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PREFACIO DEL TRADUCTOR

Conocí a G.B. Fershtater casi mediado el año 1992 en una visita que hizo a España y antes de mi viaje a Rusia en el verano de ese mismo año. No tuve demasiado contacto con él, pues su carácter de Petrólogo quedaba entonces lejos de mi especialidad, que era la Geología Estructural de las deformaciones precámbricas.

Ya de vuelta de Rusia me puse con toda ilusión a traducir el libro aquí presente, pero sin dar color a las Figuras, ni adaptar las Tablas, tan sólo traduciendo sus respectivos Pies, etc.

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Ahora, y por vicisitudes de la Vida, al cabo de 25 años, retomé el tema gracias al interés de G. Corretgé y a su equipo, a quien siempre estaré agradecido, por sus consejos, trato e interés en mí.

La traducción de un idioma tan complicado como el Ruso, para un hispanohablante produjo que quizás ciertas expresiones no estén debidamente traducidas a un Español Petrológico, pido perdón por ello, pero es que resulta una labor verdaderamente difícil.

Las Figuras se han puesto en color para una mejor comprensión a golpe de vista y con las Tablas se ha hecho una labor laboriosa (valga la redundancia), pues constituyen una verdadera “tortura” para alguien no acostumbrado e ignorante en la materia.

En conjunto creo sinceramente que el libro al final queda lo suficientemente bien como para publicarlo, mostrando y pidiendo un poco de paciencia para el geólogo occidental no acostumbrado al escribir de los Rusos en Geología, algo que se ha intentado subsanar en la medida de lo posible, aunque no siempre se ha conseguido. Quedan así pues expresiones un tanto extrañas para el Hispanohablante, que hay que tratar de comprender con un poco de esfuerzo e ilusión.

En resumen creo que se muestra un libro avanzado para el año de su publicación (1987), y que seguro que aporta mucho para los Petrólogos incluso de hoy en día.

Desde aquí quiero agradecer a los Petrólogos y Geólogos Españoles y a los Geólogos Rusos con los que he tratado sus constantes alientos y trato en general. Siendo esta traducción un Homenaje para tanto unos como otros.

No quiero terminar estos agradecimientos sin mencionar a “Porrín”, por su ayuda constante en la elaboración del manuscrito y su tremenda paciencia conmigo. Muchas gracias “Kosmonauta”.

Sinceramente agradecido Fernando López Díaz. Oviedo, 13 de Noviembre de 2017

Fundamentalmente este libro se basa en los resultados proporcionados por las investigaciones realizadas durante muchos años en el Macizo de Los Urales. Los datos bibliograficos actuales se han utilizado en calidad de material comparativo, junto con frecuentes observaciones personales sobre las sucesiones más típicas de las materia tratadas. En la actualidad, parte del material de este libro, el que corresponde a la serie de gabro-granitoides, ya ha sido sintetizado y publicado [88], la otra parte, la de las asociaciones de granitoides y de 1as hiperbasitas gabroicas está preparada para su publicación. Esta circunstancia nos permite no prestar aquí atención, en detalle, a algunos aspectos concretos, y concentrar la atención en las cuestiones genéticas. Aunque al mismo tiempo, esto produce dificultades para el lector, que hacen deseable comprender la base material de tanto una como otra conclusión. En toda una serie de casos, para esto es necesario conocer la literatura correspondiente, aquella donde aparece una más completa información original. No se ha examinado, asimismo, el esquema de subdivisión formacional de las series de gabro-granitoides y de granitoides, el cual se publica en una reciente monografía [88].

