I V V V
36
38
R
f
F-I
1
1
R
r
S
A (e)
62
115
R
mf
S
(e)
23 26 1 12
R R M M
f pf r r
I I S O
1 x x 1
4
2
53
23 1 1
25
12
R
x
x x 1
1
12 2
3
M/rv
I
R/M M/rv
INV I
r
x 17 x
INV
12
R/M
r
INV
7 1 10
M/v M/v M/v M/v M/v M/v M M
r r r
I I I I I I I INV
x x 20
Pr (I)
INV
R/M
x
5 1 10
Dieta NOM
SBI
r
126
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Gallinago delicata Familia Laridae Larus atricilla Larus argentatus Thalasseus maximus Thalasseus sandvicensis Orden Columbiformes Familia Columbidae Patagioenas flavirostris Zenaida asiatica Zenaida aurita Zenaida macroura Columbina passerina Columbina talpacoti Leptotila verreauxi Leptotila jamaicensis Orden Psittaciformes Familia Psittacidae Aratinga nana Amazona albifrons Amazona xantholora Orden Cuculiformes Familia Cuculidae Coccyzus americanus Coccyzuz minor Piaya cayana Geococcyx velox Crotophaga sulcirostris Orden Strigiformes Familia Strigidae Bubo virginianus Glaucidium brasilianum Orden Caprimulgiformes Familia Caprimulgidae Chordeiles acutipennis Chordeiles minor Nyctidromus albicollis
DC
M
Total
OE
F
Dieta NOM
2
M
r
INV
35
R/M M/v R/M R/M
pf
INV O P P
16 284 23 1 173 3 44 20
R R/M R M R R R R
pf f pf r mf r mf pf
S-F S-F S-F S-F S-F S-F S-F S-F
10
186 1 10
R R R
mf r r
S-F S-F S-F
9 2 12 9 80
20 5 13 10 151
T/rv R R R R
pf r f pf mf
I I I I I
r
V I
r pf pf
I I I
P
SBI
1
1
35 x x x
72 8 125 2 1
1 82
12
2 16 6 1 1
2
11
8 1 1 1 55
12
17 1
2 1
1 1
5
11
13 114 9 35 1 43 18
146
1
2
3
R R
1 1
1
9 36 16
R T R
x
5 16 1
2 19 1
14
Pr
Pr Pr (e)
127
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Caprimulgus badius Orden Apodiformes Familia Apodidae Chaetura vauxi Familia Trochilidae Campylopterus curvipennis Anthracothorax prevostii Chlorostilbon canivetii Amazilia candida Amazilia yucatanensis Amazilia rutila Doricha eliza Archilochus colubris Orden Trogoniformes Familia Trogonidae Trogon melanocephalus Orden Coraciformes Familia Momotidae Momotus momota Eumomota superciliosa Familia Alcedinidae Megaceryle alcyon Chloroceryle americana Chloroceryle aenea Orden Piciformes Familia Picidae Melanerpes pygmaeus Melanerpes aurifrons Sphyrapicus varius Picoides scalaris Dryocopus lineatus Orden Passeriformes Familia Furnariidae Synallaxis erythrothorax Familia Dendrocolaptidae Xiphorhynchus flavigaster Familia Thamnophilidae
DC
M
P
Total
R
r
I
12 58 7 49 35 2 1
1 12 79 18 57 120 135 3
R R R R R R R M
r pf mf pf mf mf* mf* r
N N N N N N N N
1
30
31
R
f
F-I
1
1 17
2 18
R R
r pf
I I
1 1 3
2
52 4 12
M R R
f r pf
P P P
10 33
21 55
2 11
53 5
33 101 3 114 16
R R M R R
f mf* r mf* pf
I I I I I
1
1
R
r
INV
6
8
R
pf
INV
5 1 1 10
1
1
2 9 19
4 3 40
1
I
20
1
49 3 7
Dieta NOM
4
16
11 10 1
F
R
x
16 10 7 64 123 1
OE
SBI
1
1
(e)
P (e)
(e)
128
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Thamnophilus doliatus Familia Tyrannidae Camptostoma imberbe Myiopagis viridicata Todirostrum cinereum Contopus virens Contopus cinereus Empidonax minimus Pyrocephalus rubinus Attila spadiceus Myiarchus yucatanensis Myiarchus tuberculifer Myiarchus tyrannulus Pitangus sulphuratus Megarynchus pitangua Myiozetetes similis Tyrannus melancholicus Tyrannus tyrannus Tyrannus savana Pachyramphus aglaiae Tityra semifasciata Familia Vireonidae Vireo griseus Vireo pallens Vireo flavifrons Vireo olivaceus Vireo flavoviridis Cyclarhis gujanensis Familia Corvidae Cyanocorax yncas Cyanocorax morio Cyanocorax yucatanicus Familia Hirundinidae Progne subis Tachycineta bicolor Tachycineta albilinea Stelgidopteryx ridgwayi
DC
M
10
5
4 2 27 2 19 28 1 1 44 14 2 9 57 279 x
5 2 3 21
P
6 8
30 6 1
53 15
25 36 2
40
2
2
OE
F
Dieta NOM
3
18
R
pf
INV
2 15
6 17 102
R R R T R M R R R R R R R R R T T R R
pf pf mf*
I I I I I I I I-F I-F I-F I-F I-F I-F I-F I-F I-F I I-F I-F
M R M T/i MV R
pf mf* r r
mf
298
R R R
mf*
O O O
47 339 87 17
T T/i R R
pf pf f pf
I I I I
70
96 11 1
2 157
Total SBI
1 4
x 3 84 4 7 8 50 25 22 16 112 37 61
7 112 61 8 9 220 56 24 18 146 183 357
25 4
25 4
27 59 3 10 x 37
30 260 3 10
57
1
52
25
1
4 x 272
8
5
3
1
6 128 27 12
28 211 60 1
41
pf f mf pf pf mf* mf pf pf mf* mf* pf pf r
f
I I I I-F I-F I-F
(e)
Pr
(e)
129
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Riparia riparia Petrochelidon pyrrhonota Petrochelidon fulva Hirundo rustica Familia Troglodytidae Thryothorus ludovicianus Uropsila leucogastra Campylorhynchus yucatanicus Troglodytes aedon Familia Sylviidae Polioptila caerulea Polioptila albiloris Familia Turdidae Turdus grayi Familia Mimidae Dumetella carolinensis Melanoptila glabrirostris Mimus polyglottos Mimus gilvus Familia Parulidae Vermivora pinus Vermivora peregrina Vermivora celata Vermivora ruficapilla Parula americana Dendroica petechia Dendroica erithachorides Dendroica magnolia Dendroica coronata Dendroica virens Dendroica fusca Dendroica dominica Dendroica pinus Dendroica discolor Dendroica palmarum Mniotilta varia Setophaga ruticilla
DC 5 71 565 761
Total
OE
F
5 98 611 925
T T R T
r r pf f
I I I I
2
47 68 220 141
R R R R
mf mf mf mf
I I I I
116 80
137 284
R/M R
mf* mf*
I I
29
29
R
pf
F-I
2 42
14 47
pf f
49
469
M R A R
I-F I-F I-F I-F
1
1
1
2
1 14 23 452
5 24
60 4
8
8 4 1
18 32 1
5 1 104 85 530 34 48 2 1 3 1
M 25 36 120
3 4 220 45
94
18 199
2 1
3 5 x 352
P 2 2 6
8 38 44 64
1 4
9
19
49
x 2 25 34 78 8 4
1 3 1 x 22
12 3 2
1 7
Dieta NOM
SBI
5 2 14
39 6 23
M T/i M T M M R M M M T M A M M M M
mf* r r r pf mf mf* f pf r r r r pf r f
P (e)
(e)
I I-F I-F I I I I I I-F I I I I I I-F I I
130
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Protonotaria citrea Limnothlypis swainsonii Seiurus aurocapilla Seiurus noveboracensis Seiurus motacilla Oporornis formosus Geothlypis trichas Geothlypis poliocephala Wilsonia citrina Wilsonia canadensis Granatellus sallaei Familia Thraupidae Piranga rubra Familia Emberizidae Sporophila torqueola Tiaris olivaceus Arremonops rufivirgatus Passerculus sandwichensis Familia Cardinalidae Saltator coerulescens Cardinalis cardinalis Pheucticus ludovicianus Cyanocompsa parellina Passerina caerulea Passerina cyanea Passerina ciris Familia Icteridae Agelaius phoeniceus Dives dives Quiscalus mexicanus Molothrus bonariensis Molothrus aeneus Icterus prosthemelas Icterus spurius Icterus cucullatus Icterus chrysater Icterus mesomelas
DC
M
Total
OE
F
Dieta NOM
1
2 2 25 19 168 2 80 30 3
r r pf r mf r f mf r
4
4
T/i M M M T/i M M R M T R
r
I I I INV INV I I I I I I-F
7
7
M
r
I-F
19 26 64
21 27 69 2
R R R M
pf pf mf r
I-S I-S S-I S-I
25 1 1 3 16 1
434 1 1 3 36 5
R R M R M M M
mf* r r r pf r
I-F I-S I-S I-S I-S I-S S-I
3 3
32 3
1 14
3 5 1
6 7 15
12
4 1 1
8 1 14
P
SBI
3 26
1 2 14 1 35
1 5 2 6 2 7 3 1
6 13 101 3
57 27 1 x
2 1 5 2 x 408
1
5 4
5
10
5
16
8
x 3 1 x 3 1
1
13
R R R O R R M R R R
pf r r r pf pf r pf
Pr
I-S I-S O I-S I-S I-F I-F I-F I-F I-F
131
APÉNDICE 1 (continuación)
Ambiente Taxón Icterus auratus Icterus gularis Amblycercus holosericeus Familia Fringillidae Euphonia affinis Euphonia hirundinacea
DC
ESPECIES TOTALES
113
ESPECIES DENTRO DE PUNTOS ABUNDANCIA
7
Total
OE
F
49 104 11
52 116 11
R R R
f mf* pf
I-F I-F I-F
20 9
28 11
R R
f pf
F-S F-S
M
P
SBI
1
3 4
5 2
3
111
86
101
96
84
4402
4193
733
141
222
133
182
Dieta NOM (e)
3015 12343
ESPECIES ÚNICAS 8 21 7 23 59 Ambiente: DC = duna costera; M = manglar; P = petén, SBI = selva baja inundable. = especie registrada fuera de los muestreos sistemáticos; (e) = especie endémica de la Península de Yucatán; NOM (NOM-059-SEMARNAT-2001): (A) = especie amenazada; (Pr) = especie bajo protección especial; (P) = especie en Peligro de Extinción; (I) = especie dentro del apéndice I del CITES. OE (Ocurrencia Estacional): R = Residente; M = Migratoria de invierno; R/M = Residente pero que también cuenta con una población migratoria; T = Transitoria; T/i = Transitoria con población que permanece en la zona durante el invierno; T/rv = Transitoria con población que reproduce en verano; M/rv = Migratoria de invierno con población reproductora en verano; M/v = Migratoria de invierno con población no reproductora en verano; O = Ocasional; A = Accidental o Vagabunda; MV = Migratoria de verano. F (Frecuencia de Ocurrencia): r = especie rara; pf = especie poco frecuente; f = especie frecuente; mf = especie muy frecuente; * = especie con el 100% de ocurrencia. Gremio: C = Carroñero; I = Insectívoro; S = Semillero; F-I = Frugívoro-Insectívoro; F-S = FrugívoroSemillero; I-F = Insectívoro-Frugívoro; I-S = Insectívoro-Semillero; S-F = Semillero-Frugívoro; S-I = Semillero-Insectívoro; N = Nectarívoro; INV = Invertebrados acuáticos; P = Peces; V = Otros Vertebrados (aves, lagartijas, pequeños mamíferos); O = Omnívoro.
132
APÉNDICE 2 Especies, abundancias registradas y abundancias promedio de cada muestreo por época del año. Especies
Agelaius phoeniceus Amazilia candida Amazilia rutila Amazilia yucatanensis Amazona albifrons Amazona xantholora Amblycercus holosericeus Anas discors Anthracothorax prevostii Aramides cajanea Aratinga nana Archilochus colubris Ardea alba Ardea herodias Arremonops rufivirgatus Attila spadiceus Aythya affinis Bubulcus ibis Buteo brachyurus Buteo magnirostris Buteo nitidus Buteogallus anthracinus Butorides virescens Calidris minutilla Camptostoma imberbe Campylopterus curvipennis Campylorhynchus yucatanicus Caracara cheriway Cardinalis cardinalis * Cathartes aura Cathartes burrovianus Chaetura vauxi Charadrius vociferus Chloroceryle aenea Chloroceryle americana Chlorostilbon canivetii Chordeiles acutipennis
Lluvias n Pn 6 0.7 7 0.8 58 6.4 22 2.4 10 7 19 7 13 41 3 16 5 31 2
1.1 0.8 2.1 0.8 1.4 4.6 0.3 1.8 0.6 3.4 0.2
2
0.2
3 2
0.3 0.2
15 18 1 1
Época Nortes n Pn 2 0.3 5 0.8 47 7.8 25 4.2
310 1 2 60
51.7 0.2 0.3 10.0
11 3 12 2 15
1.8 0.5 2.0 0.3 2.5
3 1 1
0.5 0.2 0.2
1.7 2.0 0.1 0.1
14
2.3
2
0.3
130 3 192 2 2 1
14.4 0.3 21.3 0.2 0.2 0.1
33
5.5
94 3
15.7 0.5
5 1 19 3
0.6 0.1 2.1 0.3
2 1 3 3 45
0.3 0.2 0.5 0.5 7.5
Total Secas n Pn 24 4.8 2 0.4 15 3 10 2 1 0.2 4 176 4 11 85
0.8 35.2 0.8 2.2 17
1 2 26 4
0.2 0.4 5.2 0.8
1
0.2
1
0.2
2 3
0.4 0.6
57 1 148 2
11.4 0.2 29.6 0.4
17
3.4
4
0.8
15 6
3 1.2
n 32 14 120 57 1 10 11 505 12 26 186 3 28 10 69 8 15 2 3 5 3 1 29 20 6 1
Pn 1.6 0.7 6 2.85 0.05 0.5 0.55 25.25 0.6 1.3 9.3 0.15 1.4 0.5 3.45 0.4 0.75 0.1 0.15 0.25 0.15 0.05 1.45 1 0.3 0.05
220 4 434 7 2 20 1 12 4 79 9
11 0.2 21.7 0.35 0.1 1 0.05 0.6 0.2 3.95 0.45 133
APÉNDICE 2 (continuación) Especies
Chordeiles minor Coccyzus americanus Coccyzus minor Colinus nigrogularis Columbina passerina Columbina talpacoti Contopus cinereus Crotophaga sulcirostris Cyanocompsa parellina Cyanocorax yncas Cyanocorax yucatanicus Cyclarhis gujanensis Dendrocygna autumnalis Dendroica coronata Dendroica dominica Dendroica erithachorides * Dendroica fusca Dendroica magnolia Dendroica palmarum Dendroica petechia Dendroica pinus Dendroica virens Dives dives Doricha eliza Dryocopus lineatus Dumetella carolinensis Egretta caerulea Egretta rufescens Egretta thula Egretta tricolor Empidonax minimus Eudocimus albus Eumomota superciliosa Euphonia affinis Euphonia hirundinacea Falco peregrinus Falco sparverius Fregata magnifiscens Fulica americana Gallinago delicata Geococcyx velox Geothlypis poliocephala Geothlypis trichas
Lluvias n Pn 33 3.7 16 1.8 3 0.3 47 5.2 108 12.0 1 0.1 3 0.3 72 8.0 16 153 15 23 1 1 266
1.8 17.0 1.7 2.6 0.1 0.1 29.6
14 25 38 1 1 2 85 4 11 16 7 38 20 45 16 17 10 6 3 1
1.6 2,8 4,2 0,1 0,1 0,2 9,4 0,4 1,2 1,8 0,8 4,2 2,2 5,0 1,8 1,9 1,1 0,7 0,3 0,1
3 17 31
0,3 1,9 3,4
Época Nortes n Pn
19 22
3.2 3.7
2 34
0.3 5.7
28 50 11
4.7 8.3 1.8
46 2 112
7.7 0.3 18.7
18 13 35
3.0 2,2 5,8
1
0,2
29 8 11 16 6 6 21 60 24 1 13 2
4,8 1,3 1,8 2,7 1,0 1,0 3,5 10,0 4,0 0,2 2,2 0,3
1 10 2 4 5 37
0,2 1,7 0,3 0,7 0,8 6,2
Total Secas n Pn 2 0.4 4 0.8 3 0.6 49 9.8 43 8.6 2 0.4 2 0.4 45 9 1 0.2 13 2.6 95 19 15 3 1
0.2
152 1 2 1 12
30.4 0.2 0.4 0,2 2,4
1 21 4 1 1 3 4 1 7 5
0,2 4,2 0,8 0,2 0,2 0,6 0,8 0,2 1,4 1
5 3 2
1 0,6 0,4
2
0,4
3 8 12
0,6 1,6 2,4
n 35 20 6 115 173 3 7 151 1 57 298 41 23 48 3 530 1 34 39 85 1 2 3 135 16 23 33 16 48 42 112 45 18 28 11 5 1 1 12 2 10 30 80
Pn 1.75 1 0.3 5.75 8.65 0.15 0.35 7.55 0.05 2.85 14.9 2.05 1.15 2,4 0.15 26.5 0.05 1.7 1,95 4,25 0,05 0,1 0,15 6,75 0,8 1,15 1,65 0,8 2,4 2,1 5,6 2,25 0,9 1,4 0,55 0,25 0,05 0,05 0,6 0,1 0,5 1,5 4 134
APÉNDICE 2 (continuación) Especies
Geranospiza caerulescens Glaucidium brasilianum Granatellus sallaei Herpetotheres cachinnans Himantopus mexicanus Hirundo rustica Icterus auratus Icterus chrysater Icterus cucullatus Icterus gularis Icterus mesomelas Icterus prosthemelas Larus atricilla Laterallus ruber Leptotila jamaicensis Leptotila verreauxi Limnothlypis swainsonii Magaceryle alcyon Megarynchus pitangua Melanerpes aurifrons Melanerpes pygmaeus Melanoptila glabrirostris Meleagris ocellata Mimus gilvus* Mniotilta varia Molothrus aeneus Molothrus bonariensis Momotus momota Mycteria americana Myiarchus tuberculifer Myiarchus tyrannulus Myiarchus yucatanensis Myiopagis viridicata Myiozetetes similis Nyctanassa violacea Nycticorax nycticorax Nyctidromus albicollis Oporornis formosus Ortalis vetula Pachyramphus aglaiae Parula americana Passerculus sandwichensis Passerina caerulea
Lluvias n Pn 2 0,2 1 0,1 3 0,3 2 0,2 4 0,4 212 23,6 29 3,2 1 48 4 5 27 10 5 11
0,1 5,3 0,4 0,6 3,0 1,1 0,6 1,2
32 3 47 17 13 1 263 3 5 6 2
3,6 0,3 5,2 1,9 1,4 0,1 28,8 0,3 0,6 0,7 0,2
64 25 2 8 45
7,1 2,8 0,2 0,9 5,0
2 3
0,2 0,3
15 14 48 2
1,7 1,6 5,3 0,2
Época Nortes n Pn 2
0,3
1 1 22 1
0,2 0,2 3,7 0,2
5 27 5 1
0,8 4,5 0,8 0,2
9 8 17 2 19 10 26 6 13
1,5 1,3 2,8 0,3 3,2 1,7 4,3 1,0 2,2
91 1
15,2 0,2
1 65 8 4 4 59 2
0,2 10,8 1,3 0,7 0,7 9,8 0,3
10
1,7
13 1 55
2,2 0,2 9,2
Total Secas n Pn 1
0,2
7 691 22 1 2 41 5 9 8 4 7 16
1,4 138 4,4 0,2 0,4 8,2 1 1,8 1,6 0,8 1,4 3,2
1 5 28 10 12
0,2 1 5,6 2 2,4
119 2 2
23,8 0,4 0,4
91 23 3 5 42
18,2 4,6 0,6 1 8,4
3 2 10 10 1
0,6 0,4 2 2 0,2
3
0,6
n 2 3 4 3 12 925 52 1 8 116 14 15 35 23 20 44 2 52 18 101 33 38 1 469 6 7 6 2 1 220 56 9 17 146 2 2 16 2 38 25 104 2 3
Pn 0,1 0,15 0,2 0,15 0,6 46,25 2,6 0,05 0,4 5,8 0,7 0,75 1,75 1,15 1 2,2 0,1 2,6 0,9 5,05 1,65 1,9 0,05 23,45 0,3 0,35 0,3 0,1 0,05 11 2,8 0,45 0,85 7,3 0,1 0,1 0,8 0,1 1,9 1,25 5,2 0,1 0,15 135
APÉNDICE 2 (continuación) Especies
Passerina ciris Passerina cyanea Patagioenas flavirostris Pelecanus erythrorhynchos Pelecanus occidentalis Petrochelidon fulva Petrochelidon pyrrhonota Phalacrocorax auritus Pheucticus ludovicianus Phoenicopterus ruber * Piaya cayana Picoides scalaris Piranga rubra Pitangus sulphuratus Platalea ajaja Polioptila albiloris * Polioptila caerulea Porzana carolina Progne subis Protonotaria citrea Pyrocephalus rubinus Riparia riparia Seiurus aurocapilla Seiurus motacilla Seiurus noveboracensis Setophaga ruticilla Sphyrapicus varius Sporophila torqueola Stelgidopteryx ridgwayi Synallaxis erithrothorax Tachycineta albilinea Tachycineta bicolor Thamnophilus doliatus Thryothorus ludovicianus Tiaris olivacea Tigrisoma mexicanum Todirostrum cinereum Tringa flavipes Tringa melanoleuca Tringa semipalmata Troglodytes aedon Trogon melanocephalus Turdus grayi
Lluvias n Pn 4 0,4 17 1,9 14 1,6 486 98 88
54,0 10,9 9,8
186 5 46
20,7 0,6 5,1
9 14 134 74 1 28 2 33 5 22 95 19 9 1 8 11 1 20
1,0 1,6 14,9 8,2 0,1 3,1 0,2 3,7 0,6 2,4 10,6 2,1 1,0 0,1 0,9 1,2 0,1 2,2
12 21 16
1,3 2,3 1,8
48 1 4 2 70 22 24
5,3 0,1 0,4 0,2 7,8 2,4 2,7
Época Nortes n Pn 1 0,2 5 0,8
Total Secas n Pn 14 2 7 0 121
2,8 0,4 1,4 24,2
41 1 387 4 35 3 11
8,2 0,2 77,4 0,8 7 0,6 2,2
75 25
15 5
1 1 4
0,2 0,2 0,7
60
10,0
763 4 33 4 4 1 75 38
127,2 0,7 5,5 0,7 0,7 0,2 12,5 6,3
5
0,8
14
2,8
15
2,5
13
2,6
3 59
0,5 9,8
14
2,8
10 2 7
1,7 0,3 1,2
4
0,8
6 6
1,2 1,2
44 276 2 13 7 1 27
7,3 46,0 0,3 2,2 1,2 0,2 4,5
23 63 4 13 4 2 27
4,6 12,6 0,8 2,6 0,8 0,4 5,4
1 2 31 2 1
0,2 0,3 5,2 0,3 0,2
2 6 40 11 4
0,4 1,2 8 2,2 0,8
n 5 36 16 8 1 611 98 189 1 1336 13 114 7 24 15 284 137 1 47 2 61 5 25 168 19 23 3 21 17 1 87 339 18 47 27 3 102 1 7 10 141 35 29
Pn 0,25 1,8 0,8 0,4 0,05 30,55 4,9 9,45 0,05 66,8 0,65 5,7 0,35 1,2 0,75 14,2 6,85 0,05 2,35 0,1 3,05 0,25 1,25 8,4 0,95 1,15 0,15 1,05 0,85 0,05 4,35 16,95 0,9 2,35 1,35 0,15 5,1 0,05 0,35 0,5 7,05 1,75 1,45 136
APÉNDICE 2 (continuación) Especies
Época Nortes n Pn 51 8,5
Total
2 17 1
0,3 2,8 0,2
Secas n Pn 35 7 1 0,2 2 0,4 22 4,4 1 0,2
2 14
0,3 2,3
1 1
0,2 0,2
79 1 2 31 6
13,2 0,2 0,3 5,2 1,0
69
13,8
3 187 10 1
0,6 37,4 2 0,2
ABUNDANCIA 5148 572 3546 591 3649 ESPECIES 157 133 136 n = número de individuos. Pn = promedio de individuos por época. * = especie que estuvo presente a lo largo de todos los muestreos.
730
Tyrannus melancholicus Tyrannus tyrannus Tityra semifasciata Uropsila leucogastra Vermivora celata Vermivora pinus Vermivora ruficapilla Vireo flavifrons Vireo griseus Vireo olivaceus Vireo pallens * Wilsonia citrina Xiphorhynchus flavigaster Zenaida asiatica Zenaida aurita Zenaida macroura
Lluvias n Pn 99 11,0 350 38,9 29 3 1 1
3,2 0,3 0,1 0,1
15 10 112 2 3 66 7
1,7 1,1 12,4 0,2 0,3 7,3 0,8
n 185 351 4 68 5 1 1 3 30 10 260 3 8 284 23 1
Pn 9,25 17,55 0,2 3,4 0,25 0,05 0,05 0,15 1,5 0,5 13 0,15 0,4 14,2 1,15 0,05
12343 182
617
137
APÉNDICE 3 Riqueza y abundancia de aves Migratorias de Invierno (M) registradas según época del año.
Especies Anas discors Archilochus colubris * Aythya affinis * Calidris minutilla * Dendroica coronata Dendroica dominica * Dendroica magnolia Dendroica palmarum Dendroica petechia Dendroica virens * Dumetella carolinensis Empidonax minimus Falco peregrinus * Falco sparverius * Fulica americana * Gallinago delicada * Geothlypis trichas Limnothlypis swainsonii * Megaceryle alción Mniotilta varia * Oporornis formosus * Parula americana Passerculus sandwichensis * Passerina caerulea * Passerina ciris * Passerina cyanea Pheucticus ludovicianus * Piranga rubra * Porzana carolina * Seiurus aurocapilla Seiurus motacilla Seiurus noveboracensis *
Lluvias 19 3
Época Nortes 310
Total Secas 176
15 18 1 1 14 25 38 1 11 45 3 1
31 32 3
46 2 18 13 35 1 11 60
10 2 37 2 19 1
48 2
55
4 17
1 5
2 1 2 1 12 1 7 2 2 12 1 2 2 1 3
1 22 95 19
4
14 1 3
3 59
14
505 3 15 20 48 3 34 39 85 2 23 112 5 1 12 2 80 2 52 6 2 104 2 3 5 36 1 7 1 25 168 19 138
APÉNDICE 3 (continuación)
Especies Setophaga rutinilla Sphyrapicus varius * Vermivora celata * Vermivora pinus * Vireo flavifrons * Vireo griseus Wilsonia citrina * Zenaida macroura * Individuos Especies
Lluvias 9 1 3 1
Época Nortes 10 2 1
15 2
485 30
2 14 1
739 28
Total Secas 4
1
23 3 5 1 3 30 3 1
267 25
1491 40
1 1 1
* especies con frecuencia de ocurrencia rara.
139
APÉNDICE 4 Riqueza y abundancia de aves que consumen insectos de manera importante (I, I-F, I-S) según época del año.
Especies Agelaius phoeniceus Amblycercus holosericeus Aramides cajanea Attila spadiceus Bubulcus ibis Calidris minutilla Camptostoma imberbe Campylorhynchus yucatanicus Cardinalis cardinalis Tringa semipalmata Chaetura vauxi Charadrius vociferus Chordeiles acutipennis Chordeiles minor Coccyzus americanus Coccyzus minor Contopus cinereus Crotophaga sulcirostris Cyanocompsa parellina Cyclarhis gujanensis Dendroica coronata Dendroica dominica Dendroica erithachorides Dendroica fusca Dendroica magnolia Dendroica palmarum Dendroica petechia Dendroica pinus Dendroica virens Dives dives Dryocopus lineatus Dumetella carolinensis
Lluvias 6 7 13 2 2 18 1 130 192 2 1
Época Nortes 2 2 2
2 33 94 2 2 1
3 33 16 3 3 72
2 34
15 1 1 266
11 46 2 112
14 25 38 1 1 2 4 11
18 13 35
Total Secas 24 4 11 4 2 3 57 148 6 17 6 2 4 3 2 45 1 15 1 152 1 2 1 12
1 8 11
1 4 1
32 11 26 8 2 20 6 220 434 10 20 1 9 35 20 6 7 151 1 41 48 3 530 1 34 39 85 1 2 3 16 23
140
APÉNDICE 4 (continuación)
Especies Melanoptila glabrirostris Empidonax minimus Eumomota superciliosa Falco sparverius Geococcyx velox Geothlypis poliocephala Geothlypis trichas Glaucidium brasilianum Granatellus sallaei Hirundo rustica Icterus auratus Icterus chrysater Icterus cucullatus Icterus gularis Icterus mesomelas Icterus prosthemelas Laterallus ruber Limnothlypis swainsonii Megarynchus pitangua Melanerpes aurifrons Melanerpes pygmaeus Mimus gilvus Mniotilta varia Molothrus aeneus Molothrus bonariensis Momotus momota Myiarchus tuberculifer Myiarchus tyrannulus Myiarchus yucatanensis Myiopagis viridicata Myiozetetes similis Nyctidromus albicollis Oporornis formosus Pachyramphus aglaiae Parula americana Passerina caerulea Passerina cyanea
Lluvias 13 45 17 1 3 17 31 1 3 212 29 1 48 4 5 10 3 47 17 259 3 5 6 2 64 25 2 8 45 3
Época Nortes 13 60 1 4 5 37 2 22 1 5 27 5 1 9 2 10 26 6 91 1
65 8 4 4 59 10
14 48
1 55
17
5
Total Secas 12 7
3 8 12 1 691 22 1 2 41 5 9 4 5 28 10 119 2 2
91 23 3 5 42 3 2 10 1 3 14
38 112 18 1 10 30 80 3 4 925 52 1 8 116 14 15 23 2 18 101 33 469 6 7 6 2 220 56 9 17 146 16 2 25 104 3 36 141
APÉNDICE 4 (continuación)
Especies Petrochelidon fulva Petrochelidon pyrrhonota Pheucticus ludovicianus Piaya cayana Picoides scalaris Piranga rubra Pitangus sulphuratus Polioptila albiloris Polioptila caerulea Progne subis Protonotaria citrea Pyrocephalus rubinus Riparia riparia Seiurus aurocapilla Setophaga ruticilla Sphyrapicus varius Sporophila torqueola Stelgidopteryx ridgwayi Tachycineta albilinea Tachycineta bicolor Thryothorus ludovicianus Tiaris olivaceus Tityra semifasciata Todirostrum cinereum Tringa flavipes Tringa melanoleuca Troglodytes aedon Tyrannus melancholicus Tyrannus tyrannus Uropsila leucogastra Vermivora celata Vermivora pinus Vermivora ruficapilla Vireo flavifrons Vireo griseus Vireo olivaceus Vireo pallens
Lluvias 486 98 5 46 9 134 74 28 2 33 5 22 9 1 8 11 20 21 16 48 1 4 70 99 350 29 3 1 1 15 10 112
Época Nortes 4
Total Secas 121
4 33 4 4 75 38 5
1 4 35 3 11 75 25 14
15
13
3 10 2 7 44 276 13 7 2 27 1 31 51
4 6 6 23 63 13 4 2 27
17 1
2 40 35 1 22 1
2 14
1 1
79
69
611 98 1 13 114 7 24 284 137 47 2 61 5 25 23 3 21 17 87 339 47 27 4 102 1 7 141 185 351 68 5 1 1 3 30 10 260 142
APÉNDICE 4 (continuación)
Especies Wilsonia citrina Individuos (I, I-F, I-S) Especies (I, I-F, I-S)
Lluvias 2 3664 95
Época Nortes 1 1733 78
Total Secas 3 2332 86
7729 107
143
APÉNDICE 5 Riqueza y abundancia de aves piscívoras (I, I-F, I-S) según época del año.
Especies Lluvias Pelecanus erythrorhynchos Pelecanus occidentalis Phalacrocorax auritus Platalea ajaja Ardea alba Ardea herodias Egretta caerulea Egretta rufescens Egretta tricolor Butorides virescens Chloroceryle aenea Chloroceryle americana Eudocimus albus Magaceryle alcyon Mycteria americana Nyctanassa violacea Nycticorax nycticorax Tigrisoma mexicanum Fregata magnifiscens Individuos Especies
88 14 16 5 16 7 20 15 5 1 16 32
Época Nortes 1 1 60 1 11 3 16 6 21 14 3 3 24 19 1 2
Total Secas 7 41 1 2 1 3 1 4 5 1
2
237 13
1 1
2
188 18
68 11
8 1 189 15 28 10 33 16 42 29 12 4 45 52 1 2 2 3 1 493 19
144
APÉNDICE 6 Riqueza y abundancia de nectarívoros (colibríes) según época del año.
Especies Amazilia candida Amazilia rutila Amazilia yucatanensis Anthracothorax prevostii Archilochus colubris Campylopterus curvipennis Chlorostilbon canivetii Doricha eliza Individuos Especies
Lluvias 7 58 22 7 3 1 19 85 202 8
Época Nortes 5 47 25 1
Total Secas 2 15 10 4
45 29
15 21
14 120 57 12 3 1 79 135
152 6
67 6
421 8
145
APÉNDICE 7 Riqueza y abundancia de aves acuáticas según época del año. Especies Anas discors Aramides cajanea Ardea alba Ardea herodias Aythya affinis Bubulcus ibis Butorides virescens Calidris minutilla Catoptrophorus semipalmatus Charadrius vociferus Chloroceryle aenea Chloroceryle americana Dendrocygna autumnalis Egretta caerulea Egretta rufescens Egretta thula Egretta tricolor Eudocimus albus Fulica americana Gallinago delicata Himantopus mexicanus Larus atricilla Laterallus ruber Magaceryle alcyon Mycteria americana Nyctanassa violacea Nycticorax nycticorax Pelecanus erythrorhynchos Pelecanus occidentalis Phalacrocorax auritus Phoenicopterus ruber Platalea ajaja Porzana carolina Tigrisoma mexicanum Tringa flavipes
Lluvias 19 13 16 5 2 15 18 2 5 1 23 16 7 38 20 16
4 27 10 32
Época Nortes 310 2 11 3 15
Total Secas 176 11 1 2
14 2 1 3 3 16 6 6 21 24 10 2 1 9 19 1 2
2 6 4
1 3 4 1 5 2 7 8 4 1
2
88 186 14 1
1 1 60 763 1 1
1
7 41 387
2
505 26 28 10 15 2 29 20 10 1 12 4 23 33 16 48 42 45 12 2 12 35 23 52 1 2 2 8 1 189 1336 15 1 3 1 146
APÉNDICE 7
Especies Tringa melanoleuca Individuos Especies
Lluvias 4 585 26
Época Nortes 1 1309 29
Total Secas 2
7
677 22
2571 36
147
Limnothlypis swainsonii Megaceryle alcyon Mniotilta varia
Anas discors Archilochus colubris Aythya affinis Calidris minutilla Dendroica coronata Dendroica dominica Dendroica magnolia Dendroica palmarum Dendroica petechia Dendroica virens Dumetella carolinensis Empidonax minimus Falco peregrinus Falco sparverius Fulica americana Gallinago delicata Geothlypis trichas
Especies
4
3
4 6
7
10
12
11
2 1 1 1
5 2 12
7
5
6
6
1 2 7 9
2 2
5
4 4
5 1
5
8
3
3
4 7
1 7
15
49
6
12
3 8
9
10 1 2
215
Sep Oct Nov Dic Ene Feb
2005
1 2
12
1 7 1
1 4
1
167
1
7
2
Mar Abr May Jun
2006 Jul
2007
2
1
4
2
1
2
3
6
12
3
1
6 1
5
12 2
1 2 13 7 1
1
1 1
1 7
30
8 2 3
7
2
10 1 4
5
1 3 2
13
15
39
2
1
2
9
Ago Sep Oct Dic Feb May Jul
Meses de muestreo
Riqueza y abundancia de aves migratorias (M) registradas por mes de muestreo.
