EL ROL DEL CONOCIMIENTO EN LA GESTIÓN CLIMÁTICA The Role of Knowledge in the Climate Management RESUMEN Este artículo resalta la importancia que la academia ha impreso y sigue imprimiendo en la gestión del conocimiento para la comprensión del fenómeno climático global; para esto se expone el rol de la ciencia y la política como estrategias de gestión internacional del cambio climático. Realizado este vínculo entre academia y gestión climática, se muestra el valor estratégico de la gestión del conocimiento del cambio climático a nivel global y en sus distintas escalas territoriales. Teniendo en cuenta lo anterior, se afirma que la gestión del conocimiento es una estrategia de adaptación al cambio climático desde la academia. PALABRAS CLAVES: Cambio Climático, Gestión Climática, Adaptación al Cambio Climático, Articulo 6 de la UNFCCC, Gestión del Conocimiento, Gestión Sistémica, Seguridad Territorial.
MIGUEL ÁNGEL AMEZQUITA Administrador Ambiental Investigador, Profesor Catedrático Universidad Tecnológica de Pereira maamezquita@utp.edu.co EDUARDO ARIAS-PINEDA Administrador Ambiental Investigador con Tesis de Grado Laureada Universidad Tecnológica de Pereira edarias@utp.edu.co
ABSTRACT This article highlights the importance of academia printed and continues printing in the management of knowledge for understanding the global climate phenomenon, for it outlines the role of political science and international management strategies of climate change. Made the link between academia and climate management, show the strategic value of knowledge management of climate change globally and in different territorial scales. Given the above, states that knowledge management is a strategy for adapting to climate change from the academy. KEYWORDS: Climate Change Climate Managing, Adaptation to Climate Change, Article 6 of the UNFCCC, Knowledge Management, Homeland Security 1. INTRODUCCIÓN: GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO PARA LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO El papel de la ciencia en la determinación y caracterización de los cambios globales experimentados, ha sido determinante en la gestión internacional del cambio climático. Esto se evidencia a partir de una aproximación histórica de los últimos sesenta años en torno a los estudios científicos pertinentes al fenómeno climático; lo que admite dimensionar el rol influyente de la comunidad académica en el diseño y arquitectura del marco internacional de políticas de la UNFCCC1. De esta forma queda claro la importancia que la academia imprime en la gestión del conocimiento para la comprensión del fenómeno global, permitiendo encontrar respuestas y medidas (políticas y tecnológicas) de mitigación y adaptación al cambio climático a través de
los procesos misionales2 de las Instituciones de Educación Superior (IES) y Centros de Investigación. En este orden de ideas –a propósito de los aportes de la ciencia-, según el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático3 publicado en 2007, se demuestra que: “El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como se desprende ya del aumento observado del promedio mundial de temperatura del aire y del océano, de la fusión generalizada de nieves y hielos, y del aumento del promedio mundial del nivel del mar” (IPCC, 2007). En concordancia con esto el Informe Stern (2007) plantea que: “De proseguir la tendencia actual, las temperaturas mundiales medias podrán aumentar en 2-3°C durante los próximos cincuenta años”. Lo que implica conocer la complejidad del sistema climático y su relación con los eco-sistemas y antropó-sistemas.
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La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés) fue firmada por 154 Estados en la Cumbre de La Tierra en Rio de Janeiro en 1992; y entro en vigor el 21 de marzo de 1994. Colombia ratificó la UNFCCC a través de la Ley 164 de 1994 y aprobó su Protocolo de Kyoto a través de la Ley 629 de 2000.