El objetivo fundamental del autor consiste en mostrar las características informativas de las rocas intrusivas más comunes y de sus asociaciones y así mismo contribuir a las interpretaciones más esperadas de los datos experimentales, accediendo mediante datos cuantitativos fisicoquímicos al análisis del magmatismo. En especial, para este objetivo, se utilizan aquellos tipos de roca que se aproximan a los considerados como eutécticos y cotécticos: los granitos y gabros, que han sido investigados detalladamente desde el punto de vista de la influencia, en su composición, de las condiciones externas, en primer lugar la Presión. Las rocas raras, incluso las alcalinas, no son consideradas especialmente, salvo en aquellos casos en que es necesario acercarse a ellas debido a su relación con los tipos principales.

Las rocas intrusivas y sus asociadas presentan determinadas características específicas en comparación con los efusivas. En primer lugar, si cada formación efusiva tiene su intrusiva comagmática, análoga o próxima a ella en su composición química, sin embargo, para algunos cuerpos intrusivos, su equivalente efusivo se encuentra ausente. Para dunitas, hazburgitas y clinopiroxenitas esta deducción es bastante evidente, mientras que para granitos y gabros necesita de especiales explicaciones. La existencia de rocas intrusivas privadas de sus análogos volcánicos, a veces se considera como argumento en provecho de su origen no magmático. Nos hemos esforzado en demostrar que existen dos grandes grupos interrelacionados de rocas intrusivas, uno de los cuales, el plutónico, está formado por la cristalización de un magma, incapaz de alcanzar la superficie terrestre y producir elementos efusivos, en base a una serie de características determinadas (un grado significativo de saturación en agua del magma granítico y la alta temperatura del magma cotéctico basítico profundo) y otro grupo, el volcano-intrusivo, con efusivos comagmáticos con los intrusivos, que representan productos de la cristalización de un magma derivado del plutónico. Las rocas de los grupos plutónico y volcano-intrusivo, con frecuencia forman un único cuerpo intrusivo, en la que los últimos con toda seguridad se presentan en un estadio más tardío, que por composición responden a un cotéctico de menor presión que la de las rocas del grupo plutónico.

En segundo lugar, las rocas efusivas comunes, siempre productos de la cristalización de magmas, constituyen los elementos postreros de una larga evolución, es por esto que los basaltos, andesitas y riolitas están próximos en composición a sus cotécticos de baja presión. En relación con estos hechos, entre los petrólogos se encuentra ampliamente difundida la opinión, basada en un amplísimo número de casos y hechos, de la naturaleza secundaria de las especies resultantes de estos magmas. En lo que se refiere a las asociaciones intrusivas, estas se pueden mostrar como los tipos iniciales (grupo plutónico) y finales de la evolución magmática. Esta particularidad permite seguir de cerca el desarrollo del magma original en el proceso de ascenso a la superficie, y mostrar en el ambiente concreto de las series, los derivados de los focos intermedios a profundidades variadas. En este trabajo se llega a caracterizar brevemente las principales tendencias evolutivas de las rocas intrusivas, las cuales responden al descenso de la presión con la intrusión del magma, y de la diferenciación isobárica en el foco intermedio o en la cámara magmática. Asimismo, se deduce aquí la existencia en las series de gabro-granitoides, de los tipos barofóbicos y barofílicos, que se distinguen uno de otro por su posición geológica, composición material, y estructura interna (bimodal y polimodal).

La enumeración de las peculiaridades, no agota, las características esenciales, diferentes en las asociaciones intrusivas en comparación con las volcanológicas, pero precisamente a ellas se presta especial atención en este libro.

Cuestiones tales como el orden de cristalización de los minerales en rocas equigranulares, la interpretación de las diferentes inclusiones en los intrusivos, la tipificación de la roca y su serie mediante métodos geoquímicos, los datos significativos, según los silicatos y óxidos ferromagnesianos, surgen constantemente ante los investigadores al estudiar las rocas intrusivas. A la respuesta a estas preguntas se ha dedicado la primera parte de este libro, las posibilidades de aplicación práctica se han puesto como conclusiones en el último lugar de cada parte del libro, junto al análisis de las condiciones de formación y la determinación de la naturaleza de unas u otras asociaciones.