APĂ&#x2030;NDICE 8
2
9 5
11
1
Sep
3 2
8
8
5 6 8
1
1
Oct
148
13
65
16
11
14
56 104 295
17
223
6
20
1
4
0
0
0
0
0
0
10
22
1
2
1 6
3
3
4
3 9
4
2 9
8
2 2
6
7
9
18
13
16
49 100 99 120
1
5 16
3
24
10
1
1
1
3
3
24
17
1
3
10
5
24
8
1
2
15
3
6
2
61 111
1
2
12
3
8
2007
0
0
Ago Sep Oct Dic Feb May Jul
Especies
1
2
1 4
4
1
7
Jul
Individuos
2
2
1
2
2
1
13
30
2
9
2 1
Mar Abr May Jun
2006
Meses de muestreo
1
13 14
13
2
7
Sep Oct Nov Dic Ene Feb
2005
Oporornis formosus Parula americana Passerculus sandwichensis Passerina caerulea Passerina ciris Passerina cyanea Pheucticus ludovicianus Piranga rubra Porzana carolina Seiurus aurocapilla Seiurus motacilla Seiurus noveboracensis Setophaga ruticilla Sphyrapicus varius Vermivora celata Vermivora pinus Vireo flavifrons Vireo griseus Wilsonia citrina Zenaida macroura
Especies
APÉNDICE 8 (continuación)
7
41
12
1
Sep
17
101
12
5 2
19
1
1 4
15
Oct
149
RESUMEN BIOGRÁFICO Juan Bautista Chablé Santos Candidato para el Grado de Doctor en Ciencias con Acentuación en Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable Tesis: COMPOSICIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LA AVIFAUNA DE LA AVIFAUNA DE LA RESERVA ESTATAL EL PALMAR, YUCATÁN, MÉXICO Campo de estudio: Manejo y Conservación de Vertebrados Terrestres. Ecología de comunidades de aves. Datos personales: Nacido en la ciudad de Mérida, Yucatán, el 23 de junio de 1969, hijo de Juan B. Chablé Canché y Esther Santos Ruíz. Educación: Biólogo egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Yucatán con reconocimiento al mejor promedio de la generación 1987-1992. Grado obtenido el 06 de febrero de 1995. Maestro en Ciencias (Biología Animal) egresado de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México. 22 de marzo de 1999. Experiencia Profesional: Profesor Investigador de Tiempo Completo del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (Departamento de Zoología) de la Universidad Autónoma de Yucatán, de mayo de 2000 a la fecha.
150
RESUMEN DE PROYECTO Programa para Restaurar la Cubierta Vegetal en la Reserva Estatal Palmar Yucatán Biocenosis A.C. Reserva Estatal Palmar, Yucatán 1996- Mayo 2001 98210-1-G773
$153,54 /$153,650USD
TIPO DE PROYECTO: RESTAURACIÓN METAS/OBJETIVOS ORIGINALES Desarrollar métodos y técnicas propios para reforestar el sistema de humedal Desarrollar técnicas de vivero de manglar considerando control de plagas, enfermedades y deficiencias nutritivas. Producción de al menos 30,000 plantas de 4 especies de mangle Reforestación de al menos 30,000 plantas de 4 especies de mangle
% Cumplido 100 100 100 100
BREVE DESCRIPCION DEL PROYECTO: El proyecto, planteó atacar una problemática generalizada en México y en otros países de América Latina: La perdida del manglar debido a diferentes actividades y perturbaciones tanto naturales como antropogénicas. Se partió de la necesidad primordial el dar inicio a actividades en un vivero de mangle, el cual es el primero de su tipo en América Latina. Estas experiencias permitirán sentar las bases para la colecta, germinación y propagación del mangle en diferentes substratos y lugares, bajo distintas condiciones ambientales (temperatura, Salinidad, etc.). La importancia de este vivero, en el Estado de Yucatán y del Territorio Nacional en general, es el inicio de actividades tendientes a proveer 4 especies de mangle plantas y de un paquete tecnológico a los programas que así lo requieran. Las cuatro especies de mangle presentes en el país se encuentran dentro de la Norma Oficial Mexicana NOM 059-ECOL-1994. Bajo las siguientes categorías Connocarpus erectus, Laguncularia racemosa y Avicennia germinans (pr) Protección Especial y Rizophora mangle (R) Rara. Esta norma oficial mexicana determina las especies y subespecies de flora y fauna silvestres terrestres y acuáticas en peligro de extinción, amenazadas, raras y las sujetas a protección especial y establece especificaciones para su protección.
1
Después de media década de trabajo en obras de restauración, se han desazolvado en el área de El Palmar 45 manantiales, incrementando así, los volúmenes de agua dulce que son vertidos a la ciénaga. Así mismo, se ha realizado el dragado de un canal de 9 Km. de longitud, donde los efectos ocasionados por esto, han empezado a cambiar las condiciones físicas y químicas del lugar, observándose cambios benéficos cuantitativos y cualitativos tales como: la aparición y aumento en plantas pioneras, una mejora en la diversidad y número de aves, reptiles y peces dentro del canal, entre otros. Este cambio en los aspectos físicos y químicos del lugar, ha generado las condiciones básicas para empezar a llevar a cabo actividades de reforestación, por otro lado esto contribuye también al aumento en la riqueza paisajista del lugar. A principios de esta década se consideró fundamental realizar un programa de reforestación que permitiera utilizar y consolidar los beneficios logrados por las obras de restauración, propiciando la aparición de la cubierta vegetal en lugares que de manera natural llevaría varios años o en un punto dado podría ser imposible lograr la regeneración por sí sola. BARRERRAS SOBREPASADAS: Las dos principales barreras sobrepasadas fueron, por un lado la falta de credulidad tanto de los diferentes actores políticos como de la población local; y por el otro, los altos costos de producción. LECCIONES A COMPARTIR: Es conveniente involucrar diversos actores para la integración de un Patronato que ayude a discutir, planear, manejar, financiar y proyectar el proyecto. SOCIOS: Biocenosis, A.C., Gobierno del Estado de Campeche, Semarnat, CINESTAV, Pronatura Peninsula de Yucatán, Organizaciones Sociales, Club de Caza El Águila, Asociación de Pequeños propietarios, Industrias Piscis. PALABRAS CLAVE: Restauración, Reforestación, paquete tecnológico, vivero, monitoreo. COORDINADOR E INFORMACIÓN DE CONTACTO: Nombre: Enrique Duhne Backhauss Dirección: Calle 4 # 356 x 11. Las Águilas, C. P. 97134 Teléfono: 9999.43.36.70 Fax: 9999.43.36.70 email: duhne@biocenosis.org.mx
2
Sitios de manglar con relevancia biológica y con necesidades de rehabilitación ecológica FICHA DE CARACTERIZACIÓN
Nombre del sitio: El Palmar
Nombres locales del sitio: sin descripción. Región: Península de Yucatán
Identificador: PY61
a) Ubicación del sitio (Anexo 1) Coordenadas extremas
Sitios y puntos de referencia:
1
Estado(s) : Yucatán Geográficas Superior izquierda Latitud Norte: 21.177358 Longitud Oeste: 90.354235 Inferior derecha Latitud Norte: 20.906133 Longitud Oeste: 89.988241 Proyectadas en Cónica Conforme de Lambert Superior izquierda Y: 2,453,977.754181 X: 3,204,246.021375 Inferior derecha Y: 2,422,533.519734 X: 3,240,488.201863
2
Municipio(s) : ! ! !
-
33
Ciudad de Mérida . 33 Puerto de Sisal . 33 Puerto de Celestún .
Hunucma Celestún Tetiz
1
b) Características físicas Aspectos climatológicos 3
Clima : BS1(h')w (80.19 %) Semiárido cálido, temperatura media anual mayor de 22ºC, temperatura del mes más frío mayor de 18ºC. Lluvias de verano y porcentaje de lluvia invernal del 5% al 10.2% del total anual. Awo (17.68 %) Cálido subhúmedo, temperatura media anual mayor de 22ºC y temperatura del mes más frío mayor de 18ºC. Precipitación del mes más seco entre 0 y 60 mm; lluvias de verano con índice P/T menor de 43.2 y porcentaje de lluvia invernal del 5% al 10.2% del total anual. BSo(h')(x') (2.12 %) Árido, cálido, temperatura media anual mayor de 22ºC, temperatura del mes más frío mayor de 18ºC. Lluvias repartidas todo el año, y porcentaje de lluvia invernal mayor al 18% del total anual.
Aspectos fisiográficos y tipos de suelo
Aspectos hidrográficos 8
5
Cuenca y subcuenca :
Provincia y subprovincia fisiográfica : !
Karst yucateco. 6
Tipos de suelos : ! ! ! !
Gleysol (35.35 %) Solonchak (32.25 %) Litosol (25.06 %) HIstosol (6.74 %)
*El porcentaje restante es ocupado por suelos que cubren poco menos del 1 %.
! ! !
Salinidad del agua intersticial: sin datos. Condiciones de reducciónoxidación: sin datos. pH (potencial de hidrógeno): sin datos.
1. Península de Yucatán (100 %). 9
Principales cuerpos lagunares : En el sitio no hay cuerpos de agua permanentes. Principales aportes de agua al 9, 10,11 sistema : marea del Golfo de México y aportes de agua dulce por la presencia de cenotes en el área. Tipo de marea: sin descripción.
7
Geología : omitiendo los cuerpos de agua. Lacustre (62.62 %) Caliza (34.41 %) Litoral (2.97 %)
Estacionalidad: La época de lluvias se presenta de mayo a octubre, mientras que de noviembre a abril se considera 39 la época de secas . Historia de huracanes y 4 tormentas tropicales : !
Depresión tropical Larry, 29 de septiembre de 2003, aprox. 20 km/hr de velocidad de vientos.
Tipo de humedal: sin descripción.
2
c) Características socioeconómicas Población humana
Actividades socioeconómicas
14
Población total : ! Población en el área de manglar: 10 ! Población en la zona de influencia: 1,673 14
Número total de localidades : ! Localidades en el área de manglar: 3 ! Localidades en la zona de influencia: 2
! ! ! ! ! !
33
Pesca 36 Turismo 33 Agricultura 33 Extracción de material pétreo . 33 Colecta de recursos como palma y leña . 33 Cacería deportiva, de autoconsumo y comercial .
33
Tenencia de la tierra: privada, federal y ejidal .
Usos de las especies de manglar !
En general: extracción de madera para construcciones domésticas y turismo de bajo impacto.
d) Descripción biológica del sitio Vegetación ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
15,
(Anexo 3)
16
Manglar Pastizal halófilo Matorral costero Marismas Selva baja caducifolia Selva baja espinosa caducifolia Selva baja espinosa subperennifolia Selva baja subcaducifolia Selva mediana subperennifolia Tular Vegetación de dunas costeras Vegetación de petén
Fauna y especies características (Anexo 4) ! !
16
33
Phoenicopterus ruber ruber (flamingos) . 33 Pelecanus occidentalis (pelícano) .
3
e) Importancia biológica del sitio Servicios ambientales: !
!
!
Hábitat para especies de peces, crustáceos y moluscos en diferentes estadios larvarios con importancia biológica y 33 comercial . Sitio de alimentación y refugio para aves migratorias (acuáticas y terrestres, principalmente de la ruta del 33 Golfo de México) . Hábitat para especies de plantas xerófilas endémicas del norte de la Península de 33 Yucatán .
Riqueza específica: !
En el área se presentan 41 especies silvestres en peligro y más de 30 especies consideradas como 33 endémicas .
Función como corredor biológico: ! !
Principalmente para especies 33 de aves migratorias . Se presenta buena conectividad entre los diferentes tipos de vegetación costera a lo largo 35 de la región .
Presencia de especies endémicas o bajo alguna categoría de protección: !
Las especies de manglar, Rhizophora mangle, Avicennia germinans, Laguncularia racemosa y Conocarpus erectus se encuentran bajo la categoría de amenazadas en la Norma Oficial Mexicana NOM-05927 SEMARNAT-2010 . Ver Anexos 3 y 4.
Importancia del sitio para el ciclo biológico de diferentes especies: ! !
33
Sitio de anidación, reproducción y alimentación del flamingo . Diferentes especies de peces, crustáceos y moluscos usan el área como refugio y hábitat, temporal o permanente.
4
f) Características del manglar 17
Superficie del manglar
Especies de manglar y nombres locales:
2
Superficie en km : 222.63 (22,263 ha)
! ! ! !
Porcentaje a nivel regional: 5.25
33,38
Rhizophora mangle . 38 Avicennia germinans . 33 Laguncularia racemosa . 33 Conocarpus erectus .
Altura media de los árboles:
Tipo de manglar:
Sin datos.
Sin descripción.
Porcentaje a nivel nacional: 2.89 Fuente y año: CNES. 2006. Imagen SPOT 605-308 producida por ASERCA-CONABIO bajo licencia de SPOT Image, S. A. Estructura de la comunidad vegetal (Anexo 2) 2
Altura (m):
Densidad (árboles/ha) :
Área basal(m /ha):
Sin datos.
Sin datos.
Sin datos.
Densidad relativa (%):
Dominancia relativa (%):
Frecuencia relativa (%):
Sin datos.
Sin datos.
Sin datos.
Valor de importancia Sin datos.
Valor de importancia relativo (%) Sin datos.
5
g) Impactos y amenazas Impactos directos ! !
Impactos indirectos 33,12
Tala de manglar . 36 Incendios forestales .
! ! ! ! !
! ! ! !
Fenómenos naturales !
Procesos de concentración y enriquecimiento de 34 nutrientes, turbulencias .
35,12
Construcción de caminos y diques . Azolvamiento y modificaciones hidrológicas, como consecuencias del desarrollo de obras de 33,35,39,12 infraestructura urbana . Relleno de humedales para la realización de 40 viviendas . Contaminación de suelo y agua por residuos 33,36 sólidos . Contaminación del agua por aguas residuales, infiltraciones de agua de riego con fertilizantes, pesticidas y plaguicidas, e intrusión salina de la 39 costa . 35 Eutrofización . Incremento de zonas dedicadas a ganadería 36 extensiva y semi-extensiva . 39 Pérdida de heterogeneidad ambiental . Impactos naturales como incendios, huracanes y 40 tormentas .
Amenazas ! ! !
Crecimiento y desarrollo urbano en las zonas costeras (infraestructura carretera, construcción de 33,35,36,12 dársenas y puentes) . Contaminación por escurrimientos agrícolas y de 34 aguas negras . 12 Incremento de actividad turística .
h) Procesos de transformación del manglar Esta información será proporcionada por la CONABIO a partir de los resultados que se obtengan de la segunda etapa del proyecto “Los manglares de México: estado actual y establecimiento de un programa de monitoreo a largo plazo” de la CONABIO.
6
i) Conservación y manejo 12
Estado de conservación del manglar: alto .
Presencia de grupos organizados: ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
Instrumentos legales y de planeación en el sitio: 40
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas . Centro de Investigación y de Estudios Avanzados 37 (CINVSTAV), IPN, Unidad Mérida . 35 Pronatura Península de Yucatán . 37,43 Biocenisis A.C . 40 Ducks Unlimited de Mexico A. C. . 41 Patronato de la Reserva Estatal de El Palmar . 40,41 Secretaría de Ecología del Gobierno de Yucatán . 41 Secretaría de Desarrollo Social . Secretaría de medio ambiente y recursos 41 naturales . Comité para la restauración, conservación y aprovechamiento de los humedales del estado de 41 Yucatán . 42 Niños y Crías. A.C. . North American Wetlands Conservation Act 33 (NAWCA) . 40 Pobladores de Sisal .
!
!
!
!
! ! ! ! ! !
Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. Respecto a las zonas de manglar en la Sección V, Evaluación de Impacto Ambiental, 25 Artículo 28 . Ley General de Vida Silvestre. Título VI Conservación de la vida silvestre, Capítulo I Especies y poblaciones en riesgo y prioritarias para la conservación, Artículo 60 TER. Queda prohibida la remoción, relleno, trasplante, poda, o cualquier obra o actividad que afecte la integralidad del flujo hidrológico del manglar; del ecosistema y su zona de influencia; de su productividad natural; de la capacidad de carga natural del ecosistema para los proyectos turísticos; de las zonas de anidación, reproducción, refugio, alimentación y alevinaje; o bien de las interacciones entre el manglar, los ríos, la duna, la zona marítima adyacente y los corales, o que provoque cambios en las características y 26 servicios ecológicos . Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT2010, protección ambiental – especies nativas de México de flora y fauna silvestres – categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, 27 exclusión o cambio – lista de especies en riesgo . Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT2003, que establece las especificaciones para la preservación, conservación, aprovechamiento sustentable y restauración de los humedales 28 costeros en zonas de manglar . 29 Plan Nacional de Desarrollo (2007-2012) . Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos 30 Naturales (2007-2012) . Programa Especial Concurrente para el Desarrollo 31 Rural Sustentable 2007-2012 . 32 Programa de Desarrollo Regional Sustentable Programa de ordenamiento ecológico territorial del 44 estado de Yucatán . Programa de ordenamiento ecológico del territorio 13 costero del estado de Yucatán .
7
Proyectos de conservación, restauración o rehabilitación del manglar: !
! ! ! ! ! ! ! ! ! !
! !
Programa de manejo del área natural protegida estatal El Palmar, que dentro de sus objetivos tiene como finalidad asegurar la conservación de los ecosistemas propios de la zona para lograr su aprovechamiento sustentable, procurando la utilización integral de los recursos naturales 36 existentes . Plan de manejo de la reserva El Palmar, Yucatán 43 (Biocinesis y Mares S.C.) . Proyecto de Ecorregión Petenes – Celestún – El Palmar. Restauración de flujos hidrológicos en el norte de la 33 Península de Yucatán (1998-2000) . Programa de manejo hidrológico de la cuenca costera noroccidental de la Península de Yucatán 41 (CINVESTAV, Mérida) . Proyecto de hidrología de la reserva estatal de El 41 Palmar, fase I, II (CINVESTAV, Mérida) . Programa de desarrollo social y manejo ecológico del área de restauración de la reserva estatal de El 41 Palmar (CINVESTAV, Mérida) . Sistema de monitoreo ambiental y análisis de datos y banco de datos de biodiversidad, fases I, II y III 41 (CINVESTAV, Mérida) . Restauración de la reserva estatal de El Palmar 41 Fase I. Restauración de la red hidrográfica . Programa de restauración en la reserva de El 41 Palmar . Estrategia de alcance público conservación de los humedales de la Península de Yucatán, utilizando especies bandera como: R. mangle y L. racemosa. Como resultados de este proyecto se pretendía reforestar 75 ha de mangle, instalar 120 cajones para anidación de pato real mexicano y capacitar a pobladores locales en actividades como 40 reforestación e instalación y monitoreo de cajones . Programa integral de conservación del flamenco 42 rosa del Caribe . Establecimiento de viveros de mangle en la reserva estatal El Palmar, Yucatán. Realizado por biocenosis 43 y auspiciado por NAWCA .
Categorías de priorización del sitio: ! ! ! ! ! ! !
18
Área Natural Protegida : no 19 Región Terrestre Prioritaria : sí (62 % del sitio de manglar). RTP Petenes – Ría Celestún . 20 Región Marina Prioritaria : sí (76 % del sitio de manglar). RMP Sisal Dzilam y RMP Champotón – El Palmar. 21 Región Hidrológica Prioritaria : sí (99 % del sitio de manglar) RHP Anillo de Cenotes. Área de Importancia para la Conservación de 22 las Aves : sí (70 % del sitio de manglar). Ría Celestún. Análisis de vacíos y omisiones en conservación de la biodiversidad marina de México: Océanos, 23 costas e islas (GAP-marino y costero) : no 24 Ramsar : sí (78 % del sitio de manglar). Reserva estatal El Palmar y Reserva de la Biósfera Ría Celestún.
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Elementos biológicos que hacen único a este sitio
Argumento central por el cual se debe conservar este sitio:
A nivel global: El área se ubica en uno de los extremos del llamado “anillo de cenotes”, sistema hidrológico único en el país y en mundo, que corresponde a una alineación anular de 33 afloramientos del manto freatíco .
La reserva de El Palmar, junto con las reservas de la biósfera de Petenes y Celestún, integran la zona de petenes mejor conservada de toda la Península de Yucatán, que además es considerado como uno de los corredores biológicos más importantes de humedales en 37 el sureste de la republica mexicana .
A nivel regional: El sitio se encuentra en una zona definida como prioritaria por la presencia de vegetación de petén, considerada 33 como única a nivel nacional . A nivel local: En la zona se presenta una gran variedad de ambientes y ecosistemas, como consecuencia de la temporalidad y los niveles de inundación que se traducen en diferentes 33 hábitat y nichos ecológicos para fauna silvestre .
j) Observaciones generales -
-
En la reserva estatal de El Palmar la estructura de la vegetación de manglar es heterogénea, sin embargo el tipo 33 fisonómico dominante es de cuenca . Tipo de manglar en El Palmar: o Manglares chaparros (A. germinans y R. mangle): Los manglares son afectados por las alteraciones del flujo hidrológico, por la construcción de carreteras y puestos que interrumpen el flujo natural del agua e 38 incrementan la sedimentación . o Manglar arbustivo: es un manglar que se compone por A. germinans y R. mangle, su altura promedio es de 1 a 1.5 metros raramente llega alcanzar los 2 o 3 metros. Este manglar se encuentra entre el 38 manglar chaparro y el manglar alto de cuenca . o Manglar alto de cuenca: se compone básicamente de L. racemosa y C. erectus, ocasionalmente A. geminans. Se encuentra en zonas inundadas y mezclado con especies de selvas bajas, es posible que 38 en este manglar no se presente una fuerte influencia marina . o Peténes: es una vegetación diversa, en ocasiones de más de 20 metros de altura. Dentro de las 38 especies de manglar que la componen se encuentra L. racemosa, R. mangle y A. germinans . En la zona de la reserva estatal de El Palmar no hay poblaciones humanas establecidas, solo algunos 33 pobladores que se encargan de cuidar y dar mantenimiento a propiedades privadas . Algunas problemáticas ambientales que no están directamente relacionadas con el manglar, son el saqueo de 33 huevos de tortugas y la cacería furtiva de venado cola blanca . La reserva fue la primera a nivel nacional en operar bajo el esquema de patronato, donde convergían los tres 33 niveles de gobierno, organizaciones académicas, grupos de productores, propietarios y organizaciones civiles . El huracán Gilberto (1988) generó mareas con una amplitud mayor a 7 metros, las cuales invadieron 7 km dentro del humedal y modificaron significativamente la dinámica del acuífero a una distancia aproximada de 25 km de la línea de costa. En este sentido la reserva de El Palmar fue una de las más afectadas, ya que se formo 33,38,39 un amplio canal paralelo a la línea de costa .
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k) Personas a contactar relacionadas con el contenido de esta ficha:
Nombre
Profesión
Institución
Experiencia
Teléfono y correo electrónico
Biól. Alma Delia Vázquez Lule
Biología
CONABIO
3 años
avazquez@conabio.gob.mx
Dr. José Reyes Díaz Gallegos
Biología
UNICACH
10 años
jreyesdi@gmail.com
l) Referencias citadas
1. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 2003. División política estatal de México 1:250,000. Extraído de Conjunto de datos vectoriales y toponimia de la carta topográfica. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (1999). y Marco Geoestadístico Municipal, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (2000). Escala 1:250,000. 2. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. 2006. División municipal de México, 2005. Escala 1:250,000. 3. García, E. y Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 1998. Climas. Escala 1:1,000,000. 4. Centro Nacional de Prevención de Desastres. 2008. Buscador de trayectorias de ciclones CENAPRED. Consultado en: www.cenapred.unam.mx. 5. Cervantes-Zamora, Y.; S. L. Cornejo-Olgín; R. Lucero-Márquez; J. M. Espinoza-Rodríguez; E. Miranda-Viquez y A. Pineda-Velázquez. 1990. Provincias Fisiográficas de México. Extraído de Clasificación de Regiones Naturales de México II, IV.10.2. Atlas Nacional de México. Vol. II. Escala 1:4,000,000. Instituto de Geografía, UNAM. México. 6. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. 2000. Conjunto de datos vectoriales edafológicos. Escala 1:250,000 Serie I. Continuo nacional. Escala 1:250,000. 7. Dirección General de Geografía, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. 2001. Conjunto de datos vectoriales geológicos. Continuo Nacional. Escala 1:250,000. Rasgo rocas. Escala 1:250,000. 8. Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática; Instituto Nacional de Ecología; Comisión Nacional de Agua. 2007. Cuencas hidrográficas de México, 2007. Escala 1:250,000. Elaborada por Priego A.G., Isunza E., Luna N. y Pérez J.L. México, D.F. 9. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 2007. Cuerpos de agua de México, con descripción y nombre. Modificado de Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática carta topográfica. Escala 1:250,000. 10. Comisión Nacional del Agua. 1998. Inventario de cuerpos de agua y humedales de México. Escala 1:250,000. 11. Maderey-R, L. E. y C. Torres-Ruata. 1990. Hidrografía. Extraído de hidrografía e hidrometría, IV.6.1 (A). Atlas Nacional de México. Vol. II. Escala 1: 4,000,000. Instituto de Geografía, UNAM. México. 12. Herrera-Silveira, J., G. García-Contreras y A. C. Santos-Leal. Criterios para la selección del sitio de manglar El Palmar, en Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). 2009. Sitios de manglar con relevancia biológica y con necesidades de rehabilitación ecológica. CONABIO, México, D.F. 13. Secretaría de Desarrollo Social; Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Secretaría de desarrollo Urbano y Medio Ambiente. 2010. Bitácora ambiental del programa de ordenamiento ecológico territorial costero del estado de Yucatán. Consultado en: http://www.bitacoraordenamiento.yucatan.gob.mx/bitacora/ugascos.php?. Accesado el 8 de junio de 2010. 14. Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática. 2005. Localidades de la república mexicana 2005. Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática. II conteo de población y vivienda 2005. 15. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática – Dirección General de Geografía – INEGI (ed.). 2005b. Conjunto de Datos Vectoriales de la Carta de Uso del Suelo y Vegetación. Escala 1:250,000, Serie III. Continuo Nacional. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Aguascalientes, Ags., México.
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16. CONABIO. Sistema Nacional de Información Sobre Biodiversidad (SNIB-CONABIO). Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México, D.F. Consultado en SNIB-CONABIO en marzo de 2008.
17. Acosta-Velázquez, J.; M. T. Rodríguez-Zúñiga; S. Cerdeira-Estrada; I. Cruz; R. Ressl y M. Ascención. 2007. Los manglares de México: estado actual y establecimiento de un programa de monitoreo a largo plazo: 1a etapa. Informe del proyecto DQ056, CONABIO, 69 pp. México. 18. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 2008. Áreas Naturales Protegidas Federales de México. Morelia, Michoacán, México. 19. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 2004. Regiones terrestres prioritarias. Escala 1:1,000,000. México. 20. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 1998. Regiones marinas prioritarias de México. Escala 1:4,000,000. México. Financiado por -USAID-Packard Foundation-CONABIO-WWF-FMCN. 21. Arriaga, L.; V. Aguilar y J. Alcocer. 2002. Aguas continentales y diversidad biológica de México. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. Escala 1:4,000,000 México. 22. Sección Mexicana del Consejo Internacional para la Preservación de las Aves CIPAMEX- Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 1999. Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves. Escala 1:250,000. México. Financiado por CONABIO-FMCN-CCA. 23. CONABIO-CONANP-TNC-PRONATURA. 2007. Sitios Marinos Prioritarios para la conservación de la biodiversidad. Escala 1:1,000,000. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Comisión Nacional de Aéreas Naturales Protegidas. The Nature Conservancy-Programa México, Pronatura. México. 24. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 2008. Sitios Ramsar en México. Morelia, Michoacán. México. 25. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 1988. Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente. Diario oficial, 28 de enero de 1988. 26. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. 2000. Ley General de Vida Silvestre. Diario oficial, 3 de julio de 2000. 27. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 Protección ambiental – especies nativas de México de flora y fauna silvestres – categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio – lista de especies en riesgo. Diario Oficial, 30 de diciembre de 2010. 28. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2003. Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT2003. Que establece las especificaciones para la preservación, conservación, aprovechamiento sustentable y restauración de los humedales costeros en zonas de manglar. Diario Oficial, 10 de abril de 2003. 29. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, Presidencia de la República. 2007. Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, Presidencia de la República. 323 pp. 30. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2008. Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2007-2012. Diario oficial, 21 de enero de 2008. 31. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, Comisión Intersecretarial para el Desarrollo Rural Sustentable. 2007. Programa Especial concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable 2007-2012. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, Presidencia de la República. 125 pp. 32. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2005. Acuerdo por el que se establece las Reglas de Operación para el Programa de Desarrollo Regional Sustentable. Decretado el 1 de junio de 2005. Consultado en: http://www.semarnat.gob.mx/leyesynormas/Pages/acuerdos.aspx. Accesado el 25 de febrero de 2009. 33. Ramsar. 2003. Ficha informativa de los humedales de Ramsar, Reserva Estatal El Palmar. Consultado en: http://ramsar.conanp.gob.mx/. Accesado el 8 de junio 2010. 34. Arriaga-Cabrera, L.; E. Vázquez-Domínguez; J. González-Cano; R. Jiménez-Rosenberg; E. Muñoz-López; V. Aguilar-Sierra (coordinadores). 1998. Champotón – El Palmar. En: Arriaga-Cabrera, L.; E. VázquezDomínguez; J. González-Cano; R. Jiménez-Rosenberg; E. Muñoz-López; V. Aguilar-Sierra (coordinadores). 1998. Regiones marinas prioritarias de México. Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad. México. 35. Arriaga, L.; J. M. Espinoza; C. Aguilar; E. Martínez; L. Gómez y E. Loa (coordinadores). 2000. Petenes – Ría Celestún. En: Arriaga, L.; J. M. Espinoza; C. Aguilar; E. Martínez; L. Gómez y E. Loa (coordinadores). 2000. Regiones terrestres prioritarias de México. Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad. México. 36. Gobierno del estado de Yucatán. 2006. Acuerdo que reforma, adiciona y deroga diversos artículos del acuerdo número treinta y cinco de fecha veinticuatro de enero de mil novecientos noventa. Diario Oficial, 14 de junio de 2006.
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37. Corredor Biológico Mesoamericano; CCAD y CONANP. 2002. El corredor biológico mesoamericano, México. Serie Técnica 05. Consultado en: http://www.ccad.ws/documentos/publicaciones.htm. Accesado el 8 de junio de 2010. 38. Batllori-Sampedro, E.; J. L. Febles-Patrón y J. Diaz-Sosa. 1999. Landscape change in Yucatan´s northwest coastal wetlands (1948-1991). Human Ecology Review 1(6):8-20. 39. Batllori-Sampedro, E.; J. I. González-Piedra; J. Díaz-Sosa y J. L. Febles-Patrón. 2006. Caracterización hidrológica de la región costera noroccidental del estado de Yucatán, México. Investigaciones geográficas 59:74-92. 40. Ducks Unlimited de Mexico, A.C. 2007. Estrategia de Alcance Público para la Conservación de los Humedales de la Península de Yucatán, Utilizando Especies Bandera: Manglar (Rhizophora mangle y Laguncularia racemosa) y Pato Real (Cairina moschata). Consultado en: http://www.semarnat.gob.mx/gestionambiental/vidasilvestre/Documents/NAWCA/Educaci%C3%B3n%20Ambi ental,%20Difusi%C3%B3n%20y%20Capacitaci%C3%B3n/DUMACMuscovyMX-N411.pdf. Accesado el 8 de junio de 2010. 41. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, Unidad Mérida. 2010. Laboratorio de hidrobiología. Consultado en: http://www.mda.cinvestav.mx/eh04c.htm. Accesado el 31 de mayo de 2010. 42. Tabasco-Contreras, M. J. 2007. Informe anual del programa integral de conservación del flamenco rosa del Caribe. Niños y crías A.C. Consultado en: http://www.ninosycrias.org.mx/pdf/Informe-Anual-2007.pdf. Accesado el 8 de junio de 2010. 43. Biocinesis. 2010. Proyectos concluidos. Consultado en: http://www.biocenosis.org.mx/conclui2.html. Accesado el 8 de junio de 2010. 44. Secretaría de Desarrollo Social; Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Secretaría de desarrollo Urbano y Medio Ambiente. 2010. Bitácora ambiental del programa de ordenamiento ecológico territorial del estado de Yucatán. Consultado en: http://www.bitacoraordenamiento.yucatan.gob.mx/bitacora/index.php. Accesado el 8 de junio de 2010.
Anexos Anexo 1: Mapa con la ubicación de El Palmar. Anexo 2: Catálogo fotográfico. Anexo 3: Listado de algas y plantas presentes en El Palmar. Anexo 4: Listado de fauna invertebrada y vertebrada de El Palmar. Nota: Consultar la ficha de criterios para este sitio. Forma de citar: Vázquez-Lule, A. D. y J. R. Díaz-Gallegos. Caracterización del sitio de manglar El Palmar, en Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). 2009. Sitios de manglar con relevancia biológica y con necesidades de rehabilitación ecológica. CONABIO, México, D.F.
