Universidad Nacional Tres de Febrero Licenciatura en Psicomotricidad
Acerca de las intervenciones de la Psicomotricidad en la Educación . Autora: Psm. Susana Mó Mayo de 2006
A partir de pensar en la construcción del campo de intervención de la Psicomotricidad en tanto disciplina con una praxis específica, se abordará la recopilación de una serie de eventos que a fuerza de aplicarse, probar su eficacia y medir el impacto sobre la práctica pedagógicas, podrán aspirar a conformarse en modelos de intervención. En principio hay que aclarar que toda intervención en el ámbito educativo, requiere de un concepto explícito o no, de educación, de sujeto que aprende, de aprendizaje, de maestro, de escuela, de comunidad. Es, en este sentido, útil reflexionar sobre las diversas corrientes pedagógicas que conviven en la práctica cotidiana y que determinan un modo de hacer y de ser. Destáquese que se coloca en el eje del análisis al tema del cuerpo y sus producciones, el movimiento, el gesto, la actitud, el lenguaje, la postura... Con estas aclaraciones a priori, es posible preguntarse: Cuáles son las tareas que desempeñan los psicomotricistas en el ámbito de la educación? Institucionales desde el rol de asesor de instituciones que centren su proyecto curricular institucional en una mirada abarcadora del cuerpo, en general aparecen ligadas a expresiones artísticas, es decir escuelas que adhieren a la concepción que se denomina educación por el arte y que conllevan muchas de las características ideológicas y metodológicas de la escuela nueva. La participación de un psicomotricista como asesor, entiende a la función de asesoría como el aporte del saber específico de un experto. Asesorar es orientar, dar consejo, informar,1 ofrecer alternativas desde el conocimiento para resolver una situación problemática o para encarar desafíos nuevos. La función de asesoría aparece deslucida en el ámbito de la educación por una ligazón con los técnicos quienes prescriben recomendaciones didácticas que son rechazadas por foráneas, y porque entre otras críticas, se adjudican un saber que coloca al interlocutor en una posición de ignorancia. La figura del psicomotricista como asesor institucional, propone a un profesional que no forma parte activa del plantel que cotidianamente transita la institución, que tiene pertenencia part-time desde el punto de vista laboral y que organiza sus encuentros en forma acotada y operativa. Prioriza su trabajo con los niveles de conducción de la institución. Se incluyen en esta actividad a quienes cumplen roles de coordinación desde el punto disciplinar en los diversos niveles. Ellos pueden abarcar, desde el nivel de educación inicial hasta el nivel terciario de la misma institución. 1 Diccionario Enciclopédico Larousse, Editorial Larousse, Buenos Aires, 1996.
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¿Cómo despliega su tarea el psicomotricista como asesor de una institución? Es posible determinar un importante participación en el diseño del proyecto institucional ( que incluye prediseño, ronda de consultas, consensos), esta participación aludida implica un conocimiento puntual de los programas y/o diseños curriculares a los que se sujete esa institución, de los cuales de despenderán las metas, la definición de perfiles a quienes se destinan las estrategias educativas, los objetivos, el relevamiento y evaluación de los tiempos y los espacios donde se desplegarán las tareas cotidianas, el armado de relaciones transversales que establezcan conexión entre disciplinas y medios, de modo de hallar convergencia y coherencia en los contenidos centrales del proyecto en cuestión. 