En la segunda parte del libro se muestra la separación de los granitoides y gabros en los grupos plutónico y volcano-intrusivo, una vez realizado el análisis cotéctico de estos macizos, y de las clinopiroxenitas, asimismo, también se muestra la posibilidad de utilización del contenido químico global de la roca para la determinación de las condiciones de formación y de la evolución del magma.

En la tercera parte se estudian las principales clases de tipos de tendencia evolutiva de las asociaciones intrusivas, relacionándolas con el conocimiento de la composición del substrato, el proceso de formación del magma y las condiciones geológicas. Las asociaciones intrusivas, unidas por las tendencias generales de evolución, representan las más grandes divisiones formacionales, radicando el análisis formacional en el análisis del contenido genético. Una división, aún más fraccionada, de las rocas magmáticas según los tipos de tendencia evolutiva, se presenta como el objetivo de futuras investigaciones.

El autor queda reconocido a los colegas con los que ha discutido diferentes aspectos del trabajo. Especialmente quisiera mencionar las útiles discusiones con D.S. Shteimberg y N.S. Borodina. V.G. Krzhivitskaya y Ya.B. Menchinskaya que prestaron una enorme ayuda en la preparación del manuscrito.

Abreviaturas

Ab Albita L Fase líquida

An40 ....... Anortita y su contenido Mt .................................. Magnetita en Calcio (%) Ms Moscovita

Am0,5 ....... Anfíbol y su ferricidad Nl ...................................... Nefelina

Ap Apatito Ol Olivino

Bi 0,5 ......... Biotita y su ferricidad Opx ........................... Ortopiroxeno

C Corindón Or Feldespato potásico

Cpx .......................... Clinopiroxeno Pl40 ....... Plagioclasa y su % en An

Di Diópsido Py Pirita, Pirrotina

En .................................... Enstatita Q ......................................... Cuarzo

Fem Suma de fémicos Ru Rutilo normativos y miner. coloreados ..... Sp ...................................... Espinela

Fa Fayalita Sph Esfena

Fo .................................... Forsterita S .................................. Fase sólida

Fsp Feldespato alcalino f =Fe/(Fe+Mg) Ferricidad %

Gr Granate fO2 Volatilidad del Oxígeno

H .................................... Hematites FeO’=MgO+0,9Fe2O3

Hd Hedembergita MgO’=MgO+0,5Fe2O3+0,55FeO

Hy ................................. Hiperstena CaO’=CaO+0,9Na2O+0,7K2O

Il Ilmenita Na2O’=Na2O+0,7K2O

Plit ...Presión litostática (general) PH2O ...................Presión de agua

Parte Primera

“Algun A s c A r A cterístic A s gener A les de l A petrolog iA de los cuerpos intrusivos”

CAPITULO PRIMERO

“ s obre l A b A se metodolÓgic A pA r A l A s investig A ciones de los intrusivos”

Para el estudio de los complejos de rocas magmáticas, incluidos los intrusivos, el investigador necesita pronunciarse sobre la necesidad de resolución de una serie de tareas estándares. A estas tareas pertenecen la determinación de las condiciones de formación de las rocas en el estadio magmático y su transformación en la evolución posterior, el establecimiento de la naturaleza del magma primario de las series diferenciadas, el análisis del régimen de fluidos y la atribución de las rocas a una u otra formación. En este capítulo se dan y se discuten algunos consejos metodológicos utilizables por los estudiosos de estos problemas.

Tratamiento De La Informacion Petroquimica

Los métodos más claros e informativos para la comparación de las series magmáticas sobre la base de la composición química están constituidos por la construcción de los diagramas variacionales. Para las rocas de la asociación gabro-granito lo más frecuente es utilizar como abcisas el contenido en Sílice, y para la asociación hiperbasita-gabro el óxido de Magnesio, aunque en la Petrología también es frecuente utilizar otros tipos de diagramas [10, 32].

