Revista spes unica nº 36 octubre 2013

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Año 5 Nº 36

Imagen de Alexander Bolotov

Spes Unica

Escriben y colaboran en este número:

Horacio Otheguy Riveira; Mariano Liébana; Elisa Pérez; Paula Alfonso, Guillem de Rubenhor; Chabela Ximénez; José Luis García Ortego; Oscar Ramentev; Roberto Langella OCTUBRE 2013


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Sumario Editorial

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Llorar a lágrima viva, por Oliverio Girondo

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El misterio de Guadalupe Cisneros, por Horacio Otheguy Riveira

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El duelo, por Roberto Langella

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Viscosa realidad, por Elisa Pérez

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Por qué no soy vegetariano (4º parte), por William T. Jarvis

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Canelita o el paso de azúcar amarga (10º entrega), por Chabela Ximénez

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Una Málaga entre velas, por Paula Alfonso

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Se me cayeron las alas

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Francisco González Ledesma: novela negra en las calles de Barcelona, por Guillem de Rubenhor

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El hombre evidente, por José Luis García Ortego

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Los libros, por María de la Paz Reyes Peña

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Bienvenidos al paisaje de mar con olivos, por Horacio Otheguy Riveira

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¿Quimicontás?, por Mariano Liébana

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Los signos del horóscopo chino (Gallo)

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Batman desencadenado (7º entrega), por Oscar Ramentev

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Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella

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El arte de Alexander Bolotov

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Horóscopo

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Sumario de números anteriores

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Un año sin Mary Paz

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l próximo día 8 hará un año que Mary Paz ya no está más físicamente con nosotros. No tengo la menor idea de qué tan fácil o difícil fue para mí pasar todo este tiempo, no me he detenido a pensarlo en absoluto, y probablemente ya no lo haga. Quizá para los que me conocen sea más fácil verlo de lo que yo mismo puedo. No sé si en todos estos meses se han entendido muchas o algunas de mis actitudes. Yo las entiendo en virtud de mi experiencia junto con Mary Paz, por haberla conocido del modo en que me tocó conocerla, por las experiencias que vivimos juntos, por lo que desde mi subjetividad sé ella fue como persona y en relación a mí. Estoy conforme conmigo mismo, creo haber sabido estar a la altura. Pido disculpas a quien en este año pude haber faltado el respeto, en relación (o sin relación) a un proceso de duelo del que no creo necesario dar mayor detalle, y agradezco profundamente el respeto y el cariño de todos, aún ante actitudes y expresiones mías que puede no sean claramente entendibles.

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s que Mary Paz no me pertenece, nunca me perteneció, era una mujer del todo independiente y autónoma, y yo nunca dejaré de sentirme honrado por el espacio que ocupé en su vida, por permitirme sí hacerme sentir pertenecido, por su amor de pareja, por todos los escritos que me dedicó. Pero también están los poemas que dedicó a muchos de ustedes que ahora leen estas palabras, y los que le dedicó al mundo más general, en poemas críticos, políticos, desgarrados por dolores y miserias que no necesariamente le afectaban a ella de manera directa. O sí, vaya uno a saber. Ella era una poeta, en eso estaremos todos de acuerdo. Mary Paz pertenecía al mundo del signo de Acuario en el Zodiaco. Ustedes saben, la Era de

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Acuario, la mentada época del amor universal. Bueno, parece que tales tiempos finalmente quedaron encerrados en los versos de una famosa ópera-rock, pero lo cierto es que para un acuariano, una acuariana, en este caso, no es necesario un cambio de milenio ni revolución de los corazones para profesar amor por el mundo. Mary Paz tenía la capacidad de amarnos a todos, a veces de manera juguetona produciendo escozores, caricaturizando a sus amores en sus Divagaciones pelotudas. Pero nunca estuvo en su intención ofender a nadie, siempre dispuesta a pedir disculpas incluso por crímenes que no había cometido, por reacciones exageradas a algunos de sus dichos. También cumple un año de existencia esta revista, y de ahora en más siempre así entonces coincidirá un año más de Spes Unica, un año más del fallecimiento de Mary Paz. La Spes no es lo mismo desde que ella no está. Si mejor o peor lo decidirán ustedes. La recordamos una vez más, y todas las veces que resulte pertinente estaremos publicando y republicando sus cosas, al menos mientras tenga aún sentido hacerlo.

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engo la esperanza de que en algún lugar su alma se halle en regocijo por nuestro reconocimiento hacia ella, por nuestro recuerdo. Ella mereció se cumplieran todos sus sueños, asimismo sé que logró firmar la paz con su destino, que al final le cerraron las cuentas, el balance le dio cero, no dejó asignaturas pendientes… Si sabemos ver las circunstancias en perspectiva, yo casi aseguraría que no le quedaron asuntos pendientes. María de la Paz siempre le hizo honor a su nombre, no debe haber terminado su paso por este mundo de otra manera, estoy seguro. Roberto Langella, Octubre, 2013.


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Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura.

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Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!


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El misterio de Guadalupe Cisneros Cisneros, por Horacio Otheguy Riveira

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uadalupe Cisneros nunca se preguntó de dónde le venía su don para hablar tan ricamente con los muertos. Muertos frescos han de ser, dijo por primera vez el día que cumplió los 22 años después de jugar a la lotería y ganar con el 2222, que no había salido nunca. Las tías que le criaron, y con las que todavía vivía, le prepararon una tarta para 22 comensales. Veintidós invitados que hubo que buscar por el barrio, pues las tías mellizas habían soñado que ese era el número y ningún otro y daba igual si eran conocidos de siempre o desconocidos por completo. Una vez sopladas las velitas todos aplaudieron y el cumpleañero miró hacia el cielo muy serio y dijo: Muertos frescos han de ser. Todos rieron menos las tías Dolorcitas y Carmencita que enseguida echaron a todos y se lo llevaron aparte. Le llevaron al cuarto de baño donde le tenían preparada una bañera con agua bien caliente y en la que echaron flores de azahar y amapola, y le recomendaron: Usted ha de estar preparado para lo que va a venir. Y nada de asustarse, que ya lo estoy viendo con carita de susto. De eso nada, verá qué bien bonito será tratar con muertos y curarles el alma con grietas. Verá qué lindo. No cualquiera puede hacer esto. Métase en el agua y nada de tocarse su cosa entre las piernas. Hoy no. Hoy es día de pureza infinita, y luego dormirá largo, y todo bueno sucederá si así Dios lo quiere y nuestra virgencita de Guadalupe lo aprueba.

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olorcitas y Carmencita hablaban repartiéndose los textos como si atendieran un guión. Les gusta-

ba decir frases adornadas, no, no me acuerdo de ninguna, pero las tengo apuntadas, no se aflija, mire, aquí hay varias, no se crea que las entiendo todas, pero todas me gustan, como si fueran cancioncitas: Un puro verso teatrero somos nosotras. Nacimos a dúo y a dúo moriremos. Nosotras no pensamos nunca, los pensamientos nos piensan a nosotras. Dios nos acompaña en nuestra bondad porque quiere que le sirvamos bien y a gusto de buen paladar… Sí, aquí las serví durante muchos años y aquí me quedé cuando se murieron juntas, tal y como decían que iba a suceder. Del señorito Guadalupe hace años que no sabemos nada, se cuentan muchas cosas de él pero yo no hago caso de ninguna porque son todas demasiado malas como para creer de un muchacho tan hermoso y sanote como era.

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quel día de su 22 cumpleaños entregó la fortuna que ganó en la lotería a sus tías y después del baño descansó varios días. Era un buen comerciante en la tienda de zapatos y bolsos de la familia, la administraba bien, y además era muy lindo, lindo como pocos, un buen mozo que llevaba de calle a las mujeres de todas las edades, ya en cuanto despegaban las chicas con sus carnes de buen pellizco le arrastraban el ala, y nunca mejor dicho porque era un ángel que a todas ayudaba y por eso madres e hijas soñaban con sus brazos fuertotes y su mirada limpia y su sonrisa de pícaro siempre alerta y bien dispuesto lo mismo para el amor que para lo que fuera menester. Como le decía, después del baño durmió durante varios días y cuando despertó pues ya estaban los muertos esperándole. Sus tías le tenían preparada una habitación especial para esa ocasión con sus

cortinas blancas, mesa redonda con blanco mantel y blancas velas de las bien gordas de la iglesia que le supieron robar al párroco, un miserable al que ellas le hacían toda clase de trastadas por perseguidor de solteras y ladrón de donativos. Con todo eso el señorito Guadalupe se sentaba, las candelas encendidas, música de órgano que salía de un aparato comprado para la ocasión y allí solo se comunicaba con los muertos a pedido de la gente. No, nunca recibió a nadie, jamás, ni cobró más que la voluntad, aunque algunos eran más voluntariosos que otros; yo nunca vi nada ni entré allí más que para limpiar, aunque malamente porque nunca me dejaron ventilar, pero he de decirle que olía a limpio, no, no puede usted hacer fotos caballero, imposible, está la habitación vacía, como todas las demás, no hay aquí huellas de nada de lo que le cuento, sólo estas fotos de los tres juntos hace muchos años y esta otra del señorito a color que es la única que puedo darle… Imagínese el tiempo que llevo en esta casa que ni edad tengo. Me alegro que se sonría con mis ocurrencias, lleva usted una cara demasiado seriota para mi gusto. Bien, como le decía, mijito, el éxito fue tan grande que Dolorcitas y Carmencita tuvieron que dar unos regalitos a los policías del barrio para que no alborotaran. Se armaban colas desde la mañana temprano para dejar los sobres con el pedido y la voluntad, si la voluntad era grande, hasta venían camiones. Él se encerraba en el cuarto especial todos los días a la misma hora y durante la misma cantidad de tiempo: a las 22 horas durante 2


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horas 22 minutos. Tocaba el papel y alguna pertenencia del muerto y daba con él y escribía un mensaje al mandato del finado: nunca se equivocó en nada, con decirle que la gente se desmayaba, reía a carcajadas o lloraba como loca o se tiraba de los pelos insultando al desaparecido y al propio Guadalupe: visto estaba que algunos lograban con éxito lo que se habían propuesto y otros no. Cosas de la vida, y así año tras año. Sí, el señorito trabajaba, noviaba, se daba sus gustazos con las mozas pero no se comprometía con nadie, mandato de las tías, o como ellas decían, así lo quiere Dios con aprobación de la Virgencita de Guadalupe.

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ero un día murieron ellas y él desapareció. Nadie recibía los pedidos, nadie les atendía, me harté de decirles y ya no hablé más. Ni una palabra me sacaron. Salía para hacer las compras para mi comidita en mi lindo envejecer tan tranquila. Vendí los muebles, menos lo justo y me acomodé en este rincón de la chimenea por donde escucho los mensajitos de Guadalupe, el tan buen mozo que lo mismo se engolosinó con los muertos más viles deseosos de comernos a todos el corazón. Yo le escucho clarito, sí. Hay muchas habladurías sobre el señorito pero la única que sabe lo que de verdad sucedió soy yo y a nadie se lo voy a decir jamás, ni siquiera a usted por mucha credencial de periodista que tenga y por mucha televisión que ande dando vueltas por la calle. Hasta aquí le cuento, hasta aquí le muestro, a ver, espere un poco, ya, es un encanto el muy bandido, ahora quiere una copita de ron, cuando bien sabe que eso es imposible, que los muertos no podemos beber ni esto de alcohol. Ah, perdón, se me escapó, no debía decírselo, quería esperar a que usted se marchase. No

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tema. Qué pálido se ha puesto, le quedó cara de cera. Puede irse usted tranquilamente con su reportaje a cuestas, aproveche que le quedan muy pocos días de vida, así que vaya poniendo los papeles en orden para no molestar a su familia que tampoco le tiene mucha simpatía que digamos. Pero váyase de una vez que ya he hablado demasiado.

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l fin solos, Guadalupe, no sé por qué tenías tantas ganas de que tu nombre y tu foto saliera en los periódicos, sí, hice lo que me pediste le di una de tus fotos más galantes, la del traje azul, mira que eres, Don Guadalupe Cisneros, tantos años muertecito y todavía vanidoso. Suerte tuve que caíste de infarto y allí estaba yo para darte el besazo que siempre quise darte y nunca me dejaste.

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El duelo, por Roberto Langella

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e qué manera se procesa un duelo, cuánto tiempo lleva hacerlo, no es algo que nos enseñen desde chicos. Cuando apenas tomamos noción del tema de la muerte, se nos dice que no nos preocupemos, que la gente no se muere sino de muy anciana, cuando ya no le queda más para vivir, nada más que experimentar, cuando ya lo ha hecho todo. Obvio, qué más se le podría decir a un pequeñín que acaba de descubrir y entender que las personas no son para siempre, que un día no están más y que no sabemos fehacientemente qué pasa con ellas, que apenas acerca de esto tenemos una pocas teorías, algunas creencias. Sin embargo, junto con la muerte, el chico aprende que existe el duelo, se trate por el deceso de su mascota o de alguno de sus abuelos. El chico aprende que durante un tiempo extrañará y recordará al recientemente difunto, que quedará dolido por su ausencia, quizás ya definitivamente, y se preparará para ya no tenerlo más, hasta que se distraiga de ese recuerdo, hasta que cierre la herida, si es que alguna vez eso sucede. Dicho así no parece demasiado difícil.

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egún la Comunidad Russell

(www.comunidadrussell.com) Para Freud y Lacan el duelo deja siempre un hueco incurable que sólo se va velando según los recursos simbólicos y los tiempos de cada deudo. "Aunque sabemos que después de una pérdida así el estado agudo de pena va aminorándose gradualmente, también nos damos cuenta de que continuaremos inconsolables y que nunca encontraremos con qué rellenar adecuadamente el hueco, pues aún en el caso de que llegara a cubrirse totalmente, se habría convertido en algo distinto. Así debe ser. Es el único modo de perpetuar los amores a los que no deseamos renunciar" (Sigmund Freud. Carta a Binswanger del 12-04-1929).

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n su propuesta para una manera de salir del duelo, Freud dice que no se le puede imponer a quien lo sobrelleva una fecha perentoria al respecto. Otro aspecto significativo es la necesidad del deudo de manifestar públicamente su estado de duelo, como estado de suspenso del juicio (o de la necesidad de esto), y estado de excepción emocional. La melancolía es sin lugar a dudas un rasgo característico del duelo. Sin embargo, hay otra forma, la que Lacan llama como “aspecto fecundo

del duelo” en que (cito de la fuente): El sujeto no es aplastado por el trauma de la pérdida; muestra su dolor y hace sus ritos en relación al muerto (el color y estilo de su vestimenta es uno, las maneras de referirse a su muerto, otro)… se ubica en el mundo en la dimensión del acto. ¿Qué quiere decir duelo como acto? Que el duelante se enfrenta a la inconsistencia del mundo que jamás ofrece garantías (la muerte es lo que mejor lo expone) y muchos de sus movimientos son un acto lleno de coraje. El sujeto sufre una transformación: deja de lado la incertidumbre subjetiva a la que es tan proclive la subjetividad y se torna sumamente creativo. Fecundidad del duelo como acto que se acompaña, sin embargo, de muestras de dolor por la herida que no cierra. Y es que la ardua tarea del duelo consiste en mantener y sostener minuciosamente los lazos vividos con el muerto querido, honrar su memoria aun con muestras de dolor pero acompañadas de actos de coraje.

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n todo este largo año yo he reaccionado de diferentes maneras al respecto, con algo más parecido a un “aspecto fecundo del duelo” al principio, de manera mucho más melancólica ahora, que se acerca la


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fecha del primer año sin Mary Paz. Entre meses, sensaciones y recuerdos se me encapsularon, en la medida también en que me alejé de los objetos que me la recuerdan, para descubrir, apenas vuelvo a acercarme a esos mismos objetos, luego de meses, que el dolor permanece intacto. Pero el “aspecto fecundo del duelo” ya se hizo, que, como dice la cita, comporta una transformación. Cualquiera puede saber que una persona no se enamora a los 20 años de edad como a los 40. Yo sé ya no voy a volver a enamorarme como de Mary Paz, lo que no significa mayor o menor intensidad, mayor o menor sencillez ni complejidad, ni mejor o peor manera. Simplemente ahora es que la materia se ha transformado, y no tengo la menor idea de cómo se expresará. No hay cuidado, las cosas suelen caer por su propio peso. Ya tampoco es igual mi manera de relacionarme con las mujeres en general, y por otra parte desde siempre proyecté mi libido, la canalicé a través de las cosas que hago, sea escribir, en mi trabajo como astrólogo o haciendo música, lo que sea. No sé si alguna vez reharé mi vida de relación o si no terminaré como el viudo eterno de Mary Paz. Cualquiera de las dos cosas estaría bien. O, mejor dicho, deseo que cualquiera de las dos cosas esté bien.

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Consultorio Astrológico Spesunica ! evo u ¡N

Informe de vidas pasadas: Nuevo servicio de Spesunica

Los eclipses solares y lunares prenatales nos brindan información acerca del karma de un individuo, las características en conjunto de sus vidas pasadas y el correlato que de ello puede deducirse respecto de su vida actual. Esquemáticamente, podemos decir que por el signo zodiacal de su eclipse solar es que se indica las lecciones que ha venido el individuo a impartir a sus semejantes, mientras que el signo de su eclipse lunar es la guía de lecciones que necesita aprender para una ulterior evolución del karma. Un resumen de esto se agrega en el informe convencional de carta natal que nosotros brindamos desde nuestros inicios. Ahora ofrecemos una versión extendida, con una información realmente profunda, detallada, y lo más importante, de uso práctico, complementaria a la de la carta natal, por lo que, podemos agregar, ni siquiera es necesario para el consultante creer en la reencarnación ni en la teoría del karma. El informe se divide en dos partes: la referida al eclipse solar y la respectiva al eclipse lunar, ambos según el signo en que hubieran ocurrido. Por cada parte se detallan las expresiones consciente, inconscientes y transpersonales de sus influencias, y una valorable información acerca de la integración física, que brinda un pormenorizado detalle de la forma que tenemos de somatizar nuestras cuestiones kármicas, es decir, una valorable información acerca de las causas de nuestros problemas de salud, física y psicológica. Para la adquisición de este servicio no es necesaria la realización de la carta natal, pero insistimos que en absoluto esta información reemplaza a la de la carta astral, sino que la complementa y profundiza. Se trata de un informe de entre 15 y 20 páginas en formato A4, tipo de letra tamaño 11. Para ver un modelo de este informe, hacer click aquí. Para mayor información acerca de este servicio, por favor comunicarse a robertolangella@spesunicastrologia.com.ar.

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Por qué no soy vegetariano (cuarta parte) William T. Jarvis Traducción castellana: Dr.José Luis Torres Carbonel La versión original en inglés está disponible aquí: http://www.acsh.org/publications/priorities/0902/vegetarian.html

La Dieta de Daniel

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egún el primer capítulo del Libro de Daniel, los niños de linaje cautivos de Israel — "bien favoreció, y hábil en toda la sabiduría, y hábil en todo el conocimiento, y la ciencia comprensiva" (verso 4)— después de subsistir sólo con vegetales y agua durante diez días, impresionó al rey babilónico como algo superior y mejor a todos los magos y astrólogos "en todo asunto de sabiduría y entendimiento" (verso 20). Muchos vegetarianos ideológicos dan crédito a los vegetales en mejorías físicas y mentales (vea El Método Bíblico Alternativista). Una hipótesis más creíble es que la abstención de beber vino causó la mejoría, que la historia atribuye a Dios. En una entrevista en la emisora de radio Cristiana de la escuela a mediados de los años 70, una estudiante graduada de nutrición de LLU (quién no era una Adventista del Séptimo Día) afirmó que el vegetarianismo produjo intelectos superiores. Para apoyarse, declaró: Linus Pauling dice que la vitamina C mejora la inteligencia. Los vegetarianos obtienen más vitamina C en sus dietas que los comedores de carne. La razón más probable de por qué George Bernard Shaw y León Tolstoi eran inteligentes se debe a que fueron vegetarianos.

