El autor repasa con la ironía, el humor que lo caracterizan, los episodios de codicia más bochornosos de nuestra historia reciente, empezando por la inventora de la estafa piramidal, la prestamista Baldomera Larra, hasta llegar a la cleptocracia o gobierno de los ladrones que España padece actualmente. Entre esos dos extremos se denuncian múltiples casos: el rédito económico que se sacó de los esclavos africanos fletados a Cuba, el surgimiento de la palabra «enchufismo» durante la Segunda República, las toneladas de café brasileño regalo de aquella nación con cuya venta se lucró el Generalísimo y una gran variedad de nombres que ya resultan familiares, como el Dioni, Mario Conde y la banda de los Pujoles.
Tras la vuelta al trabajo después de vacaciones, y de forma inesperada, Iker se ha inscrito en la Behobia, la popular carrera de 20 km que discurre entre Irún y San Sebastián. Iker carece de experiencia y sólo dispone de apenas tres meses para prepararse al nivel de exigencia de tan dura prueba. En la empresa en la que trabaja le saldrá un duro rival, y tendrá que lidiar con la incomprensión de su pareja y con muchos otros obstáculos que no había previsto, y que harán su progresión aún más difícil de lo esperado. Cualquier aficionado al running podrá encontrar en sus páginas el fiel reflejo de sus vivencias como corredor. La novela dibuja un retrato intenso, emocionante y apasionado de la popular carrera.
Judith y Eric llevan ya cinco años juntos, pero la pasión que les une sigue siendo tan intensa como el primer día. Sus discusiones, bastante frecuentes, no son más que una muestra de que sus caracteres son tan opuestos como complementarios, en todas sus facetas (con la ropa puesta o sin ella). Ni siquiera el haber formado una familia les ha empujado a la rutina: la combinación de imaginación y deseo es el motor de una relación en la que siempre quedan apetencias que saciar. Siguen en contacto con sus amigos Björn y Mel y parece que la vida les sonríe. Hasta que el pasado les hace una visita inesperada.