CONTENIDO
1 | Introducción
2 | Tema
Devocional de Cuaresma 2025
INTRODUCCIÓN AL DEVOCIONAL DE CUARESMA MCCALL | Kasey Jones
¿QUÉ ES LA CUARESMA?
3 | 5 de marzo EN BUSCA DE LA JUSTICIA MÁS ALLÁ DE HISTORIAS | Ossie X. McKinney
5 | 6 de marzo SÉ UN SANADOR, UN DEFENSOR, UN BÁLSAMO | Elket Rodríguez
6 | 7 de marzo PEQUEÑA BIBLIOTECA, MUCHO TRABAJO | Joy Yee
7 | 8 de marzo REFLEXIÓN DEL SÁBADO: PARA EL CRECIMIENTO Y LA ESPERANZA
8 | 8 de marzo RECURSOS PARA LA ACCIÓN
9 | 9 de marzo REFLEXIONES DOMINICALES: PROYECTO NARRATIVAS DE AMÉRICA DEL NORTE
10 | 10 de marzo ESPERANZA EN UN MUNDO CÍNICO | Jon Eng
12 | 11 de marzo MISIÓN REPARACIÓN | D. Anthony Everett
14 | 12 de marzo URGENTES NECESIDADES DE LA HUMANIDAD: POR LA JUSTICIA Y A LA MISERICORDIA DeVontae Powell
16 | 13 de marzo FUERZA Y CORAJE | Sharon Felton
17 | 14 de marzo LA FE ENCARNADA | Lisa Jacob
18 | 15 de marzo REFLEXIÓN DEL SÁBADO: FLORECE DONDE ESTÁS PLANTADO
19 | 15 de marzo RECURSOS PARA LA ACCIÓN
20 | 16 de marzo REFLEXIÓN DOMINICAL: PARA EL APRENDIZAJE
21 | 17 de marzo DIOS LO HACE | Kevin Pranoto
22 | 18 de marzo ENGAÑOSAMENTE SIMPLE | Jennifer Hawks
23 | 19 de marzo EL ESPEJO DE LA CRUZ | Brittney Watkins
24 | 20 de marzo SANTUARIO EN TODAS PARTESE | Daniel Sostaita
25 | 21 de marzo DIOS TE RECORDARÁ | Leah Jackson
26 | 22 de marzo REFLEXIÓN DEL SÁBADO: UN ESPACIO PARA LA JUSTICIA Y LA CREACIÓN
27 | 22 de marzo RECURSOS PARA LA ACCIÓN
28 | 23 de marzo REFLEXIÓN DOMINICAL: PROSPERAR JUNTOS
29 | 24 de marzo ESPERANZA Y JUSTICIA EN LA FRONTERA | Juan L. García
31 | 25 de marzo VALOR INCALCULABLE | Brian Harrington
32 | 26 de marzo ALTIVEZ, ARMONÍA Y ESPERANZA | David Cassady
33 | 27 de marzo APRENDER A AMAR, NO A MENTIR | Benji Suprice
34 | 28 de marzo LA PERSISTENCIA COMO CAMINO HACIA LA JUSTICIA | Heather Mustain
35 | 29 de marzo REFLEXIÓN DEL SÁBADO: UN ESPACIO PARA LA RENOVACIÓN Y LA ESPERANZA
36 | 29 de marzo RECURSOS PARA LA ACCIÓN
37 | 30 de marzo REFLEXIÓN DOMINICAL: CONSTRUIR UNA NUEVA MESA
38 | 31 de marzo
EQUILIBRIO ENTRE JUSTICIA Y MISERICORDIA | Harold Dean Trulear
39 | 1 de abril ESPERANZA PARA LAS CABRAS | Lisa Davis Brownlee
40 | 2 de abril
41 | 3 de abril
RECUPERAR EL AMOR COMO ESTRELLA POLAR DE LA ESPERANZA | Andrew Wilkes
RECUPERAR EL AMOR COMO CAMINO HACIA LA JUSTICIA RACIAL | Andrew Wilkes
42 | 4 de abril LA ESPERANZA A TRAVÉS DE LA HUMILDAD: LA JUSTICIA RACIAL COMO REFLEXIÓN
DEL AMOR DE CRISTO | Carrie Tuning
43 | 5 de abril AMOR SIN LÍMITES | Zoe Moser
44 | 5 de abril RECURSOS PARA LA ACCIÓN
45 | 6 de abril REFLEXIÓN DOMINICAL: ABORDAR LAS CAUSAS PROFUNDAS
46 | 7 de abril VIEJOS MUROS Y NUEVAS ESPERANZAS | Sean Roberds
48 | 8 de abril ABRIRSE A LA OBRA TRANSFORMADORA DE DIOS | Anyra Cano
49 | 9 de abril ¿NO SOY YO, SEÑOR? | Sejana Yoo
50 | 10 de abril “ELLOS” NO SON COMO NOSOTROS | Lynn Brinkley
51 | 11 de abril EL SER Y EL HACER DE LA FE | Elizabeth Nance-Coker
52 | 12 de abril REFLEXIÓN DEL SÁBADO: UN ESPACIO PARA LA CARGA Y LA ESPERANZA
53 | 12 de abril RECURSOS PARA LA ACCIÓN
54 | 13 de abril REFLEXIÓN DOMINICAL: CONSTRUIR PUENTES DE JUSTICIA
55 | 14 de abril ¿LEVANTADO PARA SER PROFETA? | Paul A. Baxley
56 | 15 de abril LLÉVANOS AL AGUA | Starlette Thomas
57 | 16 de abril EL SEÑOR ESPERA EL BIEN Y HACE EL BIEN | Harold Segura
58 | 17 de abril REGLA DE ORO | Naya Welcher
59 | 18 de abril ESPERANZA Y ALEGRÍA DESAFIANTE | Amy Jacober
COLABORADORES
Comité Devocional: Kasey Jones, Lynn Brinkley, Sharon Felton, Ossie X. McKinney, Antonio Vargas
Equipo de Producción: Aaron Weaver, Amy Cook, Lauren Lamb, Jeff Langford, Xiomara Reboyas
INTRODUCCIÓN
La familia y amigos del Compañerismo Bautista Cooperativo han preparado esta serie de Devocionales de Cuaresma 2025 Emmanuel McCall que vas a leer.
Es un proyecto de amor pensado para ser leído durante el tiempo de Cuaresma, que comienza el 5 de marzo de 2025.
Bienvenidos a la serie de Devocionales de Cuaresma 2025 Emmanuel McCall, un esfuerzo de colaboración de la familia y amigos del Compañerismo Bautista Cooperativo (CBF). La serie devocional de este año, con el tema “Esperanza, justicia y relaciones”, nos invita a reflexionar profundamente sobre la Palabra de Dios a través del lente de Jeremías 29:7 y 11, que nos llama a buscar la paz y la prosperidad de nuestras comunidades mientras confiamos en los buenos planes de Dios para nuestro futuro. Juntos, viajaremos a través de la Cuaresma—que comienza el Miércoles de Ceniza, 5 de marzo de 2025—con reflexiones, oraciones, preguntas que invitan a la reflexión, espacio para escribir en un diario y notas sobre la justicia para equiparnos para el trabajo de la justicia racial y la reconciliación.
El recurso también incluye reflexiones dominicales inspiradas en las conversaciones transformadoras sobre justicia racial y reconciliación celebradas durante la Asamblea General de la CBF del 2024. Estas voces nos recuerdan que la esperanza, la justicia y las relaciones transformadoras no son solo ideales, sino acciones que dan forma a nuestro viaje colectivo hacia el reino de Dios.
Este proyecto honra el legado del Dr. Emmanuel McCall, cuya vida y ministerio ejemplifican los valores de estas devociones. Predicador, pastor, educador y firme defensor de la justicia racial y la reconciliación, el Dr. McCall reflexiona sobre las experiencias y relaciones que dieron forma a su ministerio a lo largo de 74 años: “Doy gracias a Dios por unos padres entregados, por un entorno enriquecedor y por personas que discernieron lo que Dios estaba haciendo y me ayudaron en el camino. Los recuerdos de mi infancia me orientaron hacia la reconciliación racial. El lugar donde me crié, las influencias que me rodearon y mis amistades en distintos lugares fueron preparatorios para mi futuro. Me alegro por mis 88 años y doy gracias a Dios por haberme permitido unirme a vosotros en el camino del Señor”.
Que el Compañerismo Bautista Cooperativo siga siendo un entorno propicio para lo que Dios está haciendo en el mundo, una comunidad comprometida con el fomento de la amistad y el avance de la labor de justicia y reconciliación racial.
Agradecimientos:
Muchas gracias a todos los colaboradores del Devocional de Cuaresma 2025 Emmanuel McCall. Sus voces han enriquecido este proyecto. Un agradecimiento especial a Ossie McKinney, Sharon Felton, Lynn Brinkley y Antonio Vargas por su dedicación y liderazgo para hacer posible este devocional.
Kasey Jones
Coordinadora de CBF para Alcance y Crecimiento
ESCANEE EL CÓDIGO QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.
¿Qué es la Cuaresma?
La Cuaresma es el periodo de 40 días que comienza el Miércoles de Ceniza y termina el sábado anterior a la Pascua. Los domingos no se cuentan porque en ellos siempre se celebrala victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte
Es una temporada de preparación para la celebración de la Pascua. La palabra “Cuaresma” procede del anglosajón lencten, que significa “primavera”, la época en que los días se alargan. Los 40 días de Cuaresma son un tiempo para una reflexión profunda sobre nuestra condición humana, incluido el pecado y sus consecuencias mortales tanto para las personas como para la sociedad. Es también un tiempo para una consideración igualmente intensa de las nuevas posibilidades que Jesucristo nos ofrece y sus implicaciones para la vida práctica.
El proceso pretende implicar a personas en distintas etapas de compromiso. Históricamente, la Cuaresma se desarrolló como un tiempo de preparación final para el bautismo entre los conversos. Para los que ya están bautizados y participan activamente en la vida de la Iglesia, la Cuaresma es una oportunidad de reevaluación y renovación. Este período ayuda a evitar la disminución de una fe vibrante, ya sea a través de un retorno a los viejos patrones o el estancamiento causado por la rutina y las prácticas poco imaginativas.
Por último, para los que se han apartado de la fe, o “reincidido”, los 40 días pueden ser un tiempo de restitución y restauración.
Fuentes: Floyd, Pat. Los días y las estaciones especiales del año cristiano: How They Came About and How They Are Observed by Christians Today.
Stookey, Laurence H. Calendario: El tiempo de Cristo para la Iglesia
“Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad”.
– Jeremías 29:7, NVI
En busca de la justicia más allá de los cuentos de hadas
Hemos crecido oyendo, o al menos conociendo, la historia de Cenicienta, la hijastra maltratada y privada de los privilegios de sus hermanastras. Cuando éramos niños, nos preguntábamos: “¿Por qué es tan cruel la madrastra? “¿Por qué es tan cruel la madrastra? ¿Qué ha hecho Cenicienta para merecer este trato?”. Aunque Cenicienta trabaja duro, haciendo todo lo que puede, sus esfuerzos son ignorados. Fuera de la casa, los demás nunca sospecharían esta crueldad. La vida parece dulce para la madrastra y las hermanastras, que ignoran la realidad de Cenicienta. Y así, la historia de la vida de Cenicienta sigue sin ser escuchada.
Sorprendentemente, este cuento de hadas refleja la experiencia de muchas personas marginadas en los Estados Unidos de hoy. A menudo se desestiman las historias de quienes sufren la exclusión y la injusticia, como Cenicienta. Cuando hablan de barreras o desigualdades, la sociedad responde como si estuvieran inventando cosas, diciendo: “Tienes las mismas oportunidades que los demás”. Aunque se les invite a participar, se les niegan los recursos para participar plenamente: transporte, ropa, apoyo. Como Cenicienta, las comunidades marginadas se quedan a veces con meros fragmentos de oportunidades, esperando que un “hada madrina” haga realidad lo que ya debería ser posible.
Pero a diferencia de lo que ocurre en los cuentos de hadas, el cambio no se produce por arte de magia. No existe un hada madrina que simplemente lo arregle. Las oraciones y las esperanzas son valiosas, pero Dios nos llama a ir más allá de las ilusiones. En Jeremías 29:7 se nos dice: “Buscad el bienestar de la ciudad a la que os he enviado, porque en su bienestar encontraréis vuestro bienestar”. Somos llamados a trabajar activamente por la justicia, no sólo a esperarla.
Reflexión: ¿Dónde permitimos que persista la desigualdad, contentándonos con dejar que otros luchen en silencio? ¿Cómo podemos ser más intencionales en la búsqueda de la justicia, no esperando un milagro, sino eligiendo ser parte de la solución? Busquemos el bienestar de todos en nuestras comunidades, asegurándonos que todos tengan lo que necesitan para prosperar.
Oración: Dios de justicia, abre nuestros ojos a las disparidades que nos rodean. Que no esperemos milagros tipo hadas madrinas, utilízanos como instrumentos de cambio. Ayúdanos a trabajar por un mundo en el que todos tengan las mismas oportunidades de vivir con dignidad y oportunidades. Oramos en tu nombre. Amén.
Ossie X. McKinney Investigación y Administración Consultante de Alcance y Crecimiento Decatur, Georgia
Continúa en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia Nota de
Justicia Nota de
Explorar un lenguaje común para la justicia
A medida que nos esforzamos por buscar el bienestar de todos, es vital establecer un lenguaje y un entendimiento compartidos en torno a la equidad racial y la inclusión. Para contribuir a este esfuerzo, nos complace incluir un recurso desarrollado por Kimberly Freeman Brown, una consultora de gran prestigio en materia de justicia racial, equidad e inclusión. Su glosario, Conversation Starter Concepts, ofrece conceptos fundamentales diseñados para inspirar a las organizaciones a crear su propio lenguaje compartido y una comprensión más profunda de la equidad y la justicia. Este documento, en inglés, proporciona definiciones, fomenta la autorreflexión y propicia un diálogo significativo. Puedes acceder a él aquí: Conversation Starter Concepts
Acerca de Kimberly Freeman Brown
Kimberly Freeman Brown aporta más de una década de experiencia como consultora y asesora superior sobre justicia racial, equidad e inclusión para organizaciones sin ánimo de lucro, comunidades religiosas y gobiernos locales. Su experiencia ha sido solicitada en ámbitos que van desde las iniciativas de equidad racial y de género hasta la gestión de crisis y la transformación organizativa. Kimberly también ha colaborado con comunidades religiosas, como el Compañerismo Bautista Cooperativo, para explorar formas de amplificar las voces proféticas sobre reconciliación racial e integrar la equidad y la inclusión en sus culturas.
Nos sentimos honrados de incluir el trabajo de Kimberly en este devocional, ya que su glosario representa un importante recurso para fomentar la comprensión y promover la justicia. Mientras reflexionas sobre los temas de Jeremías 29:7, 11 y el devocional anterior, te invitamos a explorar este recurso como una forma de participar activamente en la creación de un mundo más equitativo.
“¿No queda bálsamo en Galaad? ¿No queda allí médico alguno? ¿Por qué no se ha restaurado la salud de mi pueblo”?