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DIARIO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE YUCATAN. Dirección: Calle 90 No. 498 entre 61 A y 63 Colonia Bojórquez, (Complejo de Seguridad Jurídica) Mérida, Yucatán. C.P. 97240. TEL: 930-30-23. Publicación periódica: Permiso No. 0100921 Características: 111182816. Autorizado por SEPOMEX DIRECTOR: LIC. SALVADOR SOLORZA CASTILLO. AÑO CIX
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NUM. 30,640
-SUMARIOGOBIERNO DEL ESTADO PODER EJECUTIVO ACUERDO NUMERO 83 ACUERDO QUE REFORMA, ADICIONA Y DEROGA DIVERSOS ARTICULOS DEL ACUERDO NUMERO TREINTA Y CINCO DE FECHA VEINTICUATRO DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA .................................................................... 2
PODER JUDICIAL NOTIFICACIONES DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA .................................... 12 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO PRIMERO DE LO CIVIL ........................................ 25 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO SEGUNDO DE LO CIVIL ....................................... 28 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO TERCERO DE LO CIVIL........................................ 33 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO CUARTO DE LO CIVIL .......................................... 38 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO QUINTO DE LO CIVIL ........................................... 45 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO SEXTO DE LO CIVIL ............................................. 52 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO PRIMERO DE LO FAMILIAR ................................ 57 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO SEGUNDO DE LO FAMILIAR ............................... 62 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO TERCERO DE LO FAMILIAR................................ 64 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO CUARTO DE LO FAMILIAR.................................. 70 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO CUARTO DE DEFENSA SOCIAL ......................... 74 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO MIXTO DE LO CIVIL Y FAMILIAR DEL SEGUNDO DEPARTAMENTO JUDICIAL DEL ESTADO ..................................... 75 NOTIFICACIONES DEL JUZGADO MIXTO DE LO CIVIL Y FAMILIAR DEL TERCER DEPARTAMENTO JUDICIAL DEL ESTADO ......................................... 77 NOTIFICACION DEL JUZGADO DE PAZ ....................................................................... 79 AVISO .............................................................................................................................. 80
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GOBIERNO DEL ESTADO PODER EJECUTIVO ACUERDO NÚMERO 83 CIUDADANO PATRICIO JOSÉ PATRÓN LAVIADA, GOBERNADOR DEL ESTADO DE YUCATÁN, A SUS HABITANTES HAGO SABER: CONSIDERANDO Que mediante Acuerdo número treinta y cinco, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán el veintinueve de enero de mil novecientos noventa, se estableció como zona sujeta a conservación ecológica, denominada Reserva El Palmar, el área comprendida en los municipios de Celestún y Hunucmá del Estado de Yucatán, con una extensión total de 50,177.39 hectáreas. Que el artículo 56 de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán establece que una vez declarada un área natural protegida sólo podrá ser modificada en su extensión y, en su caso, en los usos del suelo permitidos, por la autoridad que la haya establecido, de conformidad con los estudios que al efecto se realice. Que en todo caso dicha modificación deberá apoyarse en los estudios y dictámenes técnicos originales y los que al efecto se formule. Que el Plan Estatal de Desarrollo Yucatán 2001-2007, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán de fecha veintinueve de enero del dos mil dos, en su apartado 6.10.2 referente a la Conservación y Manejo de Recursos Naturales establece como visión y misión que el Estado de Yucatán sea una entidad que impulse un ordenamiento ecológico territorial que funcione como instrumento rector para el desarrollo y permita acrecentar las áreas naturales protegidas y garantizar la conservación de los hábitats y especies amenazadas. Que es labor del Estado de Yucatán promover el desarrollo sustentable a través del ordenamiento de las actividades de manejo y uso de los recursos naturales, de implementar programas de mitigación y reconversión en la áreas afectadas de la zona costera, de reforestar en zonas perturbadas y áreas naturales protegidas con especies nativas, así como el de promover el desarrollo de infraestructura en sitios con potencial ecoturístico. Que el Programa Estatal de Medio Ambiente 2001 – 2007, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán de fecha treinta de junio del dos mil cuatro, señala en su punto 5.9 que las Áreas Naturales Protegidas (ANP’s) son las porciones terrestres o acuáticas del territorio estatal representativas de los
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diversos ecosistemas, en donde el ambiente original no ha sido esencialmente alterado y que producen beneficios ecológicos cada vez más reconocidos y valorados. Éstas se encuentran sujetas a regímenes especiales de protección, conservación, restauración y desarrollo, según categorías establecidas en la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán. Que las Áreas Naturales Protegidas se constituyen en lugares cuyo hábitat requiere ser preservado para procurar el equilibrio ecológico y la protección de las especies de flora y fauna silvestres, para continuar obteniendo los beneficios y recursos que la naturaleza nos proporciona, y evitar que los ecosistemas sufran perturbaciones y que por ende numerosas especies corran peligro de extinción. Que la zona sujeta a conservación ecológica denominada Reserva El Palmar abarca diferentes tipos de vegetación como son: el seibadal, la duna costera, la selva baja caducifolia, los petenes, los manglares, la selva baja inundable, el pastizal inundable y el tular. Que en la zona sujeta a conservación ecológica denominada Reserva El Palmar existe una diversidad significativa de vertebrados terrestres y acuáticos con respecto a la existente en todo el Estado y la Península de Yucatán, en la cual se ha logrado determinar un total de 75 especies de invertebrados y 531 especies de vertebrados, de las cuales 86 son de peces, 11 de anfibios, 42 de reptiles, 334 de aves y 58 de mamíferos. Que de las especies de fauna registradas en la zona sujeta a conservación ecológica denominada Reserva El Palmar, 88 se encuentran enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2001, con diferentes estatus de protección, de las cuales 20 están amenazadas, 13 en peligro de extinción y 55 están en protección especial. Entre las especies que se encuentran en el listado anterior 12 especies, además de su categoría de protección, son endémicas. Entre algunas de éstas se encuentran las ranas, las tortugas marinas (carey y blanca), las tortugas terrestres, el cocodrilo, el oso hormiguero, el mono araña, el yaguarundi, el ocelote, el tigrillo, el jaguar, el cabeza de viejo, el grisón, el guaqueque, el tepezcuintle, el caracol blanco, el pulpo y los delfines, entre otros. Que la Secretaría de Ecología realizó los estudios técnicos que determinaron la existencia de riesgo para la zona como consecuencia de la contaminación del suelo y del agua, de los usos forestales sin control, del incremento de los incendios forestales, de la pesca en temporada de veda, de los aprovechamientos ilegales de flora y fauna, de la ganadería extensiva y semi-extensiva, del turismo sin control, así como el crecimiento de la mancha urbana.
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Dichos estudios arrojaron la necesidad de modificar el área para ajustar los límites y la zonificación interna de la Reserva El Palmar, con el objeto de integrar ecosistemas en buen estado de conservación y de importancia ecológica, ya que éstos son notables por los tipos de vegetación y la riqueza de especies de flora y fauna albergadas. Dichas especies constituyen un recurso susceptible de ser aprovechado con base en la zonificación propuesta, que pretende aproximar el área de influencia de la parte sur de la Reserva El Palmar con la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, y con esto evitar la superposición de límites y garantizar así la permanencia de hábitats prioritarios colindantes, mediante lineamientos de conservación. Asimismo, la subzonificación de dicha área permitirá tener una mayor certeza de las acciones que se pueden desarrollar en el sitio y que éstas sean acordes al desarrollo sustentable del Área Natural Protegida. La propuesta de zonificación se establece con el fin de fomentar desarrollo de actividades enfocadas hacia el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, la conservación, la investigación científica, la educación ambiental, el turismo sustentable, así como la integración de sus habitantes locales, propietarios y usuarios al uso y manejo de los recursos naturales. Por lo expuesto y en ejercicio de las facultades que me confieren los artículos 44, 55 fracción XXIV, 60 y 86 fracciones I y parte final de la fracción III de la Constitución Política del Estado de Yucatán; 6, 9, 11 fracción VI, 15, 16, 36-A fracciones VI y XIV de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Yucatán; 1 fracción IV, 4 fracción V, 47, 48, 49 fracción I, 51, 53, 54, 56, 57 de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán; así como 54, 55 y 57 de su Reglamento, expido el siguiente:
ACUERDO QUE REFORMA, ADICIONA Y DEROGA DIVERSOS ARTÍCULOS DEL ACUERDO NÚMERO TREINTA Y CINCO DE FECHA VEINTICUATRO DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforman los artículos primero, segundo, tercero; se deroga el artículo cuarto; se reforma el artículo quinto, derogando las fracciones V, VI y VII y adicionando las fracciones VIII, IX, X y XI; se reforma los artículos sexto, séptimo, octavo, noveno, décimo y undécimo; se adiciona los artículo duodécimo y décimo tercero; se reforma los transitorios primero, segundo y tercero y se adiciona el artículo transitorio cuarto del Acuerdo número treinta y cinco de fecha veintitrés del mes de enero de mil novecientos noventa, en el que se establece como zona sujeta a conservación ecológica denominada Reserva El Palmar, el área comprendida en los municipios de Celestún y Hunucmá del Estado de Yucatán, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán de fecha veintinueve de enero del mismo año, para quedar de la siguiente manera:
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“Artículo 1.- Por ser de orden público e interés social, se declara como Área Natural Protegida, con la categoría de reserva estatal, a la región ubicada en los municipios de Celestún y Hunucmá del Estado de Yucatán, en tierras pertenecientes al régimen ejidal, terrenos particulares y terrenos nacionales, denominada Reserva Estatal El Palmar, con una superficie de 49,605.39 hectáreas, incluyendo la franja marina de 9,442.11 hectáreas. La poligonal se describe a continuación: Coordenadas de la poligonal de la Reserva Estatal El Palmar VÉRTICE
LATITUD (Y)
LONGITUD (X) VÉRTICE
LATITUD (Y)
LONGITUD (X)
1
20º59’37.52’’N 90º22’40.60’’W
23
21º0’59.20’’N
90º4’51.46’’W
2
21º2’56.44’’N 90º19’18.23’’W
24
21º0’34.78’’N
90º4’49.42’’W
3
21º6’51.72’’N
90º13’0.20’’W
25
21º0’36.41’’N
90º6’16.54’’W
4
21º7’7.06’’N
90º12’34.46’’W
26
20º59’54.48’’N
90º6’38.11’W
5
21º8’1.26’’N
90º10’43.31’’W
27
20º59’10.51’’N 90º7’11.09’’W
6
21º8’53.17’’N
90º8’57.66’’W
28
20º59’48.37’’N 90º8’23.14’’W
7
21º9’34.26’’N
90º7’35.46’’W
29
20º59’49.18’’N
90º9’3.44’’W
8
21º9’58.44’’N
90º6’23.77’’W
30
20º59’15.80’’N
90º9’5.88’’W
9
21º10’13.72’’N 90º5’38.74’’W
31
20º59’16.62’’N 90º10’39.51’’W
10
21º10’35.09’’N 90º4’34.63’’W
32
20º58’19.63’’N 90º10’40.33’’W
11
21º10’44.43’’N 90º3’58.12’’W
33
20º58’23.29’’N 90º11’29.58’’W
12
21º10’53.17’’N 90º2’59.28’’W
34
20º58’31.43’’N 90º12’9.48’’W
13
21º9’43.65’’N
90º2’32.70’’W
35
20º57’52.76’’N 90º12’27.80’’W
14
21º9’39.27’’N
90º2’23.94’’W
36
20º57’57.64’’N 90º12’46.52’’W
15
21º9’38.18’’N
90º2’4.23’’W
37
20º56’42.74’’N 90º13’31.71’’W
16
21º8’55.08’’N
90º1’15.70’’W
38
20º56’37.85’’N 90º14’23.00’’W
17
21º8’40.02’’N
90º1’3.08’’W
39
20º56’41.93’’N 90º14’23.41’’W
18
21º8’6.23’’N
90º0’44.76’’W
40
20º57’50.32’’N 90º17’46.55’’W
19
21º7’43.84’’N
90º3’18.64’’W
41
20º58’58.30’’N 90º21’8.05’’W
20
21º6’19.58’’N
90º2’46.07’’W
42
20º59’14.99’’N 90º21’56.09’’W
21
21º2’49.52’’N
90º2’46.07’’W
43
20º59’37.52’’N 90º22’40.60’’W
22
21º1’22.41’’N
90º2’36.71’’W
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MERIDA, YUC., JUEVES 15 DE JUNIO DE 2006.
Artículo 2.- Dentro de la Reserva Estatal El Palmar, cuya superficie fue descrita en el artículo anterior, se establece una Zona Núcleo con la poligonal que a continuación se describe: Coordenadas de la Zona Núcleo de la Reserva Estatal El Palmar LONGITUD (X) VÉRTICE LATITUD (Y) 90º2’46.07’’W 64 21º6’41.99’’N
LONGITUD (X) 90º8’25.58’’W
VÉRTICE 1
LATITUD (Y) 21º2’49.52’’N
2
21º1’22.41’’N
90º2’36.71’’W
65
21º6’49.97’’N
90º8’19.65’’W
3
21º0’59.20’’N
90º4’51.46’’W
66
21º6’47.71’’N
90º7’57.30’’W
4
21º0’34.78’’N
90º4’49.42’’W
67
21º6’49.86’’N
90º7’41.56’’W
5
21º0’36.41’’N
90º6’16.54’’W
68
21º6’52.72’’N
90º7’31.54’’W
6
20º59’54.48’’N
90º6’38.11’’W
69
21º7’11.17’’N
90º7’16.63’’W
7
20º59’10.51’’N
90º7’11.09’’W
70
21º7’16.34’’N
90º6’56.46’’W
8
20º59’48.37’’N
90º8’23.14’’W
71
21º7’9.90’’N
90º6’56.11’’W
9
20º59’49.18’’N
90º9’3.44’’W
72
21º7’19.92’’N
90º6’37.50’’W
10
20º59’15.80’’N
90º9’5.88’’W
73
21º7’26.36’’N
90º6’36.42’’W
11
20º59’16.62’’N 90º10’39.49’’W
74
21º7’25.65’’N
90º6’26.40’’W
12
20º59’16.62’’N 90º10’39.51’’W
75
21º7’30.66’’N
90º6’23.90’’W
13
20º58’19.63’’N 90º10’40.33’’W
76
21º7’31.37’’N
90º6’18.17’’W
14
20º58’21.19’’N
90º11’1.30’’W
77
21º7’37.82’’N
90º6’13.16’’W
15
20º58’21.98’’N 90º11’11.93’’W
78
21º7’46.05’’N
90º6’17.10’’W
16
20º58’23.29’’N 90º11’29.58’’W
79
21º7’53.92’’N
90º6’14.59’’W
17
20º58’31.43’’N
90º12’9.48’’W
80
21º8’0.00’’N
90º6’19.25’’W
18
20º58’2.38’’N
90º12’23.24’’W
81
21º8’6.80’’N
90º6’23.54’’W
19
20º57’52.78’’N 90º12’27.90’’W
82
21º8’21.48’’N
90º6’22.82’’W
20
20º57’54.97’’N 90º12’36.30’’W
83
21º8’25.77’’N
90º6’22.82’’W
21
20º57’57.81’’N 90º12’46.42’’W
84
21º8’27.92’’N
90º6’16.74’’W
22
20º56’42.74’’N 90º13’31.71’’W
85
21º8’37.58’’N
90º6’13.52’’W
23
20º56’37.85’’N 90º14’23.00’’W
86
21º8’38.30’’N
90º6’1.71’’W
24
20º56’41.93’’N 90º14’23.41’’W
87
21º8’46.53’’N
90º5’54.19’’W
25
20º57’50.32’’N 90º17’46.55’’W
88
21º8’55.83’’N
90º5’50.97’’W
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26
20º58’34.56’’N 90º19’57.69’’W
89
21º8’58.34’’N
90º5’37.02’’W
27
20º58’53.46’’N 90º19’39.38’’W
90
21º8’46.53’’N
90º5’24.13’’W
28
20º59’24.08’’N
91
21º8’41.88’’N
90º5’23.77’’W
29
20º59’51.77’’N 90º18’ 56.38’’W
92
21º8’43.67’’N
90º5’12.68’’W
90º19’9.34’’W
30
21º0’0.60’’N
90º18’16.92’’W
93
21º8’40.09’’N
90º5’3.73’’W
31
21º0’34.18’’N
90º17’44.52’’W
94
21º8’29.71’’N
90º5’0.87’’W
32
21º0’56.56’’N
90º17’3.29’’W
95
21º8’36.51’’N
90º4’54.79’’W
33
21º1’26.01’’N
90º16’52.69’’W
96
21º8’44.38’’N
90º4’53.35’’W
34
21º1’43.68’’N
90º16’53.87’’W
97
21º8’56.55’’N
90º4’45.84’’W
35
21º1’42.50’’N
90º16’39.73’’W
98
21º9’0.49’’N
90º4’21.15’’W
36
21º2’0.76’’N
90º16’17.94’’W
99
21º9’2.63’’N
90º4’8.62’’W
37
21º2’24.32’’N
90º16’9.98’’W
100
21º9’0.84’’N
90º3’54.30’’W
38
21º2’41.40’’N
90º15’42.30’’W
101
21º9’4.42’’N
90º3’47.86’’W
39
21º2’50.24’’N
90º15’28.16’’W
102
21º9’0.84’’N
90º3’41.42’’W
40
21º3’1.43’’N
90º14’53.41’’W
103
21º9’0.13’’N
90º3’28.90’’W
41
21º3’11.44’’N
90º14’22.19’’W
104
21º9’7.29’’N
90º3’25.32’’W
42
21º3’22.64’’N
90º13’39.79’’W
105
21º9’10.15’’N
90º3’18.52’’W
43
21º3’25.58’’N
90º13’30.95’’W
106
21º9’10.86’’N
90º3’13.86’’W
44
21º4’3.87’’N
90º12’50.90’’W
107
21º9’8.72’’N
90º3’8.50’’W
45
21º4’9.76’’N
90º12’45.30’’W
108
21º9’14.09’’N
90º2’59.91’’W
46
21º4’26.84’’N
90º12’36.47’’W
109
21º9’14.80’’N
90º2’53.47’’W
47
21º4’46.87’’N
90º12’21.15’’W
110
21º9’20.53’’N
90º2’50.96’’W
48
21º4’59.82’’N
90º12’11.73’’W
111
21º9’15.52’’N
90º2’44.52’’W
49
21º5’12.78’’N
90º11’48.76’’W
112
21º9’14.09’’N
90º2’38.08’’W
50
21º5’29.27’’N
90º11’25.78’’W
113
21º9’12.30’’N
90º2’35.93’’W
51
21º5’29.27’’N
90º11’3.40’’W
114
21º9’6.57’’N
90º2’33.42’’W
52
21º5’36.93’’N
90º10’45.44’’W
115
21º9’10.51’’N
90º2’26.62’’W
53
21º5’38.70’’N
90º10’38.37’’W
116
21º9’16.05’’N
90º2’22.71’’W
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21º5’42.23’’N
90º10’13.63’’W
117
21º9’16.95’’N
90º2’13.38’’W
55
21º5’55.19’’N
90º10’4.21’’W
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90º1’40.32’’W
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21º5’54.60’’N
90º9’59.49’’W
119
21º8’55.08’’N
90º1’15.70’’W
57
21º6’6.38’’N
90º9’48.30’’W
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21º8’40.02’’N
90º1’3.08’’W
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21º6’11.09’’N
90º9’39.47’’W
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21º8’6.23’’N
90º0’44.76’’W
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21º6’10.85’’N
90º9’15.68’’W
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21º7’43.81’’N
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21º6’13.36’’N
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21º6’24.64’’N
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21º6’19.58’’N
90º2’46.07’’W
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21º6’24.64’’N
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21º2’49.52’’N
90º2’46.07’’W
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21º6’37.01’’N
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Artículo 3.- Dentro de la Reserva Estatal El Palmar se establece una Zona de Amortiguamiento con sus respectivas subzonas: Subzona de Aprovechamiento Sustentable de los Recursos Naturales, Subzona de Aprovechamiento Especial y Subzona de Uso Público. Artículo 4.- Se deroga. Artículo 5.- El área natural protegida denominada Reserva Estatal El Palmar se establece con la finalidad de asegurar la conservación de los ecosistemas propios de la zona para lograr su aprovechamiento sustentable, procurando la utilización integral de los recursos naturales existentes. Los objetivos de esta declaratoria son: I. Contribuir a la preservación de los ecosistemas naturales del Estado de Yucatán, en particular las selvas y manglares. II. Preservar la diversidad genética del área, con énfasis en las especies que se encuentran con algún estatus de protección y las de utilidad para el hombre. III. Promover la investigación científica y la educación ambiental. IV. Ofrecer opciones de ecodesarrollo, basadas en el aprovechamiento integral y sostenido de los recursos naturales, en particular de la flora y fauna silvestres. V. Se deroga. VI. Se deroga. VII. Se deroga. VIII. Proteger y promover los valores naturales que permitan el desarrollo de actividades recreativas y educativas. IX. Contribuir a mantener los procesos ecológicos que aseguren el ciclo hidrológico regional, la productividad pesquera y la conservación de los suelos. X. Garantizar que el uso del suelo dentro de la reserva estatal sea compatible con la conservación de los recursos naturales que alberga.
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XI. Integrarse como una unidad de conservación, uso y manejo de recursos naturales, basada en la participación de los habitantes locales, de los propietarios y usuarios de los recursos. Artículo 6.- El Ejecutivo del Estado de Yucatán, a través de su Secretaría de Ecología, elaborará el Programa de Manejo del área en cuestión, el cual establecerá las acciones concretas para la administración, protección, uso público, monitoreo, comunicación social y aprovechamiento de los recursos naturales. Dicho programa de manejo de la Reserva Estatal El Palmar deberá contener, por lo menos, los siguientes datos: I.- La descripción de las características físicas, biológicas, sociales y culturales del área natural protegida en el contexto nacional, regional y local, así como el análisis de la situación que guarda la tenencia de la tierra en la superficie respectiva. II.- Las acciones a realizar a corto, mediano y largo plazo, estableciendo su vinculación con el Plan Nacional de Desarrollo, el Plan Estatal de Desarrollo, así como con los programas sectoriales correspondientes. Dichas acciones comprenderán, entre otros, los siguientes ejes: investigación y educación ambiental, protección y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, desarrollo de actividades recreativas, turísticas, obras de infraestructura y demás actividades productivas, financiamiento para la administración del área, prevención y control de contingencias, vigilancia y los demás que por las características propias del área natural protegida se requiera; III.- La forma en que se administrará el área y los mecanismos de participación de los individuos y comunidades asentadas en la misma, así como de todas aquellas personas, instituciones, grupos y organizaciones sociales interesadas en su protección y aprovechamiento sustentable; IV.- Los objetivos específicos del área natural protegida; V.- La referencia a las normas oficiales mexicanas aplicables a todas y cada una de las actividades a que esté sujeta el área; VI.- Los inventarios biológicos existentes y los que se prevea realizar; VII.- Las reglas de carácter administrativo a que se sujetarán las actividades que se desarrollen en el área natural protegida de que se trate. VIII.- La especificación de las densidades, intensidades, condicionantes y modalidades a que se sujetarán las obras y actividades que se vienen realizando en las mismas, en términos de lo establecido en la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, su Reglamento, el presente acuerdo y demás disposiciones legales y reglamentarias aplicables. IX.- La extensión y delimitación de la zona de influencia del área protegida.
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X.- La delimitación, extensión y ubicación de las subzonas señaladas en el artículo tercero de este Acuerdo. La Secretaría promoverá que las actividades realizadas por los particulares se ajusten a los objetivos de dichas subzonas. Artículo 7.- Dentro de la Zona Núcleo de la Reserva Estatal El Palmar no se autorizará la realización de obras públicas o privadas. Artículo 8.- Para la realización de obras o actividades públicas o privadas en el Área Natural Protegida denominada Reserva Estatal El Palmar, los interesados se sujetarán a lo establecido en este Acuerdo, el programa de manejo del área y las disposiciones legales aplicables, y deberán contar, previamente al inicio de las obras o actividades mencionadas, con la autorización de impacto ambiental otorgada por del Ejecutivo del Estado, a través de su Secretaría de Ecología, en los términos establecidos en la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán y su Reglamento. Artículo 9.- El aprovechamiento de las especies de flora y fauna silvestres dentro del Área Natural Protegida se realizará de conformidad con las disposiciones contenidas en las leyes y disposiciones aplicables al caso. Artículo 10.- Los propietarios y poseedores de terrenos ubicados en la superficie del área natural protegida denominada Reserva Estatal El Palmar están obligados a respetar las disposiciones relativas a la conservación del lugar, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, su Reglamento, este Acuerdo, el Programa de Manejo y los demás ordenamientos aplicables. Artículo 11.- Se deroga. Artículo 12.- La administración y el manejo del área natural protegida estará a cargo del Ejecutivo del Estado de Yucatán, por conducto de su Secretaría de Ecología, el que buscará el desarrollo del lugar juntamente con la preservación de los ecosistemas y promoverá la participación de los habitantes, propietarios o poseedores de los terrenos en que se ubica la Reserva Estatal, así como de las comunidades y organizaciones sociales, públicas o privadas, con quienes podrá celebrar convenios o acuerdos de coordinación, con el fin de propiciar el desarrollo integral del sitio y asegurar la protección y preservación de los recursos naturales del área. Artículo 13.- Para la consecución de los fines del presente acuerdo, las modalidades a las que se sujetará el uso del suelo dentro del área que se trata serán aquéllas que resulten compatibles con la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, de tal manera que se respete la integridad funcional y las capacidades de uso de los ecosistemas. En el área natural protegida denominada Reserva Estatal El Palmar podrán realizarse actividades de
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desarrollo sustentable, siempre que sean compatibles con los objetivos del presente Acuerdo, el programa de manejo y las disposiciones legales aplicables. Queda prohibido en el área aquellas actividades que por su naturaleza impacten significativamente sobre el ambiente y los ecosistemas; en ella no se podrá instalar industrias o realizar la explotación y aprovechamiento de canteras, piedras, sascab o cualquier tipo de suelo.” TRANSITORIOS PRIMERO.- El presente Acuerdo entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán. SEGUNDO.- Por cuanto se desconoce el domicilio de los propietarios o poseedores de los predios que resulten afectados, en los términos del artículo 55 de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, hágase una segunda publicación en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán del Estado, la que surtirá efectos de notificación en forma. TERCERO.- Hágase la inscripción correspondiente en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio del Estado de Yucatán. CUARTO.- El Programa de Manejo de la Reserva Estatal El Palmar deberá ser emitido dentro de los ciento ochenta días hábiles siguientes a la publicación de este Acuerdo en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán. Y POR TANTO, MANDO SE IMPRIMA, PUBLIQUE Y CIRCULE PARA SU CONOCIMIENTO Y DEBIDO CUMPLIMIENTO. DADO EN LA SEDE DEL PODER EJECUTIVO, EN LA CIUDAD DE MÉRIDA, YUCATÁN, ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, A LOS CINCO DÍAS DEL MES DE JUNIO DEL AÑO DOS MIL SEIS. ( RÚBRICA ) C. PATRICIO JOSÉ PATRÓN LAVIADA EL SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO
EL SECRETARIO DE ECOLOGÍA
( RÚBRICA )
( RÚBRICA )
ABOG. PEDRO FRANCISCO RIVAS GUTIÉRREZ
M.I.A. LUIS JORGE MORALES ARJONA
LA PRESENTE HOJA CORRESPONDE AL ACUERDO QUE REFORMA, ADICIONA Y DEROGA DIVERSOS ARTÍCULOS DEL ACUERDO NÚMERO TREINTA Y CINCO DE FECHA VEINTICUATRO DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA.
DIARIO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE YUCATAN. Dirección: Calle 90 No. 498 entre 61 A y 63 Colonia Bojórquez, (Complejo de Seguridad Jurídica) Mérida, Yucatán. C.P. 97240. TEL: 930-30-23. Publicación periódica: Permiso No. 0100921 Características: 111182816. Autorizado por SEPOMEX DIRECTOR: LIC. SALVADOR SOLORZA CASTILLO. AÑO CX
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE MARZO DE 2007.
NUM. 30,809
-SUMARIOGOBIERNO DEL ESTADO PODER EJECUTIVO
ACUERDO NUMERO 100
ACUERDO QUE ESTABLECE EL PROGRAMA DE MANEJO DEL AREA NATURAL
PROTEGIDA
DENOMINADA
RESERVA
ESTATAL
EL
PALMAR, QUE CONTIENE LAS REGLAS ADMINISTRATIVAS. .................. 2
SUPLEMENTO
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DIARIO OFICIAL
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE
GOBIERNO DEL ESTADO PODER EJECUTIVO ACUERDO NÚMERO 100 CIUDADANO PATRICIO JOSÉ PATRÓN LAVIADA, GOBERNADOR DEL ESTADO DE YUCATÁN, A SUS HABITANTES HAGO SABER: QUE EN EJERCICIO DE LAS FACULTADES QUE ME CONFIEREN LOS ARTÍCULOS 55, 60 Y 86 FRACCIÓN III DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE YUCATÁN, 9 Y 16 DE LA LEY ORGÁNICA DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DEL ESTADO DE YUCATÁN, 4 FRACCIÓN V, 47, 57 Y 59 DE LA LEY DE PROTECCIÓN AL AMBIENTE DEL ESTADO DE YUCATÁN, 57 Y 64 FRACCIÓN V DE SU REGLAMENTO, Y CONSIDERANDO
Primero.- Que los habitantes del Estado tienen derecho al uso racional de los recursos naturales existentes en el Estado con la finalidad de alcanzar el desarrollo sostenido, como se establece en la fracción I del artículo 86 de la Constitución Política del Estado de Yucatán. Segundo.- Que de conformidad con la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, las zonas del territorio del Estado en donde existan ambientes originales que no hayan sido significativamente alterados con motivo de la actividad humana o, en caso contrario, requieran ser preservadas o restauradas, pueden ser declaradas como áreas naturales protegidas, para que de esta manera se asegure la restauración y conservación de los ecosistemas. Las áreas en cuestión se deben establecer mediante declaratorias expedidas por el Ejecutivo del Estado o los Ayuntamientos, para lo cual se debe realizar todos los estudios técnicos en que se fundamente la acción. Tercero.- Que asimismo, la finalidad de establecer áreas naturales protegidas es la de contribuir a la preservación y conservación de los ambientes naturales y de los ecosistemas más frágiles de la entidad, en cuanto a la diversidad genética de las especies de los ecosistemas, en particular las endémicas o las que están en peligro de extinción, y siendo necesario asegurar el aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y sus elementos, se procurará promover opciones de desarrollo basados en la utilización integral de los recursos naturales, en especial la fauna y flora silvestres, como está previsto en los artículos 48, 51 y 53 de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán. Cuarto.- Que el artículo 57 del Reglamento de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán establece que los usos, destinos, actividades y aprovechamientos en las Áreas Naturales Protegidas se sujetarán, además de las disposiciones previstas en la mencionada Ley y en su Reglamento, al Programa de Manejo del lugar. Quinto.- Que asimismo, establecida un Área Natural Protegida, y con la finalidad de procurar la adecuada administración, manejo y vigilancia de la misma, el Ejecutivo del Estado está obligado a difundir las reglas de carácter administrativo a que se sujetarán las actividades que se desarrollen en dicha área. Por tal motivo, se elaboró el correspondiente programa de manejo de la Zona Sujeta a Conservación Ecológica, denominada El Palmar, reformada mediante Acuerdo número 83 publicado en el Diario
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Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán el día quince de junio del año dos mil seis, para quedar con la categoría de Reserva Estatal El Palmar. Es necesario que esta reserva sea protegida de acuerdo con las especificaciones que han sido establecidas al reformarla y recategorizarla como reserva estatal, ya que constituye un reservorio de vegetación nativa que cuenta con especies endémicas o que se encuentran bajo alguna categoría de riesgo, amenazadas o probablemente extintas en el medio silvestre, en peligro de extinción y/o en protección especial. Por lo expuesto y en ejercicio de las facultades a que me confieren los artículos 44, 55 fracción XXIV, 60 y fracciones I y parte final de la fracción III del 86 de la Constitución Política del Estado de Yucatán; 6, 9, 11 fracción VI, 15, 16, 36-A fracciones VI y XIV de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Yucatán; 1 fracción IV, 4 fracción V, 47, 48, 49 fracción I, 51, 53, 54, 56, 57 de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán; así como 54, 55 y 57 de su Reglamento, expido el siguiente: ACUERDO QUE ESTABLECE EL PROGRAMA DE MANEJO DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA DENOMINADA RESERVA ESTATAL EL PALMAR, QUE CONTIENE LAS REGLAS ADMINISTRATIVAS. 1. GENERALIDADES. 1.1 NOMBRE Y EXTENSIÓN DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA. El área natural protegida denominada Reserva Estatal El Palmar, comprende una extensión total de 49,605.39 hectáreas. 1.2 FECHA DE PUBLICACIÓN DE LA DECLARATORIA EN EL DIARIO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE YUCATÀN. Mediante el Acuerdo número treinta y cinco de fecha veintitrés de enero de mil novecientos noventa, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán de fecha veintinueve de enero de mil novecientos noventa, se declaró zona sujeta a conservación ecológica denominada Reserva El Palmar, al área comprendida entre los municipios de Celestún y Hunucmá del Estado de Yucatán. Posteriormente, mediante Acuerdo número ochenta y tres de fecha cinco de junio del dos mil seis, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado el día quince del mismo mes y año, se reformó el Acuerdo mencionado para que dicha área natural protegida quedara como “Reserva Estatal El Palmar”. 2. PLANO DE UBICACIÓN. 2.1 DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA. La Reserva Estatal El Palmar se encuentra ubicada en el Estado de Yucatán entre las coordenadas 90°00’00’’ y 90°22’30’’ de longitud Oeste y 20°55’00’’ y 21°11’00’’ de latitud Norte, colindando al Oeste con la Reserva de la Biosfera Ría Celestún y al Este con el puerto de Sisal. Los centros de población más importantes ubicados en el área de influencia de la reserva son Celestún y Sisal; otras poblaciones cercanas son Chuburná y Hunucmá. La Reserva Estatal El Palmar cuenta con una superficie de 49,605.39 hectáreas, incluyendo la franja marina de 9,442.11 hectáreas. La poligonal de la Reserva se describe a continuación:
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Coordenadas de la poligonal de la Reserva Estatal El Palmar
LATITUD (Y) LONGITUD (X) VÉRTICE VÉRTICE 1 20º59’37.52’’N 90º22’40.60’’W 23 2 21º2’56.44’’N 90º19’18.23’’W 24 3 21º6’51.72’’N 90º13’0.20’’W 25 4 21º7’7.06’’N 90º12’34.46’’W 26 5 21º8’1.26’’N 90º10’43.31’’W 27 6 21º8’53.17’’N 90º8’57.66’’W 28 7 21º9’34.26’’N 90º7’35.46’’W 29 8 21º9’58.44’’N 90º6’23.77’’W 30 9 21º10’13.72’’N 90º5’38.74’’W 31 10 21º10’35.09’’N 90º4’34.63’’W 32 11 21º10’44.43’’N 90º3’58.12’’W 33 12 21º10’53.17’’N 90º2’59.28’’W 34 13 21º9’43.65’’N 90º2’32.70’’W 35 14 21º9’39.27’’N 90º2’23.94’’W 36 15 21º9’38.18’’N 90º2’4.23’’W 37 16 21º8’55.08’’N 90º1’15.70’’W 38 17 21º8’40.02’’N 90º1’3.08’’W 39 18 21º8’6.23’’N 90º0’44.76’’W 40 19 21º7’43.84’’N 90º3’18.64’’W 41 20 21º6’19.58’’N 90º2’46.07’’W 42 21 21º2’49.52’’N 90º2’46.07’’W 43 22 21º1’22.41’’N 90º2’36.71’’W Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
LATITUD (Y) 21º0’59.20’’N 21º0’34.78’’N 21º0’36.41’’N 20º59’54.48’’N 20º59’10.51’’N 20º59’48.37’’N 20º59’49.18’’N 20º59’15.80’’N 20º59’16.62’’N 20º58’19.63’’N 20º58’23.29’’N 20º58’31.43’’N 20º57’52.76’’N 20º57’57.64’’N 20º56’42.74’’N 20º56’37.85’’N 20º56’41.93’’N 20º57’50.32’’N 20º58’58.30’’N 20º59’14.99’’N 20º59’37.52’’N
LONGITUD (X) 90º4’51.46’’W 90º4’49.42’’W 90º6’16.54’’W 90º6’38.11’W 90º7’11.09’’W 90º8’23.14’’W 90º9’3.44’’W 90º9’5.88’’W 90º10’39.51’’W 90º10’40.33’’W 90º11’29.58’’W 90º12’9.48’’W 90º12’27.80’’W 90º12’46.52’’W 90º13’31.71’’W 90º14’23.00’’W 90º14’23.41’’W 90º17’46.55’’W 90º21’8.05’’W 90º21’56.09’’W 90º22’40.60’’W
2.2 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS. 2.2.1 CLIMA. El área de la Reserva Estatal El Palmar es una zona de transición climática, correspondiente al subtipo BSi (h’) W, cálido-seco, con un régimen de lluvias de verano y una precipitación invernal entre el 5 y 10% (Duch, 1988)1. La temperatura promedio anual para la zona es de 26º C, la precipitación promedio anual es de 600 mm y la evaporación de 1682 mm (CONAGUA, 2006)2. De acuerdo con la descripción que realiza Duch (1988), la franja costera se distingue por la ausencia casi total de declives y un perfil costero suave, salvo por ligeras ondulaciones que resultan de la formación de pequeñas dunas costeras sobre la barra arenosa. 2.2.2 GEOLOGÍA. La porción septentrional de Yucatán está formada en su mayor parte por calizas del Plioceno. En este período, la falla cercana a las montañas Cockscomb y hacia Tenosique, Tabasco, dio un salto vertical, separando geológicamente a la Península de Yucatán de Chiapas y Centroamérica. A esta falla, le siguió el hundimiento en los bordes noreste, norte y este de Yucatán, que fueron invadidos por el mar (PRONATURA, 1996)3. La estructura geológica de la Península de Yucatán fue determinada por dos eventos principales: durante el Eoceno se desarrolló un proceso de compresión que plegó las conformaciones y produjo un relieve ondulado en la porción sur de la Península. El otro evento tuvo lugar en el 1 Duch Gary, Jorge. 1988. La conformación territorial del Estado de Yucatán. Los componentes del medio físico. Centro Regional de la Península de Yucatán. Universidad Autónoma de Chapingo, México. 2 CONAGUA. 2006. Datos meteorológicos de dos estaciones Sisal y Celestún, Yucatán. Comisión Nacional del Agua, Gerencia Regional Península de Yucatán. Subgerencia Regional Técnica. Jefatura de Proyectos de Aguas Superficiales. 3 PRONATURA. 1996. “Sistema de Monitoreo Ambiental y Centro de Datos de Biodiversidad para los humedales de la Apoyado y financiado por: NAWCC, U.S. Fish and Wildlife Service, University of costa del estado de Yucatán, México”. Colorado at Boulder y SEMARNAP. 132 p.p.