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Formación, Investigación y Proyección Social Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) fue creado en 1988 por la OMM y el PNUMA para evaluar la magnitud y la cronología de los cambios, estimar sus impactos y presentar estrategias para hacerles frente. 3
2 Sin embargo los impactos ambientales expresados en consecuencias económicas, políticas y sociales en todas las regiones del mundo no serán iguales, son los países en desarrollo los que se verán más afectados debido a su exposición geográfica, alto grado de vulnerabilidad en la mayor parte de la población y la baja capacidad adaptativa de las instituciones públicas y privadas; lo cual contrasta con el hecho de que son los países industrializados los responsables por la mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo cual plantea sin duda el debate acerca del concepto de Justicia Climática4.
de la UNFCCC en la gestión del conocimiento del cambio climático a nivel global y sus distintas escalas.
Por ello, la Gestión Climática5 en los países en desarrollo se plantea como un enfoque adecuado para responder a los desafíos que plantea el sistema climático global, realizando especial esfuerzo económico, institucional y de conocimiento a los procesos de adaptación, ya que se evidencia como la principal necesidad en el corto, mediano y largo plazo. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP, por sus siglas en ingles), plantea que la adaptación: “…no es un problema “independiente” posee sinergias claras con cuestiones importantes como el desarrollo económico, la reducción de la pobreza y las estrategias de gestión de desastres.” (2008). En otras palabras, una gestión sistémica capaz de articular y fortalecer los elementos que configuran la Seguridad Territorial6 necesaria para enfrentar los escenarios proyectados de cambio climático para el siglo XXI.
Para entender porque la ciencia ha sido estratégica en la gestión internacional del cambio climático es necesario entender la “atmosfera” vivida por los distintas naciones del mundo después de la Segunda Guerra Mundial, época en la cual se estimuló la creación y fortalecimiento de redes y espacios de trabajo que aborden ciertos tipos de cuestiones prioritarias para las estrategias del desarrollo.
Según el IPCC (2007) la adaptación se concibe: “como el proceso de ajuste de los sistemas naturales o humanos en respuesta a los estímulos o efectos climáticos (reales o esperados), que atenúa los efectos perjudiciales o explota las oportunidades beneficiosas”; el IPCC también distingue tres tipos de adaptación: “la anticipatoria, la autónoma y la planificada” (2007). Por esto la adaptación al cambio climático es una prioridad en los países en desarrollo; Colombia hace parte de este grupo de países. Colombia en Junio de 2010 y en cumplimiento de sus compromisos ante la UNFCCC elaboró la Segunda Comunicación Nacional (SCN), en la cual plantea como primer lineamiento para la adaptación al cambio climático: “fortalecer la gestión de la investigación y la transferencia del conocimiento” (IDEAM, 2010:327). Esto resalta el valor estratégico de los Artículos 5, 6 y 9 4
Al respecto revisar los principios de Bali sobre Justicia Climática (2002), en el portal del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM, por sus siglas en ingles): http://www.wrm.org.uy/actores/WSSD/Bali.html 5 Gestión Climática: Gestión Sistémica de los enfoques o respuestas al cambio climático. Es decir se integra la reducción de emisión de GEI (Mitigación); con la reducción de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia (Adaptación). 6 Según Wilches-Chaux este concepto-herramienta se define como: el fortalecimiento de la resistencia y resiliencia de los territorios
Teniendo en cuenta lo anterior, el presente artículo pretende resaltar la gestión del conocimiento como una estrategia de adaptación al cambio climático iniciada en Colombia desde la academia. 2. LA CIENCIA COMO ESTRATEGIA DE GESTIÓN INTERNACIONAL DEL CAMBIO CLIMÁTICO: UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICA
