LA MONARQUÍA HISPÁNICA DE FELIPE II LAS NUEVAS CONDICIONES DEL REINADO Felipe II antes de ser rey había sido: -
Regente de los dominios de su padre en la península; Monarca consorte en Inglaterra; Soberano de los Países Bajos.
Tras la batalla de San Quintín y la Paz de Cateau-Cambrésis, regresó a la península ibérica (1559), de donde no se ausentó jamás. Heredó de su padre dos objetivos políticos fundamentales: -
La lucha por la hegemonía en Europa; La defensa a ultranza de los territorios que formaban su patrimonio.
El reinado de Felipe II (1556-1598) hubo de adaptarse a unas condiciones muy diferentes a las de Carlos I: -
Una corte establecida por el rey en un lugar fijo: o o o
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Frente a la costumbre de su padre de recorrer sus dominios para reforzar su autoridad. Felipe II decidió fijar su residencia permanente en Madrid (1561), en Castilla. La elección se debió: Madrid era una ciudad pequeña y tranquila; De clima seco y dotada de recursos (agua y caza) No contaba con ningún concejo poderoso ni con señores laicos o eclesiásticos que disputaran el poder al rey. La candidatura de Toledo fue rechazada porque en ella residía del arzobispo y primado de España Madrid se concibió como corte imperial, y no como una capital nacional accesible. Felipe II gobernó sus dominios a distancia, sirviéndose de una Administración y un ejército enorme y permanente.
La “hispanización” de la política: o
Todas las decisiones eran adoptadas por un rey castellano:
Por nacimiento, Por su formación,