Hay que detenerse particularmente en la idea de “información petroquímica” en forma de cálculos. Del gran número de métodos existentes, el método de cálculo más usado en la Normativa de medidas, bien sea el desarrollado a principios de nuestro siglo por el grupo de geólogos americanos -CIPW-, bien uno de sus acertados desarrollos, el método NIGGLI normativo- molecular. El segundo método, técnicamente más sencillo, permite realizar manipulaciones suplementarias con medidas estandarizadas y es el utilizado en nuestro trabajo.

El significado de la cuantificación en la norma estándar no se acaba en la representación del contenido mineral de la roca. La Norma es una importantísima característica independiente. El cálculo de la Norma se ha basado desde hace mucho tiempo en una buena petrografía, con frecuencia basada en el orden de separación de los minerales. En el caso de las rocas básicas, granitoides y de las rocas feldespáticas, la norma consiste en una composición mineral idealizada, que responde a la cristalización bajo condiciones de inmiscibilidad de los principales minerales de soluciones sólidas. Cuanto más, las condiciones de formación de las rocas se diferencien de estas condiciones ideales, tanto más la composición mineral real se diferenciará de la normativa.

De esta manera, la diferencia entre “Norma” y “Moda” conforma la principal muestra facial de la roca [85]. Pongamos un ejemplo sencillo. Como producto de cristalización del fundido basáltico bajo condiciones de baja presión aparece un gabro bipiroxénico. En una anfibolita apogabroica en las mismas condiciones normativas, en lugar del piroxeno aparece anfibol, el contenido en plagioclasa disminuye y adquiere carácter más ácido en comparación con la del gabro original. Para condiciones isoquímicas en los gabros eclogíticos, la plagioclasa desaparece casi por completo. Algunos otros ejemplos, que son tema principal de un libro próximo, los veremos en el capítulo 7.

Nos detendremos en las peculiaridades del cálculo de la Norma, que han sido utilizadas por nosotros. En cualquier cálculo normativo surgen dificultades con el óxido de hierro, el cual en la variante estándar se relaciona con la magnetita. Dado que en las rocas magmáticas parte del Hierro mineral oscila fuertemente (esto se puede ver en el análisis de su distribución entre silicatos y óxidos, ver capítulo 2), se realizó una investigación especial [11] para la explicación de la dependencia de la magnitud normativa del índice de color Fem=Ol+Opx+Cpx+Mt+Il de la cantidad de Fe2O3 en la roca. Estando establecido que la concentración del óxido de hierro influye débilmente en la magnitud Fem, en comparación con las variantes magnetítica y amagnetítica (para el cálculo de la Norma amagnetítica, Fe2O3, FeO y MgO se consideran como un sólo componente, su cantidad atómica se suma y se transforma en Ol, Cpx y Opx, la ferricidad, que es la misma e igual a la de todas las rocas ferríferas Fe/(Fe+Mg)). La modificación de la estructura de “Fem” concierne al contenido de Opx. En las rocas cuarzonormativas, en la norma magnetítica, la cantidad Opx es menor que en la amagnetítica, y en las olivinonormativas es mayor. Igual significado de los “Fem”, en ambas variantes de cálculo, se alcanza a partir del resultado de la adición en el primer caso de la magnetita normativa, y en el segundo del olivino. La influencia del cálculo amagnetítico en la disminución del cuarzo en las rocas cuarzonormativas y el aumento del olivino en las olivinonormativas sólo se produce notablemente con un contenido en Fe2O3>3% .

