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CREACIÓN LITERARIA

Creación

literaria

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POESÍA

POLIALGMOR

POR: BOTLOVE

No hablemos de creadores que su razonamiento se vuelve frustrante

hablemos de nosotrxs en el único mundo que nos queda para sobrevivir

Un mundo que ha permitido crear una red algorítmica que simula lo que somos

Hablemos de nosotrx

seguramente nos tomamos de la mano cuando comprendimos lo miserable de nuestros significados.

Medio asperger nos veíamos frente al otrx

a los otrxs

y crecíamos desde nuestro anonimato

Hablemos de nosotrxs

En Línea nuestros vínculos simulaban la poliédrica verdad

O quizás construíamos una para nuestra pronta destrucción

una muerte olvidada sin fosa común

que un sistema construye y liquida a su antojo

Hablemos de nosotrxs

con las máscaras monógamas jugábamos en la adicción a las respuestas inmediatas

Nos queda poco tiempo

al rato crecerán otros nosotrxs

en la matrix del desconcierto

GUERRITA

POR: BOTLOVE

La lucha de los cuerpos concretos tiene una fuga en el ano. Una risa poco

entretenida y oculta evidentemente. De ahí no sale más que la creencia de que

hay un cuerpo. Entonces vuelven cíclicamente a la pelea. Hay cuerpos que son

edificios fantasmales y atávicos que construyen su red de cuerpos pequeños

sin ano. Estos últimos luchan, se ponen tatuajes en el pecho o chapas de

identificación que valen solo para una pregunta o un balazo de otro cuerpo,

de esos, de los comunes que tienen ano. El combate no va a terminar, dice la

mayoría. O terminará en la imaginación y en el olvido colectivo del cuerpo. Lo

más probable es que este cuerpo concreto haya creído que ha peleado por las

heridas. Un estreñimiento más insoportable que su bipolaridad.

NARRATIVA

FRANCISCO SAGASTI DECIDE TOMAR CARTAS EN EL ASUNTO

POR: JORGE URETA URETA

La pandemia en Perú ha exhibido los rasgos más extraños de la conducta humana.

Las redes sociales, como es evidente, no son ajenas a ello, haciéndose un peligro

para la información de la comunidad doméstica. Las teorías conspirativas, en sus

videos, infografías exageradas, funcionan solo para desmoralizar a la población a

vacunarse.

El presidente de la República, Francisco Sagasti, anunció el pasado enero (hace ya cuatro meses) que tomaría cartas en el asunto sobre esto, arrestando a cada uno

de los comentaristas en Twitter —de las llamadas fake news— y vacunándolos él

mismo. Uno de los comandantes de la DIVINDAT de Lima Oeste, en una llamada

anónima, dio las siguientes declaraciones:

—La mayoría tienen entre dieciocho y treinta y cinco años, mayormente fujimoristas;

lo que hacemos es comparar la dirección del mensaje de internet con la compañía

de teléfonos; seguimos al muchacho o muchacha unas dos o tres semanas y luego

los llevamos al Edificio Pizarro que está junto al Palacio del Gobierno, en donde los recibe el señor Sagasti, preparado para la inyección; y, claro, por decreto del Minsa,

todos estamos ahí con mascarilla y protector facial.

El comandante, que evitó dar su nombre, añadió:

—Usualmente estos chicos comparten videos o noticias de extranjeros, sin darse

cuenta del daño que causan. Yo no estoy de acuerdo con el señor presidente, pero tampoco con las feit nus (sic). Eso sí, solo nos enfocamos en quienes tienen más

seguidores. El último vacunado fue un ciberdeportista famoso de DotA. Lo tuvimos

que agarrar entre cuatro cuando vio la aguja. El Mandatario Francisco Sagasti, en declaraciones generales en el Jirón Ancash, en

la puerta de la Casa de la Literatura, reportó:

—Es más un símbolo. Es obvio que no vamos a vacunar a todos los desconfiados.

Los que no quieren vacunarse pueden contagiar al resto —El Presidente, entonces,

sacudió dos dedos en el aire y abrazó con la otra mano algo invisible—; vamos a

inmunizarlos a todos como sea.

Al acabar su declaración, el Presidente Sagasti guardó silencio, asintiendo con la

cabeza con el ceño fruncido. Al cabo de cinco minutos de este mismo gesto, fue

abordado por un reportero de otra casa televisiva. —Señor Presidente, hay quienes están preocupados por su salud mental. Dudan de su tino para tomar decisiones. ¿Qué tiene que responder a ello?

El colega periodista hizo también referencia al hombre, o funcionario, que recorre

la Vía Expresa desde el Centro Cívico hasta Barranco, sin ropa desde la cintura

para arriba y haciendo ruidos de motores con la boca. Testigos han notado que lleva un cartel en la espalda con la palabra Ícaro. La policía o los ciudadanos están

impedidos de intervenirlo debido a que la realización de esto es una ordenanza del

Gobierno Central.

—Ese proyecto comenzó con un objetivo recreacional. Estábamos planificando un eventual ferrocarril aéreo —contestó Sagasti—, cuando nos dimos cuenta de los

ruidos que hacía este trabajador mientras usaba el topómetro, nos gustó tanto

a los ingenieros y a mí que lo contraté para que lo haga de oficio. Lo del cartel se me ocurrió después. Son meses estresantes; no creí que la población lo tomaría

como alguna debilidad. La teoría fue esta: si estamos en la era de los memes, este

podría ser un gol del Ejecutivo. Poner a todos de buen humor con el hombrecito

nocturno. Ahora debemos cancelar esta dinámica por los partidos opositores, que lo tomaron bastante mal; don Ícaro (como lo llamamos), que es en realidad un

albañil de Chincha muy honesto, tiene su contrato hasta fines de mes.

—A mí me pagan por venir a las diez de la noche, darle dos recorridos al zanjón

por el carril del Metropolitano y me voy a casa —comentó a este programa el mencionado Ícaro, por la altura de la Estación Javier Prado, sudado y con la frente

ennegrecida—. Calato o con ropa, es de los mejores trabajos que tuve.

NOTICIAS (FÁBULA)

POR: ROSALY BENITES S.

Abro mi Facebook por la noche que me encuentro más tranquila. Reviso los comentarios y publicaciones de mis amigas. Luego observo una noticia que me alerta. ¿Cómo es que esto no ha llegado a los ojos de los demás? La leo, la comparto. Lo último se me hace un poco difícil, pero ya he cogido táctica. Mi buena acción del día ha terminado. Ya son las 9 y 30 de la noche y es momento de acostar a Claudia, mi nieta. Me quedo pensando. Llega mi hija y le digo Mira ya encontraron la cura para el Covid19, Pamelita, y le muestro mi celular. Ella se ríe sin que yo le haya dicho un chiste. Sin embargo, Pamela lee la noticia y dice “Ay mami, ojalá que sea cierto” y la comparte.

El desfase generacional puede ser motivo para que se anide una Fake News. ¿Será cierto? ¿Los millenials ya están realmente preparados o se toman un café con aquellas noticias? Por lo pronto nos queda reírnos.

Yuval Noah Harari

en 21 LECCIONES PARA EL SIGLO XXI

«Cuando mil personas creen durante un mes algún cuento inventado, esto es una noticia falsa. Cuando mil millones de personas lo creen durante mil años, es una religión,»

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