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El maestro es creador

de falta de maestros, de quienes tienen que asumir dos y hasta tres grados, por la ausencia de apoyo. La pandemia los llevó al trabajo virtual y muchos se agobiaron, aprendieron otros oficios, o ya no quisieron seguir en dicha profesión, amén de aquellos que se quedaron, siendo diligentes y responsables, o por desesperación, porque no ven al frente nada más atractivo.

El poeta cubano José Martí vino a Guatemala en cayuco de Belice, y de Izabal continuó del 26 de marzo al 2 de abril de 1877 a lomo de mula hasta la capital. Su compatriota José María Izaguirre, director entonces de la Escuela Normal, lo hospedó y dio empleo como profesor de literatura y de ejercicios de composición. Fue en Guatemala donde Martí se hizo maestro, y luego escribió que este país “Lo hizo maestro, que es hacerlo creador”. Un mes más tarde fue nombrado catedrático de Literatura francesa, inglesa, italiana y alemana, así como de Historia Natural en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de San Carlos, y dio clases gratuitas de composición en la Academia de Niñas de Centroamérica. Su presencia en el país inspiró a muchas personas a dedicarse al magisterio, una profesión casi sagrada, porque de la misma depende el futuro de la patria.

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Pero qué sucede en la actualidad, cuando se escucha la problemática para encontrar maestros que lleven las ciencias y el arte a los niños. Hay quejas

En los tiempos de Martí, el maestro no ganaba gran cosa, pero tenía el respeto de los padres de familia y de los alumnos, y el empleo era seguro de por vida, se podía hacer carrera y vivir de ello. Aspectos materiales y emocionales que inspiraban el sueño de José Martí de ser creador. Pero en la actualidad ya no es tan atractivo, porque los alumnos no siempre son educados, algunos pasan a molestos, y existe la impresión de que los alumnos mandan, en lo público porque nadie les dice lo contrario, y en lo privado, porque sus padres son quienes pagan a los maestros, y por eso los hacen sentir sus dependientes.

De seguir así, los maestros van a desaparecer, y salvo los colegios privados donde se remunera con más libertad a quienes enseñan bien, el sistema se va a quedar vacío. Solo tocando fondo se comprenderá que hay que liberarse de la mediocridad del sindicato de maestros actual, dejar que los mejores vayan a las escuelas públicas, que a cada quien se le trate según lo que aporte, y que crezca nuevamente la oferta de maestros. La población aumentó con menos maestros y tan poco motivados, no podremos enfrentar el desafío del futuro.

Salvador Paiz

Mujeres fuertes y empoderadas

CRECÍ EN UN HOGAR DE MUJERES FUERTES. DESDE MUY PEQUEÑO ME ACOSTUMBRÉ A VER A MI MAMÁ

ESFORZARSE AL MÁXIMO POR

CUMPLIR SUS SUEÑOS Y ALCANZAR SUS METAS. SU TENACIDAD Y ESFUERZO ERAN EJEMPLARES. AÑOS DESPUÉS, VI LA MISMA CHISPA EN MI HERMANA, QUIEN HOY ADMIRO MUCHÍSIMO POR LO LEJOS QUE HA

LLEGADO GRACIAS A SU ESFUERZO Y SUS MÉRITOS. ESTA SEMANA CELEBRO A MI MADRE, MI HERMANA Y A TODAS LAS MUJERES EJEMPLARES Y RESILIENTES. PERO NO TODAS LAS MUJERES PUEDEN ALZAR SU VOZ. HOY LAS RECORDAMOS A TODAS ELLAS TAMBIÉN.

Hace 48 años se instauró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, sin embargo, fue hasta 1994 en que se empezó realmente a conmemorar esta fecha. Históricamente la mujer ha sido objeto de desigualdad, violencia, maltrato, desdeño, menosprecio, etcétera. No tenían derecho a cosas tan básicas como tener propiedad, manejar una cuenta bancaria, comprar y vender propiedades, y mucho más. Jurídicamente las mujeres eran inferiores, por lo que se les prohibía votar. Tener y hacer valer sus derechos fundamentales como personas parecía ser un sueño inalcanzable. Fue gracias a fuertes movimientos que afloraron en el siglo XX, que a la mujer se le comenzó a dar su lugar.

Sin embargo, en pleno siglo XXI y en diversos contextos sociales, la mujer aún es víctima de maltratos e, incluso, femicidio. Datos recopilados por Cien indican que en 2022 hubo 624 muertes violentas de mujeres (nueve más que 2021) y 157 femicidios (10 más que 2021). Según el Grupo Apoyo Mutuo (GAM), solo en enero y febrero de 2023, han sido asesinadas 87 mujeres. La Ley Contra el Femicidio y Otras Formas de Violencia Contra la Mujer está vigente desde hace 15 años, pero los crímenes en contra de las mujeres persisten.

El Ministerio Público tiene habilitado el portal ayuda.gt. Este está lleno de recursos de apoyo para las mujeres que son (o creen ser) víctimas de violencia, ya sea física, sexual, psicológica o económica. Allí también se puede encontrar una serie de consejos prácticos, según sea la situación, y una guía de ayuda para saber qué hacer. Recuerden que existen las líneas 1572 del Observatorio de las Mujeres (OdlM) del Ministerio Público, así como también la 1561 de Crime Stoppers Guatemala (CSG), para poder denunciar.

