Maracay, Sábado 14 de enero de 2012
Crónicas del Olvido
Jorge Nunes Cinco instantes
ALBERTO HERNÁNDEZ
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inco libros. Cinco momentos de un escritor que fue atrapado por el silencio por más de 30 años. Una dolorosa enfermedad lo alejó del mundo y lo acaba de relevar de la vida. Jorge Nunes (1942-2012) dejó varios títulos de los cuales cinco arriban al puerto de esta crónica:
1.- IMÁGENES Y REFLEJOS: El poema anexa imágenes a través de un espejo. Dos caras, dos maneras de verse, de retraerse al mundo. El poema construido en prosa- es un monólogo que silencia al lector. Aunque hay voces al fondo del azogue: las respuestas siempre quedan colgadas en la lengua. Que lo diga el mismo texto: "La luz estalla. / El cristal la proyecta sobre tus ojos y crees percibirla./ Te acuchilla la retina y sientes deseos de llorar./ Vuelves la cabeza, intentas pensar y verificas la oscuridad./ Renuevas otra vez la vista sobre el espejo y ahora gritas, enloquecido./ No huyas. No hay remedio / Los rayos se han proyectado disolutos pero la luz permanece atrapada". Este ejercicio, Imágenes y reflejos, fue publicado por ediciones en haa en 1967: el poeta anima a un personaje a ser sujeto y reflejo de él mismo. Desdoblamiento, la sensación de seguir vivo en el espejo, aunque la derrota lo atormente "Constará que le ha perdido el rastro a su existencia. / Entonces, también usted se verificará colgado en la pared, siempre/ deslumbrante, en un inagotable estallido de reflejos". La imagen -tan falsa como la realidad- es sólo la mirada de quien cree verse más allá de los ojos. Es sólo un reflejo, una imagen. La imagen de un reflejo. 2.- FUEGO SUCESIVO: "Y el otro tiempo/ los amigos de entonces/ las piedras
tibias a orillas de la playa/ la arena pegajosa bajo las palmeras, / los amigos de entonces/ los yo-yos y los nombres/ pronunciados a las cuatro de la tarde/, los crepúsculos temblando/ junto a los "escondidos"/ los crepúsculos incendiando/ sombras de blanco y negro sobre las aceras". Y así quedó todo, quieto, lejano, olvidado. Aquellos tiempos pasaron, murieron, hasta la memoria se agotó y los cuerpos desaparecieron. En este libro de Jorge Nunes, editado por Monte Ávila en 1972, están las mujeres, los nombres de las mujeres, los sinsabores y la calle. Destaca el recuerdo, la piel sumergida en el otro. Hombre y mujer con un solo bastimento. Libro juvenil dedicado a la sensualidad, al sudor y a los jadeos. El poema rebelde, alocado, desnudo, hecho a la medida de una edad, de una felicidad emergente, eterna porque se es joven. Libro libre. 3.- NINFAS, FÁBULAS Y MANZANAS: Una novela en las que los sueños se apropian del discurso. Es la novela de Jorge Nunes. Es el universo narrativo de este autor/ poeta que se arriesgó con este título, cuyo primer capítulo ganó el Concurso de Cuentos de El Nacional en 1972. Con este trabajo Nunes experimenta, viaja por los sueños, por los deseos de la carne, por la fantasía, por personajes desleídos, extraviados en su propio caos. Novela de capítulos salteados, donde
los actantes entran y salen, aparecen y desaparecen: guerrilleros, imágenes circenses, niños gargantúas, exagerados, pantagruélicos, exorcistas de pulgas…total: una novela de aquellos días que siguen siendo estos. Ninfas, fábulas y manzanas, publicada por la Editorial La Enseñanza Viva en 1977, es una maniobra lúdica, surreal, amparada por una escritura donde la poesía también es personaje. La entrada del capítulo XIII, "El domador de pulgas y el circo mágico", nos abre el camino "Arrastrada pesadamente por un burro raquítico, una mísera carreta fantasma se desplazaba bajo el sol de los llanos. Atrapado en un paisaje desierto, el viejo carromato parecía una visión extraída de algún libro de apariciones. Sentado en el estribo, látigo en mano, cubierto por los restos de un sombrero derruido, un hombre de rostro esquelético se aferraba a las riendas apresurando al animal". 4.- OCULTO EN SU MEMORIA: La memoria también es un espejo, refleja, a veces esconde, desfigura, aleja. En este poemario, editado por la Colección Letras de Venezuela N° 59, Serie Poesía de la Dirección de Cultura de la UCV en 1978, el autor insiste, porfía y desanda algunos tópicos de Imágenes y reflejos. El texto que le da nombre a este libro, Oculto en la memoria, lo advierte "Trataron de hacerlo a la medida de la vida/ y de las cosas que no/ permanecen/ lo tomaron de las manos/ lo contaminaron de calor/ y hasta le transmitieron destellos/ y caricias/ semejantes al amor/ y a la luz del trigo/ y al brillo de la/ noche. // Pero él no estaba allí/ Desde hacía mucho tiempo/ permanecía oculto en su memoria". Instancia para el olvido, espejo para la opacidad, quien vacila en los códigos de este poema se debate entre el equilibrio y el temor a dejarse llevar por algún abismo, por al-