La realización de la investigación permite, para la mayoría de las rocas, recomendar la utilización de la Norma amagnetítica por el método de Niggli. Con contenidos de Fe2O3 en las rocas ácidas >1,5-2% y en las básicas >5% se calcula la magnetita y el resto del hierro y magnesio se usan en el cálculo de f, Ol, Opx y Cpx

Determinaci N Del Orden De Cristalizaci N De Los Minerales En Las Rocas Intrusivas

A comienzos de siglo les pareció claro a los petrógrafos que la regla de Rosenbush sobre la correspondencia entre el grado de idiomorfismo de los minerales y el orden de su cristalización sólo se puede usar en determinados casos y con gran precaución. Los trabajos de muchos petrógrafos y metalógrafos, indica que la textura típicamente idiomórfica refleja en primer lugar el modo de cristalización de los minerales y no el orden de diferenciación del fundido.

Nosotros utilizamos otros caminos para la determinación del orden de disposición de los minerales en las rocas magmáticas totalmente cristalizadas. Lo esencial de este camino se basa en la investigación de algún mineral difundido, de composición evolutiva y capaz de relacionarse con el cambio en la composición del fundido a lo largo del proceso de cristalización [76].

Con este objetivo, conjuntamente con V.A. Chaschujina y V.A. Vilisov se analizó el contenido en apatito-inclusión contenido en los principales minerales petrográficos, en rocas magmáticas totalmente cristalizadas, gabros, granitoides y sienitoides. El problema básico de investigación consistió en la manifestación de la dependencia del contenido en Cloro y Flúor del apatito de la composición del mineral encajante, para seguir el cambio de composición del apatito en el proceso de cristalización, y sobre esta base esclarecer el orden de disposición de las inclusiones y sus minerales petrográficos asociados.

La determinación de la concentración de los elementos fue realizada por V.A. Vilisov sobre muestras pulidas en el microanalizador IJA-5. En cada lámina delgada se estudió la composición de algunos granos de apatito, incluidos en minerales homónimos; dependiendo del tamaño de los granos de apatito, en él se hicieron 7-10 medidas y de estos datos se obtuvo el contenido medio en Flúor y Cloro. En la mayoría de los casos el contenido en Flúor y Cloro en los bordes del grano de apatito se mantuvieron constantes. Realizamos una especial investigación con el objeto de confirmar este resultado, uno de los principales de nuestras tareas (Fig. 1).

El apatito se encuentra bastante uniformemente distribuido en los minerales petrográficos. Frecuentemente el 30-40-% de su cantidad total se encuentra en el espacio intergranular, el 20-40% está incluido en minerales fémicos y más o menos la misma cantidad en el Q, plagioclasa y Fto-k. El balance de las inclusiones del apatito en los minerales de los granitoides de la región de ShilovoKoñevsk en el Ural medio, según los resultados del cálculo en láminas delgadas realizado por V.A. Chaschujina, se muestran en la Tabla 1. Este hecho, el de que las inclusiónes de apatito están presentes en prácticamente todos los minerales petrográficos, permite utilizar la particularidad de su composición para el análisis del medio en que cristalizan estos minerales.

Tabla 2.- Contenido medio en Fluor (numerador) y Cloro (denominador) en el Apatito incluido en diferentes minerales petrográficos, % en peso.

Roca Piroxeno Hornblenda Plagioclasa Biotita Feldespato-K Cuarzo Apatito intersticial

Roca Piroxeno Hornblenda Plagioclasa Biotita Feldespato-K Cuarzo Apatito intersticial

Clave.- Formaciones y Macizos: 1-10.- Graníticas: 1.- Sanarsk; 2, 3.- Dzhabyksk; 4,5.-Aduisk; 6,7.- Karasievsk. Monzodiorítica-Granítica: 8.- Uvildinsk; 9-10.- Stepiñinsk; 11-18.- Tonalito-Granodiorítica: 11-13.Vladimirsko-Kulevchinsk; 14-16: Krasñinsk; 17-18: Koitizeksk (Pamir); 19-28.- Gabro-Sienitoídica: 1922.- Intrusivos anulares delgados en el Macizo Hiperbasítico de Jabarinsk. 23-24.- Velijovsk; 25.- Taguilsk; 26-28.- Ural Superior; 29-31.- Gabro-Granitoídica: 29-30.- Magnitogorsk; 31.- Kasselsk; 32-37.- GabroPlagiogranítica: 32-33.- Novo-Nikolaevsk. 34-37.- Rieftinsk. 38-40.- Ortoneises. SD.- Contenido inferior a la sensibilidad del análisis (Fluor < 0,1%; Cloro < 0,02%).

