INTRODUCCIÓN
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eis años después de que la economía mundial emergiera de la recesión más amplia y profunda desde la posguerra, la vuelta a una expansión robusta y sincronizada sigue siendo incierta. Los pronósticos revisados de esta última edición de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) ponen de relieve los desafíos a los que se enfrentan todos los países. A pesar de las considerables diferencias en las perspectivas de cada uno de ellos, los nuevos pronósticos corrigen a la baja las tasas de crecimiento a corto plazo de manera marginal, pero para casi todos los países. Además, los riesgos a la baja para la economía mundial ahora parecen más pronunciados que hace tan solo unos meses. En las economías avanzadas, el crecimiento económico a corto plazo aún parece sólido, en comparación con los últimos meses, pero es más débil en las economías de mercados emergentes y en desarrollo que representan una proporción cada vez mayor del producto mundial y aún constituyen la parte más importante del crecimiento mundial. En el grupo de economías avanzadas, las secuelas de recientes crisis son ahora más débiles, y esto, sumado a un apoyo prolongado de política monetaria y una vuelta a la neutralidad fiscal, ha respaldado una aceleración del producto y una caída del desempleo a nivel general, aunque persisten presiones deflacionarias. La recuperación se encuentra en una etapa más avanzada en Estados Unidos y el Reino Unido, donde la política monetaria probablemente se endurezca pronto, pero es más incierta en la zona del euro y Japón. En los países que no forman parte del grupo de economías avanzadas, las fuentes de la desaceleración del crecimiento son diversas, y van desde la caída de precios de las materias primas (que también afecta negativamente a algunas economías avanzadas), hasta el sobreendeudamiento generado anteriormente por el rápido crecimiento del crédito y las turbulencias políticas. Naturalmente, los países con múltiples diagnósticos se encuentran en una situación más difícil, y en ciertos casos también se enfrentan a tasas de inflación más altas. Para las economías de mercados emergentes y en desarrollo en su conjunto, nuestro pronóstico es que el crecimiento se reducirá por quinto año consecutivo en 2015.
¿En qué se basan los pronósticos de moderación del crecimiento? En primer lugar, la persistencia de un bajo crecimiento de la productividad parece indicar que el crecimiento potencial del producto a largo plazo puede haber caído en todas las economías. La inversión persistentemente baja ayuda a explicar el incremento limitado de la productividad de la mano de obra y de los salarios, aunque el crecimiento de la productividad conjunta de todos los factores de producción, no solo de la mano de obra, también ha sido lento. La baja demanda agregada es un factor que desalienta la inversión, como se demostró en la última edición del informe WEO. El lento crecimiento potencial previsto también reduce la demanda agregada, lo que limita aún más la inversión, generando un círculo vicioso. El envejecimiento de la población contrae aún más la inversión en algunos países; en otros, las deficiencias institucionales o la inestabilidad política son factores adversos disuasorios. En sus formas más extremas, los conflictos políticos han creado una gran cantidad de personas desplazadas en todo el mundo, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales. Los costos económicos y sociales son enormes. En el capítulo1 se indica que las recesiones pueden tener un efecto negativo permanente no solo en los niveles tendenciales de la productividad, sino también en el aumento tendencial de la productividad. Como consecuencia de este mecanismo, el bajo nivel de productividad proyectado actualmente parece en parte el resultado de la turbulencia posterior a 2007. Algunos historiadores económicos señalan que la evolución del crecimiento mundial después de la posguerra refleja en gran medida los rendimientos decrecientes junto con el extenso margen de innovación tecnológica, jalonados temporalmente por la entrada de China y los antiguos Estados de la Unión Soviética en la economía de mercado mundial y por la revolución de la tecnología de la información y las comunicaciones. Otros sostienen, sin embargo, que la innovación transformadora continúa en muchos ámbitos, desde la robótica a la bioingeniería. Pero como en el caso de la electrificación hace más de un siglo, pueden pasar décadas hasta que estos avances se incorporen en los procesos de producción comercial cuyos productos se miden en los ingresos nacionales. Solo el tiempo zanjará estos debates. En los países que exportan petróleo y otras materias primas, las variaciones de los precios afectan tanto a
Fondo Monetario Internacional | Octubre de 2015
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