guna razón contraria a sus deseos. De allí que para evitar caer en la tentación, mejor era esconderse, ocultarse de todo cuanto pudo haberlo extraviado. Pasa igual con el espejo: el reflejo es un escondite mientras la imagen real es parte del mismo escondite. La vida otra, la que no tiene dueño vive en el poema, como el reflejo en el vidrio. En este otro poema lo leemos "¿Por qué siempre permanezco estático/ como si pretendiera que en mis ojos/ se diseña la parte más clara de mi vida? // Al margen de este sueño y de esta noche/ queda una vida que nunca será mía/ una palabra estéril/ y la misma sensación de/ cansancio/ de inutilidad frente a los/ días". El recuerdo, lo olvido, el tiempo en el cuerpo y en el alma: la poesía como parte del naufragio. Y el amor, esa ascética liberación. Los sueños, tema ineludible "Resisten la oscuridad/ y los días de lluvia/ Son flexibles como las olas/ dóciles/ y transparentes…". Esta metáfora se resiste a ser cambiada: los sueños no desvían ningún camino, ninguna hora, ninguna convocatoria: están allá, pasan, se olvidan, se borran, se salen del espejo. Son reflejos. También son parte del ocultamiento. 5.- RETRATOS DE ARENA: "Ecos/ provenientes del tiempo anterior/ estuve allí lo presiento/ a veces atravieso sueños/ como si fueran cielos/ cuerpos/ la textura de otra imagen/ la chimenea/ altas lenguas brillantes entre sombras/ el cuarto acostumbrado a tus pasos/ cholmeley crescent 31/ pronto encontrarás la casa/ los álgidos corredores/ la empinada escalera/ el perfume a madera húmeda/ incrustado en las paredes/ en el techo/ todo permanece exacto/ inmutable/ como el tiempo en la memoria". Poemas de su hora londinense. Poemas en lo que el autor fija, como en una fotografía, detalles de un logro, la dirección de la residencia
donde vivió, el clima, el olor de las cosas, los cinco sentidos preparados para entrar en una nueva estación. Y así, el tiempo, ese araña que teje sus trampas en la memoria, fuente de ocultamiento, escondite del mundo. La constante se agudiza en la metáfora "el olvido es la nueva memoria", presente en el texto "Octubre", en el que dibuja parte de la ciudad "londres emerge entre la neblina de octubre como bailarina/ en escenarios de sombras/ octubre titila/ dolor casi cobre de hojas caídas/ hay un espacio que sobrevive a los pasos/ algo de nuestros ojos a sus miradas". Al final del poema, vuelve el relato del espejo en el traspaso de miradas, en la entrega de quienes se encuentran y se hacen reflejos en una ciudad opaca. Y como la memoria se diversifica, Nunes la hace homenaje en los nombres de Dylan Thomas, William Blake, Emily Dickinson y en los lugares que más marcaron sus horas en la capital británica: Leicester Square, Trafalgar Square, Picadilly, Hyde Park, Stratford-upon-avon. No podía faltar el reflejo de Los Beatles en "Penny Lane", una mujer llamada Alicia, las estaciones extremas de ese paí, entre tantas otras imágenes que recorrieron recuerdos y se transformaron en libro. Y así el viaje por una segunda y tercera parte donde la ciudad y sus asuntos continúan impresionando al joven venezolano que hizo estudios de posgrado en Inglaterra y regresó con un legajo de líneas que luego aparecieron con el sello de la Gobernación del estado Mérida, por haber sido galardonadas con el Premio Especial Concurso de Poesía Héctor Vera en 1984. El libro apareció finalmente en 1987. De Jorge Nunes quedaron en el olvido de este país desenfrenado otros títulos, entre ellos su primera aventura literaria: Oscilaciones (1966), Aproximaciones al roce (1980), entre otros de ensayos.