El entrevistador estaba de acuerdo y exaltó la salud e intelecto de vegetarianos. Ese Adolf Hitler que fue vegetariano no fue mencionado durante la entrevista. Tampoco mencionó a ese Jesucristo, Mahoma, y a otros moralistas eminentes que no fueron vegetarianos. [N. del T. los defensores de ciertas ideologías o conductas, para dar credibilidad y ganar adeptos recurren con frecuencia al Criterio de Autoridad, divulgando listas de personalidades a las que se les atribuye ser partidarios de su conducta. Así determinados grupos o asociaciones ideológicas, como Rosacruces, teósofos, partidos políticos, etc., manipulan y mienten sobre personalidades, como por ejemplo, citan a Einstein, diciendo que si fue Rosacruz, o teósofo, o religioso, espiritista, etc. Por otra parte, en la Ciencia el Criterio de Autoridad carece por completo de valor.]

Los científicos de la conducta animal han notado que en el sobrevivir comiendo carne, los depredadores deben ser más listos que su presa vegetariana. Sin embargo, creo que tales teorías fallan debido a la dificultad de definir la inteligencia. Notas de los Adventistas del Séptimo Día dicen que comiendo carne los depredadores, como los lobos y los leones, tienen tremenda velocidad pero les falta resistencia. Sin embargo, los perros de trineo del Ártico que corren las 1200 millas de Ididarod [la carrera de trineos que va de Anchorage a Nome, en Alaska], en la que cubren más de cien millas por día —hecho que ningún caballo, mula o buey pueden lograr. La idea que los vegetarianos tienen una resistencia física superior fue reforzada en 1974 cuando un grupo de

hombres corredores vegetarianos llamado "los 7 vegetarianos" establecieron un record de 24h. de distancia. Esto inspiró a una estudiante principal de dietética para buscarme como entrenador para un grupo de siete mujeres vegetarianas corredoras de larga distancia. Le pregunté cuáles eran sus motivaciones —cosa que cada entrenador necesita saber. Ella me dijo que querían demostrar la superioridad de una dieta vegetariana. Yo le pregunté quién estaría representando a los comedores de carne. Ella dijo que el evento no sería una competición normal, nadie representaría a los comedores de carne. Le revelé que tres de los corredores masculinos no habían sido vegetarianos hasta que se entrenaron para el record, y que simplemente habían prometido llegar a serlo. Yo también le dije: ese factor genético, principalmente la capacidad para la captación de oxígeno, determina la habilidad del corredor de larga distancia; que si la dieta es vegetariana es intrascendente para la habilidad del corredor de distancia; y que una carrera de 24h es una forma peligrosa de intentar demostrar la superioridad vegetariana. "Qué haría usted" le pregunté, "si siete comedores de carne, ateos bebedores de cerveza que son corredores de calidad mundial deciden romper su record?" Ella comprendió este punto. Y,


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aunque se convirtió en una consumada corredora aficionada, no acostumbró a hacer propaganda de su éxito para el vegetarianismo. John Harvey Kellogg trató de demostrar que los vegetarianos eran físicamente superiores en el campo con el equipo de fútbol Battle Creek College que personalmente entrenó. Según un jugador anterior, el "Hermano" Wright, siempre que los jugadores de Kellogg perdieron, puso una valla alrededor de ellos por estafar sus dietas y los mantuvo cautivos, hasta uno llegó a decir que había roto las reglas de entrenamiento y comió carne. Wright a veces declaró eso de un jugador que había mentido que él había comido carne sólo para conseguir exculpar al equipo. Describió los esfuerzos de Kellogg como "una cruzada para demostrar la superioridad del vegetarianismo". La condena de Ellen G. White de este acercamiento para demostrar la superioridad de los Adventistas del Séptimo Día llevó a una política de restringir el deporte inter-escuelas en las escuelas Adventistas.

¿Caca sin olor?

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l personaje John Harvey Kellogg en la película Road to Wellville, de 1995, declaró que su excremento no tenía más olor que el de "bizcochos recién horneados". Una tarde ofrecí un paseo a casa desde la universidad a un colega mayor, un vegetariano ávido. Al entrar en mi automóvil, declaró: "Cuando bebo zu-

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mo de zanahoria, mis movimientos del intestino no tienen olor." Antes de que yo pudiera responder, dijo: "Los conejos comen muchas zanahorias, y su excremento no tiene ningún olor". El pensamiento de que alguien corre alrededor olfateando pequeñas pilas de caca de conejo me hizo reír, pero yo ni siquiera fui irrespetuoso. Su idea de que los conejos comen muchas zanahorias me intrigaron. Ya se me había suscitado en mi niñez y había descubierto que, a pesar de la pasión por las zanahorias mostrada por Bugs Bunny, los conejitos reales no son particularmente aficionados a las zanahorias. Además, los conejos salvajes raramente tendrían una oportunidad de comer zanahorias. Por suerte el paseo fue corto. El tardío Premio Pulitzer el antropólogo Ernest Becker sostuvo que la defecación está estrechamente asociada con la animalidad y mortalidad de la humanidad. Durante una clase de la Biblia en una escuela del Adventismo del Séptimo Día, enseñé que las personas no defecaron en el Jardín del Edén pues utilizaron la comida que ellos ingirieron totalmente. Al parecer, los olores sucios no convenían en el Paraíso. (Quizás la persistencia de la teoría miasmática de la enfermedad —teoría de que las enfermedades son debidas a oler las sucias emanaciones de la tierra— bueno en el siglo XIX, cuando las creencias del Adventismo del Séptimo Día fueron desarrolladas, reforzó la idea de un Paraí-

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so sin trasero). A mí también se me enseñó que ese material tosco se volvió parte de la dieta humana después de la Caída. Según se alega, esto que amplía la dieta para incluir "la hierba del campo" (Génesis 3:18, versión de King James) ocurrió porque los humanos estaban ahora bajo la "pena de muerte" causada por el pecado original. Según los informes recibidos, si esto era un cambio dietético voluntario o parte de la maldición de echar fuera del Paraíso, es discutible. Algunas versiones de la Biblia implican que "la hierba del campo" simplemente significó "alimentos silvestres" (Nueva Versión inglesa), no una nueva fuente de comida.

CONTINÚA EN EL PRÓXIMO NÚMERO


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El Método "Bíblico" Alternativista Dieta de Daniel: Alegada panacea médica y "la más elevada forma de comer" promovida por el microbiólogo Robert O. Young, Ph. D., autor de Colloids of Light & Life, Profiles of Microscopy, Sick & Tired, y One Sickness --One Disease --One Treatment (1995). En el último libro, Young sostiene que las micosis, o infección por hongos, o la sobre-acidificación del cuerpo (o sangre), es la única enfermedad. Sostiene además que "invertir" la forma de vivir y comer, el consumo especialmente excesivo de azúcares y proteína del animal, causan tal sobre-acidificación. La Dieta de Daniel excluye todas las comidas excepto aguacates, limones, coles, tomates, las verduras (ej., alforfón y soya), el jugo de la verdura oscuro-verde, tofu (cuajada del frijol), mijo, "creció" o poner en remojo semillas y nueces, aceites, té de hierbas, sal marina, suplementos dietéticos específicos (ej., Pycnogenol©), y LiquidLightning Oxygen-O3 (una "fórmula" supuestamente beneficiosa para la "suspensión de oxígeno"). La dieta es el homónimo de un "profeta" judío y adivino del siglo sexto a.C. Según el Libro de Daniel, en el Antiguo Testamento, Daniel se negó a consumir carne y vino, destinado a él por un rey babilónico, pidió vegetales y agua, y después de comer sólo vegetales durante diez días, apareció más saludable y más fuerte.


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Canelita o el paso de azúcar amarga Abelardo y su viuda

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anelita intentó concentrarse en la conversación, sin duda interesante de la mesa. - ¡Claro que la recuerdo, no hace tanto tiempo! Era una mujer flacucha, sin un encanto definido, pero también era el ser más dulce que he visto en toda mi vida-. Era el momento en el que María Antonia rescataba de su memoria una de sus hermosas y reales historias. Nada podía venirle mejor para sacar de su mente aquella sarta de pensamientos insulsos, que la amenazaban. - Vino por Navidad –dijo Rufino-, lo recuerdo perfectamente. - Si, corroboró Bienvenido, yo estaba aquí de vacaciones cuando Abelardo anunció que se casaba. - Nos sorprendió mucho a todos. -Dijo Doña Pilar, olvidando por un segundo su destierro voluntario -. Siempre pensamos que era de la otra acera. - ¿Ya existían los maricas por ésa época? – Daniela volvía a ser ella misma. - Existen, que se tenga constancia escrita, desde el principio de los tiempos. Aunque creo que la

constancia escrita aparece en los primeros textos griegos-. Contestó Bienvenido, obviando la incultura de la chica. - Como opción sexual hace relativamente poco tiempo que se reconoce y tampoco en todos los países, ni por todos los colectivos. Es un tema que sigue siendo algo delicado, por decirlo de algún modo. - Aún así, todavía es más permitido socialmente la homosexualidad masculina que la femenina-. Dijo Canelita casi involuntariamente. - Es que en las mujeres es desagradable sólo imaginarlo- Volvió a deslumbrar Daniela-. - Esa es una más de las teorías que demuestran que el mundo está gobernado por mujeres –dijo el cocinero-. Como a vosotras, las hetero, os desagrada hasta imaginarlo, la sociedad dominada por vuestro pensamiento, acepta con mayor dificultad a las lesbianas que a los gays. - Claro que sí, Bienve, la mujer es la culpable de todos los males del mundo. - De todos no, Canelita, sólo de los malos-malos del todo. - Bueno, si alguien tan viajado y rebosante de aventuras lo afirma, no tengo más remedio que creerlo. Siempre teniendo en cuen-

ta tu amplia experiencia con el sexo opuesto, claro –dijo María Antonia y todos supieron que Bienvenido no iba a contestar -. - Bueno y qué pasó con el marica y la mosquita muerta, si puede saberse –Rufino y su delicadez se sentaban a la mesa como los más destacados comensales. - No eran ni lo uno ni lo otro, como quedó demostrado. Abelardo era un hombre sensible, amante de la poesía y la música – contó su mujer-. De pequeño hacía recitales en el colegio y era siempre premio destacado en las obras de teatro. Como era lógico en un pueblo, aquello le reportó fama de endeble, por no participar de las peleas y juegos agresivos, por preferir la lectura al futbol. - Tampoco se le conoció ninguna muchacha hasta que llegó la nueva maestra – dijo doña Pilar, perdiendo definitivamente su batalla de seguir enfadada durante toda la comida-. - Tienes razón madre. Fue una sorpresa aquel día que anunciaron su boda. Cierto que los habíamos visto juntos, conversando alguna vez por el parque, pero qué sorpresa. ¡Si ella llevaría apenas un mes en el


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pueblo cuando lo anunciaron! Fue todo demasiado rápido. Nos dejaron perplejos. - Aún así, recuerdo que nadie se perdió el acontecimiento, supongo que con la intención de comprobar personalmente que el muchacho sensible no se arrepentía en el último momento. - ¿Y se arrepintió, Bienvenido? - No Daniela. Si se hubiera arrepentido, no habría historia que contar. - ¡Uy verdad, qué tonta! – Y el silencio que siguió sonó a unánime asentimiento. - Lo raro del tema es que la maestra nos cayó muy bien a todos. Nadie sospechó de su dulzura ni por un momento. Los novios se fueron de viaje una semana a algún lugar de Francia y volvieron más enamorados si cabía. Se instalaron en una de las casitas de los maestros y comenzaron su vida feliz en común. Todo parecía normal hasta que, a los seis meses más o menos, ingresaron en el hospital a Abelardo con unas fiebres muy persistentes. - No podéis imaginaros cómo lloraba su mujer y cómo se desvivía por atenderlo. Lo lavaba, lo cambiaba de ropa, lo cuidaba. Ni siquiera dejaba que le dieran de comer las enfermeras, todo se lo hacía ella. - Lógico madre, si tenemos en cuenta que lo es-

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taba envenenando. - Eso no se probó María Antonia. Y él sigue

negándolo. Incluso la va a visitar a la cárcel. - La policía la detuvo en el hospital. Es verdad que nadie la vio poner el matarratas en la comida, pero era el tercer marido que se le enfermaba de aquella forma y ya había enterrado a los otros dos. En aquella época eran pocos los cadáveres que se exhumaban y tampoco se dijo si llegaron a hacerlo con sus otros dos finados, pero el caso es que vigilaban desde hacía tiempo a la maestra y no tardaron en descubrir el veneno escondido en su cocina. Luego vinieron los análisis y las comprobaciones y acabaron llevándosela presa. A todo esto Abelardo, que llevaba ya unos días inconsciente, empezó a reaccionar al tratamiento y en poco más de dos meses, estu-

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vo fuera del hospital. Los agentes lo visitaron varias veces y estuvieron contándole lo que su mujer había tratado de hacer con él. Le mostraron pruebas y lo informaron de lo que les pasó a sus anteriores maridos, pero él no les creyó. Y ahí sigue, yendo a verla cada domingo, sufriendo con ella los veinticinco años de cárcel a los que fue condenada. Si le preguntáis, os contará que se cometió con ella una injusticia atroz y la defenderá por encima de cualquier evidencia. Hay mujeres que tienen ese poder sobre los hombres, los vuelven locos. - La loca es ella –dijo Rufino, adivinando la amargura de su mujer -. Esa mujer tiene una enfermedad que consiste en la necesidad de ser imprescindible para la vida de otra persona. Lo vi en una película. Se dedican a hacer que los hijos o los maridos enfermen para luego darles los mayores cuidados. Tiene un nombre, pero no recuerdo ahora mismos cómo se llama ésa enfermedad. - Siempre buscándole nombres a las cosas. Si eso es verdad, es simplemente tener muy mala leche el nombre. Fuera o no fuera de la acera de enfrente, tampoco era como para jugarse la vida por querer demostrar su hombría. - Madre es usted cerradita –dijo Bienvenido-. Abelar-


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do no intentaba ocultar su homosexualidad al casarse, se enamoró de verdad de aquella mujer. Si no, como se explica que continúe visitándola después de tantos años. La quiere todavía y la seguirá queriendo mientras esté encerrada. En el fondo él sabe que le hizo daño y sólo así es capaz de seguir amándola, con una reja de por medio. - Él la defiende a muerte delante de todos los que, según dice, la ofenden, pero no ha movido ni un solo papel para que consiga la condicional o para que se revise su caso. La defendió un abogado de oficio, cuando todo el mundo sabe que Abelardo tiene tierras y fincas para vivir tres vidas sin dar golpe. No quiero creer que no sea consciente de todo eso. - Es posible que sólo la seguridad que le da verla encerrada, sea lo único que le permita seguir enamorado de ella –dijo María Antonia-. - Sea como sea, él sigue alimentando la ilusión de su inocencia y ella ya no puede hacer más daño. Creo que han logrado un equilibrio que no hace mal a nadie. - Es verdad Canelita – Daniela irradiaba emoción-, pero nunca hubiera imaginado que tuviéramos en nuestro propio pueblo una auténtica viuda negra. - Ves demasiada televisión –dijo el niño sonrien-

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do, pero la sonrisa se le volvió una mueca con una mirada de su abuela. El almuerzo terminó y comenzaron los preparativos de la tarde. Nada de particular, los miércoles eran días anodinos, en los que sólo visitaban El Paso de Azúcar cuatro campistas despistados. El día había terminado para Canelita. (CONTINÚA EN EL PRÓXIMO NÚMERO) También pueden leer esta historia en el blog de la autora.

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Una Málaga entre velas velas, por Paula Alfonso

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tro año que estoy en primera fila para ver salir de su casa de hermandad a la novia de Málaga, la Virgen del Rocío. Conseguir esta posición tan privilegiada obliga, entre otras cosas, a venir al menos dos horas antes, aguantar de pie hasta que las puertas se abran, pasar calor, soportar empujones, pero todo, absolutamente todo, merece la pena, os lo aseguro. Cuando llego ya encuentro gente esperando, se trata de nazarenos que acompañarán a la imagen en su recorrido, bien por fuera, llevando las velas encendidas o bajo los varales, cargando la imagen como hombres de trono. En su mayoría son jóvenes que vienen con sus familiares, en especial madres que, como yo, se sitúan en primera fila, dispuestas a no moverse hasta que acabe de salir la procesión. Para todos ellos hoy es un día clave. En el caso de los nazarenos significa poner en práctica lo que han aprendido en meses de preparación, llevar a cabo lo que les dijeron en los entrenamientos; para las madres supone el cese de sacar los bajos a túnicas que se habían quedado cortas, arrancar del tejido sin que deje huella la cera que quedó pegada el año anterior, recoser algún que otro enganchón que también se produjo; asegurarse de que los capirotes y las faraonas están listas… Un sinfín de esfuerzos y tareas que persiguen un único objetivo, que la procesión salga perfecta. Pues no viene mi hijo esta mañana y me dice que ayer para salir se puso los zapatos de la procesión y

que se habían manchado. Casi lo mato. Los tenía yo ya tan preparaditos, debajo de su cama y tan relucientes que parecían como de charol. Cuando me los ha enseñado poco me ha faltado para echarme a llorar. Así que otra vez, pero ahora deprisa y corriendo, a cepillar, frotar, cepillar. ¡Qué te voy a contar! Yo ni he comido, con eso te lo digo todo. Entre sacarles los trajes a los tres, ayudarles con las túnicas, repasarles todo para que no se olviden nada, y el tiempo que corre que se las pela. ¡Qué nervios, hija! Ya te digo, estoy en ayunas desde esta mañana. Bueno, pero ya estamos aquí y verás qué guapa vuelve a salir este año nuestra Virgen. Dios te oiga.

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e encanta escuchar a estas madres tan abnegadas, pero a la vez tan inmensamente orgullosas de que sus retoños continúen la tradición. No paran de alisar sobre sus cuerpos cualquier pequeña arruga que haya aparecido en las túnicas, les colocan bien el pelo, ajustan los nudos de los cordones, se agachan para frotar con sus propios pañuelos el polvo que se haya podido pegar en los relucientes zapatos... Mamá por favor déjame ya en paz, no seas pesada y aflójame el cíngulo que me está matando. Claro hijo, es que tienes la costumbre de subírtelo y cualquier día te veo con él en la barbilla. Este es su sitio, aquí en la cintura es donde debe estar, verás como ya no te molesta.

Mamá, mira lo que me acaba de pasar en el capirote. ¿A ver? ¡Vaya! se te ha descosido un poco. Si es que no os estáis quietos, mira que os lo estoy avisando, me vais a quitar la vida. No te preocupes, mujer, a mi hijo le pasó esto mismo hace unos años y desde entonces vengo con agujas y además enhebradas, porque aquí con los nervios luego cuesta mucho acertar, espera que en seguida te busco una.

