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Roberto Falcón: “Chile es un mercado maduro en términos de incorporación y uso de encofrados”

ENCOFRADOS INDUSTRIALIZADOS

“CHILE ES UN MERCADO maduro en términos de incorporación Y USO DE ENCOFRADOS”

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En este especial de encofrados queremos saber ¿cuál es el estado del arte de este material?, ¿cómo se usa?, ¿dónde?, ¿saben las empresas trabajar con él? Para responder todas esas consultas y más, conversamos con Roberto Falcón, Ingeniero Civil de la Universidad de Chile, que, con casi 30 años de experiencia en diferentes áreas de la industria de la construcción, respondió nuestras consultas y nos compartió su visión de la industria de los encofrados.

¿Cuánto se ha avanzado en encofrados en Chile los últimos 20 años?

En términos generales, el mundo de los encofrados ha ido evolucionando paulatinamente con el tiempo, en sintonía con el avance de la técnica de hormigones, los nuevos materiales disponibles y los requerimientos de mejores productividades, señalados por proyectos de construcción cada vez más exigentes, en términos de plazos y costos.

En particular, en Chile hemos disfrutado de este avance general, dado que las principales empresas extranjeras proveedoras de equipos de encofrados, están presentes en el país desde hace más de 20 años, y han ido incorporanRoberto Falcón, Ingeniero Civil de la Universidad de Chile

do a su oferta local, las nuevas técnicas y equipos disponibles, en la medida que los clientes nacionales los han ido requiriendo.

Evidentemente, esta incorporación es paulatina, y va muy ligada a los grandes proyectos de infraestructura, energía y/o minería, los que habitualmente son los primeros en incorporar estas nuevas tecnologías, y a partir de ese momento, empiezan a permear hacia otros mercados del mundo de la construcción, como la construcción residencial en altura, por ejemplo.

¿Chile es un país con un alto grado de industrialización en el uso de encofrados?

Definitivamente, Chile es un mercado maduro en términos de incorporación y uso de encofrados industrializados. Los principales sistemas y tecnologías de encofrados están presentes en el país, y las empresas constructoras los conocen, y, no menos importante, la mano de obra local, también se encuentra muy familiarizada con ellos en términos generales.

¿Las empresas constructoras saben elegir un adecuado tipo de encofrado según el proyecto que deban ejecutar?

En este punto, creo que las constructoras aún están al debe. En una gran mayoría, las decisión sobre la elección del proveedor de encofrados pasa por el área de adquisiciones, que no necesariamente conoce todas las alternativas técnicas que mejor se adaptan a cada proyecto, y al fi nal del día, se termina seleccionando exclusivamente por la variable precio.

También uno puede encontrar bastante el hecho de escoger un proveedor que tal vez funcionó bien en un proyecto, pero quizás no sea la mejor opción para el siguiente.

En general, y salvo contadas excepciones, en las constructoras no se ve un método sistemático de análisis, proyecto a proyecto, que permita orientar la selección del proveedor de encofrados, considerando todas las variables que más infl uyen en la obra civil. Ahí hay mucho espacio de mejora para la industria.

¿Qué aspectos hay que considerar al momento de elegir un determinado tipo de encofrado?

Lo primero que es necesario comprender, es que el encofrado es un engranaje más, dentro de un mecanismo mayor llamado obra civil. Junto al encofrado, es necesario analizar y considerar la enfi erradura e insertos de las estructuras que se desea moldear, y el tipo de hormigón que se va a verter en el mismo molde.

El diseño de las armaduras de refuerzo en su disposición, (diámetros utilizados, esparcimientos “Gran parte del éxito en la partida de moldajes se juega en el oportuno y correcto análisis de mis opciones al momento de planifi car la obra (meses antes de vaciar el primer m3 de concreto en obra)”

entre fi erros, largos de fi erros y ubicación de las zonas de empalmes), defi nen las alturas más convenientes para proyectar un encofrado con paneles apilados, por dar un ejemplo.

Adicionalmente, una enfi erradura muy densa, puede llevar a recomendar la utilización de hormigones autocompactantes, para asegurar que la mezcla llegue bien a todas partes, y reducir la probabilidad de ocurrencia de nidos. Pero esos mismos hormigones, impactan el encofrado con la inducción de presiones de vaciado mayores a las habituales, lo que termina por afectar el diseño y selección del tipo de encofrados a utilizar.

Por otro lado, las mismas características del proyecto y sus requerimientos, en términos de calidad de superfi cies de hormigón, determinan el tipo específi co de solución técnica de encofrado que permita asegurar, dentro de lo razonable, el resultado esperado por el contratista. Hormigones para obras hidráulicas y arquitectónicas son muy complejos, tanto en geometría como en calidad de determinación, y requerirán de un tipo específi co de solución de encofrado (que puede ir desde moldes confeccionados con tecnología CNC y de un solo uso, hasta soluciones más estándar que permitan adaptarse a diferentes geometrías de obra con una base de material común).