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El Espejo
de Jorge Nunes (Sobre “Imágenes y reflejos”) JOSÉ BALZA
"Well, you can be one of them. I' ll be all the rest", propone un personaje de Lewis Carroll para delimitar la extensión del otro. Ambos, así, quedarán definidos. Ignora él, sin embargo, que no sólo le será imposible ser los demás sino también asumir su propia integración; por ello ocurrirá a ambas vertientes de acción. Y, en verdad, una es ligeramente accesible: la metamorfosis espacial; volverse otro no deriva de la voluntad. Esa alteración es propuesta por aquellos a quienes encontramos, no por quienes nos encuentran. Aquellos que entran de una vez en nuestro pensamiento y afinan algo que nos hace rodar, exacerbadamente sensitivos, entre los días, ajustando la realidad a nuestra piel hasta deshacerla y desnudarnos. El otro proceso, la síntesis, es inalcanzable. La coincidencia consigo mismo en el tiempo, para cada uno, se mide en relámpagos; el resumen vivencial se realizará después, cuando ya los mismos elementos que lo integran hayan cambiado y la hagan, paradójicamente, irrealizable. "El desconoce que las imágenes vividas debe situarse en el futuro. Sólo así es previsible su tortura". Todo ello, no obstante, representa un filo -el único, el más secreto, como todos los otros- de la conciencia. Allí se esconden el tiempo y el espejo; un mismo elemento expuesto en sus cambiantes dimensiones: transcurso y situación. Porque creemos marchar paralelamente con nuestra transformación, pero es incierto. El espejo detiene imágenes instantáneas; las ubica en los demás y en mí. Y esos reflejos nos sustituyen. ¿Cómo asegurar que tras la cobertura circulamos nosotros realmente? Los actos simbolizan la búsqueda de identidad de la conciencia consigo mismo. Luchar, trabajar; acercarse al arte o a la ciencia. De algún modo es imprescindible agredir los espectros que nos desplazan, emerger entre ellos. Como recurso extremo
queda el amor; su acaecimiento multiplica, hirientes, las sustituciones: algunas de ellas inesperadamente, seremos nosotros, reales. Pero el amor impone los más finos espejismos. "Vuelves la cabeza, intentas pensar y verificas la oscuridad". Ocurre que aún no es tiempo para comprobar cómo aquellas imágenes detenidas o en formación, alienan. Cuando sea posible, hemos dicho, habremos cambiado. Este poema intenta oponerse a ese fenómeno: es decir, está vencido con anticipación. Jorge Nunes explora las conexiones entre una conciencia y su transformación; se esfuerza por llevarlas hacia un foco luminoso y, desde ese punto de apoyo, unificar el pasado y los nuevos acontecimientos. El obsesivo nivel permanente será alcanzado, surgirá el equilibrio. Pero su mismo impulso condena: la integración que perseguía, la evidencia de una totalidad móvil en sí misma, escapa de su ascendiente, se vuelve contra él. ¿Cómo ha de resistir después, él, ante esa arma -el poema- que rasgará infinitamente a su creador cada vez que se aproxime? El apoyo que presta la poesía es excluidor; confirma la desgarradora relación de imágenes y reflejos, nada más. Pero es eso lo único que nos corresponde poseer.