–Jeremías 8:22, NVI
Sé un sanador, un abogado, un bálsamo
“¿No hay bálsamo en Galaad”? El lamento de Jeremías resuena a través de los tiempos, vibra con nuestras luchas modernas por la justicia y la sanidad. ¿Cuántas veces, como la antigua Judá, nos engañamos pensando que nuestro bienestar está separado del de nuestros vecinos?
En nuestro mundo, marcado por las desigualdades y las injusticias sistémicas, este versículo nos desafía a reconocer nuestra interconexión. La ausencia de sanidad para uno se convierte en la herida de muchos. Así como los líderes de Judá tenían los medios para practicar la justicia, pero decidieron no hacerlo, nosotros también tenemos los recursos y el conocimiento para hacer frente a la injusticia. Sin embargo, ¿con qué frecuencia nos hacemos de la vista gorda?
El bálsamo de Galaad simboliza algo más que la recuperación física. Representa la restauración espiritual y social que viene a través del arrepentimiento, la justicia y el retorno a los caminos de Dios. En nuestras comunidades, este bálsamo puede ser la defensa de una reforma de la justicia penal o de la inmigración, la lucha contra la discriminación racial, el apoyo a una educación equitativa o la promoción de políticas de vivienda justas.
Las palabras de Jeremías nos recuerdan que la verdadera salud empieza por reconocer nuestro papel en la perpetuación de la injusticia y trabajar activamente para desmantelar los sistemas opresivos. Se trata de cambiar nuestra mentalidad y reconocer que el bienestar de todos está intrínsecamente ligado al nuestro.
En nuestra Jornada de Cuaresma, reflexionemos sobre cómo podemos ser agentes de salud en nuestras comunidades. Recordemos que, al igual que Cristo resucitó al cabo de tres días, siempre hay esperanza de resurrección y renovación en nuestra búsqueda de la justicia.
Al buscar el bienestar de nuestro prójimo, nos alineamos con el carácter de Dios y con su promesa de un futuro lleno de esperanza. Que seamos audaces en nuestra búsqueda de la justicia, sabiendo que al sanar a los demás, encontramos también nuestra propia sanidad.
Pregunta: ¿De qué manera única te ha equipado Dios para ser un sanador, un defensor y un bálsamo en tu comunidad? ¿Cómo puedes utilizar estos dones y talentos para hacer frente a las injusticias que ves a tu alrededor?
Elket Rodríguez
Defensor para las Migraciones Mundiales, Global Missions Compañerismo Bautista Cooperativo Harlingen, Texas
“No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos y en especial a los de la familia de la fe”.
– Gálatas 6:9-10, NVI
Una pequeña biblioteca, pero mucho trabajo
Nuestra iglesia renunció a su pequeña biblioteca. Instalada cerca de nuestra puerta principal, justo al lado de la acera. Este pequeño rincón de libros gratuitos servía a nuestros vecinos, proporcionándoles acceso al conocimiento y a la alegría en nuestro espacio compartido. Pero, con el tiempo, se había convertido en blanco del vandalismo. Tras varias rondas de reparaciones -pintado, sustitución de piezas, eliminación de graffitis y reparación de cristales rotos-, los daños continuos nos agotaron. Al final, nos rendimos, nos dejamos vencer por las frustraciones y nos centramos más en las personas que causaban los daños que en quienes encontraban valor en la biblioteca.
Quizá la clave para no cansarnos de hacer el bien sea centrarnos en las personas a las que intentamos amar y servir, especialmente en las que más se benefician de nuestra atención. El acceso a los libros y a los recursos compartidos puede ser un salvavidas para una comunidad, un pequeño paso hacia la superación de las diferencias en cuanto a oportunidades e inclusión. La pequeña biblioteca, aunque pequeña, refleja un compromiso con la justicia, el acceso y la unidad en nuestro barrio.
En un mundo en el que muchos se enfrentan a obstáculos sólo para acceder a los recursos básicos, mantener esta biblioteca podría ser nuestro acto de resistencia y una invitación a todos—incluso a quienes la destrozaron—a comprometerse en algo bueno. Tal vez esté llegando el momento de sacar esa pequeña biblioteca abandonada de la trastienda y volver a colocarla, como símbolo de cuidado firme y esperanza, una pequeña pero poderosa defensa de la justicia, el acceso y la reconciliación en nuestra comunidad.
Reflexión: ¿Qué necesitas para refrescar tu alma y renovar tu compromiso de hacer lo que es justo y bueno para todos?
Oración: Dios amoroso, que tu incansable gracia y provisión nos sostengan mientras buscamos hacer lo que es correcto, trabajar por la justicia y servir a nuestras comunidades con amor. En el nombre de Jesús, Amén.
Joy Yee Pastor, 19th Ave. Baptist Church San Francisco, California
Reflexión del
SÁBADO
Cada semana durante la Cuaresma, los sábados ofrecen un espacio para reflexionar, llevar un diario y plantearse retos. Para ver tu comunidad y el mundo bajo una nueva luz: un espacio para crear y un espacio para trabajar por la justicia.
– Un espacio para el Crecimiento y la Esperanza
La colina que escalamos
Extracto de The Hill We Climb and Other Poems© Amanda Gorman. Todos los derechos reservados y utilizados con permiso.
Que el globo terráqueo, aunque sólo sea por eso, diga que esto es verdad: Que incluso mientras nos afligíamos, crecíamos.
Que aunque nos duela, esperamos. Que aunque nos cansamos, lo intentamos. Que siempre estaremos unidos. Victoriosos,
No porque nunca más conoceremos la derrota, Sino porque nunca más sembraremos división.
Diario de reflexión
Tómate un momento para reflexionar:
– ¿Cómo ha influido el duelo en tu crecimiento?
– ¿Dónde has encontrado esperanza en medio del dolor?
– ¿De qué manera puedes comprometerte a intentarlo, incluso cuando estás cansado?
– Escribe una oración sobre tus preocupaciones.
ESCANEE EL CÓDIGO QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.
Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Voces del Proyecto Narrativas de América del Norte
Las reflexiones dominicales de este recurso están inspiradas en citas recogidas durante el Proyecto Narrativas de América del Norte, celebrado en la Asamblea General de 2024 del Compañerismo Bautista Cooperativo (CBF). Este evento transformador fue diseñado para fomentar conversaciones significativas sobre la justicia racial, la reconciliación y la visión de un futuro más inclusivo y equitativo para Estados Unidos.
Los participantes se comprometieron a fondo, compartiendo relatos personales, comunitarios y nacionales, basándose en la reflexión bíblica y las experiencias vividas para imaginar y cocrear un futuro arraigado en la justicia y la esperanza. El proyecto puso de relieve el profundo poder de la narración y el diálogo como herramientas para la sanidad, la superación de divisiones y el impulso de la acción colectiva en favor de la justicia y la equidad raciales.

El arte de la palabra que lo acompaña representa temas y palabras clave compartidos durante estas conversaciones: palabras como “reconciliación”, “recordar”, “reparar” y “comunidad”. Estas palabras captan la esencia de la visión colectiva y las luchas compartidas por los participantes.
Diario de reflexión
– Mientras reflexionas sobre estos temas, haz una pausa e imagina cómo podría ser un Estados Unidos justo y equitativo. ¿Cómo podrían contribuir tus acciones y tu voz a esta visión?
“Ya te lo he ordenado:
¡Sé fuerte y valiente!
¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”.
– Josué 1:9, NVI
Esperanza en un mundo cínico
En un mundo lleno de cinismo e incertidumbre, la esperanza puede parecer escasa y la justicia un sueño lejano. Nos duele acompañar a un mundo que gime, donde las fuerzas de la naturaleza y los sistemas de injusticia parecen implacables. En el último año, hemos visto cómo las tormentas devastaban comunidades, cómo persistían los conflictos mundiales, robando vidas, despojando la paz e impidiendo la justicia. Muchos de nosotros también llevamos cargas personales de pérdida y dolor, historias que reflejan las de quienes nos rodean, como la de una madre que ha perdido recientemente a su hijo a causa de la violencia, o la de un hijo que llora la muerte de su padre. Este mundo, tan bello como es, a menudo extrae la propia vida que sustenta. Sin embargo, el Dios de toda la creación no nos ha abandonado. Donde hay caos, Dios se inclina, escucha nuestros gritos y responde con amor creativo y justicia. Cuando los israelitas estaban aplastados bajo el yugo de la esclavitud, Dios intervino, y la esperanza nació en lugares insospechados. Un niño casi huérfano, flotando por el Nilo en una cesta, fue custodiado por una hermana que se atrevió a esperar contra toda esperanza. Ese niño se convirtió en Moisés, que sacó a su pueblo del cautiverio. Cuando Moisés no pudo ir más lejos, Josué ocupó su lugar. En el umbral de la promesa, con los gigantes de la opresión acechando, la orden de Dios a Josué fue clara: “Sé fuerte y valiente... porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas”.
Hoy, Dios nos llama a ir a los lugares donde la justicia es más necesaria y a llevar con nosotros coraje y esperanza. Frente a los gigantes del racismo, la desigualdad y la desesperación, estamos llamados a actuar como embajadores de la visión de Dios de un mundo justo. El Espíritu de Dios está con nosotros, renovando todas las cosas y equipándonos para la labor de justicia, reconciliación y sanidad. ¿Dónde te llama Dios a ser fuerte? Bebe profundamente del pozo de la esperanza de Dios, en cada paso hacia la justicia, Dios está a tu lado.
Reflexión: ¿Dónde te está llamando Dios para que lleves valor y esperanza a los lugares rotos de este mundo? ¿Cómo puedes participar en la obra de justicia y renovación de Dios?
Oración: Dios de esperanza, concédenos el valor de ir donde tú nos guíes, incluso a lugares difíciles y dolorosos. Que seamos llenos de tu Espíritu, empoderados para llevar tu justicia y sanidad a un mundo necesitado. Amén.
Jon Eng Pastor, Union Church Pflugerville, Texas
Continúa en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia
de
Justicia Nota de
El trabajo en el ámbito de la justicia puede hacer que nos sintamos cansados y necesitados de renovación. Para 2025, la Dra. Chanequa Walker-Barnes ha ofrecido amablemente acceso a su Inventario de Autocuidado Sagrado, un recurso diseñado para ayudarte a evaluar y reflexionar sobre tus prácticas actuales de autocuidado. Adaptado de su libro, Sacred SelfCare: Daily Practices for Nurturing Our Whole Selves, y utilizado con permiso, esta herramienta proporciona una manera reflexiva de priorizar el bienestar personal mientras se participa en el trabajo de la justicia.
Cuando completes el inventario electrónicamente, recibirás tus resultados inmediatamente, junto con un PDF descargable del inventario completo para tu uso personal. De este modo, podrás volver a consultarlo y reflexionar sobre tu Jornada de autocuidado siempre que lo necesites.
Estamos profundamente agradecidos a la Dra. Walker-Barnes por su contribución innovadora y generosidad al compartir este recurso como parte del Devocional de Cuaresma de Justicia Racial McCall 2025. Para profundizar en sus ideas, te animamos a leer Sacred Self-Care: Prácticas diarias para nutrir nuestro yo integral.
Puedes acceder al Inventario de Autocuidado Sagrado de la Dra. Walker-Barnes aquí.
“El Espíritu del Señor y Dios está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar libertad a los cautivos y la liberación de los prisioneros”.
– Isaías 61:1, NVI
Misión reparación
En octubre de 2025, el Reverendo Dr. Kymberley Clemons-Jones (KC) y yo dirigimos una peregrinación a Ghana, visitando la misión de KC, The W.A.N.T.E.D. Project-Ghana. Este ministerio lleva esperanza y transformación a los jóvenes encarcelados en el Centro Correccional de Accra. El llamado de KC para iniciar esta misión surgió de un momento de dolor personal: Su hijo fue atacado violentamente fuera de su iglesia, un recordatorio de las luchas a las que se enfrentan muchos jóvenes en su comunidad. A partir de esta dolorosa experiencia, KC no respondió con represalias, sino con una visión de sanidad, lanzando el Proyecto W.A.N.T.E.D. para elevar a los jóvenes de Valley Stream, Nueva York, y ahora, de Ghana. Las siglas W.A.N.T.E.D. significan Worthy (digno), Accountable (responsable), Named (llamado), Thankful (agradecido), Empowered (capacitado) y Determined (decidido), y recuerda a los jóvenes que se les valora profundamente y que se les quiere para el bien, no para el mal. Impulsado por el Espíritu del Señor, el ministerio de KC encarna una misión de reparación y justicia racial, convirtiendo momentos de sufrimiento en vías de restauración. A través del Proyecto W.A.N.T.E.D., se ofrece a los jóvenes esperanza más allá de sus circunstancias, Sanidad para su quebrantamiento y liberación de los ciclos de violencia y opresión. A medida que se liberan, llevan consigo una nueva visión de la vida, capacitados para compartir el espíritu de transformación y renovación con otros en sus comunidades.
Reflexión: ¿Cómo se manifiesta tu llamado como una misión de reparación, especialmente en el contexto de la justicia racial? ¿Dónde puede estar invitándote Dios a llevar esperanza y sanidad a los demás?
Oración: Espíritu del Dios vivo, úngenos con tu poder para llevar a cabo tu misión reparadora. Que tu Espíritu vaya delante de nosotros, guiándonos para ser vasos de sanidad y justicia en un mundo que necesita tu amor. En el nombre de Jesús, Amén.
D. Anthony Everett Profesor, Seminario Teológico BSK Lexington, Kentucky
Continúa en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia
Nota de
Justicia
Encarcelamiento de jóvenes en Estados Unidos
En Estados Unidos, las tasas de encarcelamiento juvenil han disminuido significativamente en las últimas décadas. Entre 2000 y 2022, se produjo un descenso del 75% en el encarcelamiento de jóvenes. Sin embargo, persisten las disparidades raciales y étnicas. En 2021, los jóvenes negros fueron encarcelados a una tasa de 228 por cada 100.000, que es 4,7 veces superior a la tasa de los jóvenes blancos (49 por cada 100.000).
Para obtener información más detallada, consulte el informe del Sentencing Project sobre estadísticas de justicia juvenil.
Tasas de colocación de jóvenes por raza y etnia, 2021

“Que aprendan los nuestros a empeñarse en hacer buenas obras, a fin de que atiendan lo que es realmente necesario y no lleven una vida inútil”.
– Tito 3:14, NVI
Las urgentes necesidades de la humanidad: Llamado a la justicia y la misericordia
Una vida dedicada a Dios es una vida dedicada a la justicia, la misericordia y la satisfacción de las necesidades urgentes de nuestro prójimo. En Tito 3:14, el apóstol Pablo exhorta a los creyentes a ser “santamente productivos”, no sólo haciendo el bien, sino atendiendo a las necesidades reales que nos rodean. Esta santa productividad significa ser las manos y los pies de Dios, guiados por el Espíritu Santo para responder de manera pertinente, eficaz y enraizada en la justicia.
En nuestro mundo, muchas de estas necesidades se derivan del peso de la injusticia racial y la opresión sistémica. La santa productividad nos llama a veces a ser “santos perturbadores”, a confrontar y desmantelar las estructuras que perpetúan la desigualdad. Como seguidores de Cristo, que ministró entre los marginados, estamos llamados a responder con valentía a las necesidades de los marginados por la sociedad. Nuestras buenas obras tienen sentido cuando aportan un cambio duradero y dignidad, elevando a quienes sufren bajo el peso de sistemas injustos.