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fectivamente, de un bolso grande, que estaba a sus pies, sacó una especie de almohadilla pequeña con varias agujas prendidas. Mam a teng o ham bre, ¿cuándo me vas a dar el bocadillo? Ahora mismo, hijo.

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e otro bolso de dimensiones similares al de su amiga empezó a sacar paquetes envueltos en papel albal y a repartirlos a diestro y siniestro. He traído también para los tuyos, así que no te preocupes. Tomad, comed y aprovechadlo, porque no volveréis a probar bocado hasta la noche, una vez pasada la tribuna de autoridades, como siempre, ya lo sabéis. Pero tened mucho cuidado, no os vayáis a manchar Oye, ¿y tu marido?, ¿qué ha decidido por fin? Hija, no lo sé, está tan ra-


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ro… Me ha dicho que no quería venir, que prefería quedarse en casa y ver la procesión por la tele, yo le he insistido, pero nada. Pobrecillo, le dará pena no poder sacar este año a la Virgen. Ya lo sé, pero va mi Miguel, que es su hijo y los otros costaleros han querido dejarle el mismo puesto que siempre ocupó él, creo yo que eso debería alegrarle. Sí, pero vivir todo el año con la ilusión de ser porteador del trono como lo fue su padre y que llegue el momento y saber que ya nunca más podrás volver a hacerlo debe doler muchísimo. No sólo su padre, también su abuelo perteneció a esta hermandad y fue incluso mayordomo de trono. Mira, le voy a llamar a ver si ha cambiado de opinión –Oye que estamos ya aquí frente a las puertas- ¿los chicos? por ahí andan, todavía no les han llamado. Sí, le diré a Miguel que cuide de llevar bien el paso y que esté atento a las órdenes del hermano mayor, pero ¿estás seguro de que no quieres venir? Todavía puedo ir a buscarte, mira, salgo ahora mismo y… Bueno, vale, no hace falta que te pongas así, digo yo, tú te lo pierdes. Adiós. ¿Lo ves? Está muy raro.

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Mamá dame ya el chicle porque, como dice papá, debajo del trono con el calor y el peso se me va a quedar la boca seca y, de paso, revísame la almohadilla que me has puesto en el hombro, no vaya a ser que se me haya caído. ¿A ver? No, hijo, ni se ha movido, está como te la dejé. Estate tranquilo que aguantará toda la procesión, ¿no ves que durante años se la he puesto a tu padre y gracias a eso no le salieron apenas moraduras? ¡Ale!, que ya os llaman, ¿lleváis los guantes? ¿Y el escapulario? Poneos bien el capirote, tirad de él hacia abajo para que podáis ver por los agujeros. Adiós hijos míos y tú Miguel, ya sabes, cuando no puedas más, avisa al mayordomo y descansa. Nosotras estaremos cerca durante todo el recorrido, si queréis algo, haced una seña que acudimos rápido.

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e encontraba muy a gusto entre tanta algarabía y agitación. Además, cuando la gente reconoce que su vecino es forastero trata por todos los medios de integrarlo, de hacer que se sienta como uno más entre los suyos y le explican lo que no sabe para que comprenda y disfrute como ellos de lo que es su procesión: primero saldrá el Cristo, nuestro Padre Jesús Nazareno de los pasos en el monte

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Calvario, las túnicas y capirotes de los que van con Él son de color morado; después irá la Virgen, nuestra María Santísima del Rocío, a la que también se le llama la Novia de Málaga y sus nazarenos visten de blanco; lo que llevan en la cabeza los que portan el trono se llama faraona; los cargos de la procesión, mayordomos y demás, visten con capas para diferenciarse del resto; el recorrido tiene que cumplir unos horarios y pasar por cada sitio a una determinada hora porque si no multarán a la cofradía… Y para amenizar tanta dosis de información, no dudan en sacar de esos bolsos, donde creo que podría encontrarse de todo, un pinchito de tortilla, almendras garrapiñadas y hasta un poquito de licor que de todo corazón querrán compartir con el de al lado, lo conozcan o no. Al menos a mí me ha pasado. Finalmente, aquellas puertas verdes comenzaron a abrirse y apareció al fondo la imagen del Nazareno sobre un manto de flores rojas e iluminado por las velas. Sonaron las primeras notas del himno nacional y en medio de ellas se distinguieron tres toques de campanilla agudos, rápidos, y determinantes. Acto seguido la imagen se elevó sobre los hombros de sus porteadores y con ellos comenzó a avanzar; atravesó la


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puerta, salió a la calle y una vez allí se detuvo. Con su cuerpo doblegado por el peso de la cruz, la mirada perdida en el suelo, su nariz afilada y las gotas de sangre rodando por sus mejillas parecía decirnos a todos, aquí estoy un año más con vosotros. Después la comitiva se puso de nuevo en movimiento y tomó la calle hacia abajo. Tras él desfilaron los nazarenos vestidos de morado llevando en una de sus manos enguantadas la vela encendida y con la otra sujetando fuerte la parte de abajo del capirote para que no se les moviera y pudieran ver. De nuevo en el interior de la gran nave de aquella casa hermandad sonaron tres toques de campanilla y al fondo apareció la hermosa imagen de la Virgen. Aunque aún estaba muy lejos, un silencio sepulcral se extendió por toda la plaza y pudimos oír con toda claridad la voz del hermano mayor que ordenaba. – ¡Vamos hermanos! ¡Arriba la virgen del Rocío! ¡Hasta el cielo con ella!- . Todo el trono vibró y enseguida emergió con todo su esplendor la Novia de Málaga rodeada de encajes, flores, velas y oro. Como si flotara avanzó hacia la puerta, muy lenta, casi mecida sobre los hombros de los que la portaban. La expresión de su cara era de dolor contenido, sus lágrimas como perlas, brillaban a la luz de la tarde y sus dulces mejillas recibían a cada paso la suave caricia de la blonda blanca que en parte las cubría. La gente no pudo contener la emoción y estalló en un acalorado aplauso, otros se santiguaban y rezaban cuando de repente alguien gritó ¿Qué se le dice a la Virgen del Rocío? – ¡Guapa! – Contestaron muchos. De nuevo pero con mayor intensidad ¿Qué se le dice a la virgen del

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Rocío? Idéntica ¡Guapa!-.

respuesta

Y la última vez, aún más fuerte ¿Qué se le dice a la virgen del Rocío? – ¡Guapa, Guapa, guapa! - Respondimos todos.

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compañada por la música y recibiendo las flores blancas que le tiraban desde los balcones fue avanzando calle abajo siguiendo la estela de su hijo el Nazareno. A partir de aquí la plaza empezó a quedarse vacía, unos se marcharían a sus casas hasta el año que viene que volverán de nuevo allí, otros, como mis ya amigas, las madres, seguirían a la procesión en todo su recorrido cargando con sus pesados bolsos y muy atentas a lo que los suyos pudieran necesitar. Por mi parte, y aunque nos habíamos despedido en la plaza con sonoros besos, quise acompañarlas un poco más, pero desde la distancia. Al girar una esquina, pude oír Allí tienes a tu Paco. Me giré en la dirección que señalaba y vi al lado de un quiosco, casi oculto entre la gente a un hombre en silla de ruedas que con un pañuelo blanco secaba sus lágrimas. ¡Qué cabezota es!, mira que le he dicho que si quería estar aquí yo le traía, pero que por nada del mundo se le ocurriera venir solo. Pues ni caso, ahí lo tienes. Todavía está fresca la herida de la amputación y aún no se maneja bien con la silla…. Fíjate si se cae por esas calles Ya, pero más fuerte que él ha sido la necesidad de ver a su Virgen en este día tan grande, seguro que necesitaba gritarle – Guapa, guapa, y guapa.

Maldita diabetes.

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Se me cayeron las alas (parte 21) A la memoria de Eduardo Daniel Melgar

#375 24-nov-2010 0:42 Eduardo Daniel Melgar Socorro. La gata dejó de amamantar a los 4 gatitos, tienen 3 semanas. ¿qué hago? A ver si hay especialistas en este foro o en otros. ¡Glup! #376 24-nov-2010 0:44 Eduardo Daniel Melgar S.O.S. Uno está estirando la pata, me parece. Les hice una mezcla de leche, yema y agua. A ver los defensores de gatitos. #377 24-nov-2010 14:33 Roberto Langella Vas a tener que darles mamadera, si son muy chiquitos, le vas a tener que dar con cucharita. Suerte con ellos, pobrecitos. #378 24-nov-2010 19:32 Eduardo Daniel Melgar Me queda uno. Estuve toda la noche con una mamadera improvisada (frasco de plasticola limpio). De a uno, en distintas horas se fueron yendo al cielo de los gatos. Luego vino la gata, lo limpió al sobreviviente de cabo a rabo con toda maestría y se fue sin darle la teta a rascarse al patio. Son difíciles de entender. Ahora, le puse una lámpara cerca y cada tres horas le doy el menjunje, parece el más fuerte desde el

principio, creo la gata conocía sus condiciones previas y no fue capaz de alimentar a cuatro por ser joven. En fin, gracias, capitán Beto por su interés. (Esta semana llevaré a arreglar la pecé, así que estaré ausente unos días). Saludos mil. #379 24-nov-2010 19:36 Simón Domínguez Barahona =( qué triste... me encantan los gatos, que lástima que no pueda tener uno… #380 24-nov-2010 20:44 Roberto Langella Es así con los gatos, pero los tipos deben saber lo que hacen, al menos, nunca se lo nota muy dubitativos que digamos. Se lo va a extrañar, señor Sueñero. #381 24-nov-2010 20:58 Roberto Langella Una vez tuve cuatro gatos, una gatita y tres gatitos, eran hermanos. Yo vivía en un chalet y de pronto me encuentro con una gatita dentro de casa (era la más viva de los cuatro). Tenía una teja rota, y de curiosos se ve que se fueron asomando y cayendo al entretecho. La gatita se había animado a saltar del entretecho al suelo, pero con los otros de pronto me quedé oyendo un concierto de maullidos. Eran cachorritos y la madre maullaba asomada por

el agujero de la teja rota. Una semana tardé en bajarlos a todos. Tenían miedo y no se dejaban agarrar. Quise atraerlos con comida pero nada. Se comían el señuelo y escapaban a la unión del entretecho con las tejas, adonde yo no llegaba. Quise hacer entrar a la madre a la casa, pero tampoco quería, también tenía miedo. Al final, cuando logré bajar a los cuatro, la gata madre ya se había ido; así que me los quedé a los cuatro. Después me divorcié de la que era entonces mi mujer, y ella se quedó con la tenencia de los gatos. Los nombres de los gatos eran Víctor, Victoria, Tigre y Espanto. A este fue al último que pude agarrar, y ya estaba tan harto de cazar gatos, que lo revoleé del entretecho al suelo, por lo que le quedó una cara de espanto permanente, y de ahí su nombre. Y colorín colorado este cuentito se ha terminado. Chim pun. #382 24-nov-2010 23:23 Antonio del Olmo Robertito, qué preciosa historia... En serio, me ha conmovido. Y eso que mi relación con los gatos queda reducida a una tarde en la cual un gato intentó arrancarme un ojo. Y yo no había molestado al gato, lo juro; solamente le amenacé con mi bota porque intentaba apare-


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arse con mi hermana pequeña... Qué tiempos... #383 25-nov-2010 2:54 Roberto Langella Ah, y no sabés lo que éramos cuando dormíamos la siesta, los cuatro arriba mío. O cuando me ponía a escribir a máquina, y se subían arriba, porque le tenían celos, sentían que me robaba la atención. Si Walt Disney nos hubiera visto hacía una película, como los "aristogatos", pero más tipo "los vagogatos", ¡ja! #384 25-nov-2010 21:04 Simón Domínguez Barahona Ya que no puedo tener gatos escribiré un artículo sobre gatos.....me encantó su historia capitán Beto, ¿me la prestaría para filmar un cortometraje? #385 26-nov-2010 0:08 Roberto Langella Sí, si de mí hace Johnny Deep. #386 26-nov-2010 0:14 Simón Domínguez Barahona Está bien...mmm, quizás el presupuesto me alcance para algún cuencano llamado Shony Durán… #387 27-nov-2010 1:51 Roberto Langella Shony Durán, tiene nombre de boxeador en decadencia, si no es el dip que sea el pit.

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#388 28-nov-2010 2:32 Simón Domínguez Barahona Podría conseguirme un pit bull, quizás con un poco de maquillaje quede igual a usté... #389 28-nov-2010 19:24 Alma Delia Chávez Rojas ¿¿¿Andan hablando de gatitos??? siento mucho haberlos abandonado por un tiempo, solo que estaba trabajando duro y tupido -como decimos por acá- publicando artículos y viendo en mi bola de cristal la cuestión del SEO. Y como toda buena mujer, irrumpo en su conversación gatuna para hacerles saber que ¡¡¡HE ALCANZADO LOS 100 EUROS!!! Me siento millonaria, ¡¡¡ahora si podré invertir en la isla de ferraris que pondrá Antonio e invitar a Miguel Ángel un cigarro de los que le gustan!!! Querido maese, cap. Beto, furioso y Simón, ustedes dirán qué les invito de manera virtual, porque como sabrán es un lío sacar los dineros del fabuloso Pay-pal, jajajaj. ¡Un saludo! #390 28-nov-2010 19:33 Alma Delia Chávez Rojas Ya entendí porqué hablaban de gatos, en Suite hay un veterinario muy bueno en la sección de mascotas, no recuerdo cómo se llama, pero me ayudó con mi perro. No me gustan los gatos pero supongo que siendo infantes da lo mismo gatos que pe-

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rros. hay que mantenerlos abrigados y bajo la influencia de una lámpara, con un relojito de esos de tic, tac, para que no se sientan solos y parezca como que escuchan a su mamá. En cuanto al alimento hay que darles fórmula para gatos o perros, y dárselas con gotero o biberón de esos para muñecas, cada 3 horas o dependiendo de lo comilones que sean. Así saqué adelante una vez a varios perritos, los puse en una caja de cartón envueltos en un ponchito y la caja encima de la estufa -no los cociné, ya sé que son muy mal pensados- pero el calor del piloto le ayudó bastante, eso si acabé súper desvelada, ya que había que darles de comer cada dos horas y eran 4. En la familia nos rolamos porque esta actividad de alimentarlos se prolongó como por una semana, después ya comían más espaciado. ¡¡¡Logramos sacar a los 4!!! #391 28-nov-2010 21:25 Antonio del Olmo Alma... Vale, no os comisteis a los perrillos... Pero, puestos al caso, ¿con qué tipo de salsa te los hubieras comido? Necesito una salsa para mi próximo artículo... #392 28-nov-2010 21:29 Roberto Langella Igual, vía Paypal se pueden hacer transferencias. ¿No me presta 50 euros?, es para llevarle flores a la tumba de mi madre, ¿no le conmueve?


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Francisco González Ledesma: novela negra en las calles de Barcelona Barcelona, por Guillem de Rubenhor “Sembré en el corazón de los hombres la ciega esperanza”

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rancisco González Ledesma es un escritor censurado en el franquismo que crea a Méndez, un inspector de policía que encierra a los rojos y una vez que están entre rejas les lleva comida y su ocupa de su familia. Un poli que envejece lleno de nostalgia porque, palmo a palmo, ve la destrucción de su Barcelona republicana. Un aventurero valiente y sentimental que por encima de todo ama las calles miserables de la hermosa ciudad y a sus putas, a las que protege, como a sus hijos, incluso

lar de Barcelona. Un montón de novelas. Padre de todos los autores de novela negra como Vázquez Montalbán, Juan Madrid o Andreu Martín, más tarde Lorenzo Silva, y de otros muchos filibusteros de obras vacías de contenido bajo la pátina del crimen, el misterio… y el olor a podrido de los barrios altos inundando de renovada miseria los barrios bajos. Hoy González Ledesma superó los 83 años, y un infarto cerebral que le pilló de noche, durmiendo, y le dejó medio paralizado, luchando consigo mismo para volver a hablar y moverse, añorando los buenos días perdidos: ―Una de mis tres hijas me dijo que ahora le emociona que le coja la mano para ayudarme a caminar, porque ella no recuerda que se la cogiera para ni para cruzar la calle, siempre ocupadísimo, todo el día trabajando sin ver a mi familia‖. Superando su mal estado escribió Peores maneras de morir, la despedida del inspector Méndez de la literatura española. Confío en que el formidable escritor siga produciendo. De momento, mi homenaje en sucesión de unas pocas citas:

De Una novela de barrio Francisco González Ledesma

cuando las mete en la cárcel. FGL venía de familia republicana y cuando le censuraron se arremangó y publicó novelas del oeste en los kioscos con la firma de Silver Kane. A medida que el franquismo se fue apagando él fue resurgiendo. Ya había sido abogado y periodista de La Vanguardia, el diario este-

Me voy a desabrochar.

— ¿Para qué? — Idiota de ti, muñeca. Hay que pensar, hay que pensar. Vamos, piensa un poco. Yo aquí sentado, con toda la maravilla fuera, y tú de rodillas delante de mí. ¿Vas entendiendo? Yo, mientras tanto tengo la pistola apuntando a la

puerta, pero también a tu cabeza. De modo que nada de tonterías, que yo soy muy buen chico y no quiero ver tus sesos, sólo tu lengua. Y, naturalmente, ella obedece. Valiente imbécil eres si crees que luego vas a vivir, muñeca. Pero la verdad es que lo crees, como todo el mundo. La gente obedece siempre, pero dale una esperanza. Hala, ven. De rodillas. — Así… —murmura el hombre con los ojos en blanco—. Así, así… — Así —dice entonces una voz en la puerta. La voz de Méndez. …… Óscar Ceballos había empezado siendo ―negro‖. Pero no ―negro‖ de los que escriben libros para otros, sino de los que castigan a las chicas secuestradas que no quieren ejercer la prostitución. En la jerga se llama así al tío repulsivo que viola con todo sadismo a la chica que no quiere seguir las reglas, para que sea civilizada y aprenda de una vez. Las chicas no lo denuncian nunca, pero Méndez capturó una vez a un ―negro‖. Lo esposó bien, y por descuido —es que Méndez no se daba cuenta de nada— dejó entrar a dos de sus chicas en la celda.

De Cinco mujeres y media

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éndez es aquel tipo que lleva los bolsillos llenos de libros, aunque a veces se le olvida la pistola.


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un diálogo de una obra de Esquilo, ya sabes, un griego, el primer dramaturgo de la historia con Prometeo Encadenado: ―¿Qué has hecho para librar a los hombres del horror a la muerte?‖. Y Prometeo contesta: ―Sembré en su corazón la ciega esperanza‖.

De Peores maneras de morir

…… Méndez fue un policía bajo el franquismo que resultaba sospechoso para los franquistas porque cuidaba de los rojos en la cárcel, y luego fue sospechoso para los demócratas porque había sido policía franquista, sospechoso para sus jefes porque siempre actuaba por su cuenta, sospechoso para los jueces porque no creía en la ley, sospechoso para los macarras porque protegía a las putas, sospechoso para las putas porque éstas no acababan de creer lo de su impotencia y temían que un día se les presentase hecho un tigre. ……

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éndez la oyó susurrar: — Vosotras me mantenéis viva. — ¿Por qué? — Porque me dais esperanza. Ya sé que la esperanza no siempre tiene sentido, pero al menos siempre es útil. Lo leí anoche en

Necesito su palabra de caballero. — Mi palabra de caballero no se la puedo dar porque no lo he sido nunca. Sí, le puedo dar mi palabra de hijo de puta, que en mis calles tiene bastante valor. — Acepto.