Ninfas, fábulas y manzanas
GABRIEL JIMÉNEZ EMÁN El erotismo, la lujuria, el deseo en fuga hacia zonas suprasensoriales, los personajes que gastan sus vidas mirándose la piel y almacenan la magia de sus cuerpos para volver a mirarse en ese espejo que alcanzaría a ser el amor, son temas que han obsesionado siempre a Jorge Nunes. En Imágenes y reflejos, su primer libro de poemas, era quizá Narciso quien auscultaba los recovecos del deseo; en Fuego sucesivo esa actitud es propuesta en una especie de Ars Amandi: el acto carnal parece librarnos de la
muerte de un solo fogonazo; la batalla de la carne asumiendo la totalidad de una pasión cambiante. Ahora, en Ninfas, fábulas y manzanas, la primera novela de Jorge Nunes, los ciclos imaginarios parecen alcanzar planteamientos más fluidos, sin tapabocas verbales postizos. Son los desplazamientos de la concupiscencia a través del humor, la libre asociación fantástica y un continuo carácter experimental que depura la lectura y al mismo tiempo revela una autonomía formal en la confección de los capítulos (señalemos aquí que el primer capítulo es el cuento ganador en el concurso de El Nacional en 1972). Tambiénun rasgo lúdico es sugerido por los personajes, porque el amor esta vez se
rodea de liturgia, de exorcismo corporal y de un aire premonitorio que recibe al lector sumergiéndose en una aventura donde trapecistas, magos, domadores de pulgas, adivinos, guerrilleros románticos y niños de enormes falos escarban en sí mismo buscando un posible designio divino que forma parte del propio juego de la imaginación. Por eso la obra escapa a los encasillamientos de la preceptiva tardía. Su verdadero trasfondo es poético. En él se polariza su subjetivismo que al fin desemboca en un impecable dominio de la escritura, traducido en rotunda elegancia lingüística. Todo esto hace del libro algo realmente original en nuestra historia literaria.
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Josefa Zambrano: Los meandros de una escritura CARLOS YUSTI
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os escritores por los que tengo especial predilección son menos los autores de obras determinadas, que los creadores de una escritura la cual te persigue e incluso se mantiene presente, como una endeble sombra, en tu propia escritura o en tu vida. Josefa Zambrano, como bien lo hiciera notar Orlando Araujo, más que una autora de una serie de libros es una escritura. Escritura que por otra parte posee características muy particulares al momento de narrar como son la brevedad y la precisión para describir esas atmósferas viciadas y personajes comunes, pero con cierto halo enigmático. Josefa Zambrano tiene tres libros de cuentos publicados: Magia de páramo, Al día siguiente todos los caminos amanecen abiertos y Malaventuras. Dichos libros contienen relatos breves de una inmejorable maestría. No recurre para ello ni a la experimentación estilística, ni a la truculencia verbal y mucho menos a la retórica literaria rebuscada. Ella se limita a narrar desde el descubrimiento, el azar, la experiencia cotidiana y el asombro. Algunos de sus relatos están provistos de una tensión creciente, siem-
pre parece que algo terrible va a suceder. En otras oportunidades algunos relatos recrean lo fantástico desde lo cotidiano, desde esa esfera común del día a día donde todo parece una escenografía fríamente calculada en sus mínimos detalles. Josefa con su escritura va desgarrando los sutiles velos de la realidad circundante y la hace soluble al lector sin otro artificio que el lenguaje preciso en poesía. La literatura para Josefa Zambrano es una linterna que busca iluminar ciertas zonas oscuras de nuestra cotidiana en apariencia banal. Para ella la literatura es una forma de vivir y de captar el mundo para transmutarlo en palabras, para convertir ese universo de lo humano, con sus sueños, sus horrores, sus creencias y sus amores, en metáfora. Los temas de los cuentos de Josefa Zambrano son los de la existencia ordinaria: nacimientos, soledad, entierros, amores, desencuentros, la ciudad. Sus cuentos están hechos con retazos de sus vivencias, de la vida transfigurada en locura, rito, recuerdos y oficio fantástico o como lo ha expresado la propia escritora "¡La literatura hace vivir! Sirve para buscar el tiempo y los secretos perdidos; como instrumento de exploración y transformación de lo real. Como trata de la existencia humana, nos permite intentar
