Las huellas de la Dictadura Militar en la Región de Aysén
El golpe de estado y la dictadura de la junta encabezada por Augusto Pinochet en 1973, tuvo como objetivo destruir por completo el movimiento obrero. Todos los sindicatos y organizaciones de izquierda quedaron prohibidos, se suspendió toda actividad política, se instó a denunciar y a delatar a los adherentes al gobierno popular y se realizaron cerca de 300.000 despidos ordenados en un año (10% de empleados). El ejército decretó la presentación obligatoria de distancia de cualquier empleado por su jefe y los campos de concentración fueron organizados apresuradamente (en tres meses, después del golpe 18.000 personas estaban allí). Hasta el final de la dictadura en 1990, más de 38.000 personas fueron torturadas y al menos 3.200 fueron asesinados o desaparecidos a lo largo y ancho del país. [1] Le entonces joven Provincia de Aysén al extremo sur de Chile, con recién 56.520 habitantes [2] y con muchos problemas de conectividad, también sufriría de las consecuencias inmediatas de la recién instaurada dictadura militar y como cualquier otra subdivisión territorial tendría que cumplir las órdenes más inmediatas de los golpistas, que se tradujeron en el toque de queda a partir del mismo 11 de septiembre a partir de las 15 horas y el llamado a todos aquellos que tuvieran cargos y representatividad en la Unidad Popular a entregarse a las comisarias más cercanas para que “vean” su situación. El general Leigh, miembro de la Junta se compromete a "erradicar el cáncer marxista" y en una región donde Salvador Allende en el año 1945 había sido elegido Senador representando a la Novena Agrupación Provincial y durante el año 1969 resultó ser electo nuevamente senador (junto a las localidad de Chiloé y Magallanes), estaba presente la memoria de sus electores y en los 4.268 votos que obtuvo en la votación del 70 para que salga elegido Presidente. [3] Comenzaría así la “caza de brujas”, los secuestros y arrestos por motivos políticos a manos de las Fuerza Armadas y Carabineros. Presidentes o secretarios de partidos, además de dirigentes sociales fueron los primeros en ser buscados para luego ser reubicados en los recintos de detención que según el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura de la Comisión Valech, serian identificados 22 recintos, donde 12 de estos recintos de detención recibió un número significativo de testimonios. Campamento de Prisioneros de Las Bandurrias, Cárcel de Aysén y de Coyhaique, Casa-habitación de la CNI en Obispo Michelato con Carrera, comisarías de Carabineros de Chile Chico, Coyhaique, Puerto Aguirre y Puerto Aysén, Cuartel de Investigaciones de Coyhaique, Regimiento Reforzado N° 14, Aysén , Retén de Carabineros Raúl Marín Balmaceda, y Retén de Carabineros de Puerto Cisnes, fueron los principales centros y campos de concentración, donde los prisioneros sufrirían las