2 Implica además, a la determinación de los plazos en función de las metas, la evaluación constante con instrumentos operativos e innovadores, la formación de los agentes que puede ser, previa y/o simultánea a la ejecución del proyecto. El asesor atenderá también a las relaciones con la comunidad de agentes, docentes, de padres, otros profesionales y otras instituciones si éstas pertenecieran por caso, a grupos educativos como los que se conformaron en los últimos años en la esfera de la educación privada en el país. El asesor entonces orientará, formará, monitoreará y evaluará la marcha del proyecto que implique a algunas de las temáticas de la psicomotricidad en cuestión. Se entiende a la tarea de orientar como aquel espacio de reflexión, de análisis de situaciones que se erigen como cuestionamientos (verdaderos problemas) sobre las cuales se disponen estrategias para resolverlas. Las estrategias pueden acotarse a resoluciones de tipo práctico pero incluyen abordajes de tipo teórico. La tarea de formación implica provocar en el otro una modificación actitudinal, en el caso de los contenidos que implican a la psicomotricidad y/ o apropiarse de saberes de tipo conceptual. Por citar un ejemplo, la disponibilidad corporal del agente, si se implementa un proyecto donde se trabaje con espacios de juego corporal coordinado por los maestros mismos. Para apelar a esta construcción es necesario abordar temáticas de juego, su historia, su importancia, los objetivos dentro de ese proyecto, los materiales, la metodología y particularmente: jugar!!!! La función de la formación puede hallar en el asesor a un mediador. Es necesario priorizar y seleccionar estos elementos formativos. Se elige el término formación ya que implica una construcción con fines a la modificación de las prácticas que son más profundas que el estricto conocimiento. Es decir que no basta con saber de la importancia del juego corporal sino que el docente pueda jugarlo, con este grupo de niños aquí y ahora. El monitoreo alude al aspecto del acompañamiento sobre la marcha del proyecto que consiste esencialmente en revisar los modos de acción y reorientar en las ejecuciones. Sobre la evaluación es necesario recordar que lejos esta el tiempo de las mediciones; que no se refiere a la instancia de la culminación de un proyecto y que implica la posibilidad de definir criterios que se apliquen al transcurso, el mientras tanto al que alude Freire.3 La evaluación debe ser operativa pero a su vez pertinente al tipo de contenidos con los cuales se trabaja en la Psicomotricidad.4 Por ejemplo, definir indicadores de evaluación si el 2 Se sugiere indagar sobre metodología de proyectos, o Rozitchner, Alejandro filosofo@datafull.com 3 Freire, Paulo citado por Nora Graciano, Primeras jornadas de reflexión sobre la práctica psicomotriz en educación, Mayo de 2006, UNTREF. 4 Se sugiere indagar en Boggino, Norberto: Cómo elaborar mapas conceptuales en la escuela, Ministeio de Educación de la Nación, Rosario, 1997 Cap. V, Evaluar y planificar con mapas conceptuales.
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proyecto se trata de mejorar la calidad de la educación a partir del protagonismo del cuerpo en el aprendizaje. Todo asesor debe tener una clara concepción sobre gestión educativa e instituciones para poder establecer las relaciones con los contenidos de la Psicomotricidad. 5 Coordinador de talleres de Psicomotricidad en la escuela: Este modo de intervención halla a varios psicomotricistas, haciendo diversas experiencias sostenidas en el tiempo, en escuelas del nivel inicial, en mayor medida y del nivel primario en menor medida. Es posible afirmar que hay mayor casuística en el ámbito privado que en el ámbito de lo público y, que muchas de estas experiencias quedan sin posibilidad de transmisión por lo tanto, relegadas en sus efectos multiplicadores. La llegada de un psicomotricista a una institución puede estar relacionada con una demanda desde la escuela misma, por alguna noticia acerca de esta disciplina, o por alguna intervención en relación a la diferencia. El anoticiarse es tomar contacto con lo novedoso, lo que progresa, apelando a la dimensión dinámica del conocimiento humano que pugna por ir más allá de lo inmediato, y en este sentido hay una impronta en la educación que brega por la entrada de lo nuevo. Relata una psicomotricista: Cierto día me llaman de una escuela porque me conocían de otros ámbitos y sabían de mi especialidad. Me llegué para atender a sus preguntas y allí me presentaron el caso de un niño al que hoy podría definir como con signos de torpeza.”Mirá cómo baja la escalera. Tenés que ver su banco cómo está,” me decían. Citaron al papá, me invitaron a participar en la entrevista como