De acuerdo con esto en el año de 1950 se crea La Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en ingles), trazada como un organismo especializado en la meteorología (tiempo y clima), la hidrología operativa y las ciencias geofísicas conexas, que con el pasar de los años será fundamental para la consolidación de la estrategia de abordaje científica del cambio climático. “Sin duda este aporte en materia de agenda internacional conjunta realizada durante estos cinco años, determino lo que a la postre seria el mapa de la geopolítica mundial, y las distintas maneras de llevar a cabo las relaciones internacionales a la hora de negociar acuerdos comunes”. (Arias-Pineda, 2010) En aquel momento la comunidad científica del mundo comienza a realizar investigaciones respecto a los cambios producto del modelo de desarrollo capitalista, es así que los primeros indicios de modificaciones severas de patrones de autorregulación ecosistémica demuestran fuertes relaciones entre las concentraciones crecientes de Dióxido de Carbono (CO2) y las actividades humanas; las cuales a su vez estaban calentando la atmósfera mundial. En las siguientes décadas, los estudios científicos seguirán encontrando pruebas fehacientes de que algo está pasando y que era necesario que los gobiernos del mundo se sentaran a dialogar acerca de estos cambios. “Estos estudios científicos, sumado a la influencia de sectores de la sociedad civil que se movilizaron con el fin de presionar nuevos cambios sociales, hicieron posible que la década de los 70´s, sea recordada como una periodo clave en la consolidación de la agenda ambiental internacional”. (Arias-Pineda, 2010) Así la Primera Conferencia sobre el Clima en 1979, en donde se manifiesta que los extremos climáticos son una preocupación mundial, y se emite una declaración en la que se exhorta a los gobiernos a prever y prevenir los peligros potenciales del cambio climático, se realiza sin
3 llegar a tener toda la resonancia necesaria; sin embargo solo unos años después –a mediados de los 80-, se establece un Programa Mundial sobre el Clima a cargo de la WMO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, por sus siglas en ingles) y el Consejo Internacional de Uniones Científicas (ICSU). Así se hizo posible que en 1988 se estableciera el Grupo Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en ingles). En este sentido, el papel del IPCC en este escenario en formación para el abordaje del cambio climático, será el de evaluar la magnitud y cronología de las variaciones, estimar sus posibles efectos ambientales y presentar estrategias de respuesta realistas a los distintos tomadores de decisiones para que a su vez adecuen sus planes y agendas de trabajo de acuerdo a los resultados. La relevancia de este hecho, está representado en un trabajo de cooperación académica, en el cual se debe contar con una gran variedad de expertos de numerosas disciplinas científicas7. De ahora en adelante el mundo prestará estará atención a los informes que realice el panel de expertos, y los mismos serán determinantes en las negociaciones. Respecto a los informes la Tabla 1 resume la evolución que los mismos han tenido en los últimos años y que evidencia como ha ido cambiando la mentalidad respecto al fenómeno de cambio climático. Hoy en día está claro que la variabilidad natural ya no puede explicar la señal climática, por eso el rol estratégico de la ciencia representado en este caso por el IPCC, es el cooperar con la gestión política del cambio climático 8, desde la gestión del conocimiento
Informes del IPCC
Visión
Primer 1990
Existen “indicios” de cambio climático
Segundo 1996
Existen “un conjunto de indicios concordantes”
Tercer 2001
El cambio climático es “probable”
Cuarto 2007
El cambio climático es “muy probable”
Tabla 1 Evolución de los informes del IPCC
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No obstante hay que dejar en claro que el IPCC no es un organismo de investigación, sino una especie de foro internacional que cada cinco o seis años se encarga por consenso de dar “el estado de la ciencia”, ofreciendo a los gobiernos y ciudadanos información de interés para la formulación de políticas, es decir se limita a sintetizar los datos científicos disponibles examinados por otros expertos 8 En cabeza de la UNFCCC
