Este libro se hizo en un viaje relámpago, entre trenes, sol de invierno, una casa cerca del mar,silencio compartido y espíritus acompañantes soplando imágenes al oído.Somos hologramas por eso Mar del Plata en invierno es Rusia, en los jardines donde chicos del espacio llegan a dormir la siesta y nos guiñan un ojo.