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AMÉN.FRANCISCORESPONDE, ENTRE UN MAR DE OPINIONES

del Papa para utilizarlo hacia sus propios fines.

PADRE BORRE.

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Durante toda la película de este documental del Papa Francisco estuve lleno de miedo, tensionado, estresado, «pescado» del sillón… porque me habían dicho muchas cosas malas de este documental, que me esperara lo peor. Y la verdad es que salí emocionado, me encantó como el Papa Francisco salió, se encontró con los jóvenes. Jóvenes que estaban escogidos, fue una trampa que le pusieron al Papa con casos muy complicados, pero la verdad él respondió de una manera contundente, así tal cual como Jesús cuando se encontraba con los fariseos, cuando estaba con los pecadores, ese encuentro con el Mundo.

El Papa Francisco nos puso un ejemplo de cómo hay que dialogar, cómo hay que responder con contundencia, firme. Él cuando decía hay que llamar las cosas como son, a mí me daba un poco de temor, pero él no, él decía las cosas como eran, pero sin perder la cercanía y la compasión

JUAN DIEGO CARAMILLO.

Como joven católico, puedo decir que este especial es una propuesta novedosa. En lugar de entrevistas formales o preguntas especializadas, se trata de un diálogo abierto y sincero entre el santo padre y jóvenes que tienen dudas e inquietudes en relación con la fe, la Iglesia y su doctrina. Muchas de estas preguntas son similares a las que solemos escuchar en nuestra juventud de parte de amigos y conocidos, quienes tienen distintas perspectivas acerca de temas como el aborto, la sexualidad, el rol de la mujer en la Iglesia, entre otros. Como católicos, necesitamos estar abiertos a conocer y entender las realidades de los demás, y a ofrecer una voz de amor y acogida para aquellos que buscan la verdad y la sanación en Dios. No basta el mirar desde el sillón cuando las ideologías están atrapando con mayor fuerza a nuestra juventud.

Otras Opiniones

“Yo, como católica alejada de la iglesia, reconozco que al ver este documental he tenido ganas de regresar a la fe que representa la iglesia”.

“A mí me encantó, no siento que se salga por la tangente, es muy sabio y sabe contestar firme pero amorosamente. No soy católica sin embargo me encantó”.

“Me encantó que fue muy confrontativo, personas jóvenes con ideologías distintas”.

Por Mónica Muñoz

Esta es la época en la que por todos los medios posibles se pregona la igualdad de derechos, la tolerancia, la libertad de expresión, el respeto a la diversidad, entre otros temas abordados por cuestiones políticas y no por una verdadera convicción por alcanzar paz entre la humanidad. Y podemos comprobarlo fácilmente: en vez de respeto y cortesía enfrentamos la realidad de la llamada “jungla de asfalto”, esa figura retórica que indica que nos encontramos en un lugar inhóspito, hostil y donde no se siguen las reglas, descripción que retrata fielmente lo que está aconteciendo en nuestras ciudades.

Para muestra, cuento una anécdota: iba transitando por la calle de una colonia que suelo visitar para hacer algunas compras en las tienditas locales. Subo a mi coche para regresar a mi casa cuando veo que en sentido contrario viene una camioneta. Delante de mí ya había pasado un auto y el conductor le había permitido el paso. Yo seguí, creyendo que se orillaría y entraría en el hueco que dejaban dos autos estacionados de su lado derecho (algo que yo hubiera hecho, sin problema), para que yo pudiera pasar y dejar libre el acceso para él.

Lamentablemente, no fue esa la respuesta del hombre que venía al volante del vehículo: siguió avanzando y gritando que ya había dado el paso al otro, por lo que me hizo retroceder, mientras oía una sarta de palabras altisonantes proferidas en mi contra. Por supuesto, tuve que ir de reversa, y el coche que estaba detrás, también. El caos no acabó ahí, pues pretendía dar vuelta a la derecha, por donde venía otra mujer manejando. Ella sí se hizo de palabras

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