Reflexión: ¿A qué necesidades urgentes de nuestro mundo te llama el Espíritu Santo a responder? ¿Cómo podrías dar un paso adelante para responder a estas necesidades con justicia y compasión?
Oración: Señor, desde la salvación hasta la provisión diaria, te damos gracias por satisfacer nuestras necesidades. Ahora, utilízame para satisfacer las necesidades de los demás. Espíritu, mantén mi corazón y mi mente abiertos a tu guía, y haz que mi visión permanezca centrada en la justicia para mi comunidad inmediata y global. Que mis acciones reflejen tu paz, sanidad, justicia, misericordia y amor. Amén.
DeVontae Powell
Pastor Principal, Iglesia Cristiana de Vermont Discípulos de Cristo Flint, Michigan
Continúa en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia
de
Nota de
Justicia
Disparidades en el acceso a la salud
En Estados Unidos persisten disparidades significativas en el acceso a la atención sanitaria entre grupos raciales y étnicos. Por ejemplo, en 2022, el 19% de los adultos hispanos y el 10% de los adultos negros no tenían seguro, frente al 6% de los adultos blancos. Estas disparidades contribuyen a las diferencias en los resultados sanitarios y ponen de relieve la necesidad de intervenciones específicas para garantizar un acceso equitativo a los servicios de atención sanitaria.
Más información: Cobertura sanitaria de KFF por raza y etnia, 2010-2022
Tasa de no asegurados entre la población no anciana por raza y etnia, 2010–2022
Blanco Hispanic Negro Asiático AIAN NHOPI
Aplicación de la ACA de Medicaid y ampliaciones del mercado en 2014

Inicio de la de pandemia de COVID-19 en 2020
Nota: Diferencias entre las personas de raza negra, hispana, AIAN y NHOPI en comparación con las personas de raza blanca a partir de 2022 fueron estadísticamente significativas en el NVIel p<0,05. Incluye personas de 0 a 64 años. AIAN significa Indio Americano o nativo de Alaska. NHOPI se refiere a nativos de Hawai u otras islas del Pacífico. Las personas de origen hispano pueden ser de cualquier raza, pero se clasifican como hispanos para este análisis; otros grupos son no hispanos. Se excluyeron los datos de 2020 porque la Encuesta no publicó los datos estimados del 2020 debido a las importantes interrupciones en la recopilación de datos provocadas por la pandemia de coronavirus.
Fuente: Análisis del KFF de la Encuesta 2010–2022.
“Pero ustedes, ¡manténganse firmes y no bajen la guardia, porque sus obras serán recompensadas”!
– 2 Crónicas 15:7, NVI
Fuerza y valor
No dejen que las manos se debiliten; no dejen que estén ociosas. Encuentren la fuerza y el valor para hacer el trabajo de la justicia racial, porque todos tenemos trabajo que hacer en este sentido. En las Escrituras que conducen al versículo 7, Azarías le dice a Asá que el pueblo estaba partido en pedazos, nación contra nación y ciudad contra ciudad. Seguimos siendo un mundo roto en pedazos, y gran parte de este quebrantamiento proviene de las divisiones raciales. Problemas como la pobreza, la inseguridad alimentaria, la guerra, la inmigración, el sufrimiento de los indígenas, la falta de vivienda, el odio, el encarcelamiento masivo y la falta de atención sanitaria a menudo tienen sus raíces en el racismo. Estamos destrozados porque no vemos a Dios en nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo. Estamos destrozados porque permitimos que las voces del miedo—miedo a lo desconocido, a la diferencia y a la escasez—nos separen aún más. Hemos depositado nuestra lealtad y dependencia en ideas y promesas humanas temporales, cuando nuestra verdadera esperanza y fuerza deberían venir sólo de Dios.
Dios, que creó a cada uno de nosotros a su imagen y semejanza, nos llama a amarnos y servirnos los unos a los otros y a tratar a los demás como deseamos ser tratados. El Dios que nos ama a todos desea justicia para nosotros y nos da esperanza por medio de Cristo.
A través de Azarías y Asá, Dios nos recuerda que podemos encontrar nuestro valor, nuestra fuerza y nuestra vocación en Dios. Podemos trabajar para reconstruir este mundo, no para hacer a todos iguales, sino para apreciar nuestras diferencias. Podemos aprender los unos de los otros, celebrar lo que nos hace únicos y ver cómo Dios nos entreteje en un hermoso tapiz en el que cada pieza es valiosa y necesaria. Cuando vemos, comprendemos y valoramos nuestras diferencias, empezamos a trabajar por los intereses de todos. Amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos y encontramos esperanza en el trabajo por la justicia para todos nuestros hermanos y hermanas. Pablo nos recuerda en Gálatas 6:9: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”.
Pero tú, ¡ánimo! No dejes que tus manos flaqueen, pues tu trabajo será recompensado.
Oración: Dios, que nos llamas a trabajar, danos el valor y la fuerza para poner de nuestra parte para acabar con la división y desmantelar el racismo estructural que causa tanto dolor y desesperanza a nuestros vecinos. Danos manos y corazones fuertes para amar y trabajar por la justicia para todos en nuestras comunidades y en todo el mundo. Amén.
Sharon Felton
Responsable de Defensoría o Incidencia Pública, CBF Frankfort, Kentucky
“Pero ¡que fluya el derecho como las aguas y la justicia como arroyo inagotable”!
– Amós 5:24, NVI
Fe encarnada
Amós dirigió estas palabras al pueblo de Dios durante una época de prosperidad y crecimiento en la que se observaban con entusiasmo las prácticas y rituales religiosos. Sin embargo, justo antes de este versículo él dice que los servicios de adoración y sacrificio de ellos no tienen sentido. Los reorienta hacia la justicia y la rectitud, fuerzas vivas y activas que deberían fluir a través de ellos como ríos y arroyos.
Esta analogía es poderosa. Los ríos y arroyos aportan vida, renovación y crecimiento a todo lo que tocan, extendiendo su influencia más allá de sus orillas inmediatas. Por el contrario, las aguas estancadas generan toxicidad y muerte en un ecosistema. Un río que da vida es un río que se mueve, se extiende y trae abundancia. Amós invita al pueblo de Dios a ser como esos ríos, encarnando la justicia y la vida recta de forma continua y dinámica.
En un mundo plagado de injusticias y desigualdades raciales, este llamado se hace aún más urgente. Las palabras de Amós nos desafían a rechazar la complacencia y la comodidad en meros rituales y a fluir en cambio con una justicia que busca activamente elevar a los oprimidos. La justicia y la rectitud no son actos ocasionales; son una forma de vida, en constante movimiento para derribar barreras, hacer frente a la desigualdad y crear un cambio vivificante en nuestras comunidades.
Entonces, ¿cuál es la función de nuestras prácticas sagradas: cantar himnos, orar, estudiar la Biblia y predicar? Este pasaje nos desafía a ver que estas prácticas no hacen sentido si están separadas de la justicia y la rectitud. Pero cuando van de la mano, dirigen nuestros corazones al dador de esperanza, que sostiene la obra de la justicia en nosotros.
Oración: Dios de justicia y esperanza, perdónanos por limitar nuestra fe al ritual y descuidar el llamado a la justicia. Perdónanos por relegar la justicia a momentos fugaces en lugar de convertirla en una forma de vida. Y perdónanos cuando abandonamos las prácticas sagradas que alimentan nuestra esperanza. En su lugar, vuelve nuestros corazones hacia Ti. Que la justicia y la rectitud fluyan por nuestras vidas como ríos caudalosos, transformando nuestras comunidades y nuestro mundo. Amén.
Lisa Jacob Organizadora del Norte de Texas, Cristianos contra el Nacionalismo Cristiano Dallas, Texas
Reflexión del
SÁBADO
Cada semana durante la Cuaresma, los sábados ofrecen un espacio para reflexionar, llevar un diario y plantearnos retos para ver nuestra comunidad y el mundo bajo una nueva luz: un espacio para crear y un espacio para trabajar por la justicia.
– Florece donde estás plantado –
“Florece donde estás plantado. Actúa localmente. Piensa globalmente”.
Jeremías 29:11 nos recuerda que debemos confiar en los planes de Dios, incluso en circunstancias inciertas, y trabajar para el bien dondequiera que nos coloquen. Incluso en las épocas más difíciles, los planes de Dios para ti incluyen crecimiento, propósito y la capacidad de llevar luz a las vidas de los demás. Este versículo nos desafía a encontrar un propósito y a tener un impacto en nuestro entorno inmediato, manteniendo al mismo tiempo una visión más amplia del reino de Dios.
Reflexión: ¿Dónde te ha plantado Dios en este momento? ¿Cómo puedes responder activamente a las necesidades que te rodean teniendo en cuenta el impacto global de tus acciones?
Confía en que Dios obra a través de ti para llevar esperanza y transformación allí donde estés.
Diario de reflexión
– ¿Qué te ha llamado la atención hasta ahora durante tu tiempo de devoción?
- Escribe a Dios una oración sobre tus preocupaciones
ESCANEE EL CÓDIGO QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.

Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Un espacio para el aprendizaje
“¿Cuál es el terreno común por el que podemos conectar nuestras diferentes experiencias?”. Esta pregunta del Proyecto Narrativa de América del Norte nos invita a reflexionar sobre el concepto de nuestra historia colectiva como un experimento. Un participante añadió: “No todos consintieron este experimento ni participaron en igualdad de condiciones”.
Al considerar nuestra historia compartida, debemos preguntarnos: ¿Qué hemos aprendido y qué nos queda por aprender? ¿Cómo podemos trabajar juntos para llevar a cabo un buen experimento? Y lo que es más importante, ¿qué preguntas importantes no se han planteado todavía? Estas preguntas nos recuerdan que, para que el experimento avance, debemos afrontar la situación de desigualdad en la que muchos se han visto colocados.
Nuestra historia común encierra triunfos y tragedias. Construir un futuro justo exige reconocer las voces silenciadas, las verdades pasadas por alto y las injusticias ignoradas. El experimento de nuestra historia colectiva está en marcha y Dios nos invita a seguir aprendiendo, preguntando y trabajando juntos. Creamos una comunidad en la que todos puedan prosperar buscando puntos en común y aceptando perspectivas diversas.
Diario de reflexión
– Reflexiona sobre una ocasión en la que tuviste la oportunidad de aprender de alguien cuya experiencia difería de la tuya. ¿Qué te enseñó?
- Escribe una oración pidiendo a Dios sabiduría para escuchar profundamente, valor para hacer preguntas difíciles y fuerza para construir un futuro mejor para todos.
- ¿Cómo puedes trabajar para garantizar que el “experimento” incluya a todos en igualdad de condiciones?
- ¿Qué preguntas importantes debemos hacernos para llegar a un terreno común?
Este domingo, deja que la esperanza guíe tu reflexión e inspire tus acciones hacia un futuro más inclusivo y equitativo.
“El sumo sacerdote y todos sus partidarios, que pertenecían a la secta de los saduceos, se llenaron de envidia. Entonces arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel común. Pero en la noche un ángel del Señor abrió las puertas de la cárcel y los sacó. ‘Vayan’—les dijo—, ‘preséntense en el Templo y comuniquen al pueblo todo sobre esta nueva vida’”.
– Hechos 5:17-20, NVI
Dios lo hace
Hoy en día, ni siquiera necesitamos encender las noticias por cable para sentir el peso de la falta de esperanza. Un rápido vistazo a las redes sociales revela un mundo abrumado por los problemas. Sólo en Estados Unidos, nos enfrentamos a tiroteos masivos, inestabilidad económica, polarización extrema y desastres naturales. A escala mundial, nos encontramos con guerras, epidemias, genocidios, crisis climáticas, hambre y mucho más. ¿Cómo escapar de esta sensación que abruma?
Este pasaje de Hechos 5 me desafía a reorientar mi perspectiva. En lugar de preguntarme: “¿Qué hago yo?” se me invita a preguntar primero: “¿Qué está haciendo Dios?”. En esta historia, los apóstoles son agentes pasivos. No pidieron la libertad, ni siquiera oraron por la liberación; Dios tomó la iniciativa. Dios envió un ángel para que abriera las puertas de la cárcel y pudieran seguir compartiendo “todo el mensaje sobre esta vida” a través del lente de las enseñanzas de Jesús.
Esta historia me recuerda que el trabajo por la justicia y la esperanza no empieza conmigo. Por muy firmes que sean mis convicciones, por muy activo que sea en mi comunidad o por muy alta que sea mi voz, la labor de la justicia y la esperanza empieza con Dios. Esta constatación encierra un misterio sagrado porque requiere que me detenga y preste atención a lo que Dios está haciendo a mi alrededor.
Estamos invitados a participar en la obra continua de Dios compartiendo el mensaje de la redención cósmica y viviéndolo a diario. En el trabajo por la justicia y la esperanza, no actuamos solos. La buena noticia es que Dios está con nosotros, iniciando y sosteniendo la obra antes incluso de que seamos conscientes de ella. Dios está haciendo algo, y podemos confiar en que lo llevará a cabo hasta que todo esté bien.
Oración: Dios, que abres las puertas de las cárceles, estamos tan centrados en intentar arreglar las cosas que a menudo olvidamos que la verdadera libertad viene de Ti. Ayúdanos a prestar atención a la obra de tu Espíritu Santo en este mundo para que podamos alinearnos con lo que Tú has comenzado y continúas haciendo. Por Jesús, ponemos nuestra confianza y esperanza en la redención venidera de un mundo que gime. Amén.
Kevin Pranoto
Pastor Asociado de Trabajo Social, Segunda Iglesia Bautista Little Rock, Arkansas
Justicia
Vivienda
En 2023, el Informe Anual de Evaluación de los Sin Techo (AHAR, por sus siglas en inglés) reveló que miles de estadounidenses, entre ellos personas sin hogar, veteranos y niños, siguen sin una vivienda estable, un duro recordatorio de la urgente necesidad de soluciones equitativas en materia de vivienda. Haga clic aquí para acceder a los datos.
“Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran”.
– Romanos 12:15, NIRV
Engañosamente sencillo
Del dibujo animado El Bosque de los Cien Acres aprendí que los amigos multiplican nuestras alegrías y dividen nuestras penas. Winnie the Pooh fue el primer personaje de ficción cuyo círculo de amigos abarcaba toda la gama de emociones humanas, desde el hiperentusiasta Tigger hasta el perpetuamente abatido Eeyore. Juntos, celebraban los triunfos y apoyaban constantemente a Eeyore en su tristeza. El Bosque de los Cien Acres fue el primer lugar donde vi cobrar vida al versículo de hoy.
El mandamiento parece sencillo: Ayuda a tu comunidad en los buenos y en los malos momentos. Pero, por desgracia, la vida no siempre es tan sencilla. A veces, estamos tan absortos en nuestra propia alegría o tristeza que nos cuesta hacer un hueco para alegrarnos o llorar con los demás. Celebrar el ascenso de un amigo puede resultar difícil cuando estamos buscando desesperadamente un nuevo trabajo. Otras veces, podemos optar por guardarnos nuestras alegrías o tristezas para nosotros mismos, afligiéndonos de forma aislada para no empañar empañar la felicidad de los demás. Y para muchos, las lágrimas provocan incomodidad; podemos sentirnos inseguros sobre cómo responder a una emoción cruda que necesita presencia, no reparación, por lo que evitamos los encuentros potencialmente llenos de lágrimas.