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Mioceno y el Plioceno y dio origen a dos sistemas de fracturas orientadas NE-SW y NW-SE, ésta última denominada “Sierrita de Ticul” (Bautista et al., 2005)4. 2.2.3 SUELOS. El suelo en la región es de características calizo-cársticas de gran permeabilidad y sujetas a constante erosión, con terrenos pobres para las actividades agrícolas debido a su poca profundidad y el exceso de sales (Duch, 1988). Todos los suelos que se encuentran dentro de la Reserva Estatal El Palmar pertenecen al orden Azonal, lo que significa que el desarrollo de su perfil es incipiente y que están sujetos a un movimiento continuo de material por la acción de vientos, flujo laminar de agua pluvial e inundación por mareas. Dentro del orden Azonal tenemos Regosoles y Solonchac, así como algunos Histosoles y Gleysoles que comparten una marcada influencia marina; desde la matriz mineral arenosa formada en su mayor parte por residuos de conchas o coralinos hasta la elevada concentración de sales solubles que resulta de los movimientos de aguas en el interior del perfil y a la alta proporción de sales solubles en los mantos freáticos más superficiales. A excepción de los suelos arenosos profundos o Regosoles, los demás presentan un drenaje deficiente y excesiva salinidad, predominando los terrenos planos, bajos e inundables. 2.2.4 HIDROLOGÍA. El estudio realizado por PRONATURA durante 1996 menciona que la mayor temperatura del agua se detectó para la zona del manglar con 28.9º C, mientras que en la selva inundable y petenes la temperatura baja hasta quedar entre los 25.5 a 28º C. La salinidad de la zona marina varía de acuerdo a la temporada de lluvias, disminuyendo desde 26.1 0/00 en época de secas hasta 19.7 0/00 y 9.59 0/00 en la época de lluvias y nortes. La temperatura del agua más baja se registra durante la temporada de lluvias (26º C) y la más alta en época de nortes y secas corresponde a 29.4º C (PRONATURA, 1996). 2.3 CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS. Desde el punto de vista florístico, la vegetación de la Reserva Estatal El Palmar se reconoce como compleja y diferente al resto del Golfo de México, destacando la presencia de especies de afinidad antillana y especies endémicas a la Península de Yucatán (Durán García, et al., 2005)5. Es precisamente en las comunidades costeras donde el elemento antillano tiene su mayor influencia, ya que además de presentar un gran número de especies, éstas suelen ser de los elementos predominantes de la vegetación. Además en estos ecosistemas son comunes y en ocasiones muy abundantes las especies endémicas de la región. Para completar la idea de la riqueza de especies de flora de la Reserva Estatal El Palmar, se presenta información adicional tomada del Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún (SEMARNAT, 2000)6 dado que por la colindancia entre estas dos 4
Bautista Zúñiga, Fco., Zinck, Alfred J. y Silke Cram H. 2005. Los suelos del Neotrópico: reflexiones sobre la degradación, clasificación, propiedades y usos. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UADY. International Institute for Aerospace and Earth Survey. Enchede, The Netherlands. Instituto de Geografía. UNAM. 5 Durán García, R., Tun Dzul, F., Espadas Manrique, C. y José A. González-Iturbe A. 2005. Vegetación y flora de la ecorregión humedales los Petenes-Celestún-El Palmar. Planeación Ecorregional de los Petenes, Celestún y Palmar. CICY, CINVESTAV, DUMAC, PRONATURA, UADY. En Preparación. Mérida, Yucatán.12p. 6 SEMARNAT. 2000. Programa de Manejo Reserva de la Biosfera Ria Celestún. 1ª edición. México, D.F. 191p.
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Reservas, es probable que compartan gran parte de las especies. De acuerdo con Durán y colaboradores (1999)7, la vegetación de la Reserva Estatal El Palmar está compuesta por 549 especies, distribuidas en 100 familias, dentro de las que destacan las familias Leguminosae con 79 especies, Gramineae 34, Euphorbiaceae 33 y Compositae 30, Cyperaceae y Malvaceae cada una con 16 y Convolvulaceae 14, entre otras. Con base a la información anterior y al listado proporcionado por Durán García y colaboradores (Durán et al., 2005), el número de especies asciende a 557 y se incluyen tres nuevas familias: Nolinaceae, Alvaceae y Pteridaceae. Se registran 12 especies bajo algún estado de protección de conformidad a la NOM-059-SEMARNAT-20018, ocho en protección especial y cuatro amenazadas, de las cuales cinco son endémicas. El conocimiento que existe acerca de los invertebrados marinos de la zona no es muy profundo, sin embargo se cuenta con listados de algunos grupos de especies como esponjas, medusas, corales y otros invertebrados. De dichas especies, algunas se encuentran en categorías de protección de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2001 e incluso son de carácter endémico como es el caso de la cacerolita de mar (Limulus polyphemus). Respecto a la fauna entomológica existe un listado para el área de la Reserva Estatal El Palmar con base a revisiones bibliográficas y a un estudio realizado en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún durante los meses de octubre y noviembre de 2000 (PRONATURA y ECOSUR, 2001)9; en dicho estudio se registró un total de 78 especies de mariposas diurnas, mediante la utilización de la red entomológica y por medio de registros visuales. Estos registros fueron extrapolados a la Reserva Estatal El Palmar por encontrarse muy próximos al sito y por poseer los mismos tipos de vegetación (duna costera, manglar, petén, selva mediana y selva baja inundable). En la zona marina de la Reserva Estatal El Palmar se determinó la presencia de 57 especies de peces de acuerdo a los estudios realizados por Ferreira, M., et al (2005)10 y Puerto Novelo11. Las especies que presentaron mayor abundancia pertenecen a las familias Lutjanidae, Haemulidae y Ephippidae. El grupo de los anfibios esta representado por 11 especies entre las cuales la Phrynohyas venulosa tiene una amplia distribución en el país, y la Rhydophrynus dorsalis y la Rana berlandieri se encuentran bajo la categoría de protección especial, según la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001. Se registraron 42 especies de reptiles, de las cuales 12 se encuentran bajo alguna categoría de protección según la NOM-059-SEMARNAT-2001, cuatro se encuentran bajo protección especial, cinco amenazadas y tres en peligro de extinción; del total de especies una es endémica para la Península. Las que destacan por su importancia y estado de conservación son la tortuga almizclera chopontil (Claudius angustatus), la tortuga blanca (Chelonia mydas) y la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), que se encuentran en peligro de extinción. 7
Durán, Rafael; Paulino Simá; Miriam Juan-Quí. 1999. “Listado florístico de Ría Celestún”. CICY. Mérida, Yucatán, México. Diario Oficial de la Federación, 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001.Protección ambiental-Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambioLista de especies en riesgo. 9 PRONATURA Y ECOSUR, 2001. “Evaluación rápida de la diversidad de mariposas, anfibios, reptiles y mamíferos de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún”. Informe Final. Yucatán-Campeche, México. 10 Mafalda Ferreira, et al, 2005. Evaluación preliminar de la colonización de refugios artificiales por peces en punta palmar, Yucatán, México. Proceedings of the Gulf Caribbean Fisheries Institute 56th Annual Meeting. Pp. 487-504. 11 Puerto Novelo, E. (en prensa). Los ensamblajes de peces asociados a arrecifes artificiales en la Costa Noroeste de Yucatán, después del evento de marea roja del 2003. Protocolo de Tesis. Maestría en Biología Marina. CINVESTAV del IPN unidad Mérida. 8
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La información disponible sobre la diversidad de la avifauna de la Reserva Estatal El Palmar es insuficiente, por lo cual es importante considerarla para estudios posteriores y prioritarios en la estrategia estatal de conservación. Basado en las listas y los mapas de distribución de Howell & Webb (1995)12, se registró un total de 339 especies de aves para la zona. De éstas, 43 especies se encuentran bajo alguna categoría de protección según la NOM-059-SEMARNAT-2001, y de las cuales 31 se encuentran bajo protección especial, ocho en la categoría de especie amenazada y cuatro están en peligro extinción. Del total, nueve son endémicas. Con respecto a mamíferos se reportan especies como el ocelote o chacsikin (Leopardus pardalis), el jaguar o balam (Panthera onca), el leoncillo, jaguarundi u onza (Herpailurus yagouarundi), el jabalí (Tayassu tajacu), el venado cola blanca (Odocoileus virginianus yucatanensis), el conejo (Sylvilagus floridanus), el tepezcuintle (Agouti paca), el armadillo o huech (Dasypus novemcinctus), y la zorra gris o chomac (Urocyon cinereoargenteus) entre las más comunes y se les sitúa principalmente en la zona de petenes y manglares. En un estudio realizado en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún y en la Reserva Estatal El Palmar (PRONATURA y ECOSUR 2001), se registraron un total de 58 especies de mamíferos distribuidas en 24 familias y 52 géneros. Del total de especies, 23 (39.65%) se encuentran catalogadas dentro de alguna categoría de protección, de las cuales cinco están en peligro de extinción (Ateles geoffroyi, Leopardus pardalis, L. wiedii, Panthera onca y Tamandua mexicana), cuatro en la categoría de amenazadas (Herpailurus yagouaroundi, Otonyctomys hatii, Coendou mexicanus y Bassariscus sumichrasti) y 14 bajo la categoría de protección especial (Stenella attenuata, Stenella frontalis, Stenella longirostris, Stenella clymene, Tursiops truncatus, Lagenodelphis hosei, Grampus griseus, Peponocephala electra, Feresa attenuata, Pseudorca crassidens, Orcinus orca, Globicephala macrorhynchus, Conepatus semistriatus conepatl y Bassariscus sumichrasti). 2.4 CONTEXTO SOCIOECONÓMICO. La Reserva Estatal El Palmar no tiene en su interior asentamientos humanos permanentes. Sin embargo, existen dos poblaciones en su zona de influencia inmediata: Celestún y Sisal. El poblado de Celestún se encuentra ubicado dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, en el municipio de Celestún, de administración federal. En ella se presentan tres regímenes de tenencia de la tierra: propiedad privada, terrenos nacionales y zona federal. La población de Sisal es de 1,629 habitantes (INEGI, 2001) distribuidos en 451 familias, con un promedio de 3.61 miembros por familia. Del total, 847 (52%) son hombres y 782 (48%) son mujeres. Existen en Sisal 921 viviendas, de las cuales el 90.46% son propias y 3.9% son rentadas a vacacionistas, las restantes son prestadas a familiares. La comunidad cuenta con una biblioteca pública y tres centros escolares, todos oficiales. La población escolar es de 395 estudiantes distribuidos de la siguiente manera: a) preescolar: 68 alumnos, b) primaria: 222 alumnos, c) secundaria: 105 alumnos; sólo 10 niños entre 6 y 14 años no asisten a la escuela.
12 Howell, S. N. G., and Webb, S. W., 1995 A guide to The Bird of Mexico and Northern Central America. Oxford University Press Inc. New York. 851 Pp.
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La comunidad cuenta con un Centro de Salud a cargo de la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA). El 48.76% de las viviendas de Sisal tienen agua entubada fuera de la vivienda y 50.78% dentro de la vivienda. La comunidad cuenta con alumbrado público en las vías principales. La principal vía de acceso al poblado es la carretera Hunucmá-Sisal, de 28 kilómetros de longitud, y la distancia a Mérida es de 53 Km. La población es casi totalmente pesquera; prácticamente no existe una familia en la que no haya al menos un pescador. En cuanto a las organizaciones locales, los más de 150 ejidatarios poseen parcelas grandes pero no hay una tradición de uso. Existen tres cooperativas integradas por 170 socios de la comunidad de Sisal y Hunucmá; operan dos sindicatos de guías cinegéticos formado por 15 y 12 miembros y una asociación civil denominada Madagascar. Las características edáficas (alta salinidad, textura del suelo, permeabilidad, etc.) de la Reserva Estatal El Palmar no son favorables para el desarrollo de actividades agrícolas y sólo existen pequeñas zonas donde se puede cultivar árboles frutales, especias y otras especies arbóreas. 3. DIAGNÓSTICO Y PROBLEMÁTICA. Las principales amenazas detectadas en la Reserva Estatal El Palmar se describen a continuación, según la categoría de impacto (muy alto, alto, medio y bajo). La modificación de flujos de agua es muy alta en los petenes, manglares y marismas con halofitas; la contaminación orgánica y por desechos sólidos es alta en el seibadal, duna costera, marismas con halofitas y manglar; la disminución de las poblaciones de tortuga marina es alta en el seibadal y duna costera; la disminución de árboles maderables es de categoría media en petenes y selva baja caducifolia; la disminución de poblaciones de especies acuáticas en el seibadal es media; la fragmentación del hábitat es media en duna costera, en el petén y en la selva baja caducifolia. En cuanto a la perturbación del estado sanitario de las poblaciones de flamenco, ésta se presenta en una categoría media en las marismas con halofitas. La contaminación química se presenta baja en el seibadal, en duna costera y manglar; la presión sobre las poblaciones de mamíferos es baja en el petén y selva baja caducifolia; la pérdida de cobertura vegetal por incendios es baja en marismas con halofitas y en la selva baja caducifolia; la perturbación de aves es baja en marismas con halofitas y en el manglar; la tala de vegetación nativa es baja en la vegetación de marismas con halofitas y en el manglar y por último la disminución del hábitat de anátidos es baja en las marismas con halofitas. 4. OBJETIVOS GENERALES DEL PROGRAMA DE MANEJO. I. Constituir una base sólida de planeación que establezca las normas, lineamientos, estrategias y acciones que deban aplicarse en el Área Natural Protegida denominada Reserva Estatal El Palmar. II. Establecer alternativas que aseguren el uso y manejo adecuado de los recursos naturales de dicha Área Natural Protegida. III. Desarrollar estrategias y promover acciones conducentes al manejo del área y de sus recursos, dando como resultado la mejora de calidad de vida de las comunidades aledañas al Área Natural Protegida.
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4.1. OBJETIVOS PARTICULARES. I. Establecer la zonificación del Área Natural Protegida para la toma de decisiones y el desarrollo de acciones en relación con el manejo de los recursos naturales. II. Desarrollar programas de protección y conservación de los recursos naturales del Área Natural Protegida, con énfasis en las especies endémicas, amenazadas, en peligro de extinción o sujetas a protección especial. III. Actualizar la lista de especies de flora y fauna silvestre registrada en el Área Natural Protegida. IV. Intensificar la vigilancia en las zonas de anidación de la tortuga marina, con el fin de su protección y preservación. V. Establecer programas de educación ambiental para la comunidad en general, los pescadores, los prestadores de servicios turísticos y los turistas, para fomentar su participación en la conservación y aprovechamiento de los recursos naturales del Área Natural Protegida. VI. Establecer un programa de inspección y vigilancia para el seguimiento y control de las actividades que se realizan en el Área Natural Protegida. 5. ZONIFICACIÓN. 5.1 CRITERIOS DE ZONIFICACIÓN. Las zonas del Área Natural Protegida se definen con base en los criterios incluidos en el título tercero, capítulos II, III y IV de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán y título tercero, capítulo II de su Reglamento, así como en los Acuerdos de creación y de reforma del Área; sustentándose además en los conocimientos de las condiciones del área, producto del diagnóstico realizado y el uso que les dan los diferentes grupos sociales de la región. Las zonas y subzonas de manejo se describen a continuación:
5.1.1 ZONA NÚCLEO (ZN) Tiene como objetivo principal la preservación de los ecosistemas a mediano y largo plazo, y está conformada por la subzona de uso restringido y la subzona de protección. Tiene una superficie total de 33,804.16 has. La poligonal de esta zona se describe a continuación:
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VÉRTICE LATITUD (Y) LONGITUD (X) VÉRTICE 1 21º2’49.52’’N 90º2’46.07’’W 64 2 21º1’22.41’’N 90º2’36.71’’W 65 3 21º0’59.20’’N 90º4’51.46’’W 66 4 21º0’34.78’’N 90º4’49.42’’W 67 5 21º0’36.41’’N 90º6’16.54’’W 68 6 20º59’54.48’’N 90º6’38.11’’W 69 7 20º59’10.51’’N 90º7’11.09’’W 70 8 20º59’48.37’’N 90º8’23.14’’W 71 9 20º59’49.18’’N 90º9’3.44’’W 72 10 20º59’15.80’’N 90º9’5.88’’W 73 11 20º59’16.62’’N 90º10’39.49’’W 74 12 20º59’16.62’’N 90º10’39.51’’W 75 13 20º58’19.63’’N 90º10’40.33’’W 76 14 20º58’21.19’’N 90º11’1.30’’W 77 15 20º58’21.98’’N 90º11’11.93’’W 78 16 20º58’23.29’’N 90º11’29.58’’W 79 17 20º58’31.43’’N 90º12’9.48’’W 80 18 20º58’2.38’’N 90º12’23.24’’W 81 19 20º57’52.78’’N 90º12’27.90’’W 82 20 20º57’54.97’’N 90º12’36.30’’W 83 21 20º57’57.81’’N 90º12’46.42’’W 84 22 20º56’42.74’’N 90º13’31.71’’W 85 23 20º56’37.85’’N 90º14’23.00’’W 86 24 20º56’41.93’’N 90º14’23.41’’W 87 25 20º57’50.32’’N 90º17’46.55’’W 88 26 20º58’34.56’’N 90º19’57.69’’W 89 27 20º58’53.46’’N 90º19’39.38’’W 90 28 20º59’24.08’’N 90º19’9.34’’W 91 29 20º59’51.77’’N 90º18’ 56.38’’W 92 30 21º0’0.60’’N 90º18’16.92’’W 93 31 21º0’34.18’’N 90º17’44.52’’W 94 32 21º0’56.56’’N 90º17’3.29’’W 95 33 21º1’26.01’’N 90º16’52.69’’W 96 34 21º1’43.68’’N 90º16’53.87’’W 97 35 21º1’42.50’’N 90º16’39.73’’W 98 36 21º2’0.76’’N 90º16’17.94’’W 99 37 21º2’24.32’’N 90º16’9.98’’W 100 38 21º2’41.40’’N 90º15’42.30’’W 101 39 21º2’50.24’’N 90º15’28.16’’W 102 40 21º3’1.43’’N 90º14’53.41’’W 103 41 21º3’11.44’’N 90º14’22.19’’W 104 42 21º3’22.64’’N 90º13’39.79’’W 105 43 21º3’25.58’’N 90º13’30.95’’W 106 44 21º4’3.87’’N 90º12’50.90’’W 107 45 21º4’9.76’’N 90º12’45.30’’W 108 46 21º4’26.84’’N 90º12’36.47’’W 109 47 21º4’46.87’’N 90º12’21.15’’W 110 48 21º4’59.82’’N 90º12’11.73’’W 111 49 21º5’12.78’’N 90º11’48.76’’W 112 50 21º5’29.27’’N 90º11’25.78’’W 113 51 21º5’29.27’’N 90º11’3.40’’W 114 52 21º5’36.93’’N 90º10’45.44’’W 115 53 21º5’38.70’’N 90º10’38.37’’W 116 54 21º5’42.23’’N 90º10’13.63’’W 117 55 21º5’55.19’’N 90º10’4.21’’W 118 56 21º5’54.60’’N 90º9’59.49’’W 119 57 21º6’6.38’’N 90º9’48.30’’W 120 58 21º6’11.09’’N 90º9’39.47’’W 121 59 21º6’10.85’’N 90º9’15.68’’W 122 60 21º6’13.36’’N 90º8’59.93’’W 123 61 21º6’24.64’’N 90º8’54.41’’W 124 62 21º6’24.64’’N 90º8’39.68’’W 125 63 21º6’37.01’’N 90º8’35.56’’W Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
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LATITUD (Y) 21º6’41.99’’N 21º6’49.97’’N 21º6’47.71’’N 21º6’49.86’’N 21º6’52.72’’N 21º7’11.17’’N 21º7’16.34’’N 21º7’9.90’’N 21º7’19.92’’N 21º7’26.36’’N 21º7’25.65’’N 21º7’30.66’’N 21º7’31.37’’N 21º7’37.82’’N 21º7’46.05’’N 21º7’53.92’’N 21º8’0.00’’N 21º8’6.80’’N 21º8’21.48’’N 21º8’25.77’’N 21º8’27.92’’N 21º8’37.58’’N 21º8’38.30’’N 21º8’46.53’’N 21º8’55.83’’N 21º8’58.34’’N 21º8’46.53’’N 21º8’41.88’’N 21º8’43.67’’N 21º8’40.09’’N 21º8’29.71’’N 21º8’36.51’’N 21º8’44.38’’N 21º8’56.55’’N 21º9’0.49’’N 21º9’2.63’’N 21º9’0.84’’N 21º9’4.42’’N 21º9’0.84’’N 21º9’0.13’’N 21º9’7.29’’N 21º9’10.15’’N 21º9’10.86’’N 21º9’8.72’’N 21º9’14.09’’N 21º9’14.80’’N 21º9’20.53’’N 21º9’15.52’’N 21º9’14.09’’N 21º9’12.30’’N 21º9’6.57’’N 21º9’10.51’’N 21º9’16.05’’N 21º9’16.95’’N 21º9’16.95’’N 21º8’55.08’’N 21º8’40.02’’N 21º8’6.23’’N 21º7’43.81’’N 21º7’14.83’’N 21º6’19.58’’N 21º2’49.52’’N
LONGITUD (X) 90º8’25.58’’W 90º8’19.65’’W 90º7’57.30’’W 90º7’41.56’’W 90º7’31.54’’W 90º7’16.63’’W 90º6’56.46’’W 90º6’56.11’’W 90º6’37.50’’W 90º6’36.42’’W 90º6’26.40’’W 90º6’23.90’’W 90º6’18.17’’W 90º6’13.16’’W 90º6’17.10’’W 90º6’14.59’’W 90º6’19.25’’W 90º6’23.54’’W 90º6’22.82’’W 90º6’22.82’’W 90º6’16.74’’W 90º6’13.52’’W 90º6’1.71’’W 90º5’54.19’’W 90º5’50.97’’W 90º5’37.02’’W 90º5’24.13’’W 90º5’23.77’’W 90º5’12.68’’W 90º5’3.73’’W 90º5’0.87’’W 90º4’54.79’’W 90º4’53.35’’W 90º4’45.84’’W 90º4’21.15’’W 90º4’8.62’’W 90º3’54.30’’W 90º3’47.86’’W 90º3’41.42’’W 90º3’28.90’’W 90º3’25.32’’W 90º3’18.52’’W 90º3’13.86’’W 90º3’8.50’’W 90º2’59.91’’W 90º2’53.47’’W 90º2’50.96’’W 90º2’44.52’’W 90º2’38.08’’W 90º2’35.93’’W 90º2’33.42’’W 90º2’26.62’’W 90º2’22.71’’W 90º2’13.38’’W 90º1’40.32’’W 90º1’15.70’’W 90º1’3.08’’W 90º0’44.76’’W 90º3’18.88’’W 90º3’7.43’’W 90º2’46.07’’W 90º2’46.07’’W
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5.1.1.1 SUBZONA DE USO RESTRINGIDO (SUR). Se considera como tal aquellas superficies en buen estado de conservación en las que se busca mantener las condiciones actuales de los ecosistemas, e incluso mejorarlas en los sitios que así se requiera, y en las que se podrán realizar excepcionalmente actividades de aprovechamiento que no modifiquen los ecosistemas y que se encuentren sujetas a estrictas medidas de control. En esta subzona se encuentra la vegetación de selva y duna costera mejor conservada del área; asimismo, esta subzona se determinó por la presencia de selva inundable, vegetación natural y manglar, abarcando una superficie de 11,876.64 ha. La poligonal se describe a continuación: VERTICE LATITUD (Y) LONGITUD (X) VERTICE 1 21º 2' 49.52'' 90º 2' 46.07'' 40 2 21º 1' 22.41'' 90º 2' 36.71'' 41 3 21º 0' 59.20'' 90º 4' 51.46'' 42 4 21º 0' 34.78'' 90º 4' 49.42'' 43 5 21º 0' 36.41'' 90º 6' 16.54'' 44 6 20º 59' 54.48'' 90º 6' 38.11'' 45 7 20º 59' 10.51'' 90º 7' 11.09'' 46 8 20º 59' 48.37'' 90º 8' 23.14'' 47 9 20º 59 49.18'' 90º 9' 03.44'' 48 10 20º 59' 15.80'' 90º 9' 05.88'' 49 11 20º 59' 16.62'' 90º 10' 39.49'' 50 12 20º 59' 27.10'' 90º 10' 38.76'' 51 13 20º 59' 33.00'' 90º 10' 35.07'' 52 14 20º 59' 38.90'' 90º 10' 35.07'' 53 15 20º 59' 41.12'' 90º 10' 33.59'' 54 16 20º 59' 47.46'' 90º 10.41.71'' 55 17 20º 59' 51.45'' 90º 10' 42.82'' 56 18 20º 59' 55.14'' 90º 10' 39.86'' 57 19 20º 59' 57.35'' 90º 10' 39.13'' 58 20 21º 0' 01.04'' 90º 10' 43.55'' 59 21 21º 0' 06.21'' 90º 10' 42.82'' 60 22 21º 0' 12.85'' 90º 10' 38.86'' 61 23 21º 0' 16.54'' 90º 10' 33.22'' 62 24 21º 0' 20.23'' 90º 10' 32.48'' 63 25 21º 0' 26.87'' 90º 10' 31.75'' 64 26 21º 0' 27.61'' 90º 10' 28.06'' 65 27 21º 0' 33.51'' 90º 10' 29.53'' 66 28 21º 0' 36.46'' 90º 10' 23.63'' 67 29 21º 0' 41.63'' 90º 10' 22.15'' 68 30 21º 0' 42.36'' 90º 10' 16.25'' 69 31 21º 0' 45.32'' 90º 10' 12.56'' 70 32 21º 0' 48.27'' 90º 10' 00.75'' 71 33 21º 0' 51.96'' 90º 10' 02.23'' 72 34 21º 0' 53.43'' 90º 10' 00.02'' 73 35 21º 0' 57.12'' 90º 9' 58.54'' 74 36 21º 1' 03.03'' 90º 9' 55.59'' 75 37 21º 1' 07.45'' 90º 9' 49.68'' 76 38 21º 1' 12.62'' 90º 9' 48.21'' 77 39 21º 1' 13.36'' 90º 9' 39.35'' Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
LATITUD (Y) 21º 1' 10.41'' 21º 1' 17.78'' 21º 1' 21.47'' 21º 1' 25.90'' 21º 1' 39.18'' 21º 1' 56.89'' 21º 2' 12.39'' 21º 2' 33.79'' 21º 2' 51.50'' 21º 3' 03.31'' 21º .3' 18.80'' 21º 3' 28.40'' 21º 3' 41.68'' 21º 3' 54.96'' 21º 4' 20.05'' 21º 4' 36.29'' 21º 4' 48.83'' 21º 5' 00.64'' 21º 5' 12.44'' 21º 5' 30.15'' 21º 5' 52.29'' 21º 5' 53.77'' 21º 5' 47.13'' 21º 5' 40.48'' 21º 5' 50.82'' 21º 6' 08.53'' 21º 6' 14.43'' 21º 6' 23.28'' 21º 6' 21.81'' 21º 6' 21.07'' 21º 6' 29.92'' 21º 6' 32.88'' 21º 6' 32.88'' 21º 6' 43.95'' 21º 6' 47.63'' 21º 6' 49.81'' 21º 6' 19.58'' 21º 2' 49.52''
LONGITUD (X) 90º 9' 31.97'' 90º 9' 29.76'' 90º 9' 38.62'' 90º 9' 35.66'' 90º 9' 32.34'' 90º 9' 29.39'' 90º 9' 24.23'' 90º 9' 07.99'' 90º 9' 00.61'' 90º 9' 01.35'' 90º 8' 49.54'' 90º 8' 46.59'' 90º 8' 45.85'' 90º 8' 39.95'' 90º 8' 29.62'' 90º 8' 21.50'' 90º 8' 01.21'' 90º 7' 42.76'' 90º 7' 25.05'' 90º 7' 13.98'' 90º 6' 59.96'' 90º 6' 45.21'' 90º 6' 24.54'' 90º 6' 09.78'' 90º 5' 58.72'' 90º 5' 47.65'' 90º 5' 18.13'' 90º 4' 53.04'' 90º 4' 27.95'' 90º 4' 06.92'' 90º 4' 06.18'' 90º 3' 47.00'' 90º 3' 38.14'' 90º 3' 37.40'' 90º 3' 10.84'' 90º 2' 57.76'' 90º 2' 46.07'' 90º 2' 46.07''
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5.1.1.2 SUBZONA DE PROTECCIÓN (SP). Se considera como tal aquellas superficies dentro del Área Natural Protegida que han sufrido muy poca alteración, así como los ecosistemas relevantes o frágiles que requieren de un cuidado especial par asegurar su conservación a largo plazo. En esta subzona se encuentran los tipos de vegetación de manglar, petenes y selvas inundables mejor conservadas del área. Abarca una superficie de 21,927.51 has. VERTICE 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52
LATITUD (Y) 21º 2' 33.79'' 21º 2' 13.39'' 21º 1' 56.89'' 21º 1' 39.18'' 21º 1' 25.90'' 21º 1' 21.47'' 21º 1' 17.78'' 21º1' 10.41'' 21º 1' 13.36'' 21º 1' 12.62'' 21º 1' 07.45'' 21º 1' 03.03'' 21º 0' 57.12'' 21º 0' 53.43'' 21º 0' 51.96'' 21º 0' 48.27'' 21º 0' 45.32'' 21º 0' 42.36'' 21º 0' 41.63'' 21º 0' 36.46'' 21º 0' 33.51'' 21º 0' 27.61'' 21º 0' 26.87'' 21º 0' 20.23'' 21º 0' 16.54'' 21º 0' 12.85'' 21º 0' 06.21'' 21º 0' 01.04'' 20º 59' 57.35'' 20º 59' 55.14'' 20º 59' 51.45'' 20º 59' 47.76'' 20º 59' 41.12'' 20º 59' 38.90'' 20º 59' 33.00'' 20º 59' 27.10'' 20º 59' 16.62'' 20º 59' 16.62'' 20º 58' 19.63'' 20º 58' 21.19'' 20º 58' 21.98'' 20º 58' 23.29'' 20º 58' 31.43'' 20º 58' 02.38'' 20º 57' 52.78'' 20º 57' 54.97'' 20º 57' 57.81'' 20º 56' 42.74'' 20º 56' 37.85'' 20º 56' 41.93'' 20º 57' 50.32'' 20º 58' 34.56''
LONGITUD (X) 90º 9' 07.99'' 90º 9' 24.23'' 90º 9' 29.39'' 90º 9' 32.34'' 90º 9' 35.66'' 90º 9' 35.66'' 90º 9' 29.76'' 90º 9' 31.97'' 90º 9' 39.35'' 90º 9' 48.21'' 90º 9' 49.68'' 90º 9' 55.59'' 90º 9' 58.54'' 90º 10' 00.02'' 90º 10' 02.23'' 90º 10' 00.75'' 90º 10' 12.56'' 90º 10' 16.25'' 90º 10' 22.15'' 90º 10' 23.63'' 90º 10' 29.53'' 90º 10' 28.06'' 90º 10' 31.75'' 90º 10' 32.48'' 90º 10' 33.22'' 90º 10' 39.86'' 90º 10' 42.82'' 90º 10' 43.55'' 90º 10' 39.13'' 90º 10' 39.86'' 90º 10' 42.82'' 90º 10' 41.71'' 90º 10' 33.59'' 90º 10' 35.07'' 90º 10' 35.07'' 90º 10' 38.76'' 90º 10' 39.49'' 90º 10' 39.51'' 90º 10' 40.33'' 90º 11' 01.30'' 90º 11' 11.93'' 90º 11' 29.58'' 90º 12' 09.48'' 90º 12' 23.24'' 90º 12' 27.90'' 90º 12' 36.30'' 90º 12' 46.42'' 90º 13' 31.71'' 90º 14' 23.00'' 90º 14' 23.41'' 90º 17' 46.55'' 90º 19' 57.69''
VERTICE 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141
LATITUD (Y) 21º 6' 41.99'' 21º 6' 49.97'' 21º 6' 47.71'' 21º 6' 49.86'' 21º 6' 52.72'' 21º 7' 11.17'' 21º 7' 16.34'' 21º 7' 09.90'' 21º 7' 19.92'' 21º 7' 26.36'' 21º 7' 25.65'' 21º 7' 30.66'' 21º 7' 31.37'' 21º 7' 37.82'' 21º 7' 46.05'' 21º 7' 53.92'' 21º 8' 00.00'' 21º 8' 06.80'' 21º 8' 21.48'' 21º 8' 25.77'' 21º 8' 27.92'' 21º 8' 37.58'' 21º 8' 38.30'' 21º 8' 46.53'' 21º 8' 55.83'' 21º 8' 58.34'' 21º 8' 46.53'' 21º 8' 41.88'' 21º 8' 43.67'' 21º 8' 40.09'' 21º 8' 29.71'' 21º 8' 36.51'' 21º 8' 44.38'' 21º 8' 56.55'' 21º 9' 00.49'' 21º 9' 02.63'' 21º 9' 00.84'' 21º 9' 00.84'' 21º 9' 00.84'' 21º 9' 00.13'' 21º 9' 07.29'' 21º 9' 10.15'' 21º 9' 10.86'' 21º 9' 08.72'' 21º 9' 14.09'' 21º 9' 14.80'' 21º 9' 20.53'' 21º 9' 15.52'' 21º 9' 14.09'' 21º 9' 12.30'' 21º 9' 06.57'' 21º 9' 10.51''
LONGITUD (X) 90º 8' 25.58'' 90º 8' 19.65'' 90º 7' 57.30'' 90º 7' 41.56'' 90º 7' 31.54'' 90º 7' 16.63'' 90º 6' 56.46'' 90º 6' 56.11'' 90º 6' 37.50'' 90º 6' 36.42'' 90º 6' 26.40'' 90º 6' 23.90'' 90º 6' 18.17'' 90º 6' 13.16'' 90º 6' 17.10'' 90º 6' 14.59'' 90º 6' 19.25'' 90º 6' 23.54'' 90º 6' 22.82'' 90º 6' 22.82'' 90º 6' 16.74'' 90º 6' 13.52'' 90º 6' 01.71'' 90º 5' 54.19'' 90º 5' 50.97'' 90º 5' 37.02'' 90º 5' 24.13'' 90º 5' 23.77'' 90º 5' 12.68'' 90º 5' 03.73'' 90º 5' 00.87'' 90º 4' 54.79'' 90º 4' 53.35'' 90º 4' 45.84'' 90º 4' 21.15'' 90º 4' 08.62'' 90º 3' 54.30'' 90º 3' 47.86'' 90º 3' 41.42'' 90º 3' 28.90'' 90º 3' 25.32'' 90º 3' 18.52'' 90º 3' 13.86'' 90º 3' 08.50'' 90º 2' 59.91'' 90º 2' 53.47'' 90º 2' 50.96'' 90º 2' 44.52'' 90º 2' 38.08'' 90º 2' 35.93'' 90º 2' 33.42'' 90º 2' 26.62''
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE MARZO DE 2007.