especialista en psicomotricidad, en la cual me limité a realizar algunas orientaciones. Allí dejamos fijada la fecha de una conferencia a la que fui acompañada por otra colega a la que invité, para contarles lo que era la Psicomotricidad y poder ofrecer otra mirada que lo estrictamente ligado al funcionamiento diferente del cuerpo. Formularon muchas preguntas. Al cabo de unos años pude ofrecer y realizar en forma sistemática talleres con diversas temáticas, de relajación, de juegos para padres y niños junto a la profesora de educación física, de escultura desde un rol de asesoramiento sobre los fines, objetivos y la marcha del mismo... Desde una perspectiva histórica, la presencia de la Psicomotricidad en la educación se asocia con las dificultades en las funciones corporales, reservando el ámbito de la educación especial como espacio de desarrollo disciplinar. Pero, en el ámbito de la escuela común es frecuente que la puerta de entrada de la psicomotricidad, sea la pregunta por aquello del cuerpo que emerge a la mirada e interpela al docente frente a la insuficiencia de sus estrategias, recurriendo a esos momentos históricos donde las dificultades de los niños eran evaluadas y estimuladas por sectores. Era una pedagogía del control motriz y del entrenamiento de las funciones motrices como algo externo al sujeto. Se fundamentaba en ejercicios repetitivos seleccionados sobre la dificultad del niño y el criterio de educador. 5 Se sugiere la lectura González, Leticia: Apuntes para la confección de un proyecto de trabajo para “La escuelita”, Buenos Aires, febrero de 1998, paper inédito y,Castelo, M. y Herrero, A. La psicomotricidad como base del proyecto educativo de la Escuela Infantil “Mi escuela”, Psicomotricidad, revista de estudios y experiencias, N° 48, Diciembre, 1994.
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En un segundo período, influenciada por las corrientes psicológicas que promovían y explicaban los procesos cognitivos, la práctica psicomotriz amplió recursos y fines: desarrollaba y estimulaba lo útil al aprendizaje escolar: una buena orientación espacial, una adecuada estructuración rítmica temporal y un buen conocimiento de las nociones espaciales. Se instaló otra pedagogía, relativa al carácter cognitivo del cuerpo y del movimiento. 6 Entonces, esta distancia temporal que refleja el relato de la psicomotricista es lo que en el análisis que propone Leticia González supera las primeras etapas para llegar a aquella donde la psicomotricidad trabaja sobre las condiciones necesarias a la puesta en funcionamiento del cuerpo en la escuela porque lo que el cuerpo produce, se vive, se experimenta, se le posibilita a la función motriz la apropiación emocional y simbólica, con este enfoque, que subyace en toda circunstancia de encuentro con un otro. 7 La reforma educativa de la década del 90, si bien produjo notables disparidades, propone el modelo del contenido básico como organizador del diseño curricular y clasifica a estos contenidos en conceptuales, procedimentales y actitudinales. Es en estas dos últimas clases de contenidos que las herramientas específicas de la psicomotricidad, como la relajación o el juego corporal, hallan un marco. Los contenidos actitudinales son los ligados a los fenómenos humanos. Muchas son las coincidencias con los supuestos de la psicomotricidad ya que el concepto de cuerpo de un sujeto y de actitud como cualidad tónica, se gesta en la relación con otro. Desde una teoría de la psicomotricidad, el cuerpo en situación de aprendizajes escolares ocupa el lugar de intermediación de los procesos de representación (...) Precisamente se trata de establecer la relación del cuerpo al lenguaje, para posibilitar la organización de la imagen del propio cuerpo y la jerarquización de la funciones psicomotrices.