3. LA POLÍTICA COMO ESTRATEGIA DE GESTIÓN INTERNACIONAL DEL CAMBIO CLIMÁTICO: UNA APROXIMACIÓN INSTITUCIONAL Desde que se llevó a cabo la Primera Conferencia del Clima en 1979, la participación de representantes de los Estados ha sido una constante en las reuniones internacionales de alto nivel que abordan los cambios en el sistema climático. En esta primera conferencia se señaló que los extremos climáticos son una preocupación mundial, y se emite una declaración en la que se exhorta a los gobiernos a prever y prevenir los peligros potenciales del cambio climático. De igual manera se establece el Programa Mundial del Clima a cargo de la WMO, UNEP y el ICSU. Posteriormente, se realizan varias conferencias intergubernamentales sobre cambio climático, pero es solo hasta la Conferencia de Toronto en 1988 cuando por primera vez, la Asamblea General de las Naciones Unidas trato el tema de cambio climático al aprobar la Resolución 43/53 en la que reconoce “que los cambios climáticos constituyen una preocupación común de la humanidad”. Dos años más tarde, en noviembre de 1990 se celebra en Ginebra Suiza, la Segunda Conferencia Mundial sobre el Clima en la que se determina a través de la Resolución 45/212 que la Asamblea General de las Naciones Unidas establecerá, el Comité Intergubernamental de Negociación de una Convención Marco sobre el Cambio Climático (CIN) como: “un solo proceso de negociaciones intergubernamentales bajo los auspicios de la Asamblea General”. Con este comité establecido se inician las negociaciones que culminarían en la redacción del texto final de la UNFCCC; el cual fue aprobado en mayo de1992 y presentado en junio del mismo año, en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Rio de Janeiro, Brasil. En la Cumbre de la Tierra como se le conoció a este espacio de encuentro diplomático, se logró emitir varios documentos, entre los cuales es importante destacar la Agenda 21, la cual contiene los siguientes documentos: la Declaración de Principios sobre los Bosques, la Declaración sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Convención sobre Diversidad Biológica, la Convención sobre Desertificación y la UNFCCC; como insumo concreto para la gestión ambiental internacional. En esta conferencia internacional de carácter ambiental, participaron 172 gobiernos, entre ellos 108 jefes de Estado y unos 2400 representantes de las ONG, junto a 17000 personas convocadas en foros paralelos. Uno de los pasos más importantes hacia la Convención fue el establecimiento en 1988 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
4 Climático (IPCC). Posteriormente, La UNFCCC entraría en vigor en marzo de 1994, dando el primer paso fundamental en el intento de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), incluido el más importante de ellos, el dióxido de carbono (CO2).
establecen acuerdos voluntarios de reducción de emisiones de países como China y Estados Unidos; los dos principales países emisores de GEI en el mundo respectivamente.
El principal objetivo de esta Convención es la de estabilizar la concentración de GEI, a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático. Para lograr el objetivo de la Convención, los países deberán tener en cuenta a la hora de implementar sus medidas y disposiciones los siguientes principios: Principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, Principio de precaución, Principio sobre el desarrollo sostenible. Estos principios son fundamentales en la elaboración de políticas e instrumentos de planificación; puesto que las medidas de adaptación y mitigación a nivel nacional, regional y local, deben contribuir a solucionar la problemática ambiental y socioeconómica de la población vulnerable de cada país. Es así como la UNFCCC se ha convertido en un escenario de discusión y negociación política donde participan la gran mayoría de países del mundo en torno a resolver la principal problemática ambiental global. Como toda organización, esta también cuenta con una estructura burocrática que permite su funcionamiento. La Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) es el órgano supremo dentro del régimen de la Convención. Es en este órgano donde cada año, se congregan representantes de los gobiernos de los países que han ratificado la Convención, para cumplir con su función de promoción e implementación de la UNFCCC a través de enmiendas, protocolos y decisiones jurídicamente vinculantes para cada país. Desde 1995, cada año, se ha realizado la COP, la COP 1 fue realizada en Berlín, dando inicio a un camino de negociaciones de alto nivel (Ver Figura 1), con el fin de desarrollar los mecanismos e instrumentos necesarios para el logro del objetivo de la Convención. Hasta ahora se han desarrollado dieciséis COP, con avances significativos: En la primera COP, se estableció lo que se conoce como el Mandato de Berlín9 el cual consistía en iniciar un proceso de negociación de un protocolo donde se fijaran objetivos cuantificables para la limitación y reducción de GEI, dentro de periodos determinados de tiempo, por parte de los países desarrollados o países Anexo I. Luego en 1997, en Kioto, se celebró la COP 3 donde se firmó el “Protocolo de Kyoto10. En 2009 la COP 15, fue en Copenhague, Dinamarca, donde se llegó al Acuerdo de Copenhague11, importante ya que se reconoce un límite al calentamiento del clima en 2°C y se 9