DIARIO OFICIAL PAGINA 13
53 20º 58' 53.46'' 90º 19' 39.38'' 142 54 20º 59' 24.08'' 90º 19' 09.34'' 143 55 20º 59' 51.77'' 90º 18' 56.38'' 144 56 20º 0' 00.60'' 90º 18' 16.92'' 145 57 21º 0' 34.18'' 90º 17' 44.52'' 146 58 21º 0' 56.56'' 90º 17' 03.29'' 147 59 21º 1' 26.01'' 90º 16' 52.69'' 148 60 21º 1' 43.68'' 90º 16' 53.87'' 149 61 21º 1' 42.50'' 90º 16' 39.73'' 150 62 21º 2' 00.76'' 90º 16' 17.94'' 151 63 21º 2' 24.32'' 90º 16' 09.98'' 152 64 21º 2' 41.40'' 90º 15' 42.30'' 153 65 21º 2' 50.24'' 90º 15' 28.16'' 154 66 21º 3' 01.43'' 90º 14' 53.41'' 155 67 21º 3' 11.44'' 90º 14' 22.19'' 156 68 21º 3' 22.64'' 90º 13' 39.79'' 157 69 21º 3' 25.58'' 90º 13' 30.95'' 158 70 21º 4' 03.87'' 90º 12' 50.90'' 159 71 21º 4' 09.76'' 90º 12' 45.30'' 160 72 21º 4' 26.84'' 90º 12' 36.47'' 161 73 21º 4' 46.87'' 90º 12' 21.15'' 162 74 21º 4' 59.82'' 90º 12' 11.73'' 163 75 21º 5' 12.78'' 90º 11' 48.76'' 164 76 21º 5' 29.27'' 90º 11' 25.78'' 165 77 21º 5' 29.27'' 90º 11' 03.40'' 166 78 21º 5' 36.93'' 90º 10' 45.44'' 167 79 21º 5' 38.70'' 90º 10' 38.37'' 168 80 21º 5' 42.23'' 90º 10' 13.63'' 169 81 21º 5' 55.19'' 90º 10' 04.21'' 170 82 21º 5' 54.60'' 90º 9' 59.49'' 171 83 21º 6' 06.38'' 90º 9' 48.30'' 172 84 21º 6' 11.09'' 90º 9' 39.47'' 173 85 21º 6' 10.85'' 90º 9' 15.68'' 174 86 21º 6' 13.36'' 90º 8' 59.93'' 175 87 21º 6' 24.64'' 90º 8' 54.41'' 176 88 21º 6' 26.64'' 90º 8' 39.68'' 177 89 21º 6' 37.01'' 90º 8' 35.56'' 178 Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
21º 9' 16.05'' 21º 9' 16.95'' 21º 9' 16.95'' 21º 8' 55.08'' 21º 8' 40.02'' 21º 8' 06.23'' 21º 7' 43.81'' 21º 7' 14.83'' 21º 6' 49.81'' 21º 6' 47.63'' 21º 6' 43.95'' 21º 6' 32.88'' 21º 6' 32.88' 21º 6' 29.92'' 21º 6' 21.07'' 21º 6' 21.81'' 21º 6'º 23.28'' 21º 6' 14.43'' 21º 6' 08.53'' 21º 5' 50.82'' 21º 5' 40.48'' 21º 5' 47.13'' 21º 5' 53.77'' 21º 5' 52.29'' 21º 5' 30.15'' 21º 5' 12.44'' 21º 5' 00.64'' 21º 4' 48.83'' 21º 4' 36.29'' 21º 4' 20.05'' 21º 3' 54.96'' 21º 3' 41.68'' 21º 3' 28.40'' 21º 3' 18.80'' 21º 3' 03.31'' 21º 2' 51.50'' 21º 2' 33.79''
90º 2' 22.71'' 90º 2' 13.38'' 90º 1' 40.32'' 90º 1' 15.70'' 90º 1' 03.08'' 90º 0' 44.76'' 90º 3' 18.88'' 90º 3' 07.73'' 90º 2' 57.76'' 90º 3' 10.84'' 90º 3' 37.40'' 90º 3' 38.14'' 90º 3' 47.00'' 90º 4' 06.18'' 90º 4' 06.92'' 90º 4' 27.95'' 90º 4' 53.04'' 90º 5' 18.13'' 90º 5' 47.65'' 90º 5' 58.72'' 90º 6' 09.78'' 90º 6' 24.54'' 90º 6' 45.21'' 90º 6' 59.96'' 90º 7' 13.98'' 90º 7' 25.05'' 90º 7' 42.76'' 90º 8' 01.21'' 90º 8' 21.50'' 90º 8' 29.62'' 90º 8' 39.95'' 90º 8' 45.85'' 90º 8' 46.59'' 90º 8' 49.54'' 90º 9' 01.35'' 90º 9' 00.61'' 90º 9' 07.99''
5.1.2 ZONA DE AMORTIGUAMIENTO (ZA). Será considerada como zona de amortiguamiento toda el área fuera de la zona núcleo. Esta zona abarca 15,801.22 hectáreas. Está conformada básicamente por las siguientes subzonas: de Aprovechamiento Sustentable de los Recursos Naturales, de Aprovechamiento Especial, de Uso Público, y la franja marina que abarca 9,442.11 has. Tendrá como función principal orientar a que las actividades de aprovechamiento que ahí se lleven a cabo se conduzcan hacia el desarrollo sustentable, creando al mismo tiempo las condiciones necesarias para lograr la conservación a largo plazo de los ecosistemas del Área Natural Protegida. En ella se permitirá la implementación de proyectos científicos que coadyuven a la restauración ecológica de la Reserva Estatal El Palmar, siempre y cuando se cumpla con la reglamentación de las instancias correspondientes y el presente Programa de Manejo.
DIARIO OFICIAL
PAGINA 14 MARZO DE 2007.
VERTICE 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64
LATITUD (Y) 21º 6' 12.79'' 21º 6' 06.23'' 21º 6' 02.12'' 21º 5' 56.78'' 21º 5' 53.29'' 21º 5' 49.81'' 21º 5' 47.75'' 21º 5' 44.06'' 21º 5' 39.95'' 21º 5' 34.41'' 21º 5' 30.31'' 21º 5' 27.23'' 21º 5' 23.53'' 21º 5' 22.71'' 21º 5' 21.28'' 21º 5' 20.87'' 21º 5' 12.66'' 21º 5' 09.99'' 21º 5' 06.29'' 21º 5' 01.37'' 21º 4' 54.80'' 21º 4' 49.05'' 21º 4' 41.87'' 21º 4' 36.33'' 21º 4' 31.61'' 21º 4' 27.71''' 21º .4' 24.22'' 21º 4' 19.91'' 21º 4' 13.34'' 21º 4' 09.23'' 21º 4' 05.33'' 21º 3' 58.97'' 21º 3' 51.99'' 21º 3' 47.48'' 21º 3' 43.58'' 21º 3' 37.01'' 21º 3' 32.90'' 21º 3' 27.98'' 21º 3' 23.67'' 21º 3' 22.23'' 21º 3' 19.15'' 21º 3' 16.48'' 21º 3' 08.84'' 21º 3' 05.13'' 21º 3' 00.13'' 21º 2' 52.68'' 21º 2' 47.28'' 21º 2' 40.80'' 21º 2' 38.10'' 21º 2' 33.79'' 21º 2' 27.85'' 21º 2' 24.07'' 21º 2' 21.91'' 21º 2' 17.59'' 21º 2' 14.35'' 21º 2' 09.49'' 21º 2' 04.63'' 21º 1' 58.15'' 21º 1' 54.37'' 21º 1' 47.28'' 21º 1' 42.50'' 21º 1' 34.40'' 21º 1' 24.14'' 21º 1' 16.04''
LONGITUD (X) 90º 10' 58.91'' 90º 11' 08.76'' 90º 11' 15.64'' 90º 11' 23.85'' 90º 11' 28.16'' 90º 11' 33.70'' 90º 11' 36.16'' 90º 11' 41.71'' 90º 11' 47.04'' 90º 11' 56.07'' 90º 12' 02.23'' 90º 12' 08.39'' 90º 12' 13.73'' 90º 12' 16.39'' 90º 12' 17.01'' 90º 12' 18.24'' 90º 12' 29.43'' 90º 12' 35.79'' 90º 12' 42.77'' 90º 12' 52.00'' 90º 13' 02.88'' 90º 13' 13.14'' 90º 13' 26.08'' 90º 13' 37.57'' 90º 13' 46.09'' 90º 13' 51.83'' 90º 13' 57.58'' 90º 14' 04.76'' 90º 14' 17.49'' 90º 14' 25.08'' 90º 14' 32.47'' 90º 14' 43.15'' 90º 14' 55.46'' 90º 15' 03.06'' 90º 15' 10.65'' 90º 15' 21.32'' 90º 15' 30.15'' 90º 15' 40.00'' 90º 15' 47.59'' 90º 15' 50.67'' 90º 15' 56.21'' 90º 16' 01.55'' 90º 16' 13.86'' 90º 16' 19.79'' 90º 16' 28.67'' 90º 16.42.46'' 90º 16' 50.56'' 90º 17' 01.36'' 90º 17' 04.60'' 90º 17' 12.16'' 90º 17' 12.16'' 90º 17' 29.97'' 90º 17' 35.91'' 90º 17' 40.23'' 90º 17' 48.33'' 90º 17' 55.35'' 90º 18' 03.98'' 90º 18' 12.62'' 90º 18' 20.18'' 90º 18' 28.28'' 90º 18' 38.00'' 90º 18' 51.49'' 90º 19' 05.53'' 90º 19' 17.95''
VERTICE 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE
LATITUD (Y) 20º 59' 14.99'' 20º 59' 37.52'' 21º 2' 56.44'' 21º 6' 51.72'' 21º 7' 07.06'' 21º 8' 01.26'' 21º 8' 53.17'' 21º 9' 34.26'' 21º 9' 58.44'' 21º 10' 13.72'' 21º 10' 35.09'' 21º 10' 44.43'' 21º 10' 53.17'' 21º 9' 54.53'' 21º 9' 55.23'' 21º 9' 50.26'' 21º 9' 43.87'' 21º 9' 41.74'' 21º 9' 38.89'' 21º 9' 38.18'' 21º 9' 38.89'' 21º 9' 33.92'' 21º 9' 28.95'' 21º 9' 24.69'' 21º 9' 21.01'' 21º 9' 21.83'' 21º 9' 19.36'' 21º 9' 16.29'' 21º 9' 13.41'' 21º 9' 10.33'' 21º 9' 08.08'' 21º 9' 08.08'' 21º 9' 06.43'' 21º 9' 03.15'' 21º 9' 00.48'' 21º 8' 55.35'' 21º 8' 50.63'' 21º 8' 46.52'' 21º 8' 43.04'' 21º 8' 40.78'' 21º 8' 38.72'' 21º 8' 33.39'' 21º 8' 30.93'' 21º 8' 28.26'' 21º 8' 24.77'' 21º 8' 21.69'' 21º 8' 19.23'' 21º 8' 17.99'' 21º 8' 15.53'' 21º 8' 11.84'' 21º 8' 08.14'' 21º 8' 04.24'' 21º 7' 59.52'' 21º 7' 57.26'' 21º 7' 53.36'' 21º 7' 49.88'' 21º 7' 46.39'' 21º 7' 40.43'' 21º 7' 35.92'' 21º 7' 30.99'' 21º 7' 26.48'' 21º 7' 22.58'' 21º 7' 17.86'' 21º 7' 12.52''
LONGITUD (X) 90º 21' 56.09'' 90º 22' 40.60'' 90º 19' 18.23'' 90º 13' 00.20'' 90º 12' 34.46'' 90º 10' 43.31'' 90º 8' 57.66'' 90º 7' 35.46'' 90º 6' 23.77'' 90º 5' 38.74'' 90º 4' 34.63'' 90º 3' 58.12'' 90º 2' 59.28'' 90º 2' 36.86'' 90º 2' 52.38'' 90º 2' 56.64'' 90º 2' 56.64'' 80º 3' 15.11'' 90º 3' 43.53'' 90º 4' 08.39'' 90º 4' 18.34'' 80º 4' 24.02'' 90º 4' 55.99'' 90º 5' 28.67'' 90º 5' 38.62'' 90º 5' 39.65'' 90º 5' 43.55'' 90º 5' 47.86'' 90º 5' 51.96'' 90º 5' 52.58'' 90º 5' 54.43'' 90º 5' 56.27'' 90º 5' 58.74'' 90º 6' 03.87'' 90º 6' 07.15'' 90º 6' 13.31'' 90º 6' 22.34'' 90º 6' 30.24'' 90º 6' 37.22'' 90º 6' 42.35'' 90º 6' 52.20'' 90º 7' 00.21'' 90º 7' 06.26'' 90º 7' 12.42'' 90º 7' 19.60'' 90º 7' 27.20'' 90º 7' 29.87'' 90º 7' 23.33'' 90º 7' 37.87'' 90º 7' 45.88'' 90º 7' 52.65'' 90º 8' 01.27'' 90º 8' 10.61'' 90º 8' 15.74'' 90º 8' 23.13'' 90º 8' 30.11'' 90º 8' 36.88'' 90º 8' 46.94'' 90º 8' 54.53'' 90º 9' 02.33'' 90º 9' 08.90'' 90º 9' 17.62'' 90º 9' 25.22'' 90º 9' 32.81''
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE MARZO DE 2007.
DIARIO OFICIAL PAGINA 15
65 21º 1' 06.86'' 90º 19' 29.29'' 144 66 21º 1' 00.93'' 90º 19' 37.92'' 145 67 21º 0' 55.53'' 90º 19' 42.78'' 146 68 21º 0' 51.75'' 90º 19' 47.64'' 147 69 21º 0' 44.19'' 90º 19' 54.66'' 148 70 21º 0' 39.87'' 90º 20' 00.06'' 149 71 21º 0' 31.77'' 90º 20' 06.00'' 150 72 21º 0' 24.75'' 90º 20' 13.56'' 151 73 21º 0' 13.96'' 90º 20' 23.27'' 152 74 21º 0' 08.82'' 90º 20' 28.67'' 153 75 21º 0' 03.16'' 90º 20' 31.37'' 154 76 20º 59' 38.32'' 90º 20' 47.03'' 155 77 20º 59' 32.92'' 90º 20' 50.81'' 156 78 20º 59' 23.21'' 90º 20' 56.75'' 157 79 20º 58' 59.28'' 90º 21' 10.88'' Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
21º 7' 07.80'' 21º 7' 02.26'' 21º 6' 57.13'' 21º 6' 52.61'' 21º 6' 46.86'' 21º 6' 41.73'' 21º 6' 40.71'' 21º 6' 38.04'' 21º 6' 33.32'' 21º 6' 30.86'' 21º 6' 28.60'' 21º 6' 25.11'' 21º 6' 18.95'' 21º 6' 12.69''
90º 9' 40.82'' 90º 9' 47.59'' 90º 9' 54.57'' 90º 10' 01.75'' 90º 10.09.34'' 90º 10' 17.04'' 90º 10' 18.68'' 90º 10' 21.15'' 90º 10' 28.13'' 90º 10' 32.23'' 90º 10' 35.51'' 90º 10' 41.06'' 90º 10' 50.29'' 90º 10' 58.91''
5.1.2.1 SUBZONA DE APROVECHAMIENTO SUSTENTABLE DE LOS RECURSOS NATURALES (SASRN). Se comprende en esta subzona aquellas superficies en las que los recursos naturales pueden ser aprovechados. Por motivos de uso y conservación de sus ecosistemas a largo plazo, es necesario que todas las actividades productivas en esta subzona se efectúen bajo esquemas de aprovechamiento sustentable. Quedan comprendidas las áreas dentro de la superficie de la Reserva Estatal El Palmar que están o han estado sujetas a un uso productivo de manera continua, por lo que los ecosistemas naturales se encuentran notoriamente alterados. Esta zona abarca 5,122.66 has. VÉRTICE 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
LATITUD (Y) 21º 9' 16.95" 21º 9' 16.95" 21º 9' 16.05" 21º 9' 10.51" 21º 9' 06.57" 21º 9' 12.30" 21º 9' 14.09" 21º 9' 15.52" 21º 9' 20.53" 21º 9' 14.80" 21º 9' 14.09'' 21º 9' 08.72'' 21º 9' 10.86'' 21º 9' 10.15'' 21º 9' 07.29'' 21º 9' 00.13'' 21º 9' 00.84'' 21º 9' 04.42'' 21º 9' 00.84'' 21º 9' 02.63'' 21º 9' 00.49'' 21º 8' 56.55'' 21º 8' 44.38'' 21º 8' 36.51'' 21º 8' 29.71'' 21º 8' 40.09'' 21º 8' 43.67'' 21º 8' 41.88'' 21º 8' 46.53'' 21º 8' 58.34''
LONGITUD (X) 90º 1' 40.32" 90º 2' 13.38" 90º 2' 22.71" 90º 2' 26.62" 90º 2' 33.42" 90º 2' 35.93" 90º 2' 38.08" 90º 2' 44.52" 90º 2' 50.96" 90º 2' 53.47" 90º 2' 59.91'' 90º 3' 08.50'' 90º 3' 13.86'' 90º 3' 18.52'' 90º 3' 25.32'' 90º 3' 28.90'' 90º 3' 41.42'' 90º 3' 47.86'' 90º 3' 54.30'' 90º 4' 08.62'' 90º 4' 21.15'' 90º 4' 45.84'' 90º 4' 53.35'' 90º 4' 54.79'' 90º 5' 00.87'' 90º 5' 03.73'' 90º 5' 12.68'' 90º 5' 23.77'' 90º 5' 24.13'' 90º 5' 37.02''
VERTICE 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126
LATITUD (Y) 20º 59' 18.19'' 20º 59' 25.26'' 20º 59' 39.99'' 20º 59' 42.93'' 20º 59' 48.23'' 21º 0' 02.96'' 21º 0' 14.74'' 21º 0' 34.18'' 21º 0' 51.26'' 21º 0' 55.97'' 21º 0' 56.56'' 21º 1' 11.87'' 21º 1' 17.76'' 21º 1' 27.19'' 21º 1' 36.02'' 21º 1' 38.97'' 21º 1' 47.22'' 21º 1' 51.34'' 21º 2' 00.17'' 21º 2' 11.95'' 21º 2' 23.15'' 21º 2' 37.87'' 21º 2' 47.88'' 21º 3' 05.55'' 21º 3' 11.44'' 21º 3' 20.87'' 21º 3' 26.76'' 21º 3' 35.01'' 21º 3' 38.54'' 21º 3' 46.79''
LONGITUD (X) 90º 20' 21.20'' 90º 20' 14.13'' 90º 20' 08.24'' 90º 20' 03.53'' 90º 20' 00.00'' 90º 19' 50.57'' 90º 19' 38.79'' 90º 19' 26.42'' 90º 19' 08.75'' 90º 19' 01.68'' 90º 18' 54.61'' 90º 18' 37.83'' 90º 18' 27.81'' 90º 18' 13.09'' 90º 18' 06.02'' 90º 18' 01.31'' 90º 17' 51.88'' 90º 17' 43.64'' 90º 17' 33.62'' 90º 17' 13.01'' 90º 17' 01.82'' 90º 16' 44.74'' 90º 16' 32.96'' 90º 16' 12.34'' 90º 15' 59.68'' 90º 15' 46.72'' 90º 15' 34.35'' 90º 15' 20.21'' 90º 15' 11.38'' 90º 14' 58.42''
PAGINA 16 MARZO DE 2007.
DIARIO OFICIAL
31 21º 8' 55.83'' 90º 5' 50.97'' 127 32 21º 8' 46.53'' 90º 5' 54.19'' 128 33 21º 8' 38.30'' 90º 6' 01.71'' 129 34 21º 8' 38.30'' 90º 6' 13.52'' 130 35 21º 8' 27.92'' 90º 6' 16.74'' 131 36 21º 8' 25.77'' 90º 6' 22.82'' 132 37 21º 8' 21.48'' 90º 6' 22.82'' 133 38 21º 8' 06.80'' 90º 6' 26.54'' 134 39 21º 8' 00.00'' 90º 6' 19.25'' 135 40 21º 7' 53.92'' 90º 6' 14.59'' 136 41 21º 7' 46.05'' 90º 6' 17.10'' 137 42 21º 7' 37.82'' 90º 6' 13.16'' 138 43 21º 7' 31.37'' 90º 6' 18.17'' 139 44 21º 7' 30.66'' 90º 6' 23.90'' 140 45 21º 7' 25.65'' 90º 6' 26.40'' 141 46 21º 7' 26.36'' 90º 6' 36.42'' 142 47 21º 7' 19.92'' 90º 6' 37.50'' 143 48 21º 7' 09.90'' 90º 6' 56.11'' 144 49 21º 7' 16.34'' 90º 6' 56.46'' 145 50 21º 7' 11.17'' 90º 7' 16.63'' 146 51 21º 6' 52.72'' 90º 7' 31.54'' 147 52 21º 6' 49.86'' 90º 7' 41.56'' 148 53 21º 6' 47.71'' 90º 7' 57.30'' 149 54 21º 6' 49.97'' 90º 8' 19.65'' 150 55 21º 6' 41.99'' 90º 8' 25.58'' 151 56 21º 6' 37.01'' 90º 8' 35.56'' 152 57 21º 6' 24.64'' 90º 8' 39.68'' 153 58 21º 6' 24.64'' 90º 8' 54.41'' 154 59 21º 6' 13.36'' 90º 8' 59.93'' 155 60 21º 6' 10.85'' 90º 9' 15.68'' 156 61 21º 6' 11.09'' 90º 9' 39.47'' 157 62 21º 6' 06.38'' 90º 9' 48.30'' 158 63 21º 5' 54.60'' 90º 9' 59.49'' 159 64 21º 5' 55.19'' 90º 10' 4.21'' 160 65 21º 5' 42.23'' 90º 10' 13.63'' 161 66 21º 5' 38.70'' 90º 10' 38.37'' 162 67 21º 5' 36.93'' 90º 10' 45.44'' 163 68 21º 5' 29.27'' 90º 11' 03.40'' 164 69 21º 5' 29.27'' 90º 11' 25.78'' 165 70 21º 5' 12.78'' 90º 11' 48.76'' 166 71 21º 4' 59.82'' 90º 12' 11.73'' 167 72 21º 4' 46.87'' 90º 12' 21.15'' 168 73 21º 4' 26.84'' 90º 12' 36.47'' 169 74 21º 4' 09.76'' 90º 12' 45.30'' 170 75 21º 4' 03.87'' 90º 12' 50.90'' 171 76 21º 3' 25.58'' 90º 13' 30.95'' 172 77 21º 3' 22.64'' 90º 13' 39.79'' 173 78 21º 3' 11.44'' 90º 14' 22.19'' 174 79 21º 3' 01.43'' 90º 14' 53.41'' 175 80 21º 2' 50.24'' 90º 15' 28.16'' 176 81 21º 2' 41.40'' 90º 15' 42.30'' 177 82 21º 2' 24.32'' 90º 16' 09.98'' 178 83 21º 2' 00.76'' 90º 16' 17.94'' 179 84 21º 1' 42.50'' 90º 16' 39.73'' 180 85 21º 1' 43.68'' 90º 16' 53.87'' 181 86 21º 1' 26.01'' 90º 16' 52.69'' 182 87 21º 0' 56.56'' 90º 17' 03.29'' 183 88 21º 0' 34.18'' 90º 17' 44.52'' 184 89 21º 0' 00.60'' 90º 18' 16.92'' 185 90 20º 59' 51.77'' 90º 18' 56.38'' 186 91 20º 59' 24.08'' 90º 19' 09.34'' 187 92 20º 58' 53.46'' 90º 19' 39.38'' 188 93 20º 58' 34.56'' 90º 19' 57.69'' 189 94 20º 58' 46.30'' 90º 20' 32.50'' 190 95 20º 58' 52.02'' 90º 20' 32.83'' 191 96 20º 59' 01.66'' 90º 20' 27.35'' 192 Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE
21º 3' 55.62'' 21º 4' 06.81'' 21º 4' 16.83 21º 4' 24.48'' 21º 4' 32.73'' 21º 4' 45.10'' 21º 4' 50.99'' 21º 4' 55.70'' 21º 5' 05.12'' 21º 5' 09.25'' 21º 5' 15.14'' 21º 5' 22.21'' 21º 5' 25.74'' 21º 5' 31.04'' 21º 5' 33.40'' 21º 5' 38.11'' 21º 5' 43.41'' 21º 5' 46.94'' 21º 5' 52.25'' 21º 5' 57.55'' 21º 5' 58.73'' 21º 6' 02.85'' 21º 6' 09.33'' 21º 6' 21.70'' 21º 6' 31.12'' 21º 6' 54.68'' 21º 7' 10.59'' 21º 7' 28.26'' 21º 7' 30.02'' 21º 7' 35.32'' 21º 7' 45.34'' 21º 7' 48.87'' 21º 7' 57.12'' 21º 8' 01.83'' 21º 8' 06.54'' 21º 8' 05.95'' 21º 8' 10.08'' 21º 8' 17.14'' 21º 8' 25.98'' 21º 8' 30.69'' 21º 8' 44.24'' 21º 8' 53.66'' 21º 8' 58.96'' 21º 9' 06.62'' 21º 9' 10.74'' 21º 9' 17.81'' 21º 9' 20.76'' 21º 9' 20.76'' 21º 9' 23.70'' 21º 9' 26.65'' 21º 9' 29.59'' 21º 9' 32.54'' 21º 9' 32.54'' 21º 9' 34.31'' 21º 9' 36.07'' 21º 9' 36.07'' 21º 9' 29.00'' 21º 9' 29.59'' 21º 9' 30.77'' 21º 9' 28.42'' 21º 9' 30.77'' 21º 9' 33.13'' 21º 9' 30.77'' 21º 9' 39.27'' 21º 9' 38.18'' 21º 9' 16.95''
90º 14' 41.34'' 90º 14' 21.90'' 90º 14' 03.05'' 90º 13' 52.45'' 90º 13' 36.55'' 90º 13' 13.87'' 90º 13' 02.68'' 90º 12' 55.02'' 90º 12' 39.71'' 90º 12' 31.46'' 90º 12' 20.27'' 90º 12' 10.25'' 90º 12' 03.12'' 90º 11' 54.94'' 90º 11' 49.05'' 90º 11' 43.16'' 90º 11' 32.56'' 90º 11' 27.85'' 90º 11' 23.72'' 90º 11' 14.89'' 90º 11' 08.41'' 90º 11' 04.28'' 90º 10' 56.63'' 90º 10' 41.02'' 90º 10' 25.70'' 90º 9' 53.31'' 90º 9' 31.51'' 90º 9' 00.59'' 90º 8' 54.70'' 90º 8' 48.81'' 90º 8' 32.91'' 90º 8' 21.13'' 90º 8' 08.76'' 90º 7' 55.21'' 90º 7' 52.27'' 90º 7' 47.55'' 90º 7' 42.84'' 90º 7' 28.70'' 90º 7' 12.21'' 90º 6' 57.49'' 90º 6' 30.39'' 90º 6' 08.60'' 90º 6' 02.71'' 90º 5' 47.98'' 90º 5' 40.33'' 90º 5' 23.24'' 90º 5' 10.87'' 90º 4' 57.92'' 90º 4' 47.31'' 90º 4' 27.29'' 90º 4' 08.44'' 90º 3' 54.89'' 90º 3' 44.29'' 90º 3' 33.69'' 90º 3' 17.19'' 90º 3' 11.30'' 90º 3' 09.54'' 90º 3' 01.29'' 90º 2' 54.22'' 90º 2' 47.15'' 90º 2' 40.68'' 90º 2' 34.79'' 90º 2' 28.90'' 90º 2' 23.94'' 90º 2' 04.23'' 90º 1' 40.32''
MERIDA, YUC., MARTES 6 DE MARZO DE 2007.
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5.1.2.2 SUBZONA DE APROVECHAMIENTO ESPECIAL (SAE). Comprende aquellas superficies generalmente de extensión reducida, con presencia de recursos naturales que son esenciales para el desarrollo social, y que deben ser explotadas sin deteriorar el ecosistema, modificar el paisaje de forma sustancial, ni causar impacto ambiental irreversible en los elementos naturales que lo conforman; esta zona abarca 1,210.85 hectáreas. La zona presenta vegetación natural, manglar y vegetación acuática. VERTICE 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51
LATITUD (Y) 20º 58' 58.8" 20º 59' 24" 20º 59' 31.2" 20º 59' 38.4" 21º 0.' 3.6" 21º 0.' 7.2" 21º 0.' 14.4" 21º 0.' 25.2" 21º 0.' 32.4" 21º 0.' 39.6" 21º 0.' 43.2" 21º 0.' 50.4" 21º 0.' 54" 21º 1.' 1.2" 21º 1.' 8.4" 21º 1.' 15.6" 21º 1.' 22.8" 21º 1.' 33.6" 21º 1.' 40.8" 21º 1.' 48" 21º 1.' 55.2" 21º 1.' 58.8" 21º 2.' 6" 21º 2.' 9.6" 21º 2.' 13.2" 21º 2.' 16.8" 21º 2.' 20.4" 21º 2.' 24" 21º 2.' 27.6" 21º 2.' 34.8" 21º 2.' 38.4" 21º 2.' 42" 21º 2.' 45.6" 21º 2.' 52.8" 21º 2.' 45.6" 21º 2.' 38.4" 21º 2.' 24" 21º 2.' 13.2" 21º 1.' 58.8" 21º 1.' 51.6" 21º 1.' 48" 21º 1.' 37.2" 21º 1.' 37.2" 21º 1.' 26.4" 21º 1.' 19.2" 21º 1.' 12" 21º 0.' 57.6" 21º 0.' 57.6" 21º 0.' 50.4" 21º 0.' 32.4" 21º 0.' 14.4"
LONGITUD (X) 90º 21' 10.8" 90º 20' 56.4" 90º 20' 49.2" 90º 20' 45.6" 90º 20' 31.2" 90º 20' 27.6" 90º 20' 24" 90º 20' 13.2" 90º 20' 6" 90º 19' 58.8" 90º 19' 55.2" 90º 19' 48" 90º 19' 44.4" 90º 19' 37.2" 90º 19' 30" 90º 19' 19.2" 90º 19' 4.8" 90º 18' 50.4" 90º 18' 39.6" 90º 18' 28.8" 90º 18' 21.6" 90º 18' 14.4" 90º 18' 3.6" 90º 17' 56.4" 90º 17' 49.2" 90º 17' 42" 90º 17' 34.8" 90º 17' 31.2" 90º 17' 24" 90º 17' 13.2" 90º 17' 6" 90º 17' 2.4" 90º 16' 51.6" 90º 16' 40.8" 90º 16' 37.2" 90º 16' 44.4" 90º 17' 2.4" 90º 17' 13.2" 90º 17' 34.8" 90º 17' 42" 90º 17' 52.8" 90º 18' 0" 90º 18' 7.2" 90º 18' 14.4" 90º 18' 28.8" 90º 18' 39.6" 90º 18' 54" 90º 19' 1.2" 90º 19' 8.4" 90º 19' 26.4" 90º 19' 37.2"
VERTICE 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170
LATITUD (Y) 21º 7.' 30" 21º 7.' 37.2" 21º 7.' 40.8" 21º 7.' 48" 21º 7.' 51.6" 21º 7.' 51.6" 21º 7.' 58.8" 21º 7.' 58.8" 21º 8.' 6" 21º 8.' 9.6" 21º 8.' 13.2" 21º 8.' 16.8" 21º 8.' 16.8" 21º 8.' 20.4" 21º 8.' 20.4" 21º 8.' 24" 21º 8.' 27.6" 21º 8.' 31.2" 21º 8.' 34.8" 21º 8.' 38.4" 21º 8.' 42" 21º 8.' 42" 21º 8.' 45.6" 21º 8.' 49.2" 21º 8.' 56.4" 21º 9' 0" 21º 9.' 3.6" 21º 9.' 7.2" 21º 9.' 7.2" 21º 9.' 7.2" 21º 9.' 10.8" 21º 9.' 14.4" 21º 9.' 18" 21º 9.' 18" 21º 9.' 21.6" 21º 9.' 21.6" 21º 9.' 25.2" 21º 9.' 28.8" 21º 9.' 32.4" 21º 9.' 39.6" 21º 9.' 39.6" 21º 9.' 39.6" 21º 9.' 43.2" 21º 9.' 43.2" 21º 9.' 50.4" 21º 9.' 54" 21º 9.' 54" 21º 9.' 43.2" 21º 9.' 39.6" 21º 9.' 32.4" 21º 9.' 32.4"
LONGITUD (X) 90º 9.' 3.6" 90º 8.' 52.8" 90º 8.' 45.6" 90º 8.' 38.4" 90º 8.' 31.2" 90º 8.' 24" 90º 8.' 16.8" 90º 8.' 9.6" 90º 8.' 2.4" 90º 7.' 51.6" 90º 7.' 44.4" 90º 7.' 37.2" 90º 7.' 33.6" 90º 7.' 30" 90º 7.' 26.4" 90º 7.' 19.2" 90º 7.' 12" 90º 7.' 4.8" 90º 7.' 1.2" 90º 6.' 54" 90º 6.' 43.2" 90º 6.' 36" 90º 6.' 28.8" 90º 6.' 21.6" 90º 6.' 14.4" 90º 6.' 7.2" 90º 6.' 3.6" 90º 6' 0" 90º 5.' 56.4" 90º 5.' 52.8" 90º 5.' 52.8" 90º 5.' 52.8" 90º 5.' 49.2" 90º 5.' 42" 90º 5.' 38.4" 90º 5.' 38.4" 90º 5.' 27.6" 90º 4.' 55.2" 90º 4.' 22.8" 90º 4.' 19.2" 90º 4.' 8.4" 90º 3.' 43.2" 90º 3.' 14.4" 90º 2.' 56.4" 90º 2.' 56.4" 90º 2.' 52.8" 90º 2.' 38.4" 90º 2.' 31.2" 90º 2.' 24" 90º 2.' 27.6" 90º 2.' 34.8"
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52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118
21º 0.' 3.6" 20º 59' 42" 20º 59' 38.4" 20º 59' 24" 20º 59' 16.8" 20º 59' 2.4" 20º 58' 51.6" 20º 58' 48" 20º 58' 58.8" 21º 3.' 18" 21º 3.' 18" 21º 3.' 21.6" 21º 3.' 25.2" 21º 3.' 28.8" 21º 3.' 32.4" 21º 3.' 36" 21º 3.' 43.2" 21º 3.' 46.8" 21º 3.' 50.4" 21º 3.' 57.6" 21º 4.' 4.8" 21º 4.' 8.4" 21º 4.' 12" 21º 4.' 19.2" 21º 4.' 22.8" 21º 4.' 26.4" 21º 4.' 30" 21º 4.' 37.2" 21º 4.' 40.8" 21º 4.' 48" 21º 4.' 55.2" 21º 5.' 2.4" 21º 5.' 6" 21º 5.' 9.6" 21º 5.' 13.2" 21º 5.' 20.4" 21º 5.' 20.4" 21º 5.' 24" 21º 5.' 24" 21º 5.' 27.6" 21º 5.' 31.2" 21º 5.' 34.8" 21º 5.' 38.4" 21º 5.' 45.6" 21º 5.' 49.2" 21º 5.' 49.2" 21º 5.' 52.8" 21º 5.' 56.4" 21º 6.' 3.6" 21º 6.' 7.2" 21º 6.' 14.4" 21º 6.' 18" 21º 6.' 25.2" 21º 6.' 28.8" 21º 6.' 32.4" 21º 6.' 32.4" 21º 6.' 39.6" 21º 6.' 39.6" 21º 6.' 43.2" 21º 6.' 46.8" 21º 6.' 54" 21º 6.' 57.6" 21º 7.' 1.2" 21º 7.' 8.4" 21º 7.' 12" 21º 7.' 19.2" 21º 7.' 22.8"
90º 19' 51.6" 90º 20' 2.4" 90º 20' 9.6" 90º 20' 13.2" 90º 20' 20.4" 90º 20' 27.6" 90º 20' 31.2" 90º 20' 31.2" 90º 21' 10.8" 90º 16' 1.2" 90º 15' 57.6" 90º 15' 50.4" 90º 15' 46.8" 90º 15' 39.6" 90º 15' 28.8" 90º 15' 21.6" 90º 15' 10.8" 90º 15' 3.6" 90º 14' 56.4" 90º 14' 42" 90º 14' 31.2" 90º 14' 24" 90º 14' 16.8" 90º 14' 6" 90º 13' 58.8" 90º 13' 51.6" 90º 13' 44.4" 90º 13' 37.2" 90º 13' 26.4" 90º 13' 12" 90º 13' 1.2" 90º 12' 50.4" 90º 12' 43.2" 90º 12' 36" 90º 12' 28.8" 90º 12' 18" 90º 12' 18" 90º 12' 18" 90º 12' 14.4" 90º 12' 7.2" 90º 12' 3.6" 90º 11' 56.4" 90º 11' 45.6" 90º 11' 42" 90º 11' 34.8" 90º 11' 34.8" 90º 11' 27.6" 90º 11' 24" 90º 11' 16.8" 90º 11' 9.6" 90º 10' 58.8" 90º 10' 51.6" 90º 10' 40.8" 90º 10' 37.2" 90º 10' 33.6" 90º 10' 26.4" 90º 10' 22.8" 90º 10' 19.2" 90º 10' 15.6" 90º 10' 8.4" 90º 10' 1.2" 90º 9.' 54" 90º 9.' 46.8" 90º 9.' 39.6" 90º 9.' 32.4" 90º 9.' 25.2" 90º 9.' 18"
171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237
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21º 9.' 32.4" 21º 9.' 28.8" 21º 9.' 32.4" 21º 9.' 28.8" 21º 9.' 28.8" 21º 9.' 36" 21º 9.' 36" 21º 9.' 36" 21º 9.' 32.4" 21º 9.' 32.4" 21º 9.' 28.8" 21º 9.' 25.2" 21º 9.' 25.2" 21º 9.' 21.6" 21º 9.' 21.6" 21º 9.' 18" 21º 9.' 10.8" 21º 9.' 7.2" 21º 9' 0" 21º 8.' 52.8" 21º 8.' 45.6" 21º 8.' 31.2" 21º 8.' 27.6" 21º 8.' 16.8" 21º 8.' 9.6" 21º 8.' 6" 21º 8.' 6" 21º 8.' 2.4" 21º 7.' 58.8" 21º 7.' 48" 21º 7.' 44.4" 21º 7.' 33.6" 21º 7.' 30" 21º 7.' 30" 21º 7.' 12" 21º 6.' 54" 21º 6.' 32.4" 21º 6.' 21.6" 21º 6.' 10.8" 21º 6.' 3.6" 21º 6' 0" 21º 5.' 56.4" 21º 5.' 52.8" 21º 5.' 45.6" 21º 5.' 42" 21º 5.' 38.4" 21º 5.' 34.8" 21º 5.' 31.2" 21º 5.' 24" 21º 5.' 16.8" 21º 5.' 9.6" 21º 5.' 6" 21º 4.' 55.2" 21º 4.' 51.6" 21º 4.' 44.4" 21º 4.' 33.6" 21º 4.' 22.8" 21º 4.' 15.6" 21º 4.' 8.4" 21º 3.' 54" 21º 3.' 46.8" 21º 3.' 39.6" 21º 3.' 36" 21º 3.' 25.2" 21º 3.' 21.6" 21º 3.' 14.4" 21º 3.' 18"
90º 2.' 42" 90º 2.' 45.6" 90º 2.' 52.8" 90º 3' 0" 90º 3.' 10.8" 90º 3.' 10.8" 90º 3.' 18" 90º 3.' 32.4" 90º 3.' 43.2" 90º 3.' 54" 90º 4.' 8.4" 90º 4.' 26.4" 90º 4.' 48" 90º 4.' 58.8" 90º 5.' 9.6" 90º 5.' 24" 90º 5.' 42" 90º 5.' 49.2" 90º 6.' 3.6" 90º 6.' 7.2" 90º 6.' 28.8" 90º 6.' 57.6" 90º 7.' 12" 90º 7.' 30" 90º 7.' 44.4" 90º 7.' 48" 90º 7.' 51.6" 90º 7.' 55.2" 90º 8.' 9.6" 90º 8.' 20.4" 90º 8.' 31.2" 90º 8.' 49.2" 90º 8.' 56.4" 90º 9' 0" 90º 9.' 32.4" 90º 9.' 54" 90º 10' 26.4" 90º 10' 40.8" 90º 10' 55.2" 90º 11' 6" 90º 11' 9.6" 90º 11' 13.2" 90º 11' 24" 90º 11' 27.6" 90º 11' 31.2" 90º 11' 42" 90º 11' 49.2" 90º 11' 56.4" 90º 12' 10.8" 90º 12' 21.6" 90º 12' 32.4" 90º 12' 39.6" 90º 12' 54" 90º 13' 1.2" 90º 13' 15.6" 90º 13' 37.2" 90º 13' 51.6" 90º 14' 2.4" 90º 14' 20.4" 90º 14' 42" 90º 15' 0" 90º 15' 10.8" 90º 15' 21.6" 90º 15' 36" 90º 15' 46.8" 90º 15' 57.6" 90º 16' 1.2"
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119 21º 7.' 26.4" 90º 9.' 7.2" Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
5.1.2.3 SUBZONA DE USO PÚBLICO (SUP). Comprende aquellas superficies que presentan atractivos naturales para la realización de actividades de recreación y esparcimiento, en donde es posible mantener concentraciones de visitantes en los límites que se determine, con base en la capacidad de carga de los ecosistemas. Presenta una poligonal de 24.95 has; en ella se encuentra el Faro de El Palmar. VÉRTICE LATITUD (Y) 1 21º 3’ 5.55’’ 2 21º 2’ 47.88’’ 3 21º 2’ 45.36’’ 4 21º 2’ 52.68’’ 5 21º 3’ 0.13’’ 6 21º 3’ 5.13’’ 7 21º 3’ 8.84’’ 8 21º 3’ 16.48’’ 9 21º 3’ 14.08’’ 10 21º 3’ 11.44’’ 11 21º 3’ 5.55’’ Fuente: Coordenadas geográficas creadas con Arc GIS 9 usando ArcMap.
