Personal & profesional/Biblioteca de los RR.HH.
“La felicidad en el trabajo… y en la vida”, de Santiago Vázquez Miguel Bertojo, periodista
“
Si vamos a trabajar cuarenta o más años, ¿podemos renunciar a ser felices haciéndolo?”,“¿Es posible la felicidad en el trabajo?”, se pregunta Santiago Vázquez, Director de Personas de R Cable, en este libro.Vázquez se ha convertido en un divulgador de excepción de un modelo cuyos fundamentos se inscriben en el ámbito de la Psicología Positiva, y que ha constatado empíricamente en su propia empresa. En su libro se entrelazan citas de clásicos occidentales, anécdotas personales y profesionales… ¿Es una utopía pensar en la necesidad de ser feliz en el trabajo para ser feliz en la vida? Su autor se atreve a contestar con algo más que una respuesta. “A lo largo de mi experiencia he podido constatar, al principio de forma intuitiva, que las personas con una orientación positiva hacia el trabajo tienen un día a día mejor, hacen mejor su tarea y rinden más; y, sobre todo, presentan, a través de la identificación con su empresa, más nivel de compromiso y mejor balance.Y, últimamente, determinados trabajos de investigación particularmente rigurosos no han cesado de aportar más y más pruebas empíricas al respecto”, sentencia el propio Vázquez. Su mensaje se refiere a la Psicología Positiva, obviamente… En efecto. Se trata de una aproximación al comportamiento humano de finales de los 90, sin duda innovadora, enfocada al funcionamiento óptimo de las personas, a su análisis y comprensión. Además de ese soporte teórico, he constatado que el orgullo de pertenencia, la identificación con determina-
126
Capital Humano
www.capitalhumano.es
dos valores, el compromiso o la confianza funcionan mejor que el miedo, la desconfianza u otros mecanismos tradicionales. ¿Podemos ser felices en la vida si no lo somos en el trabajo? Seguramente sí, pero es más difícil: el trabajo ocupa una buena parte de nuestro tiempo. Para Seligman, la felicidad consiste en identificar las fortalezas que mencionaba y utilizarlas cotidianamente. Quizá ser feliz suene excesivo en una situación como la actual; aun así, Aristóteles decía que cuando hacemos lo que se nos da bien y lo que sabemos hacer y, además, crea valor, obtenemos un alto nivel de satisfacción: es el concepto de eudaimonia. Si las personas viesen el trabajo no como un castigo y se atreviesen, por ejemplo, a desaprender lo aprendido a lo largo de la historia, sería ya un cambio de paradigma. Hablo de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso por no cumplir la Ley, y que la pena fuese trabajar; o que la raíz latina de trabajo sea tripalium, el yugo de tres palos ideado para torturar. ¡Con tales antecedentes, que unos científicos afirmen ahora que el trabajo puede ser una fuente de felicidad…! Queremos ser felices; sin embargo, tal y cómo nos gestionamos cotidianamente, parece lo contrario. Nos equivocamos cuando competimos más allá de lo razonable o buscamos la felicidad en tener y no en ser... De todos modos, ¿es oportuno un libro así? Por supuesto, ¡y más en estas circunstancias! Estamos en una nueva era, denominada Human, si bien pasará un tiempo hasta su etiqueta definitiva. Hemos pasado de una era agraria a otra industrial y a una tercera de conocimiento. Aun así, en 2020 un 30%de la población sufrirá algún tipo de depresión: nunca hemos tenido tanto y estado peor. Los ansiolíticos ocupan el primer puesto de las ventas farmacéuticas… O empezamos a cambiar las preguntas o seguiremos llegando a las mismas respuestas. ¿Quién es más feliz: un jugador de un equipo aficionado local o una estrella como Cristiano Ronaldo? ¿Lo fue Whitney Houston o el
>