Sin embargo, cada una de estas respuestas debilita los lazos de la comunidad. Dios nos creó para estar en relación con los demás, invitándonos a compartir los altibajos de cada uno. Al estar presentes en los momentos de alegría y de duelo, reforzamos nuestras relaciones y aumentamos nuestra capacidad de apoyar el bienestar de nuestras comunidades.
Reflexión: ¿Quién aparece en tu vida en los momentos de alegría y de tristeza? ¿Por quién estás dispuesto a aparecer en los momentos alegres y tristes?
Oración: Que hoy pueda estar presente en mis relaciones y ser capaz de alegrarme con los que se alegran y llorar con los que lloran. Que nuestras relaciones se profundicen celebrando juntos los altibajos de la vida. Que la aspiración de que nadie tenga que celebrar o compadecerse solo se haga realidad. Amén.
Jennifer Hawks Directora de Incidencia Pública, Compañerismo Bautista Cooperativo McLean, Virginia
“Él les ordena hacer el bien: proteger a los que son maltratados, cuidar al extranjero, al huérfano y a la viuda, y no matar al inocente”!
— Jeremías 22:3, TLA
El espejo de la Cruz
A menudo vemos la crucifixión de Jesús como una tragedia espantosa e insondable. Sin embargo, en muchos sentidos, la cruz es un espejo de nuestra sociedad, que refleja las injusticias que permitimos que continúen. Jesús, un hombre inocente, fue ejecutado por el Estado, con la aprobación pública. ¿Por qué nadie se levantó para impedir su muerte? ¿Por qué la multitud miraba en silencio?
Sólo en 2024, 19 personas fueron ejecutadas en Estados Unidos, y se prevén más ejecuciones en los próximos años, algunas a pesar de importantes dudas sobre su culpabilidad. Etiquetas como “inocente” y “culpable” adquieren peso político, ocultando la humanidad de cada individuo. Cuando se quita una vida, todas nuestras vidas se ven afectadas por esa pérdida. Mientras tanto, miles de personas sin hogar perecieron en nuestras calles en 2023, una crisis silenciosa que refleja otro tipo de negligencia social. En ambos casos, se pierden vidas y nosotros, como sociedad, estamos implicados.
La crucifixión de Jesús es un llamado a hacer frente a esa violencia. Al tolerar sistemas que dañan, descuidan o devalúan vidas, reflejamos la indiferencia de la multitud que vio sufrir a Jesús. La cruz nos llama a elegir un camino diferente: el del perdón, la compasión y la justicia. Este camino nos desafía a alejarnos de una cultura de castigo y, en su lugar, construir comunidades en las que se atiendan las necesidades de todas las personas, la justicia sea reparadora y se sanen las relaciones.
Que, al mirarnos en el espejo de la cruz, examinemos nuestra propia complicidad en la defensa de sistemas que oprimen. Que intentemos encarnar una fe que abogue por la justicia, la esperanza y la sanidad para todos.
Oración: Dios de los oprimidos, perdónanos por nuestro papel en el mantenimiento de sistemas que dañan y excluyen. Abre nuestros ojos a nuestra parte en esta obra de justicia. Condúcenos a abandonar nuestro deseo de castigar y ayúdanos a comprometernos en una verdadera reconciliación. Permítenos caminar con los marginados, así como Jesús nos reconcilió a través de la cruz. Amén.
Brittney Watkins Miembro de la Iglesia Bautista Central St. Louis, Missouri
“Sólo nos queda decir que, si Dios está de nuestra parte, nadie podrá estar en contra de nosotros. Dios no nos negó ni siquiera a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, así que también nos dará junto con él todas las cosas”?
– Romanos 8:31-32, CEV
Santuario en todas partes
En Carolina del Norte, una ley como la HB-10 faculta a los sheriffs para ponerse en contacto con el ICE si detienen a una persona indocumentada. Para los inmigrantes, esta ley sólo contribuye a crear un clima de miedo e incertidumbre. Este tipo de políticas suelen reforzar los estereotipos nocivos, pintando a los inmigrantes como amenazas en lugar de reconocer su humanidad y valía.
En este contexto, Romanos 8:31-32 nos habla con profunda seguridad: “Si Dios está de nuestra parte, ¿puede haber alguien contra nosotros?”. Ningún poder terrenal puede separarnos del amor de Cristo. Esta promesa ofrece esperanza y fuerza para perseverar, incluso en medio de sistemas opresivos.
La obra de la Dra. Barbara A. Sostaita, Sanctuary Everywhere, nos recuerda la necesidad de crear espacios de refugio emocional, físico y espiritual en un mundo marcado por el racismo, la marginación y el rechazo. Bárbara describe el santuario no como un lugar único, sino como una práctica fugitiva: un compromiso de cuidado que traspasa fronteras. Esto nos desafía a seguir el ejemplo de Cristo de construir santuarios, no muros, creando lugares donde florezcan el amor, la justicia y la comunidad.
Como seguidores de Jesús, estamos llamados a encarnar el santuario de unos para otros, especialmente para aquellos a quienes la sociedad margina. Abrazando la esperanza, practicando la justicia y fomentando las relaciones, podemos crear comunidades inclusivas que reflejen el amor de Dios.
Oración: Dios de refugio, danos el poder de ser constructores de santuarios en un mundo que a menudo excluye y rechaza. Ayúdanos a encarnar tu amor, justicia y compasión, ofreciendo esperanza a todos los que buscan refugio en Ti. Amén.
Daniel Sostaita
Pastor principal, Iglesia Cristiana sin Fronteras Winston-Salem, N.C.
Justicia
Este devocional está profundamente relacionado con la labor transformadora del santuario y la justicia. La hija de Daniel Sostaita, Barbara Sostaita, amplía este tema en su libro Sanctuary Everywhere. En esta obra, Barbara examina cómo las personas en movimiento practican el santuario en el desierto de Sonora a través de actos profundos y sagrados de resistencia y cuidado. Explora momentos en los que la tierra resiste a las políticas de disuasión, en los que el tacto se convierte en un acto de desafío dentro de los centros de detención, en los que la sanidad trasciende las fronteras y en los que los migrantes muertos parecen exigir justicia y recuerdo.
Barbara reimagina el santuario como una práctica sagrada que supera las instituciones y desafía las convenciones, ofreciendo una visión de esperanza y resistencia a quienes buscan refugio.
Para saber más, te animamos a leer Sanctuary Everywhere, de Barbara Sostaita, disponible en Amazon.
“Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que en su nombre ustedes han demostrado sirviendo a los creyentes, como lo siguen haciendo”.
– Hebreos 6:10, NVI
Dios te recordará
Me gusta la canción “Precious Jesus” de Thomas Whitfield. A menudo se me puede encontrar con las manos levantadas en señal de alabanza cuando oigo el estribillo: “Estoy persuadido, de amarte, Señor”. La naturaleza y los actos de Dios me han persuadido, aunque yo no necesitaba mucho convencimiento; la obra completa de Jesús era más que suficiente. Sin embargo, porque amo a Dios, me comprometo a intentar obedecerle y guardar sus mandamientos.
Jesús dijo en Mateo 25:45: “En verdad os digo que todo lo que no hicisteis por uno de estos más pequeños, por mí no lo hicisteis”. Porque amo a Dios, estoy persuadido de abogar por la justicia, la equidad y la inclusión de los más pequeños, los perdidos y los excluidos. Jesús dijo que cualquier acto de bondad, intercesión o cuidado que realizáramos en favor de los excluidos, discriminados u olvidados por su raza, clase, edad, nacionalidad o sexo sería hecho a Dios.
El trabajo de la justicia suele ser duro; el cambio suele ser lento y los sistemas suelen resistirse al cambio. Hay momentos en que nuestros esfuerzos parecen infructuosos y una pérdida de tiempo. Pero Hebreos 6:10 nos da esperanza: Dios se acordará de nuestros esfuerzos y nos recompensará. Dios no olvidará a los que trabajan por la justicia. Dios recordará nuestros sacrificios y nuestros esfuerzos. Dios no olvidará cómo demostramos nuestro amor ayudando a los hijos de Dios. Las promesas de Dios son su compromiso con nosotros. El carácter justo de Dios exige que Dios las cumpla. Hermana mía, hermano mío, serás recompensado. Tu trabajo no es en vano. Sigue luchando por la justicia y la equidad; es importante.
Oración: Que la promesa de Dios de recordarte y recompensarte te sostenga durante tus momentos más difíciles y desalentadores. En el nombre de Jesús, Amén.
Leah
Jackson Coordinadora de Subvenciones, Facultad de Teología McAfee de la Universidad Mercer Atlanta, Georgia
SÁBADO
Reflexión del Una verdad valiente y sorprendente
Cada semana durante la Cuaresma, los sábados ofrecen un espacio para reflexionar, llevar un diario y plantearnos retos, para ver a nuestras comunidades y el mundo bajo una nueva luz: un espacio para crear y un espacio para trabajar por la justicia.
– Un espacio para la justicia y la creación –
Extracto de “Una Verdad Valiente y Sorprendente” de Maya Angelou.
Todos los derechos reservados y utilizados con autorización
“Cuando soltamos los dedos
De puños de hostilidad
Y dejamos que el aire puro refresque nuestras palmas...
Nosotros, este pueblo, en este cuerpo caprichoso y flotante
Creados en esta tierra, de esta tierra
Tenemos el poder de crear para esta tierra
Un ambiente en el que cada hombre y cada mujer
Pueda vivir libremente sin piedad santurrona
Sin miedo paralizante
Cuando lleguemos”.
Diario de reflexión
- ¿Qué emociones o actitudes necesitas liberar para crear paz en ti mismo y en tus relaciones?
- Imagina un mundo en el que todos se sientan seguros y libres. ¿Qué papel puedes desempeñar tú para ayudar a crearlo?
- Escribe una oración pidiendo a Dios que te guíe para ser un pacificador en tu comunidad. Deja que este sencillo actuar sea una semilla de esperanza y transformación.
ESCANEE EL CÓDIGO QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.

Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Prosperar juntos
¿Qué significa prosperar como individuo, como familia, como comunidad, como sociedad?”. Esta pregunta nos invita a reflexionar profundamente sobre lo que significa prosperar en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea. En respuesta, un participante en el Proyecto Narrativa de América del Norte planteó este reto que invita a la reflexión: “¿Quién define prosperar? ¿Quién dirá qué es prosperar realmente, o si estamos prosperando?”.
Jeremías 29:11 nos recuerda que los planes de Dios para nosotros son de esperanza y futuro. Sin embargo, la visión que Dios tiene de la prosperidad a menudo nos pide que reconsideremos nuestras definiciones de éxito y prosperidad. El verdadero florecimiento no consiste sólo en logros individuales, sino en un bienestar compartido enraizado en el amor, la justicia y el propósito para todos.
Diario de reflexión
- Reflexiona sobre cómo puedes apoyar a otros en su camino hacia la visión de Dios de prosperar.
- ¿Cómo defines la prosperidad para ti y tu comunidad?
- ¿Quién en tu vida o en tu comunidad puede tener una perspectiva diferente sobre la prosperidad y cómo puedes aprender de su visión?
- ¿Cómo puedes colaborar con otros para crear espacios en los que todos puedan experimentar la visión divina de prosperidad?
- Escribe una oración pidiendo a Dios que te revele lo que significa prosperar para ti y para los que te rodean.
Esta semana, deja que la esperanza guíe tus pasos mientras buscas formas de ayudar a los demás a prosperar a tu lado.
“La maldad destruye a los malvados; serán condenados los enemigos de los justos. El Señor libra a sus siervos; no serán condenados los que en él se refugian. El mal trae la muerte a los malvados, y los que odian a los justos serán condenados”.
– Salmo 34:21-22, NVI
Esperanza y justicia en la frontera
A lo largo de esta Jornada de Cuaresma, se nos invita a reflexionar sobre temas de esperanza y justicia, especialmente cuando nos enfrentamos a los retos a los que se enfrenta nuestro prójimo. En el Salmo 34:21-22, se nos recuerda que, aunque a veces parezca que el mal prevalece, en última instancia es el Señor quien rescata y protege a quienes buscan refugio en Dios. A menudo, Dios elige llevar a cabo esta obra a través de su Iglesia.
Hace poco tuve la gran oportunidad de presenciar la compasiva labor de la Iglesia Bautista de West Brownsville, una congregación hispana que es un faro de esperanza en la frontera entre Texas y México. A través de su Ministerio Golán, acogen y cuidan a cientos de migrantes que entran en Estados Unidos por el puerto de entrada. Las familias que conocí no eran meras estadísticas; eran personas—hombres, mujeres, padres e hijos—que buscaban seguridad, estabilidad y dignidad. Cada historia reflejaba los inmensos retos a los que se enfrentaban, llenos de miedo, traumas y una innegable esperanza de una vida mejor. Esta iglesia está a la vanguardia de la provisión de alimentos, refugio y apoyo emocional, demostrando que la justicia no es sólo un ideal abstracto, sino una respuesta práctica al sufrimiento y una parte esencial del Evangelio. Viven la promesa del Salmo 34, encarnando el refugio de Dios para los desamparados.
Al reflexionar sobre nuestras propias vidas durante la Cuaresma, estamos llamados a examinar cómo podemos ser también nosotros agentes de esperanza y justicia. ¿De qué manera podemos apoyar a los marginados? ¿Cómo podemos crear espacios donde el cansado pueda encontrar consuelo? Por pequeño que sea, cada acto de bondad contribuye a la esperanza y la justicia que estamos llamados a encarnar. Que podamos seguir el ejemplo de la Iglesia Bautista de West Brownsville, tendiendo la mano con compasión para acoger al forastero, alimentar al hambriento y levantar a los quebrantados de corazón.
Oración: Dios bondadoso, gracias por ser nuestro refugio y fortaleza. Ayúdanos a extender ese refugio a los demás, especialmente a los que sufren injusticias y penurias. Que seamos recipientes de tu esperanza e instrumentos de tu justicia. En el nombre de Jesús, Amén.
Juan L. García Moderador de CBF
Continúe en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia
de
Justicia Nota de
Recursos de Defensoría o Incidencia Pública para Comunidades de Inmigrantes y Refugiados
Durante más de 30 años, el Compañerismo Bautista Cooperativo (CBF) ha compartido el amor de Cristo con las comunidades de inmigrantes y refugiados. La migración global es uno de los tres contextos clave que guían el trabajo de Misiones Globales de CBF. Este compromiso de amar a nuestro prójimo inspira nuestra Defensoría tanto al lado como a favor de los inmigrantes y refugiados.
Se adjunta el documento Valores y Principios de la Defensoría o Incidencia Pública de CBF, que describe prioridades y valores fundamentales que guian nuestros esfuerzos de Defensoría, junto con una lista de organizaciones que participan activamente en esta labor vital.
Puedes acceder al documento aquí: Valores y Principios de Defensoría Pública de CBF
“Recuerden: No desprecien a ninguno de estos pequeños, porque a ellos los cuidan los ángeles del cielo”.
– Mateo 18:10, TLA
Valor incalculable
La parábola de Jesús de la oveja perdida, que sigue inmediatamente a este versículo, cuenta la historia de un pastor que deja atrás 99 ovejas para encontrar una que se ha perdido. Aunque el riesgo del pastor pueda parecer insensato, la parábola describe un amor abundante cuyas matemáticas sólo tienen sentido en el territorio donde Dios reina, donde esta oveja vale tanto para su cuidador como las otras 99 juntas.