Finalmente, uno de los episodios más conmovedores:

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e movía como un bulto pegado a la pared cuando escuchó el repiqueteo de unos pasos apresurados. El policía se giró guiado por un instinto profesional. Un joven pasó cerca sin apenas mirarle. Aquel muchacho huía de algo. ¿No lo hacemos todos?, pensó Méndez intentando ser profundo. La bala salió de una esquina… Sintió el impacto del proyectil contra su cuerpo, lo sintió desgarrar sus carnes, alojarse en un punto inconcreto. Un dolor agudo se extendió por todo el lado izquierdo de su cuerpo. Tendido en el suelo, sintió el

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líquido viscoso y caliente extenderse por su camisa. El último bar de la noche cerró y el silencio se dilató como una mancha pastosa. Intentó ponerse en pie, continuar, como si no hubiera peores maneras de morir.


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El hombre evidente por José Luis García Ortego

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aime volvió a mirar a través del amplio ventanal de su apartamento. Se había quitado la corbata y sostenía un vaso de whisky sonriendo satisfecho. Su empresa había acertado enviándole a la capital para ocupar ese puesto de tan alta responsabilidad. Pues sí, ¿por qué no iba él mismo a calificar esa medida como un acierto? La noche lo confirmaba con su brillantez. Desde su piso en las alturas dominaba un paisaje de ventanas iluminadas y luces entre esbeltos edificios. Abajo apenas se veían las calles ni se oía nada del exterior. En el cielo la más completa oscuridad. A sus 35 años tenía un futuro prometedor: Gustaba a los jefes, caía bien a las mujeres… Mejor queda dicho al revés, aunque así también valía y volvió a sonreír. Fue hacia la cocina cuando sintió movimiento en el descansillo. Con precaución se acercó a la puerta de entrada. Como un furtivo observó por la mirilla de la puerta. Fue un impulso inocente motivado por la curiosidad. A través del minúsculo círculo vio al vecino que salía del ascensor. Estaba vuelto de espaldas a Jaime, frente a la puerta de su apartamento. Manipuló una cartera negra buscando las llaves. Se le fue la luz y murmuró algo. Dio la luz y se le escurrió la cartera al suelo volviendo a maldecir. Sacó las llaves y las aplicó a la cerradura, siempre de espaldas. Por supuesto, Jaime era la primera vez que lo veía. De repente, el vecino se detuvo. Silencio absoluto. Se quedó inmóvil. Jaime prestó atención. No, no era silencio absoluto, se oía el zumbido de la luz de la escalera. De golpe, el espiado se volvió y miró a Jaime con gesto ceñudo como si no hubiera puerta por medio. Jaime dio un paso atrás. ¡Joder, qué susto! Se quedó mirando la puerta de su apartamento a la que apenas llegaba una luz tenue, igual el vecino se había percatado de su presencia porque había

hecho sombra en la mirilla. Se extrañó y se extrañó más aún de que algo tan irrisorio le hubiera asustado. Volvió a mirar por la mirilla y el vecino había desaparecido. . . . l día siguiente a la misma hora y en el mismo sitio veía la televisión repantingado en el sofá pensando en lo productiva que había sido la jornada laboral. Justo podría alargar su estancia un mes hasta acabar con el negocio y así cobraría unas dietas muy jugosas. Al presidente pareció no gustarle mucho lo que había dicho acerca de desviar los fondos que se produjeran en B para evitar impuestos. El presidente, el señor Pantani, era un carcunda que tenía que estar jubilado el muy cabrón. Tampoco era ilícito del todo lo propuesto, para eso tenían filiales. El caso es que su excitación le había jugado una mala pasada. Se levantó para contemplar por su ventanal el entramado de bloques en la taciturna noche. Ah, la noche…, actuaba como un magnífico sedante… ¿Se habría pasado de listo? No lo creía, su misión era exponer todas las posibilidades al Consejo de Administración y es lo que había hecho. El bloque de enfrente, que distaba lo que era la calle de dos direcciones más el bulevar y una concurrida plaza con terraza de una cafetería, parecía también de apartamentos y oficinas. Su fachada estaba casi cubierta de cristal oscuro. Se percató que en uno de los ventanales de una planta inferior a la suya, una figura muy blanca se movía extrañamente de adelante atrás. ¡Coño, parecía una mujer en pelotas! Fue a su habitación y en un segundo estaba en posición con sus flamantes prismáticos Nikon 12x32 con estabilizadores que le habían salido por más de mil euros. Los ventanales de enfrente iban del suelo al techo y pudo ver a una joven totalmente desnuda que pasaba la aspiradora por la moqueta de su apartamento. El edificio estaba un poco en diagonal respecto al suyo aún así la veía de lado desde la cabeza a los pies. ¡La leche! Exclamó Jaime. Tenía unas

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formas generosas y prietas, el pelo suelto de color castaño y parecía cantar con alegría. -¡Hostias qué muñeca! Espérame ahí bonita, que voy volando a ayudarte... Ya verás la aspiradora que te llevo yo… Se acordó del vecino de la noche anterior y agregó: -Ya puedes estar ahí en el descansillo buscando las llaves como un gilipollas que hoy no pienso acercarme a la mirilla… Entonces corrió a apagar la televisión para estar en completa oscuridad y continuar con su visión pecaminosa. La joven seguía meneando su palmito con el vaivén, ahora de espaldas. ¡Qué estupenda mujer!, volvió a cavilar. Fue entonces cuando se quedó quieta como si hubiera oído un ruido extraño o algo que recordara de golpe. Jaime se extrañó; estaba excitado al máximo. Él permaneció inmóvil, en silencio. Esperó. Inexplicablemente la mujer reaccionó con alarma soltando el aparato doméstico, se volvió apretándose las tetas con los brazos y ¡le miró con tal furia desatada que los prismáticos le saltaron a Jaime en las manos para caer al suelo! Jaime brincó hacia atrás sorprendido y pegó un grito corto para después recoger sus flamantes prismáticos Nikon con estabilizadores y posicionarse en el fondo del salón. Por suerte no les había pasado nada. Los dejó en la mesa y se acercó agazapado al ventanal con la máxima prudencia. Era imposible que le pudiera haber visto. Tardó en localizar el ventanal en cuestión. Había otros encendidos. Ella debió apagar la luz. Se retiró hacia adentro a servirse un whisky. Estaba inexplicablemente nervioso. Repitió que era imposible que le hubiera visto… Si ella estaba de espaldas y además, estando él en la oscuridad, nadie podría haber averiguado su presencia; Estuvo sin mover un músculo por lo tanto ¿cómo era posible que le hubiera descubierto espiándola? Puso la televisión y se bebió el whisky rápidamente. Joder, enton-


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ces lo comprendió. No era a él a quien había descubierto. Seguramente alguien en su fachada, muy cercano a su apartamento, también la había estado contemplando con la luz encendida y así ella le había descubierto. Pues claro. Eso fue todo. Pero no. Eso no fue todo. Aunque hubiera sido el vecino de al lado estaba seguro que le había mirado a él… Y ¡directamente a los ojos! Su mirada había fulminado los cristales, las lentes de los prismáticos y todo el espacio entre ellos hasta llegar a su cerebro como un relámpago. Bueno, tampoco había que dramatizar, si la tía puta no estuviera en pelotas por la casa exhibiéndose de esa forma nadie la espiaría y él estaría ya a esas horas totalmente informado de la actualidad nacional, del tiempo que hará mañana y de las nuevas propuestas comerciales televisivas del momento. Vaya tía fresca, eso sí, muy buena, llamativa y todo lo que quieras pero eso no la da derecho a demostrarlo tan a las claras. La culpa era exclusivamente suya. Se mesó su abundante cabello sosegándose y vio el telefilme entero sin moverse del sofá. Al final se metió en la cama y tardó un poco en dormirse. . . . l día siguiente, después de aparcar su flamante Mercedes Kompressor 2 plazas en el garaje, Jaime fue a tomarse una cerveza a la plaza. Se sentó frente a la zona ajardinada a disfrutar del relente de la incipiente noche. Su rostro se nubló al desaflojarse el nudo de la corbata. Horas antes había invitado a Violeta a tomar una copa y ella había tenido el descaro de declinar la oferta. ¿Qué se había pensado? Violeta no era especialmente atractiva y su posición en la empresa era prescindible del todo por lo que no entendía el rechazo que sufrió. Pensándolo bien ahora caía en la

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cuenta que le pareció ver en ella cierto gesto de desagrado ante la proposición y dijo que no podía con sequedad. Hablando de desagrados recordó de nuevo la información que le pasaron por la mañana: Al presidente no le había gustado nada la inversión que hizo por su cuenta del capital producido por C. ¡Sería cutre el tío! Esas inversiones al día de hoy habían supuesto más de ciento cincuenta mil dólares USA y al presidente no le parecía bien. La razón era que lo hizo sin las autorizaciones correspondientes. ¡Pues claro! Si lo hubiera pasado al Consejo de Administración algún imbécil lo hubiera echado para atrás por motivos de conciencia social; argumentos que ya se habían esgrimido en más de una reunión. Debería pedir audiencia para hablar con el presidente en

privado, lo mejor era suavizar posiciones… Entonces alguien se presentó ante él. -Buenas noches, voy a sentarme con usted… Jaime, que se iba escurriendo en su silla de aluminio, se enderezó de golpe ante la presencia de una bellísima joven de pelo castaño. Vestía un ajustado modelo de color azul marino con gran adorno de collares y pulseras. Cuerpo pequeño y vivaracho. Jaime sonrió sorprendido: -P… por supuesto. Ella le miró inquisidora entornado sus ojos oscuros, acomodándose en apenas un pico de la silla. Se tomó su tiempo. Jaime no pudo hacerse una idea de la actitud de la mujer

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porque su expresión de seriedad no varió un instante. -Tal vez quiera beber algo… -No, gracias. Usted es la persona que anoche se entretuvo en espiarme desde ese edificio amparándose en la oscuridad. Solamente quería decirle lo asqueroso que me parece su forma de entretenerse; no me merece usted ni un instante de mi tiempo pero la próxima vez que me moleste le aseguro que lo denunciaré a la policía –y calló. -Ah, no. Se confunde de persona, señorita. Yo anoche no la vi a usted en ningún sitio -mintió Jaime bastante molesto. -¿Está usted seguro? -Seguro del todo. -Además es un usted un mentiroso. Creí que diría algo original, que no me había reconocido vestida, por ejemplo. Ella se levantó y desapareció por la esquina. Nadie de las demás mesas advirtió lo sucedido. Aún así, Jaime sintió que todo el mundo le notaba el sofoco. Era tremenda la vergüenza por la que estaba pasando. No la había reconocido vestida, pues era verdad, y le hubiera gustado decírselo, también era verdad. La vergüenza tornó en rabia. Pero ¿cómo podía estar tan segura que él anoche la estuvo observando? Era de locos lo que le había sucedido. Tampoco era cuestión de ser denunciado por una cosa tan corriente, no había hecho nada delictivo, por muy molesta que se sintiera… Pero lo tremendo, lo inexplicable, era el hecho que ella lo había reconocido con absoluta seguridad. ¿Por qué no podría ser que él ―realmente‖ no la hubiera visto? Su flamante mentira, más una excusa que otra cosa, era de mayor lógica, mucho más posible que creerse que alguien pueda reconocer a alguien desde un edificio a otro, estando ella como estaba de un lado para otro con la aspiradora, estando él en la oscuridad y encima mirando a través de sus


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flamantes prismáticos que le tapaban toda la cara. Pagó la cerveza y salió apresurado por la esquina con la idea de alcanzar a la mujer. Necesitaba explicaciones porque había sido insultado, avergonzado también, pero sobre todo le había creado una ansiedad tremenda y no había derecho. Lamentablemente, aunque no había mucha gente por la calle, no la pudo localizar. . . . aime ocupaba su despacho austero y amplio, moderno, bañado de intensa luz de la mañana primaveral. Sobre la mesa, una carpeta sin abrir. Su rostro desencajado era reflejo de una noche en vela ya que no pudo dormir en toda la noche. Su cerebro había creado un bucle de pensamientos torturadores por culpa de la joven del edificio de enfrente. No había explicación satisfactoria para lo que le había ocurrido. Se había asomado varias veces a su ventanal durante la noche; las dos primeras veces distinguió su apartamento con luz pero ya tenía bajados una especie de estores especiales para disuadir a los pervertidos. Necesitaba hablar con ella. El caso es que había surgido otro inconveniente. Hacía un rato le había dicho el guarda de seguridad que el presidente había preguntado por el dueño de un flamante Mercedes que ocupaba siempre dos espacios en el aparcamiento privado. No había duda que el señor Pantani, el presidente, le había cogido una especial animadversión. ¡Ese viejo cascarrabias era capaz de preocuparse si uno de los no más de veinte coches que estacionaban ahí estaba pisando la raya de separación entre plazas en un garaje de trescientas sesenta plazas! Aquello resultaba absurdo, si ocupaba dos plazas no estaba molestando a nadie… Perdón, sí, molestaba al señor presidente que dejaba su Rover del año de la Polca meticulosamente aparcado entre las rayas de la plaza, a igual distancia por un lado que por el otro. Evidentemente, Jaime iba en contra de la norma no escrita de Un coche, Una plaza; una norma que el señor Pantani vigilaba escrupulosamente. En cambio, el señor Pantani no era

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capaz de felicitarle por los últimos contratos que había desarrollado. Tenía que tomar una determinación sobre todo lo que le estaba sucediendo y lo primero era ir a ver al señor Pantani. Por supuesto, se dirigiría a él con todo respeto pero enérgicamente. Le diría que había oído que se sentía molesto… No, no le habían dicho que estaba molesto, le habían dicho que se había interesado por el que aparcaba ocupando dos espacios. Entonces le preguntaría si eso era motivo de que pudiera estar ocasionando algún perjuicio… No, no debía ir con ironías, debía dirigirse a él con mayor sinceridad, tal vez preguntar directamente si eso le jodía o qué. En esas estaba cuando vio a través del cristal de su despacho que Viole-

ta cogía el móvil de encima de su mesa y atravesó la oficina muy deprisa. Ninguno de los otros tres ejecutivos que componían su departamento se fijó en ella, dos estaban atentos a la pantalla de su ordenador y el tercero hablaba por teléfono. Violeta fue hacia el rincón opuesto a su despacho y Jaime pudo ver cómo abría la puerta del archivo se metía dentro después de cerrar rápidamente y contestó una llamada de su móvil. Ni siquiera encendió la luz y aunque entraba luz de una ventana al fondo, estaba en penumbra. Una chica interesante esta Violeta que tal vez mereciera mayor atención. La pobre debía tener una decepción tremenda porque echaba la cabeza hacia atrás y sollozaba. Al rato colgó

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bastante excitada; se guardó el móvil en el bolsillo de atrás de los vaqueros. Un culito muy redondo. Fue cuando ella le miró, abrió la puerta y volvió a atravesar la oficina con rapidez esta vez en dirección al despacho de Jaime. Sin entrar le gritó: -¡Eres un malnacido! Jaime se quedó con la boca abierta, casi tan abierta como quedó la puerta de su despacho. Los tres compañeros siguieron con la vista a Violeta hasta que se sentó en su sitio. -¡Eh, eh, eh! –Gritó Jaime saliendo de su despacho tras reaccionar-. ¿Qué significa esto? ¿Qué está ocurriendo? ¿A qué viene insultarme de esa manera? -Estoy harta que me acose usted – protestó entre hipos por el sollozo-. Me he ido al archivo para que nadie tenga que darse cuenta por lo que estoy pasando y usted tiene que estar vigilándome continuamente. ¿Acaso disfruta con ello? Los tres ejecutivos esperaban la respuesta. Entonces Jaime se dio cuenta de lo absurdo del planteamiento. -Pero ¿qué dices Violeta? Yo no me he movido de mi despacho. Tú has salido corriendo y te has metido en el archivo. Te has encerrado en el archivo… Es imposible que te haya vigilado con la pared del archivo por medio ¿no te das cuenta? Ustedes lo han visto… Jaime esperó que los tres hombres le dieran la razón, era obvio lo que decía. En cambio uno de ellos, el más joven, que acababa de dejar de hablar por teléfono le dijo: -Es verdad, Jaime. Violeta lo está pasando mal, no está bien que andes detrás de ella acosándola. -P… pero ¿qué dices, cacho subnormal? ¿Cómo quieres que la acose estando yo allí y ella allá en la otra punta encerrada en el archivo?


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¿Me lo puedes explicar? -Has estado disfrutando viéndome llorar mientras hablaba por el móvil –insistió Violeta-. Te alegras de todo lo que me pasa porque no quise salir contigo, eres un malnacido, un egoísta… Te crees muy importante y muy atractivo, la vida te sonríe y crees que puedes hacer todo lo que te venga en gana… No respetas… -¡Ya está bien! ¡Esto es de locos! Jaime salió hecho una furia del departamento directo al ascensor. No era su mejor estampa la que presentaba en aquellos momentos pero no importaba. Tenía que empezar a desenvolver estos misterios, si no, se volvería loco. En la planta superior cruzó el pasillo enérgicamente y entró en el despacho del señor Presidente. Le vio lejísimos tras la mampara de cristal de su lujoso despacho. Hablaba por teléfono. Mónica le miró desde su mesa de secretaria y le dijo: -Lo siento Jaime, no creo que el señor Pantani pueda recibirte hoy. Ahora está hablando con su mujer y luego le están esperando para una videoconferencia. -Esperaré. Jaime se fue hacia la puerta del despacho del señor Pantani y empezó a dar vueltas. Se sentó en el sillón de cuero negro y siguió viendo al presidente por encima del pretil de la mampara. Mónica hizo un gesto de indiferencia y continuó su tarea. El señor Pantani no lo miró ni un instante. El señor Pantani se movía en su sillón giratorio tras su imponente mesa de roble con gran alegría. Miraba el cielo azul sobre los lujosos edificios para luego girar de un impulso hacia delante y colocar sus bolígrafos distraídamente. Reía y escuchaba. Jaime lo contempló con desdén. Primero era lo del aparcamiento. El señor Pantani tenía que aclarar si estaba molesto porque aparcaba ocupando dos sitios. Luego, lo lógico, es que la conversación se desarrollara por cauces amables que relajarían la tensión hasta que se aclararan todos los puntos. Hablarían de todo lo que le estaba sucediendo. El comportamiento de Violeta había sido incalificable pero sobre todo, extraño. ¿Qué estaba

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pasando? Él había visto a Violeta dentro del archivo, cierto. Y ella se había encerrado dentro con la puerta cerrada. Pero él la había visto… Esto requería una investigación… Él la había visto y… ¡Ella le había visto también a él! El señor Pantani debía imponer la cordura. Él no se había movido del despacho y ella se había encerrado en el archivo luego era imposible que la hubiera vigilado… Imposible. Había testigos. Pero, la había visto… Incluiría en la conversación lo de la muchacha de pelo castaño. Sí, se lo contaría, le diría que la vio desnuda de casualidad, él miraba por la ventana y ya está. Pero primero era lo del aparcamiento. Sería normal que se preocupara de las plazas si todas estuvieran ocupadas pero eran veinte coches para trescientas sesenta plazas, joder. El señor Pantani ahora miraba un cuadro de su despacho sin dejar de escuchar por el aparato. Asentía rítmicamente en tono jocoso. Jaime recordó que la mujer del señor Pantani se llamaba Paloma, se la presentaron un día. Una mujer muy guapa, quince años menor que él por lo menos… y muy atractiva, desde luego. Una puta en realidad. Se la presentaron en el salón de recepción y ella le sonrió insinuante. Já. Y ya le habían dicho que al parecer tenía un amiguito. Seguro que ella aparcaba como le daba la gana, seguro que ocuparía no dos, sino tres sitios cuando venía a ver a su marido. ¡Qué tontería!… ¡Le daría las llaves al guarda para que le aparcara el coche sin más! Sí, era guapa. Fíjate tú: el señor Pantani, no era tonto. Qué bien le alegraba la vida la putilla de su mujer… De golpe, el señor Pantani se puso serio y por primera vez se fijó en Jaime. Aquel engreído muchacho dio un respingo y se levantó del sillón. El presidente dejó el auricular en la mesa y salió estirándose la chaqueta. Abrió la puerta con signos evidentes de sentirse molesto. -¿Qué quiere usted aquí? -Se… Señor Pantani, he venido a hablar con usted… -¿Sí? Pues aquí no tiene nada que hablar, caballero. Eso sí, escúcheme. Que sepa que Paloma no es ninguna putilla, sencillamente es

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una mujer que le gusta vivir su vida y a mi me parece estupendo. Dice que no se sienta usted tan importante porque le sonrió aquella vez que les presentaron. Sencillamente a mi mujer le encanta caer bien a la gente…, no como a usted que no sabe qué hacer para resultar cada día más odioso. Jaime se volvió. Se volvió porque se tambaleó sin fuerzas y un inevitable mareo le invadió y se vio dando vueltas y girando como el sillón del señor Pantani. Así pudo ver cómo Mónica le echaba una mirada de desprecio absoluto y según se volvía otra vez al completar el primer giro de trescientos sesenta grados, el mismo número que de plazas había en el aparcamiento, pudo ver también cómo el señor Pantani se metía en su despacho para seguir hablando con Paloma.