El contenido en Cloro del apatito incluido en algunos minerales de varios tipos de rocas es bastante constante (Fig.2), mientras el Flúor varía entre límites bastante amplios (Tabla 2). El Flúor siempre se fija con concentraciones mínimas en el apatito incluido en piroxeno, hornblenda y plagioclasa, y con valores más altos que los típicos, en el apatito del Fto-k, Q y en el apatito de granos independientes. El apatito de la biotita en unas rocas contiene igual cantidad de Flúor que el del Q y el Fto-k (Fig.3a) y en otras como los del piroxeno, los anfíboles y las plagioclasas (Fig.3b); en algunas rocas la concentración del Flúor en el apatito de la biotita es mayor que en la plagioclasa y la hornblenda, pero menor que en el Q y el Fto-k.

De esta manera, la principal deducción de la investigación realizada consiste en que la variación del contenido en Flúor del apatito de unas y otras rocas no tiene lugar al azar, sino que determina los tipos de minerales inclusores, que según este significado constituyen dos grupos discretos:

1) piroxeno, hornblenda y plagioclasa

2) Q y Fto-k. El apatito de los minerales del segundo grupo se encuentra cercano por su contenido en Flúor al apatito de los espacios intersticiales, es decir, producidos, por lo visto, en los últimos estadios de la cristalización. Los minerales con inclusiones de apatito levemente Fluoríficas pertenecen a una etapa temprana de la cristalización y representan un cotéctico que condicionalmente hemos denominado “gabroico” [88]. Los altos contenidos de Flúor son característicos de los apatitos de los minerales del cotéctico “granítico”, que cristalizan en una segunda etapa.

La aparición de un nivel concreto del contenido en Flúor del apatito en minerales de diferentes etapas de la cristalización, en primer lugar evidencia la existencia de esas etapas, y en segundo lugar proporciona información independiente, confirmando lo que se ha publicado antes [73, 88] como a,b.- Rocas con biotita que presentan inclusiones con elevado Flúor (a) y bajo Flúor (b). Nº de muestra: Véase la Tabla 2. Las líneas rojas unen minerales de diferentes etapas de la cristalización. tesis sobre la cristalización de las rocas magmáticas más difundidas, según un esquema cotéctico, cuando conviene hablar no de los últimos minerales cristalizados, sino sobre la secuencia de cristalización de las asociaciones minerales que responden a un cotéctico. Los datos del contenido en apatito producen argumentos independientes y suplementarios en favor de la separación en dos etapas principales de la cristalización de las rocas más frecuentes. En una etapa temprana cristalizan minerales del sistema haploblástico Ab-Fem-An (minerales fémicos y plagioclasas), y en una etapa posterior lo hace el sistema granítico o “restante” Ab-Q-Or (Q y Ftos alcalinos),

Fig, 3.- Contenido en Flúor en el Apatito, incluído en diferentes minerales y que forman granos aislados.

Entre los minerales de las primeras y últimas etapas no está citada la biotita. En relación con el tiempo de su cristalización la opinión de los petrógrafos está desde hace mucho tiempo dividida. Los datos presentados más arriba proporcionan criterios suplementarios para la resolución de esta cuestión, estos datos evidencian que en unas rocas la biotita cristaliza en las etapas tardías junto con el Q y el Fto-k (Fig.3a), mientras que en otros cristaliza antes que esos minerales (Fig.3b).