El preludio de la parábola refuerza este punto: Nadie, ya sea representado como un “pequeño” o como una oveja perdida, merece ser despreciado. Para el pastor, cada oveja tiene un valor infinito y, para Dios, cada persona tiene un valor incalculable.
Trágicamente, nuestro mundo sigue funcionando como si las vidas de algunas personas fueran más valiosas que las de otras, en función de su raza, su sexo o a quién aman. Pero Jesús nos muestra que despreciar o devaluar a alguien no tiene sentido porque, en verdad, cada persona es un hijo amado de Dios.
Como seguidores de Jesús, estamos llamados a una profunda toma de conciencia para mirar dentro de nosotros mismos y de nuestros sistemas, identificando las formas en que despreciamos a las personas hoy en día, ya sea intencionalmente o no, en nuestro discurso y en nuestro silencio, a través de la acción y la inacción. A continuación, debemos arrepentirnos de lo que hemos hecho, reparar el daño que hemos causado y comprometernos.
Reflexión: ¿A quién desprecias, incluso de la forma más pequeña y aparentemente inofensiva? ¿Cómo puedes cambiar tus acciones para honrar la plena humanidad y celebrar la amabilidad de quienes a veces pasas por alto u oprimes?
Brian Harrington Fundador y Director, Faithful Justice Georgetown, Kentucky
“Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo! Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos. Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras: ‘Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen’, dice el Señor. En cambio, ‘Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales de beber. Al hacer eso, amontonarás carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza’. No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien”.
– Romanos 12: 16-21, NTV
Altivez, armonía y esperanza
A veces, mientras espero en un aeropuerto congestionado, me encuentro observando a la gente en la terminal. Nuestra cultura nos enseña a fijarnos en las señales visuales: la ropa, la postura, el peinado, las marcas corporales e incluso el sexo o la raza. Hay que hacer un intencional esfuerzo para resistirse a estas señales visuales y preguntarse: “¿Es esta persona un artista o un cuidador? ¿Es querida esta persona y por quién? ¿Qué don especial aporta esta persona a su familia y a su comunidad?”. En cuanto nos hacemos estas preguntas, vemos a las personas de otra manera.
En un mundo a menudo dividido por las diferencias, el apóstol nos insta a “vivir en armonía unos con otros”, recordándonos que la verdadera armonía no consiste en borrar nuestras diferencias, sino en vernos unos a otros como creaciones preciadas de Dios. El amor transformador de Cristo ofrece esperanza a un mundo fracturado y violento al superar las categorías y etiquetas artificiales que pueden llevarnos a desvalorizar a los demás.
A continuación, Pablo aborda la raíz de muchas discordias: la altanería (un orgullo que juzga). Al animarnos a “asociarnos con los humildes”, desmonta las jerarquías injustas que a menudo construimos. Se trata de un llamado a la justicia social: a ver el valor de cada persona, independientemente de su raza, sexo, orientación, situación económica o procedencia.
Por último, Pablo nos exhorta a “vivir en paz con todos” en la medida en que dependa de nosotros. No se trata de una paz pasiva, sino de un compromiso activo con la escucha real y el cambio que exige en nosotros. Es un reconocimiento de que la verdadera justicia nos llama al duro trabajo de restaurar las relaciones y construir una comunidad caracterizada por el respeto mutuo.
Oración: Oh Dios, inspíranos a ver la maravilla y el valor de los demás. Que nos unamos a tu obra de crear comunidades moldeadas por la esperanza radical y la pacificación de Cristo.
David Cassady Presidente, Seminario Teológico BSK Georgetown,
Kentucky
“Si alguno dice: ‘Yo amo a Dios’, y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve. 21 Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano”.
– 1 Juan 4:20-21, DHH
Aprender a amar, no a mentir
Si Juan observara el contexto de los cristianos en Estados Unidos—tanto históricamente como en la actualidad—creo que consideraría mentirosos a algunos de nosotros. Desde la época de la esclavitud y de Jim Crow hasta el uso de la pena de muerte, la deshumanización de los inmigrantes y los flagrantes actos de racismo de los que somos testigos hoy en día, las palabras de Juan ofrecen una aguda crítica. Si decimos que amamos a Dios pero no amamos a nuestro prójimo, especialmente a los oprimidos por sistemas injustos, el mensaje es claro: somos unos mentirosos.
Juan nos recuerda que cuando nuestra fe se limita a “mí y mi relación con Dios”, no vemos a Dios en nuestro vecino sin casa, en el inmigrante y en los muchos rostros que nos rodean. Esto cuestiona el individualismo rampante en nuestras iglesias. Abrazar la naturaleza comunitaria de nuestra fe nos ayuda a reconocer a los demás como hermanos, recordándonos que el verdadero amor exige una acción que refuerce nuestros lazos y salve las distancias que nos separan.
En otoño de 2024, comencé mis estudios para obtener un Máster en Divinidad en la Yale Divinity School. Uno de mis profesores favoritos, el obispo William Barber, dijo una vez: “Tanto si votas republicano como demócrata, fíjate en que nadie menciona a los pobres; son 143 millones de personas en la nación, pero no tienen voz”. ¿Qué aspecto tiene el amor en este contexto? Quizá empiece por fijarnos en los pobres de nuestras propias comunidades. Significa enfrentarse a los sistemas que los deshumanizan categorizándolos como merecedores o no merecedores. Significa rechazar la apatía y optar por la oración y la acción. Si nuestras iglesias ofrecen despensas de alimentos a los necesitados, amar de verdad a los demás significa ir más allá de la caridad para fomentar un sentido de comunidad, en el que se prioricen y defiendan su dignidad y su bienestar.
Oración: Señor, si 1 Corintios 13 es correcto, enséñanos a ser pacientes y amables, a buscar la verdad, a proteger, confiar, esperar y perseverar junto a nuestros hermanos y hermanas. Perdónanos por nuestra envidia, jactancia, orgullo, deshonra de los demás, y por mantener la ira hacia aquellos que estamos llamados a amar. Queremos amarte, Dios; ayúdanos a amar a tus hijos. Amén.
Benji Suprice Ministro del Campus
Yale Divinity School MDiv Candidato
New London, Connecticut
Nota de
Justicia
En 2023, las tasas de pobreza en Estados Unidos variaban significativamente entre los distintos grupos raciales y étnicos:
Estadounidenses de raza negra: 17,9%
Indios americanos y nativos de Alaska: 18,9%
Hispanos: 16,6%
Blancos estadounidenses: 7,7%
Estas disparidades ponen de manifiesto las desigualdades económicas a las que se enfrentan las comunidades minoritarias. Para más información, véase Statista.
“¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? 8 Les digo que sí les hará justicia y sin demora. No obstante, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra”?
– Lucas 18:7-8, NVI
Nota de
Justicia
La persistencia como camino hacia la justicia
En la parábola que conduce a estos versículos, Jesús habla de una viuda que se encuentra con un sistema judicial corrupto. Esta viuda se enfrenta a un juez que, a pesar de su poder, “ni teme a Dios ni respeta a las personas”. Con escaso estatus social o económico, ella es fácilmente desestimada, sin embargo, exige persistentemente justicia a su adversario. Al igual que otras viudas que aparecen en las Escrituras, su tenacidad le acaba valiendo la justicia que merece. Aunque su perseverancia es encomiable, es preocupante que fuera necesaria. Con demasiada frecuencia, nuestros sistemas están configurados de tal manera que los pobres y vulnerables deben luchar incansablemente sólo para ser vistos, escuchados o creídos. La carga de la persistencia pesa desproporcionadamente sobre quienes ya sufren la injusticia.
Los comentarios finales de Jesús nos recuerdan que Dios es lo contrario de este juez corrupto. La justicia y la misericordia de Dios son rápidas; Dios no tarda en responder a los que claman. Cuando nos acercamos a Dios con una fe tan perseverante como la de la viuda, recibimos compasión y justicia. Sin embargo, se nos plantea un reto: ¿Cómo podemos convertirnos en defensores de una justicia que no se demora? ¿Oímos y actuamos con rapidez en favor de los que claman día y noche, o mantenemos sistemas que exigen la persistencia de los vulnerables como única esperanza de justicia?
Reflexión: ¿Cómo podemos, como seguidores de Cristo, trabajar para desmantelar los sistemas que exigen la persistencia injusta de los que ya sufren? ¿Dónde podemos actuar con rapidez para hacer realidad la justicia de Dios?
Oración: Dios bondadoso y amoroso, en este tiempo sagrado de Cuaresma, examina nuestros corazones y guía nuestras acciones. Ayúdanos a responder a tu llamado sin vacilar. Abre nuestros ojos para ver las luchas de los marginados y nuestros oídos para escuchar sus gritos. Que la compasión y el coraje nos muevan a actuar sin demora como tus agentes de justicia y amor. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
Rev. Heather Mustain
Pastor Asociada, Iglesia Bautista Wilshire Dallas, Texas
Disparidades en la atención sanitaria
Las tasas de mortalidad materna de las mujeres negras son tres veces superiores a las de las mujeres blancas, lo que refleja las disparidades en el acceso a la atención sanitaria y su tratamiento (CDC, 2023).
Mientras oramos por sanidad, aboguemos también por un acceso equitativo a la asistencia sanitaria para todos.
Más información:e: Informe Pew Research
Fuente: “Tasas de mortalidad materna en Estados Unidos, 2021” del Centro para el Control de Enfermedades.

La carga desigual de la mortalidad materna en EE.UU. Muertes relacionadas con el embarazo en Estados Unidos por cada 100.000 nacidos vivos (por raza/etnia de la madre) Negra En general Blanca Hispana Madres blancas/negras no hispanas Fuentes: CDC, Sistema Nacional de Estadísticas Vitales
Reflexión del
SÁBADO
Cada semana durante la Cuaresma, los sábados ofrecen un espacio para reflexionar, llevar un diario y plantearse retos, para ver a nuestra comunidad y al mundo bajo una nueva luz: un espacio para crear y un espacio para trabajar por la justicia.
– Un espacio para la renovación y la esperanza –
Toma tiempo para renovarte
Que este sea un tiempo para renovar tu espíritu y volver a centrarte en el llamado de Dios. Mientras reflexionas sobre la semana, considera cómo Dios está trabajando en ti y a través de ti para llevar esperanza y sanidad al mundo. Haz una pausa, respira y abre tu corazón a la presencia de Dios.
Diario de reflexión
- ¿Qué te ha inspirado o animado durante tu devocional de esta semana?
- ¿Dónde has visto destellos de esperanza o justicia en tu vida o en tu comunidad?
- Escribe una oración pidiendo a Dios que te guíe en tu esfuerzo por llevar esperanza a los demás.
En la quietud de este día, renuévate sabiendo que el amor de Dios actúa en cada rincón de tu vida. Confía en que incluso los pequeños actos de fe y justicia son semillas de transformación en el mundo.
ESCANEE EL CÓDIGO QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.
Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Construir una nueva mesa
“No basta con sentar a todo el mundo a la mesa. Tenemos que derribar y construir algo nuevo: sistemas que sirvan a todos, no sólo a los que se sienten cómodos”.

Diario de reflexión
– ¿Qué te ha llamado la atención hasta ahora durante tu tiempo de devoción?
- Escribe una oración a Dios sobre tus preocupaciones.
- ¿De qué manera puedes ayudar a reconstruir sistemas que honren a todas las personas?
- ¿De qué manera puedes garantizar que todos los invitados se sientan no sólo bienvenidos, sino también valorados y capacitados? Piensa en un paso tangible que puedas dar para crear un espacio más inclusivo en tu comunidad o lugar de trabajo.
“¡Dios bendice a los que son justos y aman la justicia”!
– Salmo 106:3, TLA
Equilibrio entre justicia y misericordia
“¡Llevaremos a los responsables ante la justicia”!
A menudo oímos esta declaración en boca de funcionarios del gobierno, fuerzas del orden y líderes militares. Sin embargo, esta forma de “justicia” suele referirse a la justicia retributiva, centrada en el castigo. Sin embargo, la justicia en el reino de Dios es también reparadora, y su objetivo es responsabilizar a los malhechores al tiempo que fomenta la sanidad y la reconciliación que restaura la comunidad. El Dios del Salmo 106 encarna esta justicia reparadora. El salmista registra los actos de justicia de Dios como expresiones de fidelidad que buscan devolver al pueblo de Dios a la relación, equilibrando la responsabilidad con la misericordia, subrayando la necesidad de transformación de Israel junto con el compromiso duradero de Dios con la restauración.
“Sálvanos, Yahveh, Dios nuestro”, clama el salmista en el versículo 47, una súplica para una nación que necesita la justicia restauradora de Dios. “Reúnenos... para dar gracias a tu santo nombre, para regocijarnos en tu alabanza”. Esta justicia no tiene que ver con la venganza, sino con el restablecimiento de una relación justa entre Dios y su pueblo. Cuando buscamos la justicia en nuestro mundo, especialmente la justicia racial, ¿se hacen eco nuestros gritos de esta visión divina? ¿Nos comprometemos a reparar las relaciones rotas, o caemos en la trampa de la venganza y la división? ¿Trabajamos para convertirnos en agentes de misericordia, buscando una justicia que construya comunidad y devuelva la dignidad a todos?
En la lucha por la justicia racial, debemos recordar que la reconciliación exige un deseo de cambio. Pero al igual que Dios ofrece continuamente su misericordia, nosotros también podemos dar el primer paso. Que nuestra búsqueda de la justicia se fundamente en el amor y la misericordia constantes de Dios, como nos recuerda el salmista: “Dad gracias a Yahveh, porque es bueno. Porque es eterna su misericordia”. Que nuestro trabajo por la justicia encarne esta misericordia perdurable, llamándonos a una justicia que sane, restaure y refleje el amor de Dios por toda la creación.
Harold Dean Trulear
Profesor Asociado y Director del Centro de Recursos para las Congregaciones Negras Escuela de Divinidad de la Universidad Howard Washington, D.C.
Justicia
La justicia restaurativa es un enfoque transformador para abordar los daños que hace hincapié en la reparación de los perjuicios causados por las infracciones a través de procesos inclusivos y de diálogo. A diferencia de los sistemas punitivos tradicionales, la justicia restaurativa se centra en las necesidades de los más directamente afectados—víctimas, delincuentes y sus comunidades—y trabaja en colaboración para fomentar la rendición de cuentas, la sanidad y la reconciliación. Este enfoque da prioridad a la comprensión y la reparación frente al castigo.
Varias organizaciones promueven activamente principios y prácticas de justicia restaurativa:
- Centro Nacional de Justicia Restaurativa (NCORJ): https://ncorj.org
- Centro para la Innovación de la Justicia: Más información: www.innovatingjustice.org
- Justicia Restaurativa Internacional: Información: www.restorativejusticeinternational.com
“Ellos también contestarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, enfermo o en la cárcel y no te ayudamos?’. Él responderá: ‘Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí’”.