Decisión 1/CP1 http://unfccc.int/resource/docs/spanish/cop1/g9561658.pdf#page=4 10 Decisión 1/CP3 http://unfccc.int/resource/docs/convkp/kpspan.pdf 11 Decisión 2/CP15 http://unfccc.int/resource/docs/2009/cop15/spa/11a01s.pdf#page=4
Figura 1. Conferencia de las Partes de la UNFCCC
3.1 MARCO INSTITUCIONAL: ARTICULO5, 6 Y 9 DE LA UNFCCC Teniendo en cuenta la importancia de la comunidad científica y académica, se establecieron artículos especiales para resaltar cada uno de los roles que desempeña la academia en la lucha contra el cambio climático. Este es el caso del Artículo 5 referente a la investigación y observación sistemática, el Artículo 6 referente a la educación, formación y sensibilización de públicos; y el Articulo 9 que hace referencia a el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA, por sus siglas en inglés) encargado del asesoramiento y suministro de información a la COP sobre aspectos científicos y tecnológicos relacionados con la Convención. Cada uno de estos artículos busca garantizar la base científica de las decisiones políticas que se toman en el marco de la UNFCCC, con el fin de mantener el consenso y el dialogo, aunque ya se han presentado escándalos sobre el manejo de los datos utilizados en los modelos globales del clima como lo evidencia el
5 conocido “Climate Gate”12. Esto demuestra que existen grupos de la comunidad científica que aún son escépticos ante las teoría del cambio climático antropogénico; lo cual es importante ya que mantiene el debate y el interés por continuar con los estudios e investigación del cambio climático. Como lo plantea Giddens (2010), no hay que olvidar que las conclusiones de los informes de evaluación del IPCC se expresan en probabilidades y posibilidades lo que otorga el debido reconocimiento a las muchas incertidumbres y lagunas que existen en nuestro conocimiento. 3.2 PROGRAMA DE TRABAJO DELHI Y NAIROBI
DE
NUEVA
Cada COP tendrá su propia relevancia de acuerdo con las decisiones que se adopten en cada una de sus sesiones anuales. De ahí, la importancia de conocer lo que ha sido el desarrollo de la UNFCCC a través de las COP, ya que esto permite reconocer la evolución de las posiciones y medidas que ha adoptado la comunidad internacional para enfrentar el gran reto global del cambio climático. Una de estas decisiones importantes fue adoptada en la COP 8, celebrada en Nueva Delhi, India en noviembre de 2002. En ese momento las Partes aprobaron el Programa de Trabajo de Nueva Delhi para la aplicación del Artículo 6 de la UNFCCC, que aborda la educación, formación, y sensibilización de públicos sobre cambio climático; constituyéndose en un marco flexible y no vinculante para las actividades impulsadas por los países. El Programa de Trabajo de Nueva Delhi cuyo periodo de aplicación es de 5 años (2002-2007), establece las bases para la acción de los países, teniendo en cuenta las decisiones tomadas en el Acuerdo de Marrakech (COP 7) en relación a la creación de capacidad en los países en desarrollo y transferencias de tecnología. Estas actividades deberán contar con un enfoque interdisciplinario, holístico y sistemático, basados en los principios del desarrollo sostenible. 3.3 SEGUNDA COMUNICACIÓN NACIONAL Y ESTRATEGIA NACIONAL DE ARTÍCULO 6 Colombia, ratifico la UNFCCC y su Protocolo de Kioto a través de la Ley 164 de 1994 y 629 de 2000 respectivamente. En cumplimiento de los compromisos adquiridos en 2010 se presenta la Segunda Comunicación Nacional (SCN) ante la UNFCCC, la cual representa un esfuerzo institucional, técnico y científico por comprender las evidencias, impactos y vulnerabilidades del territorio colombiano ante el fenómeno climático. 12
Escándalo por filtración de correos electrónicos entre científicos de la Universidad de East Anglia donde se evidencia presuntamente la manipulación de datos a favor de la Teoría del cambio Climático Antropogénico.