LONGITUD (X) 90º 16’ 12.34’’ 90º 16’ 32.96’’ 90º 16’ 35.93’’ 90º 16’ 42.46’’ 90º 16’ 28.67’’ 90º 16’ 19.79’’ 90º 16’ 13.86’’ 90º 16’ 1.55’’ 90º 15’ 56.05’’ 90º 15’ 59.68’’ 90º 16’ 12.34’’
5.2. POLÍTICAS DE MANEJO Para el manejo de la Reserva Estatal El Palmar se promoverá la aplicación de proyectos de desarrollo sustentable y programas de conservación y restauración ecológica, con el fin de evitar impactos negativos sobre los ecosistemas de la reserva. Estos programas y proyectos deberán cumplir con lo establecido en la reglamentación del presente Programa de Manejo. 5.2.1 ZONA NÚCLEO. 5.2.1.1 SUBZONA DE USO RESTRINGIDO (SUR). Se aplicarán estrategias de manejo tendientes a conservar y preservar sus condiciones naturales, buscando que no haya afectación a los componentes naturales de acuerdo a la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, a la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, los correspondientes reglamentos de estas leyes, y el presente Programa de Manejo. Está permitida en esta área la participación de proyectos y trabajos de investigación científica, enfocados a la difusión del valor ecológico y económico de los recursos naturales. En esta zona queda restringida cualquier tipo de actividad cinegética o productiva. 5.2.1.2 SUBZONA DE PROTECCIÓN (SP). Se aplicarán estrategias de manejo tendientes a conservar y preservar sus condiciones naturales, buscando que no haya afectación a los componentes naturales de acuerdo a la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, a la Ley de Protección al
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Ambiente del Estado de Yucatán, los correspondientes reglamentos de estas leyes, y el presente Programa de Manejo. Las actividades permitidas serán proyectos y trabajos de conservación e investigación científica y de monitoreo. En esta zona queda prohibida cualquier actividad cinegética, productiva o de infraestructura. 5.2.1.3 ZONA DE AMORTIGUAMIENTO (ZA) FRANJA MARINA. En esta área se podrá realizar actividades de investigación científica, monitoreo y de vigilancia. Está prohibido el uso de chinchorro y de redes. Esta zona abarca una franja de 3 Km. de ancho adyacente a la línea de costa. 5.2.1.4 SUBZONA DE APROVECHAMIENTO SUSTENTABLE DE LOS RECURSOS NATURALES (SASRN). En esta zona los recursos naturales pueden ser aprovechados, promoviendo a la vez acciones de conservación de sus ecosistemas a corto, mediano y largo plazo. Todas las actividades productivas se efectuarán bajo esquemas de aprovechamiento sustentable. Las actividades permitidas en esta área son el desarrollo de técnicas de aprovechamiento con el mínimo impacto sobre los ecosistemas y sus recursos, la implementación de programas de monitoreo y evaluación de las poblaciones de especies que se aprovechen, la investigación científica, así como el desarrollo de proyectos que tiendan a reforestar esta zona, con el objetivo de restaurar los ecosistemas. 5.2.1.5 SUBZONA DE APROVECHAMIENTO ESPECIAL (SAE). Las actividades permitidas en esta área son: conservación, educación ambiental, turismo alternativo, infraestructura temporal o permanente de bajo impacto, actividades de aprovechamiento que no modifiquen los ecosistemas, restauración ecológica y aprovechamiento de vida silvestre en la modalidad de Unidades de Manejo y Aprovechamiento Sustentable de Vida Silvestre. Cualquier obra de infraestructura o actividad de turismo sustentable deberá contar con los estudios de capacidad de carga y de impacto ambiental respectivos previos a la realización de dichas obras o actividades, las cuales se permitirán siempre y cuando se dé cumplimiento a los ordenamientos legales vigentes en la materia y se cuente con las autorizaciones y permisos para tal fin. Para el desarrollo de infraestructura, las densidades deberán basarse en las disposiciones que la Secretaría de Ecología del Estado de Yucatán expida al respecto. 5.2.1.6 SUBZONA DE USO PÚBLICO (SUP). En esta zona existe mayor contacto e influencia de los visitantes y usuarios de la Reserva Estatal El Palmar, por ello se plantea la prestación de servicios de turismo sustentable de bajo impacto, siempre y cuando se sigan los lineamientos establecidos en el presente Acuerdo. Las actividades permitidas serán: turismo alternativo, educación e interpretación ambiental, observación de flora y fauna, y acampado e infraestructura de bajo impacto. Para la construcción de cualquier obra de infraestructura se deberá contar con la manifestación de impacto ambiental respectiva. Las acciones deberán ser acordes con la capacidad de carga y el potencial turístico de la zona, y se permitirá su realización siempre y cuando se dé cumplimiento a los ordenamientos legales vigentes en la materia y se cuente con las autorizaciones y permisos para tal fin. Para el desarrollo de
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infraestructura las densidades deberán basarse en las disposiciones que la Secretaría de Ecología del Estado de Yucatán expida para ello. 6.- REGLAS ADMINISTRATIVAS. OBJETIVOS PARTICULARES. • • • • •
Incorporar a los usuarios de los recursos de los municipios de Hunucmá y Celestún dentro del proceso de planeación y diseño de las disposiciones y normas de uso. Aplicar las presentes reglas administrativas de la Reserva Estatal El Palmar, la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán y su Reglamento, así como la zonificación propuesta. Proponer medios de difusión eficientes de la reglamentación entre los vigilantes y las poblaciones aledañas. Promover asesorías para el conocimiento y aplicación de las disposiciones y normas de uso. Capacitar al personal de la Reserva Estatal El Palmar en el conocimiento y aplicación de las disposiciones y normas de uso. “REGLAS ADMINISTRATIVAS DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA DENOMINADA RESERVA ESTATAL EL PALMAR” CAPÍTULO I DISPOSICIONES GENERALES
Regla 1. Las presentes Reglas son de observancia general y obligatorias para todas aquellas personas, tanto físicas como morales, que realicen o pretendan realizar actividades dentro de la Reserva Estatal El Palmar, ubicada entre los municipios de Hunucmá y Celestún en el Estado de Yucatán, con una superficie total de 49,605.39 hectáreas, incluyendo la franja marina de 9,442.11 hectáreas, y tienen por objeto regular dichas actividades de acuerdo a la zonificación establecida. Regla 2. La aplicación de las presentes Reglas corresponde a la Secretaría de Ecología del Estado de Yucatán, sin perjuicio de las atribuciones que correspondan a otras dependencias federales, estatales o municipales de conformidad con el Acuerdo de reforma del área, el Programa de Manejo, la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, su Reglamento y demás ordenamientos aplicables en la materia. Regla 3. Para los efectos de las presentes Reglas Administrativas se entenderá por: ACTIVIDADES DE COLECTA CIENTÍFICA.- Aquellas actividades que, fundamentadas en un proyecto de investigación científica y que cuenten con los permisos correspondientes, requieran de la captura de un ejemplar de alguna especie, el cual, de acuerdo con las necesidades de la investigación, requiera o no ser sacrificado para el logro de los objetivos y estrategias planteadas en el proyecto. ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA.- Aquellas actividades que, fundamentadas en el método científico, conlleven a la generación de información y conocimiento sobre los aspectos relevantes del Área Natural Protegida, desarrolladas por una o varias instituciones de educación superior o centros de investigación,
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organizaciones no gubernamentales o personas físicas, calificadas como especialistas en la materia. ACTIVIDADES RECREATIVAS.- Aquellas consistentes en la observación del paisaje, de la fauna silvestre en su hábitat natural y cualquier manifestación cultural de forma organizada y sin alterar o dañar el entorno, incluyendo al ecoturismo o turismo ecológico, mediante la realización de recorridos y visitas guiadas en rutas o senderos de interpretación ambiental dentro del Área Natural Protegida, con el fin de disfrutar o apreciar sus atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestres). ADMINISTRACIÓN.- La planeación, implementación, supervisión, operación y evaluación del Programa de Manejo del Área Natural Protegida y de las presentes Reglas realizada por el Estado de Yucatán, a través de su Secretaría de Ecología. APROVECHAMIENTO EXTRACTIVO.- La utilización de ejemplares, partes o derivados de especies silvestres, mediante colecta, captura o caza. APROVECHAMIENTO NO EXTRACTIVO.- Las actividades directamente relacionadas con la vida silvestre en su hábitat natural que no impliquen la remoción de ejemplares, partes o derivados y que, de no ser adecuadamente reguladas, pudieran causar impactos significativos sobre eventos biológicos, poblaciones y hábitat de las especies silvestres. APROVECHAMIENTO SUSTENTABLE.- La utilización de los recursos naturales en forma tal que se respete la integridad funcional y las capacidades de carga de los ecosistemas de la ANP por períodos de tiempo indefinidos. ÁREA NATURAL PROTEGIDA O ANP.- Al área ubicada entre los municipios de Celestún y Hunucmá, delimitada por la poligonal cuyas coordenadas fueron publicadas en el Diario Oficial del Gobierno del Estado el quince de junio de dos mil seis mediante Acuerdo número ochenta y tres . CONTAMINACIÓN.- La alteración de las condiciones normales de un ecosistema por agentes químicos, físicos o de cualquier otro tipo, así como la presencia en el ambiente de uno o más contaminantes o de cualquier combinación de ellos que cause un desequilibrio ecológico. DESARROLLO SUSTENTABLE.- El proceso evaluable mediante criterios e indicadores de carácter ambiental y socioeconómico que tiende a mejorar la calidad de vida y la productividad de las personas, que se funda en medidas apropiadas de preservación del equilibrio ecológico, protección del ambiente y aprovechamiento de los recursos naturales de manera que no se comprometa la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. DIRECCIÓN.- Persona u órgano designado por la Secretaría de Ecología para ejecutar las acciones de coordinación, desarrollo y evaluación del Programa de Manejo del Área Natural Protegida y de las presentes Reglas. ECOSISTEMA.- A la unidad funcional básica de interacción de los organismos entre sí y de éstos con el ambiente en un espacio y tiempo determinados. ESPECIES ALÓCTONAS.- Especie de flora o fauna no nativa del Área Natural Protegida.
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FAUNA SILVESTRE.- Las especies animales que subsisten sujetas a los procesos de selección natural y que se desarrollan libremente, incluyendo las poblaciones menores que se encuentran bajo control del hombre, así como los animales domésticos que por abandono se tornen salvajes y por ello sean susceptibles de captura y apropiación. FLORA SILVESTRE.- Las especies vegetales así como los hongos que subsisten sujetos a los procesos de selección natural y que se desarrollan libremente, incluyendo las poblaciones o especimenes que se encuentran bajo control del hombre. GUÍA LOCAL.- Poblador de la zona de influencia de la Reserva Estatal El Palmar que a través de la capacitación cuenta con los conocimientos suficientes sobre ecología, medio ambiente, conservación, uso sustentable de los recursos naturales, así como de aspectos culturales relevantes, que desarrolla actividades y/o servicios de acompañamiento a los turistas y visitantes, para una mayor satisfacción, entendimiento y disfrute de los atractivos naturales e históricos del Área Natural Protegida. INAH.- Al Instituto Nacional de Antropología e Historia. INVESTIGADOR.- A la persona acreditada por alguna institución de investigación reconocida, que tenga como objetivo el conocimiento de los procesos naturales, sociales y culturales o el desarrollo tecnológico del Área Natural Protegida como parte de un proyecto de investigación técnica o científica. LA.- Ley Agraria. LAN.- Ley de Aguas Nacionales. LDRS.- Ley de Desarrollo Rural Sustentable. LFM.- Ley Federal del Mar. LFMZAAH.- Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. LFT.- Ley Federal de Turismo. LGVS.- Ley General de Vida Silvestre. LGDFS.- Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. LGEEPA.- Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. LM.- Ley Minera. LP.- Ley de Pesca. LPAEY.- Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán. LPCIEY.- Ley de Prevención y Combate de Incendios del Estado de Yucatán.
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NOM-08-TUR-2002.- Norma oficial mexicana que establece los elementos a los que deben sujetarse los guías generales y los especializados en temas o localidades específicas de carácter cultural. NOM-09-TUR-2002.- Norma oficial mexicana que establece los elementos a los que deben sujetarse los guías especializados en actividades específicas. NOM-059-SEMARNAT-2001.- Norma oficial mexicana relativa a la Protección ambientalEspecies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista de especies en riesgo. NOM-062-SEMARNAT-1994.- Norma oficial mexicana que establece las especificaciones para mitigar los efectos adversos sobre la biodiversidad ocasionados por el cambio de uso del suelo de terrenos forestales a agropecuarios. NOM-126-SEMARNAT-2000.- Establece las especificaciones para la realización de actividades de colecta científica de material biológico de especies de flora y fauna silvestres y otros recursos biológicos en el territorio nacional. PERMISO, LICENCIA, AUTORIZACIÓN Y/O CONCESIÓN.- Al documento que expiden las autoridades federales, estatales y/o municipales, a través de sus distintas unidades administrativas, por el que se autoriza la realización de actividades de exploración, explotación o aprovechamiento de los recursos naturales existentes dentro del Área Natural Protegida, en los términos de las distintas disposiciones legales y reglamentarias aplicables. PRÁCTICAS DE CAMPO.- A las actividades que con fines de docencia realizan estudiantes de instituciones de educación básica, media, media superior, superior o postgrado de instituciones reconocidas, que no impliquen la recolección de organismos completos o sus partes, ni actividad alguna que impacte a los ecosistemas, por lo que deberán considerarse como actividades de observación. PRESTADOR DE SERVICIOS RECREATIVOS.- A la persona física o moral que se dedica a la organización de grupos de visitantes a la Reserva Estatal El Palmar con fines recreativos y culturales, y que requiere del permiso otorgado por la Secretaría de Ecología. PROFEPA.- Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. PROTECCIÓN.- Conjunto de políticas y medidas para preservar el ambiente y evitar su deterioro. RLPAEY.- Reglamento de la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán. RECURSO NATURAL.- El elemento susceptible de ser aprovechado en beneficio del hombre. RESTAURACIÓN.- Conjunto de actividades tendientes a la recuperación y restablecimiento de las condiciones que propician la evolución y continuidad de los procesos naturales. SECOL.- La Secretaría de Ecología del Estado de Yucatán.
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SECTUR.- La Secretaría de Turismo del Estado de Yucatán. SEMARNAT.- La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. TRANSEÚNTE.- Pobladores de los municipios, de la zona de influencia o cualquier persona física que temporalmente necesite pasar a través de la Reserva para trasladarse de un lugar a otro, sin fines recreativos. TURISMO SUSTENTABLE.- Aquella modalidad turística ambientalmente responsable que consiste en viajar o visitar el Área Natural Protegida sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales de dicha área, así como cualquier manifestación cultural que pueda encontrarse a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto negativo ambiental cultural y propicia un involucramiento activo y socio-económicamente benéfico de las poblaciones locales. UMAS.- A las Unidades de Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre. VISITANTE.- A la persona física que ingrese al área Natural Protegida con fines recreativos, turísticos o culturales. VISITAS DE GRUPOS.- Conjunto de personas pertenecientes o no a alguna organización, asociación o institución educativa, con la finalidad de realizar actividades de observación, campamento y/o didácticas. ZONIFICACIÓN.- División geográfica de la Reserva Estatal El Palmar en zonas definidas en función al grado de conservación y representatividad de sus ecosistemas, a la vocación natural del terreno, de su uso actual y potencial, acorde con los propósitos de preservación y conservación indicados en el Programa de Manejo y sus objetivos, que están sujetas a regímenes diferenciados de manejo. Regla 4. Para efectos de las presentes reglas, los usos y aprovechamientos que se pretendan realizar dentro de la Reserva Estatal El Palmar que sean de competencia federal deberán ser autorizados en términos de la normatividad federal establecida, sin contravenir lo establecido en el Programa de Manejo, la LPAEY y su Reglamento, así como las demás disposiciones legales aplicables en la materia. Regla 5. Previamente al inicio de las actividades que se pretendan llevar a cabo dentro de la Reserva Estatal El Palmar, los responsables deberán de hacer del conocimiento de la SECOL su propósito, así como cumplir con lo estipulado en las presentes Reglas Administrativas. CAPÍTULO II DE LOS PERMISOS, AUTORIZACIONES, CONCESIONES Y AVISOS Regla 6. Se requerirá autorización otorgada por la SEMARNAT y del permiso de la SECOL para la realización de las siguientes actividades: I. Investigación científica. II. Establecimientos y operación de jardines botánicos, viveros y criaderos intensivos de fauna silvestre a través de UMAS.
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III. Aprovechamiento de recursos forestales maderables y no maderables. IV. Aprovechamiento de flora y fauna silvestre. V. Cambio de uso del suelo. VI. Colecta de ejemplares, parte y derivados de vida silvestre y manipulación de especimenes con fines de investigación científica o con propósito de enseñanza. VII. Trabajos de explotación o exploración de subproductos que se obtengan de salinas. VIII. Uso y aprovechamiento de la Zona Federal Marítimo Terrestre y Terrenos Ganados al Mar. Regla 7. Se requerirá autorización de la SECOL para la realización de las siguientes actividades: I. Prestación de servicios para la realización de actividades turístico-recreativas. II. Realización de filmaciones, video grabación, fotografía o captura de imágenes o sonidos por cualquier medio, con fines comerciales o culturales, que requieran de equipo compuesto por más de un técnico especializado como apoyo a la persona que opere el equipo principal. III. Acampar y/o pernoctar en las zonas establecidas del Área Natural Protegida, fuera de las instalaciones de la subzona de uso público de la zona de amortiguamiento. IV. Realización de obras de infraestructura públicas o privadas en las zonas establecidas del Área Natural Protegida, y para ello se presentará a la SECOL la Manifestación de Impacto Ambiental, en los términos establecidos en el artículo 22 de la LPAEY y su Reglamento. V. Creación de caminos y senderos dentro del Área Natural Protegida. VI. Excavación y remoción de cobertura vegetal con cualquier fin dentro del Área Natural Protegida. VII. Educación, comunicación e interpretación ambiental, que incluya la realización de pláticas, talleres y prácticas de campo. VIII. Prácticas de campo dirigidas a la investigación y/o docencia. IX. Desarrollo de talleres para el aprovechamiento de los recursos naturales. X. La construcción y el desarrollo de unidades de hospedaje, cabañas u hoteles. Esta actividad se autorizará de conformidad a lo establecido en la Ley de Protección al Ambiente del Estado de Yucatán, su Reglamento, a la zonificación del Área Natural Protegida y demás disposiciones que al efecto se expidan. XI. Utilización de vehículos acuáticos y motos.
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XII. Los recorridos con voluntarios y ecoturistas para apoyar trabajos y/o observar tortugas marinas. XIII. Toda obra o actividad que pretenda realizar alguna persona física y/o moral que pueda causar desequilibrio ecológico o rebasar los límites de capacidad de carga y las condiciones establecidas en las disposiciones aplicables en cada caso, con el fin de proteger el ambiente. Regla 8. Para la obtención de los permisos a la que se refiere la Regla 7, los promoventes deberán presentar una solicitud escrita que cumpla con los siguientes requisitos: I. Estar dirigida a la SECOL con el nombre o razón social del solicitante, su domicilio para oír y recibir notificaciones, número de teléfono y/o fax y correo electrónico; II. Estar acompañada de la copia de una identificación oficial o del acta constitutiva de la sociedad o asociación civil, según sea el caso; III. Estar acompañada de una carta compromiso del prestador del servicio, investigador o guía local haciéndose responsable de los actos realizados por los visitantes a su cargo que por cualquier razón se susciten en contra de las instalaciones del Área Natural Protegida así como de los recursos naturales presentes en ella. IV. Indicar el tipo y características del o los vehículos o embarcaciones que se pretenden utilizar para la realización de la actividad; V. Presentar un programa que contenga las actividades a desarrollar en el Área Natural Protegida, en el cual se incluya: fecha, horarios de salida y regreso, tiempo de estancia en la Reserva y ubicación del área en donde se pretendan llevar a cabo dichas actividades; VI. Indicar el número de guías locales y de visitantes a manejar por evento o temporada. VII. Presentar un plan de emergencias ecológicas y de educación ambiental. Todos los documentos mencionados en la presente regla deberán ser entregados por duplicado a la SECOL. Regla 9. Dentro de la Reserva Estatal El Palmar no se permitirá el aprovechamiento de ejemplares, partes y/o productos de la flora y fauna silvestre de las especies consideradas como raras, endémicas o enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2001 bajo alguna categoría de protección, amenazadas, en protección especial o en peligro de extinción; salvo que dicho aprovechamiento se realice a través de una UMA autorizada para tal fin. Tampoco se permitirá la caza, captura, alteración o extracción de cualquier tipo de animales, plantas terrestres o acuáticas y sus productos, incluyendo material mineral, sin el permiso o la autorización correspondiente. Regla 10. El refrendo de los permisos estará sujeto al resultado de la evaluación del comportamiento de los prestadores de servicios recreativos, de los guías locales y de la entrega en tiempo y forma del informe mencionado en la siguiente regla.
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Regla 11. Para la obtención del refrendo se deberá presentar un informe final de actividades dentro de los 30 días hábiles previos a la terminación de la vigencia del permiso correspondiente. En caso de que el permiso se conceda por un término menor a 30 días hábiles, la SECOL designará el plazo máximo para la entrega del informe final respectivo. Regla 12. Para la realización de actividades que impliquen el aprovechamiento de recursos no maderables, se deberá dar aviso a la SECOL y presentar ante ésta la autorización que se haya otorgado en términos de la LGDFS y su Reglamento. Regla 13. Con la finalidad de asegurar la conservación de los recursos naturales del Área Natural Protegida, así como recibir el apoyo necesario por parte de la SECOL, los responsables de los trabajos deberán dar aviso a la mencionada dependencia con un mínimo de cinco días de anticipación del inicio de las siguientes actividades: I. Educación ambiental que no implique ninguna actividad extractiva. II. Investigación y/o monitoreo sin colecta o manipulación de especimenes. III. Prácticas de campo. IV. Acampar o pernoctar en instalaciones de la reserva. V. Visitas guiadas. Regla 14. Las concesiones y asignaciones para la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas nacionales serán otorgadas por el Ejecutivo Federal a través de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) de acuerdo con las reglas y condiciones que establece la LAN y su Reglamento. Regla 15. Los permisos, autorizaciones y/o concesiones para la realización de las actividades que se señalan a continuación, serán expedidos por la SAGARPA de acuerdo a lo establecido en la Ley de Pesca, su Reglamento y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables en la materia: I. Acuacultura. II. Pesca comercial y deportiva. Regla 16. Los prestadores de servicios que propongan un proyecto específico para el desarrollo de infraestructura o para el uso de recursos naturales con fines ecoturísticos, deberán presentar a la SECOL una Manifestación de Impacto Ambiental. Regla 17. Para el desarrollo de actividades turístico-recreativas, el promovente deberá obtener el consentimiento del dueño o poseedor del predio, cuando se trate de propiedad privada o ejidal, y dar aviso a la SECOL con cinco días hábiles previos a la realización de la actividad. Regla 18. Los concesionarios de la zona federal, autorizados por la SEMARNAT, deberán ejercer sus actividades en apego al Acuerdo de reforma que modifica el Área Natural
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Protegida, el Programa de Manejo y demás disposiciones aplicables en la materia, de conformidad a lo establecido en el Acuerdo del Registro Federal de Trámites Empresariales que aplica a la SEMARNAT y sus órganos administrativos desconcentrados. CAPÍTULO III DE LOS PRESTADORES DE SERVICIOS RECREATIVOS, GUÍAS LOCALES Y VISITANTES Regla 19. Los grupos de visitantes que ingresen al Área Natural Protegida con el fin de desarrollar actividades recreativas podrán, como una opción para el desarrollo de dichas actividades, contratar los servicios especializados de un prestador de servicios recreativos y/o guía local, quien fungirá como responsable y asesor de los grupos. Regla 20. Los grupos de visitantes que no cuenten con permiso expedido por la SECOL para el desarrollo de actividades recreativas, así como con un prestador de servicios recreativos o guía local, no podrán realizar actividades dentro del Área Natural Protegida. Regla 21. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales que pretendan desarrollar actividades de turismo sustentable y/o utilizar las instalaciones del Área Natural Protegida deberán contar con el permiso correspondiente emitido por la SECOL, el cual deberán portar durante el desarrollo de las actividades autorizadas y mostrarlo a las autoridades correspondientes cuantas veces les sea requerido. Regla 22. Es obligación de los prestadores de servicios recreativos y guías locales conocer las presentes reglas administrativas del Área Natural Protegida, así como su programa de manejo e informar a los visitantes de las obligaciones a las que están sujetos, así como de los derechos que gozan. Regla 23. Los prestadores de servicios recreativos, guías locales y las personas que contraten sus servicios, deberán llevarse consigo la basura generada durante el desarrollo de la actividad recreativa o de turismo sustentable y depositarla en los sitios destinados para tal fin. Regla 24. Los residuos sólidos o líquidos generados por los visitantes dentro del Área Natural Protegida deberán ser depositados en los lugares establecidos para ello. Regla 25. Los prestadores de servicios recreativos, su personal y los visitantes que contraten sus servicios, deberán acatar en todo momento las indicaciones del personal del Área Natural Protegida, así como cumplir lo establecido en las presentes reglas. Regla 26. Los prestadores de servicios que tengan conocimiento u observen algún hecho u omisión que pueda causar daño a los recursos naturales de los ecosistemas o pueda constituir algún posible delito o deterioro ambiental dentro del Área Natural Protegida, deberán reportarlo a la SECOL. Regla 27. Los visitantes deberán observar las siguientes disposiciones durante su estancia en el Área Natural Protegida: I. No podrán permanecer, acampar o pernoctar en áreas distintas a las establecidas para tal fin dentro del Área Natural Protegida, si no cuentan con la autorización correspondiente de la SECOL.
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II. Deberán atender las observaciones y recomendaciones formuladas por el personal de la Reserva Estatal El Palmar, para asegurar la protección y conservación de los ecosistemas. III. Deberán proporcionar los datos para conocimiento y estadística que les sean solicitados, así como ofrecer las facilidades necesarias para el desarrollo de actividades de inspección y vigilancia por parte del personal de la SECOL y la PROFEPA. IV. Deberán abstenerse de dejar materiales que impliquen riesgo de incendio en el área de visita. V. Deberán abstenerse de alterar el orden y condiciones del sitio que visitan, es decir, no causar disturbios auditivos, molestar animales, cortar plantas, apropiarse de fósiles u objetos arqueológicos, alterar los sitios con valor histórico y cultural, y de realizar otros actos similares. VI. Para la realización de recorridos en campo, deberán contar con el consentimiento de los dueños de los predios correspondientes de propiedad privada o ejidal. Regla 28. Los prestadores de servicios recreativos están obligados a informar a los usuarios y visitantes que están ingresando a un Área Natural Protegida en la cual se desarrollan acciones para la conservación de los recursos naturales y la preservación del entorno natural; a impartirles una plática de educación ambiental en la cual se destaquen los atractivos naturales de la reserva y la importancia de su conservación, así como informarles sobre las condiciones para su visita, apoyando esa información con el material gráfico y escrito autorizado por la DIRECCIÓN. Regla 29. La disponibilidad de espacios para los servicios turísticos del Área Natural Protegida dependerá de las acciones operativas de la administración de la misma y de los calendarios propuestos por los prestadores de servicios, quienes deben dar aviso oportuno y presentar un programa de actividades. Regla 30. El prestador de servicios recreativos deberá designar un guía local por cada grupo de hasta 12 visitantes, y dicho guía será responsable del comportamiento del grupo. Regla 31. El guía local deberá portar durante la realización de sus actividades su acreditación, misma que le será otorgada por la SECOL al aprobar los cursos de capacitación sobre las características de los ecosistemas existentes en el Área Natural Protegida, su importancia y las medidas de conservación. Regla 32. El guía que pretenda llevar a cabo sus actividades dentro del Área Natural Protegida deberá cumplir con lo establecido en la NOM-08-TUR-2002 y la NOM-09-TUR2002. Regla 33. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales están obligados a proporcionar en todo momento el apoyo y facilidades necesarias al personal del Área Natural Protegida en las labores de inspección, vigilancia y protección, así como de cualquier situación de emergencia o contingencia.
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Regla 34. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales serán los responsables de los daños o perjuicios que sufran en su persona o en sus bienes los visitantes a su cargo, o aquellos que éstos causen a terceros durante su estancia y el desarrollo de actividades en el Área Natural Protegida. Regla 35. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales serán responsables de los daños ocasionados a los ecosistemas y a los elementos naturales ocasionados por no acatarse las presentes disposiciones y demás leyes aplicables. Regla 36. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales deben cerciorarse que los visitantes o turistas no introduzcan al Área Natural Protegida ninguna especie vegetal o animal alóctona. Regla 37. Los prestadores de servicios recreativos y guías locales deben cerciorarse que los visitantes o turistas se abstengan de introducir herbicidas, pesticidas o cualquier otro tipo de sustancia contaminante. Regla 38. Previamente al desarrollo de cualquier proyecto de turismo sustentable por parte de los prestadores de servicios recreativos o guías locales, se deberá acatar los límites de la capacidad de carga máxima permitida establecidos por la SECOL para la protección de los recursos naturales del área. Regla 39. Cuando los servicios ecoturísticos incluyan actividades de pesca deportiva y/o paseos por los cuerpos de agua, los prestadores de servicios recreativos y guías locales deberán contar con los permisos correspondientes expedidos por la SAGARPA. De igual forma deberán respetar, junto con los turistas y visitantes, lo dispuesto por la LP y su Reglamento. Regla 40. La velocidad máxima de navegación en la ría será de 8 nudos. En las partes bajas se deberá utilizar palanca o remo para evitar dañar el fondo de los cuerpos de agua. Regla 41. Al realizar visitas a las zonas de alimentación de los flamencos, las embarcaciones deberán guardar una distancia de acercamiento no menor a cincuenta metros de los grupos o ejemplares de tal especie. CAPÍTULO IV DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Regla 42. Los proyectos de investigación relacionados con las acciones del Programa de Manejo de la Reserva Estatal El Palmar serán prioritarios. Regla 43. Todos los integrantes de los grupos de investigación estarán obligados a respetar las disposiciones de las presentes reglas administrativas. Regla 44. Para el desarrollo de actividades de investigación y colecta científica en las distintas zonas que comprende la Reserva Estatal El Palmar, los investigadores deberán contar con la autorización correspondiente expedida por la SECOL y la SEMARNAT para tal efecto, así como de los dueños y poseedores de los predios en los cuales se desee realizar las actividades, cuando éstos sean de propiedad privada o ejidal.
