El muy docto catedrático de la Universidad de Zaragoza Dr. D. Vicente Blanco precisó con aguda sagacidad (1) que el manuscrito continente del tratado De perpetua uirginitate beatae Mariae, de San Ildefonso, conservado en la Biblioteca Mediceo-Laurenziana de Florencia, era el mismo que vió el P. Burriel en el convento de Trinitarios Calzados de Toledo (2).