Capítulo 1: Introducción y Resumen El capital en sí mismo no es malo;lo que es malo es su uso equivocado. Siempre será necesario el capital, bajo una forma u otra. - Gandhi
Hablemos de esa palabra que empieza con “f”, de ese tema tabú que suele omitirse y que es responsable de las noches de insomnio de muchas líderes de organizaciones sin fines de lucro. Sí, hablemos de la recaudación de fondos. Los desafíos que plantea la búsqueda de fondos y la movilización de recursos para el trabajo por los derechos de las mujeres, constituyen el tema central de este reporte. Pero, desde nuestro punto de vista, no se trata de escribir un buen proyecto sino más bien, de reconocer que el dinero y los flujos financieros son cuestiones intrínsecamente políticas; por ese motivo, influir sobre ellas es fundamental para cualquier estrategia por los derechos de las mujeres. En otras palabras, la dirección en la que fluye (o no) el dinero consagra determinados valores. Por eso es que construyendo la sostenibilidad financiera de nue-
La competencia por los “escasos” recursos, nos ha generado divisiones y rupturas en distintos niveles al interior del movimiento
stros movimientos, cambiamos los sistemas de valores imperantes, de modo que se orienten a garantizar los derechos humanos y la igualdad entre los géneros, lo que a su vez permite avanzar en la lucha por la justicia social y le da sustento. Sin embargo, acceder a los recursos financieros es difícil, no solamente por el hecho de que el financiamiento parece inaccesible, sino porque el tema en sí mismo constituye un gran desafío para un movimiento de defensoras de los derechos de las mujeres en todo el mundo, que busca ser cada vez más sólido e influyente. Como dice Lydia Alpízar Durán: Es claro que si bien el acceso a recursos ha sido importante para el avance de reivindicaciones de nuestra agenda, también éste ha generado prácticas y procesos que nos han debilitado fuertemente en nuestra capacidad de acción colectiva para generar cambios sociales. La competencia por los “escasos” recursos, nos ha generado divisiones y rupturas en distintos niveles al interior del movimiento. Nuestra conflictiva relación con el dinero, que está definida como sabemos ya desde nuestra propia relación personal con el mismo, afecta la forma en que la llevamos y la proyectamos en nuestro trabajo, en nuestras organizaciones y la forma en que esto a su vez se proyecta en el trabajo en redes, espacios de coordinación, en espacios de los movimientos. Nuestra visión de escasez
Introducción y Resumen
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