adentrarnos en el lado desconocido de la existencia, y por ella descubrimos al hombre y a su mundo. La literatura es lo humano, se recrea gracias a la memoria. A través de ella se logra la trascendencia, ya que si somos mortales, la única inmortalidad que es posible es la que se puede alcanzar a través de la obra de arte". Uno de sus libros determinantes es Malaventuras (Editorial Panapo, 1995), que reúne siete cuentos de brevedad variable. A diferencia de sus libros anteriores hay en este libro una suerte de escritura más firme y con mucha audacia en cuanto a la forma y el lenguaje. Lo erótico, lo onírico, lo insólito y lo cotidiano se entremezclan en los distintos relatos que conforman Malaventuras y algunos relatos se pasean por los tópicos culturales del mundo contemporáneo. Josefa Zambrano mezcla con irónica armonía ritual religioso con computadoras, deseos humanos que se convierten en una realidad fantástica, temores que se vuelven en sencilla metáfora. Además narra con una limpidez rigurosa. No recurre al engolamiento ni a la trama retorcida para atrapar al lector. A veces un objeto, un recuerdo activa los distintos mecanismos de una historia intensa. La escritura y la forma como estéticas en sí mismas, como un sinuoso recorrido por las parábolas que encierra nuestro comporta-
miento en la existencia de todos los días. Raymond Carver, que fue un maestro de la narrativa corta, escribió "Algunos escritores tienen abundancia de talento; no conozco a ningún escritor que carezca de él. Pero una manera única y exacta de mirar las cosas y encontrar el contexto apropiado para expresar esa manera de ver, esa es otra cosa". Josefa Zambrano ha encontrado en el cuento corto el contexto ideal para narrar historias que van más allá de lo anecdótico. No hay impostura en lo que narra, sólo hay escritura sensible y rigor al momento de tratar el lenguaje. Una escritura preocupada por la creación antes que la pose o la publicación. No sin razón Josefa Zambrano ha expresado"La literatura venezolana, como cualquier otra, no se limita a sí misma, sino que se nutre de otras y hoy vivimos tiempos de devaluación e inflación monetaria y bibliográfica. Más se piensa en publicar que en escribir. Se publica tratando de complacer, sin importar cómo, el mayor número de lectores posible. Debemos tener claro que la literatura no es propiedad privada ni está dividida en parcelas, es algo más que el sentir y la expresión de un país en tal o cual época, aunque se nutra de ese tiempo y lugar". Francisco Umbral ha escrito que ni la musa ni la inspiración existen, pero la música se
tiene o no se tiene, para el verso y para la prosa. Música es lo que le sobra a Josefa Zambrano en su escritura. Una música que le viene de sus raíces afincadas en su Boconó natal, de ese transitar inevitable por la vida con el corazón despierto para escuchar los acordes de lo infrecuente y de lo soñado. Josefa ha dicho que los escritores son impotentes para liderizar cambios sociales, pero si pueden comprender y recrear el medio social y político que les ha tocado en suerte para convertirlo en materia literaria y que se haga comprensible a los demás. Ella, como muchos escritores, apuesta más a la literatura que a los políticos de saldo y circunstancias. Se apuesta siempre por esa metáfora hecha acto de insumisa literatura. Josefa Zambrano Espinoza, Boconó, 1950. Abogada de la Universidad Central de Venezuela y criminóloga de las universidades Complutense de Madrid y de Paris XII. Fue abogada en ejercicio y profesora en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central y en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Ha publicado: Magia de páramo (relatos, 1984), Al día siguiente todos los caminos amanecen abiertos (relatos, 1988), Malaventuras (relatos, 1995) y Taumaturgias del verbo (ensayos, 1999).