Sumado a la SCN, también se encuentra la Estrategia Nacional de Educación, Formación y Sensibilización de Públicos sobre Cambio Climático (ENEFSP). Este instrumento de planeación determina los públicos objetivos, líneas de acción específicas, responsables, actividades y plazos que permitirán la implementación del Programa de Trabajo de Nueva Delhi en el ámbito nacional, regional y local. Colombia tiene un avance significativo en esta materia, pues ya cuenta con una Mesa Nacional de Artículo 6 y la Estrategia Nacional la cual fue construida con la participación de diferentes actores institucionales como las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR’s), IDEAM, ONG´s ambientales en coordinación de la Oficina de Educación Ambiental y Participación del Ministerio de Ambiente. A nivel regional, la Ecoregión Eje Cafetero a través del Nodo Regional de Cambio Climático ya formuló su estrategia ecoregional estableciendo metas y presupuesto para la implementación de la misma. Se debe mencionar que en el año 2009 se desarrollaron diferentes actividades encaminadas al cumplimiento de ésta: creación del Semillero de Investigación en cambio climático de la Facultad de Ciencias Ambientales (FCA) de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), la Cátedra Ambiental del año 2009 sobre Cambio Climático organizada por el Instituto de Investigaciones Ambientales (IIA), siendo publicada sus memorias en el año 201013; esta serie de eventos académicos y de sensibilización han permitido generar masa crítica a nivel regional y local, que en definitiva incide en el nivel de conocimiento que la sociedad tiene sobre la complejidad del fenómeno climático. 4. CONEXIONES ENTRE LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Y LA GESTIÓN CLIMÁTICA Con lo dicho anteriormente, el vínculo entre gestión del conocimiento y gestión climática es más evidente14, pero ¿Cómo se puede puntualizar esto?; para dar respuesta a este interrogante se han dado argumentos de índole histórico y político, que ponen en evidencia el rol central que cumple el sector académico en la gestión climática de cara a la sociedad, para poder proponer un conocimiento aplicado a la realidad. De esta forma el éxito de la gestión climática dependerá en gran medida del trabajo en red que logren hacer las autoridades territoriales, las instituciones privadas y la Sociedad Civil en general con las IES y demás organizaciones académicas.
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En el libro: Cátedra Ambiental. Memorias 2006-2009 Un Espacio de Reflexión para la Sustentabilidad. Editado por el IIA 14 Sobre todo en el tema de adaptación al cambio climático que como ya se dijo es prioritario en los países en desarrollo
6 4.1 GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO PARA LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO Como se detalló en el numeral 2 de este artículo, el rol de la ciencia ha sido estratégico en el conocimiento de las distintas aristas que comprenden el fenómeno climático; en este sentido la gestión del conocimiento cobra valor, ya que solo a partir de un alto nivel de conocimiento de los impactos y consecuencias del cambio climático –en relación con los demás cambios globales- se podrá diseñar medidas de adaptación al fenómeno. Además la sociedad contemporánea cuya impronta ha sido la racionalidad científica no puede desconocer que es a través de la academia que se construyen capacidades para hacer frente al gran desafió que imponen la crisis ambiental. Sin embargo este conocimiento científico sobre la crisis climática debe iniciar un dialogo con los saberes tradicionales no científicos, como los acumulados en los pueblos originarios y afro-descendientes de América, los cuales poseen cosmovisiones, costumbres, y técnicas, que han prevalecido por siglos a través de la memoria colectiva y la tradición oral, permitiendo una relación equilibrada entre los distintos ecosistemas y las culturas. De igual manera, la gestión del conocimiento sobre el cambio global que experimenta la sociedad del Siglo XXI, debe permitir a las personas tener la capacidad de adaptarse a los cambios controlando las variables que determinan la susceptibilidad a estar expuesto a los impactos y, así mismo, la habilidad para reponerse a las consecuencias de los mismos. Este es el desafío que la sociedad y economía del conocimiento tiene por delante: garantizar la igualdad y equidad en la difusión y transmisión del capital cognitivo producido a través de las nuevas políticas de innovación, ciencia y tecnología, encaminadas hacia la transición a una economía baja en carbono.
