Un año de soledad (O crónica anunciada de una ausencia) Nicolás Dávila Velásquez Para Diario ADN Esta historia empieza en 1927… incluso antes… en un país suramericano cuya estirpe está condenada a vivir en la soledad de la violencia, del subdesarrollo, del amor y de muchos otros demonios. Es difícil hablar de Gabriel García Márquez; el colombiano que en 1982 obtuvo el primer y único Premio Nobel que ostentamos orgullosos los herederos de Macondo. Bueno, no todos se sienten orgullosos de “Gabito”, como se le empezó a llamar gracias a una canción de Carlos Vives. Muchos de sus detractores siempre sacaban a relucir – cuando él estaba vivo, por supuesto- su exilio y su amistad incondicional con Fidel Castro. Pero es volver a llover sobre mojado. El costeño soñador, cataquero, que estudió en Zipaquirá; el que trabajó como periodista para el diario El Espectador; el que fue corresponsal en París y que comenzó su historia literaria escribiendo cuentos; ese es el que hace un año murió en su casa en Ciudad de México y dejó huérfano a un país que, entre los amores y los odios, aprendió que la literatura colombiana está a la altura de las grandes literaturas del mundo gracias a Eréndira, al Coronel, a Aureliano, al General, a Remedios… en fin. El universo de personajes garciamarquianos no es ficción: ahí estamos los colombianos… y los suramericanos. Incluso, y esa es la magia de la literatura - de la gran literatura- ahí está cualquier persona, de cualquier país, de cualquier cultura: son la representación de lo humano. Sin embargo, volvemos a caer en los lugares comunes. ¿Quién no ha hablado de García Márquez? ¿Qué nuevo se puede decir? A veinticinco años de la publicación de Cien años de soledad, Juan Gustavo Cobo Borda edito un homenaje a ese gran colombiano en donde hay de todo; imágenes, voces, comentarios. Desde escritores hasta historiadores; desde Suramérica hasta Europa. Siempre hubo alguien que tenía algo que contar de García Márquez. El Jueves Santo de 2014 murió en su casa de Ciudad de México. Tenía 87 años, y un recorrido por las letras y por el mundo que solo pocos podrán igualar. Se fue a encontrarse con sus amigos, esos que lo habían dejado muchos años antes: Cortázar, Donoso, Fuentes. Se fue para dejarnos un mundo lleno de magia, de palabras y de esperanza. Colombia perdió a uno de sus más grandes escritores. Hubo muchos antes que él: la lista es larga. Habrá muchos después de él: otra lista grande. La historia sabrá que García Márquez fue un hombre que vivió su vida para contarla y, a través de sus historias, devolvernos esa segunda oportunidad sobre la tierra.
Cronología de su vida y sus novelas Nace el de marzo de 1927 en Aracataca. Termina sus estudios de secundaria en 1946 en Zipaquirá. En 1947 entra a estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Colombia. Aparece “La tercera resignación”, primer cuento publicado. En 1950 visita Aracataca. Cambia el escenario y la historia para lo que sería su primera novela –“La hojarasca- y nace Macondo, el lugar mítico donde vivió la familia Buendía. En 1954 entra como reportero al diario El Espectador. Asume su rol de periodista, fundamental en su desarrollo como escritor. En 1955 se une a Jorge Gaitán Durán en Mito, desde donde se empezaría a ver la calidad del novelista cataquero, en dos entregas: un capítulo de La hojarasca, -Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo (1955)-, y otro de El coronel no tiene quien le escriba (1958) . EN 1955 aparece su primera novela: “La hojarasca”. En 1958 publica “El coronel no tiene quien le escriba”. A finales de los 50 viaja a Europa como reportero de El Espectador. Su periplo dura 4 años. En 1960 llega a Cuba y se queda por seis meses. Viaja a México, país donde encontrará un lugar adecuado para escribir. En 1966, durante un viaje a Acapulco, encuentra la voz que, durante 18 meses seguidos, en jornadas de 8 o más horas de trabajo frente a la máquina de escribir, será la que dará vida a su obra cumbre: Cien años de soledad. Esta aparece publicada en 1967 por la Editorial Sudamericana. En 1975 aparece “El otoño del patriarca”, novela que, para muchos críticos, es la cúspide de la narrativa garciamarquiana. En 1981 publica “Crónica de una muerte anunciada”; novela basada en un expediente penal real de un caso colombiano. En 1982 recibe el Premio Nobel de Literatura, otorgado por la Academia Sueca, el máximo galardón que pueda recibir en vida un escritor. El maestro mexicano Juan Rulfo atino en decir: “"Por primera vez después de muchos años se ha dado un premio de literatura justo". En 1985 aparece “El amor en los tiempos del cólera” EN 1989 publica: “El general en su laberinto”, novela de ficción sobre los últimos días de Simón Bolívar. En 1994 aparece “Del amor y otros demonios”. En 1996 publica “Noticia de un secuestro”. En 2004 aparece su última novela: “Memorias de mis putas tristes.” Muere el 17 de abril (Jueves Santo) de 2014 en Ciudad de México.