– Mateo 25:44-45, NVI
Esperanza para las cabras
En este pasaje, Jesús describe el juicio final, no basado en creer las cosas “correctas” o en conocer la historia de la Iglesia, sino en cómo hemos tratado a nuestros vecinos y extraños. Las ovejas pasan esta prueba porque responden a las necesidades de los demás, mientras que las cabras son expulsadas porque no han actuado “por el más pequeño de ellos” y, por lo tanto, no han actuado por Jesús. Las pobres cabras podrían exclamar: “Pero Señor, si hubiéramos sabido que eras tú... ¡hubiéramos hecho las cosas de otra manera!”. ¿Soy una oveja o una cabra? Sinceramente, soy las dos cosas.
Uno de mis himnos favoritos, “La canción del siervo”, dice: “¿Me dejarás ser tu siervo? Déjame ser como Cristo para ti....”. Aquí, nos esforzamos por encarnar la compasión de Jesús, sirviendo a los demás de la manera que él demostró. Pero en Mateo 25, Jesús nos desafía a ver a aquellos a quienes servimos como Jesús mismo. No sólo estamos llamados a ser Cristo en el servicio a los demás, sino que también debemos tratar a aquellos a quienes servimos como Cristo. ¿Cómo podría cambiar esto nuestra respuesta a las necesidades que nos rodean?
Afortunadamente, ¡hay esperanza para las cabras! La gracia y el perdón de Dios abundan. Y todavía tenemos oportunidades de responder al dolor y a las necesidades de vecinos y extraños que nos rodean. Esto significa que Jesús está en todas partes, esperando nuestras respuestas de justicia y misericordia.
Oración: Dios de Gracia, perdona nuestras “cabrerías”. Dios de Esperanza, concédenos una nueva visión para que podamos verte en los ojos suplicantes de los demás. Dios de Justicia, llénanos de valor mientras trabajamos para desafiar los sistemas que crean dolor e injusticia en nuestras comunidades. Amén.
Lisa Davis Brownlee Presidente, Leader’s Imago LLC Irmo, South Carolina
“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él”.
– Juan 3:16-17 NVI
Reclamar el amor como una estrella polar de la esperanza
Dios se hace carne en Jesús para dar vida abundante a los seres humanos. Según nuestro pasaje, que comienza con “Porque de tal manera amó Dios al mundo...”, el amor es la fuerza motivadora de la encarnación (Dios se hace humano) y la kénosis (el derramamiento de los propios dones) de Jesús. El amor, tal como se utiliza aquí, significa que Dios quiere arreglar todo lo que los humanos han hecho mal en el mundo. El amor también significa que allí donde abundan el odio y la sospecha mutua entre vecinos, Dios interviene para restablecer la esperanza y la confianza mutua entre vecinos. Esa confianza puede evitar que perezcamos y que la Iglesia caiga en el abismo de la antinegritud y de las falsas opciones frustrantes entre la justicia racial y otras formas de equidad.
Creo que la sagrada determinación de ser un gran cuidador inspira -y explica- la decisión del Santo de entrar en la creación como ser humano. Piénsalo: el Creador que nos moldea misericordiosamente en la existencia, se une a nosotros en el desorden de la historia, salvándonos como uno entre nosotros en lugar de como uno alejado de nosotros. Siempre en pos de la humanidad, Dios salva la distancia entre el cielo y la tierra en Cristo, asegurando a nuestros corazones propensos a la preocupación que no estamos solos, nunca sin ayuda eterna.
Reflexión: Al considerar el don de la encarnación de Cristo, estamos llamados a reconocer el valor que Dios concede a todas las personas y a desafiar los sistemas que perpetúan la injusticia racial y la división. Del mismo modo que Dios interviene en la historia de la humanidad para superar las divisiones, se nos invita a encarnar ese mismo amor trabajando para desmantelar los muros de prejuicios, desconfianza y desigualdad que nos alejan unos de otros. Luchemos por un mundo en el que reine el amor y la justicia fluya libremente como reflejo de la esperanza permanente de Dios para la humanidad.
Oración: Dios de amor eterno y justicia, inspíranos a recibir el don de la encarnación de Cristo como un llamado a sanar las divisiones y restaurar la esperanza allí donde la injusticia racial y el odio han echado raíces. Ayúdanos a ver a Cristo en cada prójimo, especialmente en los marginados y oprimidos, y empodéranos para perseguir la equidad, el amor y la confianza mutua que deseas para todas las personas. Que tu amor transforme nuestros corazones y nuestras comunidades para que podamos reflejar tu reino en la tierra. En el nombre de Jesús, Amén.
Andrew Wilkes
Co-pastor,
Double Love Experience Brooklyn, NY
Para profundizar en el modo en que el amor y la justicia se entrecruzan con la equidad económica, considere la lectura de Plenty Good Room: Co-creating an Economy of Enough for All del Rev. Dr. Andrew Wilkes. Este libro, que invita a la reflexión, nos desafía a imaginar un mundo en el que los recursos se compartan equitativamente, reflejando el abundante amor de Dios y su deseo de justicia.
“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él”.
– Juan 3:16-17 NVI
Reclamar el amor como camino hacia la justicia racial
Pero eso no es todo. El Verbo, según el Evangelio de Juan, lleva a cabo actos de servicio y justicia, así como un ministerio que cura a los enfermos y defiende a los vulnerables, para que “todo el que crea en él” pueda disfrutar de la vida eterna, una vida que comienza ahora, en este momento histórico tan difícil, aunque hermoso.
Creer en Cristo, como se señala en nuestro pasaje, va más allá de tener una serie de opiniones sobre Jesús. Por el contrario, esa creencia significa que entramos en la unión de Dios como Cuidador y Cristo llevando a cabo las “obras mayores” del ministerio orientado hacia la justicia y el amor. El objetivo de ese ministerio, en parte, es hacer frente al legado de injusticia racial de los Estados Unidos, similar al apartheid, una herencia que sólo vino para “robar, matar y destruir” al pueblo de Dios.
Al tomar nuestra cruz en este tiempo de Cuaresma, afirmemos en la práctica y en la predicación que el deseo de Dios de amarnos -y no un deseo oculto de condenarnos- es lo que mejor resume la continua relevancia del Evangelio. El trabajo por la justicia racial no es un proyecto secundario del discipulado. Es, por el contrario, un punto primordial de la agenda del seguimiento de Cristo. Este Cristo nos ordena en el Evangelio de Juan “amaos los unos a los otros” como Jesús nos ha amado. Este amor es la mejor estrella polar de la Iglesia para garantizar que su dirección se dirige hacia la liberación y que su devoción refleja la belleza, la gracia y la tenaz bondad moral de su Salvador. El amor, ese ideal teológico a menudo difamado, dejado de lado, descuidado y, sin embargo, recurrente, es el propósito de nuestra existencia como Iglesia. Sigamos a nuestra brillante estrella de la mañana encarnando el amor que busca ayudar y sanar en nuestras congregaciones, comunidades, profesiones y aún nuestros países.
Oración: Dios de vida eterna y abundante, inspíranos a glorificarte trabajando por la justicia racial y deshaciendo los regímenes de supremacía blanca, restaurando el amor al prójimo como principal testimonio social de la Iglesia, y recibiendo al Cristo cuya encarnación ha de salvar y satisfacer nuestras almas y nuestra sociedad. En el Nombre de Jesús, Amén.
Andrew Wilkes
Co-pastor, Double Love Experience Brooklyn, NY
Justicia
La justicia racial es fundamental para nuestro discipulado, ya que Jesús nos ordena “amarnos los unos a los otros” de manera que sanemos, liberemos y reconciliemos. El amor es el propósito rector de la Iglesia, que nos obliga a hacer frente a los sistemas de opresión y a encarnar el poder del Evangelio para restaurar el amor al prójimo.
Para una mayor reflexión sobre la justicia y la liberación, explore Salmos para la vida de los negros: Reflexiones para el trabajo de liberación de los coautores Rev. Dr. Gabby Cudjoe-Wilkes y Rev. Dr. Andrew Wilkes.
“No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás”.
– Filipenses 2:3-4, NVI
Reclamar el amor como esperanza a través de la humildad:
La
justicia
racial
como reflejo del amor de Cristo un camino hacia la justicia racial
La búsqueda de la justicia racial está profundamente arraigada en nuestro llamado a amarnos unos a otros como Cristo nos ama. En Filipenses 2:3-4, Pablo nos insta a rechazar la ambición egoísta y la vanidad, sustituyéndolas por la humildad y una profunda preocupación por el bienestar de los demás. Este pasaje es un poderoso recordatorio de que la auténtica unidad se construye sobre la base de valorar a los demás por encima de nosotros mismos, un principio que desafía directamente la desigualdad racial y los prejuicios y nos dirige hacia la esperanza.
Pablo nos pide “velar por los intereses de los demás”, y esto es radical e implica acción. Nos recuerda que buscar la justicia racial no es sólo es algo bueno, sino una expresión fundamental de nuestra fe. Cuando defendemos a quienes han sido silenciados u oprimidos, encarnamos el amor de Cristo, que siempre antepuso las necesidades de los demás a las suyas propias.
La humildad y la justicia van de la mano, y ambas conducen a la reconciliación. Al caminar tras las huellas de Jesús, trabajando en búsqueda de la igualdad racial, llevamos la esperanza de que un día todas las personas serán vistas y tratadas con la dignidad y el valor que Dios les ha dado. Nuestros esfuerzos, por pequeños que sean, contribuyen a la visión más amplia del Reino de Dios.
Oración: Señor, danos la humildad de valorar a los demás por encima de nosotros mismos y la valentía de buscar justicia para los oprimidos. Llénanos de esperanza en que tu amor puede sanar las divisiones de nuestro mundo. Que seamos agentes de reconciliación, buscando siempre el bien de los demás y encarnando Tu amor por todas las personas. Amén.
Carrie Tuning
Pastor, Iglesia Bautista Hope Christian Fellowship Roanoke Rapids, North Carolina
La brecha de riqueza racial
Justicia
La brecha de riqueza racial sigue siendo enorme: las familias blancas poseen ocho veces más riqueza que las familias negras de media (Reserva Federal, 2023). Considere cómo las desigualdades financieras limitan las oportunidades y qué podemos hacer para apoyar la justicia económica sistémica.
Más información: Pew Research Report
Participa: Organizaciones como la NAACP y la National Urban League trabajan activamente para abordar las disparidades económicas y promover la justicia racial. Considera la posibilidad de apoyar o colaborar como voluntario con estas organizaciones para contribuir a un cambio significativo.
“Los fariseos se reunieron al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos. Uno de ellos, experto en la Ley, le tendió una trampa con esta pregunta: —Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?—’Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’—respondió Jesús—. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.
– Mateo 22:34-40, NVI
Amor sin límites
Cuando leo este pasaje, pienso en el hombre que preguntó a Jesús: “¿Quién es mi prójimo”? (Lucas 10:29). Jesús respondió con la parábola del buen samaritano, en la que un samaritano ayuda a un judío a pesar de la amarga división entre sus comunidades. Jesús ilustra un amor que trasciende los prejuicios y se opone a las fronteras que la sociedad ha construido.
El verano pasado colaboré con un ministerio en la frontera entre Estados Unidos y México, trabajando con inmigrantes. Antes de partir, me preocupaba la reacción negativa que podría sufrir debido a quién y dónde estaba sirviendo. Aunque sabía que los migrantes eran mis vecinos, merecedores del amor de Cristo, me encontré a mí misma queriendo explicar mi trabajo a los demás para evitar controversias.
Pero las palabras de Jesús desafían esta mentalidad. Jesús no califica a nadie como prójimo. De hecho, redefine “prójimo” para incluir a quienes la sociedad margina y estigmatiza, como el samaritano que ayuda al judío. El amor de Cristo no conoce fronteras; abarca a personas de todos los orígenes, especialmente a los marginados por las injusticias del mundo. Limitar nuestro amor en función de lo que piensen los demás sólo inhibe el tipo de amor transformador que Cristo nos llama a encarnar. Este pasaje me recuerda que, para seguir verdaderamente a Jesús, debemos extender un amor ilimitado y valiente a todos nuestros prójimos, especialmente a los que se enfrentan a injusticias raciales y sociales.
Oración: Dios de amor, a veces me resulta difícil amar como tú amas y me preocupo por cómo me verán los demás. Concédeme el valor de dejar a un lado estas preocupaciones y abrazar tu amor incondicional por todas las personas. Dame el poder de acercarme a los marginados y de amar con valentía, como tú nos has amado. Amén.
Zoe Moser Miembro de la Iglesia Bautista de Harrisonburg Harrisonburg, Virginia
Al comprender los retos a los que se enfrentan las comunidades vulnerables, damos un paso significativo hacia la equidad y la justicia para todos. Descubre cómo está representada tu comunidad. Obtén más información: Accede aquí a la herramienta de evaluación de la justicia climática y económica (CEJST) aqui
Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Abordar las causas profundas
El Proyecto Narrativa de América del Norte nos lo recuerda: “Justicia significa abordar activamente las causas profundas de un problema, no limitarse a arreglar la superficie”.
La verdadera justicia requiere una mirada más profunda: no buscar soluciones rápidas, sino cambios significativos y duraderos. Jeremías 29:7 nos llama a trabajar por la paz y el bienestar de los lugares donde vivimos, recordándonos que el florecimiento es colectivo. Con la guía de Dios, incluso los problemas más arraigados pueden transformarse en oportunidades para la esperanza y la restauración.
Acción sugerida:
Esta semana, identifica un problema en tu comunidad e investiga sus causas profundas. Ya se trate de la desigualdad sistémica, la inseguridad alimentaria o las disparidades educativas, da un pequeño paso para abordar el problema más profundo. Confía en que Dios utilizará tus esfuerzos para traer esperanza y transformación.
Diario de reflexión
- ¿Qué te ha llamado la atención hasta ahora durante tu tiempo de devoción?
- Escribe una oración a Dios sobre t us preocupaciones.
- ¿Qué injusticias de tu comunidad te siented llamado/a a abordar más profundamente?
- ¿Cómo ir más allá de las soluciones superficiales para afrontar las causas subyacentes de la desigualdad?
- ¿Con quién/es puedes colaborar para crear un cambio duradero en tu comunidad?
“Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva. Y todo esto viene de Dios. Antes éramos sus enemigos, pero ahora, por medio de Cristo, hemos llegado a ser sus amigos, y nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia: Por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos. 20 Cristo nos envió para que hablemos de parte suya, y Dios mismo les ruega a ustedes que escuchen nuestro mensaje. Por eso, de parte de Cristo les pedimos: hagan las paces con Dios”.
– 2 Corintios 5:17-21, TLA
Viejos muros y nuevas esperanzas
“Mirad, han surgido cosas nuevas”. escribe Pablo a los corintios. Presta atención, ordena Pablo. Están surgiendo cosas nuevas de las viejas estructuras, y no querrás perdértelo.
No muy lejos de donde vivo, todavía se pueden ver los restos de un antiguo muro de segregación en Arlington, Virginia: un muro construido para dividir a la comunidad, para mantener a los negros alejados de los blancos. Un día fui a verlo y, para mi sorpresa, no parecía tan viejo como pensaba. Supongo que nuestro horrible pasado no es tan lejano como nos gustaría creer. El muro es viejo porque su propósito pertenece al pasado. Las viejas estructuras y las formas pecaminosas en las que intentamos ordenar nuestras vidas están desapareciendo, ¡y algo nuevo está surgiendo!
Hace unos años, una tormenta se llevó gran parte del muro (supongo que fue construido con muy mala fundación). Todos los muros de injusticia se construyen sobre malos cimientos. Caerán y surgirá algo nuevo.