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Los libros, por María de la Paz Reyes Peña Revisando la carpeta que tengo con material de Mary Paz encuentro tantas cosas escritas por ella, siendo como era tan prolífica. Incluso quedan algunos textos que nunca fueron publicados, ni aquí ni en otra parte, como es el caso del presente artículo. Esto debe haberlo escrito en los primeros meses de 2011, cuando estaba formando la idea de lo que serían sus ―Divagaciones pelotudas‖, luego decidió que esa columna tenía que tener un tono más humorístico, y éste y algún otro quedó de lado. Hay más cosas que publicar de Mary Paz, miles, si se cuenta todo lo que publicó en sus diferentes blogs, fuera de la revista. De a poco lo iré publicando. No termino nunca de revisar y clasificar todo lo que hay en su carpeta. El acercamiento a ésta me reabre la herida de ya no tenerla. En fin, pero no hay un tiempo en que debamos empezar a olvidarla, eso nunca va a ocurrir—Roberto Langella

C

uando pienso en

hacía reír y tenía el ingenio para

una noche, mi padre me sorpren-

mis grandes emo-

eso, cantaba, imitaba a los demás,

dió y me ha puesto tal susto y tal

ciones, general-

hacía ruidos para representar los

gritoneada que no lo volví a

mente están liga-

personajes de las historias que

hacer. Mi abuela me pedía que le

das a los libros. Era un poco

contaba, y era hábil para coser,

leyera en voz alta, eso me gusta-

asfixiante mi mundo en la infan-

pegar, armar y elaborar desde

ba, compartía conmigo la emoción

cia. La bisabuela era cariñosa y

disfraces, vestiditos, flores de

de las historias de Julio Verne,

nos quería, pero le gustaba re-

plástico, sombreros, antifaces,

era nuestro favorito. Ella me

gañar y nos daba tremendos

papalotes, etc. Era gran cocinera

escuchaba mientras tejía y yo

coscorrones, de esos que te

de pasteles, galletas y panes. Im-

obedecía cuando me corregía la

dejaban la sensación de que te

provisaba todo el tiempo para

entonación o la pronunciación. A

escurría sangre desde la cabeza,

compensar la falta de dinero, y

mi madre, por el contrario, no le

porque te clavaba los nudillos

nunca la escuché decir no puedo…

gustaba leer, siempre se dormía

con gran fuerza. Así estaba

Mi madre era una luz en medio de

sobre el libro apenas lo comenza-

acostumbrada a disciplinarnos, y

ese oscuro departamento donde

ba. Decía que era inevitable des-

nadie se atrevía a protestar. Mi

habitamos cuando niños.

pués de tanto hacer quehaceres

padre era todo un caso, cuando

Generalmente me evadía leyendo,

y batallar con los hijos. Nunca me

estaba de buen humor, era espléndido y cariñoso… pero casi siempre perdía los estribos por tonterías, y ya enfurecido era un verdadero manual de “como acabar con la autoestima ajena sin piedad, caiga quien caiga”. Mi madre era divertida, hacía una broma de todo, pero cuando estaba mi padre, y se trataba de irse contra una, jamás nos defendió, le pasaba lo que a mí, le tenía miedo. Eso si, cuando él no estaba, ella convertía en una fiesta cualquier situación, ir al mercado, cocinar, ir de compras. Cada vez que podía nos

desde que aprendí a hacerlo me refugié en ese mundo sin límites que me ofrecían los cuentos y novelas, los poemas y las biografías de hombres ilustres. Me leía entero el tomo de lectura de la escuela antes que la maestra me lo impusiera. Y cuando lo terminaba compraba clásicos infantiles en la papelería, ahí sí, mi padre nunca se negó a comprarme libros. Era un verdadero delirio, a veces me quedaba tan metida en la trama que no podía esperar a otro día para ver qué ocurría y escondida bajo las cobijas, con una linterna de pilas proseguía mi lectura… pero

molestó ni le día importancia a este hecho. Lo veía con naturalidad, nunca descubrí a las madres de las demás niñas leyendo otra cosa que no fueran libros de oraciones o de cocina. Mi padre era otro cantar, él siempre alardeaba de ser más inteligente que los amigos de que se rodeaba, y yo le creía, pero cuando lo pienso, jamás le vi leer nada que no fuera el periódico, sección deportiva, y novelas de bolsillo de Marcial Lafuente, de vaqueros. Recuerdo que siempre hablaba de Sócrates como si fuera experto en el tema, pero sólo había leído


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su biografía en un libro de Se-

dos veces por semana, así crear-

Porrúa que me acabaron gustan-

lecciones. A veces llevaba ami-

íamos nuestra biblioteca del

do tanto que compré cada vez

gos a la casa y se ponían a be-

salón. Cada vez que termináse-

que podía algún título que me

ber. Mi madre los atendía con

mos de leer un libro podíamos

llamara la atención. Cuando

resignación y nosotras nos íba-

intercambiarlo con un compañero

entré a secundaria, ya era una

mos a dormir con el fondo de la

que igual hubiera terminado el

adicta a la lectura, eso me faci-

voz de mi padre discutiendo,

suyo. Los niños cuyos padres

litó mucho materias como Histo-

riendo con las visitas. A veces

tenían dinero suficiente, llevaron

ria, Geografía, Biología, Espa-

nos despertaba en medio de la

libros preciosos, con imágenes a

ñol, Civismo, pero las matemáti-

madrugada a mí o a mi hermana

colores y casi nada de texto.

cas… ¡siempre he sido una papa

Rebeca, nos obligaba a ir al co-

Eran ediciones muy comerciales

enterrada! Además ahí empezó

medor y contestar preguntas

de los clásicos: Heidi, La isla del

mi karma de tener que ayudar a

sobre héroes nacionales o per-

tesoro, Los tres mosqueteros,

mis hermanas con sus lecturas,

sonajes famosos como Gengis

etc. A mí y a otros niños que no

les leía los libros que les dejaban

Khan o Alejandro Magno. Es-

teníamos padres tan espléndi-

como tarea y luego les explicaba

to era para que los amigos vieran

dos, llevamos ediciones sencillas

de qué se trataban para que

que sus hijas habían heredado

de Editorial Porrúa, con puras

hicieran su resumen o para que

sus conocimientos. Yo lo único

letritas en papel opaco y sin

contestaran bien su cuestiona-

que quería era regresar a la ca-

ningún dibujo. Mi padre me

rio. Mi madre siempre me supli-

ma, y lo bueno era que ya me

compró Los de abajo, de Maria-

caba que les ayudara, y a cam-

sabía de memoria sus preguntas,

no Azuela. Como sabía que na-

bio, no hacia quehaceres por

siempre eran las mismas. Una vez

die querría intercambiar conmigo

estar leyendo, y además conocí

cumplida la misión de hacerlo

su libro, la empecé muy resigna-

autores maravillosos. Esto si-

quedar bien, nos daba un peso

damente, pero me fue gustando

guió hasta la Universidad, cuan-

de recompensa, y con ese tesoro

y al final lamenté que se me termi-

do le seguía ayudando con sus

en la mano nos regresábamos a

nara. Luego el problema era con

tareas a mi hermano Juan, que

la cama muy felices.

quién podría intercambiar. Los

me pagaba. De los libros que leí,

Cuando iba a cuarto grado de

que ya habían terminado y tenían

los que más me impactaron eran

libros “bonitos” no querían los de

los que llegaron a mis manos en

nosotros. Así que leí libros de la

la secundaria, Kafka, Gibrán

primaria, la maestra nos pidió un libro para leer durante una hora

Jalil Gibrán, Máximo Gorki, García Márquez, Bennedeti, Carlos Fuentes…


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Bienvenidos al paisaje de mar con olivos olivos, por Horacio Otheguy Riveira A la memoria de María de la Paz Reyes Peña

mexicana: ¡Nos estamos viendo!

Los malditos dicen que estás muerta, qué sabrán los desgraciados

Pasa el tiempo, sin que queramos darnos cuenta que el tiempo es siempre arena entre

Los benditos dicen que te has ido abreviada

los dedos, que nunca podemos apresarlo, pero

por dolores, qué sabrán los tan buenecitos.

ahora tú me mandas mensajes casi a diario: no son mensajes fáciles, tú nunca lo fuiste,

En el silencio de la noche, en el pavor de las

pero son escalofriantes, divertidos, malsanos y

angustias, en el vendaval de malos recuerdos

hermosos:

siempre se muere un poco, por puro desdén

mensajes de una muerte que no es la muerte

más que por realismo, por pura boludez de

tal y como nos la han contado,

almas boludas, las nuestras, tan llenas de pre-

sino un lugar donde no existe la risa ni el llan-

juicios y de falsas misericordias, mientras el

to, pero sí

amor nos pasa de lado, a toda velocidad con apenas ráfagas de paz al atardecer de una playa que no existe todavía.

Nos escribimos largo en poco tiempo, nos quisimos mucho sin vernos las caras, amando tú al flaco bigotudo que yo tanto quiero, un triángulo de paz y amor eternos sin menoscabo de ninguno y para bien de tres que quisie-

sonrisas maripaz y tristezas maripaz en ricas tortillas picantes y sabrosonas como sólo tú sabes hacerlas.

Y te encuentro entre paisajes mustios y luces alegres de fiestas de pueblo, retozas con tus hijos cuando pequeños, te juntas contigo misma, tan hermosa, de niña,

ran abrazarse en París o en Londres…

tan libre y llena de esperanza,

pero tú vivías en México, él en Buenos Aires y

montas en caballos blancos bordeando la últi-

yo en Madrid, y siempre despidiéndonos a la

ma playa que viste,


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la primera en verdad, Veracruz maravillosa,

la ciudad sin tiempo y sin luz: porque todo es

y vuelas en el espacio hablándonos en voz

luz serena, ternura de entresueños, abrazos de

queda, propia de sacerdotisa:

amores que no cesan.

Tranquilos, estoy bien, mejor que nunca y vosotros sed bienvenidos a la vida y a la muerte, allí donde os sintáis mejor, sed siempre, caiga quien caiga, vosotros mismos.

Me quedo absorto, perplejo, te gustaría reírte de mí por estas palabras que escojo, pero sólo esbozas una dulce sonrisa, estás rodeada por un mar amable, por varios ríos deliciosos, por sombras acogedoras y una cantidad de historias fabulosas que vas a contar a otros muertecitos que te esperan en


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¿ JUGUETEANDO SIN TOQUETEAR. LA PRESIÓN

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a ves, en unas pocas páginas te has hecho un experto en termómetros. ¿Podemos volver a los gases y a nuestro experimento con la jeringa, que te dije que compraras? Como dicen los expertos en Marketing, que repetition is reputation, te lo voy a decir de nuevo, reputation: teníamos una masa dada de gas adentro del casquete de la jeringa, a la presión atmosférica. Repetition: ¿cómo era que sabíamos que era una masa dada de gas y que estaba a la presión atmosférica? Porque chupamos el gas haciendo vacío con el émbolo, dejamos que se equilibraran las presiones de adentro y de afuera (ya no entraba ni salía gas NETO) y tapamos con un corcho el pico de la jeringa. Si no hay entrada ni salida de gas es porque la presión de adentro ha quedado on line con la presión atmosférica de afuera. Si tapé con el corcho significa que ha quedado encerrada en el casquete una masa dada de gas y ya no se modificará. Bien, habíamos dicho que llenábamos hasta la marca 4, para facilitar las cuentas. ¿Por qué facilita las cuentas? Porque 4 tiene múltiplos y submúltiplos enteros. No como 3 ó 5, esos loosers. Y el 7, ni hablar. Por algo lo eligieron los dioses para simbolizar lo incomprensible y para que la semana sea un auténtico rompedero de cabezas cuando tenés que pedir las vacaciones. Bastante maldito, Señor. Bueno, lleno hasta el 4, dejo equilibrar, tapo y ya al émbolo no lo

toco más. Y si no lo toco más ¿qué cosa va a ser constante? Respuesta: lo que va a ser constante a partir de ahora es la presión que soporta el gas, que será siempre la presión atmosférica. Ya tenemos dos cosas CONSTANTES en el experimento: la masa del gas, que no puede entrar ni salir del casquete y la presión exterior. ¿Te consta? Y ahí viene la pregunta: El volumen que está adentro ¿se agrandará con el aumento de temperatura, como le pasó al mercurio? Las moléculas del gas, que -como cualquier molécula- gustan de andar bailoteando cuando hace calorcito ¿Cómo recibirán un aumento de cien graditos Celsius, por ejemplo? O -mejor- ¿a qué temperatura DUPLICARÁN su volumen? Entonces, en mi EXPERIMENTO tengo que partir de una temperatura cualquiera e ir calentando hasta que el volumen del gas encerrado en el casquete sea EL DOBLE, o sea: 8 mililitros (la marca 8). Supongamos que parto de 0º Celsius, para hacerla más fácil. O sea que mi operación de cargar el gas hasta la marca 4 lo hago al ladito del agua en su punto de congelación. O -más fácil- adentro de una heladera que marque 0ºC. Me meto en la heladera, cargo, equilibro, tapo y salgo con mi jeringa llena hasta la marca 4. Después pongo la jeringa cerca del calefactor y veo cómo se va expandiendo solito el gas, inflándose, corriendo de a poquito el pistón, que va asomando. Chanchón. Si te conoceré. Vuelva a la ciencia, pecador.

Tengo un termómetro al lado, para ver a qué temperaturas los volúmenes sucesivos del gas pasan por la marca 6, por la 7… y así hasta llegar a la 8, que es justo EL DOBLE del volumen inicial, como habíamos planteado en el experimento. A los resultados los organizo en un pulcro gráfico de coordenadas cartesianas, como tantas veces has hecho en el Colegio. En las abscisas (variable independiente) puedo poner la temperatura, que es lo que varío a voluntad. En las ordenadas me conviene poner los volúmenes, en este caso, porque es lo que no estoy controlando en el experimento. Que es lo que desconozco. Que es lo que está A LA ORDEN de las abscisas, sumisamente. Ahí va el gráfico.

GRAFICANDO LA SITUACIÓN

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ues bien. ¿Dónde ubico mi primer punto? (El punto de partida, cuando me metí trabajosamente en la heladera). La temperatura era de 0ºC y el volumen que cargué en el cilindro de la jeringa era de cuatro mililitros (4 ml). Así que la intersección de abscisas y ordenadas me dará el punto A que ves en la gráfica. Voy calentando, calentando y calentando.


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Y descubro que, como le pasaba al mercurio, el gas se agranda como coprolito en kerosén cuando se calienta. Y que llega a los 8 mililitros de volumen cuando la temperatura es justo de….(la mido)… 273 º Celsius. O sea que en esa intersección coloco mi punto B. Como ves en la gráfica. Los puntos intermedios, de cuando pasé las marcas 5, 6 y 7 mililitros corresponden a temperaturas que he anotado y que, si los grafico, están en la recta que une A con B (puntos C, D, E). No sé qué temperaturas son pero, si querés, con la fórmula que obtengamos las podrás calcular (yo ando sin calculadora). Este experimento, hecho hace mucho, lo interpretó, hace un poco más de cien años, Lord Kelvin. JA. Se ve que en aquella época los Lores servían para algo. LORD KELVIN

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ues bien / supón ahora / por un momento / que eres Lord Kelvin. / Ya has hecho tu caza del zorro y tomado el tea at five o clock / matizado con unos buenos whiscachos. / Entusiasmado / vas a tu Laboratorio y te ponés a revisar las anotaciones de ayer. / De cuando anduviste con la heladera / el calefactor / el termómetro de Celsius y la jeringa que compraste religiosamente. / Te pones a mirar el gráfico obtenido y empiezas a pensar / ebrio de coraje intelectual y de etanol. / Y dices: / yo soy un científico, señor. / Alguna conclusión tengo que poder sacar ///. A VER, si los gases se agrandan porque hay mucho despiole interno, siguiendo una línea recta entre la temperatura que soportan y el volumen que ocupan… será porque el bailoteo ese es proporcional a la temperatura.

