Orlando Julio 17 a 30, 2014 Año XXII N. 23 Edición 976 24 Páginas Circulación Quincenal
Venezuela arrasada
La Herencia que nos dejó el maligno
N
icolás tiene meses anunciando unas medidas que nadie conoce. La economía venezolana es un sin sentido. La última versión era que el 15 en la noche las anunciaba y pasó el 15 de julio, en la noche y solo dejó ver más controles y más impuestos. Según la Real Academia falso es, “Engañoso, fingido, simulado, falto de ley, de realidad o de veracidad”. Quien ocupa la presidencia tiene un pasado tan incierto que se desconoce hasta su nacimiento, no tiene profesión conocida, quien hace de primera dama no es su esposa, de su hijo no se conoce la madre. “Ganó” unas elecciones que están cuestionadas en tribunales internacionales. Reemplazó los amores familiares de un canceroso terminal, un maligno que convenció a Venezuela de una salvación de bayonetas y madrugadas militares y que se entregó sin vergüenzas a este fingido, dedicado a terminar de arrasar una nación. Nicolás nos engañó hasta con la presidencia y se ocupa de tratar de mantenerse en el poder, junto con una banda de faltos de ley, ahora dedicados a la represión, la tortura y el asesinato. Control puro y duro para guardar el botín. Oportuno Aristóbulo, “El control de cambio en Venezuela no es una medida económica: el control de cambio en Venezuela, mis queridos compatriotas, es una medida política. Porque si nosotros quitamos el control de cambio, ustedes sacan los dólares y nos tumban. Mientras gobernemos tendremos que tener control de cambio. [...] Y tendremos que amoldarnos, con control de cambio, a manejar la economía” ¡Dios nos ampare!