Año No. 33 • eDición 10273
PaGina web: www.elnuevodiario.com.do
SabaDO, 10 De aGOSTO De 2013 / SanTO DOminGO
ECONOMICAS (P/6)
RD y Haití ultiman un acuerdo para levantar veda NACIONALES (P/2)
Jueza ordena reponer a Geanilda en el PRD; MVM lo cree arbitrario P/4
Fiscal dice posee pruebas contra policías caso Sosúa TOGA
(P/8)
Lo acusan de autosecuestro para cobrar RD$200,000 NOVEDADES
(P/12)
Un embarazo en forma sin sacrificar los “antojos” ECONOMICAS (P/7)
Gobierno ve posibilidad alza salarios mes de enero
NAGASAKI RECUERDA BOMBARDEO.- Un grupo de personas transporta a una Virgen María dañada por la bomba atómica durante una procesión en la Catedral Urakami, en Nagasaki (Japón), ayer. La ciudad japonesa recordó el 68 aniversario del bombardeo atómico de 1945, en una ceremonia en la que se instó al Gobierno a liderar los esfuerzos contra las armas nucleares. (Foto: EFE).
editorial
Denunciar desde el Gobierno Es frecuente que algunos funcionarios desde el Gobierno hacen denuncias sobre situaciones irregulares. Algunos, incluso, lo hacen con cuestiones que tienen que ver con sus propias responsabilidades, mientras que otros las lanzan como si se movieran desde la oposición. Es una práctica que se ha podido observar en diferentes gobiernos y en partidos políticos distintos. Ahora está ocurriendo lo mismo. Funcionarios que denuncian situaciones que afectan a la población, pero que no se aportan las soluciones que ellos mismos deberían procurar. Hay que suponer que los gobiernos, incluyendo el actual, tienen políticas que deben ser cumplidas, y que además existen mecanismos para que eso ocurra. Sin embargo, en la práctica, peor que las denuncias es el hecho de que luego de denunciado el asunto nadie se da por enterado. Ni siquiera el denunciante le da seguimiento a la cuestión. Y no es que las denuncias carezcan de sentido, es decir que no se correspondan en la verdad, es el hecho de que los funcionarios no están para denunciar, pues ese es un rol que está reservado a la oposición política, la que en muchas ocasiones las hace sólo para llenar su espacio social y algunas veces cumpliendo con su responsabilidad. Los funcionarios electos o designados están para resolver. Es para eso que el pueblo los elige o para lo que el Poder Ejecutivo los nombra en esos puestos públicos. Algunas de las cosas que denuncian los funcionarios, si se corresponde con la verdad resultan más que graves, y de no serlo sería una gran irresponsabilidad ejercida desde esas posiciones. Sería lógico pensar que toda irregularidad revelada por un funcionario público tendría que venir acompañada de la solución adecuada.