Sé que el pasado es doloroso y está mucho más cerca de lo que nos gusta admitir, pero hay algo nuevo en marcha, ¡incluso ahora! Nuestra esperanza no está en olvidar el pasado, sino en ver a través del pasado la nueva creación que Dios está forjando a partir de los escombros de las viejas estructuras. Se están formando nuevas comunidades donde antes había muros que separaban. Cada vez son más las iglesias que denuncian las injusticias raciales que ven, incluso dentro de ellas mismas. El año pasado, el devocional de Cuaresma fue uno de los recursos más descargados en la historia de CBF. ¡Miren! Han surgido cosas nuevas.
¿Dónde ves lo nuevo de Dios formándose a partir de los sistemas rotos de ayer? ¿Cómo puede estar llamándote Dios a ser embajador de Cristo, que hace nuevas todas las cosas?
Sean Roberds
Coordinador Ejecutivo, CBF del Atlántico Medio Herndon, Virginia
Continúe en la página siguiente para leer la Nota de Justicia de hoy. Justicia
de
Justicia Nota de
Más información:
El Muro de la Segregación de Arlington es un duro recordatorio del pasado no tan lejano de Estados Unidos, donde la división racial se construyó intencionalmente en las comunidades. Estructuras como ésta, tanto físicas como sistémicas, representan el legado de injusticia racial que sigue afectando a la sociedad actual. Al enfrentarnos a estos vestigios de segregación, estamos llamados a trabajar por una nueva realidad, basada en la justicia, la igualdad y la reconciliación. Que estas imágenes sirvan como testimonio visual de la persistencia de la injusticia y nos inspiren a formar parte de la transformación hacia un futuro más inclusivo y equitativo.
www.arlingtonmagazine.com/once-there-was-a-segregation-wall-in-arlington/ www.stayarlington.com/directory/halls-hill-segregation-wall/


“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta”.
– Romanos 12:2, NVI
Abrirse a la obra transformadora de Dios
A principios de 2024, sufrí un accidente inesperado cuando un preciado plato de Talavera, con la inscripción “Dios bendiga este hogar”, se rompió accidentalmente. Al principio, este incidente me pareció un percance menor y desafortunado, ya que el plato había sido elegido con mucho cariño y representaba una preciada conexión con la cultura mexicana. Sin embargo, al recomponerlo, mi familia se enfrentó a una crisis aún más profunda que estuvo a punto de fracturar nuestra unidad y nos llevó a confiar en Dios con una fe renovada y humilde.

En tiempos de crisis, Dios utiliza a menudo el quebrantamiento como camino hacia la transformación. Al igual que mi familia sintió el peso de las luchas de la vida, muchas comunidades soportan hoy el peso de la injusticia sistémica y la desigualdad racial, clamando justicia y plenitud. A veces, estamos llamados a hacer una pausa, escuchar y buscarla voluntad de Dios con humildad, incluso cuando deseamos hablar y actuar. La transformación y el trabajo por la justicia no son caminos separados; requieren un corazón abierto al proceso refinador de Dios, un corazón dispuesto a rendirse y a ser rehecho.
El plato roto, que antes era un símbolo de pérdida, se convirtió en un símbolo de la fidelidad de Dios: un recordatorio de que, incluso en la ruptura, Dios actúa para crear algo nuevo y completo. Durante este tiempo de Cuaresma, estemos abiertos a la obra transformadora de Dios, prestandonos a la humildad y la renovación. Al enfrentarnos al quebrantamiento de nuestro mundo, especialmente en la búsqueda de la justicia racial, que encontremos la fuerza para confiar en el proceso de Dios y el valor para convertirnos en agentes de sanidad y restauración.
Oración: Señor, ayúdanos a permitir humildemente que tu poder transformador actúe en nosotros, guiándonos hacia una empatía más profunda, una comunidad más fuerte y un compromiso inquebrantable con la justicia. Recuérdanos que, incluso en los lugares rotos, tu fidelidad perdura. Amén.
Anyra Cano Director de Programas y Divulgación, Fellowship Southwest Fort Worth, Texas
Fellowship Southwest
Fellowship Southwest es una red multicultural de comunidades religiosas dedicadas a mejorar la vida y compartir el amor de Dios con quienes a menudo son ignorados. Su misión abarca la compasión, la justicia y la conexión, especialmente a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. A través de iniciativas como la organización de viajes a la frontera, ofrecen oportunidades para que personas y grupos se comprometan directamente con los ministerios para migrantes, fomentando la comprensión y el apoyo a las experiencias vividas por la gente en movilidad humana.
Para saber más sobre su compasiva labor y cómo puedes participar, visita su sitio web: https://fellowshipsouthwest.org/about
“En verdad, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad”.
– Romanos 1:18, NVI
Las tasas de encarcelamiento de negros descienden en EE.UU. Presos condenados en EE.UU. por cada 100.000 residentes, por raza/origen étnico
Tasa de hombres blancos

Fuente: Oficina de Estadísticas de Justicia
Fuente: “Gráfico: Black Incarceration Rates Are Dropping in the U.S.” de Statista.
¿No, Señor?
¿Quiénes son estos “malvados” mencionados en Romanos? ¿No soy yo, Señor? No suelo verme como “malvado” o como alguien que “oculta la verdad”. Sin embargo, vivo en una sociedad profundamente afectada por el pecado, donde los sistemas y las estructuras que nos rodean a menudo oscurecen la verdad, perpetúan la desigualdad y permiten que prospere la injusticia racial. Si Romanos 3:23 es cierto que todos han pecado, entonces el pecado está presente en todos nosotros, afectando no sólo a los individuos, sino a las comunidades y sistemas en los que habitamos. ¿Puedo confiar en que yo tampoco oculto la verdad, especialmente sobre las injusticias que nos rodean? ¿Cómo puedo evaluar con regularidad de qué manera puedo sostener estos sistemas sin saberlo y permanecer alerta para descubrir y cuestionar los prejuicios ocultos?
Una pareja que iba a la iglesia me contó una vez que se sentían alentados por mi presencia en sus vidas. Mientras los reafirmaba, me di cuenta de lo fácil que es caer en las dinámicas de poder tradicionales sin darnos cuenta, incluso dentro de la iglesia. Su franqueza sobre sus luchas con la salud mental me inspiró a ser más vulnerable y honesta. A través de este intercambio mutuo, vi con qué facilidad las buenas intenciones pueden reforzar involuntariamente las mismas jerarquías y divisiones que Dios nos llama a desmantelar. La verdadera comunidad requiere que veamos la valía de los demás, que seamos honestos sobre las formas en que el pecado y la injusticia moldean nuestras vidas y que trabajemos juntos activamente hacia la Sanidad y la verdad.
Reflexión: ¿Cómo podríamos estar “suprimiendo la verdad” individual y colectivamente, especialmente en el contexto de la injusticia racial? ¿Quién tiene a nuestro alrededor la sabiduría y el valor que necesitamos para examinar nuestras vidas, afrontar verdades incómodas y transformar nuestras iglesias en verdaderas comunidades de justicia y amor?
Oración: Señor, perdóname si he ocultado la verdad, a sabiendas o sin saberlo. Abre mis ojos y ayúdame a superar los prejuicios ocultos y a luchar por la justicia. Amén.
Sejana Yoo
Capellán, Centro Médico Baylor Scott and White Temple, Texas
Justicia
Desigualdades en el sistema judicial
Los estadounidenses de raza negra son encarcelados casi cinco veces más que los estadounidenses de raza blanca, lo que alimenta la desconfianza en el sistema judicial (Sentencing Project, 2023).1 Más información: Informe Pew Research Report Infórmate sobre las raíces históricas de estas
desigualdades, desde las cláusulas abusivas hasta el encarcelamiento masivo. Que esto sirva de recordatorio para reflexionar sobre cómo se aplica la justicia en nuestr as comunidades.
1 Katharina Buchholz, Statista, “Black Incarceration Rates Are Dropping in the U.S.”, (Los índices de encarcelamiento de negros están cayendo en EE.UU.”). www.statista.com/chart/18376/us-incarceration-rates-by-sex-and-race-ethnic-origin/
“No conocen la senda de la paz; no hay justicia alguna en su camino. Abren senderos tortuosos y el que anda por ellos no conoce la paz”.
– Isaías 59:8, NVI
“Ellos” no son como nosotros
El hecho de que te hayas suscrito a este recurso devocional indica que estás comprometido con el trabajo por la justicia racial. Deseas, como “nosotros”, vivir en un mundo justo y equitativo. Abordo este texto desde la perspectiva de una mujer negra, no sólo una “mujer o persona de color”, sino una “mujer/ persona de la mayoría global”. Este lenguaje resuena en mí, dándome una identidad arraigada en el respeto y la exactitud. Mis antepasados no tuvieron la opción de reclamar su identidad. “Ellos”—colonizadores, esclavizadores y nacionalistas—los oprimieron y no tuvieron en cuenta el bienestar de la comunidad. “Pero ellos no como nosotros” (un guiño a Kendrick Lamar).
En Isaías 59:8,
“Ellos” (los israelitas) estaban separados de Dios a causa del pecado. “Ellos” no respetaban a sus vecinos.
“Ellos” oprimían a los pobres y no se preocupaban por la justicia.
“Ellos” no caminaban en paz.
Por suerte, “no son como nosotros”, ¿o sí?
Dios le dijo al profeta Isaías que les dijera que “que ellos” se habían equivocado. No era a través de rituales de ayuno o actitudes mojigatas como se acercarían a Dios, sino a través de “miradas conocedoras.” Pero no se puede “conocer” al prójimo si no se le mira. También nosotros estamos llamados a examinar nuestros propios caminos. ¿Son rectos o torcidos? ¿Conducen a la paz o perpetúan la injusticia? Si queremos ser diferentes de “ellos”, debemos reflexionar continuamente, arrepentirnos y realinearnos con el llamado de Dios a la justicia.
Oración de arrepentimiento: Señor, ayúdanos a no estar entre los que no conocen, ven y valoran a nuestro prójimo. Ayúdanos a no hacer la vista gorda ante la injusticia ni ante Ti.
Lynn Brinkley
Coordinador de Campo de la Red Koinonía Panafricana, Compañerismo Bautista Cooperativo
“Dios bendice a los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados”.
– Mateo 5:6, NTV
El ser y el hacer de la fe
En el Sermón del Monte, las bienaventuranzas revelan bendiciones enraizadas en la ética, como el concepto de rectitud, estrechamente vinculado a la justicia. Esta rectitud, el acto de hacer lo que es correcto, fluye de nuestro ser interior y de nuestra relación con Dios. La obra de la justicia, por tanto, no es sólo algo que hacemos, sino algo en lo que nos convertimos. Es una opción activa que nace de la profundidad de nuestra fe y de nuestro compromiso con la voluntad de Dios.
Ser “bendecido” aquí es experimentar un honor y una plenitud que surgen de una vida orientada hacia Dios. Cuando nuestro deseo de Dios nos motiva, encontramos una plenitud santa que conecta nuestro interior con nuestras acciones exteriores.
A lo largo del Evangelio de Mateo, vemos el vínculo entre la rectitud y la justicia. Jesús presenta una verdad radical: la bendición de una relación de alianza con Dios se extiende más allá de un pueblo para abarcar a todos, judíos y gentiles por igual. Esta invitación a la rectitud y la justicia es para todos, y nos llama a una vida de verdadera pertenencia y propósito.
Cuando reconocemos nuestro lugar en la historia de Dios, nos encontramos con nuestro verdadero yo, moldeado por la conciencia transformadora de Dios que habita con nosotros y dentro de nosotros. Confiando en Dios y fortalecidos por el Espíritu, podemos asumir la visión del salmista: “El amor firme y la fidelidad se encontrarán; la justicia y la paz se besarán. La fidelidad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo” (Sal 85: 10-11).
Oración: Dios amoroso, liberador y dador de vida, infunde en nosotros el deseo de seguir el camino de Cristo y de vivir como agentes de tu justicia en el mundo. En Tu fuerza, nos mantenemos en pie; en Tu sabiduría, encontramos nuestro propósito; y a través de Tu corazón, amamos el mundo que tan profundamente aprecias. Oramos en Tu Santo Nombre, Amén.
Elizabeth Nance-Coker Coordinadora, Compañerismo Bautista Cooperativo de Carolina del Sur
SÁBADO Reflexión del
Cada semana durante la Cuaresma, los sábados ofrecen un espacio para reflexionar, llevar un diario y plantearse retos para ver nuestra comunidad y el mundo bajo una nueva luz: un espacio para crear y un espacio para trabajar por la justicia.
– Un espacio para sobrellevar la carga y la esperanza –
La Crucifixión (1927), de Aaron Douglas, reimagina a Simón de Cirene como una figura poderosa, que lleva heroicamente la cruz de Cristo con fuerza y determinación. Su mirada activa hacia la luz de Dios simboliza la esperanza en medio del peso de su tarea. La conexión con la Gran Migración—en la que los afroamericanos buscaron libertad y oportunidades mientras cargaban con el peso de la opresión sistémica— nos invita a considerar a quienes han trabajado por la justicia frente a la adversidad.

Diario de reflexión
- Reflexiona sobre la imagen de Simón cargando con la cruz de Cristo. ¿Cómo te inspira a | pensar en las cargas de los que han trabajado por la justicia en tu propia comunidad o familia?
- ¿Qué significa llevar esperanza aun soportando pesadas cargas?
- Escribe una oración pidiendo a Dios fuerza y visión para trabajar por la justicia con perseverancia y esperanza. Escanee el código QR para escuchar la lista de reproducción Cuaresma 2025.
Acción* Recursos Para la
Libros, Artículos y Podcasts
Libros sobre Raza y Reconciliación
Los afroamericanos y la libertad religiosa: Nuevas perspectivas para congregaciones y comunidades (PDF)
Recursos
Conceptos para iniciar la conversación
“¿Cómo resolver la crisis de la salud materna negra”? (John Hopkins)
Podcasts sobre raza y reconciliación (PDF)
Recursos visuales sobre la raza (PDF)
Más enlaces
Dr. Emmanuel McCall Iniciativa para el Liderazgo en Justicia Racial
Red Latina fAMILIA de CBF
Defensoría de Inmigrantes y Refugiados - Compañerismo Bautista Cooperativo
Peregrinaciones por la justicia racial
Solicitud de subvención para la peregrinación de justicia racial de McCall
*NOTA: Aunque muchos de estos enlaces llevan a artículos y libros en inglés te animamos a buscar sus pares en español o a traducirlos con la ayuda de aplicaciones disponibles.
Participa
Votar
Center for Common Ground
Sojourners
Centro BJC para la Fe y la Justicia y la Reconciliación
Fellowship Southwest
Juntos en la Esperanza
Racial Equity Institute
Equal Justice Initiative
DOMINICAL Reflexión
Construir puentes de justicia
Cuando Jesús entró en Jerusalén el Domingo de Ramos, la multitud gritó: “¡Hosanna! Bendito el que viene en nombre del Señor!”. (Mateo 21:9). Este momento, lleno de esperanza y expectación, nos recuerda que la verdadera paz y la justicia llegan a través del amor desinteresado y el servicio humilde.