Las conclusiones aquí aportadas se basan en la admisión de que el nivel del contenido en Flúor en el apatito determina el contenido de este elemento en el fundido, y justamente esta circunstancia ha condicionado más o menos una similar concentración de Flúor en el apatito que se ha conservado en los minerales de una sola etapa de la cristalización. Para la comprobación de este resultado se han realizado estudios especiales sobre el apatito incluido en diversas zonas de un grano de plagioclasa zonada (es decir apatitos separados claramente en diversas etapas de la cristalización de la roca), y en diferentes minerales de ortoneises metamorfizados en condiciones de alto grado, en facies de las anfibolitas, para las que muy probablemente la primera paragénesis se encuentra totalmente recristalizada.

En el primer caso se evidencia que con el alejamiento de las inclusiones de apatito del centro del grano de plagioclasa y el descenso del número de mezcla de la plagioclasa (descenso del contenido en anortita), el contenido de Flúor en el apatito crece (Fig.4). En las dioritas cuarcíferas con dos piroxenos de los macizos del Cretácico superior de Sijote-Alín se constató que el contenido en Flúor del apatito incluido en la parte central de un grano de plagioclasa (An50) era semejante al de las inclusiones en piroxeno (Fig. 4 muestra 1), sin embargo, en la parte central de otras muestras de plagioclasa con una composición de An40 (Fig.4, muestra 2) el apatito está algo enriquecido en Flúor en comparación con las inclusiones del piroxeno (respectivamente 2,3% y 1,7 % F). En ambas muestras las inclusiones de apatito en las partes externas de los granos de plagioclasa, que tienen una composición de An15 presentan un contenido en Flúor aproximadamente un 2% mayor, es decir, tanto como el del apatito incluido en Q, Fto. alcalino y en los granos individuales. Todo esto significa que la plagioclasa ácida del borde del grano se separa conjuntamente con el Q, y Fto-k de la etapa final, “granítica” de la cristalización.

En el segundo caso, el contenido en Flúor del apatito proveniente de diversos minerales de un ortoneis mostró un valor prácticamente similar (Tabla 2, muestras 38-40, y Fig. 5) que está de acuerdo completamente con el modelo de la cristalización de las rocas metamórficas, y muestra la uniformidad de su paragénesis, la cual responde a una sola etapa de recristalización.

La elección del apatito en calidad de mineral índice para la determinación del régimen de cristalización determina que sea necesario que este mineral esté presente en todos los intervalos del liquidus al solidus. En aquellos minerales portadores de Flúor que cristalizan sólo en determinadas etapas de este proceso, el contenido en Flúor se encuentra suficientemente controlado y no depende del tipo del mineral encajante. Por ejemplo en la Fig. 6 se muestran datos de la composición de apatito, biotita y esfena, todos ellos incluidos en diferentes minerales de sienogranitoides de la región de Stepinsk y de granitoides de Vladimir-Kilevchinsk en el Ural Sur, todos ellos publicados en [73]. El contenido en Flúor en el apatito de estas rocas está claramente de acuerdo con el tipo de mineral encajante y corrobora la existencia de dos etapas de cristalización: 1) hornblenda + andesina, 2) oligoclasa + biotita + cuarzo + Fto-k. Las inclusiones de biotita, que en estas rocas aparece como tardías, aparece en todos los otros minerales, y su contenido en Flúor es bastante constante. En la plagioclasa las inclusiones de biotita se encuentran sólo en las partes externas de los granos, albitooligoclásicas, que cristalizan en la segunda etapa al mismo tiempo que el Q, el Fto-k y la biotita, pero en la hornblenda, la biotita se desarrolla como resultado de una sustitución en el último estadio magmático. Aproximadamente, el contenido en Magnesio en la biotita es constante (lo que significa que también lo es su ferricidad).

Contenido en Flúor en Apatito incluído en las partes centrales y de borde de las Plagioclasas zonadas y otros minerales petrográficos de Dioritas cuarcíferas.

