EL SUICIDA
En su pieza estaba el suicida, tranquilo con una pistola en la mano, no disfrutando de la vida, aunque tampoco lo hacían sus hermanos, con el cañón en el mentón piensa, que nunca antes había pensado, todo lo que vivió, solo lo había divagado, estaba agotado de recuerdos, atorado en botellas, también en risas, pero no eran las mismas sin ella, no eran con ella y, sin ella ningún día es bello, sus ojos se trizan, se detiene la brisa, no hay prisa, el cañón en el cuello, no avisa, el gatillo se desliza, ya no se puede hablar de ello.