(...) La circulación del cuerpo en una institución educativa genera un dinamismo de recíprocas inclusiones entre las relaciones intersubjetivas, la experiencia y el lenguaje cuyo aporte y efecto en la constitución de la imagen del cuerpo y su relación con el aprendizaje requiere un análisis particular.8 Para realizar una intervención en una institución escolar con grupos de niños, es necesario recurrir a la observación como instrumento de diagnóstico inicial. Es prioritario delinear un mapa que a partir de la observación sistemática fenoménica ubicada en diversos momentos de la rutina escolar aporten distintos datos de la interacciones entre niños, entre adultos y niños, la aproximación al espacio, al tiempo, la presencia y despliegue del movimiento, del clima de las clases y al cabo de un análisis, formular los objetivos de esa intervención y el modo. Decimos el “modo “ ya que es frecuente recurrir a la técnica del taller. Esta modalidad que surge de la escuela activa (llamada novista inclusive), pone su énfasis en la acción de los participantes como protagonistas involucrados y comprometidos en su aprendizaje. Promueve y genera las interacciones entre los miembros del grupo, hallando un marco de referencia para su teorización en los aportes de la psicología social de Pichon Riviere que surge con posterioridad cronológica a la creación de la escuela activa. 9
6 González, Leticia: Perspectivas de la práctica psicomotriz en educación, paper inédito 7 González, Leticia: op cit 8 González, Leticia: op cit 9 Se sugiere ampliar con la lectura de López, Carlos: Talleres, cómo hacerlos, Editorial Troquel, Buenos Aires,1996
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Como los talleres recurren a la acción como herramienta de trabajo, se constituyen en un formato apropiado con los supuestos antes enunciados en relación a la perspectiva psicomotriz en la educación. Hay una sistematicidad a considerar que es la acción y la reflexión, de allí que es necesario trabajar con otro. El registro de lo sucedido se constituye en el insumo para reflexionar y proyectar las próximas acciones. Es posible encontrar formulaciones de objetivos de talleres de psicomotricidad en la escuela primaria tales como: Enriquecer la representación gráfica a partir de la acción en el espacio, con otros. Aprovechar las posibilidades simbólicas que ofrece el juego. Diferenciarse de los otros. Aportar al mejoramiento de la imagen de sí. Usar la palabra como medio de comunicación relacionada con acciones concretas. Explorar objetos. Ampliar las experiencias sensorio-motrices. Enriquecer la creatividad en la expresión grafoplástica. Establecer relaciones de cooperación con otros. Alternar roles en el juego corporal. Acordar con otros en función de un desafío común. Asomarse desde el juego a la escritura. Afianzar la coordinación visomanual. Hay instituciones que cuentan desde hace largo tiempo con talleres de psicomotricidad como parte de su oferta educativa, (escuela infantiles, jardín, primaria, de nivelación, de recuperación) donde los niños naturalmente participan de un encuadre particular e identifican al psicomotricista con lo permitido en ese espacio. La posibilidad de contar con un taller de psicomotricidad permite mejorar la calidad de los aprendizajes, superar los estigmas dualistas que aún agobian las representaciones de la enseñanza, ensayar en la esfera polifacética de las relaciones humanas, abordar problemáticas inherentes al desarrollo con recursos que alivian estas temáticas, vehiculizar por vías adecuadas la agresividad, formular el hábito de reflexionar sobre la práctica transformando al docente en un profesional de la investigación. 10 La formación de docentes: Es imperioso diferenciar los términos formar, capacitar o asesorar. El término formación alude a un proceso de construcción de un conocimiento que pone en relación elementos del orden del saber, del concepto; del orden de las herramientas técnicas, es decir de la instrumentación pero y , en especial del orden de la actitud. Es un proceso que tiende a instalar modificaciones que son duraderas y que pueden ir enriqueciéndose dialécticamente con otras construcciones. El capacitar propone un matiz instructivo en el sentido de una transmisión para una tarea puntual y específica, apela a la imagen de un sujeto que porta el saber y de otro que es un capacitando, estableciendo relaciones jerárquicas, requiriendo de una instancia donde se dé 10 Ver ejemplos en Marazzi, Marina: Fantasía y juego en la escuela, Rev. Cuadernos de Psicomotricidad y Educación Especial.