A 120 años del natalicio del poeta Cruz Salmerón Acosta INGRID CHICOTE
"Sólo me angustias cuando sufro antojos de besar el azul de aquellos ojos que nunca más contemplarán los mío." Cruz Salmerón Acosta
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os habitantes de Manicuare celebran dos grandes fiestas anuales: el Amanecer Salmeroniano en la víspera del natalicio del poeta, quien vio la luz del día un 3 de enero de 1892 en Guarataro, Manicuare, edo. Sucre y la conmemoración de su muerte sucedida el 29 de julio de 1929, en el mismo lugar. En Manicuare se recuerda al poeta Cruz Salmerón Acosta con una devoción especial, la que tienen además por los poetas en general porque, luego de haber soportado la terrible sequía que duró unos cuantos años, el día de la muerte de Cruz Salmerón, llovió por tres días seguidos y allá, la muerte del poeta, significa el milagro del agua limpia que regresó del cielo a cubrir el suelo salmeroniano. Tanto la casa del poeta Cruz Salmerón Acosta como el Museo Histórico se encuentran resguardados por Marcial Franco y José Pereda, ambos conocedores de
la vida y milagros del poeta y con quienes se pueden entablar amenas conversaciones sobre el imaginario popular de los pobladores de este hermoso lugar. Al ir a Manicuare es inevitable reencontrarse con la memoria del poeta del Azul, fallecido a causa del Mal de Hansen. Cuenta Julio Hernández, director del Centro Cultural Cruz Salmerón Acosta que la presencia del poeta se encuentra intacta entre los habitantes del municipio. Conversando con Julito me contó que cuando Juan Vicente Gómez envió un prefecto andino hasta Manicuare, llamado Ángel Mejías, por la época de 1912 aproximadamente, éste se enamoró de la novia de Antonio Salmerón, hermano de Cruz, más conocido como Antoñito y que como la muchacha se negó a las pretensiones del prefecto, éste mandó a llamar a Antoñito a la prefectura y allí lo mató. El pueblo de Manicuare se alzó por primera e hizo justicia por sus propias manos por tan terrible hecho. En su relato Julio Hernández continuó diciendo que una vez, se le acercó al poeta un prefecto, que enviaron posteriormente a la muerte de Mejías y
éste le pidió que le hiciera un telegrama a Juan Vicente Gómez para felicitarlo por su cumpleaños, a lo que el poeta respondió. "¿Usted ha visto un barco pintado de negro que tiene por nombre El Cisne que pasa recogiendo a los leprosos para llevarlos al leprosario de Cabo Blanco en La Guaira? Mándele a decir usted a su presidente que aquí en Manicuare está un bardo. Que mande por él pero mi pluma no se prestará para escribirle a un tirano" Así pues, parte de ese espíritu rebelde se encuentras en la memoria de los habitantes de Manicuare, que hoy amanecieron celebrando su Amanacer Salmeroniano puesto que hoy es el 120 aniversario del natalicio de su poeta Cruz Salmerón Acosta. Quienes visiten Manicuare y quieran saber más sobre la historia del poeta, pueden ubicar a Julio Hernández en el Centro Cultural Cruz Salmerón Acosta, en la calle principal del poblado, cerca de la plaza Bolívar. Una de las cosas más importantes que deben saber los visitantes del Municipio Cruz Salmerón Acosta es que el inmenso respeto que tienen sus habitantes por la artesanía, la poesía, su propia gente, sus luchas por una