Fig. 5.- Contenido en Flúor en el Apatito de diferentes minerales petrográficos en ortoneises. Nº de muestra, ver Tabla 2.

Fig,6.- Contenido en Flúor en Apatito (a); Esfena (b); Biotita (c); y Magnesio en Biotita (d), que forman inclusiones en diferentes minerales. Nº de muestra, en Tabla 2.

Así, lo mismo puede decirse también relativo a la esfena, inclusión magmaticogénica que aparece solamente en minerales del cotéctico granítico. El contenido en Flúor de este mineral es bastante estable y desciende sólo en aquellos casos en que se encuentra incluida en hornblenda y magnetita. En tales casos la formación de la esfena corresponde a un estadio postmagmático.

Es indudable que, de una manera cierta, la determinación del orden de cristalización en las rocas magmáticas amplía notablemente la posibilidad del análisis petrográfico. En particular, fue esta la conclusión, aunque con dudas, de S. Maaløe y P. Wyllie [131] sobre los grandes batolitos graníticos con un magma extraordinariamente pobre en agua (se discute más detalladamente esta cuestión en el capítulo 4).

Los datos obtenidos sobre el contenido en flúor del apatito, que está incluido en distintos minerales petrográficos magmáticos, evidencia que el contenido de estos componentes volátiles en el fundido crece en el proceso de cristalización. Estos datos permiten apreciar cuantitativamente la concentración de Flúor en la etapa inicial y final de la cristalización siendo tan sólo conocido el coeficiente de división del Flúor entre el apatito y el fundido del granito.

En apreciación de I.N. Bushliakov y V.V. Jolodnov (comunicación personal) este coeficiente es más o menos igual a 35-40. Todo esto constituye un método complejo que depende de la composición del fundido, de la temperatura y de otros factores, que por otra parte se justifica no sólo para el apatito, sino también para otros minerales portadores de Flúor [3]. De la utilización de este significado del coeficiente de división, se obtiene que el contenido en Flúor del fundido en la etapa inicial en las distintas rocas consiste más o menos en un 0,01-0,03 (% en peso), aumentando hacia el final posiblemente hasta un 0,1 (% en peso). Tal magnitud se encuentra claramente en todas las rocas que se ven en la Tabla 2, y son comparables a los que para la concentración de Flúor muestra L.V. Tauson [68]

Es así necesario señalar, que se han recibido, en el caso del apatito, nuevas pruebas de la irregularidad de las asociaciones minerales en los complejos intrusivos que sobrepasan la limitación en la aplicación de la termobarometría bimineral para la determinación de las condiciones de la cristalización magmática. En rocas tales donde se manifiesta claramente la cristalización en dos etapas, dioritas cuarcíferas y granodioritas, incluso en el caso de un leve enfriamiento, resulta totalmente imposible utilizar, con el objetivo mencionado, determinados pares de minerales provenientes de diferentes etapas de cristalización, por ejemplo plagioclasa y Fto-k

Las diferencias primarias en la composición del apatito se borran con los procesos, no sólo de metamorfismo de alta presión y temperatura, sobre lo que ya se habló, sino también con los cambios de baja temperatura. En estas condiciones es característico el macizo gabro-plagiogranítico de Rieftinsk en el Ural Medio, cuyas rocas están retrabajadas en condiciones de la facies de los esquistos verdes. Las leyes manifestadas, que aparecen claramente en todas las rocas que no han sufrido cambios, en este caso desaparecen, en notable medida.(Tabla 2, muestras 34-37).

El desarrollo del análisis con microsonda permite una amplia utilización de esta ley en la práctica de la investigación petrológica y geoquímica. La metodología ofrecida proporciona información no sólo sobre el orden de cristalización de la roca, sino también sobre la evolución del régimen de fluidos en el proceso de formación de unos y otros macizos que puedan tener por sí mismos significado geológico y metalogénico.

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