SÁBADO
23 DE ENERO 2010 AÑO 1 Nº 167 CARACAS, VENEZUELA
Hoy se recuerda la caída de la dictadura > Estados Unidos aceleró el derrocamiento al dejar de comprar parte de la producción nacional en 1957 Igor García CIUDAD CCS
Los precios petroleros, la represión, la división entre los miembros de la Fuerza Armada Nacional y un pueblo que pedía mayores libertades, acabaron en Venezuela con un sistema dictatorial que se había desparramado por casi todas las naciones de Suramérica y el Caribe. Marcos Pérez Jiménez, miembro de la junta militar que derrocó al gobierno de Rómulo Gallegos, en 1948, sucesor de Román Delgado Chalbaud, en 1950, y presidente constitucional desde 1953, cerró un capítulo de la historia venezolana al dejar su gobierno el 23 de enero de 1958, acuciado por las presiones internas y por sus propios compañeros de armas. El Nuevo Ideal Nacional En una etapa en la que surgieron gobiernos militares con orientación nacionalista, Pérez Jiménez se unió al grupo de los que adelantó políticas para instaurar desarrollos capitalistas en sus naciones con la construcción de infraestructura agroindustrial y obras monumentales para captar mano de obra y atacar con ello el desempleo en las masas trabajadoras. Los informes del Banco Central de Venezuela para la época señalan algunos aspectos importantes en la política económica que llevaron a presentar una balanza de pagos favorables y cifras que superaban los planes contemplados para el momento. Todo este plan económico fue bautizado con el nombre de Nuevo Ideal Nacional y estaba basado en un incremento de los precios y de la producción petrolera, lo que llevó a Venezuela a constituirse en el primer productor mundial de petróleo, gracias a circunstancias particulares que se explican a continuación. La Crisis del Canal de Suez Desde 1947, cuando las naciones vencedoras formaron la Organización de las Naciones Unidas y dividieron a Palestina para dar paso a una nación judía, se originó una confrontación que creó una crisis en 1956, dando paso a la nacionalización del canal de Suez, por parte de Egipto. Esta crisis repercutió en todo el mundo petrolero, creando una escasez que hubo de ser suplida por el petróleo existente en la zona occidental del mundo, donde está
El antiguo “2 de Diciembre” se transformó en el “23 de Enero”. foto jesús castillo ubicada Venezuela. El gobierno de Marcos Pérez Jiménez, consciente de esta situación y presionado por los gobiernos afectados y por las compañías petroleras, decidió otorgar nuevas concesiones petroleras, con lo cual logró aumentar la producción del crudo y captar, a través de impuestos especiales y ordinarios, grandes masas de dinero para incrementar el proceso del Nuevo Ideal Nacional. Este crecimiento en la producción petrolera, aunado a las importaciones de café, cacao, hierro y azúcar, generaban los recursos necesarios para sufragar los gastos generados por este plan.
Política y represión Desde la muerte de Juan Vicente Gómez, en Venezuela se había generado una
confrontación política y militar que tuvo sus dos primeros puntos álgidos el 18 de octubre de 1945, con el derrocamiento del gobierno de Isaías Medina Angarita, y el 24 de noviembre de 1948, con la deposición de Rómulo Gallegos de la primera magistratura nacional. El surgimiento de agrupaciones políticas como el Partido Comunista de Venezuela (PCV); Acción Democrática (AD); Unión Republicana Democrática (URD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), dieron un nuevo matiz al ambiente político nacional, toda vez que incluyeron nuevas teorías político-sociales dentro del ambiente nacional. Estos nuevos elementos, unidos a la corriente militarista prevaleciente, formaron una amalgama de criterios que fue cambiando en la medida en que las circunstancias internas y externas añadían elementos en pro o en contra de algunas de las corrientes. El gobierno militar, ante esta circunstancia y temeroso de que las nuevas corrientes tuvieran cabida dentro del pueblo, se dedicó a reprimir los movimientos políticos y a castigar la disidencia con el destierro y con el asesinato, en algunos casos. Para ello creó sistemas de inteligencia militar para detectar focos de opositores y desmembrarlos a través de la fuerza. Las Obras Públicas Los años del gobierno militar sirvieron para enfocar varios puntos sensibles del desarrollo social y económico del país, tales como la vialidad y la vivienda, los cuales se atacaron con especial atención. Con respecto a la vivienda, se potenció el Banco
Obrero y se creó una campaña denominada “Guerra al Rancho”, la cual constituyó la creación de una serie de urbanizaciones populares para alojar a los habitantes de las barriadas que se habían formado por las migraciones internas. La construcción de carreteras y autopistas tuvo especial atención, llegándose a dar concesiones para la construcción de autopistas que luego se financiarían por medio del pago de los usuarios en peajes previamente construidos para tal efecto. Sin embargo, estas medidas no gozaron de la popularidad esperada, por cuanto las nuevas residencias tenían carácter de arrendamiento y no se adaptaban a los usos de estos venezolanos acostumbrados a vivir en casas en sus pueblos y ciudades del interior del país. Estos planes estuvieron acompañados de grandes obras de infraestructura, tales como el teleférico de Mérida, el Paseo de la Nacionalidad, el Hotel Humboldt, entre otros, que abrieron la posibilidad de incrementar el turismo como una nueva industria nacional. La caída La segunda mitad del año 1957 fue el inicio de un proceso degenerativo para el mercado petrolero mundial. La crisis del Canal de Suez se había superado y con ello el tránsito de los buques y el envío de petróleo a través de los oleoductos. Esto conllevó a que el precio de los hidrocarburos volviera a sus niveles normales y la demanda se contrajera. Pero, además de esto, Venezuela confrontó una circunstancia especial cuando los Estados Unidos de Norteamérica, el primer consumidor para aquel entonces del crudo venezolano, decidió restringir sus importaciones de hidrocarburos desde Venezuela, mucho más allá de los niveles acostumbrados, esgrimiendo como excusa un período de recesión y una decisión soberana a la hora de escoger quiénes serían sus proveedores. La carencia de dinero circulante por esta merma en la venta de petróleo llevó al gobierno a descuidar el pago de algunas deudas internas, generando la caída de gran cantidad de empleos y un descontento general a nivel de trabajadores y empresarios nacionales. Adicionalmente a este aspecto se presentó una divergencia manifiesta entre sectores militares que presionaron para sacar algunos personajes del gabinete ministerial, obligando al Gobierno a realizar una consulta popular. El primero de enero de 1958 hubo una primera asonada militar, la cual fue sofocada pero no en su totalidad, por lo que 22 días más tarde, amparados en una huelga general, el general Pérez Jiménez fue obligado a dejar el poder.