MI ENEMIGO Shaila Melina Rodríguez Gálvez
Les voy a contar la historia de un viaje, Un viaje a un lugar que, para mí, es muy lejano y más caliente que cualquier otro lugar. La casa de mi abuelita.
En este viaje, conocí a mi peor enemigo.
Como todas las vacaciones, mi familia y yo visitamos a mi abuelita. Yo amaba ir a ese lugar, hacia muchas cosas que normalmente no hacĂa en mi casa.
Su casa es grande y con un patio gigante, En su patio siempre hay animales
Tiene gallos, que nos despertaban super temprano en la mañana
Se subían a un árbol y cantaban lo mas fuerte que podían.
TambiĂŠn tiene gallinas y ellas tienen muchos pollitos, a los cuales cuidan con su vida.
Alguna vez intente agarrar uno y termine corriendo por todo el patio.
La mamĂĄ gallina me siguiĂł hasta que estuve lo suficientemente lejos de sus bebes.
Hay gatos, muy peludos o no tanto unos muy dormilones, los veĂa siempre durmiendo.
Pero tambiĂŠn habĂa otros a los que solo vi unas cuantas veces
También tiene perros, ellos se llevan bien con todos.
a veces también molestan a las gallinas, pero ellos corren mucho más rápido que yo.
Pero esta historia se centra en otro animal
Y les voy a contar como lo conocĂ:
En ese viaje yo era un bebe, Ya caminaba sin ayuda, pero aun lloraba todos los días
Tal vez porque tenía hambre, sueño o me había caído.
No sé bien porque lloré ese día, pero sé que seguí a mi mamá hasta afuera de la cocina
Yo estaba llorando con ganas, cuando escuché que alguien más estaba llorando como yo.
Me callé para escuchar, y ese alguien se calló también. Seguí llorando y volví a escuchar lo mismo,
Entonces busqué por todas partes Hasta que lo vi.
Estaba en una jaula gigantesca, Era verde, con un poco de amarillo, rojo y azul tambiĂŠn TenĂa un pico grande que terminaba en la forma de un gancho.
Vi como movía su pico y como de ahí salía un sonido igual a mi llanto. No, no igual, peor, mucho más fuerte, ruidoso y molesto además de que él no lo hacía con una razón Solo lo hacía para molestarme
Y lo logró
Yo creí que viéndolo feo iba a notar lo molesta que estaba y se callaría, pero no fue así.
Tuvimos un duelo de quien lloraba más fuerte, Pero yo no podía seguir llorando una vez que el empezaba No me dejaba desahogarme en paz, así que el gano.
El loro hizo mis vacaciones menos divertidas para mĂ, pero al parecer mucho mĂĄs divertidas para mis papĂĄs.
En un viaje a un lugar conocido conocí al animal más molesto e irritante, por esto se volvio mi peor enemigo.
Shaila Melina Rodríguez Gálvez 11/Octubre/2020