Jeremías 29:7 nos desafía a “buscar la paz y la prosperidad de la ciudad... porque si ella prospera, vosotros también prosperaréis”. Este versículo, unido a la promesa del versículo 11 de que Dios tiene “planes para prosperaros y no para perjudicaros, planes para daros esperanza y un futuro”, nos recuerda nuestra responsabilidad colectiva: Nuestra prosperidad está ligada al bienestar de los que nos rodean.
Reflexiona sobre esta idea del Proyecto Narrativa de América del Norte:
“Un verdadero reto es que puede que no sea lo que nosotros necesitamos o queremos, pero ¿es lo que otros fuera de nosotros necesitan, y cómo va a utilizarnos Dios para asegurarse de que ellos también obtienen lo que necesitan?”.
La verdadera justicia nos llama a mirar más allá de nosotros mismos, preguntándonos cómo podemos ser recipientes para la obra de Dios en la satisfacción de las necesidades de los demás. No basta con desear el cambio; debemos estar dispuestos a actuar, a dar y a sacrificarnos de manera que se ajuste a los planes más amplios de Dios para todo su pueblo.
Diario de reflexión
- Reflexiona sobre una ocasión en l a que Dios te utilizó para ayudar a satisfacer la necesidad de otra persona. ¿Cómo influyó en tu fe?
- Escribe una oración pidiendo a Dios que te revele formas de actuar con amor y justicia en beneficio de los demás.
- ¿Qué crees que Dios te está llamando a hacer para satisfacer las necesidades de los demás en tu comunidad?
- ¿Cómo puedes discernir entre lo que tú quieres y lo que los demás realmente necesitan?
- ¿Con quién podrías colaborar en tu vida o en tu comunidad para construir un futuro más justo e integrador?
“El Señor tu Dios hará surgir para ti y en medio de ti, de entre tus hermanos, un profeta como yo. A él sí lo escucharás. Eso fue lo que pediste al Señor tu Dios en Horeb, el día de la asamblea, cuando dijiste: ‘No quiero seguir escuchando la voz del Señor mi Dios ni volver a contemplar este enorme fuego, no sea que muera’. Y me dijo el Señor: ‘Está bien lo que ellos dicen. Por eso levantaré entre sus hermanos un profeta como tú; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande. Si alguien no presta oído a las palabras que el profeta proclame en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas. Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no haya mandado a decir morirá. Lo mismo sucederá al profeta que hable en nombre de otros dioses”. – Deuteronomio 18:15-20, NVI
¿Criado para ser profeta?
Hace miles de años, el Señor prometió suscitar otro profeta como Moisés y, al hacerlo, también transmitió que el llamamiento de cualquier profeta consiste en decir todo lo que el Señor ordena. A menudo comenzamos nuestro camino de fe creyendo que la labor del profeta consiste en predecir el futuro. Pero en el sentido más puro, la vocación profética consiste en hablar en nombre de Dios en el presente. Si eso implica un mensaje sobre el futuro, es en aras de la fidelidad en el presente. Con la misma frecuencia, puede ser una palabra de desafío o de justicia o de esperanza o una descripción de cómo Dios actúa en el presente. En todos los casos, el profeta tiene el mandato de escuchar cómo habla el Señor y comunicar lo que oye. La máxima virtud de cualquier profeta es la fidelidad en escuchar y hablar. Los profetas no crean mensajes. Al contrario, los profetas los reciben y los transmiten.
En el mundo actual la voz del profeta es urgentemente necesaria. Somos testigos de palabras y acciones que profundizan las divisiones, perpetúan el racismo sistémico y alimentan el miedo y la opresión. Con demasiada frecuencia, estos mensajes destructivos provienen de quienes dicen representar a Dios. Ahora, más que nunca, necesitamos voces proféticas comprometidas con la justicia racial, que levanten a los oprimidos, desmantelen la desigualdad e imaginen un mundo en el que cada vida sea valorada y protegida, porque sabemos que esto es lo que el Señor sigue exigiendo de nosotros.
Como seguidores de Jesús, estamos llamados a “hacer justicia, amar la bondad y caminar humildemente con nuestro Dios”. Esto es más que un llamamiento individual; es un mandato para toda la Iglesia. El Señor quiere suscitar comunidades de testimonio profético, comunidades que denuncien el racismo, defiendan la equidad y amplifiquen las voces de los marginados. Este encargo profético es para ti, para mí y para nuestras congregaciones. ¿Tendremos el valor de encarnar el corazón de Dios y unirnos a su misión de justicia, para que podamos ser un faro de esperanza, reflejando la verdadera imagen de Dios en este mundo? ¿Hablaremos de un modo que refleje el corazón, la mente y la misión de Dios?
Oración: Señor, levanta a nuestras congregaciones y a cada uno de nosotros como seguidores de Jesús para que seamos profetas fieles. Danos la valentía de escucharte claramente y de pronunciar tu palabra con valentía en la búsqueda de la justicia racial y el amor. Que seamos instrumentos de tu verdad, encarnando la esperanza, el amor y la equidad en todo lo que hacemos. En el nombre de Cristo, Amén.
Paul A. Baxley Coordinador Ejecutivo, Compañerismo Bautista Cooperativo Decatur, Georgia
Justicia
Los responsables políticos y los defensores de la causa pueden utilizar la Herramienta de Evaluación de la Justicia Climática y Económica (CEJST) para dar prioridad a los recursos destinados a las comunidades desfavorecidas, abordando las disparidades existentes desde hace tiempo teniendo en cuenta la equidad. Más información: Acceda al CEJST aquí.
“...un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo”. – Efesios 4:5, NRSVUE
Llévanos al agua
Esta parte de la carta de Pablo a los Efesios se describe a menudo como la “corona del paulismo”, ya que nos llama a una unidad que trasciende las divisiones. Las palabras de Pablo nos invitan a ver la Iglesia como un cuerpo unido: un cuerpo formado en torno a un Señor, una fe compartida y una identidad bautismal que borra las distinciones. En Cristo, la división entre judíos y gentiles ya no existe; son miembros iguales, llamados a crecer como uno solo en el cuerpo de Cristo.
“El hueso del dedo está desconectado al hueso del pie”. Sin embargo, en Norteamérica, la Iglesia sigue visiblemente dividida en líneas raciales. Las iglesias blancas y negras se erigen como símbolos perdurables de segregación, legados de una época en la que el cristianismo estaba distorsionado por la herejía de la supremacía blanca. En lugar de encarnar la “fe única” que describe Pablo, estas divisiones reflejan un “evangelio” que racializa la identidad, creando personas de dentro y de fuera basadas en el color de la piel. El bautismo nos llama a dejar de lado este falso binario de “nosotros contra ellos” y abrazar la plenitud de nuestra identidad en Cristo, una identidad compartida que trasciende la raza, el origen y el estatus.
Hoy en día, la iglesia norteamericana podría centrarse menos en la multiplicación y más en sanar sus divisiones. Después de todo, ¿qué diferencia hay entre la Primera y la Segunda Iglesia Bautista? Con demasiada frecuencia, acabamos con un evangelio aguado que trata el bautismo como un concurso de quien sambulle a más. Por el contrario, el bautismo debe ser transformador, una llamada regeneradora que nos una en el amor, la justicia y una identidad compartida bajo un mismo Señor. El “bautismo único” que compartimos no es un mero ritual; es una invitación a encarnar la unidad y la justicia del reino de Dios. Al reflexionar sobre estas aguas de nueva vida, que nos unan hacia una verdadera unidad, basada en el llamado de Dios a la igualdad y la justicia.
Oración: Llévanos al agua, Señor. Únenos bajo el que también hizo fila para ser bautizado como demostración de vida nueva. Oramos en el nombre de Jesucristo. Amén.
Starlette Thomas Director, Iniciativa del Evangelio sin Razas Bowie, Maryland
Nota de
Justicia
El Evangelio sin razas
La reverenda Starlette Thomas es autora, activista, artista visual y abolicionista de la raza dedicada a dirigir diálogos sobre la raza y su impacto en las comunidades religiosas. Es directora de The Raceless Gospel Initiative en Good Faith Media, cuyo objetivo es capacitar a los cristianos para abordar la construcción sociopolítica de la raza y sus injusticias en las iglesias y la sociedad. Si desea más información sobre su trabajo, explore su podcast, “The Raceless Gospel”, donde participa en conversaciones sobre raza, religión y política.. Good Faith Media.
Además, su libro Take Me to the Water: The Raceless Gospel as Baptismal Pedagogy for a Desegregated Church, ofrece un profundo examen de la raza y la fe. Good Faith Media.
Para profundizar en las iniciativas y recursos de la Rev. Thomas, visite su sitio web racelessgospel.com.
“¡Él te ha mostrado, oh mortal, lo que es bueno!
¿Y qué es lo que espera de ti el Señor?: Practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente ante tu Dios”.
– Miqueas 6:8, NVI
El Señor espera lo bueno y hace el bien
Para los que siguen al Señor, persisten ciertas preguntas: “¿Qué quieres de nosotros, Dios? ¿Qué esperas de tu pueblo?”. Jesús se enfrentó a una pregunta similar por parte de un grupo de fariseos que, por desgracia, no buscaban aprender de Él, sino tenderle una trampa (Mateo 22:34-40).
Entre los antiguos israelitas, como se relata en el Primer Testamento, había una tendencia entre los líderes del Templo a creer que seguir a Dios significaba adherirse a una extensa lista de reglas. Estos líderes pensaban que, puesto que Dios es grande, la lista de mandamientos también debía ser extensa. Los eruditos religiosos identificaron 613 mandamientos en la Torá, o Ley de Dios. Pero la extensión de esta lista se volvió problemática cuando los mandamientos pasaron de ser fuentes de justicia y paz a meros rituales, sacrificios y tradiciones, a menudo despojados de significado y desconectados de las necesidades del pueblo.
La respuesta de Jesús a los fariseos fue sencilla pero revolucionaria: La Ley se cumple en el amor: amor a Dios, amor a los demás y amor a uno mismo. Mucho antes, el profeta Miqueas también simplificó los mandamientos con un llamado a “actuar con justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con Dios”. No se trata de actos rituales, sino de actos de una vida de justicia y compasión, especialmente en un mundo lleno de injusticias raciales y sociales.
Hoy se nos recuerda que Dios no nos llama a rituales vacíos, sino a un amor que busca activamente la justicia, la bondad y la humildad. Esta es la respuesta de Dios a las injusticias de nuestro mundo: un amor que transforma los sistemas, las relaciones y las vidas. Lo que Dios busca en medio de nuestro quebranto es lo que Dios siempre ha buscado: hacer el bien, actuar con justicia y dar vida a los demás, a nosotros mismos y a la creación de Dios.
Reflexión: ¿Cómo pueden nuestra fe, doctrinas y prácticas alinearse mejor con lo que Dios más espera de nosotros: justicia, misericordia y humildad? Que nuestras acciones no reflejen meros rituales, sino vidas que promuevan la vida para todos.
Oración: Señor, ayúdanos a alinear nuestra fe, doctrinas y prácticas con lo que Tú verdaderamente esperas: justicia, misericordia y humildad. Que nuestras acciones vayan más allá de rituales vacíos para reflejar Tu amor y dar vida a todos. Amén.
Harold Segura
Director Regional, Fe y Compromiso
Vision Mundial, América Latina y el Caribe
“No maltrates ni oprimas a los extranjeros, pues también tú y tu pueblo fueron extranjeros en Egipto”.
– Éxodo 22:21, NLT
Regla de oro
En Éxodo 22, Dios da instrucciones a los israelitas para que vivan santamente tras ser liberados del cautiverio. El cuidado de Dios por sus hijos se extiende a los que a menudo son marginados: huérfanos, viudas y extranjeros. Si tratar a los demás con justicia no fuera una lucha humana, no habría necesidad de estas instrucciones.
Piensa en cómo tratas a los demás en tu vida diaria: a tus compañeros de trabajo, a tus compañeros de iglesia y a los amigos de tus hijos. Este versículo nos invita a examinar nuestros corazones y nuestras acciones. Dios nos acogió en su historia mediante el sacrificio de Jesucristo, y estamos llamados a ser como Él. Hoy, tratemos a los demás con justicia y compasión, como Dios nos trata a nosotros. Maltratar a los extranjeros mientras vivimos bajo la gracia de Dios contradice el ejemplo de Cristo. Seamos buenos administradores de los dones de Dios, incluidas las personas que Dios pone en nuestras vidas. Pídele a Dios que te revele cómo podrías amar mejor a los que son diferentes de ti, y permanece espectante a la respuesta de Dios.
Oración: Padre, nos arrepentimos de nuestros pecados contra Ti y tus hijos y te pedimos perdón. Gracias por la libertad y la gracia que tenemos a través de Jesucristo. Ablanda nuestros corazones y moldéanos en Tu amor y justicia. Te damos gracias y glorificamos Tu nombre. En Jesús, Amén.
Naya Welcher Coordinadora de Jóvenes Adultos, First Baptist East Point East Point, Georgia
“Cuando se hace justicia, se alegra el justo y tiembla
el malhechor”.
– Proverbios 21:15, NVI
Esperanza y alegría desafiante
Este pasaje es difícil de leer. La justicia parece arbitraria en el mejor de los casos. La alegría es difícil de encontrar y el terror parece estar en todas partes. Sin embargo, Dios nos llama a la esperanza de lo que podría y debería ser, desafiándonos a creer en la posibilidad del cambio y en la justicia de Dios. En resumen, Dios nos llama a la esperanza.
Pero, ¿cómo mantener la esperanza en la justicia de Dios cuando el racismo sistémico defiende la violencia incontrolada y cuando la violación, la tortura y el acoso se desprecian como derechos de quienes detentan el poder?
La respuesta está en la alegría. La alegría se encuentra en medio del dolor; entra por las rendijas de la corrupción, la pena, la ansiedad y la derrota. Es una fuerza resistente que no puede ser despojada sin nuestro consentimiento. La alegría recuerda la realidad de la resurrección incluso mientras soporta la crucifixión. La alegría es el testimonio de la esperanza en la justicia de Dios.
La justicia de Dios también aterroriza a los malhechores. Los que perpetúan la injusticia viven con la angustia de saber que pueden ser atrapados o con la patología de creer que nunca lo serán. Para los oprimidos, la alegría y la esperanza se alzan en audaz desafío contra este mal, fortaleciéndonos para seguir adelante.
A continuación reproducimos la bendición que mi marido y yo escribimos para nuestra iglesia. La decimos al final de cada servicio, no porque siempre la sintamos, sino precisamente porque a menudo no la sentimos. Es una declaración, una petición y una forma de soportar las cargas de los demás.
Que salgas de aquí caminando en el poder del Espíritu Santo para que seas:
Resiliente y esperanzado
Desafiantemente alegre
Profético y justo
Abrazando la confianza de Dios
Mientras nos animamos unos a otros al amor y a las buenas obras.
Esta bendición nos recuerda que debemos hacer lo que es justo, aunque parezca inútil, simplemente porque es justo. Hacer lo correcto es un acto de resistencia, una declaración de fe en que confiamos en Dios. Y Dios confía que nos asociemos con Él para que “Venga a nosotros Su Reino”. Nos corresponde a nosotros aceptar este llamamiento y trabajar por la justicia de Dios, que es perfecta, porque la justicia del mundo claramente no lo es.
Amy Jacober Pastor, Harbor Church Phoenix, Arizona