N° 39 | Noviembre - Diciembre 2011
“Navidad, Fiesta de la cercanía de Dios”
Queridos hermanos: Iniciamos un nuevo año litúrgico con el tiempo del Adviento, viviendo la cercanía con los demás, como lo hizo Jesús que se acercó a nosotros para regalarnos la alegría de la vida de Dios. Adviento es tiempo de esperanza, de vigilancia, de apertura al misterio de Dios que se nos revela, que viene a nosotros para acercarnos a Dios. Adviento nos dispone a celebrar en “NAVIDAD, LA FIESTA DE LA CERCANÍA DE DIOS”. Dios haciéndose hombre se hace niño, pequeño, y compartiendo nuestra realidad humana nos hace partícipes de la realidad divina. Somos hijos de Dios en Jesucristo, el hijo de Dios.
Que en este tiempo de adviento vayamos armando nuestro pesebre interior:
-Pongamos todo lo nuestro para llegar a todos con la luz de la salvación de la estrella.
-Pongamos la obediencia de la fe, la disponibilidad en esperanza y el servicio de caridad de la Virgen María.
-Pongamos lo que somos, sabemos y tenemos al servicio del Reino de Dios como los Magos.
-Pongamos la santidad y justicia, el silencio reflexivo y la prontitud en la responsabilidad de la misión de San José.
-Y dejemos que JESÚS nazca en nuestro corazón, que se él nuestra luz, nuestra alegría, nuestra fortaleza en la debilidad, nuestro consuelo y nuestro redentor. Dejémonos llenar de su amor.
-Pongamos la alegría, el canto, la glorificación a Dios y el anuncio a los demás de la buena noticia de los ángeles. -Pongamos la pobreza, la escucha atenta y comprometida, y la generosidad de los pastores.
Que podamos acercar esta presencia de Jesús a los demás, para vivir y hacer vivir a los hermanos la Navidad, Fiesta de la cercanía de Dios. ¡¡¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!!