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Bien. Lo que no me coincide es el cero. Si yo continuara enfriando con hielo muy frio, o en el freezer de una heladera muy potente, la recta seguiría hasta que el gas se hiciera tan chiquito como un punto. ¿Y por qué sería tan chiquito? Porque el bailongo se iría apagando, como esos bailongos que frecuento, que a las tres de la mañana ya ni un minué se quieren bailar esas agrandadas. Y todo el mundo se queda durmiendo la mona en el sillón. Sí, eso debe pasar. Que si sigo la recta, si extrapolo la recta, me voy a encontrar con la temperatura a la cual el baile se acaba. Las tres de la mañana de la temperatura. La temperatura a la cual ya todo se detiene, porque cuando experimenté con OTROS gases, distintos del aire, daban distintas rectas (a masas iguales, obvio), pero SIEMPRE confluían en ESE punto. EL CERO ABSOLUTO

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ord Kelvin, a medida que iba pensando, se iba agrandando cual si fuese un gas, según relató Agatha Christie. Corrió hasta su escritorio, sacó una regla y siguió la recta que había trazado en su experimento hasta encontrarse con el volumen cero de gas. ESA era la temperatura cero de verdad. El cero absoluto. No como el que había elegido don Celsius, de puro arbitrario. Levantó la regla, y… ¡Eureka! Ahí estaba DISCRIMINADA la temperatura que correspondía al cero absoluto, la temperatura que le haría levantar minas, por fin, de puro cholulas. Esa temperatura era de -273 º Celsius, y de ahí no se puede bajar nunca, dijo, ni acá ni en la China. Y ahí nomás se puso a escribir

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el paper para informarle a la Sociedad Científica Británica su descubrimiento. Para que no viniera el hijo de Mariotte a querer compartir el nombre. En su honor, la Sociedad Científica le puso a la nueva escala absoluta descubierta, escala Kelvin. Que es igual que la Celsius, pero arranca 273 grados más abajo. Es decir que, cuando hace 273ºC (pichón de fresquete), en la nueva escala hace 0º Kelvin. Y cuando vas calentando y pasás por los 0 ºC, ya en la escala Kelvin vamos por 273 ºK. Y así hasta llegar a los 8 mililitros de volumen de gas de nuestro experimento, donde ya llevamos… 576º Kelvin.


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ó ( T o m a d o d e “ A s t r o l o g í a y C i e n c i a s A d i v i n a t o r i a s ” . B i b l i o t e c a B á s i c a M u l t i m e d i a . F . G . E d i t o r e s . M a d r i d , 1 9 9 8 ) .

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egún algunas prestigiosas corrientes astrológicas preocupadas y dedicadas, sobre todo, al estudio de la demosofía oriental, el animal emblemático representado por el pictograma relativo al Gallo fue el décimo en acudir a la llamada de Buda. Las características de los nacidos bajo este signo están relacionadas con la apariencia, la evidencia y la sensibilidad. No es fácil percibir estas tres actitudes en un Gallo, en parte porque el primero de ellos oculta con su fuerza y su exacerbada claridad a los otros dos. Este halo de misterio que rodea a los nativos de este signo, les confiere una especie de magnetismo que las hace diferentes de otras personas. A este respecto, se ha llegado a afirmar que, psicológicamente, son personas excepcionales a las que nunca derrotarán ante ningún problema, por adverso que este sea. Hay que añadir a esto, además, su amplio saber que los preserva del engaño de lo convencional y lo aparente; son buscadores de la causa y no del efecto. Una de las características que toda la sabiduría ancestral atribuye al Gallo es aquella que lo considera como anunciador del alba, del nuevo día; de aquí que los mismos estudiosos deduzcan que el animal emblemático Gallo es el primer responsable, la primera referencia, de toda acción; es un símbolo solar y un emblema cuyo significado profundo es la vigilancia y la actividad. En la Edad Media simbolizará la alegoría de la resurrección y, por ello, se le coloca en la veleta de campanarios, cimborrios, torres y catedrales. Se interpretaba en el sentido de dar prioridad al espíritu sobre la materia.

Los años del Gallo y los cinco elementos

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Cada uno de estos tipos se repiten cada doce años).

GALLO-TIERRA Los Gallo nacidos en 1945 tienen por elemento a la Tierra, símbolo del atardecer, de lo húmedo y lo blando. En estos casos, los nativos de este signo son portadores de maneras cálidas y suaves. Parece ser que el equilibrio prevalecerá por encima de toda otra consideración, sobre todo cuando se trata de resolver asuntos delicados y difíciles. Su personalidad será moderada por la Fuerza emanada de la Tierra, y el resultado favorece no sólo a los protagonistas directos de esta acción, sino también a todos los que le rodean. GALLO-FUEGO Los Gallo que hayan nacido el año 1957 tendrán por elemento al Fuego. Se trata, en primer lugar, de una doble tendencia Yang, unión que puede interpretarse en varios sentidos, siendo el más comúnmente aceptado aquel que define a los Gallo como preocupados por la dificultad que encuentran para vivir, para salir adelante en la vida. Continuamente aparecen en su camino innumerables obstáculos que no pueden salvar. Para superarlos siempre encontrarán la ayuda de otras personas que aceptarán de buen grado siempre que se les ofrezca, pero que nunca se atreverán a pedir.

GALLO-MADERA Los Gallo nacidos en 1933 y 1993 tendrán por elemento a la Madera, lo que supondrá suavizar toda la tensión de la cual son portadores los nativos del signo emblemático que estamos tratando. Y es que un elemento como la Madera produce generalmente efectos saludables y tendentes a la reflexión y a la pausa. La Madera pertenece y simboliza a la mañana y a la primavera y, por lo mismo, su acción estará siempre cargada de claridad y de luz. Los nativos del signo emblemático Gallo, cuando se hallan en esta circunstancia, tienden a resolver siempre sus conflictos consultando con los demás afectados y haciéndoles partícipes de ellos. GALLO-AGUA Todos los nativos del signo emblemático Gallo nacidos en los años 1921 y 1981, tendrán por elemento el Agua. Esto significa, en un primer momento, un enfrentamiento entre un elemento de tendencia Yin y un animal Yang. Las consecuencias de todo lo anterior serán muy simples: el animal emblemático Gallo verá atemperado y moderado su dinamismo, su instinto, por lo que las personas nativas de este signo, cuando tienen por elemento al Agua, serán apacibles y tranquilas, y tenderán a resolver sus asuntos por medio de la razón y no por instinto. GALLO-METAL Los Gallo nacidos en los años 1909 y 1969 tendrán por elemento al Metal, cuyo simbolismo perte-


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nece al frío y al otoño. Esto significa, en primer lugar, que los nativos del signo emblemático Gallo, cuando se hallan bajo la fuerza de este elemento, obrarán conforme a férreas convicciones sin inmutarse. Esto puede acarrearles, en ocasiones, incomprensiones y críticas, se harán odiosos hasta para sus más íntimos colaboradores y no les quedará otra opción que la de replegarse sobre sí. En este caso el Metal actuará como una coraza cuya misión será la de preservar a los nativos del signo Gallo de las agresiones provenientes del exterior. El signo Gallo y el amor

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os Gallo son encantadores, divertidos, apasionados y dulces. Son compañeros perfectos y amantes tiernos a los que nada parece faltarles. La elección de un nativo de este signo para pareja está justificada por completo; no resulta fácil encontrar gente tan agradable, en todos los sentidos, como ellos, pero se puede hablar de un punto negro en el historial de los Gallo: su dificultad para establecer su total disposición en el amor, por encima de peros y otras excusas. Salud

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ptimistas como pocos y bastante despreocupados por lo que no sea su trabajo, los Gallo no son ni buenos enfermos ni buenos previsores de su salud, a la que sólo atienden cuando entorpece su libertad de movimientos. Cuando llega la enfermedad, cuando aparecen los síntomas claros de su existencia, entonces se inquietan y tratan de buscar una solución por sí mismos. Pero, por su optimismo y su gran dosis de vitalidad, la enfermedad también se encuentra, por así decirlo, en desventaja cierta con unos seres tan poco dados a las lamentaciones y las quejas siempre que la medicina les ofrezca soluciones rápidas y eficaces.

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Trabajo

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as personas nacidas bajo el emblema del Gallo son perseverantes enamorados de su trabajo. Su actitud ante las tareas diarias será propia de alguien que está encantado con lo que hace y su afán por la perfección se notará en el profundo interés por su ocupación. Este empeño por todo lo laboral, les puede llevar a encontrarse desbordadas por toda la responsabilidad asumida, por el enorme campo abarcado y por el desastre presentido de una amplitud que les desborda y que va a hacerles fracasar en el proyecto inicial. En esos momentos, los voluntariosos Gallo se dejan llevar por el desanimo y caen víctimas de su propia empresa. Aventura

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unque no sea más que por el cambio, toda aventura es una tentación para los Gallo. Ahora bien, no son tan precipitados en sus decisiones como para abandonarlo todo por un poco de emociones fuertes, por muy apetecible que sean, por mucho que coincida con el sueño largamente acariciado con el pensamiento y soñado durante meses. Su espíritu aventurero no podrá ser nunca superado por su carácter reflexivo. Compañeros del camino del signo Gallo GALLO/RATA Todos nativos del signo emblemático Gallo, que hayan nacido entre las once de la noche y la una de la madrugada, tendrán por compañero de camino a la Rata. Semejante simbiosis enriquece al nativo del signo emblemático Gallo ya que su interior alcanzará la armonía y sabrá aceptarse tal y como es. En este sentido, no hay que olvidar

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que la Rata se asienta siempre en las profundidades y, en el caso presente, incide en el mundo anímico del nativo del signo emblemático Gallo. La susceptibilidad de este último, puede ser contrarrestada a causa de la viveza de la Rata y, al final, la generosidad prevalecerá y regirá toda acción iniciada por el nativo del signo emblemático que estamos tratando. GALLO/BÚFALO Quienes perteneciendo al signo emblemático Gallo hayan nacido entre la una y las tres tendrán por compañero de camino al Búfalo. Esta simbiosis destrona cualquier atisbo de egoísmo que pudiera asentarse en el nativo del animal emblemático que nos ocupa; transforma, al mismo tiempo, sus propias convicciones internas y sus acciones tendentes a la consecución de objetivos altruistas. Además, la torpeza y la tozudez del Búfalo no influirán en el Gallo; muy al contrario, éste neutralizará todo intento de obstrucción y todo afán de protagonismo que provenga de aquél. Se puede decir, por tanto, que la presente fusión no daña al individuo perteneciente al signo emblemático representado por el Gallo, ya que, acaso debido a la lentitud, a la poca rapidez de reflejos emanadas del Búfalo, éste hace imperceptible su influencia negativa. GALLO/TIGRE Los nativos del signo emblemático Gallo, siempre que hubieren nacido entre las tres y las cinco tendrán por compañero de camino al Tigre. Generalmente, las diversas corrientes astrológicas, cuando se refieren a la unión que nos ocupa suelen afirmar, y dar por sentado, que el dominio del segundo sobre el primero será un hecho presente en todas las ocasiones en las que se ponga a prueba la habilidad, el


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pragmatismo y la inteligencia de los nativos del signo emblemático Gallo. Parece ser que la característica más importante de esta simbiosis es aquella derivada del dominio de una determinada situación; si esto no se consigue y es el medio el que domina al nativo del símbolo emblemático Gallo, sobreviene en él la desesperanza y el desaliento. Acaso sea ésta la causa por la que, en ocasiones, se les tacha de pusilánimes y apocados. GALLO/GATO Quienes perteneciendo al signo emblemático Gallo hayan nacido entre las cinco y las siete de la mañana tendrán por compañero de camino al Gato. En esta situación destaca, en primer lugar, la viveza y la rapidez en resolver asuntos molestos y escabrosos. Los nativos del signo emblemático Gallo, si se hallan bajo la influencia de un Gato, son rápidos de reflejos y toman con prontitud determinaciones que a otros nativos les costaría mucho tiempo de reflexión. No debe entenderse tal afirmación en un sentido equivocado y pensar que actúan impulsivamente, sin tener en cuenta las consecuencias de sus decisiones; muy al contrario, antes de iniciar cualquier relación nueva, cualquier proyecto de contenido inédito o apenas conocido por ellos, se asesoran suficientemente. Su ausencia de prejuicios es una ventaja para conseguir los mejores consejeros y los Gallo saben aprovecharla. GALLO/DRAGÓN Todos los Gallo que nazcan entre las siete y las nueve tendrán por compañero de camino al animal emblemático Dragón. Parece ser que la característica de esta fusión es similar a la que confieren ambos animales emblemáticos por separado; es decir, el nativo del signo Gallo actúa

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casi de forma similar a como lo haría si no se hallare bajo la influencia del Dragón. Sin embargo, esta influencia se deja notar en su generosidad de la que harán gala en más de una ocasión. GALLO/SERPIENTE Quienes perteneciendo al signo emblemático Gallo, hayan nacido entre las nueve y las once tendrán por compañero de camino a la Serpiente. Todos los estudiosos de la astrología oriental afirman que la presente simbiosis es muy beneficiosa y considerada como una unión ideal ya que ambos representan caracteres opuestos, pero no contradictorios. Algunas corrientes astrológicas explican que el Gallo representa al espíritu y la Serpiente a la materia, lo cual significa que la totalidad está contenida en este individuo. Sus acciones estarán regidas por la reflexión y un exhaustivo reconocimiento de las causas que les muevan a obrar. Una vez sentados estos supuestos, el nativo del signo Gallo actuará sin rodeos y sin más preámbulos, lo cual puede acarrearle críticas adversas.

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GALLO/CABRA Quienes perteneciendo al signo emblemático Gallo hubieren nacido entre la una y las tres de la tarde tendrán por compañero de camino al animal emblemático representativo del signo Cabra. Parece ser que lo más destacado de esta simbiosis es la forma de enfrentarse con ciertos conflictos de tipo ético. En estos casos, predominará la honestidad de su carácter y la pureza de sus pensamientos. Sin embargo, no por ello se puede clasificar a los nativos de este signo emblemático como personas radicales en sus juicios o fanáticas en sus obras; más bien, guardan un perfecto equilibrio entre pasado y presente, entre innovación y anquilosamiento, estando perfectamente capacitados para elegir la opción adecuada en el momento oportuno. La clarividencia, pues, será un rasgo a destacar en esta fusión Gallo/Cabra. Otro aspecto a señalar sería el anhelo de libertad del Gallo que viva bajo esta influencia; además, también suele caracterizarse por su rechazo de cualquier forma de ayuda que pudieran prestarle, y no porque ame la soledad, sino porque quiere huir de la dependencia de todo tipo.

GALLO/CABALLO GALLO/MONO Los Gallo nacidos entre las once de la mañana y la una de la tarde tendrán por compañero de camino al animal emblemático representado por el Caballo. Suele afirmarse que el Caballo es un animal que confiere prestigio en su incidencia sobre cualquier otro signo emblemático. Por ejemplo, su influencia en los individuos nacidos bajo el signo de Gallo será, cuanto menos, positiva, pues aportará lealtad y autoridad; aunque también puede suceder que el aspecto dominante de esta unión conlleve actuaciones guiadas por el orgullo y por un afán de sobresalir y destacar en cualquier situación.

Los Gallo nacidos entre las tres y las cinco de la tarde tendrán al Mono por compañero de camino, lo que significa la total ausencia de mediocridad y de modestia. Suelen ser individuos, los Gallo/Mono, excesivamente susceptibles, por lo que no es aconsejable señalarles sus debilidades o defectos. Por encima de todo les preocupa su aspecto externo, su apariencia, pues nunca pasará inadvertido; al menos su pretensión primera, va ligada al deseo de llamar la atención en todas las ocasiones. Todo esto puede atraer la animadversión por parte de ciertas perso-


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nas que, curiosamente, pueden ser quienes más confianza tengan con el nativo del animal emblemático Gallo. GALLO/GALLO Todos los estudiosos de la astrología oriental llegan a las mismas conclusiones al ocuparse de Gallo/Gallo. Lo más importante para el nativo de este signo, en la presente situación, es su afán y su deseo vehemente por destacar, por llamar la atención, por atraer hacia sí toda mirada y toda acción de los demás. Hacerse notar será su lema y su único fin el de sobresalir entre todos los demás. Pero este carácter no le hace ser un personaje odioso, pues al mismo tiempo posee otras cualidades que contrarrestan aquel afán de notoriedad. Por ejemplo, es capaz de preferir ayudar a otras personas cuando él mismo está necesitado. Esta paradoja le sucede en todos los planos, tanto en asuntos relacionados con el afecto y con su mundo anímico, como en todo lo relativo a determinados aspectos económicos. Otro aspecto a destacar sería el sumo cuidado que pone el Gallo en su porte y su figura: siempre aparece cuidadosamente vestido y gusta de usar colores vivos, fuertes y llamativos. GALLO/PERRO Se dice que el Gallo siempre se encuentra al acecho y listo para participar y descubrir cualquier desmán que aparezca en su camino. Esta descripción hace que la simbiosis Gallo/Perro resulte sumamente eficaz y productiva, ya que a primera vista es la unión de un centinela con un guardián. Por esto mismo, las personas nativas del signo emblemático representado por el Gallo, siempre que se encuentren en la presente circunstancia, tendrán una acusada tendencia a vigilar toda acción y todo pensamiento o deseo. En principio esto puede resultar be-

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neficioso, pero a medio plazo empezarán a notarse y a hacerse patentes ciertos efectos perniciosos ya que acabarán desconfiando de todos sus amigos y conocidos. Este encerrarse en sí mismo empobrecerá al nativo del signo emblemático representado por el Gallo, y será de continuo rechazado por los que vayan conociendo lo particular de su carácter. Todas las personas nacidas bajo el signo del animal emblemático Gallo, siempre que su natalicio haya tenido lugar entre las siete y las nueve de la tarde, se hallarán bajo la influencia directa de un compañero de camino cuyo pictograma representa al Perro.

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todo aquello que tenga que ver con la apariencia y con lo convencional.

GALLO/JABALÍ Los nacidos entre las nueve y las once de la noche que sean nativos del signo emblemático Gallo, tendrán por compañero de camino al Jabalí lo cual, sin lugar a dudas, dará preponderancia a la soledad y al retiro. Es esta simbiosis la que preside muchas de las acciones que toman los ascetas y anacoretas, los solitarios y los ermitaños. En líneas generales, se puede decir que los nativos del signo emblemático Gallo, cuando se hallan en las circunstancias presentes, son firmes partidarios de la interioridad y del recogimiento íntimo lo que dará lugar a una determinada concepción de la vida, al tiempo que desecharán Ariadna Gil, Gallo de 1969


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Batman desencadenado novela por entregas, 7ºparte por Oscar Ramentev

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e vuelta en el hotel, Brad tomó el teléfono y pidió a la operadora lo comunicara con Ciudad Gótica. Entonces llamó a su jefe, el Dr. William Cameron. -¿Brad?, ¿dónde estás?-. Preguntó el hombre, al recibir la llamada. -En Los Ángeles, acabo de hablar con Vicky Vale. -¿De veras?, ¿qué te dijo?. Brad pensó un momento antes de responder. -No mucho... En realidad, no tengo nada, Bill; creo que nos iremos por el precipicio... -Cálmate, muchacho, nos han relevado del asunto; ven pronto, que te necesitamos en tus tareas habituales. O mejor, tómate unos días de vacaciones, has estado trabajando en exceso, y aquí las cosas van a ponerse pesadas... -¿Por qué?, ¿qué ha ocurrido?. -¿Pero es que no estás enterado?, ¿no has leído los periódicos?; anoche hubo una fuga masiva del Asilo Arkham... Brad tragó en seco. -¿Qué... Qué dices?. -Están todos en libertad, Brad, ¿no entiendes?; ¡todos!, Harvey Dos Caras, Hiedra Venenosa, el Acertijo... “El Guasón”, pensó Brad. -Bill, escúchame, necesito preguntarte algo... ¿Sabías que Bruce Wayne es Batman?. Hubo un momento de silencio, luego colgaron; solo se oyó el tono del teléfono… Capítulo VII El Complot.