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Regla 45. Previo al inicio de las actividades de investigación y colecta, los investigadores deberán entregar a la SECOL un programa de trabajo sobre las actividades a desarrollar, con la finalidad de que el personal del Área Natural Protegida indique las condiciones particulares y las recomendaciones necesarias para el adecuado desarrollo del proyecto. Regla 46. La investigación científica podrá ser desarrollada en toda la superficie que comprende el Área Natural Protegida, preferentemente en su zona núcleo, con el fin de generar el conocimiento suficiente que permita diseñar acciones y estrategias para su preservación. Regla 47. A fin de garantizar la correcta realización de las actividades de colecta e investigación científica, los investigadores deberán atender las recomendaciones que le sean formuladas por la SEMARNAT y coadyuvar con los planes, proyectos y programas de investigación oficialmente aprobados por las autoridades competentes en coordinación con la SECOL. Regla 48. Los investigadores y los miembros de los grupos de trabajo deberán sujetarse a los lineamientos y consideraciones previstas en la LGEEPA, LGVS, LPAEY, LAN, LA y LGDFS, sus respectivos reglamentos y demás disposiciones obligatorias aplicables en la materia, así como el Programa de Manejo del Área Natural Protegida y las presentes reglas administrativas. Regla 49. Todo investigador deberá entregar a la SECOL un reporte final de las actividades desarrolladas, de los hallazgos o descubrimientos sobre su investigación, de la problemática detectada y de las eventualidades que se presentaron para su adecuado desarrollo, sus conclusiones y recomendaciones, así como una copia de la publicación de los resultados obtenidos, con el objeto de enriquecer el acervo y conocimiento sobre los recursos naturales existentes en el Área Natural Protegida y, de ser necesario, incluirlas para mantener actualizado el Programa de Manejo. Regla 50. No se permitirá ninguna actividad de investigación que implique la extracción o el uso de recursos genéticos con fines de lucro, o que utilice material genético con fines distintos a lo dispuesto en el Acuerdo que modifica el que establece el Área Natural Protegida, o que contravenga lo dispuesto en el Programa de Manejo y las presentes Reglas Administrativas. Regla 51. Las investigaciones y experimentos manipulativos estarán restringidos a los sitios especificados por la SECOL con apego a la zonificación establecida en el Programa de Manejo. Regla 52. A fin de garantizar la correcta realización de las actividades de colecta o investigación científica y proteger la integridad de los ecosistemas y de los investigadores, estos últimos deberán informar a la SECOL sobre el inicio de las actividades autorizadas y sujetarse a los lineamientos y condiciones establecidos en la autorización respectiva, así como observar lo dispuesto en el Acuerdo que modifica el que establece el Área Natural Protegida, el Programa de Manejo, la NOM-126-SEMARNAT-2000 y demás disposiciones legales aplicables. Regla 53. Los investigadores deberán, en los términos que establezca la LGVS, presentar los informes de actividades y destinar al menos un duplicado del material biológico colectado a instituciones o colecciones científicas mexicanas.
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Regla 54. Sólo podrán realizarse las colectas especificadas en número y especie según lo establezca la autorización correspondiente. En caso de organismos capturados accidentalmente, deberán ser liberados inmediatamente en el sitio de captura. CAPÍTULO V DE LOS APROVECHAMIENTOS Regla 55. Las personas que realicen actividades de aprovechamiento de flora y fauna terrestre o acuática, material pesquero o material forestal sustentable deberán contar con la autorización correspondiente que para tal efecto expidan la SEMARNAT y la SECOL, así como sujetarse a los términos establecidos en la misma. Regla 56. Las personas que realicen aprovechamientos forestales dentro de los sitios autorizados para tal fin deberán portar en todo momento la autorización correspondiente. Regla 57. La SEMARNAT y la SECOL únicamente autorizarán el establecimiento y la operación de viveros con fines de comercialización, reforestación o restauración bajo la modalidad de UMAS, promovidos por ejidos o pequeños propietarios, en la zona de amortiguamiento de la Reserva Estatal El Palmar. Regla 58. El personal de la SECOL, sin perjuicio de las atribuciones conferidas a otras dependencias competentes en la materia, realizará la supervisión técnica de los aprovechamientos y de las actividades que se realicen con fines de saneamiento y renovación de las plantaciones forestales autorizadas. Regla 59. Si los aprovechamientos implican un cambio de uso del suelo forestal o agropecuario, se debe obtener la autorización correspondiente y acatar lo que señalan la NOM-062-SEMARNAT-1994 y las presentes reglas administrativas. Regla 60. Para la realización de desmontes y cambio de uso de suelo en la zona de amortiguamiento se deberá contar con la autorización de cambio de uso del suelo y el Manifiesto de Impacto Ambiental emitido por la SEMARNAT Regla 61. La reforestación en áreas degradadas se realizará exclusivamente con especies nativas de la región. Regla 62. El uso, aprovechamiento y colecta de ejemplares y partes de recursos forestales no maderables dentro de los terrenos que comprende la Reserva Estatal El Palmar podrán ser autorizados preferentemente a los dueños y poseedores de los predios ubicados dentro del área. Tratándose de particulares o de organizaciones ajenas a los pobladores locales, éstos deberán obtener la autorización por escrito del propietario o del ejido en donde se ubiquen los predios en los cuales se pretenda desarrollar dicha actividad. En ambos casos, los solicitantes deberán cumplir con lo establecido en la zonificación del área, la LGDFS, la LPAEY, sus respectivos reglamentos y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables en la materia y contar con la autorización correspondiente. Regla 63. Las actividades agropecuarias solamente podrán llevarse a cabo, previa autorización, en la subzona de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales de la zona de amortiguamiento.
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Regla 64. El establecimiento de criaderos de fauna silvestre bajo la modalidad de UMAS, así como el cultivo de especies y técnicas agropecuarias, se sujetarán a lo establecido en el Programa de Manejo y las demás disposiciones legales aplicables, y únicamente podrán establecerse en la zona de amortiguamiento. Regla 65. El aprovechamiento de las especies, subespecies y variedades enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2001 podrá ser autorizado siempre y cuando se cuente con los estudios técnicos y científicos que garanticen su aprovechamiento sustentable, o un aprovechamiento ligado a prácticas de manejo orientadas a favorecer la recuperación y el desarrollo de sus poblaciones. Regla 66. El uso, explotación y aprovechamiento de las aguas nacionales dentro de la Reserva Estatal El Palmar, incluyendo las descargas de aguas residuales, deberá apegarse a lo previsto en la LAN, la LGEEPA y en las Normas Oficiales Mexicanas en la materia. Regla 67. La aplicación o uso de agroquímicos estará sujeta al permiso correspondiente y la recomendación escrita de un profesional fitosanitario, en apego a las normas fitosanitarias que se hayan emitido. Regla 68. Para la ejecución de nuevas obras o actividades de exploración y explotación de recursos naturales dentro de las zonas delimitadas, se evaluará particularmente cada solicitud que se presente en términos de lo establecido en la LPAEY, su Reglamento, las Normas Oficiales Mexicanas, el Programa de Manejo y demás disposiciones obligatorias aplicables. Regla 69. El aprovechamiento comercial de recursos forestales maderables y no maderables requerirá de un Programa de Manejo autorizado por la SEMARNAT de conformidad con lo establecido en la LGDFS y su Reglamento, así como cumplir con los lineamientos y especificaciones contenidas en las Normas Oficiales Mexicanas en la materia. Regla 70. Sólo será permitido el establecimiento de plantaciones productivas comerciales de bajo impacto en las subzona de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. CAPÍTULO VI DEL USO DE LA ZONIFICACIÓN Regla 71. Los usos y aprovechamientos que se pretendan realizar en la Reserva Estatal El Palmar estarán determinados de conformidad a la zonificación establecida en los Acuerdos de creación y modificación del área natural protegida y en lo plasmado en las presentes reglas administrativas y el Programa de Manejo. Zona Núcleo.Subzona de uso restringido: En esta zona se permitirán actividades de investigación y colecta científica, así como limpias tendientes a la preservación de los ecosistemas. Subzona de protección: En esta zona se permitirán actividades de investigación y colecta científica.
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Zona de amortiguamiento.- Es el área comprendida por los terrenos que rodean a la zona núcleo del Área Natural Protegida, para protegerlas del impacto exterior. Esta zona comprende tres subzonas: Subzona de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales: Funciona como área de protección y amortiguamiento de la zona núcleo, en la que los recursos naturales aún guardan buen estado de conservación. Se permitirán actividades productivas compatibles con los objetivos del área como el ecoturismo, la observación de flora y fauna, pesca deportiva, aprovechamiento forestal maderable y no maderable y aprovechamiento de aves cinegéticas durante la temporada establecida, así como proyectos de desarrollo sustentable que sean compatibles con el medio ambiente. Subzona de aprovechamiento especial: Las actividades que se podrán llevar acabo en esta subzona son las encaminadas al aprovechamiento sustentable compatible con el medio ambiente, tales como ecoturismo, acuacultura y aprovechamiento de recursos naturales, para lo cual se deberán acatar las reglas 74, 75 y 76. Subzona de uso público: En ella se podrán realizar acciones de recreación, esparcimiento, recorridos en grupos o individuales. En esta área se permite pernoctar y acampar en las áreas establecidas para tal fin, así como el desarrollo de infraestructura de bajo impacto. Regla 72. Se restringe cualquier uso o aprovechamiento de los recursos naturales sin autorización en las subzonas de uso restringido y de protección. Regla 73. Todo proyecto de obra pública o privada que se pretenda realizar dentro de la zona de amortiguamiento del Área Natural Protegida deberá contar, previamente a su ejecución, con un estudio de capacidad de carga y la autorización en materia de impacto ambiental de conformidad a lo previsto en la LGEEPA, la LPAEY y su Reglamento, así como en las presentes reglas administrativas. Regla 74. Para el desarrollo e instalación de unidades de hospedaje, cabañas u hoteles en las zonas de amortiguamiento, éstos se autorizarán en los sitios permitidos para construir con la asignación de las densidades de ocupación correspondiente. Regla 75. En la zona de amortiguamiento podrá continuar realizándose las actividades forestales y agropecuarias que cuenten con la autorización respectiva y se hayan iniciado previamente a la publicación de las presentes reglas, así como aquéllas emprendidas por las comunidades que ahí habiten y que sean compatibles con los objetivos, criterios y programas de aprovechamiento sustentable y la vocación del suelo, en los términos del Acuerdo que modifica al Área Natural Protegida y al Programa de Manejo. Regla 76. El aprovechamiento de ejemplares y partes de vegetación no maderable, solamente será autorizado en la zona de amortiguamiento, específicamente en la subzona de aprovechamiento sustentable de recursos naturales, previo cumplimiento de lo establecido en la LGDFS y su Reglamento, así como en las Normas Oficiales Mexicanas aplicables. CAPÍTULO VII DE LAS PROHIBICIONES
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Regla 77. En la totalidad del área que comprende la Reserva Estatal El Palmar, queda estrictamente prohibido: I. El establecimiento de nuevas industrias aprovechamiento de recursos naturales;
de
explotación,
exploración
y/o
II. La construcción de obras o infraestructura sin la autorización de la SECOL; III. El aprovechamiento de aquellas especies endémicas o las enlistadas como amenazadas, en peligro de extinción, bajo protección especial o probablemente extinta en el medio silvestre en la NOM-059-SEMARNAT-2001, salvo que se trate de aquellos ejemplares reproducidos en UMAS; IV. Alimentar, acosar y molestar a las especies de fauna silvestre; V. Alterar o destruir los sitios de anidación y reproducción de especies silvestres; VI. El uso de lámparas o cualquier otra fuente de luz para el aprovechamiento u observación de especies de fauna, salvo para las actividades científicas y de inspección y vigilancia que así lo requieran; VII. La introducción de especies alóctonas; VIII. La cacería comercial y deportiva sin la autorización correspondiente y fuera de las UMAS; IX. Capturar, molestar o extraer todo tipo de animales o plantas terrestres o acuáticas, sus productos, y toda clase de material mineral, sin la autorización correspondiente; X. Verter o descargar aguas residuales, aceites, grasas, combustibles o cualquier otro tipo de contaminante líquido, o desechos sólidos, que puedan ocasionar alguna alteración a los ecosistemas, fuera de los sitios de confinamiento y destinos finales autorizados para tal fin, así como rebasar los límites máximos permitidos por las Normas Oficiales Mexicanas; XI. Construir caminos de relleno sobre cuerpos de agua o estructuras que obstruyan el flujo natural de los mismos; XII. La construcción de nuevos caminos; XIII. El tránsito a pie o en vehículos en las áreas de anidación de las tortugas marinas, con excepción de los investigadores y empleados de las dependencias que participen en su inspección y vigilancia; XIV. El uso de motos acuáticas (jet ski) y vehículos ultraligeros para fines turísticos, sin la autorización correspondiente; XV. Talar, descumbrar, cinchar o quemar las especies de árboles maderables y no maderables que se encuentran en la NOM-059-SEMARNAT-2001; XVI. El uso de insecticidas, fungicidas o pesticidas fuera de lo especificado o regulado por las Normas Oficiales Mexicanas aplicables en la materia;
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XVII. La apertura de nuevos bancos de material para construcción o la ampliación de los que se encuentren en operación; XVIII. La extracción de arena de las playas. Esta actividad solamente podrá ser realizada previa autorización emitida por la SEMARNAT; XIX. El establecimiento de nuevas áreas para la explotación salinera; XX. El uso de altoparlantes, equipos de sonido, radios, televisores, grabadoras o cualquier equipo que pueda generar ruido excesivo, a cualquier hora el día, fuera de la zona de uso público; XXI. El abandono de los desperdicios generados por los visitantes o los prestadores de servicios, guías locales e investigadores, así como por cualquier persona que entre al área; y XXII.- Las quemas en la totalidad del área según lo señala el artículo 45 de la LPCIEY. Regla 78. En la zona núcleo, además de las restricciones señaladas en la declaratoria y en el Acuerdo de reforma del Área Natural Protegida, queda prohibido: I. Cualquier actividad turística o de servicios; II. El aprovechamiento de los recursos naturales; III. El cambio de uso de suelo; IV. El ingreso a los sitios en los cuales la administración del Área Natural Protegida realice o coordine actividades de monitoreo e investigación de la flora y fauna silvestre, así como a las áreas de anidación de aves; V. Cualquier tipo de explotación o exploración minera, así como la extracción de agua; VI. La ejecución de obras públicas o privadas, salvo las necesarias para el cumplimiento de los objetivos del Área Natural Protegida; VII. Introducir especies vivas ajenas a la flora y fauna propias del Área Natural Protegida; VIII. Extraer partes o productos (piel, plumas, caparazón, huevos, semillas, frutos, flores) de especies de flora y fauna silvestre, sin autorización; IX. La utilización de vehículos o transportes con fines turístico-recreativos; X. Cualquier tipo de actividad cinegética o productiva; XI. Llevar a cabo actividades turístico-recreativas; XII. La creación de nuevos asentamientos humanos; XIII. En el caso de grupos escolares o de investigación, la colecta, captura o disección de cualquier organismo vivo o muerto presente en el área, sin contar con la autorización correspondiente, y
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XIV. La construcción de infraestructura de cualquier tipo, excepto la utilizada en acciones de inspección y vigilancia. Regla 79. En la zona de amortiguamiento de la Reserva Estatal El Palmar, queda estrictamente prohibido: I. La ejecución de obras públicas o privadas sin la autorización de las autoridades correspondientes en materia ambiental; II. Pescar utilizando cal, venenos naturales, sintéticos o con dispositivos explosivos o eléctricos; III. Llevar a cabo actividades turístico-recreativas fuera de las rutas y senderos interpretativos autorizados; IV. Arrojar o infiltrar en los cuerpos de agua, superficiales o subterráneos, contaminantes que afecten los recursos del Área Natural Protegida y especialmente aquellos que excedan los límites establecidos por las Normas Oficiales Mexicanas; V. La utilización de vehículos o transporte con fines turístico-recreativos fuera de las zonas permitidas; VI. La construcción de caminos en sitios de alto riesgo erosivo que interrumpan ciclos hidrológicos o dañen los diferentes ecosistemas del área natural protegida, y VII. Pavimentar los caminos actuales. CAPÍTULO VIII DE LA INSPECCIÓN Y VIGILANCIA Regla 80. En toda el Área Natural Protegida se realizarán actividades de inspección y vigilancia a cargo del personal de la SECOL, sin perjuicio de las atribuciones que deban realizar otras dependencias del Ejecutivo Federal, Estatal o Municipal. Regla 81. Cualquier persona deberá denunciar ante la SECOL todo hecho, acto u omisión que pudiera ocasionar algún daño a los ecosistemas del Área Natural Protegida. Regla 82. Sin perjuicio de las atribuciones conferidas a otras dependencias competentes en la materia, la SECOL realizará la supervisión técnica de los aprovechamientos de flora y fauna silvestre y las labores de saneamiento y renovación de las plantaciones forestales autorizados en el interior del Área Natural Protegida, de conformidad con los convenios o acuerdos de coordinación que para tal efecto se celebren. CAPÍTULO IX DE LAS SANCIONES Y RECURSOS Regla 83. Las violaciones al presente instrumento serán sancionadas de conformidad con lo dispuesto en la LPAEY y su Reglamento. Regla 84. Los prestadores de servicios, guías locales, visitantes, investigadores o pobladores que violen las disposiciones contenidas en el presente instrumento, salvo en situaciones de emergencia, en ningún caso podrán permanecer en la Reserva Estatal El
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Palmar. De igual forma, con independencia de las sanciones mencionadas en el artículo anterior a que pudieran ser acreedores, la SECOL podrá revocar los permisos y autorizaciones que haya otorgado e interponer las denuncias que procedan ante las autoridades competentes por daños al medio ambiente o delitos que se hayan cometido. Regla 85. Los acuerdos y resoluciones que se dicten con motivo de la aplicación de las presentes reglas administrativas, podrán impugnarse en los términos establecidos en la LPAEY. ARTÍCULO TRANSITORIO ÚNICO.- El presente Acuerdo entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán. DADO EN LA SEDE DEL PODER EJECUTIVO, EN LA CIUDAD DE MÉRIDA, YUCATÁN, ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, A LOS VEINTISIETE DÍAS DEL MES DE FEBRERO DEL AÑO DOS MIL SIETE.
( RÚBRICA ) C. PATRICIO JOSÉ PATRÓN LAVIADA
EL SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO
EL SECRETARIO DE ECOLOGÍA
( RÚBRICA )
( RÚBRICA )
ABOG. PEDRO FRANCISCO RIVAS GUTIÉRREZ
M.I.A. LUIS JORGE MORALES ARJONA.
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ESTA ES LA ÚLTIMA HOJA DEL ACUERDO QUE ESTABLECE EL PROGRAMA DE MANEJO DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA DENOMINADA RESERVA ESTATAL EL PALMAR, QUE CONTIENE LAS REGLAS ADMINISTRATIVAS.
IMPRESO EN LOS TALLERES CM IMPRESORES
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Ficha Informativa de los Humedales de Ramsar (FIR) PARA USO INTERNO DE LA OFICINA 1. Nombre y dirección del compilador de la Ficha: RAMSAR. Biol. Adán Waldemar Echeverría García, coord. de DD MM YY proyectos, y Biol. Guy A. Piña Herrera, Jefe del Departamento de Áreas Naturales Protegidas de la Secretaría de Ecología del Estado de Yucatán, México Designation date Site Reference Number Tel. (999) 930-33-82, 930-33-80, Email: guy.pina@yucatan.gob.mx, guypina@hotmail.com.mx
2. Fecha en que la Ficha se llenó /actualizó: 27 de Octubre de 2003 3. País: México 4. Nombre del sitio Ramsar: Reserva Estatal El Palmar 5. Mapa del sitio incluido: a) versión impresa: sí b) formato digital (electrónico) (optativo): sí 6. Coordenadas geográficas (latitud / longitud): 90° 00’ 00’’ y 90°22’30’’ de longitud Oeste 20°55’00’’ y 21°11’00’’ de latitud Norte 7. Ubicación general: La Reserva Estatal El Palmar, se encuentra en territorio mexicano, en la península de Yucatán al noreste del estado del mismo nombre. Esta situada a 55 Km. de la ciudad de Mérida, capital del estado y comprende los municipios: Celestún y Hunucmá. Los poblados cercanos son: al oriente, el Puerto de Sisal; al sur-poniente, el Puerto de Celestún; al norte colinda con aguas del Golfo de México. Es de notar que esta Reserva colinda al sur-poniente con la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, de jurisdicción federal. 8. Altitud: (media y/o máx. y mín.) Desde 0 hasta los 4 m.s.n.m 9.Área: (en hectáreas) Según el decreto de creación, la Reserva Estatal El Palmar abarca una extensión de 50,177.39 ha. incluyendo una franja marina de 3 Km. de ancho por 43 Km de línea de costa. 10. Descripción general/resumida: La Reserva incluye sistemas marinos (33%), sistemas palustres y una amplia zona de sistemas inundables (52%); tierra adentro, incluye selvas bajas caducifolias que son ecosistemas característicos del norte de la península de Yucatán (15%). Los tipos de vegetación y asociaciones vegetales presentes son: vegetación de duna costera, manglares, seibadal o pastos marinos, agrupación de hidrófitas (tular, carrizal, popal, aguadas, zacatal costero), petenes (comunidades de especies afines a las selvas medianas, mantenidas dentro de un sistema halófito, gracias a la incidencia de una fuente de agua dulce, alrededor de la cual se desarrollan
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islas de vegetación exuberante en un entorno hipersalino), vegetación de cenotes (Dzonot en maya) y rejolladas; sabanas, selva baja inundable y selva baja caducifolia. El conjunto de estos sistemas, conforman el hábitat para la protección y crecimiento de estadios larvarios de especies de pesca comercial; sitio de alimentación y refugio de aves migratorias (acuáticas y terrestres) de la ruta del golfo; hábitat de especies xerófilas endémicas del norte de la Península de Yucatán. La mayor superficie de la Reserva corresponde al ecosistema de manglar, localizado en las marismas, conformadas por el sistema palustre salobre o ciénaga, que se prolonga paralelo a la costa, desde el límite Occidental de la Reserva, a la altura de Celestún, hasta su límite Este casi a la altura del puerto de Sisal. De acuerdo a la Clasificación de los Humedales en la Península de Yucatán, desarrollada por DUMAC (2003), los tipos de humedales presentes en la Reserva son: Marino Submareal: Vegetación Acuática (abundante, por la franja marina que abarca la reserva) Estuario Submareal: Vegetación Acuática Estuario Intermareal: Asociación Mixta, Vegetación Emergente Bajo, Manglar (el más representado en la franja continental de la reserva), Manglar Escaso, Manglar Muerto: Sucesión, Selva Inundable, Llanura Costera Inundable, Petén. Palustre: Petén, Selva Inundable 11. Criterios de Ramsar: 1
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12. Justificación de la aplicación los criterios señalados en la sección 11: Criterio 1. Se seleccionó con fundamento en el lineamiento 70 IV (Batllori et al., 1993; Batllori, 1995; Cinvestav-Pronatura, 1996); la Reserva Estatal El Palmar desempeña un papel biológico trascendente en una cuenca hidrográfica, a la vez que se constituye en amplio sistema costero. Se ubica en uno de los extremos del llamado “anillo de cenotes”, sistema hidrológico único en México y el mundo, conformado por un semicírculo de casi 150 Km. de diámetro producto del impacto de un gran meteoro que, al fracturar las capas superficiales de la corteza terrestre, propició esta alineación anular de afloramientos del manto freático. Criterio 2. Se seleccionó con base en el lineamiento 73 (Dumac, 2002); en ella se distribuyen más de 41 especies silvestres en peligro y más de 30 especies endémicas a la región. Con base en el lineamiento 74, se integra a una red de sitios que dan protección a tales especies susceptibles, al 74-I por dar sustento a diversas especies de aves en sus rutas migratorias. (ver incisos 19 y 20) Criterio 3. Con base en el lineamiento 78 III (Espejel, 1984; Durán, 1987a; Trejo-Torres, 1993; Flores y Espejel, 1994) al albergar todo el espectro de hábitats característicos de la región biogeográfica: a) Áreas marinas de Plataforma continental, b) praderas marinas, c) zona intermareal, d) vegetación de duna costera, e) selvas bajas inundables (únicas en el país), f) selvas bajas espinosas (ricas en endemismos de cactáceas), g) selvas medianas subperenifolias de alta diversidad biológica, incluidos los denominados “Petenes” y comunidades ictiológicas con numerosos endemismos que habitan los cenotes. Criterio 4. Considerando que las aves que remontan el vuelo de migración hacia el sur cruzando el extenso golfo de México llegan a costas de la Península de Yucatán en estado metabólico critico, la Reserva Estatal El Palmar opera como sitio de recepción por excelencia
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al que es necesario proteger, según se establece en el lineamiento 79. (Novelo, s/f; Mackinnon, 1987) Criterio 5. Esta área alberga poblaciones mayores a 20,000 aves acuáticas al año (Dumac, 2002; Gobierno del Estado de Yucatán, 2003), es hábitat de tránsito del flamenco rosa del Caribe, además de ser área de recepción por excelencia de aquellas aves invernantes que usando la ruta migratoria del golfo sobrevuelan, desde el sur de los Estados Unidos hasta la Península de Yucatán, rumbo a América Central (Mackinnon, 1987). Criterio 6. Por el lineamiento 87, puesto que como se dijo antes sobre este territorio transita en ambos sentidos (este-oeste) a lo largo del año el total de la población del Flamenco rosa del caribe (Phoenicopterus ruber ruber), otorgándole importancia adicional como sitio de refugio y alimentación de esta importante especie. (ver inciso 20) 13. Biogeografía: a) región biogeográfica: A nivel mundial, la Reserva El Palmar se encuentra en la región biogeográfica Neotropical. Para México, de acuerdo a la regionalización que se presenta en CONABIO (2000), se encuentra en la Región Terrestre Prioritaria –145, denominada Petenes –Ría Celestún. b) sistema de regionalización biogeográfica (incluya referencia bibliográfica): La Región Terrestre Prioritaria – 145, abarca una superficie de 2,113 km2, e incluye a los siguientes municipios de Calkiní, Campeche, Hecelchakán y Tenabo del estado de Campeche así como Celestún, Hunucmá, Halachó y Maxcanú del estado de Yucatán. Es una región prioritaria definida como tal debido a la existencia de petenes, como formaciones vegetales en cuyo centro se encuentran alimentados por cuerpos de agua parecidos a cenotes con características únicas en México. Se añade la presencia de dos esteros, uno de los cuales constituye una ría, ambos de enorme importancia biogeográfica. El tipo de vegetación más importante es el manglar, seguido por la selva mediana subperenifolia. Sus geoformas son la llanura costera y la ría. Sus unidades de suelo son el Solonchak háplico y el leptosol lítico. Arriaga, L., J.M. Espinoza, C. Aguilar, E. Martínez, L. Gómez y E. Loa (coordinadores). 2000. Regiones terrestres prioritarias de México. Escala de trabajo 1:1 000 000. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México. 14. Características físicas del sitio: Geología: Perfil geológico conformado por tres tipos de roca: calizas blandas subsuperficiales, coraza calcárea exterior y arenales calcáreos (Dutch, 1988). En la parte más profunda del perfil se encuentran calizas blandas subsuperficiales, constituido por materiales sedimentarios y de naturaleza dominantemente calcárea que reciben el nombre genérico de “sascab”. La coraza calcárea exterior es extremadamente dura, presenta color blanco grisáceo en los materiales más antiguos y blanco amarillento en los más jóvenes. Los arenales calcáreos son superficiales y se encuentran en mayor desarrollo en zonas cercanas al mar. Clima. Cálido seco y semi seco: BSI(h)w(i’), la temperatura anual promedio es 26.5ºC, con precipitación del orden de 700-800 mm. Durante el año se presentan tres temporadas climáticas: secas, lluvias y nortes. La época de secas es durante marzo y mayo, presenta mínimas precipitaciones (de 0 a 30 mm) y las más altas temperaturas (de 36 a 38ºC); la época de lluvias se presenta en junio y octubre, siendo septiembre el mes con mayor precipitación (125 mm promedio). Durante los dos últimos meses de esta temporada es común el arribo de huracanes que traen como consecuencia precipitaciones altas (hasta 350 mm al mes) con rachas de vientos de hasta 250 Km./h. La tercera época climática es nortes, durante los meses
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de noviembre a febrero. Se caracteriza por gran influencia de vientos polares, acompañados por bajas presiones atmosféricas, bajas temperaturas y lluvias; la temperatura promedio es de 23ºC y la precipitación de 40 mm. Suelo. El suelo de la zona marina presenta mayor cantidad de arenas medianas, menor proporción de arenas finas y conchuela, y en menor cantidad limos y arcillas, (Pronatura et.al. sin fecha). El suelo en la región es de características calizo-cársticas de gran permeabilidad y sujetas a constante erosión, con terrenos pobres para actividades agrícolas debido a la poca profundidad de éstos (INEGI, 1984 en SEMARNAT, 2001). Todos los suelos que se encuentran dentro de la Reserva pertenecen al orden Azonal, lo que significa que el desarrollo de su perfil es incipiente, sujetos a un movimiento continuo de material por la acción de vientos, flujo laminar de agua pluvial e inundación por mareas. Dentro del orden azonal tenemos regosoles y solonchac, así como algunos histosoles y gleysoles que comparten marcada influencia marina. 15. Características físicas de la zona de captación: La región XII, Península de Yucatán, tiene características hidrológicas que la hacen diferente del resto del país: la ocurrencia de precipitaciones, la topografía del terreno y los escasos escurrimientos superficiales, aunados a una alta permeabilidad en la región, producen una recarga de manera uniforme en toda el área. Podemos mencionar que la recarga total anual del acuífero es del orden de 54,329 millones de metros cúbicos, con una extracción para usos consuntivos de 1,244 Mm3, y las descargas naturales necesarias son de 40,858 Mm3, quedando una disponibilidad de 12,227 Mm3/año. Clima: El clima predominante es del tipo cálido seco y semi seco: BSI(h)w(i’) donde la temperatura anual promedio es de 26.5ºC. La precipitación en la región hidrológica Yucatán Norte va de los 500 a los 800 mm. Presenta fenómenos extremos como son: sequía cada 4 años y un ciclón al año. Geología: La plataforma de Yucatán es una plataforma de calizas planas. La secuencia geológica es conocida a través de perforaciones, que han mostrado presencia de rocas carbonatadas del Terciario, con espesor del orden de 1,000 m, cubriendo carbonatos y evaporitas del Cretácico, rodeados por el Golfo de México. Las calizas jóvenes del Pleistoceno y Reciente se encuentran cerca del Golfo, el cual representa un gran depósito de carbonatos. Para la región de interés, su geología se representa por una caliza de moluscos del cuaternario, así como de caliza coquinoidal, formación Carrillo Puerto y Formación Bacalar. Geomorfología: La Península de Yucatán se encuentra dividida en cuatro provincias geomorfológicas: a) Costera, b) Planicie interior, c) Cerros y valles, y d) Cuencas Escalonadas. A la provincia costera, corresponden las playas y márgenes costeras de la Península, a la que pertenece la Reserva Estatal El Palmar, y se caracteriza por contener aguas salobres, como resultado de estar rodeada por el mar y afectada por la intrusión salina en algunas zonas. Geohidrología: La Península corresponde a una cuenca hidrológica abierta, con acuífero kárstico de tipo libre, de ahí que al manto de agua se le denomine freático, donde los niveles de agua varían alrededor de más de 120 m de profundidad en la parte de lomeríos, 30 m en la parte de la planicie, hasta menos de 5 m en una franja de 1.5 Km. de ancho paralelo a la costa.
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16. Valores hidrológicos: Características fisicoquímicas de la zona marina La salinidad varía de acuerdo a la temporada de lluvias, disminuyendo de 26.1 0/00 en época de secas hasta 19.7 0/00 y 9.59 0/00 en época de lluvias y nortes. La temperatura más baja del agua se registra en la temporada de lluvias (26ºC), la más alta en época de nortes y secas corresponde a 29.4ºC, (Pronatura, s/f). La corriente superficial predominante, según estudio de Contreras et. al.(1988), indica que tiende al suroeste siguiendo la línea de costa hasta Veracruz. En un estudio emitido por la SARH (1988), en el Estado de Yucatán, el acuífero puede considerarse como uno solo, de tipo freático y cárstico, muy permeable y heterogéneo en términos hidráulicos; tiene un espesor medio de 150 m y está limitado en su extremo inferior por rocas arcillosas de baja permeabilidad (magras y lutitas). Debido a la presencia de la cuña de agua marina que subyace a los acuíferos costeros, el espesor saturado de agua dulce crece hacia tierra adentro, siendo menor de 30 m a una distancia de 20 Km. de la costa, entre 30 y 100 m en las llanuras y del orden de 100 m en el área de lomeríos. Se ha comprobado la presencia de una cuña salada a distancias mayores de 100 Km. del litoral. Cuerpos de agua dulce, salobre y salada con vegetación. Los cuerpos de agua dulce con vegetación se conforman por la selva baja inundable, petenes y manglares, formando extensas cuencas palustres donde la entrada de agua salada es mínima. La duración de la inundación es de unos cuantos meses y de frecuencia estacional, con aguas muy someras que permiten la germinación de semillas. La lluvia es la fuente principal de agua, seguida por las escorrentías superficiales y las descargas de agua dulce subterránea. Las áreas inundadas de agua salada con vegetación están ampliamente representadas por los bosques de manglar, que sobreviven aún en condiciones hipersalinas. En la Reserva este tipo de vegetación es estructuralmente heterogéneo encontrando en manglar de cuenca. El hidroperíodo del manglar tiene una duración de aproximadamente 6 horas diarias como resultado de las variaciones de la marea semidiurna, que además, representa su única fuente de agua. El manglar tiene inundaciones que van de horas a días con una frecuencia diaria y estacional (en la época de lluvias) en las áreas profundas. Las fluctuaciones en el nivel de agua son muy grandes, según Pronatura (sin fecha), se presenta una elevación en el nivel hidrostático de hasta 0.92 MSN en el caso del cenote Xcamanyá y estas fluctuaciones se encuentran influenciadas por la marea y la corriente paralela a la costa que proviene del oriente. El manglar de cuenca se inunda en ciertos meses del año y de manera estacional con niveles de agua muy bajos. Según Pronatura (s/f), se presenta una elevación en el nivel hidrostático de 0.17 MSN en el manglar de cuenca baja. Las descargas de agua dulce subterránea, las escorrentías superficiales, y la intrusión de aguas saladas subterráneas y superficiales son las principales fuentes de agua en la cuenca. Cuerpos de agua dulce y salada sin vegetación. Estas áreas inundables se presentan por lo general en depresiones someras cercanas a la costa asociadas con esteros o áreas con una capacidad de drenaje muy baja (ciénega baja y aguadas) y en depresiones profundas asociadas con el complejo sistema de cenotes que conforma un anillo peninsular o al cinturón de petenes que se extiende a lo largo de la Reserva. En los esteros, las principales entradas de agua son superficiales, como mareas y corrientes generadas al interior por vientos y por afloramientos de agua subterránea. Se presentan otras fuentes como la lluvia, las escorrentías superficiales y afloramientos de agua dulce en volúmenes poco significativos por lo que se establecen ambientes hipersalinos en temporada de secas. La inundación en estas áreas es
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perenne con una frecuencia continua, y la profundidad presenta grandes variaciones como resultado de los cambios en la marea. Los flujos de agua dominantes son perpendiculares (marea), verticales (por manantiales en su interior) y paralelos (a lo largo del estero y de las aguas permanentes de la ciénega baja) con un movimiento lento. En los cenotes, la descarga de aguas subterráneas y los escurrimientos superficiales representan la principal entrada. El hidroperíodo es permanente como resultado de la influencia subterránea, la frecuencia de inundación es continúa con aguas profundas, aunque presentan cierta variación estacional relacionada con las temporadas de lluvias y secas. El flujo de agua es generalmente vertical y de baja velocidad. 17. Tipos de humedales a) presencia: Marino/costero: A B C D E F G H I J K Zk(a) Continental: L M N O P Q R Sp Ss Tp Ts U Va Vt W Xf Xp Y Zg Zk(b) Artificial: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Zk(c) b) tipo dominante: I, H, G, Zk(b), Ss, E, F, Zk(a), A 18. Características ecológicas generales: Para evitar repeticiones innecesarias, aquí solo reiteraremos sobre la calidad del sitio como hábitat de especies migratorias (aves y tortugas marinas), como área de alimentación de especies amenazadas en constante tránsito como el flamenco rosado (Phoenicopterus ruber), igual que en su calidad de hábitat característico de las numerosas especies endémicas propias de la región norte del estado y la península de Yucatán. Como fuera expuesto en el inciso 7, de entre los tipos de vegetación presentes destacan, muy especialmente los llamados petenes, estas son comunidades vegetales conformadas por especies propias de las selvas medianas y que son mantenidas aquí, gracias a la influencia de una fuente de agua dulce (o Cenote, del Maya: Dzonot), alrededor de la cual estas se desarrollan de forma circular, a manera de islas de vegetación exuberante en un entorno hipersalino. 19. Principales especies de flora: Familia
Nombre científico
Boraginaceae
Cordia dodecandra
Atributos patrimoniales Amenazada
Combretaceae
Conocarpus erecta
Protección especial
Laguncularia racemosa
Protección especial
Leguminosae
Acacia dolichostachya
Endémica y amenazada
Orchidaceae
Brassavola cucullata
Amenazada
B. nodosa
Amenazada
Coccothrinax readii
Endémica y amenazada
Palmae Rhizophoraceae
Thrinax radiata
Amenazada
Rhizophora mangle
Protección especial
Nota: El estatus de conservación se refiere al contenido de la Norma Oficial Mexicana Ecol 059 (Diario Oficial de la Federación, 2001), donde: P = Peligro de extinción; Pr = Especie en protección especial; R = Rara; A = Amenazada; End. Pen = Endémica de la Península de Yucatán.