En 2022, el OdlM recibió más de 3,400 llamadas a su línea de emergencia, reportando algún tipo de violencia.

Mario M Rida

que distingue otros factores, como el sociodemográfico, psicológico y políticos, que desarrollan algunas de las causas citadas en este párrafo.

Los votos, se clasifican en válidos, nulos o anulados y en blanco. Estos último representan el porcentaje de abstención y están respaldados por las boletas que no son utilizadas por los electores.

El abstencionismo electoral, según Alcubilla, E. (2000), en su libro El régimen electoral en España: “Consiste simplemente en la no participación en el acto de votar de quienes tienen derecho a ello”. Las causas atribuidas a este son varias, en el caso de nuestro país me atrevo a creer, que en parte es consecuencia de la pérdida de credibilidad en los personajes, que se postulan a cargos de elección popular, la débil estructura partidaria, que emerge únicamente en el periodo prelectoreal, el cual vive intensamente y languidece setenta y dos horas después del conteo de votos y la desconfianza en la autoridad rectora del proceso electoral.

Sin embargo, existen otras razones. Por ejemplo, la limitada información, dificultad del acceso a los centros de votación, las condiciones climáticas imperantes, la falta de identidad ciudadana, cuestiones de carácter religioso o simplemente la irrelevancia que se le reconoce a las elecciones de las autoridades del país. Alcubilla cita la propuesta académica de Vilajosana, J.M.,

En la 2da. Vuelta del 2019 votaron 3 millones 480 mil 104 (8 millones 150 mil 221 inscritos), que emitieron 3 millones 290 mil 913 votos válidos.

Acreditándole al actual presidente 1 millón 384 mil 112 y el resto a Sandra Torres. El porcentaje de abstención fue del 57.29%. Los votos nulos sumaron 154 mil 291 y en blanco 33,900.

De acuerdo con la ley, “Si el voto nulo obtuviere la mayoría requerida, se repetirá la elección en los casos que procediere, efectuándose un domingo del mes de octubre del mismo año (Art. 196. De la convocatoria)”. En otros de los artículos advierte que: “…el Tribunal Supremo Electoral acordará y declarará en única instancia la nulidad de las elecciones en donde corresponda y se repetirán éstas, por única vez, debiendo los partidos políticos y en su caso los comités cívicos electorales, postular candidatos a los cargos públicos correspondientes” (Art. 203 Bis.). “ … la nueva elección se llevará a cabo dentro de los sesenta días siguientes” (Art. 210).

Lo anterior hubiese sucedió si 57.29%, hubiera acudido a anular su voto y simplemente manifestar su rechazo absteniéndose de votar.

La historia sería otra sí…

Miguel Ngel Albizures

EL APORTE DE LAS MUJERES A LA LUCHA POR LA LIBERTAD, LA JUSTICIA, LA DEMOCRACIA Y LA IGUALDAD DE GÉNERO HA SIDO Y SIGUE SIENDO FUNDAMENTAL.

Arribamos a otro Día Internacional de la Mujer sin que las condiciones de discriminación, racismo, exclusión, abuso de poder, violencia y muerte cesen; por el contrario, constantemente hay denuncias de ese tipo de abusos y hay regiones en donde los femicidios y la violencia contra las mujeres han aumentado considerablemente. Las frías estadísticas así demuestran la muerte de mujeres a manos de machos violentos o de delincuentes comunes que se ensañan contra ellas.

De la igualdad de género se habla y escribe mucho, y hasta instituciones públicas tenemos, pero en la práctica no avanzamos en nada. Las condiciones de explotación en las fábricas, especialmente en las maquiladoras, y en el comercio o en las casas particulares no cambian y los derechos de las mujeres siguen siendo pisoteados y las leyes aprobadas para su protección no se aplican, mucho menos los tratados y convenciones firmados y ratificados por Guatemala a nivel internacional.

Más del cincuenta por ciento de mujeres viven en el área rural en donde las condiciones son deplorables y el Estado brilla por su ausencia; muchas de ellas incluso se han convertido en cabezas de hogar.

Cada vez más, la presencia y la voz de las mujeres se deja sentir en las manifestaciones y protestas y se escucha la exigencia del respeto y cumplimiento de sus derechos más elementales.

El aporte de las mujeres a la lucha por la libertad, la justicia, la democracia y la igualdad de género ha sido y sigue siendo fundamental, pero a pesar de las diversas leyes aprobadas por la lucha de las mujeres, como: la Ley de Dignificación y Promoción Integral de la Mujer, la Ley de Desarrollo Social o la de Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Intrafamiliar, la situación sigue siendo difícil, pues del dicho al hecho hay mucho trecho que recorrer, ya que el Estado no cumple con sus obligaciones. El artículo 4 Constitucional señala que “en Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades…”, pero nuestra realidad dice todo lo contrario, pues no hay igualdad de oportunidades y los derechos más elementales son violados, de ahí que el día de hoy se levanta la bandera de la justicia social y el respeto a los derechos de las mujeres.

Y ni siquiera hablemos de la participación política de las mujeres, de su presencia en los espacios de toma de decisiones.

JULIO CÉSAR

GODOY ANLEU

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