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n el avión, de regreso a Ciudad Gótica, Brad iba reflexionando sobre todo

lo conversado con Vicky. ¿Por qué el Guasón no había asesinado también a Bruce Wayne, cuando mató a sus padres?. Bueno, tal vez porque el Guasón aún no era el Guasón, sino Jack Napier, quien quizás también aún guardara algún tipo de piedad, al menos hacia los niños. O tal vez ocurrió que no fuera conveniente la muerte de Bruce... Porque, ¿por qué habían asesinado a Thomas Wayne y a su esposa?. ¿Fue solo para robarles, o el robo fue solo la “tapadera” de otro motivo?; Thomas Wayne era Senador Nacional, ¿se trató de un crimen político?, ¿un ajuste de cuentas?, ¿quizás algo más personal?. En ese momento, una azafata pasaba por al lado de su asiento, y Brad le pidió le trajera un vaso con whisky. Ni bien llegara a Ciudad Gótica debía hablar con Bruce Wayne, pensó. Cuando logró salir del aeropuerto tomó un taxi e indicó al chofer que se dirigiera a la Mansión Wayne, pero luego decidiría bajarse en las inmediaciones. Caminó por las desoladas y oscuras calles hasta dar con la entrada del lugar, donde fue detenido por los empleados de la vigilancia que se hallaban al otro lado del alto y ancho portón de rejas negras. -Buenas tardes, necesito ver al señor Wayne. Es urgente-. Les dijo. -Eso es imposible-. Respondió uno de ellos. –Hace meses el señor Wayne se halla en Europa, en viaje de negocios. -Sí, lo sé. Contácteme con quien sea que maneje sus asuntos aquí. Los dos hombres se miraron divertidos. -Mira, Jeff-. Le dijo uno al otro. –Es solo uno de esos lunáticos que apenas esperan ser famosos por un instante, en cercanías del señor Wayne. -O quizás quiera pedirle dinero-. Respondió el compañero.

-Solo háblele a quien sea que le pague su sueldo en ausencia del amo, y dígale nada más que yo sé quién es Bruce Wayne. Nada más, él entenderá. Los hombres lo miraron, dubitativos. -Más vale que así sea-. Respondió uno de ellos, yendo hacia la cabina de vigilancia. –Por tu bien, de otro modo te sacaremos de aquí con la policía. Al cabo regresó. –Tiene suerte. El señor Alfred Pennyworth le concede unos minutos de su atención; ábrele, Sam. Brad traspuso el portón y enseguida fue invitado a subir a un pequeño automóvil, el que lo conduciría hasta la casa, internándose por un sedero surcado por arriba por el ramaje de altos árboles. Cuando el vehículo arribó al lugar, Alfred, el eterno mayordomo de Bruce Wayne, lo esperaba en la entrada. -Señor Pennyworth, mi nombre es Brad Stowell. Alfred le hizo una seña al chofer, indicándole que podía retirarse. -Señor Stowell, ¿en qué puedo servirle?. -Acabo de llegar de Los Ángeles. Señor Pennyworth, estuve con Vicky Vale; ella me dijo acerca de la terrible historia del señor Wayne. -¿Cuál terrible historia?. -Sé que Bruce Wayne es Batman. -Temo no comprenderle-. Respondió Alfred, inmutable. – Ahora, si me disculpa... Brad extrajo sus identificaciones del bolsillo. -Soy Criminólogo de la Universidad. Hace unas semanas el gobierno me encomendó la tarea de hallar a Batman. Señor Pennyworth, confíe en mí, quizás yo pueda ser de alguna ayuda... -Ya no hay nada que pueda hacerse, señor Stowell-. Brad adivinó un dejo de desesperada


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angustia en el fondo de los ojos del hombre. –Batman... Ya está regresando-. Murmuró finalmente, volviendo a entrar a la casa. El auto de los vigiladores volvía a acercarse. -Quizás todavía no haya partido de Europa, quizás pueda adelantarme... ¡Señor, Pennyworth!, ¡yo podría viajar!. El anciano mayordomo cerró la puerta del edificio detrás de sí. -Su entrevista ha terminado, señor-. Le confirmó el vigilador, asomado por la ventanilla del coche. Brad volvió a él y se dejó llevar a la calle. Quizás, realmente, no hubiera ya nada que se pudiera hacer. Con los psicópatas nuevamente en las calles, era inminente el retorno de Batman. En todo esto pensaba Brad, de regreso a su apartamento. Incluso, tal vez, el secreto de Vicky Vale no fuera tan trascendente ni tan promisorio como para ser usado como artilugio para cambiar el curso de la historia; al menos Alfred había hecho caso omiso a su comentario acerca del encuentro que él había mantenido con la mujer; o Alfred desconocía el secreto y entonces ignoraría que Vicky pudiera saber algo más que lo que parecía saber el resto, o igualmente el anciano estaba al tanto del detalle, pero descartaba que sirviera para resolver algo. Brad llegó al edificio donde vivía cuando ya había anochecido desde hacían unas horas. Abrió la puerta de su apartamento y la cerró tras de sí, sin encender primero la luz. Sintió un aire frío en el ambiente. “Debo haberme dejado una ventana abierta”, pensó, pero al encender la luz, casi se desmaya del susto, al hallar a el Acertijo sentado a su sillón. -¡Ah!-. Gritó, cayendo hacia atrás y dando su espalda contra la puerta. -¿Qué hace usted aquí?. -Devolviendo la visita-. Le sonrió. Brad miró hacia las habitaciones, aterrorizado. –No tema, he venido solo.

-Batman llegará de un momento a otro. -Era lo que todos queríamos, ¿o no?. Brad lo miró detenidamente. -Señor Acertijo, ¿quién planeó la fuga del Asilo Arkham?. -Yo no fui. -¿Fue el Guasón?. El asesino lo penetró con una aguda mirada. -¿Insinúa no saber que hemos sido utilizados?. Cuidado, Dr. Stowell, una mentira no es una metáfora; no ofenda mi inteligencia. -¿A qué ha venido, entonces?, ¿a vengarse?. -¿Sigue ofendiéndome?; nunca doy tres oportunidades... -Me enteré de la fuga luego de que ocurrió, como el más vulgar de los ciudadanos, si es lo que quiere saber... Señor Acertijo, no soy un agente del gobierno, ni pedí el trabajo de ir a entrevistarlos al Asilo. -No, ya he notado que usted no es igual que los otros... -. El Acertijo pareció pensar un momento. –Le diré sin rodeos a qué he venido. Quiero saber cuánto pudo adelantar en su trabajo. -Su adivinanza me sirvió de mucho. Pero cometió un error, había una cuarta mujer en la vida de Batman: Vicky Vale. El criminal se encogió de hombros. -Lo siento, soy un villano de segunda generación. Pero, ¿qué tiene eso de importante?. -Ella conoce el secreto de Batman. Algo que ni él mismo se atreve a reconocer. -Vaya... ¿Y en qué consta dicho secreto?. -No lo sé, no me lo ha dicho. -No se atreva a mentirme, Dr. Stowell-. Dijo el Acertijo, poniéndose de pie.

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-Me dijo que debía descubrirlo por mí mismo, que estoy a un paso de lograrlo. -Qué prometedor-. Ahora el criminal le daba la espalda, viendo por la ventana. –Ahora usted tiene un nuevo empleador, Dr. Stowell. Tiene el tiempo para develar su misterio que le otorgue Batman-. Entonces volvió el rostro hacia él. -Si para cuando él regrese a Ciudad Gótica usted no lo ha descubierto todavía, entonces lo mataré. Dicho lo cual se arrojó por la ventana. Brad se dejó caer sobre su sillón. Capítulo VIII La Conjura de los Endemoniados.

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urante la mañana siguiente Brad se la pasó en la Biblioteca Pública, y por la tarde, en el Museo Histórico de Ciudad Gótica, leyendo documentos, viendo fotografías, buscando una pista acerca del motivo verdadero que correspondiera al asesinato del matrimonio Wayne, el padre de Bruce. Imaginaba cruzándose con el batimóvil en cualquier momento, en cual-


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quier calle, y entonces saber que sus horas estaban contadas. Pasó también varias horas en los bares, bebiendo, angustiado, o deambulando por calles solitarias sin rumbo fijo, como un fantasma. De este modo, caía la tarde, cuando en determinado momento, llegó a las puertas del cementerio de la ciudad. Entró a él y durante un tiempo anduvo errando por entre las hileras de tumbas. Pronto se encontró frente a la lápida del Senador Wayne, y su esposa. Se quedó observando un momento la gris y fría losa, con la mente en blanco. Leyó los años de nacimiento y el de muerte. En su mente se hizo la escena del crimen, imaginó los momentos previos, la alegría del joven matrimonio, que había llevado a su hijo de paseo al cine. Imaginó a gente sana, saludable, feliz. “Por Dios”, se dijo, un instante antes o después que en su mente se develara el misterio, como por algo que hubiera caído por su propio peso, y la impresión fue tal que cayó de rodillas al suelo. Cuando pudo reponerse, corrió hacia la administración del cementerio. -Necesito ver los registros del año 1925-. Le dijo al empleado. -Lo siento, cerramos es quince minutos. -Pues ocupe solo catorce minutos en traérmelos aquí. El hombre miró a Brad con cierto temor, fue a un cuarto y tomó de allí un enorme libro de un estante. Lo trajo y lo puso sobre el mostrador. -Son estos. Extrajo de su bolsillo el recorte periodístico con la noticia sobre el asesinato del matrimonio, y se fijó en la fecha. Luego abrió el libro y buscó en él la misma fecha. Había solo una línea escrita, pero los datos que la misma contenía le confirmaron su descubrimiento. Brad salió corriendo de allí, y del cementerio. La suerte estaba echada: O la situación se resolvía o sobrevendría la caída de Ciudad Gótica.

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Un símbolo. “Oh, estoy harto de símbolos”, pensó Brad. ¿Quién lo escucharía?, pensó en llamar a Vicky, pero no tenía tiempo que perder. ¿Apelar a Bárbara?, ¿qué conseguiría de una inválida loca, que había reducido el combate a sus propias posibilidades, empleando a su enemiga para mantener una disputa de intenciones?; a la Mansión Wayne no podía volver. Estaba claro, debía hablar con el Guasón. Pero, ¿cómo llegar a él?. El Acertijo podía llevarlo, pero tampoco sabía cómo encontrarlo, y no podía esperar a la aparición de Batman, para que el Acertijo viniera a matarlo y entonces tratar de convencerlo. No, tenía que encontrarlo ahora, pero, ¿dónde?. Decidió dirigirse a los bajos fondos de la ciudad, donde se reunía la gente de peor calaña. En las inmediaciones del lugar, en una calle solitaria, de pronto se dio cuenta que empezaba a ser seguido por un par de vagos que emergieron de las oscuridades de un callejón; en otro momento de su historia, en tales circunstancias, hubiera empezado a sudar frío, pensando desesperadamente cómo hacer para escapar del ataque inminente. Ahora decidió hacerse el distraído y dejarse alcanzar. Pronto los hombres estuvieron sobre él. -Detente, estúpido, ¡danos tu billetera!-. Le dijo uno, tomándolo de un brazo. Brad giró sobre sí, inusitadamente, y tomó al hombre por las ropas. -Llévame con el Guasón y tendrás mi billetera-. Le respondió. -Eh... ¿quién eres?-. Dijo el hombre, confundido y asustado. -¿Estás loco?. -Llévame con el Guasón, o dime dónde puedo ubicarlo. Los hombres se miraron entre sí. -Anda, Pete, no nos metamos en problemas. -¡La guarida de el Guasón está en el viejo parque de diversiones, si quieres encontrarlo!... -. Le gritó uno de los hombres, ya desde lejos.

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Brad buscó enseguida un taxi, que lo llevara a los suburbios de la ciudad. Se haría dejar en las inmediaciones del viejo parque abandonado, para seguir su camino a pie.

CONTINUARÁ EN EL PRÓXIMO NÚMERO


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, Por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella

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l libro de esta chica de corte policiaco, EXPEDIENTES, es el único que pillé de momento, precisamente en la biblioteca nueva. Y el que te conté que leo en los viajes. Bueno, reparto la lectura con el de Oates, Hermana mía, mi amor. Pero nunca me ha pasado esto, oh, cielos, rediós, cáspita, joder, coño, la gran puta, increíble: ambas giran sobre el mismo argumento, familia rayadísima y desaparición de niña pequeña. El de Oates es una recreación novelística sobre un suceso espectacular de EEUU, en el mundo del patinaje sobre hielo para niños, con muerte de una niña de 6 años. La novela la escribe su hermano drogadicto de 19 años. El de Kate sólo leí el primer capítulo, presentación y desaparición (aún no la han encontrado) y el comienzo del segundo capítulo, con personajes nuevos: inquietantes y divertidos. Cómo maneja el humor la jodida Kate, metiendo opinión personal y desplegando personajes. En fin, que EXPEDIENTES (cada capítulo es un expediente) me atrae sobremanera, pero decidí parar la máquina porque el de Oates lo tengo que devolver el 3 de julio, y el otro el 12. Pero qué currrriossso que ambas se anden con esas vueltas. H. O. R. *

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í, me encanta la mirada cínica, el humor ácido de la Atkinson. También la novela de MacMahon trata de

vínculos familiares si bien la historia trata de una relación de pareja, el padre, la hermana, las sobrinas de la protagonista, juegan un rol importante. Bien, es que el tema de los vínculos, por omisión, creo que es el gran tema de este principio de nuevo siglo y milenio, ¿no?; los vínculos humanos, personales, ya no existen. Ni siquiera la amistad, como la entendíamos cuando éramos chicos, ya no existe. Creo que vos y yo estamos recreando eso, creo que vos y yo mantenemos una amistad de manera excepcional, como ya a nadie le interesa mantener. Vos sabés, en lo que va del año anduve haciendo sociales, visitando gente, asistiendo a sociales, por así decir. Pero no creo que toda esa gente, que son unos cuantos, que se esté gestando una amistad con alguno de ellos. Alguno parecería más potable que otro para comenzar una amistad, pero hay como una cierta desidia en la gente, respecto de alguna continuidad. Te conocés, compartís una copa, una charla, una cena, qué tipo interesante decís, pero llega la hora de volver a casa y te estrechan la mano, con un brillo en la mirada. "Qué bueno fue charlar con vos", te dicen, "ya volveremos a vernos". Sí, cuando coincidamos de nuevo en alguna reunión donde habremos sido invitados. La gente tiene problemas, dilemas, huecos, y te das cuenta que les lleva a aislarse, que solo se dan lugar un fin de semana, un sábado a la noche para distraerse, eso, quieren distraerse, nadie tiene ganas de profundizar en nada. R. L. *

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í, vivimos nuestra amistad como nadie quiere hacerlo, bueno, alguien habrá, no puede ser que seamos los últimos mohicanos, pero aquí y ahora me pasa igual, de monólogo en monólogo, y como a ti me sucede que me embalo con alguna gente con la que parece haber feeling; casi siempre soy el escuchador, pero como hay cosas interesantes, me doy una segunda oportunidad que nunca llega, qué fuerte, no dejo de impresionarme por esa incapacidad de querer saber del otro y de otras cosas: se encierran en una forma única de seres únicos, ufff, desde que salí del encierro del ordenador con las correcciones, allá por enero, tengo experiencias muy variadas pero todas cantan la misma canción... Atkinson me espera, en pocos días espero ponerme con sus EXPEDIENTES tan interesante. Hermana mía, mi amor, de Oates cae en sus peores debilidades cuando escribe muy largo: la repetición, el exceso, supongo que si la leyera en inglés eso debe tener musicalidad, por no es en vano, hay una dramaticidad en ese exceso que no tiene en todas las obras, pero, claro, reclama una paciencia que no tengo, aunque este lo terminaré (Niágara no pude), pero al margen de la paciencia encuentro que falta la musicalidad que intuyo en el lenguaje. Es muy interesante, divertido, ingenioso el cuento que publicaste El murciélago rubio. ¿Quién es el autor? A menudo entablo una relación por la Suite con aspiración de continuidad y se corta. No quieren continuidad, como si me fuera a buscar copas para dos pero cuando vuelvo ya se fue y


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me deja con la palabra en la boca, estilo Peter Sellers o Mr. Bean. Bueno, tomado así me puedo reír, y la cosa pasa mejor, como asomarse al escote de la enfermera cuando te pone una inyección. H. O. R. *

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a sensación de ser el último de los mohicanos está, ja. Bueno, después están los que te consideran "amigo" por cuatro chistes compartidos en los muros de facebook; el tema de los vínculos, hoy por hoy está tan empobrecido. Me bajé todos los libros de Atkinson, toda la serie de Jackson Brodie, del cual creo Expedientes es el primero; hasta ahora creo que lleva 5 o 6 libros de la serie. Es verdad, la Oates se vuelve muy reiterativa con la regresión a escenas, a episodios, vistos desde todos los ángulos, pero a veces parece pecando de innecesarios. Es algo que noto es muchos de esta nueva camada de autores y libros, se me ocurre si no será por algún tipo de imposición editorial, de que los libros tienen que tener determinada cantidad de páginas. El murciélago rubio, lo saqué de un libro de cuentos de Stephen Holst, El idioma de los gatos. Tengo entendido que Holst escribió en los '50, estadounidense. En Argentina se publicó creo que solo este título, de manera casi independiente, por Editorial de la Flor, y creo medio quedó como un libro de culto, Holst escribe cuentos muy cortos, por lo general, como fábulas, tiene algo de beatnik, algo medio kafkiano, pero optimista. Sí, últimamente yo también me siento bastante identificado con Mr. Bean, jajajajaja.

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ronto me iniciaré en el Jackson Brodie, los otros parecen difíciles de pillar, pero todo se andará. Oates es muy libre, muy independiente, escribe corto, largo y larguísimo, en ella es un estilo porque siempre te sorprende con volteretas impactantes, no hincha por no saber... se excede como buscando en compañía del lector. No sé, la quiero mucho a esa chica, incluso cuando me rabia y la dejo, ¡tiene tanto por leer y me ha gustado tanto lo que me ha gustado! Mohicanos y Mr. Bean, joder, qué bueno, querido maestro, está bien esto de echarnos de menos. Todo el mundo está hablando del 50 aniversario de Rayuela, un libro que ha dado pie a un montón de boludos y reboludos se den importancia hablando de él. Eso sí que es increíble. Pero al margen de eso el libro da mucho de sí para que los demás jueguen lo que quieran. Me pregunté si vas a hacer algo al respecto en la Spes. Mohicano y Mr. Bean, a ver qué papel hago en estas nuevas variantes de esta vidurria todo joda y champán. Hay un sketch genial de Roman Atkins como Mr. Bean en el que practica el saludo con la cabeza todo el rato, y lo repite, y cuando llega la reina la saluda tal como aprendió y le da un cabezazo que la tira a la mierda. Impresionante. Ah, sí, Stephen Holst, me habías hablado de él: un estilo encantador. H. O. R. *

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ueno, joder, a mí me parece un cuento de terror en toda su ley, éste que me mandás ahora. Muy buen ritmo, hermanoso, también me encantó lo oportuno de las vueltas de tuerca, cómo obligás a torcer la atención, del protagonista al hombre del traje gris, de éste a la mujer-vampiro, de ahí al manicomio y luego ese impecable final. Aplausos, hermanoso. No es que cada cosa que me mandás sea mejor que la anterior, estoy seguro que no, pero si me renovás la capacidad de asombro. Siempre tu escritura fue sutil, amable, no menos terrible; tenés un sello y a la vez una variedad de atmósferas. Sí, tampoco es crítica lo mío acerca de Oates. Es adorable, es querible. Es como Atkinson, qué importan sus desprolijidades, sus exuberancias desaforadas. Naaaaaaaaaaaaaaaaa, Spes no le va a dar ni cinco de bola al aniversario de Rayuela, jajajajaja; la Spes tiene sus propios aniversarios... :) ¿Sabés que creo? (y con esto que me decís, acabo de darme cuenta), que la Spes no tiene pretensión de ser una revista literaria. R. L.


