Administrar glucagón El glucagón se usa para aumentar el nivel de azúcar en la sangre. Tratar la hipoglucemia. Existen dos estados de hipoglucemia: hipoglucemia leve e hipoglucemia severa. El primer caso se puede tratar de forma oral. La mejor manera y la más rápida para tratar una hipoglucemia es con algún tipo de azúcar, por ejemplo, medio vaso de zumo, 5 ó 6 caramelos duros o 3 tabletas de glucosa. El especialista o dietista le informará de los alimentos que puede tomar en estos momentos. Asegúrese de llevar siempre al menos un tipo de azúcar para poder afrontar este tipo de situaciones. Una vez comprobado el nivel de azúcar y tratada la hipoglucemia, espere entre 15 y 20 minutos y vuelva a verificar el nivel. Si sigue bajo y los síntomas de la hipoglucemia no desaparecen, repita el tratamiento. Una vez que se encuentre mejor, asegúrese de no saltarse ninguna comida y mantenga el nivel de azúcar en el margen adecuado. El segundo caso, una hipoglucemia severa, debe tratarse de inmediato porque puede empeorar con facilidad. En este caso no se puede beber, ni tragar, pueden producirse convulsiones e incluso un sincope (mareo). Si pierde el conocimiento necesitará tratamiento urgente de inmediato, como por ejemplo una inyección de glucagón o tratamiento de urgencia en un hospital. Cuando la bajada de azúcar es extrema, es probable que no pueda tragar alimentos ni bebidas. Además, tenderá a evitar ser ayudado y se sentirá confuso, aletargado, cansado… E incapaz de seguir una conversación. Si la persona muestra alguno o todos de estos síntomas, esto es lo que tiene que hacer: • • •
Si puede, compruebe el nivel de azúcar en sangre. Si la persona está sufriendo un sincope, coma o convulsiones, deje la comprobación del nivel de azúcar y pase directamente al siguiente paso administrándole glucagón de forma urgente. Si unos 5 minutos después de administrar el glucagón, la persona no reacciona, llame a urgencias.
ADVERTENCIA: El paciente puede estar en coma por una hiperglucemia severa (nivel de glucosa elevado en sangre) en lugar de por una hipoglucemia. En este caso, el paciente no responderá al glucagón y necesita tratamiento médico de urgencia.
Pida a su médico que le prescriba glucagón y que le explique cómo se utiliza. Después, explique a sus familiares y compañeros de trabajo cómo administrarlo en caso de que lo necesitara. Si suele sufrir de hipoglucemias, procure llevar siempre consigo un kit de emergencia de glucagón. Si no dispone de glucagón, deben llevarle a urgencias de inmediato para que le traten el nivel de azúcar. Si pierde el conocimiento debido a una bajada de azúcar (hipoglucemia): • • • • •
NO deben inyectarle insulina. NO deben darle comida ni bebida NO deben taparle la boca. DEBEN inyectarle glucagón. Llamar a urgencias.
¿Cómo se administra el glucagón? Por lo general se inyecta debajo de la piel (subcutánea), en el músculo (intramuscular) o en la vena (intravenosa). Viene envasado en forma de polvo y de solución líquida que deben ser mezclados justo antes de administrar la dosis. La cantidad adecuada de glucagón depende de la edad y del cuerpo de la persona a la que se le va a administrar el compuesto. Será el especialista quien le informará de la cantidad que usted necesitaría en este caso.
Retirar el tapón.
Inyectar todo el líquido de la inyección en el tarro.
Retirar la inyección y mover el tarro para que se puedan mezclar el líquido y el compuesto en polvo (glucagón).
Con la misma aguja, mantenga el tarro bocabajo, asegurándose que la aguja entra en el líquido. Absorber el líquido con cuidado. La dosis que suele utilizarse para un adulto es de 1 mg. (consultar su dosis con un especialista). Limpie la zona en la que va a inyectar glucagón con un poco de algodón con alcohol. Inserte la aguja e inyecte todo el contenido de glucagón. Glucagón se inyecta igual que la insulina. Puede hacerse en el tejido adiposo o graso, o en el músculo (aunque es preferible en el tejido graso, justo bajo la piel). NO HAY PELIGRO DE UNA SOBREDOSIS. Presione un poco la zona y extraiga la aguja. Presione con el algodón. Gire al paciente de lado. Cuando vuelva en sí es probable que vomite. No deje la persona sola. En cuanto se despierte, y si puede, haga que beba algo que contenga azúcar (por ejemplo, un poco de zumo). Llame a urgencias. Es muy importante que un miembro de su familia conozca los síntomas y sepa administrar el glucagón.