Brief Pautas Recomposición Fuerza Pública
25 de septiembre de 2015
Recomposición de la Fuerza Pública Elementos para la discusión – Claudia López La firma de un acuerdo con la guerrilla de las FARC debe provocar distintos cambios institucionales en el Estado colombiano. Uno de esos cambios tendrá que darse con relación a la Fuerza Pública, cuyo accionar durante décadas ha estado pensado con el fin de enfrentar a la guerrilla. De manera breve este documento se refiere a los principales retos de la Fuerza Pública con ocasión de un acuerdo de paz con las FARC.
1. Cambio de enfoque: de la doctrina de seguridad nacional a la seguridad humana Bajo un entorno de seguridad aún complejo, un hecho connatural al fin de la guerra con las FARC será el reacomodamiento de ciertos roles y competencias estatales que en este momento se encuentran configurados para actuar en el marco de la lucha contrainsurgente. Uno de los más relevantes es el proceso de transformación funcional de la Fuerza pública, en cuanto a su fuerza y alcance, dado que por más de 20 años su principal vector de reforma y cambio fue la lucha contrainsurgente. La seguridad nacional surgió como categoría política durante la Guerra Fría. Hacía referencia a la defensa militar y la seguridad interna frente a amenazas de revolución, inestabilidad del capitalismo y capacidad destructora de los armamentos nucleares. Esta doctrina tuvo una variación en América del Sur: la “doctrina de seguridad nacional”. Esta doctrina tuvo dos variaciones importantes con relación a la idea de seguridad nacional. Por un lado, consideraba que para mantener la seguridad del Estado era necesario el control militar del Estado. Por otro lado, sustituyó la idea del enemigo externo por la del enemigo interno. Esta noción fue la que promovió Estados Unidos en los países de América Latina con el fin de ser utilizada en la lucha contra movimientos comunistas que surgieron en la región1. Esta doctrina tuvo efectos negativos en la Fuerza Pública. Especialmente, se dice que esta inclinación doctrinaria llevó a una desviación profesional y a una politización de las instituciones castrenses, producto de la formación ideológica que recibieron. Por esta razón, es indispensable cambiar el enfoque operativo de la Fuerza Pública, por uno centrado en la protección de los derechos de todos. Se trata de doctrinas como la de seguridad humana, promovida por el PNUD. Este enfoque tiene varias características: (i) está basada en la protección de una amplia gama de condiciones que amenazan la supervivencia, los medios de subsistencia y la dignidad de las personas; (i) promueve la adopción de medidas de carácter exhaustivo, multisectorial y que entrañen colaboración, con el fin de lograr soluciones integrales las amenazas a las personas; (iii) propende por soluciones impulsadas por las realidades locales y basadas en las necesidades, la vulnerabilidad y las capacidades reales de los gobiernos; (iv) está centrada en la identificación de los cambios estructurales y los de comportamiento con el fin de mitigar los efectos y, de ser posible, evitar su repetición; y (v) combina la protección de las instituciones (mediante normas, instituciones, procedimientos) con el empoderamiento (participación activa de las comunidades).
2. No reducción del gasto sino recomposición interna de las fuerzas: Introducción al tamaño y gasto en las fuerzas actualmente
En un escenario de desmovilización de las FARC, los principales enemigos a la seguridad serían las BACRIM y el ELN. No obstante, si no se atacan las fuentes que hacen factibles la reproducción de las organizaciones criminales, el país estará abocado a cambios de apellido de los grupos criminales que amenazan la seguridad, más no a reducir la criminalidad.
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Francisco Leal Buitrago, “La doctrina de seguridad nacional: materialización de la Guerra Fría en América del Sur”, Revista de Estudios Sociales, junio de 2003, pp. 74 a 87.
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