S U P L E M E N T O S O B R E T E M A S D E L A M U J E R | C A M B I O D E M I C H O A C Á N | N Ú M E R O 298 | JUEVES 23 DE JULIO D E 2 0 15
POR DINORAH AMBRIZ Es en el trabajo doméstico donde continúan reflejándose arraigados estereotipos de género; no sólo el 95 por ciento de quienes se dedican a ello son mujeres, sino que además, en el caso de las trabajadoras del hogar, que son quienes reciben una remuneración por el trabajo doméstico, ellas perciben un salario menor al de los hombres. Un trabajo que no se considera como tal
Trabajo doméstico, «chamba de mujeres»
Hacerse cargo de las tareas de un hogar suele ser una tarea menospreciada, sin embargo, «quedarse en casa» implica gran trabajo y cada año el 22 de julio, Día Internacional del Trabajo Doméstico, sirve como escenario para demandar mayor respeto y atención por parte de la sociedad hacia quienes desempeñan estas labores. El trabajo doméstico, según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), es «el conjunto de actividades no remuneradas que se realizan dentro del hogar para promocionar y proveer bienestar a los miembros de la familia. Este contempla garantizar: higiene, alimentación, salud, equilibrio emocional y la socialización de los individuos desde su nacimiento». En México hay 2.2 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico, de las cuales el 95 por ciento son mujeres, afirma el Inegi a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de 2013. Así, son más de dos millones los que, de acuerdo al informe «Legislar sin discriminación del Conapred», sufren violaciones a derechos humanos elementales, como discriminación, maltrato y humillación. En la mayoría de los casos, el trabajo doméstico es realizado por esposas y madres que, al no ser consideradas como trabajadoras del hogar, no reciben una remuneración económica ni son reconocidas ni contempladas por la Ley Federal del Trabajo (LFT). Ello conlleva que para mejorar la situación de las mujeres dedicadas al trabajo doméstico, al no tener una actividad laboral reconocida, se diseñen mecanismos frágiles en el mejor de los casos. Al respecto, México votó a favor del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el 2013, el cual establece las protecciones mínimas PASA A LA SIGUIENTE PÁGINA