20. Principales especies de fauna:
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La región es importante para gran variedad de aves tanto residentes, como migratorias. Entre las muchas especies nidantes están Phalacrocorax olivaceus, Dendrocygna autumnalis. Otras especies que se encuentran aquí todo el año son Pelecanus occidentalis, Anhinga anhinga, Ixobtychus exilis, Mycteria americana, Ajaia ajaja, Egreta caerulea. Igualmente destaca la población de flamenco rosado con sus 5,000 a 10,000 individuos que mantienen sus movimientos estacionales en toda la costa norte de la península, donde esta reserva tiene un papel muy destacado como hábitat en perfectas condiciones de conservación. Por otra parte, han sido identificadas 13 especies de patos migratorias y dos que se consideran residentes: Cerceta azul (Anas discors), Boludo chico (Aythia affinis), Chalcuan (Nareca americana), Golondrino (Anas acuta), Cuchara (Ajaia ajaja), Boludo grande (Aytha collaris), Gallareta (Fulica americana), Bucefala (Bucephala alveola), Tepalcate (Oxyura jamaicensis), Mergo (Mergus serrator ), perulero (Cairina moschata), Cerceta alas verdes (Anas carolinensis), Cerceta Café (Anas cyanoptera), Pato madera (Aix sponsa ), además de una extensa variedad de aves de pantanos, selvas y playeros. Igualmente, es una zona de anidación importante de la tortuga carey (Eretmochelis imbricata). 21. Valores sociales y culturales: El nombre de Sisal en maya es "Ziz-ha", (agua fría). Sisal es el nombre con el que se conoció a nivel mundial la fibra de Henequén, que durante más de siglo y medio dominó el mercado internacional de jarcias. Este puerto es de los más antiguos de la Península de Yucatán y, hasta la fundación del Puerto de Progreso, era la principal vía de acceso para el comercio marítimo. Fue fundado en el año 1585 por el Mariscal de Campo Don Pedro de Ballesteros. La importancia histórica y cultural del Puerto de Santa María de Sisal no es evidente a primera vista, salvo por algunos edificios de los siglos XVII y XVIII en total abandono, y bastantes piezas de artillería enterradas en la arena. Don Álvaro de Carvajal, que vino de Guatemala nombrado Alcalde Mayor y rigió la Provincia de Yucatán durante los años de l554 a l556, proyectó la construcción de una calzada entre Mérida y Sisal, que haría eventualmente de ese Puerto el más importante de Yucatán durante más de tres siglos. Antes de la obra proyectada por Carvajal, la ciénega, que interrumpía el camino a la salida de Sisal, debía ser atravesada a pie con cargadores (Ver Anexos). 22. Tenencia de la tierra / régimen de propiedad: (a) dentro del sitio Ramsar: La tenencia de la tierra de la reserva presenta básicamente dos regímenes: 1) propiedad privada, misma que abarca menos del 2% de la superficie de la reserva, y que comprende solo la delgada línea costera de pequeñas propiedades sobre la playa; y 2) el resto de la superficie 98% que comprende terrenos nacionales y zona federal, ambas de jurisdicción Federal. (b) en la zona circundante: Cabe comentar que los pequeños propietarios, dueños del mencionado porcentaje de terrenos privados, están agrupados en la “Asociación de Pequeños Propietarios”, misma que es uno de los 13 miembros del Patronato de la reserva Estatal de El Palmar. De la misma forma, en la zona circundante, los terrenos son privados o ejidales. 23. Uso actual del suelo (comprendido el aprovechamiento del agua): (a) dentro del sitio Ramsar: (b) en la zona circundante /cuenca: Dentro del sitio y en la zona circundante, las principales actividades productivas del puerto (lo que incluye la zona del sitio Ramsar) son, en orden de importancia: pesca, cacería, agricultura, extracción de material pétreo, colecta de hojas de la palma, guano y leña.
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Pesca: La pesca es por mucho la actividad económica más importante de Sisal, habiendo representado en promedio durante la última década el 3.5% de la pesca en el estado de Yucatán. Agrupa a más de 160 ejidatarios. Es una única actividad económica que ha provocado inmigración durante más de cuarto de siglo, absorbiendo a ejidatarios de Hunucmá, Tetiz, Ucú, Kinchil y poblaciones cercanas que han abandonado las actividades agrícolas para dedicarse a la pesca. Cacería: La cacería puede dividirse en varias categorías según quien la practique y los propósitos que lo animen. Así podemos hablar de cacería deportiva, de autoconsumo y comercial. En este apartado se va a tratar sólo de la primera, dado que en este momento es la única formalmente permitida. Esta, ha constituido la segunda actividad económica del puerto. Actualmente, y en atención a esta actividad tradicional en el área, la Reserva se ha constituido en una UMA (Unidad de Manejo y Aprovechamiento de fauna silvestre), con el fin de regular la cacería por medio de aprovechamiento cinegético legislado de acuerdo a la normatividad, y así constituir una cacería responsable. Agricultura y extracción de material pétreo: Estas actividades constituyen la tercera y cuarta fuentes de riqueza para el puerto. Se dan en la frontera de la reserva, son de poca relevancia y funcionan sólo por temporadas. Existen únicamente unas veinte parcelas cultivables, dedicadas principalmente a maíz, fríjol y calabaza, y un par de personas con camiones para la extracción de piedra (estos pagan 10% del precio de venta al ejido). Por el momento, ninguna de estas actividades ejerce un impacto significativo en la reserva. Colecta de guano: La colecta de guano (palmas del género Sabal, que se utilizan para la construcción de techos) es una actividad tradicional en la península, y aunque no ha sido de mayor relevancia en Sisal, tiende a aumentar debido a la creciente demanda de la hoja. Esta demanda se incrementó notablemente después del huracán Gilberto, cuando quedó de manifiesto que, además de ser un material fresco y estético, resulta sumamente resistente a los temporales, aún los de gran magnitud. El mencionado aumento en la demanda de guano, sobre todo por parte de la industria turística, ha empezado a representar un impacto considerable para las poblaciones naturales de ésta y otras palmas silvestres. El área de la reserva, sobre todo en la zona de petenes, representa una fuente codiciable de este recurso. Leña: La gran mayoría de los hogares, en la costa yucateca, consumen madera como su principal combustible. Creciente amenaza para los ecosistemas aledaños, sobre todo en áreas donde se suma este impacto al de las obras de infraestructura que han provocado azolves y por lo tanto un proceso de desecación del manglar. Es imprescindible dotar a los asentamientos humanos de la costa, en particular a aquellos aledaños a las áreas naturales que se pretende conservar, de tecnologías más adecuadas y modernas. 24. Factores adversos (pasados, presentes o potenciales) que afecten a las características ecológicas del sitio, incluidos cambios en el uso del suelo (comprendido el aprovechamiento del agua) y de proyectos de desarrollo: (a) dentro del sitio Ramsar: 1. Cacería de subsistencia sin orden, que trata de erradicarse a establecerse cada vez mejor el programa de cacería de subsistencia donde los pobladores actúan como guías cinegéticos, lo que deja una derrama económica importante.
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2. Tala clandestina, sobre todo para apropiarse de jimbas que usan en la temporada de pulpo (Agosto). Además de la que se realiza para la obtención de leña y material de construcción. De manera por demás afortunada, la reserva no alberga población alguna, excepto la pequeña serie de habitantes que, a manera de vigilantes están a cargo de las distintas propiedades privadas ubicadas en la costa occidental del área. Casi todo el año permanecen inactivas y eventualmente, durante el invierno dan alojamiento a actividades de turismo cinegético de moderadas dimensiones. En relación a otras actividades productivas que se desarrollen en el área debemos hacer hincapié en que es solo la pesca ribereña la que reviste importancia menor, puesto que los pescadores que llegan a terrenos de la reserva provienen del Puerto de Celestún al occidente o bien del puerto de Sisal al oriente y en ambos casos es allá donde tienen sus campos mas conocidos de pesca, además de que la lejanía encarece sus operaciones. (b) en la zona circundante: (incluir información) No se ha logrado el suficiente control sobre la actividad cinegética mencionada, pero, por otra parte, en el entendido de que en general los cazadores deportivos mantienen cierta filosofía en pro de la conservación de las especies y hábitat que utilizan, además de ser en este caso, también los propietarios de los terrenos al servicio de esta actividad, se considera una condición muy afortunada pues ellos han servido de barrera a desarrollos de otra naturaleza. Existe el saqueo de huevos de tortuga aunque en baja escala, el aprovechamiento de mangle por los pobladores de la comunidad de Sisal, que es una población colindante con la reserva, la cacería furtiva de especies como el venado cola blanca. Es importante mencionar que parte de la problemática de la reserva es la contaminación por desechos sólidos. 25. Medidas de conservación adoptadas: La acción de establecer y proteger esta área mediante decreto estatal (29 de enero de 1990) fue un paso oportuno; siguió la elaboración de su Programa de Manejo. Actualmente se desarrollan estrategias de conservación y manejo: Protección de las tortugas marinas, ya que sus playas son sitios importantes para la anidación de tortuga carey (Eretmochelis imbricata); se realiza la Revisión y Actualización del Programa de Manejo para llevarlo a publicación en el Diario Oficial del Estado; se desarrollan proyectos de restauración con especies de manglar; y alternativas de manejo como Cacería cinegética a través de Unidades de Manejo y Aprovechamiento de Vida Silvestre. Esta Reserva fue la primera a nivel nacional que dio el ejemplo al operar bajo el esquema de Patronato; institución que reúne tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), organizaciones académicas, grupos de productores, propietarios y ONG´s, tomando decisiones por votación. Uno de sus logros fue la ejecución del que fuera llamado en su momento el mayor proyecto de restauración del continente para Restaurar los Flujos Hidrológicos en el Norte de la Península de Yucatán, financiado por tres años por NAWCC (1998-2000), durante los cuales la influencia de la reserva rebasó sus limites físicos e influyó en toda la costa yucateca, al devolver fluidez a los pasos de agua obstruidos durante años tras la construcción de numerosas carreteras (29 en total) transversales a la costa, revitalizando la conexión entre los cuerpos de agua característicos de los humedales costeros de la región. 26. Medidas de conservación propuestas pendientes de aplicación: Actualización del Programa de Manejo del Área Natural Protegida. En breve se iniciará la delimitación física de la reserva e instalación de mojoneras.
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Se desarrollarán estrategias de Educación Ambiental y Participación Social a través de convenios con ONG’s. 27. Actividades de investigación e infraestructura existentes: a) Actualmente se desarrolla un vivero de mangle para restauración de zonas perturbadas, además se pretende establecer un área de aprovechamiento forestal con las plantas producidas. Producción y mantenimiento de plantas nativas en vivero. b) En coordinación con el Cinvestav del Instituto Politécnico Nacional (unidad Mérida), se desarrolla el proyecto denominado “Evaluación de la colonización de refugios artificiales tipo reef ball modelo Lo-Pro por juveniles de Epinephelus morio y Mycteroperca bonaci (Serranidae, Epinephelinae) en la región de Punta Palmar, Yucatán”. c) Se desarrolla una estrategia a través de convenios de colaboración para el establecimiento de una Estación de campo, ya que actualmente no se cuenta con esa infraestructura. d) Se desarrolla el Programa de Tortugas Marinas, como parte del Programa: Hábitat y especies prioritarias. Hasta ahora se tienen 95 nidos en corral y 1,632 liberadas. e) Asimismo se desarrolla el Programa de Señalización de la Reserva, que pretende la instalación de 50 letreros. f) También se ha llevado a cabo el saneamiento de humedales g) Se desarrolla la conservación de la fauna por medio de acceder, dentro de la normativa vigente, a un Proyecto de Áreas de Manejo Sustentable (PAMS) que involucra al municipio de Hunucmá. h) Por medio de recursos del Programa de Empleo Temporal (PET) se llevó a cabo la mensura del polígono de la Reserva El Palmar (Brecha corta fuego). i) Se desarrolla la Restauración de Infraestructura Ambiental (sitios de disposición de residuos sólidos). j) Se llevó a cabo la limpieza de sitios de disposición de residuos sólidos. k) Se realizó la restauración del campamento tortuguero del puerto de Sisal. 28. Programas de educación para la conservación: a) Actualmente se trabaja en el diseño e instalación de letreros informativos y restrictivos. b) Se ha iniciado la instalación de vitrinas informativas con periódicos murales en los dos municipios que comprenden la reserva (Celestún y Hunucmá). c) Se elaboró un tríptico referente a las áreas naturales protegidas, que se distribuye entre los visitantes de la reserva. d) Se realizó un Curso de Cacería Responsable, que contó con la asistencia de 33 personas. e) Se desarrolla un monitoreo de participación social, a través de encuestas, para obtener información que permita elaborar el Programa de Educación Ambiental formal y no formal. f) De igual forma se realizaron en el 2002 y 2003 las siguientes actividades: 1) Visita al vivero de 45 estudiantes y profesores de la carrera de Ingeniería Ambiental del Instituto Tecnológico de Comitán, Chiapas. 13 de marzo de 2002 2) Visita de finalistas del certamen estatal “El niño y la mar” (profesores y alumnos) al vivero, para reforestar y visitar otros sitios de la Reserva. 2 de julio de 2002. 3) Se llevó a cabo el Programa de Voluntariado Juvenil. Consistió en capacitar a jóvenes de entre 17 y 29 años en temas de reforestación con especies de mangle, así como en monitoreo de cocodrilos. Agosto y Junio de 2002. 4) Visita del Grupo 8 de la Asociación de Scouts de México, Provincia Yucatán. Se realizó un campamento en el vivero y se visitó un petén. Noviembre de 2002. 5) Del 22 de enero al 1 de febrero del 2003 se celebró el 13avo. Aniversario del Decreto de la Reserva Estatal El Palmar. Durante los cuales: i) Se realizó una entrevista radiofónica con autoridades de la Reserva.
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ii) Del 29 al 31 de enero, se dieron dos pláticas informativas a alumnos de primaria y secundaria, para informar sobre la historia e importancia de la reserva y sobre los valores y funciones de los humedales. En el mismo ámbito, en el puerto de Sisal, y con motivo del Día Internacional de Humedales, el Dr. Jorge Herrera Silveira, investigador del Cinvestav, impartió una charla sobre “Calidad del agua de mar en la costa de Sisal y sus cercanías”. Además se dieron pláticas en Mérida, en la ex-Penitenciaria estatal, donde se organizó una muestra de fotografías sobre la reserva, videos sobre los humedales y posters sobre trabajos de la Comisión Nacional del Agua, para dar énfasis a los humedales costeros del estado. iii) El 1 de febrero se realizaron dos eventos en Sisal: Concurso para encontrar nombre a la mascota de la reserva, para usar en eventos infantiles dentro de las campañas de educación ambiental. Y un Rally Ecológico para promocionar programas de la Reserva y de la Secretaría de Ecología. Bajo este marco se presentaron juegos de mesa educativos, con enfoque ecológico, a niños pequeños de la comunidad. En términos generales, las actividades programadas fueron exitosas, se logró el objetivo de difundir a la Reserva y la importancia de los humedales, en Sisal, Mérida y Hunucmá. 29. Actividades turísticas y recreativas: La actividad turística en la reserva siempre ha existido, manteniendo niveles bajos, y no es motivo de preocupación; se vislumbra la idea de estimular su promoción con orden para beneficiar a familias que colaboran desde tiempo atrás en diversos esfuerzos de conservación. Estas actividades turísticas se ven incrementadas en períodos vacacionales, que se desarrollan en Marzo-Abril por el período de Semana Santa y en Julio y Agosto por el verano. Se aprobó un proyecto para construcción de Palapas y Senderos Interpretativos en la zona de aprovechamiento de la Reserva. 30. Jurisdicción: La administración de la Reserva corresponde por decreto a la Secretaría de Ecología quien está a cargo de la misma, por medio del Departamento de Áreas Naturales Protegidas perteneciente a la Dirección de Conservación y Manejo de Recursos Naturales 31. Autoridad responsable del manejo: Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado de Yucatán. Calle 64 # 437 X 53 y 47-A. Colonia centro, C.P. 97000 Mérida, Yucatán. Biól. Guy Piña Herrera. Tel y Fax: (999) 9303380, 9303382-mail: guy.pina@yucatan.gob.mx 32. Referencias bibliográficas: Barrera, A. 1982. Los petenes del noroeste de Yucatán: su exploración en perspectiva. Biótica 7(2):163-169. Batllori S,E. (1995). Hidrología de la Región Costera Noroccidental del Estado de Yucatán. Tesis de Doctorado en Ciencias Geográficas. Habana, Cuba. Batllori, E.; J.L. Febles; J.C. Trejo; F.J. Pérez; P.P. Dzib y R.L. Tuyub (manuscrito). Estudio hidrológico de los cenotes de la cuenca costera noroccidental de Yucatán: Desazolve y rehabilitación de fuentes de agua. Sección de Ecología Humana, CINVESTAV-IPN, Mérida. Batllori, E.; J.L. Febles; J.C. Trejo; F.J. Pérez; P.P. Dzib y R.L. Tuyub. 1993. Efecto de las mareas diurnas en el acuífero costero cárstico de El Palmar, Yucatán, México. Primera Reunión Nacional sobre Aguas Subterráneas. Instituto de Geografía, UNAM. Mayo de 1993.
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ANEXOS I. Características físicas del sitio Suelos. A partir de la playa hacia tierra adentro, entre Celestún y el faro del Palmar, se encuentran depósitos arenosos que se correlacionan con suelos tipo regosol calcárico; suelos profundos, sin piedras, de color amarillo y textura arenosa, sin estructura y con limitada capacidad de retención de agua. Se encuentra conformando en su conjunto por una franja de terrenos planos y bajos, inundables y pantanosos, con suelos color café amarillento y gris, drenaje limitado en diversos grados, que corresponde a los tipos solonchak y gleysol (Dumac, 2002). En los altillos de la zona de petenes, frecuentemente alrededor de afloramientos de agua dulces, los suelos reciben considerables aportaciones de materia orgánica, adquiriendo coloraciones más obscuras, lo que corresponde a suelos de tipo histosol. El límite edáfico de mayor salinidad está marcado por una franja de pastos halófilos alternados con selva inundable según los diferentes grados de salinidad del suelo. Esta situación es característica del ecotono que se establece entre el sistema palustre y la vegetación de los petenes, así como entre el mismo sistema palustre y la selva baja subcaducifolia. Estas selvas se desarrollan sobre suelos de tipo litosol o rendzina de color café, negro o rojo, con altos contenidos de materia orgánica y mayor desarrollo del perfil edáfico, que en ocasiones muestra un incipiente segundo horizonte en las zonas de mayor profundidad (Dumac, 2002).
II. Características físicas de la zona de captación El territorio del Consejo de Cuenca de la Península de Yucatán, incluye la mayor parte del territorio de Campeche, y la totalidad de los estados de Quintana Roo y Yucatán, representando así una superficie regional de 144,970 km2. Agrupa a las regiones hidrológicas: la 31, Yucatán oeste, a donde pertenece la Reserva Estatal de El Palmar con 30,798 km2; la 32, Yucatán norte; y la 33, Yucatán este; así como parte de la subregión hidrológica 30-D, Río Candelaria. El conjunto del escurrimiento regional es del orden del 1% respecto al nacional. La Península se describe como una gran superficie plana y de baja altitud, su principal rasgo fisiográfico es la “Sierrita de Ticul”, con extensión de 110 Km., elevaciones cercanas a los 200 m.s.n.m, separando la región en dos: una al norte donde se observa una extensa planicie con suelos someros y pedregosos, que incluye a la Reserva Estatal de El Palmar, con elevación de los 0 a los 50 m.s.n.m; y otra al sur, donde se presentan lomeríos con pequeños valles y suelos profundos, alcanzando en las cercanías a la República de Guatemala las máximas elevaciones de la Península, del orden de 360 m.s.n.m. (Batllori, 1995) Geohidrología: Las rocas acuíferas corresponden al Miembro Pisté del Eoceno Medio y a la Formación Carrillo Puerto del Mio-Plioceno, las primeras se ubican en la zona de lomeríos y valles, en tanto que las otras en la planicie interior, en ellas se lleva a cabo la mayor parte de la extracción del agua subterránea de la Península, con pozos que llegan a producir gastos promedio de 80 a 50 litros por segundo. Para delinear el sistema de flujo del acuífero de la Península, es necesario establecer las zonas de recarga y descarga. Esta última se efectúa a través de manantiales a lo largo de la costa oriental y en forma difusa en la costa norte, y mucho más difusa hacia la costa occidental, que es donde se encuentra situada la Reserva Estatal de El Palmar. La alta incidencia de la precipitación pluvial y la ausencia notable de escurrimientos superficiales, indica una gran permeabilidad en toda la Península. La recarga se produce de manera uniforme en toda el área, siguiendo el patrón de distribución de la precipitación. En los acuíferos cársticos la permeabilidad puede ser en función del fracturamiento o bien de la combinación de este y la permeabilidad de las rocas carbonatadas; sin embargo, frecuentemente las grietas se ensanchan por disolución, con mayor preferencia
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unas de otras, debido al contenido de carbonato de calcio y a las características del agua del lugar; el sistema evoluciona hacia una mayor heterogeneidad con direcciones preferenciales de flujo. El agua subterránea en la Península de Yucatán se mueve de las zonas de mayor precipitación hacia la costa, donde se realiza la descarga natural del acuífero, alimentando de paso a los esteros y lagunas costeras, incluso llegando a producir descargas de agua dulce dentro del mar. De esta manera, se establece que la dirección general del flujo subterráneo en la Península de Yucatán es radial, a partir de la porción más alta que se localiza en la parte centro-sur de la misma, a la altura de Bolonchen y de Xpujil del Estado de Campeche (Batllori, 1995). III. Valores hidrológicos 1. Distribución de los ambientes inundables en relación con el clima. La evaporación es el proceso dominante en la zona costera de la Reserva; si se comparan los valores anuales de la precipitación con las pérdidas por evaporación (P/E), resulta que la lluvia sólo cubre de 30 a 55 % de lo que se pierde. Donde este valor es bajo (32%), como en la región oriental costera de la Reserva, la zona inundable salina con vegetación emergente se limita en gran medida al ambiente marino con bosques de manglar de franja y escasas especies pioneras de duna costera, así como bosques de manglar achaparrado que bordea las aguas permanentes de la ciénega baja. Debido al escaso relieve durante las pleamares máximas se observa un fuerte subsidio de agua salada a la ciénega baja. En esta región oriental de la Reserva, los ambientes de agua dulce con vegetación emergente (como algunos petenes y zonas de pastizal-tular) son escasos si se comparan con la región occidental, y dependen de manera importante de fuentes de agua subterránea o de las áreas surorientales con valores P/E más elevados (55 % en Hunucmá, que se encuentra a 24 Km. de la costa). Al occidente de la Reserva, el valor de P/E se incrementa a casi 40 % en Celestún y 57% en Maxcanú (a más de 50 Km. de distancia). Se asocia a una mayor diversidad de ambientes inundables salinos de vegetación emergente, tanto de franja como de borde y cuenca. Además, de las áreas inundables salinas abiertas (Estuario de Celestún, por ejemplo), también se desarrollan de manera importante áreas inundables dulceacuícolas de vegetación emergente que se extienden por aproximadamente 20 Km. tierra adentro e infinidad de cenotes y aguadas con aportaciones importantes de agua dulce subterránea y escorrentías superficiales en suelos halomórficos (Batllori, 1995). 2. Dinámica Hidrológica de la Reserva Estatal El Palmar. La zona de recarga del manto freático que afecta a la Reserva se encuentra localizada entre los poblados de Chunchucmil, San José Chulchacá, Kinchil, Umán, Muna y Maxcanú, coincidiendo con el área de cenotes que conforma el anillo peninsular y al sotavento de la Sierrita de Ticul. Es una zona de selva caducifolia con rendzinas y litosoles donde la infiltración del agua hacia el manto freático es abundante (Batllori, et al. 1993; Batllori, 1995). El agua captada es transportada mediante una compleja red de cavernas subterráneas y su paso hacia la costa se detecta en la variación del nivel de agua en los cenotes y en su salinidad, aunque no hay datos precisos sobre la transmisibilidad del acuífero, existe evidencia para suponer un desfasamiento de aproximadamente un mes entre la máxima precipitación y el nivel máximo de las aguas subterráneas que afloran en cenotes y manantiales cerca de la costa. Aunque la precipitación es menor en las tierras bajas inundables, los suelos impermeables permiten mayor escurrimiento y la formación de una red de drenaje superficial temporal en cuencas palustres que, durante los períodos de máxima inundación, vierten sus aguas hacia la ciénega baja concentrándose con el tiempo en pequeños cuerpos de agua permanente. El
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escurrimiento puede ser superficial cuando el suelo se encuentra saturado con agua y se mueve debido principalmente a la acción de los vientos y a la ligera pendiente continental. El escurrimiento también puede ser subsuperficial en terrenos no saturados. Durante la temporada de secas se crean ambientes hipersalinos que provienen del oriente e incrementan la salinidad por arriba de 50 grs./litro de agua en la zona de El Palmar con aguas someras y recalentadas. Conforme las lluvias aumentan, los escurrimientos superficiales y las descargas subterráneas diluyen las aguas hipersalinas. 3. Características fisicoquímicas de la zona marina La zona de alimentación del acuífero, ampliamente distribuida en el área, genera un flujo que parte de la porción sureste del Estado, se dispersa hacia el norte y deriva hacia el noroeste, en dirección a Celestún. El anillo de cenotes peninsulares que acompañan a la falla de la Sierrita de Ticul conforma una red cavernosa muy compleja que desemboca al norte de Celestún y hacia Dzilam de Bravo y San Felipe por el oriente. En estos puntos el agua subterránea aflora a manera de manantiales y fluye hacia estas lagunas. Al centro de la Península, los escurrimientos subterráneos son principalmente por infiltraciones en manto poroso, por lo que su descarga es más estable con aperturas temporales al mar. En la localidad se les conoce con el nombre de ciénegas como en Progreso y Telchac. Entre la duna costera y la planicie cárstica, el acuífero yucateco se confina por una capa de calcita precipitada por evaporación, denominada localmente como “caliche” que cementa los poros y las fisuras de la coraza calcárea superficial, precisamente en la zona de descarga continental del acuífero hacia la costa, la zona de petenes y ciénagas. Esta delgada capa (0.5 a 1.4 m) se extiende a lo largo de 373 Km. de litoral yucateco y en una franja de 2 a 20 Km. de ancho. Perry et al. (1969), refieren que más de la mitad del agua almacenada en el acuífero yucateco es retenida por esta frágil capa de caliche costero. Es de esperarse que cualquier ruptura de esta capa traiga como consecuencia una disminución del nivel freático y una mayor reducción del espesor de la capa dulceacuícola que descansa sobre aguas saladas del subsuelo. Lo anterior es importante si se consideran las tendencias del desarrollo costero en lo que a construcción de dársenas y puertos se refiere, ya que el dragado sobre la barra costera y sobre el caliche mismo puede afectar directamente y colapsar este delgado lente con consecuencias graves e irreversibles sobre el ambiente y el potencial económico de la región. Herrera-Silveira (1988), Valdéz et al. (1988) y Trejo (1988), refieren que es importante considerar que durante la época de lluvias el agua subterránea que alcanza a las aguas protegidas de la costa vierte una gran cantidad de nutrientes primarios, esenciales para la producción biológica como: silicatos, nitratos, nitritos y carbonatos. Es precisamente este flujo advectivo de agua procedente del acuífero, el que mantiene las bocas de los esteros abiertos, de otro modo, los procesos litorales no tardarían mucho en azolvarlas. En condiciones extremas, como en el caso del huracán ‘‘Gilberto’’, se generaron mareas con una amplitud mayor de 7 m, las cuales invadieron aproximadamente 5 Km. tierra adentro. Este fenómeno modificó significativamente la dinámica del acuífero a 25 Km. de distancia de la línea de costa. Batllori (1995) menciona que la coraza calcárea permite en términos generales, una fácil lixiviación del terreno y rápido filtrado del agua proveniente de la precipitación hasta el manto freático, el cual se presenta a una profundidad de 2 m aproximadamente. El agua filtrada encuentra la superficie nuevamente por afloramientos del manto y que, a manera de manantiales, aportan agua dulce al sistema tanto en los bordes y en el interior, como en la zona costera adyacente. Estos manantiales y la precipitación pluvial son por lo tanto los únicos aportes de agua dulce al sistema.
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En términos ecológicos, podemos considerar a El Palmar como un área inundable que ha resultado de la interacción de procesos climáticos, geológicos, hidrológicos y biológicos que conforman el diverso mosaico ambiental que la caracteriza. Sin embargo, el régimen hidrológico es precisamente el principal componente de los ecosistemas inundables. La ocurrencia, la cantidad y el movimiento del agua son los factores sobresalientes que controlan los patrones de sucesión y zonificación así como el desarrollo funcional y estructural del ecosistema inundable. El régimen hidrológico en el área de El Palmar modula ciertas propiedades básicas que regulan su desarrollo: la disponibilidad de nutrientes elementales para la cadena trófica que vierten los cenotes, la lluvia, los escurrimientos locales y las mareas. Dando lugar a un ambiente espacial más heterogéneo, relacionado con la temporalidad y los niveles de inundación, que se traduce en hábitat y nichos ecológicos diversos para la fauna silvestre. En consecuencia, las variaciones en el régimen hidrológico de los ecosistemas inundables producen cambios secundarios en la riqueza y composición de especies vegetales y animales, la productividad biológica, la depositación y exportación de materia orgánica, el ciclo de nutrientes básicos, el transporte de sedimentos y el potencial de aprovechamiento de sus recursos (Batllori, 1995).
IV. Valores sociales y culturales Con respecto a la historia del Puerto de Sisal, el principal poblado cercano a la Reserva, es necesario señalar que el Dr. Diego de Quijada, Alcalde Mayor, tomó especial empeño en la terminación de la calzada que comunicaba a Sisal con Mérida, y finalmente, con la autorización de la Audiencia de México, esta fue abierta al tránsito de arrías y carretas (hechas de jabín yucateco) a fines del año l564. Su costo resultó de más de diez mil pesos, lo cual no fue excesivo, dado que para entonces Yucatán exportaba a Nueva España más de 800,000 mantas y gran cantidad de cera, con valor de doscientos cincuenta mil pesos al año. A causa de los ataques y asaltos de piratas fue necesario abandonar muchos puertos durante la segunda mitad del siglo XVI y todo el XVII. Sisal no corrió la misma suerte gracias a la construcción del Fuerte de Santiago, cuyos planos fueron trazados en 1596 por Don Juan Miguel Agüero, el mismo que terminó la construcción de la Catedral de Mérida en 1598. No obstante el buen desempeño de Fuerte, la actividad comercial de Sisal decayó a lo largo de esos 150 años. Una anécdota interesante acerca de la piratería, se refiere a la llamada "Casa del Monifato", de la que se dice, fue edificada al frente del pueblo para engañar a los piratas, pues tiene una estatua vigilante (destinada a que los piratas creyeran que había vigilancia permanente) y además para que los disparos de los cañones de los piratas cayeran en la ciénega. Uno de los principales acontecimientos históricos de Sisal fue la visita a este puerto de la Emperatriz Carlota Amalia durante el segundo imperio que se estableció en nuestro país. Es de llamar la atención la conciencia que tienen los Sisaleños de este suceso histórico. A mediados del siglo pasado, llegaban a Sisal toda clase de embarcaciones de vela dedicadas al comercio exterior y al cabotaje: barcos nacionales e internacionales de más de cien toneladas. Ya en la segunda mitad del siglo XIX comenzaron a llegar a Sisal los primeros buques de vapor, algunos de mucho mayor tonelaje que los grandes veleros. La primera línea de vapores que tocó regularmente el puerto fue de nacionalidad española que hacía el servicio entre la Habana, Sisal y Veracruz, y que por muchos años estuvo dando servicios trimestrales entre Progreso y puertos españoles y europeos en general. Al tomar auge la exportación del
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henequén, conocido en otros países como fique (Agave sisalana) se intensificó el movimiento en el puerto y comenzaron a llegar a él en forma regular barcos de todas nacionalidades. En este siglo, un incidente dio origen a la principal festividad religiosa del puerto y al curioso hecho de dos pueblos que comparten un mismo icono. En la época del General Salvador Alvarado, la persecución religiosa ocasionó que fuera quemada la iglesia del puerto, salvándose el Cristo negro de Sisal sólo porque fue trasladado a escondidas a través de la ciénaga y llevado a Hunucmá, donde permanece desde entonces. Una vez al año, en agosto, el Cristo regresaba solo, a visitar Sisal, por la misma ruta por la que fue sacado; la prueba era que siempre, en el mismo mes, lo encontraban con los pies con lodo y arena. Hoy, la última semana de agosto el Cristo negro de Sisal es trasladado de Hunucmá (cuyos habitantes lo consideran de su propiedad) a la costa, donde se celebra una semana de festividades.