FAMILIA
Pequeños cambios para comer mejor en la etapa escolar CON LA COLABORACIÓN DE
El comienzo del nuevo curso es el momento ideal para introducir algunos cambios en la alimentación familiar y ofrecer a tus hijos una dieta sana y equilibrada que les ayudará a afrontar su día a día llenos de energía.
Más fruta, verdura y cereales integrales
Durante la infancia es cuando se establecen los hábitos alimentarios que perdurarán en la edad adulta. Por ello, los expertos remarcan la importancia del aprendizaje de unas rutinas en familia y del rol de los padres en este proceso educativo; porque una dieta sana garantiza una mejor salud y ayuda a prevenir enfermedades. Las claves incluyen un desayuno completo y equilibrado; consumir a diario frutas, verduras y cereales integrales; eliminar en la medida de lo posible los refinados y procesados; y apostar por la proteína vegetal, reduciendo la de origen animal. Al hacerlo así, el menú será más saludable para los más pequeños, pero también para el planeta, gracias al impacto medioambiental de las decisiones de compra, ya que el peso recae en los vegetales y no en los alimentos de origen animal.
El pequeño debe acostumbrarse a consumir más fruta, hortalizas y frutos secos. Una forma fácil de hacerlo es añadir siempre una guarnición de vegetales al segundo plato, independientemente de si el primero es verdura o no. En cuanto a los cereales (pasta, arroz…), mejor que sean integrales, en lugar de refinados, y también es fundamental reducir la presencia de sal y azúcares.
Menos proteína de origen animal Hay que procurar aumentar la presencia de proteína vegetal (legumbres, tofu, seitán, tempeh…) y restringir la proteína animal a carne de origen ecológico (pollo, ternera), evitando las carnes procesadas.
Bocadillos y tuppers para llevar a la escuela
Alimentos frescos y de temporada
El tentempié de media mañana y la merienda también tienen que revisarse: un bocadillo de pan de molde integral, un tupper de fruta fresca ya troceada, un puñado de frutos secos y frutas desecadas o tortitas de arroz con queso o embutido de calidad son solo algunas ideas. Ten en cuenta las preferencias del niño y organiza un plan semanal para que no tenga que comer siempre lo mismo durante el recreo.
La principal recomendación es que el menú se elabore preferentemente a base de alimentos frescos y de temporada –mejor de proximidad y ecológicos–, limitando al máximo los procesados. La bebida principal será el agua, y para cocinar y condimentar se recomienda utilizar aceite de oliva virgen.
20