PALMERAS DE GRAN CANARIA...
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Es la palmera canaria, esa de frondoso tallo que baila con el viento, y resiste temporales. A las palmas le dio nombre en EL REAL DE LAS PALMAS, tuvo su primera entrada en ellos se asentaron, lo que llegaron de aquellas lejanas tierras. Por todas las carreteras, encontramos ejemplares, es un árbol como tal se considera, en MASPALOMAS, grandes palmerales, en TAFIRA, junto a la UNIVERSIDAD, campo con PALMERAS, terrenos de labranza, ganado transumante, vacas y ovejas pastaron al pie de esos palmerales, y llegaron promociones de chalets y adosados, y la palmera que allí era centenaria, se arrancó con presteza, y solo quedó una delante de cada casa. La PALMERA..... LA PALMERA, cuantos correrías, a su pie los muchachos nos dábamos, cuantas tamaras envueltas en papel de estraza, comíamos de sabor fuerte, dorado de
amarilla madurez, que degustabamos con
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agrado. En el sur en terrenos del CONDE DE LA VEGA GRANDE, campamentos juntos al mar, muchachos, flechas y mandos, bajo la sombra de los extensos palmerales. Ahora en los paseos que me doy por mi amada GRANCANARIA, las palmeras fenecen, sus hojas secas, el picudo rojo, dicen que es el mal que les acecha. Y con esa excusa peregrina y manifiesta dicen que no se pueden tocar, porque se les hace mas daĂąo, que lograr buena cosecha. Y siguen plantando palmeras datileras, y de esas que tienes hojas de manos, como abanicos abiertas.. las nuestras se aprovechaban de sus tallos de las hojas eran pirganos, que servĂan para limpiar las calles, sujetas a unas escobas. Y artesanĂa variada, cerones, y cestas pedreras en las sorribas, para limpiar carreteras.
DESERTIZACION....
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En fin amigos, que puedo decir que uds. no hayan visto ya, y el que no la haya notado, debe hacerse revisar la vista.. porque en el correr de los tiempos, verán como se disminuye los verdes,y va avanzando el cemento que tuvo un parón pero de nuevo nos vuelve, con ganas de ocupar, lo poco que ya nos queda y tener por suelo un desierto. No por muchos movimientos se van a parar los entuertos, que provoca el capital, y los empresarios, con la excusa del trabajo, hacen del mundo un erial. Supongo que en la demás islas estará pasando lo mismo, o habrán tomado conciencia, de que somos parte y todo de la madre naturaleza, esa que pisamos, esa que es la madre tierra y que un futuro lejano, nos acogerá seremos parte de ella... Arnoldo Rodriguez Cabrera.- Derechos Reservados.-
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