En este orden de ideas, las políticas sobre adaptación al cambio climático en los países en desarrollo, deben tener en cuenta en primera instancia la complejidad de los territorios y las comunidades, buscando vincular el desarrollo con la adaptación al cambio climático. Para ello, es necesario realizar esfuerzos de inversión en activos físicos como institucionales. La gestión del conocimiento sobre el cambio climático se constituye para los gobiernos nacionales y regionales en una responsabilidad con el fin de procurar acceso a buena información a los individuos, empresas y la sociedad civil para que de manera autónoma e informada puedan hacer sus elecciones de inversión mucho antes de que los efectos del cambio climático sean visibles. 4.2 GESTIÓN CLIMÁTICA SEGURIDAD TERRITORIAL
PARA
LA
La gestión climática se propone como un enfoque integral de mitigación y adaptación al cambio climático a nivel territorial en sus distintas escalas (nacional, regional y local) en los países en desarrollo. La gestión climática contribuye a lograr territorios seguros y resilientes al cambio climático. En términos de Wilches Chaux (2009), “un territorio es seguro cuando en él confluyen una serie de factores “seguridades parciales” y de interacciones entre esos factores, que en últimas son las que tejen esa red o telaraña que es el territorio seguro” (Ver Figura 2).
Según la UNFCCC, y teniendo en cuenta el Programa de Trabajo de Nairobi15 el cual establece nueve áreas de trabajo para la adaptación al cambio climático se observa claramente como la academia cumple un papel fundamental en la comprensión y evaluación de los impactos con una fuerte base científica que permita adoptar las decisiones informadas que permitan hacer frente al cambio climático. Entre estas áreas de trabajo se destaca, por su relación con la academia las tres primeras que están centradas en las metodologías, herramientas, observaciones e información relacionada con el fenómeno climático.
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Programa quinquenal adoptado por la UNFCCC a través de la Decisión 2/CP11 en 2006 en la COP12 celebrada en Nairobi, Kenia; relacionada con los efectos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático.
Figura 2. Configuración de un Territorio Seguro (Fuente: Wilches, 2009)
7 La gestión climática para configurar territorios seguros a través de la gestión del conocimiento se propone como una estrategia innovadora, desde la visión holística y el pensamiento sistémico, reconociendo la complejidad del fenómeno climático y la manera en que afecta (positiva y negativamente) a los eco-sistemas y atropó-sistemas.
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Las IES como parte del sector académico de la sociedad es un agente decisivo en la gestión climática, dado que su aporte permite entender mejor la complejidad del sistema climático, además para el diseño de las medidas de adaptación que den respuesta a los cambios globales. Es desde las regiones, desde la perspectiva local-territorial que se está generando una serie de procesos en cuanto a educación, sensibilización y formación de público respecto al cambio climático. Finalmente se recomienda por la experiencia de los autores, implementar semilleros de investigación como una estructura flexible que permite articular la educación formal y no formal desde la educación superior, realizando acciones concretas de educación, formación y sensibilización de públicos en cuanto a la gestión del conocimiento sobre el fenómeno climático.
6. REFERENCIAS
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