Los proyectos mineros se caracterizan por estructuras masivas, pero de geometrías relativamente simples, por lo que en esos casos, nos interesará la utilización de moldes de grandes secciones y muy robustos, con tal de permitir vaciados de grandes dimensiones.

Además, en proyectos residenciales que trabajan con alturas de vaciado pequeñas (menores a 3 m), pero con confi guraciones de muros y antepechos complejos, en muchos casos, lo que se buscará es un set de material que sea

“El mundo de los encofrados ha ido evolucionando paulatinamente con el tiempo en sintonía con el avance de la técnica de hormigones, los nuevos materiales disponibles y los requerimientos de mejores productividades señalados por proyectos de construcción cada vez más exigentes”

lo más versátil posible, liviano de manipular, y que permita alcanzar las tolerancias de acabado que la obra necesite, en función de los revestimientos defi nitivos previstos para esos muros.

Lamentablemente, lo que habitualmente ocurre, es que el constructor le pide a cada proveedor que le cotice el proyecto, pero ese no es el camino correcto ya que el proveedor no tiene cómo conocer los detalles de cada variable involucrada en el programa de obra, y al fi nal del día, nos encontraremos con muchas cotizaciones de diferentes tipos de molde, confi guraciones distintas y criterios de diseño diferentes, lo que difi culta el poder compararlos adecuadamente, sin mencionar el hecho de que cada proveedor va a querer venderme “su solución”, lo que no necesariamente será lo mejor para el proyecto.

En defi nitiva, la selección del encofrado más adecuado para un proyecto es un tema que involucra mucha técnica, el conocimiento profundo de la ejecución de una obra civil y conocimiento de las opciones de moldes disponibles a la mano del constructor o ingeniero, para poder defi nir qué es lo que realmente se necesita para ese proyecto en particular, y, recién allí, salir al mercado y pedir una cotización a los diferentes proveedores. Y un último mensaje en este punto; gran parte del éxito en la partida de moldajes, se juega en el oportuno y correcto análisis de las opciones al momento de planifi car la obra (meses antes de vaciar el primer m3 de concreto en obra). Esperar al cierre del contrato de suministro de moldaje, para tratar de recuperar algo en esa instancia, no es el mejor camino.

¿Las constructoras gestionan adecuadamente los encofrados, su uso, cuidado y mantención en obra?

En este tema puedo decir: que existe un set de buenas prácticas, que son conocidas por muchos, pero implementadas por pocos. Las empresas proveedoras de encofrados hacen un gran trabajo de educación de sus clientes en este aspecto, pero siempre se puede mejorar más.

En términos de números, la mayor proporción de equipos perdidos corresponden a accesorios de moldajes (pernos, pasadores, grapas de unión) y no a grandes paneles. Siempre les señalo que destinar un jornal con un balde a recuperar equipo tirado por la obra, es la mejor inversión que se puede hacer. Ese hombre se paga solo, si vemos los ahorros inducidos en las facturas de equipos perdidos.

Por otro lado, y volviendo al tema de planifi cación, también se puede observar que los proyectos, no planifi can su gestión de los moldajes en obra. Los patios de moldaje suelen ser precarios y entregados al personal de bodega, quienes no hacen gestión sobre los mismos, si no que, solo registran guías de entradas y salidas. En este punto es importante entender que la planifi cación de la gestión de los moldes será diferente para un edifi cio (que es una obra vertical con espacios de trabajo y operación muy acotados), que para el caso de una autopista o acueducto, en donde se tendrán frentes de trabajo repartidos por decenas de kilómetros, y las posibilidades de extravío y pérdidas aumentan exponencialmente.

En este punto, mi recomendación va en que cada proyecto evalúe en su planifi cación de construcción, la implementación de un equipo profesional dedicado en obra para gestionar el tema moldaje; coordinando los pedidos y devoluciones de materiales, tipo de equipos a solicitar al proveedor, y cantidad de reutilizaciones de equipos disponibles en terreno, manejo del patio de moldajes y otros). Estos equipos son posibles de implementar en grandes proyectos mineros o de infraestructura, ya que habitualmente se cuenta con sufi ciente staff técnico para este propósito.

En proyectos menores o de gran complejidad técnica, hoy en día, es posible contratar estos servicios de asesorías de manera externa, con lo cual se obtiene un servicio similar, pero con la ventaja acceder al conocimiento especializado, sin recargar la nómina de personal, y contratando el servicio solo por el tiempo necesario. N&C

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