La
Ilustrado por
senda de los
Isa Medina
Silvia García
s a t e n a l p
Estrellita abrió los ojos aquella mañana. El cielo estaba repleto de luces muy brillantes. Llevaba ya mucho tiempo deseando que llegara aquel día. Por fin iba a convertirse en una estrella fugaz. Podría despegar y volar hasta su destino. Solo tenía que esperar a que Casiopea le ofreciera su propio mapa estelar y le diera el visto bueno para viajar. —Estrellita —oyó por fin hablar a Casiopea—. Llegó tu hora, pero no sé si vas a poder viajar, dadas las circunstancias. —¿Qué ha pasado? —respondió Estrellita, preocupada.
—Han desaparecido todos los mapas estelares, y sin los mapas no sabemos cuál es el camino más directo y rápido hacia tu destino en el planeta Tierra. —¿Y qué hacemos entonces? ¡En la Tierra ya me esperan mi papá y mi mamá! ¡No puedo faltar a mi misión de Estrella! Estrellita esperaba ese momento desde el día en que empezó a brillar, y eso fue hace mucho tiempo ya. Quién iba a imaginar que después de tantos años de vuelos estelares, justo el día que le llegaba su turno, iban a desaparecer los mapas
—Hay una forma —comentó Casiopea—. Tendrás que seguir la Senda de los Planetas. Es un camino más largo y se tarda más, pero podrás llegar a tu destino sin la necesidad de un mapa. Estrellita estaba desconcertada. Eso sí que no se lo esperaba ¿Cómo iba a hacer una estrella fugaz un viaje sin su mapa estelar? Si hay algo que caracteriza a una estrella fugaz, es que estas son muy rápidas, las más rápidas del firmamento.
Y sin su mapa sería muy lenta, pero no le quedaba otra opción que viajar por la Senda de los Planetas sin él. Casiopea la ayudó a desanclarse del oscuro y frío firmamento. Estiró sus puntitas y se abalanzó hacia el primer planeta. Debía ser rápida. ¡TODO LO RÁPIDA QUE PUDIERA SER, DADAS LAS CIRCUNSTANCIAS!
PRIMER DESTINO: «Planeta Noes» Estrellita aterrizó en el primer planeta. Había poca luz y apenas se podían ver a las personas caminar de un lado para otro.
De pronto empezó a escucharlas decir:
«No puedo», «No lo puedo creer», «Nunca podré». ¡Qué raras eran aquellas personas! ¡Y qué negativas eran!
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Vuela hacia tus
SUEÑOS
ISBN 978-84-18499-24-1
9 788418
499241