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Consultorio Astrológico Spesunica Curso Práctico de Tarot a distancia Inauguramos nuestro Curso Práctico de Tarot a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de tiradas y lecturas y sobre todas las nociones relativas a nuestra materia. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como tarotista. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella. Mazo de cartas de Tarot Marsellés, de Botta (para imprimir). Mazo de cartas Zenner (para imprimir). Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía e-mail. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, manual de Tarot. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas. www.spesunicastrologia.com.ar


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Horóscopo de Octubre Octubre, por Roberto Langella

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Aries El foco de atención está puesto en la pareja. Meses para disfrutar de la mayor intimidad. Terminan una época de máximo disfrute con las pilas cargadas y ganas de ponerse a trabajar.

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Tauro Disfrutan mucho en el lugar de trabajo. Comunicación fluída y afectiva con la pareja. Problemas domésticos o con la familia paterna, desde mediados de mes, mucha creatividad y muy buen tiempo para los deportes.

c

Géminis Mucha creatividad, excelente época para disfrutar junto a los hijos o de situaciones románticas descomprometidas. También es una buena época para la pareja estable y para el trabajo comercial o intelectual. Discusiones con padres, hermanos y familiares.

d

Cáncer El hogar y la familia ocupan toda la atención, positivamente. Placeres intelectuales, gran momento para la vida en pareja. Cuidado con los gastos excesivos. Buen momento para el aprendizaje básico y técnico.

e

Leo El entorno inmediato es muy importante. Practiquen deportes, canalicen energías, de otro modo se verán muy irritables. Mucho diálogo en el hogar, placeres y

creatividad artística.

f

Virgo La atención está puesta en la armonización en las relaciones. Fluidez y armonía con el entorno inmediato. Cuidado con no estar reprimiendo una energía e irritabilidad, que puede estallar desde mediados de mes.

g

Libra Mes de cumpleaños para la mayoría de los de este signo. Gastos en placeres. Armonía con el entorno inmediato. Mucha actividad (o peleas) con amigos. Cuidado con no reprimir la agresividad a partir de mediados de mes, canalicen haciendo deportes.

h

Escorpio Mes de cumpleaños para los del primer decanato. Se hallan muy comunicativos y gastando en placeres. Muy activos socialmente y en lo profesional, con posibles choques con la autoridad. Los amigos cobran protagonismo desde mediados de mes.

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Sagitario Los amigos y los proyectos tienen especial importancia. Pierden capacidad de comunicarse durante este mes, las palabras se traban o no salen, sin embargo se hallarán muy sentimentales y enamoradizos. Pensamiento abstracto muy activo. Choques sociales y problemas profesionales desde mediados de mes.

Capricornio

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La atención está puesta en la profesión. Mucha comunicación con amigos, aunque se sentirán algo retraídos emocionalmente, aunque encendidos sexualmente, hasta mediados de mes.

Acuario

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La atención puesta en cuestiones extranjeras y el pensamiento abstracto. Buen mes para el comercio y la comunicación, para disfrutar de las amistades e iniciar nuevos proyectos. Posibles disputas con la pareja (canalicen con buen sexo).

Piscis

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Se encontrarán muy sexuales e introspectivos, amistades extranjeras, placeres refinados. Cuidado con los accidentes laborales. Respecto de la pareja, igual que el signo anterior (desde mediados de mes).


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Sumario de los números anteriores (La lista completa de números anteriores la hallarán aquí). Revista Spes Unica nº 13 - Noviembre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: La mejor manera de derribar un gobierno (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; ¿Existe el alma gemela? (Roberto Langella); Pantalla del mundo nuevo (Pappo); Fue simplemente un viernes (Luis Adolfo Duarte Reina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Los signos del zodiaco y la aventura; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Como ser filosofo y que no se diga que usted ha perdido el contacto con la realidad (Roberto Langella); Dime que me necesitas / Tu sombra (Kenny Delgado Fragoso); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 14 - Diciembre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: Feliz 2012 para todos (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El mito de Lilith y el conflicto primordial de la humanidad (Roberto Langella); Aforismos (Raúl Gustavo Aguirre); Fue simplemente un viernes (Luis Adolfo Duarte Reina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Los signos del zodiaco y la aventura; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Como ser un escritor de derechas con sentido del humor (Roberto Langella); Misceláneas interrumpidas (Otheguy RiveiraLangella); Todo mi desayuno / Se vuelca la sopa (Facundo Aguirre); Onomancia; Horóscopo; Historia de animales (Domingos Pellegrini). Revista Spes Unica nº 15 - Enero 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Feliz 2012 para todos (2) (Reyes Peña-Langella); Crónica de una presentación anunciada (Mary Paz Reyes Peña); Valerie Solanas, una mujer anatemizada (Roberto Langella); Sé tú mismo (Yoselem Divincenzo); El Astrólogo y la Tarotista al banquillo; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Los signos del zodiaco en la historia (Aries); Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Renata Schussheim; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 16 - Febrero 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: La hoguera de las vanidades (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; Cartas Zenner: Una forma de medir la pes (Roberto Langella); O Crux Ave, Spes Unica (G. F. de Palestrina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Facebook como sucedáneo… ¡de todo! (Roberto Langella); Los signos del zodiaco en la historia: Tauro; Nuestro presente (Yoselem Divincenzo); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Tu léxico (Yoselem Divincenzo); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 17 - Marzo 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: La inercia (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; La adolescencia (Yoselem Divincenzo); El sacerdote (William Faulkner); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Adhiera a una nueva corriente literaria y que no se note que ud. escribe para el orto (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Los signos del zodiaco en la historia: Géminis; Rock: Música dura. La suicidada por la sociedad (Luis Alberto Spinetta); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Norman Rockwell; Onomancia; Horóscopo.


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Revista Spes Unica nº 18 - Abril 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: 29 de febrero, perdón y después (Roberto Langella); Noticias del mundillo literario; La juventud (Yoselem Divincenzo); El huésped de Drácula (Bram Stoker); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Las acólitas de Carrie Bradshaw (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Los signos del zodiaco en la historia: Cáncer; De la musa al poeta / Pecado / Desterrada / La muerte le sienta bien (María Ester Rinaldi); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Pilar Giménez Bret; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 19 . Mayo 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: De atenuantes y agravantes (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; La madurez (Yoselem Divincenzo); El huésped de Drácula (Bram Stoker); Malvinas en Madrid (Guillem de Rubenhor); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Los poetas malditos (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Grandes poemas muy breves en español del siglo XX (Jorge David Alonso Curiel); Los signos del zodiaco en la historia: Leo; Compumanía (Mary Paz Reyes Peña); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Eva Besnyö; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 20 - Junio 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Las flechas del tiempo, la aljaba de la edad (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El huésped de Drácula (3º parte), por Bram Stoker; Norman Cousins, la risa es cosa seria, por Guillem de Rubenhor; El suicida, por Enrique Anderson Imbert; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (8º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Acerca de las naturalizaciones, por Roberto Langella; La poesía de Charles Bukowski, por Jorge David Alonso Curiel; Admirable, por Fabiana Villafañe; El Astrólogo y la Tarotista; Los signos del Zodíaco en la Historia (Virgo); Golpes bajos, por María de la Paz Reyes Peña; Garganta de sombras, por María Ester Rinaldi; Tom Traubert’s Blues, por Tom Waits; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Edward Hooper; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 21 - Julio 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Noche de horror (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El huésped de Drácula (última parte), por Bram Stoker; Margarita Landi, señora del crimen, por Guillem de Rubenhor; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (9º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Escuchame, por Horacio Otheguy Riveira; Tres poetas españoles que apuestan por la claridad, por Jorge David Alonso Curiel; El Astrólogo y la Tarotista; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; Princesitas muertas, por Thomas Czarnecki; Los signos del zodiaco en la historia (Libra); Los viejos de mierda, por Roberto Langella; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 22 - Agosto 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Cortinas de humo (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El marciano (1º parte), por Ray Bradbury; No está escrito en ninguna parte, por Horacio Otheguy Riveira; La voz de un pueblo dormido, por Fabián Gutiérrez Reyes; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Damas del crimen en primera línea de fuego, por Guillem de Rubenhor; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (10º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; El Astrólogo y la Tarotista; Recordando “Nueve Reinas”, de Fabián Bielinsky, por Jorge Alonso Curiel; Los signos del zodiaco en la historia (Escorpio); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; Pablo Scalise, de Llavallol para el mundo; Lo mejor (y lo peor) de Facebook; Onomancia; Horóscopo.


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Revista Spes Unica nº 23 - Septiembre 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Vamos por todo, por Mary Paz Reyes Peña; Noticias del mundillo literario; El marciano (2º parte), por Ray Bradbury; Suzanne Leperrier, la trapèziste, por Horacio Otheguy Riveira; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (11º parte), por Armando Rey; La pareja perfecta del siglo XXI (1º parte), por Simón Domínguez Barahona; Se me cayeron las alas; Poesía (El descubrimiento / De Dios / Él (Yo) / Resurgir primario / Miserando), por Daniel Grustán Isabela; Divagaciones pelotudas, por Mary Paz Reyes Peña; Lesiones del buen escribir, por Roberto Langella; El astrólogo y la tarotista, por Ñapi; Súbitos (El último suspiro de Narciso Ibáñez Menta), por Guillem de Rubenhor; Los signos del zodiaco en la historia (Sagitario); Tumbas de la gloria, por Fito Páez; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; La escultura hiperrealista de Ron Mueck; Lo mejor de Facebook; Lo peor de Facebook ; Onomancia; Horóscopo Revista Spes Unica nº 24 - Octubre 2012 (Comprar versión impresa) Editorial, por María de la Paz Reyes Peña; Dos años, por Roberto Langella; Noticias del mundillo literario; El marciano (última parte), por Ray Bradbury; Súbitos (Cuando ellas se desnudan), por Guillem de Rubenhor; La pareja perfecta del siglo XXI (última parte), por Simón Domínguez Barahona; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (última parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; La Pastora / Florencio: el maquis hermafrodita, por Horacio Otheguy Riveira; Poesía, por Daniel Grustán Isabela (El ayeante primigenio, En menos de un millón de años, Tú que me lees); Lesiones del buen escribir, por Mary Paz Reyes Peña; Lesiones del buen escribir 2, por Roberto Langella; Divagaciones pelotudas, por Mary Paz Reyes Peña; Divagaciones pelotudas 2, por Roberto Langella; El Tarot de la Tarotista, por Ñapi; Los signos del zodiaco en la historia (Capricornio); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Scott Davidson; Lo Mejor de Facebook; Lo peor de Facebook; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 25 - Noviembre 2012 (Comprar versión impresa) Editorial, por Roberto Langella; Calaverita para mi flaco, por María de la Paz Reyes Peña; Introducción a Gritos desde el Hades, por María de la Paz Reyes Peña; Semillas, por Jorge Dossi; Aventuras de una tarotista alocada (Los trabajos negros de Gina), por María de la Paz Reyes Peña; María de la Paz en Veracruz, por Horacio Otheguy Riveira; Poesía (Qué dirías / Vivir / Descubrimiento / Lo gris / Los villanos / Una promesa), por María de la Paz Reyes Peña; Poesía (Canción de amor para Mary Paz / A Mary Paz / Ouroboros consumada / Inventario / Escribir tu nombre con sangre), por Roberto Langella; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; La galería de arte del Astrólogo y la Tarotista, por Ñapi; El Facebook de Mary Paz; Lo efímero y lo perdurable, por Roberto Langella y María de la Paz Reyes Peña; Los signos del zodiaco en la historia (Acuario); Onomancia ; Horóscopo ; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 26 - Diciembre 2012 (Comprar versión impresa) Seguir viviendo sin tu amor, por Roberto Langella; Noticias del mundillo literario; Los amantes, por Julio Cortázar; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (1º parte), por Jorge Luis Borges; El fantasma de la tía Guillermina, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amargo (1º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas (parte 11); Sobre la astrología predictiva, por Eloy R. Dumond; Lesiones del buen escribir, por Roberto Langella; El Elegido, por María de la Paz Reyes Peña (1962-2012), por Guillem de Rubenhor; Esperando a Godot, por Ñapi; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Bruno Torfs; Lo mejor de Facebook; Los signos del zodiaco en la historia (Piscis); Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 27 - Enero 2013 (Comprar versión impresa) Editorial; La soledad, por Bersuit Vergarabat; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (2º parte), por Jorge Luis Borges; Tres cervezas, dos tintos y un vermouth con ginebra, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (2º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; Valientes mujeres con pene, por Guillem de Rubenhor; Los signos del horóscopo chino (Rata); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El


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arte de Winsor McCay; Escritoras; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 28 - Febrero 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Hic et Nunc, por Julio Cortázar; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (3º parte), por Jorge Luis Borges; Deja que te enseñe, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (3º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; El silencio de Lorna, por Guillem de Rubenhor; Los signos del horóscopo chino (Búfalo); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Cristian Kocak; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 29 - Marzo 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Se apaga la vista, por Arseni Tarkovski; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (4º parte), por Jorge Luis Borges; Laureano y Eleonora, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (4º entrega), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones de astrología, por Roberto Langella; Médicos, enfermos y payasos, por Guillem de Rubenhor; El arte como ansia de lo ideal (1º parte), por Andrei Tarkovski; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Tigre); Batman desencadenado (1º entrega), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Erwin Olaf; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 30 - Abril 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Soneto 126, por Lope de Vega; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (última parte), por Jorge Luis Borges; La visitante, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (5º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; Magníficos borrachos con su placentera amargura, por Guillem de Rubenhor; El arte como ansia de lo ideal (2º parte), por Andrei Tarkovski; Las Horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Gato); Batman desencadenado (2º parte), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Sven Fennema; Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 31 - Mayo 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Parad los relojes, por W. H. Auden; Seco estudio de caballos, por Clarice Lispector; No escaparás de ésta, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (6º entrega), por Chabela Ximénez; Marie Mollins, funámbula, por Guillem de Rubenhor; Se me cayeron las alas; El arte como ansia de lo ideal (3º parte), por Andrei Tarkovski; Las horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Dragón); Batman desencadenado (3º entrega), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Dan Mountford; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 32 - Junio 2013 Contenido: Editorial; El murciélago rubio, por Spencer Holst; Serafín y sus mujeres, por Horacio Otheguy Riveira; La euforia, por Roberto Langella; Canelita o el paso de azúcar amargo (7º entrega), por Chabela Ximénez; Una historia de amor que viaja en tren, por Guillem de Rubenhor; Se me cayeron las alas; El arte como ansia de lo ideal (última parte), por Andrei Tarkovski; Las horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Serpiente); Batman desencadenado (4º parte), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Maya Kulenovic; Horóscopo; Sumario de números anteriores.


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Revista Spes Unica nº 33 - Julio 2013 Contenido: Editorial; No es fácil enamorarse de una mujer que tiene freezer, por Juan Sasturain; La noche de los feos, por Mario Benedetti; El hombre del traje gris, por Horacio Otheguy Riveira; ―Tom Waits. Conversaciones, entrevistas y opiniones‖, de Mac Montandon, por Roberto Langella; Canelita o el paso de azúcar amargo (8º entrega), por Chabela Ximénez; Por qué no soy vegetariano (1º parte), por William T. Jarvis; Se me cayeron las alas; Las horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Caballo); El otro lado (1º parte), por José Luis García Ortego; Batman desencadenado (4º parte), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Antonio Berni; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 34 - Agosto 2013 Contenido: Editorial; La mala, por María de la Paz Reyes Peña; Aroma, sabor y sonrisa, por Horacio Otheguy Riveira; Facepopular, la nueva red social latinoamericana, por Roberto Langella; El alacrán, por Elisa Pérez; Por qué no soy vegetariano (2º parte), por William T. Jarvis; Canelita o el paso de azúcar amarga (9º parte), por Chabela Ximénez; Una mujer fatal, por Guillem de Rubenhor; Amaría viajar en tren, por Roberto Langella; Traición inesperada, por Ana Riera; La ceremonia de los peces, por Ana Riera; Se me cayeron las alas; El elegido, de María de la Paz Reyes Peña (19622012), por Horacio Otheguy Riveira; El otro lado (2º parte), por José Luis García Ortego; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Cabra); Batman desencadenado (6º parte), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Paolo Roversi; Horóscopo; Sumario de los números anteriores Revista Spes Unica nº 35 - Septiembre 2013 Editorial; La decadencia de la amistad, por Alejandro Dolina; Una visión extraordinaria, por Horacio Otheguy Riveira; Sobre el feminismo y otras militancias, por Roberto Langella; Por qué no soy vegetariano (3º parte), por William T. Jarvis; Mancha de vino rojo, por Chabela Ximénez; Tom Ripley, el gran amor de Patricia Highsmith, por Guillem de Rubenhor; Se me cayeron las alas; Las horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; El otro lado (última parte), por José Luis García Ortego; Apareció María Teresa, la protagonista (real) de un corto de ficción, por Roberto Langella; Textuales; Prohibido fumar, por Chabela Ximénez; ¿Quimicontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (mono); Batman desencadenado (6º entrega), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Otto Dix; Horóscopo; Sumario de números anteriores El Astrólogo y la Tarotista (edición única y definitiva) (Comprar versión impresa)


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Consultorio Astrológico Spesunica Curso Integral de Astrología a distancia Inauguramos nuestro curso de astrología a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de la confección e interpretación de la carta natal astrológica, Revoluciones Solares, cartas combinadas y sinastrías, y todas las técnicas complementarias que hacen al quehacer del oficio de astrólogo. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como astrólogo. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella Tablas de Efemérides Planetarias para los siglos XX y XXI Tablas de Casas Otras diferentes tablas Plantilla para la confección de mapas astrales Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas de astrología para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía email. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, tratado de Astrología. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas.

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A la memoria de María de la Paz Reyes Peña (1962-2012) co-fundadora de esta revista y del consultorio astrológico Spesunica. Por siempre.

Spes Unica. Año 5 nº 36. Octubre de 2013 Editada por el Consultorio Astrológico Spesunica Dirección: Roberto Langella Registro de Propiedad Intelectual: En trámite. Impreso por Peecho B. V., Amsterdam, Netherlands Colaboran en este número: Horacio Otheguy Riveira; Elisa Pérez; Mariano Liébana; Chabela Ximénez; Paula Alfonso; Guillem de Rubenhor; José Luis García Ortego; Oscar Ramentev; Ñapi.

Otros sitios de interés: Roberto Langella Faquin Blog Roberto Langella Faquin Poesía

Un lugar de encuentro.

Las afirmaciones y opiniones vertidas en los artículos y textos son de exclusiva responsabilidad de quienes los escriben. Se prohíbe la reproducción total o parcial por cualquier medio de esta publicación, sin previa autorización de la editorial. Contenidos registrados en www.safecreative.org Los números atrasados pueden ser obtenidos siguiendo este vínculo: http://issuu.com/robertolangella

¡Esperamos sus colaboraciones!


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