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cuenta de la eficiencia de la capacitación. Ser capaz tiene la pregnancia de lo posible, de la habilitación para una tarea determinada. La asesoría implica una disposición a recibir orientación con rigor de exhaustividad de parte del asesor y un compromiso en la ejecución de las recomendaciones del experto. Se presenta entonces el primer obstáculo y es la posibilidad de medir los efectos de una formación aquello que se denomina “impacto en las prácticas”. Es una discusión que se halla planteada por la dificultad en medir los efectos de una formación en Psicomotrcidad en el mediano y en el largo plazo; porque la Psicomotricidad no se constituye en una prescripción curricular en la mayor parte de los niveles educativos y porque depende de las elecciones prácticas que habitan cada día el aula del maestro. En su trabajo con maestros de diversos niveles, A. Brossio y E. Usategui proponen como objetivos de sus talleres: Brindar al maestro una formación que vaya más allá de los conceptos teóricos que se manejan en educación, para que pueda aprender con su cuerpo jugando, vivenciando observando, conociendo sus posibilidades y experiencias corporales, para que luego en su trabajo como docente pueda crear recursos y ver al cuerpo del alumno como fuente de aprendizaje con posibilidades y limitaciones, facilitador de las producciones intelectuales. Dar a conocer un concepto más amplio de Psicomotricidad,(...) teniendo en cuenta lo motriz, lo práxico y lo emocional. Provocar un cambio de actitud en el proceso de enseñanza-aprendizaje donde educador y educando aprenden y enseñan silmultánea y recíprocamente. Procurar un espacio de permiso donde los adultos puedan jugar descubriendo sus posibilidades de crear, cuestionar y elaborar. 11 Los efectos en un docente formado fehacientemente en las vicisitudes de la Psicomotricidad podrá tomar como mínimo dos abordajes, recurriendo a un planteo histórico que desplegara Ernesto Ferreira Monge12y que por extensión pueden aplicarse al ámbito educativo en general. Un modo de trabajo que es el encuadre psicomotor, son los talleres citados más arriba donde el docente se dispone a participar corporalmente y, El enfoque psicomotor que pone en relación contenidos de diversas áreas utilizando la intermediación del cuerpo esencialmente, desestructurando tiempos, espacios, grupos, concurrentes, materiales, recursos. Alicia les presentó a sus alumnos la leyenda de Malinche y con emoción contaba cómo incluyeron a los bombos y a la danza espontánea a partir de haber pensado en cómo hacer participar al cuerpo de los chicos en la actividad con el texto. Relata Gabriela: todos los lunes hacemos una hora de Psicomotricidad en el jardín, ponemos las colchonetas, nos metemos a jugar y los hacemos relajar. Como no tenemos horas especiales, vemos que es imprescindible y los chicos nos piden!! Estamos buscando más materiales, telas grandes, palanganas... Estos relatos son breves ejemplos de la multiplicidad de oportunidades que se presentan en la realidad educativa cotidiana y anticipan la vastedad del camino a recorrer. 11 Brossio, Alicia y Usategui,Elina: La disponibilidad corporal del docente, Revistas Cuadernos de Psicomotricidad y Educación Especial, N°4, 1991 12 En la década del 80, en el seno de la AAP planteaba E. Ferreira Monge, desde la Educación Física Infantil una forma de trabajo a la que denominó “enfoque psicomotor de la educación física.” Ver Intercambios, Boletín de la AAP, N° 1985.
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Dentro del ámbito educativo se plantean como tareas para el psicomotricista: La participación en programas de política educativa, la elaboración de diseños curriculares determinados por los ministerios de educación, el asesoramiento en el armado de documentos de apoyo a la instrumentación de los diseños curriculares, la investigación de temáticas de psicomotricidad en educación, la revisión histórica de temas que atañen al cuerpo en la educación en sentido amplio, la asesoría desde el ámbito interdisciplinar a otros agentes de la educación (por ejemplo asistir en la organización de la didáctica a un docente de un profesorado de educación física). En este listado hay posibilidades enunciadas y mucho camino por recorrer.
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