Carla Estrada, la productora de telenovelas mexicanas, conversó con Facetas
domingo 29 de abril de 2007
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“La telenovela de época pone a volar mi imaginación” lla ha hecho suspirar con grandes escenas de amor. Ha despertado la ira con los siniestros planes de inolvidables villanos y ha logrado conmover hasta las lágrimas con los dramas que viven los protagonistas de una telenovela. Y aunque no está delante de las cámaras, Carla Estrada, la productora de las telenovelas mexicanas de mayor renombre, es una celebridad dentro de la industria dramática del continente. Con las cámaras encendidas, explota la sensibilidad de sus actores para recrear vívidas escenas que emocionan, desde la pantalla chica, a millares de espectadores. Pobre señorita Limantur (1987), Quinceañera (1987), Amor de nadie (1990), Los parientes pobres (1993), Alondra (1994), Lazos de amor (1995), Te sigo amando (1997), El privilegio de amar (1999), Amor real (2004) y Alborada (2006) son algunas de las telenovelas que Estrada, desde Televisa, el gigante de los medios mexicanos, ha producido con rotundo éxito. A pocas semanas de iniciar las grabaciones de Pasión, su próximo proyecto televisivo, saluda al teléfono desde su oficina en Miami, Estados Unidos, para conversar con Facetas sobre su propia historia y su fructífera carrera en el mundo de los melodramas. —¿Por qué sigue vigente la telenovela? —La telenovela es un reflejo de la sociedad, de lo que acepta, quiere y le gusta. Siempre contará una
E Su nombre es sinónimo de las grandes producciones dramáticas de la televisión mexicana. Sus melodramas, transmitidos en Venezuela por Venevisión, capturan la atención de millones de televidentes en el continente. “La telenovela siempre contará una historia de amor”, contó desde su oficina en Miami, EE UU.
Elvira Villasmil Fotos: Cortesía Televisa México
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