vida más justa y su visión de compromiso con los cambios sociales, todo está representado en la figura emblemática de Cruz Salmerón Acosta. Todos tienen algo que decir del poeta: los pescadores, los niños, las niñas, señoras. Las historias sobre Cruz Salmerón son el plato fuerte de Araya. Se puede escuchar por parte de sus pobladores que en 1913 había una gallera que quedaba en Manicuare y que para ese entonces Cruz María, porque así le llaman, tenía gallos de pelea. Para entonces el general López Contreras, que también era aficionado a los gallos tenía su cría y que, para entonces, era la primera autoridad del poblado porque lo habían enviado para que estuviera al frente de las salinas de Araya. Una vez se dio una pelea entre los gallos del pueblo, los que criaba Cruz Salmerón, y los de López Contreras. Este último mandó a desinfectar el gallo de Ismael Pereda, con el juez de la gallera, pero él no quiso desinfectar el suyo. Entonces el poeta le dijo "Si usted no deja que desinfecten su gallo la pelea no va porque los hombres de este pueblo no son pícaros ni tramposos. La justicia social es igual para todos", a lo que le respon-
dió López Contreras "Yo me voy de este pueblo y no vengo más. Maldigo a este pueblo". A lo que respondió Cruz María: "los hombres de este pueblo se respetan". También cuentan que una vez, ya cuando Cruz Salmerón estaba muy entrado en la enfermedad, su hermano Rafael Antonio le dijo: "Mi hermano: ¿me iré a morir yo y Venezuela no va a tener un Gobierno digno?" A lo que respondió el poeta "Te irás a morir tú porque yo estoy muerto, pero para que Venezuela tenga un Gobierno digno pasarán muchísimos años" El amanecer salmeroniano es la celebración, creo que única en nuestro país, que se realiza en memoria de un poeta que es considerado por sus coterráneos como un ejemplo de lucha por una sociedad más justa y humana. Si los visitantes se toman tiempo para interactuar con la gente sobrarán las historias sobre el imaginario popular, por su pasado lleno de luz y resistencia a la barbarie. En Guarataro, lugar de nacimiento del poeta Cruz Salmerón Acosta es un lugar único donde se preserva el patrimonio cultural tangible e intangible y la celebración del Amanecer Salmeroniano es parte de nuestra identidad.
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Poemas
de Jorge Nunes
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que después con miedo alcanzaría.
No basta mirarse en la cara refleja del cristal. Hay que conocer la cara opuesta. El desdoblamiento se produce a nivel de fragmentación y cada segmento es una sucesión de imágenes que están explicadas a partir de la primera, pero que sin embargo no logran explicarla. El trasluz es falso como falsa la pretensión de mantener la unidad. Los contenidos aparecen disueltos y cada sección renueva la figura y le proporciona variables diversas. ¿Oyes el eco? No respondas No podrías reconocer la voz aunque intuyas que la pregunta se ha generado en su conciencia. (De "Imágenes y reflejos")
** Todos los rostros amados Con esas canciones nacieron mis ojos con esas canciones mis sueños dieron la vuelta sobre la orilla y avanzaron reptando como barcos encallados en tierra.
** Recuerdo aquellos barcos que desde mi infancia partían hacia otras edades
Si hubiera que estar allí y esa fuese la única posible alternativa tampoco lo estaría.
Barcos grandes, blancos, de negras chimeneas barcos que cabalgaban sobre el mar dejando estelas de humo, silbidos de plata. Barcos perseguidos por gaviotas que se zambullían una y otra vez hasta diluirse en el horizonte.
Cada quien se esconde tras del ojo que lo ve y se va haciendo música sobre su soledad como si en cada nota brillasen todos los rostros amados. (De "Oculto en la memoria") **
(de "Fuego sucesivo")
Penny Lane La música se derrama hasta convertirse en mi piel hasta interrumpir el frío la lluvia se fragmenta en los cristales ella llegará cuando la medianoche se filtre a través de los árboles densa la niebla oculta señales como nuestra infancia entonces penny lane es esas correrías ese ir y venir sin saber hacia donde nuestro lenguaje es como esa música comunica sueños sin intercambiar palabras. (De "Retratos de arena")